viernes, 28 de junio de 2019

Rusia invierte en Cuba oncologia turismo biotecnologia museo Che Guevara Buenos Aires devuelvan Guantanamo a Cuba


Posted: 25 Jun 2019 01:35 PM PDT

MOSCÚ (Sputnik) — La Habana quisiera que Rusia ocupara un papel de liderazgo en las inversiones extranjeras en Cuba, declaró en una entrevista con Sputnik el embajador del país caribeño en Rusia, Gerardo Peñalver Portal.

"A nosotros nos gustaría que Rusia ocupara un papel de liderazgo en las inversiones extranjeras en Cuba, que no lo tiene. Hoy Rusia juega un papel de amplio liderazgo en el intercambio económico-comercial con Cuba en la cooperación científico-técnica, académica, universitaria, la cooperación humanitaria, etcétera, pero no en la inversión extranjera", constató.

Cuba agradece apoyo permanente de Rusia Rusia, según el embajador, "está en condiciones de ocupar un papel de liderazgo en la inversión extranjera en Cuba, en múltiples sectores, porque además tenemos una relación histórica, porque además en Cuba se conoce la tecnología rusa, existen miles de cubanos en la fuerza profesional que dominan el idioma ruso, y hoy estamos formando en 24 universidades rusas a estudiantes cubanos de diferentes especialidades".El embajador indicó que la situación actual no se debe a falta de interés de Rusia.

"No vamos a decir que ha habido falta de interés de la parte rusa, vamos a decir que no hemos sido nosotros capaces de ofrecer todos los atractivos necesarios para que los inversionistas rusos vayan a Cuba", explicó.

El diplomático destacó que a diferencia del sector de la inversión, el del turismo se desarrolla de manera muy activa.

"En turismo hay un crecimiento exponencial de la emisión del turismo de Rusia a Cuba", dijo al indicar que hace cuatro o cinco años Rusia ocupaba el lugar 14 entre los emisores del turismo a Cuba y hoy ocupa el lugar siete.

Constató que Rusia envía más turistas a Cuba que Francia, Italia y España.

"Realmente el año pasado fueron casi 140.000 turistas, un crecimiento del 30%", resaltó.

Sin embargo, precisó que este año se registra un crecimiento del 15%, lo que se debe a las nuevas sanciones de EEUU, por las que se eliminaron los cruceros en particular, que son un medio de transporte popular entre los rusos.

El embajador destacó las "magníficas relaciones" que tiene Cuba con touroperadores rusos grandes, medianos y pequeños y expresó la esperanza de que administren más hoteles en la isla.
"Quisiéramos crear mejores condiciones para el turismo ruso, pero quisiéramos también que Rusia pudiera invertir en otros sectores clave de la economía, en infraestructura, en altas tecnologías, y para eso tenemos que crear mejores condiciones", dijo.

El diplomático subrayó que Cuba tiene una hoja de ruta para la participación del capital extranjero en el desarrollo del país y quiere "que Rusia juegue un papel más activo en ese proceso".

Créditos de Rusia
Además, el embajador comunicó que Cuba espera que en un futuro próximo Rusia otorgue al país caribeño nuevos préstamos para financiar proyectos importantes en la isla.

"Sí, claro que sí", respondió a la pregunta correspondiente.

El diplomático cubano subrayó que La Habana y Moscú gozan de "una relación en materia crediticia-financiera muy fluida", y destacó que "Rusia está dispuesta a financiar proyectos importantes estratégicos que contribuyan al desarrollo económico de Cuba".

"Tenemos un diálogo político de alto nivel, una relación de amistad, de colaboración y en la esfera económico-comercial mantenemos relaciones sobre bases mutuamente ventajosas", resaltó.

El embajador cubano apuntó que, pese a las sanciones económicas impuestas a Cuba, el país caribeño nunca ha tenido con Rusia "ninguna afectación, porque los bancos rusos, las empresas rusas y el Gobierno ruso, respaldan las relaciones económico-comerciales con Cuba y no se dejan presionar por el bloqueo de EEUU".

Al mismo tiempo, La Habana, destacó, cumple con sus compromisos con Rusia.

"A pesar de nuestras dificultades financieras que mencioné, de las afectaciones climatológicas, del bloqueo norteamericano y la persecución financiera que se ha recrudecido, Cuba honra sus compromisos financieros con la Federación de Rusia, paga puntualmente sus créditos", afirmó.

Al referirse a los préstamos acordados recientemente, Peñalver recordó el convenio intergubernamental para la rehabilitación y modernización de la infraestructura ferroviaria de Cuba, firmado en el Foro Económico de San Petersburgo (SPIEF) que se celebró del 6 al 8 de junio.

El convenio "supone una inversión de alrededor de 2.000 millones de euros, de los cuales al menos la mitad van a corresponder a créditos de la Federación de Rusia", señaló.

El diplomático cubano indicó que en la actualidad las partes culminan las negociaciones del contrato para comenzar las obras, "que se va a firmar en las próximas semanas".

"Hay cosas que ya se están haciendo: ya hemos importado locomotoras, vagones, coches de pasajeros, diferentes tipos de vagones de carga, portacontenedores, (...) ya hemos importado cientos de equipamientos", agregó.

Apertura de una oficina de BioCubaFarma en Moscú
El diplomático también anunció que Cuba tiene previsto inaugurar en los próximos días una representación comercial del Grupo de las Industrias Biotecnológica y Farmacéuticas (BioCubaFarma) en el Centro de Innovación de Skólkovo, en Moscú.


"Estamos a punto de abrir una representación de BioCubaFarma (...) que va a radicar en Skólkovo", dijo.

El embajador cubano señaló que la inauguración de la representación comercial de BioCubaFarma "ya fue aprobada por las autoridades regulatorias".

"En los próximos días arribará nuestro representante para abrir la oficina", precisó.

El diplomático cubano expresó la certeza de que la apertura de la oficina de BioCubaFarma en Skólkovo "les va a dar un impulso a nuestras relaciones en la esfera biofarmacéutica".

Al referirse a ese ámbito de cooperación cubano-rusa, Peñalver indicó que durante la reciente visita a Rusia de la viceministra de Salud Pública, Marcia Cobas Ruiz, a finales de mayo, se firmó un memorando de colaboración con la empresa biotecnológica rusa Biocad.


Ese memorando "prevé el suministro a Cuba de productos de avanzada, de biosimilares que produce Biocad para el tratamiento oncológico, por ejemplo, e incluye la cooperación conjunta en investigaciones médicas contra el cáncer, la cooperación en el uso de nuevas tecnologías y la transferencia de tecnologías", recordó.

Está previsto que esos suministros, precisó, comiencen este año.

Base rusa de Lourdes
Asimismo, Gerardo Peñalver señaló que Moscú y La Habana no negocian la reapertura del centro ruso de inteligencia de señales en Lourdes, cerca de la capital cubana.

"Puedo confirmar que no hay ninguna conversación sobre la reapertura de la base de Lourdes, es lo que puedo decir", aseguró.

© AP PHOTO / CRISTOBAL HERRERA

Entre 1967 y 2002, en la ciudad cubana de Lourdes funcionó un centro ruso de escucha radioelectrónica que desempeñó un papel clave en la obtención de información de inteligencia durante la Guerra Fría.

El centro en Lourdes fue de hecho una base militar rusa usada para controlar las comunicaciones en EEUU.

Posible visita de primer ministro ruso a Cuba

La visita del primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, a Cuba podría realizarse en octubre, declaró Gerardo Peñalver Portal.

"Se está ajustando por los canales diplomáticos pero pensamos que sea en el otoño, en octubre, es la idea", respondió a la pregunta sobre la fecha de la visita de Medvédev.

El embajador señaló que en septiembre se reunirá la Comisión Intergubernamental Cuba-Rusia, presidida por el vice primer ministro ruso Yuri Borísov y por el vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, Ricardo Cabrisas Ruiz.



"Esa comisión intergubernamental, que va a ser en la segunda quincena de septiembre, digamos, va a ser una actividad preparatoria para la visita del presidente del Gobierno Medvédev a Cuba", agregó.

El pasado 6 de junio, la presidenta del Consejo de la Federación (Senado ruso), Valentina Matvienko, al reunirse con Cabrisas en la ciudad rusa de San Petersburgo, anunció que Medvédev cumplirá una visita a Cuba este año, sin precisar la fecha.

Matvienko comunicó entonces que ella misma visitará Cuba en noviembre en el marco de las celebraciones por el 500 aniversario de la fundación de La Habana.

Al respecto, el embajador cubano comentó que "Rusia va a ocupar un lugar especial en esas celebraciones, por la cooperación de Rusia con La Habana en general y con Cuba".
Precisó que va a haber "una participación especial" de la ciudad de San Petersburgo, que enviará una amplia delegación.

En particular, el Ballet de San Petersburgo va a hacer dos presentaciones en honor al 500 aniversario de La Habana.

"O sea, que este año va a ser un año también de amplio intercambio, de diálogo político y sobre todo de visitas importantes de Rusia a Cuba", concluyó el diplomático. 

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Cubadebate
Posdemocracia    Por: Frei Betto       26 junio 2019

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Democracia en el capitalismo.

El banquero David Rockefeller declaró lo siguiente a Newsweek International en febrero de 1999: “En los últimos años existe una tendencia a la democracia y a la economía de mercado en muchas partes del mundo. Eso ha reducido el papel de los gobiernos, lo que resulta favorable para los hombres de negocios (…) Pero la otra cara de la moneda es que alguien tiene que ocupar el lugar de los gobiernos, y el business me parece la institución lógica para hacerlo.”
La caída del Muro de Berlín en 1989 marcó el rechazo al estatismo. En 1979, Hayek, un gurú del neoliberalismo, ya abogaba por “destronar la política” en nombre de la “espontaneidad” del mercado: “La política ha asumido un lugar demasiado importante, se ha tornado muy onerosa y perjudicial al absorber mucha energía mental y muchos recursos materiales.”
Es lo que viene sucediendo en el mundo entero. Decepcionados con la política y los políticos, los electores optan por elegir empresarios, con la esperanza de que gobiernen el país tan bien como dirigieran sus empresas. En la larga lista de empresarios convertidos en gobernantes se encuentran Berlusconi (1994) en Italia; Piñera (2010 y 2018) en Chile; Macri (2015) en Argentina; Trump (2016) en los Estados Unidos y Macron (2017) en Francia.
Esos hombres tienen la ambición de administrar el estado como una empresa familiar, tal como prometió Erdogan al asumir el gobierno de Turquía. Desde esa óptica, se desprestigia a las instituciones democráticas y se las considera un estorbo al desempeño del presidente-CEO. Este, convencido de su carisma, adopta una práctica “decisionista”, término acuñado por el jurista nazi Carl Schmitt en su Teología política (1922) para denotar el modo de tomar decisiones con autoridad y determinación, sin preocuparse por las consecuencias.
Sin embargo, se produce un proceso de debilitamiento del Estado y de fortalecimiento de las corporaciones empresariales y de la institución fiadora de la libertad del capital en lo relativo a los derechos de la ciudadanía: las fuerzas armadas. El Estado, ahora una institución híbrida, se despolitiza, se reduce a la función de mero gestor, lo que explica la eliminación de la Filosofía y la Sociología en las universidades públicas. Las corporaciones asumen el papel de nuevos sujetos políticos, y sus tentáculos se extienden por las redes del estado, como demuestra Lava Jato, sobre todo en los casos de Petrobras y Odebrecht, y las bancadas corporativas del Congreso Nacional.
Un fenómeno semejante se dio con la modernidad –que desbancó la reforma gregoriana de los siglos XI y XII– cuando el Estado-Iglesia le cedió su lugar a las instituciones democráticas, ahora amenazadas por la “privatización” del espacio público y de los derechos civiles, como muestra la propuesta de capitalización de la reforma de la Seguridad Social. El deber del Estado se desplaza a la defensa de los privilegios de la elite empresarial y bancaria.
En el Estado-Iglesia, la ideología predominante era la teología. En el Estado-empresa, la garantía de la hegemonía cultural es la laicidad de las empresas mecenas, como otrora Petrobras o la multiplicidad de institutos culturales del sistema S, de los bancos y de otras corporaciones como Google, Amazon, Facebook, etc.
El advenimiento del Estado-empresa es una prueba de la “revolución pasiva” descrita por Gramsci, esto es, reformar para preservar, o en palabras de otro italiano, Lampedusa, “cambiar para que todo siga igual”.
La corporocracia es el rostro de la posdemocracia. Y entre las corporaciones se incluyen las fuerzas armadas, supuestamente despolitizadas. De ahí el disgusto del presidente-avatar y del poder Ejecutivo-empresario con la insumisión de los parlamentarios y el poder judicial. En la lógica de cualquier empresa, los que se oponen a las decisiones del mando deben ser sumariamente excluidos. El Brasil de las corporaciones por encima de todo y del dios creado a imagen y semejanza de ellas por encima de todos.
Ante esa amenaza, el desafío consiste en intensificar la repolitización de la política y la desprivatización del Estado. Eso solo se dará mediante el fortalecimiento de las instituciones democráticas y, sobre todo, de los movimientos sociales, a fin de ampliar los mecanismos del protagonismo popular en la esfera del poder.


jueves, 27 de junio de 2019

John William Cooke en Cuba 1961 museo Che Guevara Caballito devuelvan Guantánamo a los cubanos

Argentina. Rescate del pensamiento revolucionario: Entrevista a John William Cooke en Cuba en 1961






John William Cooke y su esposa, Alicia Eguren, se encontraban en La Habana desde hace más de un año. Ambos formaban parte de las milicias y colaboraban -al mismo tiempo- en distintas publicaciones cubanas. Fue allí, donde la revista «Che» entrevistó a Cooke en el Hotel Riviera. Sus respuestas, sin duda, fueron de trascendencia  en aquel tiempo por la influencia que Cooke tenía entre las filas peronistas. En 1975, la entrevista fue re-publicada en la revista Crisis.
En la Argentina, la Revolución Cubana cuenta con apreciable apoyo popular y los esfuerzos de la propaganda reaccionaria -abrumadora y constante- son vanos por contrarrestarlo. ¿A qué razones atribuye esta perspicacia popular, pese a la prensa y agencias internacionales?
Lo que eso demuestra, en primer lugar, es la madurez de nuestro pueblo, lo arraigado que está en el sentido de la soberanía nacional. Tengamos en cuenta que esta recolonización de la Argentina es doblemente anacrónica: por producirse en la época de los movimientos de liberación en todo el mundo y por serle impuesta a un país que se había librado de la dominación inglesa y tenía conciencia de lo que significa el ejercicio de la soberanía. La consecuencia es que no solamente la represión es singularmente violenta, sino también la propaganda pro imperialista. El pensamiento colonial utiliza el monopolio de la difusión para derramar una catarata de discursos, declaraciones, manifiestos, conferencias, editoriales, solicitadas, pastorales, etc., para confundir a la masa. En el caso de Cuba, sólo se difunden groseras tergiversaciones, embustes y planteos arbitrarios. Sin embargo, las clases populares disciernen lúcidamente y saben que la suerte de la Revolución Cubana incide en su propia suerte.
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Con respecto a Cuba, ¿cuál es la forma que adopta esa táctica de ocultamiento?
Hay una sucesión de trampas. Todos los datos son falsos, al punto que la mentira de ayer es desmentida por la mentira de hoy. Después se hace una mezcla de los problemas concretos de la nación cubana con los problemas de la guerra fría y con las discusiones técnicas en torno al comunismo. Nuestra masa evita esos falseamientos porque va a la médula del problema, o sea, la agresión del imperialismo contra un país hermano que osó liberarse: así no hay forma de equivocarse.
Con motivo de la reciente invasión de gusanos al servicio de los yanquis, se vio cómo se desvirtuaba el problema planteándolo maliciosamente: se afirmó que la Revolución es comunista, como si eso fuese lo que estaba en debate. Un cierto porcentaje de papanatas quedó atrapado en ese artificioso enigma -ya fuera para coincidir con la tesis o para discrepar con ella-, lo que implicaba que de ser concluyente la prueba sobre el carácter comunista del gobierno cubano, eso legitimaba que se agrediese a un país soberano. ¿Quién ha dicho que los Estados Unidos o los organismos internacionales tienen jurisdicción para hacer macartismo y determinar cuál régimen tiene derecho a ser respetado y cuál no?
Supongo que usted sabrá que hubo algunos dirigentes peronistas que se “empantanaron”.
Eso demuestra que carecen de capacidad para dirigir nada y que invocan el nombre del peronismo en vano. Con el pretexto de que nuestro gobierno era nazi, se buscó que Estados Unidos hiciese lo mismo que ahora hace con Cuba: los cipayos pedían la intervención yanqui y de los organismos como la UN: un canciller uruguayo inventó la tesis de la “intervención multilateral”, que es la que ahora se quiere resucitar contra los cubanos; se pidió que los países rompiesen relaciones con nosotros, por no ser “democráticos”, etc. Eran los mismos procedimientos y las mismas personas de aquí y del extranjero los que se movían para destruir nuestra soberanía. ¡Y cómo ardíamos de indignación contra el bradenismo y sus servidores! ¡Cómo protestábamos contra los Jules Dubois, los Figueres, los Haya de la Torre, los Ravines, contra Braden, Nelson Rockefeller, la gran prensa norteamericana y continental! Pues bien: todos esos, y los miles de secuaces ahora hacen lo mismo contra Cuba, ayudados por los mismos aliados que entonces tuvieron en la Argentina, desde los políticos tradicionales hasta las fuerzas vivas, la intelectualidad cipaya. Las damas patricias y demás escoria enemiga de los descamisados.
¿O es que la UPI, la AP, el Time, etc., son reptiles cuando nos atacan a nosotros y “objetivos” cuando atacan a Cuba? Sumarse, aunque sea pasivamente a esa campaña, es dar razón retrospectivamente a los vendepatrias: es negarnos como movimiento nacional-liberador.
Hay algunos pequeños sectores peronistas influenciados por el “nacionalismo” que son activamente enemigos de la Revolución Cubana.  
Supongo que en unos cuantos millones como somos, habrá de todo un poco. Hasta de quienes se dejen llevar por un extraño “nacionalismo” que ante algo concreto como el imperialismo que nos asfixia nos quiere hacer pelear contra los enemigos de ese imperialismo. El único nacionalismo autentico es el que busque liberarnos de la servidumbre real: ése es el nacionalismo de la clase obrera y demás sectores populares, y por eso la liberación de la Patria y la revolución social son una misma cosa, de la misma manera que semicolonia y oligarquía son también lo mismo. Algunos sectores reaccionarios pudieron, en otras épocas, llamarse “nacionalistas” porque coincidían con el pueblo frente a los ataques a nuestra soberanía; ahora no, porque el antiimperialismo ha pasado a ser retórico en ellos, que vuelven a su raíz oligárquica y ante el caso de Cuba quedan al desnudo. Como ya quedaron cuando contribuyeron a la caída del gobierno popular en 1955.
Hay que tener la cabeza muy hueca para creerse peronista y aceptar a esos teóricos del absurdo, que combinan las añoranzas del imperio de la hispanidad medieval con el apoyo práctico al imperio bárbaro norteamericano, y el culto a gauchos embalsamados con el paternalismo aristócrata frente al cabecita negra, para oponerse, nada menos, a Fidel Castro. Ocurre que Castro, a la cabeza de los hombres de la tierra, derrotó a puro coraje al ejercito armado y entrenado por los yanquis para proteger a la satrapía batistiana; y que cuando los gringos quisieron llevárselo por delante, los echó de Cuba y les quitó hasta el último dólar, más de mil millones que tenían invertidos en centrales azucareras, fábricas, empresas, bancas, etc. ¡Qué manera de apagar faroles! Sin embargo, parece que Fidel no es “nacionalista”, porque nunca se dedicó a predicar el exterminio de estudiantes semitas ni a delatar herejes incursos en el crimen del marxismo.
¿Usted no cree, entonces, que esos defensores de “Occidente” tengan influencia en su movimiento?
Solamente entre cierta capa burocrática, que, por otra parte, nunca sirvió para nada, ni en el gobierno ni fuera de él. Ahora hacen méritos para que los dejen participar en el festín político y administrativo del que están excluidos los revolucionarios consecuentes. No hacen más que confirmarle al pueblo lo que éste siempre supo sobre ellos. Habrá siempre alguna confusión, por los que embarullan las cosas y por otros que, debiendo hablar, han callado. Pero el pueblo sabe que desde que Fidel Castro empezó a quitarles a los ricos para darles a los pobres fue la bestia negra (o roja) del continente. Claro que los gansos que creen que el peronismo es parte del dispositivo de la “civilización y de la democracia occidental” quedan identificados frente a Cuba con los socios de Aciel y de la Bolsa de Comercio, con los socialistas conservadores y los conservadores de la infamia, con los exquisitos del Jockey Club, el Circulo de Armas, con Ascua, Sur y las demás agrupaciones de conciencias muertas, con las numerosas instituciones, frentes y agrupaciones gorilas que piden nuestra sangre, con Gainza Paz, el almirante Rojas, el Dr. Vicchi, el brioso Toranzo Montero. Todas esas fuerzas son virulentamente enemigas de la Revolución Cubana, a la que odian tanto como al “régimen depuesto”, esas cosas no ocurren por casualidad, y nuestra masa no vive en la luna.
¿Hay algún personaje en la Argentina que logra, como Fidel Castro, que todas las cabezas del privilegio se unan para acusarlo de demagogo, comunista, totalitario, chusma, perjuro, punguista, motonetista, barba azul, asesino incendiario, anticristo, y otras lindezas semejantes, y contra el cual piden el cadalso, la bomba atómica o la muerte a manos de los “marines” yanquis? Creo recordar que sí. Y me resulta muy difícil entender cómo puede indignarnos la difamación contra la versión pampeana del monstruo y quedarnos mudos cuando la victima es la versión tropical.
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Hubo quien no repudió la reciente invasión a Cuba alegando que al no abrir juicio cumplía con la “tercera posición”.
Con quien cumplió fue con su propia cobardía. A cambio de la riqueza que nos llevan los yanquis nos dejan su histeria anticomunista que contagia a ciertos “dirigentes”. En el país reina un clima de terrorismo ideológico: ya no basta con no ser comunista; hay que demostrarle a la reacción que se es anticomunista. Y se llega a emplear el mismo lenguaje de nuestros enemigos: en lugar de dar apoyo total, solidaridad sin retaceos a Cuba avasallada, se agregan condenas al “imperialismo soviético”, lo cual equivale a aceptar las premisas del imperialismo agresor, que califica de crimen la negación de sus ansias hegemónicas y el derecho a elegir las formas de gobierno y los amigos que a cada país americano le resultan más convenientes.
La tercera posición es, precisamente, todo lo contrario. Significa no tener compromisos con los bloques mundiales, estar en libertad de tomar las decisiones más convenientes a los intereses nacionales. Significa tener criterio propio para apreciar cada hecho y cada actitud; no tenemos obligación de encontrar que cada cosa del señor Kruschev es perfecta o malvada; ni de estar de antemano en pro o en contra del bloque capitalista; en otras palabras, en cada momento y circunstancia nuestro tercerismo consiste en opinar libremente, no sumarnos al coro de los que ven en Estados Unidos la potencia rectora. A pesar de que nuestro gobierno tuvo que maniobrar solo, en un mundo hostil, en lo fundamental jamás se apartó de su independencia; no suscribimos el Pacto de Caracas que establecía el peligro del “comunismo internacional” para así consumar el crimen contra Guatemala orquestado por Foster Dulles y otras bestias de la “guerra fría”; no firmamos los Acuerdos de Bretton Woods (Fondo Monetario Internacional, Banco de Reconstrucción Y Fomento); no nos atamos por pactos militares bilaterales, etc. Nada de eso subsistió; las primeras medidas de la dictadura militar fueron adherirse a Bretton Woods, y hoy el FMI dirige nuestra política económica, y revocan por decreto el voto de Caracas; siguieron los pactos militares, los acuerdos sobre el Atlántico Sur, etc. Hoy somos un apéndice del imperialismo, lo que requirió modificar totalmente la política internacional fijada por el Peronismo. El tercerismo fue una forma de no ser absorbidos por el imperialismo yanki: en ningún caso puede ser excusa para plegarnos a su estrategia de guerra fría y para gritar junto con los derviches de la guerra contra los pueblos que han adoptado el socialismo.
Es lo que hacen los terceristas como India, Yugoslavia, Egipto, etc., que no han vacilado en apoyar fervorosamente a Cuba y que no ven al mundo como una división tajante donde los “buenos” son las potencias occidentales. Es una posición para encarar los problemas, no para eludirlos. En el caso de un país hermano sometido a persecuciones de toda índole por el Imperialismo, no ser terminantes, escatimar el apoyo, es renegar del tercerismo y apoyar al imperialismo. Así como hay farsantes que son antiimperialistas cuando las causas son lejanas, y cipayos en las cuestiones argentinas, igualmente hay farsantes que gritan contra el imperialismo aquí y se suman a sus consignas en el orden mundial; estos últimos son los más peligrosos. La posición consecuente de un antiimperialista es desprenderse de los falsos esquemas como “Occidente y Oriente”, “Mundo libre y mundo comunista” y demás zonceras. Hay que estar con los argelinos, que son musulmanes, con los kenyanos, que son maumau, con los chinos, que son budistas, y con los cubanos, que son barbudos. Y decirlo claramente y ayudarlos todo lo que se pueda y tener la valentía de despreciar las voces que se alzaran para acusarnos de comunistas, trotskistas, cripto marxistas, camaradas de ruta, idiotas útiles, filo comunistas, infanto comunistas, etcétera.
¿Existe algún pronunciamiento de Perón con respecto a la Revolución Cubana?
¿Cómo cree usted que Perón podía desentenderse de un problema fundamental? Cuando dijo que la Revolución Cubana “tiene nuestro mismo signo”, enunció una fórmula exacta que indica la común raíz antiimperialista y de justicia social. Si Cuba ha elegido formas más radicales, ese es un derecho que ningún antiimperialista le puede negar; por otra parte, los procedimientos de 1945 tampoco sirven ahora para nosotros, y nuestro programa, según lo ha dicho repetidamente el propio Perón es de “revolución social”, que salvo para los que viven en el limbo sólo se puede cumplir socializando grandes porciones de la economía y buscando las formas de transformación profunda y total que correspondan a nuestra realidad nacional.
En cuanto al apoyo de la Unión Soviética a Cuba, sólo quienes se plieguen al bando de la oligarquía pueden hablar de “entrega” y demás tonterías semejantes. Porque los cubanos no han delegado ningún atributo de su soberanía ni han entregado ningún resorte de su economía. ¿Que eso sirve a la URSS para hacerse propaganda? ¿Y a los cubanos qué les importa? Los quisieron matar de hambre, dejarlos sin petróleo, dejarlos sin vender el azúcar, que es su única fuente de divisas, atemorizarlos, agredirlos, quemarles los cañaverales, etc.: el cipayaje estaba feliz porque serían castigados los “desplantes”, la insolencia frente al coloso. El mundo socialista les permitió salir de esa ruina a que estaban condenados, y he aquí que ciertos “antiimperialistas” resuelven que Cuba debió dejarse morir de hambre, o llamar a los embajadores norteamericanos para que la vuelvan a gobernar, para que no sufra la “democracia” y puedan seguir tranquilos Somoza, Ydígoras, Frondizi, Prado y demás paladines de la cruzada anticomunista. Todos regímenes democráticos que no podrán hacer lo que hace Fidel Castro: darle un fusil o una ametralladora a cada obrero, a cada campesino, a cada pobre.
En un documento del año pasado el general Perón indicó que el Movimiento debía apoyar a todos los movimientos de liberación regional, como Egipto, Argelia, Cuba, etc. Eso se ha respetado siempre, aunque ciertos sordos no han cumplido estas instrucciones ni las han transmitido a la masa. Y en una carta dice: “Yo sé bien lo que son las sanciones económicas. En 1948 nos las aplicaron intensamente impidiendo la provisión de todo material petrolífero y dejando sin efecto la compra comprometida para nuestra producción de lino que, en ese momento, representaba más del sesenta por ciento de la producción mundial. Como en el caso de Cuba, fue la Unión Soviética la que nos sacó del apuro comprando el lino y ofreciéndonos material petrolífero”. Tal vez deberíamos haber dejado que se pudriera el lino.
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Cooke y su compañera Alicia Eguren
¿Y no cree que también influyó la Iglesia?
La creencia religiosa es una cuestión del fuero espiritual y como tal respetable. Pero cuando algunos sacerdotes opinan de política entonces no puede invocarse para ellos el privilegio de que se les respete como cuando desempeñan sus funciones espirituales: deben ser enjuiciados de acuerdo a sus actos y posiciones políticas. Si se les hiciese caso en materia política, América no se hubiese independizado de España; o, tomando otra etapa posterior, en México reinarían los descendientes del emperador Maximiliano, Cuba sería colonia española, etc. Si se les otorgase imperio en materia política, nosotros nos debíamos haber puesto en 1955 contra Perón, como ellos querían; entonces conspiraron con los enemigos del pueblo, como ahora lo hacen en Cuba.
Durante seis años nuestros compañeros han ido a la cárcel, han sufrido torturas, han sido echados del trabajo, han sido fusilados, sin que los altos dignatarios de la Iglesia hiciesen más que algunos inocuos llamamientos a la paz general, uniendo a verdugos y victimados como si las culpas fuesen comunes; cuando discriminaron, fue para atacar al “régimen depuesto” y para condenar la rebeldía de nuestra masa. No he leído la pastoral que condene a los asesinos del heroico general Valle, que era un católico sincero. No he leído la pastoral que condene a los asesinos de la “0peración Masacre”. No he sabido de ninguna epístola incandescente denunciando a los sicarios uniformados que aplicaban suplicios a la gente trabajadora. Pero basta que el señor Frondizi justifique la represión como defensa de “los altos valores del espíritu”, para que entonces sí se conmuevan esos duros corazones episcopales. En cambio están muy preocupados y tristes porque en Cuba hay un gobierno revolucionario. ¿Por qué no dijeron nada cuando murieron 20.000 luchando contra el gobierno que mantenían los yanquis, cuando Nixon abrazaba a Batista y lo colmaba de elogios? ¿Por qué no se preocupan de Angola, donde las fuerzas “occidentales” mantienen la esclavitud aplicando la tortura? ¿O de Argelia, que ha movido la indignación de muchos católicos franceses por el sadismo de las tropas coloniales, cuyas técnicas aprenden nuestros jefes militares? ¿Les parece que hay poco dolor en el mundo y en América, como para que se dediquen al único país donde el pueblo se siente libre?
¿Usted rechaza, por lo tanto, la tesis de que el peronismo es un freno contra el avance del comunismo?
Una cosa es que nosotros tengamos una visión de las cosas argentinas que difiere de la del Partido Comunista y tratemos de mantener la adhesión de las masas trabajadoras; otra muy diversa es unirnos al fanatismo regimentado que ve a los comunistas como criminales y a los países socialistas como enemigos del género humano. Esto es renunciar a la facultad de raciocinio y aceptar que el bando imperialista piense por nosotros. No necesito ser comunista para considerar que el principal responsable de la guerra fría es el imperialismo occidental, ni para comprender que el enemigo más grande que hoy tiene el género humano es la brutal plutocracia norteamericana.
En el orden nacional, la manera de mantener nuestro prestigio en la masa no es actuando como ayudantes de los pastores para que el rebaño no se ponga arisco, sino ofreciendo soluciones revolucionarias a los problemas reales. Los que están en la jugada de presentarnos como defensores del orden contra el comunismo desnaturalizan la esencia del peronismo. Y, además, cometen una estupidez. Salvo para los energúmenos que ven conspiraciones bolcheviques en cada lucha popular, el comunismo avanza porque hay razones económico-sociales que así lo determinan. Esas razones no desaparecerán y se trata de ver quiénes darán las soluciones. Los que piensan en “conciliaciones” entre las clases o en paternalismos equilibristas están al margen del tiempo, como los que hablan de corregir los “abusos” del capitalismo. Pero los que quieran dar soluciones, los que como nosotros aspiran a mantener su vigencia como movimiento de masas, tienen que ir al fondo de los problemas. No es posible enunciar aquí todas las cosas que debemos hacer, pero para terminar con el drama argentino hay algunas que son ineludibles, como ejemplo: dejar sin efecto convenios petrolíferos, eléctricos. etc.; denunciar tratados militares y compromisos belicistas; expropiar las instalaciones petrolíferas y demás bienes de los monopolios; expropiar a la oligarquía latifundista y a los grandes empresarios industriales; expropiar los bancos, puertos, servicios públicos; socializar grandes ramas de producción, hacer una reforma agraria que respete las características de nuestro agro pero que elimine muchas de las formas empresarias de explotación; planificar la economía en escala nacional; nacionalizar la gran industria pesada; controlar los sectores de la economía que deban mantenerse bajo el régimen de la propiedad privada, etc., etc. Eso significa terminar con la democracia capitalista y sustituirla por nuevas estructuras que reflejen el predominio de las fuerzas de progreso, dirigidas por el proletariado. Es decir, que estaremos vulnerando el “derecho” de la libre empresa, de la propiedad y otros valores igualmente sacros: en otras palabras, seremos “comunistas”. Los factores de poder y la oligarquía en su conjunto nos consideran, desde ya, comunistas, porque nuestro triunfo implica el advenimiento de las masas que exigirán soluciones y las impondrán. Como dijo Perón: “las masas avanzarán con sus dirigentes a la cabeza o con la cabeza de sus dirigentes”. Nosotros lo sabemos y la reacción también lo sabe, así que los que se hacen los “ranas” no engañan a nadie, y menos a la oligarquía, que tiene sensibilidad de sobra cuando se trata de que no le toquen sus privilegios. Los que quieren desempeñar el papel de “defensores del orden” harán el deleite de los monseñores y de los espadones de moda, sirviendo de preservativos por poco tiempo. O impulsamos el avance de las masas -y entonces somos peligrosos y nos llamarán comunistas- o tratamos de frenarlas y entonces ayudamos a sembrar la confusión durante un tiempo y luego nos barrerán como a la demás resaca del orden caduco ocupando el partido comunista o quien sea, la dirección que hemos desertado.
¿Qué piensa de la unidad de las fuerzas populares?  
La unidad es indispensable y será un paso previo al triunfo popular. Lo principal es para qué hacemos la unidad, cuáles son los objetivos cercanos (como por ejemplo las elecciones) y cuáles los grandes objetivos. Unidad para simple usufructo politiquero, no. Sí, en cambio, para dar las grandes batallas por la soberanía nacional y la revolución social. En la lucha contra el régimen como llegaremos más pronto a la unidad, forjada en la acción: dentro del régimen nos esperan sólo frustraciones y derrotas, y pequeños triunfos que serán desastres.

Cocaína de militar integrante comitiva de Bolsonaro el que fue a Sevilla perdió su silla museo Che Guevara de Caballito


Brasil. Detienen en España a un militar de la comitiva de Bolsonaro con 39 kilos de cocaína



Ocurrió durante el viaje del presidente de Brasil al G20 en Japón. Fue interceptado durante una escala en Sevilla.
26 de Junio de 2019
La Policía española detuvo a un militar brasileño, miembro de la comitiva oficial del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, al detectar en el aeropuerto de la ciudad de Sevilla, en el sur de España, una maleta con 39 kilos de cocaína que presuntamente le pertenece.
El militar, de 37 años, quien forma parte de la comitiva de Bolsonaro que viaja hacia la cumbre del G20 en la ciudad japonesa de Osaka, fue interceptado en un control policial durante la escala en Sevilla, cuando se encontró la droga en la maleta, dijeron fuentes de la investigación a la agencia española Efe.
La detención del militar, que quedó a disposición de la justicia española, fue confirmada por Bolsonaro, quien ofreció la «inmediata colaboración» de Brasil para esclarecer el hecho.
«He pedido al ministro de Defensa su inmediata colaboración con la Policía española para el pronto análisis de los datos, cooperando en todas las fases de la investigación», señaló el mandatario en un mensaje que publicó en su cuenta de Twitter.
En su mensaje, Bolsonaro señaló que fue informado por el Ministerio de Defensa de la detención en la ciudad española de un militar perteneciente al «Ejército de aviación brasileño que portaba estupefacientes».
«La Fuerzas Armadas (brasileñas) tienen un contingente de cerca de 300.000 hombres y mujeres formados en los más íntegros principios de la ética y moralidad», señaló el jefe de Estado.
En caso de que se «compruebe la implicación del militar en ese delito, será juzgado y condenado conforme a la ley», puntualizó.
El detenido viajaba en un avión de avanzada al  que traslada al presidente brasileño y estaba previsto que los dos vuelos llegasen este miércoles a Osaka.


Pastores por la Paz Diaz Canel recibió la caravana solidaria museo Che Guevara Buenos Aires


Cubadebate
Cálido encuentro de Díaz-Canel con los integrantes de la Trigésima Caravana Pastores por la Paz
Publicado en: Relaciones Cuba-EE.UU           

26 junio 2019


Encuentro del Presidente Cubano Miguel Díaz-Canel con la Caravana Pastores por la Paz, Palacio de la Revolución, 25 de junio de 2019. Foto: ACN

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recibió en la tarde de este martes a la 30 edición de la Caravana de la Amistad Estados Unidos-Cuba, que organiza IFCO/Pastores por la Paz, encabezada por su directora ejecutiva Gail Frances Walker e integrada por 34 caravanistas provenientes de Arizona, California, Illinois, Kansas, Luisiana, Michigan, Minnesota, New Jersey, New York, Oregón, Pensilvania y Washington, así como de México y Canadá.

En el encuentro Díaz-Canel trasladó el agradecimiento de los cubanos por la valiosa labor de solidaridad que realizan los Pastores por la Paz, quienes representan los más nobles sentimientos del pueblo estadounidense.




Por su parte, los visitantes manifestaron la disposición a continuar organizando estas caravanas de amor y amistad en apoyo a nuestro país.

Participaron además Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, y Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de Atención a Asuntos Religiosos del Comité 
Central del Partido Comunista, así como representantes del Centro Martin Luther King.

Después de recorrer 46 ciudades, una vez más este proyecto de solidaridad llegó a Cuba desafiando la política de bloqueo y las restricciones de viaje impuestas por el Gobierno de los Estados Unidos.  

En su mayoría son activistas sociales, líderes comunitarios, estudiantes universitarios, maestros y profesores.


Encuentro del Presidente Cubano Miguel Díaz-Canel con la Caravana Pastores por la Paz, Palacio de la Revolución, 25 de junio de 2019. Foto: ACN