martes, 2 de mayo de 2023
lunes, 1 de mayo de 2023
Violeta, mujer argentina relata en la radio al locutor la experiencia que tuvo con su vecino Ernesto Guevara de la Serna cuando ella tenía siete años.
Violeta - "Detrás de las ventanas de él porque la casa, bueno, tenía entrada por Araoz pero por Mansilla estaban los ventanales de una casa muy antigua, no.
Y bueno, eeh, yo estaba al cuidado de unas tías, que mi tío tenía un coche de alquiler y me encantaba hacer las tareas dentro del coche, a la hora de la siesta cuando mi tía descansaba bueno,
Bueno, entonces yo lo veía no teníamos comunicación, nada de nada, yo veía que el estudiaba detrás de las ventanas, yo dentro del coche, casi siempre a la hora de la siesta.
Cuando no tenía tareas tenía una bicicletita y daba vuelta a la manzana por Charcas, Mansilla,
Un día me accidenté, me caí, a esa hora de la siesta, no había un alma en las calles
Me caí y el me socorrió, porque vino a mi encuentro me ayudó a levantarme.
Tuve una herida bastante profunda, un tornillo de la bicicleta se me había incrustado en la pierna derecha.
Me aupó, y después abrió la puerta del zaguán de mi casa, dejo la bicicletita ahí y me llevó a la farmacia a curar, porque viste que antes se llevaba a la farmacia.
Tenia que ser muy grave para que te lleven al hospital.
Una farmacia que hasta hace muy poco tiempo estuvo en Canning y Charcas
Fue uno de los recuerdos cosas que le ocurren a los chicos
Me encantó
En ese momento fue como mi papá que me estaba consolando, como un papá y yo prendida del cuello de él, Y yo lloraba y lloraba y bueno
Y el con el farmacéutico hicieron las primeras curaciones
Me sacaron el tornillito que tenía incrustado todavía en la piernita.
Fue bastante serio, bueno y después el me llevó en upa otra vez hasta mi casa bueno,
Le comentó a mi tía lo que me había pasado. Ella no se había enterado, le comentó a mi tía. Y Después cuando vino mi mamá me hizo ver por un médico. Según a ella, me lo contaba después mi mamá, me habían curado muy bien
Todas las mañanas cuando… Tendría unos siete años porque hice primero inferior y primero superior En la escuela Manuela Pedraza de la calle Malabia entonces hasta superior hice en esa escuela, calculo que tenia unos siete añitos.
Todas las mañanas nos veíamos después eramos grandes amigos Me tocaba la cabecita y me decía ¿Como estás de la piernita? Las preguntas que me hacía Te mentiría
El se iba a tomar el tranvía Y yo me iba a la escuela acompañado por mi tio o mi tía.
Mencionó la dirección del barrio Me vino a la mente
Periodista - Vos pensas Violeta, se acordaría el Che Guevara de la chiquita que le había curado la pierna.
Violeta - No te entiendo la pregunta.
Periodista - Se acordaría el Che Guevara después pasando los años.
Violeta - Pienso que sí, No es que tenés que hablar con una persona
De vernos todos los días Todos los días Una chiquita que esta haciendo sus tareas dentro de un coche Me encantaba Y el detrás de su ventana estudiando
Bueno no se yo siempre lo veía con una pila de libros.
Nunca un si o un no porque era muy serio, muy serio.
Periodista - ¿Como le decían a él
Ernesto, Si, Ernesto, yo conocí a la mamá a una hermana y a una señora que salía a hacer las compras.
Uno de los recuerdos de la niñez cuando se habla del Che
Me encantó,
El muchacho de la esquina exacto
Ernesto, Ernesto
Donde el vivía ahora hay una farmacia la esquina digamos
Araoz y Mansilla , bueno y por esas cosas de la vida
Me fui del barrio, cuando volvi A los 21 años…..domingo, 30 de abril de 2023
Fwd: Nota RECUERDOS SOBRE LA EDUCACIÓN PÚBLICA
Me permito adjuntar la nota "RECUERDOS SOBRE LA EDUCACIÓN PÚBLICA", publicada en el Diario "Página 12" (Contratapa). Buenos Aires. Abril 24 de 2023. SE AGRADECE COMPARTIR.
https://www.pagina12.com.ar/543091-recuerdos-sobre-la-educacion-publica
Cordialmente, Norberto Alayón
Profesor Consulto de la UBA
Blog: http://norbertoalayon.blogspot.com.ar
Twitter: https://twitter.com/NorbertoAlayon
FB: www.facebook.com/norberto.alayon
Recuerdos sobre la educación pública
Por Norberto Alayón
24 de abril de 2023 - 00:01
·
En 1958 yo tenía 13 años. Un día de ese año estaba, con un amigo, en una de las esquinas de las calles Matheu y Rondeau, del barrio de Parque Patricios de la ciudad de Buenos Aires. Con tiza, escribí en la pared un adjetivo y un adverbio. En ese momento pasaron por el lugar dos hombres desconocidos y uno de ellos, rezongando críticamente aunque no recuerdo lo que dijo, me pegó una cachetada (no muy fuerte, pero cachetada al fin, encima a un adolescente). Con asombro y seguramente también con miedo, no supe qué hacer, ni decir.
Yo vivía con mi familia a unos 30 metros de esa esquina, en la casa donde había nacido en Matheu 2133 (en una época en que eran frecuentes los alumbramientos domiciliarios), en una especie de conventillo, modesto pero no deteriorado. Ahí morábamos 10 personas: padre, madre, hermano mayor, tía materna, prima, primo, primo político, prima segunda y primo segundo, más dos perros, gato, canario y una veintena de gallinas.
¿Y por qué me habría de cachetear en esa esquina el hombre desconocido?
En ese entonces, yo cursaba el primer año de la secundaria en la Escuela Nacional de Comercio Nº 1 "Joaquín V. González" del barrio de Barracas (Australia y avenida Montes de Oca), la cual continúa funcionando en la actualidad. Previamente, había cursado mis estudios primarios en la escuela pública "Miguel de Azcuénaga" (Pichincha entre Cátulo Castillo y Brasil) y en el "Instituto Félix Fernando Bernasconi" (Cátulo Castillo entre Catamarca y Esteban De Luca).
Desde el 1º de mayo de 1958, el presidente constitucional era Arturo Frondizi, del partido UCRI (Unión Cívica Radical Intransigente). En esa época se instaló una intensa polémica en la sociedad en la que se planteaba una irreductible opción entre la educación "laica o libre".
¿Y qué había escrito aquel chico de 13 años, que era yo, con tiza en la pared de la esquina, lo cual generó la violenta respuesta de aquel adulto que me cacheteó sin más? Un transeúnte que ni siquiera era el propietario de esa casa. Yo había escrito: LAICA SÍ. Seguramente ese hombre reaccionó indebidamente de esa manera, ante mi afirmación a favor de la educación "laica" y como expresión de su propia adhesión a la educación "libre", o tal vez en nombre de la "libertad" o bien respondiendo a su autodefinición como "libertario" primitivo.
En rigor, el eslogan de "laica o libre" devino de una construcción tendenciosa y falsa, impuesta por los sectores fuertemente antiperonistas, especialmente los pertenecientes a la Iglesia Católica. La verdadera confrontación que se daba entonces era, en realidad, entre educación "pública o privada" en general, encarnada principalmente por la iglesia.
Por cierto, no se proponía --desde la "opción laica"-- impedir la libertad de enseñanza que ya estaba garantizada por la propia Constitución Nacional. La propuesta de la "opción libre" reivindicaba la posibilidad de otorgar títulos habilitantes por las universidades privadas.
Ya en diciembre de 1955, el demócrata cristiano Atilio Dell'Oro Maini, ministro de Educación de la dictadura militar, autodenominada "Revolución Libertadora" (que derrocó al presidente constitucional Juan Domingo Perón) había impulsado la emisión de un decreto-ley que permitía la creación de universidades privadas, aunque no el otorgamiento de los títulos habilitantes.
Confirmar la creación de universidades privadas y además la alternativa de expedir títulos habilitantes, que es en definitiva lo que se aprobó finalmente por ley, habilitó la irradiación de las universidades confesionales. Entre 1956 y 1958 se crearon varias universidades privadas confesionales, entre ellas las católicas de Córdoba, de Santa Fe, de Buenos Aires, del Salvador.
Las escuelas públicas registraban un importante reconocimiento social por su buena calidad, que no era idéntico al de las escuelas privadas. De hecho, era usual que los alumnos de las escuelas secundarias públicas que repetían el año escolar se inscribieran en escuelas privadas con niveles de exigencia menores, lo que les permitía pasar de año sin mayores inconvenientes.
Paulatinamente se fue invirtiendo esta percepción, a pesar de que son las escuelas y las universidades públicas las que garantizan el derecho a la educación, posibilitando el acceso gratuito de los estudiantes, independientemente de la capacidad económica de su familia.
¿Qué puede llevar a suponer que las universidades privadas, confesionales o no, además de requerir aranceles a sus alumnos, garantizan por su mera condición de tal un buen nivel académico?
Están quienes desvalorizan a la educación pública, tal el caso del "destacado" profesional e intelectual Mauricio Macri (alumno de escuelas y universidad privadas), quien despreciativamente se refirió a la suerte de "aquel que puede ir a una privada y aquel que tiene que caer en la escuela pública".
Las instituciones académicas privadas --en su enorme mayoría-- representan los intereses particulares de grupos religiosos, de grupos ideológico-políticos o directamente de grupos empresariales.
Por el contrario, la educación pública está orientada por el interés de la sociedad en su conjunto, de donde deriva su carácter universalista y, por ende, esencialmente democrático. El necesario sustento económico estatal a la educación se justifica por la obligación que le cabe al Estado de responder a los intereses de la Nación y de la comunidad que la conforma. Y de garantizar el derecho de todos a recibir educación y a formarse profesionalmente.
Las empresas educativas, como cualquier empresa, compiten en el mercado; mientras que la escuela pública, en sus distintos niveles, es una institución cuyo fin es contribuir al desarrollo social y moral de la sociedad.
Al mismo tiempo, las condiciones de acceso a la educación, comunes para todos (cualquiera sea la capacidad económica de cada uno), tiende a favorecer la igualdad, no sólo en el ingreso, sino también en la convivencia cotidiana.
Toda propuesta que reduzca a la sociedad y a la política a la mera competencia en el mercado, representa una expresión reduccionista y empobrecida, aun de los principios más básicos de la democracia moderna y tiende a afectar la calidad de la participación social y política.
A 65 años de aquel lamentable y violento episodio de 1958, ¿qué habrá sido de la vida de aquel golpeador de adolescentes que evidentemente estaba en contra de la "laica"? ¿Se habrá sentido "libre" de pegarle a quien fuera, en este caso --además-- cobardemente? Si hubiera portado libremente un arma (como propone en la actualidad la execrable Patricia Bullrich) ¿le habría disparado sin más a aquel jovencito de 13 años, a plena luz del día, en una esquina de Parque Patricios?
Norberto Alayón es profesor Consulto Titular, Facultad de Ciencias Sociales (UBA).
Chernóbil Ucrania contaminada radiactividad niños atendidos en Cuba

Varios países contribuyeron con recursos, personal y asistencia a la recuperación; la abrumadora mayoría fue destinada a contener y sellar el reactor. En 1990, cuando el horror de la tragedia había dejado de ser noticia, Cuba envió un equipo médico a evaluar las secuelas sanitarias de la radiación. Se encontraron con una situación en la cual los niveles de cáncer en los niños se habían incrementado 90 por ciento. La isla pronto emprendería una asistencia médica aún difícil de dimensionar: de 1990 a 2011 atendió a 26 mil personas –22 mil niños– del área afectada solventando los gastos médicos, de comida, vivienda y recreación para los menores y sus acompañantes.
Los primeros 139 niños de Chernóbil llegaron el 29 de marzo de 1990 y fueron recibidos por Fidel Castro. Las imágenes son conmovedoras, el mandatario mira y saluda con atención a los padres y acaricia con ternura a los pequeños. Les promete la mejor atención médica.
Los pequeños de Chernóbil siguieron llegando por más de dos décadas. Tarará, ciudad a 20 kilómetros de La Habana, fue seleccionada para atenderlos. Ubicada a la orilla del mar, antes de la revolución era destino vacacional de la clase media alta. El gobierno revolucionario la transformó en campamento de verano juvenil. En 1990 se adaptó para atender a los niños de Chernóbil. Además de tener dos hospitales y una clínica, el campamento contaba con comedor, espacios recreativos y culturales, escuela, teatro y parques.
"No era como estar en un hospital –recuerda Roman Gerus quien estuvo de chico en Tarará– hasta los niños más enfermos lo pasaban bien." Khrystyna Kostenetska, quien también fue tratada allí, describe: Recuerdo un mar increíble, las olas, los atardeceres, la naturaleza y los helados; también me acuerdo de niños con graves problemas de salud
.
Llegados a Cuba, los niños eran evaluados por médicos organizados en cuatro categorías: los más graves con problemas oncohematológicos que requerían terapias especializadas; los que padecían de patologías crónicas; niños que podían ser tratados de forma ambulatoria, y los relativamente sanos que requerían seguimiento médico por haber vivido en el área contaminada. Todos fueron tratados bajo la lógica integral del sistema médico cubano, cuyos equipos incluían pediatras, oncólogos, siquiatras y dentistas. A veces se detectaban males ajenos al derrame y también se atendían.
Esta iniciativa cubana, que ha sido caracterizada como el programa humanitario más largo en la historia, se efectuó durante uno de los momentos más difíciles para Cuba. La desintegración de la URSS a principios de los 90 había eliminado su principal socio comercial y la economía de la isla sufrió una brutal contracción. Escaseaba todo, menos la solidaridad.
Cuando el historiador John Kirk –cuyo libro Salud pública sin fronteras ofrece un detallado recuento del cuidado que la isla brindó a los niños de Chernóbil– preguntó al director del programa médico en Tarará cómo Cuba podía ofrecer esta ayuda en momentos tan difíciles, éste respondió: Son niños, niños muy enfermos. ¿Cómo íbamos a no tratarlos?
Varios de los niños llegados eran huérfanos y tantos otros de escasos recursos. La desintegración de la Unión Soviética significó el fin de su infraestructura de atención social. El incipiente sistema capitalista ponía precio a los tratamientos que muchos no podían pagar. Además de padecer males físicos, muchos vivían con el trauma de haber sido evacuados de sus hogares. Y seguía la incógnita de qué males se desarrollarían a futuro y en otras generaciones.
Xenia Laurenti, vicedirectora del Programa de Atención Médica a los niños de Chernóbil, afirma con contundencia: "Si le preguntas a un niño ucranio qué quisiera, no te responde 'juguetes', sino 'salud'. Esto está sicológicamente incorporado. Y parte del programa se dirige precisamente a la rehabilitación sicológica, al no rechazo a ningún tipo de patologías. Nuestro objetivo es curar".
No se puede poner precio a este esfuerzo por sanar. En 2010 una ONG ucrania lo intentó, calculándolo en más de 300 millones de dólares tan sólo los gastos médicos de Cuba. Los testimonios de los padres que, años después, entre lágrimas y sonrisas, expresan su agradecimiento al pueblo cubano por el cuidado que dieron a sus hijos, mejor captan la dimensión humana. "Esto no es una ayuda solamente médica –expresó una madre– es una ayuda moral muy grande para mi pueblo".
Fue, como tantas otras iniciativas del gobierno revolucionario cubano, una inigualable globalización de la solidaridad.
* Profesora-investigadora del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Autora del libro Unintended Lessons of Revolution, una historia de las normales rurales.
Fuente: La Jornada
Comparte esto:
jueves, 27 de abril de 2023
Hector Germán Oesterheld ETERNAUTA patriota
Publicado: 27/04/2023


El 27 de abril de 1977 es secuestrado Hector Germán Oesterheld por un grupo de tareas en La Plata, sería llevado a Campo de Mayo y de ahí al centro de torturas El Vesubio, donde se lo vería por última vez con vida en la Nochebuena de 1977.
Le tocó vivir en un ambiente familiar de ascendencia europea (Alemania) y de buen nivel económico, lo cual favoreció su formación intelectual. Aunque la familia sufrió un traspié y perdió sus posesiones cuando él aún estaba en medio de sus estudios primarios, se hizo afecto a la lectura desde niño. Por lo que se sabe, leía clásicos, en especial los de aventuras, pero también ingresaron en su mente las obras de la literatura griega.
En la universidad eligió la carrera de ciencias naturales. Aún siendo estudiante, trabajó para YPF en la prospección geológica o exploración, a la búsqueda de petróleo. Mientras se esforzaba para obtener su doctorado se inició en el trabajo de corrector. Entretanto, escribía obras que, aparentemente, nunca fueron publicadas. Como muchos jóvenes de la época asistía a las funciones de cine en capítulos, que estaban en pleno auge, y allí se hizo aficionado a la cinematografía y su forma de expresión. Su producción de cuentos infantiles comenzó mientras estudiaba geología. Estos trabajos fueron publicados en diversas editoriales. Publicó su primer cuento, Truila y Miltar", en el diario La Prensa (1943). En esta obra se pueden encontrar ya los valores que luego serán su bandera y motivación literarias.
Luego de completar sus estudios universitarios, se casó con Elsa Sánchez. La familia creció: Héctor y Elsa criaron cuatro hijas, Estela, Diana, Beatriz y Marina.
La literatura lo fue absorbiendo de tal modo que fue dejando su carrera de geólogo a un lado y se dedicó a los guiones para historieta. Comenzó a hacerse conocer y tener mucho éxito con tiras como Bull Rockett, el Sargento Kirk y otras. Trabajó con dibujantes como Alberto Breccia, Hugo Pratt y Paul Campani. Su intensa dedicación y el éxito de sus tiras lo llevaron a crear la Editorial Frontera, junto a un hermano. Editorial Frontera lanzó las revistas Hora Cero y Frontera, de resonante éxito.
La editorial progresó y fue caldo de cultivo para una excelente producción. Ernie Pike, con la cara de Oesterheld, le dio a la guerra la dimensión humana que parecía no tener: la guerra es peleada por los hombres y los hombres aman, desean y sufren, sean de éste o del otro lado. Surgieron personajes como Randall y Ticonderoga y entonces se produjo el fenómeno, el broche de oro: comienza la serie de El eternauta, la dibujada por Solano López. El eternauta produjo un fuerte impacto en todos los niños y adolescentes que la leyeron. La aventura ocurría aquí, en casa, y los protagonistas eran unos argentinos iguales a los del barrio en que uno vivía.
La invasión es terrible, pues empieza con un genocidio. La lucha es terrible pues se hace a mano limpia, sin superarmas, sin poderosas estructuras de guerra, tal como uno puede imaginar que sería una resistencia en Argentina. Si no se ha vivido, resulta muy difícil explicar el impacto que esta historia producía.
A pesar del éxito de sus productos, la editorial sucumbió en unos años, quizás impactada por el avance de la televisión en los hogares. Más o menos para 1963 Oesterheld se encontró prácticamente en la ruina. Durante esta oscura época, produjo Mort Cinder, casi como un reflejo de su estado de ánimo. Produjo en esta época otras obras menores, posiblemente con la intención de venderlas más fácil y sobrevivir. También intentó una revista de CF al estilo Más Allá, Géminis, que duró solamente dos números.
Pocas personas saben con claridad lo que pasó por la mente de Oesterheld en esta época. Sus alumnos y seguidores, muchos de ellos hoy famosos historietistas, afirman que no se daban cuenta de lo que pasaba en sus pensamientos. Oesterheld se había puesto taciturno, callado, sombrío. Esto lo expresa bien Morhain en un reportaje: "Con respecto a lo que pasaba en los años 70, en realidad nosotros, la gente que hacía historieta en general, participábamos de la ignorancia general, ¿no? Había algunos pequeños rumores, pero desde luego nadie imaginó lo que hacía y nadie, por lo menos que yo sepa, nadie sabía que Oesterheld fuera Montonero. Eso fue una cosa que nos sorprendió. Quizás alguien más allegado a él lo sabía, ¿no? Por cierto se lo veía desmejorado, pero eso lo piensa uno después. En ese momento no se notaba nada. En determinado momento desapareció del trabajo, nadie dijo por qué, pero se dijo que había desaparecido. Se había integrado a los desaparecidos, que ya se sabía que había. Eso nos preocupó mucho y averiguamos entre varios...".
La sociedad era maltratada constantemente por injusticias y falta de libertad y se comenzaba a reclamar frente a los constantes golpes de estado militares. Oesterheld trabajaba para la editorial Columba. En 1969 apareció en la revista Gente una nueva versión de El eternauta, esta vez dibujada por Alberto Breccia. El dibujo de Breccia era experimental, provocando rechazo en quienes habían disfrutado de la estética del original. Pero los contenidos también habían cambiado: había un fuerte mensaje político. Probablemente en su mente, la situación de muchos peronistas de tener que esperar sin hacer nada torturaba a Oesterheld. Él y sus hijas pasaron a la acción. Oesterheld abandonó su casa. Según parece, nadie sabe bien cuál fue la dirección de la influencia política, si Oesterheld llevó a sus hijas a militar o si ellas lo llevaron a él. La cosa es que tanto sus cuatro hijas como él comenzaron a participar activamente en Montoneros, una organización definida como subversiva y que pronto se convirtió en extremista. Nadie en el ambiente editorial sabía que él militaba. Aparentemente, ni su esposa lo sabía.
Cuando regresa Juan Domingo Perón a la Argentina, Oesterheld está en el aeropuerto de Ezeiza. Allí se produce un tiroteo entre facciones, ya que el peronismo se divide entre grupos de derecha e izquierda. Oesterheld está del lado que recibe más tiros.
Con la llegada del Proceso de Reoganización Nacional (marzo de 1976), el gobierno militar comienza a perseguir a los militantes políticos. Oesterheld, que era uno de ellos, debía permanecer oculto, y desde allí escribió otra versión de "El eternauta" (El Eternauta II) para la editorial Record, donde trabajaba. Había retomado lo escrito en 1957 (El eternauta I) pero dando cuenta a través de la ciencia ficción de la situación coyuntural que vivía el país. Anticipó en estas líneas un destino de horror.
Sus hijas, los esposos de sus hijas y sus nietos fueron desapareciendo sistemáticamente. Él, aparentemente por un problema de desinteligencia al intentar alertarlo, fue por fin atrapado (1977). Fue paseado por diversos centros de detención clandestinos. Algunos militantes se cruzaron con él y dieron testimonio de esto. Héctor Germán Oesterheld tenía casi 60 años y se lo llamaba "El viejo".
No se ha descubierto cuál fue su destino final ni se han hallado sus restos. Oesterheld continúa hoy desaparecido, como otros varios miles de argentinos.
"Yo lo vi a Oesterheld en Campo de mayo, en las duchas específicamente, en el sector de las duchas. Yo no lo conocía personalmente y... bueno me llamó la atención. Lo vi digamos como golpeado, o sea como, con mucha angustia y... bueno, me acerqué, le pregunté qué le pasaba. Me dijo que le habían mostrado las fotos de las hijas... muertas".
miércoles, 26 de abril de 2023
Carta de amor de un comunista cubano a la fotografa italiana Tina Modotti
CHAUBLOQUEO Escuela de Solidaridad con Cuba difunde la Carta del comunista cubano Julio A. Mella a Tina Modotti italiana. En junio de 1928 Mella conoce en las oficinas de periódico El Machete a la fotógrafa comunista de origen italiana Tina Modotti. Ambos al conocerse quedaron impactados mutuamente. Tras ser presentados oficialmente por Rosendo Gómez, se fueron los tres a tomar un café y hablar, como era costumbre entre militantes, de los acontecimientos políticos de la actualidad. El tema candente en aquellos momentos era la lucha de Sandino en Nicaragua. Tina por aquellos años estaba en pareja con el dirigente comunista mexicano y pintor, Xavier Guerrero y Mella tenía a su mujer e hijos en Cuba. Tres meses después de aquel encuentro se fueron a vivir juntos. La repentina relación sentimental no fue muy buen vista por los círculos comunistas más ortodoxos, causándoles a los dos enamorados, un sinfín de incomprensiones. Tanto Tina como Julio Antonio tenían una situación muy difícil. Los dos eran extranjeros en un país donde el gobierno de turno aplicaba medidas represivas contras los exiliados. Los dos amantes temían ser deportados por el gobierno Mexicano a través del artículo 33 que perseguía distintos delitos de índole política. Por otro lado su apasionado amor seguía siendo mal visto por las concepciones ortodoxas y prejuiciosas de la época. En el momento de conocerse Mella era parte de un plan revolucionario que se estaba preparando para liberar por la vía armada a Cuba. Ambos sabían que esta decisión política le podía costar la separación y la vida de Julio Antonio. "Ambos compartían los sueños e ideales y sus amores no fueron comprendidos por algunos de sus compañeros, quienes los criticaban de varias formas, La belleza física de ambos fue objeto de envidias y comentarios. También el hecho de dejar a Guerrero, miembro del Comité Central del Partido Comunista Mexicano, por el joven cubano, le proporcionaron no pocos enemigos y críticas severas. Algunos mexicanos sintieron como ofensa propia que abandonara al pintor mexicano por el joven cubano" Agregan Adys Cupull y Froilán González. Ante esta situación de inseguridad, de intrigas y de celos Tina y Julio Antonio planean dejar México y radicarse en otro país. Antes Mella tenía que hacer el intento revolucionario, junto a otros jóvenes exiliados, de encender la llamarada revolucionaria del antiimperialismo en Cuba. Julio Antonio se traslada a la ciudad portuaria de Veracruz para coordinar la futura acción armada. Enterado el dictador Machado de los preparativos revolucionarios a través de un infiltrado, que tenía entre los grupos nacionalistas, Mella tiene que desistir de esta operación. En el Hotel México de esta ciudad le escribe una carta a Tina el 11 de septiembre de 1928. Le transmite todo su amor y le propone rehacer sus vidas en Cuba o en la Argentina. Por aquellos días la suerte de Mella ya estaba echada, el dictador Machado preparaba un atentado para asesinar al líder revolucionario y este intuía que el peligro lo acechaba. A los dos enamorados les quedaban solamente dos opciones, trasladarse a Cuba clandestinamente para organizar la resistencia armada o radicarse en la argentina un país más seguro que México donde evitaría la persecución de la dictadura cubana. Mella sentía una gran admiración por la Argentina, durante sus últimos años había hecho grandes amistades en este país. Por otro lado el movimiento comunista y antiimperialista de la Argentina, era uno de los más poderosos de América latina. Mientras tanto sus asesinos estaban al acecho. No pasarían muchos meses de esta carta, cuando la noche del 10 de enero de 1929 Julio Antonio Mella acompañado por Tina Modotti, es asesinado por los enviados del dictador Gerardo Machado, en la esquina de Abraham González con Morelos, de dos tiros de revólver calibre 38. su muerte desapareció uno de los pensadores marxistas latinoamericanistas, más importante de nuestro continente. La pensadora cubana Celia Hart señalara en un artículo "Y Mella lo fue todo al unísono. Fue el mejor nacionalista revolucionario, el mejor antiimperialista y el mejor comunista de Cuba en su tiempo." Julio Antonio Mella fue todo esto y hoy es parte del sueño y de la realidad de la Patria Grande. Mía Cara Tinissima: Puede ser que para ti fuera una imprudencia el telegrama, pues estás acostumbrada a llenarte de asombro por todo lo que hay entre nosotros. Como si fuera el crimen más grande el que cometemos al amarnos. Sin embargo, nada más justo, natural y necesario para nuestras vidas. Tu figura no se me borrado en todo el trayecto. Todavía te veo de luto, traje y espíritu, dándome el último saludo y como queriendo venir hacia mí. Tus palabras también las tengo acariciándome el oído. Y cuando llegué al trópico, y comenzó el festín del calor, con la selva y el cielo azul, ya sabes que me parecía ver en cada espesura su complemento: aquella espalda con aquel pelo negro, suelto como una bandera, que era mi consuelo al no poder verte. Bien, Tina, perdona que no sea largo, estoy agotado. Creo que voy a perder la razón. He pensado con demasiado dolor en estos días y hoy tengo todavía abiertas las heridas que me ha producido esta separación, la más dolorosa de mi vida. Si ya te has serenado, escribe. Pon un poco de paz en mi espíritu. Cada vez que pienso en mi situación, me parece que estoy en la entrada de un cementerio. Te quiero, serio, tempestuosamente. Como algo definitivo. Tú dices que me quieres igual a mí. Si solucionamos esto, tengo la convicción de que nuestra vida va a ser algo fecundo y grande. Pero me repites lo de antes, que no estás dispuesta a soluciones. Por mi Tina, he tomado con mis propias manos mi vida y la he arrojado a tu balcón, cómplice de nuestros amores. Algunas veces he creído que soy un niño y me tienes lástima. Si no, explícame qué amor es este que me lleva a la desesperación. Dime cuál es la esperanza. Si no deseas estar en México, nos vamos juntos a Cuba o a la Argentina. Tina, no está en mí suplicarte, pero a nombre de lo que nos amamos, dame algo cierto, algo que no sea humo. Conmigo no hay que temer, Allí va, no un beso, porque ya no tengo alma, pero sí un recuerdo muy cariñoso para mi madrecita. También esa lágrima que saltó sobre los tipos de la dactilografía que tú has socializado con tu arte. Salud, camarada (fin)./// El pueblo NORTEAMERICANO necesita nuestra ayuda, carecen de lo elemental, alimentos, vestimenta, combustible, energía eléctrica y mil cosas mas que los hacen padecer injustamente. Esto ocurre por la perversa y prepotente actitud de CUBA que hace 63 años le impone un bloqueo despiadado y genocida. Hace 120 años que Estados Unidos tiene una Base Naval de la que los colonialistas cubanos pretenden adueñarse. Reaccionemos repudiando a estos cubanos BLOQUEADORES Y COLONIALISTAS y asi ayudaremos al sufrido pueblo norteamericano. Eladio González – Toto fundador del primer museo suramericano Comandante Ernesto Che Guevara de Buenos Aires. Hoy el museo funciona en la calle Moreno sin número, de las Jarillas de Guandacol, Municipio Felipe Varela de la provincia de La Rioja. Sus directores son el matrimonio de Profesores Ricardo Aguilar 54 9 11 6886 0792 y Marisin De Lisi 54 9 11 5635 5341 . Ruego a todos los compañeros de MASCUBA y especialmente a los miembros de CAPAC, que socialicen esta última información para que el mundo conozca de la existencia del NECESARIO MUSEO.
