miércoles, 5 de noviembre de 2008

Evo Morales dijo vayanse a casa go home DEA expulsada la agencia antidrogas que encubre actividades para derrocar gobiernos constitucional Chaubloqueo














Indio, indígena, presidente, líder, libérrimo expulsa a la DEA que no cumple su cometido sino que envenena sociedades con su actividad y prédica de infiltración interesada en el sometimiento de Bolivia.

Bolivia: unidad de inteligencia reemplazará a DEA

PL Agencia Informativa Latinoamericana S.A.
Bolivia: unidad de inteligencia reemplazará a DEA

La Paz, 5 nov (PL) Bolivia anunció hoy la creación de una unidad de
inteligencia para reemplazar a la Agencia Antidroga de Estados Unidos
(DEA), que deberá abandonar el país en tres meses, acusada de conspirar
contra el gobierno.

Según explicó el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, esa
unidad se subordinara a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico
(FELCN).

Cáceres precisó que la nueva entidad se encargará de proporcionar datos
sobre el tráfico de drogas a nivel internacional que requiere la policía
para cumplir su tarea.

Además dijo que los vehículos, equipos, armamento e instalaciones de la
DEA pasarán al estado boliviano.

Asimismo señaló que tomarán contacto con la Unión de Naciones
Sudamericanas (UNASUR), la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y con las
fuerzas policiales de países vecinos para obtener otras informaciones
sobre el enfrentamiento a ese flagelo.

También señaló que la presencia de la DEA no está amparada en un convenio
específico, sino en el marco general que regulan las relaciones con
Estados Unidos y que los agentes antinarcóticos no reportan sus
actividades.

"Eso debe cambiar", remarcó el funcionario al tiempo que aseveró que la
ayuda anual de Estados Unidos a la lucha contra las drogas, que es de 26
millones de dólares, ya se ejecutó hasta septiembre pasado.

En 2009 ese paquete debía ser negociado con la próxima administración
estadounidense, aclaró.

Anunció además que para el próximo año, el Ejecutivo podría destinar un
presupuesto de 16 millones de dólares para la lucha contra el
narcotráfico.

El pasado sábado el presidente Evo Morales, en Chimoré (Cochabamba),
durante el acto de cumplimiento de la meta de erradicación de cultivos de
hoja coca, suspendió las operaciones de la DEA en Bolivia.

Por su parte, el canciller David Choquehuanca afirmó que en 90 días esa
agencia deberá abandonar Bolivia.

"Tenemos un convenio con Estados Unidos que establece que en caso de que
algún país decida cancelar acuerdos entre sus instituciones, esta tendría
tres meses de plazo para abandonar el país", agregó.

Según Choquehuanca, Bolivia ya ha enviado la solicitud a Washington para
la salida de la DEA.

martes, 4 de noviembre de 2008

Jose Luis Mangieri argentino murió pero su Rosa Blindada vivirá eternamente, Julio Huasi, Tata Cedrón, Ediciones Caldén, Gelman, Ernesto Che Guevara
















El sábado por la noche me llamó Aurelio Narvaja para decirme de la muerte de José Luis Mangieri.

Expresar quien fué José Luis es demasiado para hacerlo en unas líneas. Quizás decir que fué poeta, periodista, editor fundador de "La Rosa Blindada" y "Tierra Firme", amigo, militante político. Quiero decir que quizás fué mas que todo esto: fué un aventurero de la pasión y el pensamiento crítico, creador y revolucionario.

Lo conocí cuando, conjuntamente con Carlos Brocato habían fundado la editoral que lo haría famoso "La Rosa Blindada", alli editaban los "paquetes" de 4 libros que se distribuían a mano entre los amigos. conocidos y compañeros de militancia. Se llevaban 5 juegos de libros, uno para el "titular" y los otros 4 para que los vendiera a los conocidos, amigos, etc.

Luego al mes se pasaba a cobrar, lo mismo se hacía con la revista que se llevaba a mano a algunos conocidos, amigos o quioscos de diaruios de conocidos que la exibían. Este era un trabajo manual, artesanal. Tambien se llevaban a centros de interés cultural como a los teatros independientes y luego de unos dias o de un mes se pasaba a verificar la venta y a cobrar. Quien cumplía esta tarea es quien estas líneas escribe y ésta es la razón por la que, pasados muchos años, cuando me encontraba con José Luis y me tenía que presentar a otras personas lo hacía con el dicho: "Te/les presento a mi cadete".

Con él conocí a Marcos Ana cuando llegó por primera vez a la Argentina, en 1963, con José Luis estuve en el primer encuentro en una casa que quedaba en Liniers y para esa época se había editado un paquete con 4 libros de poesía, entre ellos uno de Marcos Ana y otro de Luis Alberto Quesada mas una antología del grupo "El pan duro". Cuando a los pocos dias se le realiza a Marcos Ana un homenaje en el Luna Park, homenaje encabezado y organizado por el P. Comunista para allí partimos (conjuntamente con Diego Magliano, posteriormente muerto en la guerrilla de Masseti y el Ché en Salta) a tratar de vender los libros, pero una fuerte consigna del PC nos lo impidió. Ya José Luis, Carlos Brocato y su editorial recibían críticas desde la direccion partidaria por su revista, por la revindicación poética, por la línea discursiva y discutidora de la misma, que aunque fuera en el campo del arte y de las letras insinuaban tiempos de disidencias, que para esa época eran imposibles de tolerar por el codovillismo-stalinismo vigente. Ya el nombre de la revista y de la editorial eran todo un desafío puesto que el nombre evocaba a González Tuñon, que aunque hombre del PC, siempre fué y se mantuvo tolerante ante el pensamiento disidente y la crítica.

La Rosa Blindada publicó, luego de la expulsión de Mangieri del PC a Mao, Giap, Fidel Castro, el Che. Luego, con "Tierra Firme" publicó a los poetas jovenes y no tan jóvenes de amplio reconocimiento. Tambien debemos decir que fué quien publicó a Juan Gelman con su libro "Gotan" y luego "Deberes del impío" con dibujos a tinta de Gorriarena que es una maravilla de creacion conjunta y que es una verdadera creación y produccion editorial.

Un recuerdo: la segunda edición de "Gotan", en 1965, se presentó en mi librería, allí concurrieron a "amenizar la función" el Tata Cedrón con su cuarteto, esa noche también recitó alguna de sus poesías Julio Huasi. Comenzaba la época de la utopía consagrada...

Estas son algunas líneas de recuerdo a José Luis Mangieri, en uno de los últimos encuentros me regaló un paquete con los libros de poesía que había editado. Estan al lado de mi sillón, en mi consultorio, siempre a mano.... como su imágen.... como sus palabras.... como su desfachatez para decir, para jugar, para vivir.

Abel Langer




Editor y poeta

José Luís Mangieri, mítico creador de la revista y editorial La Rosa Blindada, murió ayer a los 83 años.

Con un pie en la poesía y otro en la política –se afilió al Partido Comunista en 1953 y fue expulsado en 1966– Mangieri desarrolló múltiples tareas en el ámbito social argentino.

Poeta, periodista, editor y agitador cultural, ha servido de memoria y nexo de varias generaciones de artistas e intelectuales y fue un referente insoslayable para quienes deseen conocer los avatares por los que atravesó nuestro país.

A fuerza de haber hecho bien su trabajo, Mangieri, como señaló el poeta Fabián Casas, “se volvió invisible”.

Sin apoyos de empresarios ni subsidios –hasta llegó a hipotecar su casa para editar Interrupciones, de Juan Gelman– logró publicar más de mil títulos en las tres principales editoriales que creó: La Rosa Blindada, Ediciones Caldén y Libros de Tierra Firme.

En sus catálogos conviven la poesía de Raúl González Tuñón, Leopoldo Marechal, Juan Gelman, Raúl Gustavo Aguirre, Joaquín Giannuzzi, Leónidas Lamborghini, Francisco Madariaga, Juana Bignozzi, Diana Bellessi y Casas, con los textos políticos de Antonio Gramsci, Ho Chi Minh y Ernesto Guevara, entre otros.

Convencido de que la poesía es el género “resistente por excelencia, porque trabaja con lo mejor de los seres humanos, que son los sentimientos”, el poeta publicó tan sólo dos poemarios: 15 poemas y un títere (1963) y recientemente el tan anunciado Poemas del amor y la guerra (Ediciones en Danza).

En 2004, cuando cumplió 80 años, presentó su libro de memorias como editor Es rigurosamente cierto, y en 2006 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le otorgó el título de Ciudadano Ilustre, por su trayectoria en el campo de la cultura.

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Reflexiones del compañero Fidel



LAS ELECCIONES DEL 4 DE NOVIEMBRE

Mañana será un día de gran importancia. La opinión mundial estará atenta de lo que en Estados Unidos ocurra con las elecciones. Se trata de la nación más poderosa del planeta. Con menos del 5 por ciento de la población del mundo succiona cada año enormes cantidades de petróleo y gas, minerales, materias primas, bienes de consumo y productos sofisticados procedentes del exterior; muchos de ellos, en especial los combustibles y los extraídos de las minas, que no son renovables.

Es el mayor productor y exportador de armas. El complejo militar industrial cuenta, además, con un insaciable mercado en el propio país. Sus fuerzas aéreas y navales se concentran en decenas de bases militares ubicadas en el territorio de otras naciones. Los cohetes estratégicos de Estados Unidos, portadores de cabezas nucleares, pueden alcanzar con total precisión cualquier punto del mundo.

Muchas de las mejores inteligencias del planeta son sustraídas de sus países de origen y puestas al servicio del sistema. Es un imperio parasitario y saqueador.

Como se conoce, la población negra introducida a través de la esclavitud en el territorio de Estados Unidos a lo largo de siglos, es víctima de una fuerte discriminación racial.

Obama, candidato demócrata, es en parte de origen negro, y en él predominan el color oscuro y otros rasgos físicos de dicha raza. Pudo estudiar en un centro de educación superior donde se graduó con notas brillantes. Es sin duda más inteligente, culto y ecuánime que su adversario republicano.

Analizo las elecciones de mañana cuando el mundo sufre una grave crisis financiera, la peor desde los años 30, entre otras muchas que a lo largo de más de tres cuartos de siglo han afectado seriamente la economía de numerosos países.

Los órganos internacionales de prensa, los analistas y comentaristas políticos, emplean parte del tiempo en el tema. Se considera a Obama como el mejor orador político de Estados Unidos en las últimas décadas. Su compatriota Toni Morrison, Premio Nóbel de Literatura del año 1993, la primera de su etnia nacida en Estados Unidos que obtiene ese laureado título, y excelente escritora, lo califica de futuro Presidente y poeta de esa nación.

He observado la lucha entre ambos contendientes. El candidato negro, que tanto asombró al obtener su nominación en la pugna frente a fuertes adversarios, tiene bien articuladas sus ideas y golpea una y otra vez con ellas en la mente de los votantes. No vacila en afirmar que por encima de todo, más que republicanos y demócratas, son estadounidenses, ciudadanos que califica como los más productivos del mundo; que reducirá los impuestos a la clase media, en la que incluye a casi todos; los eliminará a los más pobres, y los elevará a los más ricos. Los ingresos no estarán destinados a salvar a los bancos.

Reitera una y otra vez que los gastos ruinosos de la guerra de Bush en Iraq no deben ser costeados por los contribuyentes norteamericanos. Le pondrá fin y traerá de regreso a los soldados de Estados Unidos. Tal vez tuvo presente que ese país nada tuvo que ver con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Ha costado la sangre de miles de soldados de Estados Unidos, muertos o heridos en los combates, y más de un millón de vidas a esa nación musulmana. Fue una guerra de conquista impuesta por el imperio en busca de petróleo.

Ante la crisis financiera desatada y sus consecuencias, a los ciudadanos norteamericanos les preocupa más en estos instantes la economía que la guerra de Iraq. Los atormenta la preocupación por sus puestos de trabajo, la seguridad de los ahorros depositados en los bancos, los fondos de jubilación; el temor de perder el poder adquisitivo de su dinero y las viviendas donde residen con sus familiares. Desean la seguridad de recibir en cualquier circunstancia los servicios médicos adecuados y la garantía del derecho a que sus hijos reciban educación superior.

Obama, es desafiante, pienso que ha corrido y correrá crecientes riesgos en el país donde un extremista puede adquirir por ley un arma sofisticada moderna en cualquier esquina como en la primera mitad del siglo XVIII al Oeste del territorio de Estados Unidos. Apoya su sistema y se apoyará en él. La preocupación por los agobiantes problemas del mundo no ocupan realmente un lugar importante en la mente de Obama, y mucho menos en la del candidato que, como piloto de guerra, descargó decenas de toneladas de bombas sobre la ciudad de Hanoi, a más de 15 mil kilómetros de Washington, sin remordimiento alguno de conciencia.

Cuando el pasado jueves 30 le escribí a Lula, además de lo que conté en la reflexión del 31 de octubre, le expresé textualmente en mi carta: “El racismo y la discriminación existen en la sociedad estadounidense desde que nació, hace más de dos siglos. Negros y latinoamericanos han sido allí siempre discriminados. Sus ciudadanos fueron educados en el consumismo. La humanidad está objetivamente amenazada por sus armas de exterminio masivo.”

“Al pueblo de Estados Unidos le preocupa más la economía que la guerra de Iraq. McCain es viejo, belicoso, inculto, poco inteligente y sin salud.”

Finalmente le añadí: “Si mis cálculos estuvieran equivocados, el racismo de todas formas se impusiera y el candidato republicano obtuviese la Presidencia, el peligro de guerra se incrementaría y las oportunidades de los pueblos para salir adelante se reducirían. A pesar de todo, hay que luchar y crear conciencia sobre esto, gane quien gane esas elecciones.”

Cuando esta opinión que sostengo se publique mañana, nadie tendrá ya tiempo para decir que escribí algo que pueda ser utilizado por alguno de los candidatos en favor de su campaña. Debía ser, y he sido, neutral en la contienda electoral. No es “una injerencia en los asuntos internos de Estados Unidos”, como diría el Departamento de Estado, tan respetuoso de la soberanía de los demás países.

Fidel Castro Ruz

Noviembre 3 de 2008
4 y 10 p.m.

lunes, 3 de noviembre de 2008

rehen de Bush en Guantánamo en la isla de Cuba ocupada por una Base Naval de USA Sami El Haj árabe Al-Jazira tortura abuso huelga hambre CIA Mossad

















From: Alfredo VILORIA
VIRTIN RED INFORMATIVA



Rehén de Bush en Guantánamo durante seis años y medio
Testimonio de Sami El Haj, periodista de al-Jazira
por Silvia Cattori*


El periodista sudanés de TV de Al-Jazira, ha sido liberado después de 6 años de detención ilegal en Guantánamo. Silvia Cattori lo ha entrevistado durante su visita a Ginebra [Suiza], donde él ha venido para denunciar estos abusos ante la sede de los Derechos Humanos de la ONU. Nuestra colega no se ha contentado con escribir sus declaraciones, muy afectada de lo que ha escuchado y, añade sus impresiones. Nadie podría quedarse insensible frente a esta historia que no es un caso único sino más bien el testimonio del sistema de terror de los Estados Unidos.


Derecho, alto, impresionante, emanando la sensación de una intensa interioridad, Sami El Haj, avanza renqueando apoyado en un bastón. Las risas y sonrisas han huido del fino rostro de este hombre que aparenta más edad de la que tiene. Una profunda tristeza habita en él. Tenía 32 años cuando en diciembre de 2001 su vida, como la de decenas de miles de otras personas de confesión musulmana, se precipitó hacia el horror.

Ha sufrido enormemente. Debilitado por una huelga de hambre que duró 438 días, liberado el 1 de mayo de 2008, nos recibe atentamente, con dulzura. Nos habla, sin insistir, de un universo cuyo horror nos supera, nos paraliza, nos ahoga.

Es el primer superviviente de los campos creados por la administración Bush en la base naval de Guantánamo al que se le ha autorizado viajar.

«He venido a Ginebra, a la ciudad de la ONU y de las libertades, [1] para pedir que se hagan respetar el derecho, para exigir el cierre del campo de Guantánamo y de las prisiones secretas, y para acabar con esta situación ilegal», dice tranquilamente. Se ha pronunciado la palabra. En esta guerra, dirigida esencialmente contra las personas de religión musulmana, todo es «ilegal»; todo es falso, está manipulado, es absurdo, kafkiano.

Hoy sabemos muchas cosas, sobre todo que muchos de los atentados que desde 1996 se atribuyeron a los musulmanes fueron manipulados por agentes secretos del MI 6, de la CIA, del Mossad. Sobre todo algunos testigos valientes, como el ex-ministro alemán Andreas Von Bülow [2], fueron quienes descubrieron y denunciaron este tipo de actividad criminal practicada por las grandes potencias. Excepto en los nuevos medios de comunicación, ¿qué periodista nos ha hablado alguna vez de las revelaciones hechas por esta gran persona que es Andreas Von Bülow?

Alentado por su pasión por la justicia, por su convicción de que la misión de todo periodista es dar testimonio de lo que ve, mientras estuvo en Guantánamo Sami El Haj tuvo la fuerza psíquica de aguantar, de resistir a los peores abusos y de dejar de lado su propio sufrimiento. Conoció un intenso dolor, pero en los peores momentos supo mantener la esperanza de que iba a salir de ahí vivo. Y de decirse que tenía que observarlo todo, que mañana podría dar testimonio; esto le ayudó a soportar lo indecible.

Por lo demás, gracias la mirada del periodista que observa con perspectiva este espantoso universo, querido por Bush y que pudo haber sido su tumba, Sami El Haj pudo sobrevivir y mantenerse cuerdo. Otras personas con menos suerte que él murieron o se volvieron locos y no pudieron, por tanto, transmitir su testimonio.

Sin tener lápiz ni papel Sami El Haj hizo el esfuerzo de memorizarlo todo para, incluso estando enjaulado, continuar con su trabajo de «periodista de al-Jazira haciendo un reportaje», como él dice.

Hoy abriga la idea de atraer la atención del mundo sobre estas decenas de miles de prisioneros que continúan sufriendo un trato inhumano en las cárceles de Guantánamo, Bagram, Kandahar. Responde incansablemente y con amabilidad a todos los periodistas que le hacen preguntas con la esperanza de que sus palabras puedan lograr que se escuche la voz de quienes ya no la tienen.

Su informe es esencial. Al igual de todos los demás prisioneros, absusivamente calificados como él de «terroristas», Sami El Haj nunca ha sido juzgado ni nunca ha sabido de qué se le acusaba. Lo cual demuestra que Bush y los periodistas que han apoyado su tesis han tenido que fabricar a los «terroristas islamistas». Nunca se hubiera podido detener a seres humanos como Sami El Haj ni hubieran podido permanecer tanto tiempo como rehenes de esta barbarie por el hecho de ser musulmanes sin la complicidad de los gobiernos europeos y de estos propagandistas islamófobos sometidos Tel Aviv y a Washington que desde hace décadas desinforman a la opinión pública e influencian en las élites basándose en mentiras.

Silvia Cattori : ¿Cómo se siente apenas unas semanas después de su liberación?

Sami El Haj : Me siento bien, gracias. Me reconforta ver que hay personas que se comprometen para salvar a unos seres humanos y luchan por la defensa de sus derechos. Cuando hace dos meses salí de Guantánamo no estaba bien en absoluto, por supuesto. Pero ahora me siento mejor descubriendo que, fuera, la gente lucha y no olvida el objetivo principal: obtener la paz y la libertad para todo el mundo.

Silvia Cattori : ¿Cuáles son sus sentimientos y sus mayores deseos después de estos años dolorosos pasados en los campos de prisioneros?

Sami El Haj : Evidentemente, me siento feliz de haber recuperado la libertad. Me he reencontrado con mi familia, con mi mujer y mi hijo. Él no me ha visto durante seis años y medio, ha tenido que ir al colegio si mí. Me estaba esperando y me dijo: «Papa, ¡te he echado de menos tanto tiempo! Yo sufría, sobre todo cuando veía a mis compañeros en el colegio a los que acompañaban sus padres y que me preguntaban: ¿Dónde está tu padre? No tenía ninguna respuesta para darles. Por eso le pedí a mamá que me llevara al colegio en coche, porque no quería que me lo preguntaran siempre».

Le dije a mi hijo: «Ahora te puedo llevar al colegio, pero tienes que comprender que tengo un mensaje que aportar, una causa justa que defender. Quiero luchar por la causa de los derechos humanos, por las personas a las que se ha privado de su libertad. No voy a luchar solo. Hay miles de personas en todo el mundo que se comprometen ahí donde se ataca a la dignidad de los seres humanos. No olvides que luchamos por la paz, por defender los derechos ahí donde son pisoteados, por un futuro mejor para ti. Quizá lo logremos un día y entonces podré permanecer a tu lado y llevarte al colegio».

No sé si lo comprendió porque todavía es pequeño, pero me sonrió. Mi mujer tampoco quería que me volviera a marchar. Pero cuando le recordé la dolorosa situación en la que se encuentran las personas encerradas en Guantánamo, que ellos también tienen una familia, hijos, hijas y una mujer que les echan de menos, y que si yo no luchaba estas personas iba a permanecer encerradas más tiempo, comprendió que tenía que seguir viajando, uniendo mi voz a las demás voces para que los prisioneros puedan volver a sus casas lo antes posible. Mi mujer me dio todo su apoyo. Cuando me acompañaba al aeropuerto me dijo: Rezaré por ti.

Silvia Cattori : Así pues, ¿al ir a Afganistán para rodar las masacres de civiles, víctimas de la guerra de Bush, se convirtió usted mismo en una de sus víctimas?¿No le da miedo lo que le pueda ocurrir todavía?

Sami El Haj : No tengo la menor duda de que voy a seguir con mi trabajo de periodista. Pase lo que pase tengo que seguir llevando un mensaje de paz. En lo que a mí concierne, he pasado seis años y seis meses en prisión, lejos de mi familia, pero para otros ha sido todavía más terrible. He perdido a un amigo muy querido, periodista de al-Jazira: murió en Bagdad durante el bombardeo al hotel en el que se encontraba. También he perdido a una colega que trabajaba conmigo en al-Jazira y a la que considero mi hermana: ella también murió en Bagdad.

Muchas personas han perdido la vida a causa de esta guerra. Debe saber que la administración Bush quiso impedir la cobertura de los medios de comunicación libres, como al-Jazira, en Oriente Próximo. Las oficinas de al-Jazira en Kaboul y Bagdad fueron bombardeadas.

Cuando en 2001 dejé a mi hijo y a mi mujer para ir a filmar la guerra desencadenada por Estados Unidos contra Afganistán podía esperarme encontrar la muerte en un bombardeo. Iba allí consciente de los riesgos. Todo periodista sabe que cumple una misión y debe estar dispuesto a sacrificarse para dar testimonio de lo que ocurre por medio de sus películas y de sus escritos. Y para ayudar a la gente a entender que lo que único que aporta la guerra es la muerte de inocentes, destrucción y sufrimiento. Basándonos en esta convicción es como hemos ido mis colegas y yo a países en guerra.

Ahora, después de todos estos años en cautividad, otra vez puedo hacer algo en favor de la paz. Voy a comprometerme en este sentido hasta que lo consigamos. Estoy seguro de que aunque yo no recoja los frutos, un día acabaremos por obtener la paz y el respeto a los derechos humanos, así como la protección de los periodistas en todo el mundo. Estoy seguro de que conseguiremos que ya no se torture o hiera a los periodistas cuando hacen su trabajo, cuando defienden el derecho a la información y muestran los abusos contra los seres humanos.

Silvia Cattori : Al principio ha dicho que se sentía bien. Pero después de una experiencia tan horrible y cuando se le ha liberado sin la menor excusa por parte de sus torturadores, ¿cómo puede usted evocar este pasado sin resentimiento ni rencor?

Sami El Haj : Por supuesto que este pasado es extremadamente duro y mi situación personal es difícil. Pero cuando pienso en aquellos que continúan en Guantánamo, que echan de menos a sus familias de las que no tienen noticia alguna, me digo que mi situación, por difícil que sea, es mejor que la suya.

No puedo olvidar que en Guantánamo he dejado a unos hermanos que están destruidos, que se han vuelto locos. Pienso en particular en ese médico yemení que hoy vive completamente desnudo en su celda porque ha perdido la razón.

Silvia Cattori : ¿Qué tipo de torturas les hicieron sufrir?

Sami El Haj : Todo tipo de torturas físicas y psíquicas. Como todos los prisioneros eran musulmanes, la administración del campo los sometía a muchas vejaciones y humillaciones relacionadas con la religión. He visto con mis propios ojos a los soldados romper en pedazos el Corán y tirarlo al retrete. Les he visto durante los interrogatorios sentarse encima del Corán mientras no se respondiera a las preguntas que se nos hacían. Insultaban a nuestras familias, a nuestra religión. Hacían como que llamaban por teléfono a nuestro Dios para, burlándose de nosotros, pedirle que nos viniera a salvar. El único imán del campo fue acusado de connivencia con los prisioneros y en 2005 lo echaron por negarse a decir a los visitantes que en el campo se respetaba la libertad religiosa.

Nos molían a palos. Nos cubrían de insultos racistas. Nos encerraban en habitaciones frías, por debajo de cero grados, con una sola comida fría al día. Nos colgaban de las manos. Nos impedían dormir y cuando nos adormecíamos, nos pegaban en la cabeza. Nos enseñaban películas sobre sesiones de torturas atroces. Nos enseñaban fotos de torturados muertos, tumefactos, sanguinolentos. Nos mantenían bajo la amenaza de trasladarnos a otra parte para torturarnos todavía más. Nos echaban agua fría. Nos obligaban a hacer el saludo militar escuchando el himno de Estados Unidos. Nos obligaban a llevar ropa de mujer. Nos obligaban a mirar fotos eróticas. Nos amenazaban con violarnos. Nos desnudaban, nos hacían andar a cuatro patas de acá para allá. Nos decían que nos sentáramos y nos levantáramos 500 veces seguidas. Humillaban a los detenidos envolviéndoles en la bandera de Estados Unidos y de Israel, lo que era una manera de decirnos que estamos encerrados en el marco de una guerra de religión.

Cuando a un prisionero se le arroja a su celda, cubierto de piojos, sucio, para someterlo a nuevas sesiones de tortura con el fin de obligarle a colaborar, acaba por decir lo que sea y deja de saber quién es.

Yo he sufrido más de 200 interrogatorios bajo tortura, El 95 % de las preguntas concernían a al-Jazira. Querían que yo aceptara trabajar como espía en el seno de al-Jazira. A cambio me ofrecían la nacionalidad estadounidense para mí y para mi familia, y un sueldo en función de los resultados que obtuviera. Me negué. Les repetía que mi oficio es el de periodista, no el de espía y que tenía el deber de dar a conocer al verdad y de actuar para que se respeten los derechos humanos.

Silvia Cattori : ¿Hoy es usted capaz de perdonar a sus torturadores ?

Sami El Haj : Por supuesto que los voy a perdonar si cierran Guantánamo. Pero si siguen haciendo daño, voy a llevarlos a los tribunales, voy a emprender una acción judicial contra ellos.

Aunque yo sepa que la administración Bush ha hecho tanto daño, sigo pensando que no es demasiado tarde para que estas personas corrijan sus errores.

Hay que saber diferenciar entre la administración y el pueblo. Los detenidos en Guantánamo saben que tienen amigos en Estados Unidos, como este abogado que vino a Guantánamo y que luchó por mi caso.

Silvia Cattori : Da la sensación de que no han conseguido acabar con usted.

Sami El Haj : Porque no estoy solo. Hay personas que están detrás de mí; este sentimiento me da la fuerza. En prisión saqué fuerzas de mi convicción de que cualquier persona libre no puede aceptar que se le ponga en esta condición de inferioridad y de deshumanización. Uno experimenta sentimientos de dolor, de pena, pero se esfuerza por conservar la esperanza de que hay una salida; y la idea de que incluso en prisión se puede seguir con el trabajo de periodista limita el sufrimiento.

Silvia Cattori : ¿Cuando estaba en Guantánamo sabía que fuera había personas que luchaba para liberarlo?

Sami El Haj : No los conocía porque dentro de la prisión es muy difícil obtener noticias, aunque se tenga abogado porque se le prohíbe informar a su defendido. Hoy conozco a las personas que trabajan por los derechos humanos y que no están de acuerdo con la administración Bush. Creo que su voz es cada vez más fuerte.

Silvia Cattori : Cuando su hermano le vio dijo que parecía un hombre viejo. ¿A usted también se lo parece ?

Sami El Haj : En lo que a mí concierne, vivo por mi corazón y no por mi cara o por mi cuerpo. Sigo sintiendo mi corazón joven y más fuerte que antes.

Silvia Cattori : ¿Fue, entonces, fue una experiencia muy dolorosa aunque de hecho sale de ella enriquecido con un potencial insospechado?

Sami El Haj : Exacto. He sabido sacar algún beneficio del tiempo pasado en Guantánamo. Antes de ir allí sólo tenía una familia pequeña, ahora tengo una grande, he ganado cientos de amigos en el mundo entero. Esto es muy positivo; he perdido seis años y seis meses pero ahora tengo más amigos.

Silvia Cattori : ¿Se le sigue considerando un «combatiente enemigo» [3]?

Sami El Haj : No lo sé, pero cuando me liberaron me dijeron: Ahora usted ya no es peligroso para Estados Unidos.

Silvia Cattori : ¿Y su nombre ya no figura en la «lista terrorista»?

Sami El Haj : No lo sé. Creo que en su mentalidad todos aquellos a lo que ellos han calificado de «terroristas» va a seguir siendo «terroristas». Y que ahora tienen miedo de nosotros porque nos han hecho mucho daño sin motivo alguno.

Silvia Cattori : ¿Cree usted que le van a seguir espiando los agentes de la CIA?

Sami El Haj : Sí. En realidad yo no tengo nada en contra de este país ni de su pueblo. Si la administración Bush corrige sus fallos no voy a quejarme de nada.

Silvia Cattori : ¿Le sorprendió cuando un oficial del Pentágono le acusó de ser un manipulador al verle con un bastón?

Sami El Haj : La gente del Pentágono pretende que los prisioneros de Guantánamo son unos malhechores pero, en realidad, 500 de ellos han vuelto a sus casas. ¿Cómo les hubieran dejado salir si fueran realmente unos malhechores? Siempre están mintiendo.

Silvia Cattori : Otros dos sudaneses fueron liberados al mismo tiempo que usted, Amir Yacoub Mohamed al Amin y Walid Mohamed. ¿Cómo están ahora?

Sami El Haj : El gobierno y la administración de Sudán nos han tratado muy bien. Nos recibieron a los tres directamente en el aeropuerto. Aunque Estados Unidos me retuvo el pasaporte, me dieron otro nuevo en dos horas y no han puesto la menor objeción a que viaje fuera de Sudán.

Silvia Cattori : ¿En Guantánamo los militares les llamaban por su nombre o por su número de inscripción como prisionero: «número 345»?

Sami El Haj : Nunca me llamaban por mi nombre sino «three, four, five», mi número de inscripción. En los últimos tiempos me llamaban «al-Jazira». Los delegados de la Cruz Roja eran los únicos que me llamaban por mi nombre.

Silvia Cattori : ¿Le visitaron a menudo estos delegados?

Sami El Haj : Cuando estaban autorizados a venir a visitarnos, cada dos o tres meses; hablaba con ellos, me traían cartas de mi familia.

Silvia Cattori : La administración Bush y los oficiales encargados de torturarle sabían que usted es un hombre honesto, un simple periodista deseoso de dar a conocer las brutalidades que ellos cometían contra el pueblo afgano, y no un «terrorista». ¿Sabe usted por qué le han hecho tanto daño?

Sami El Haj : La mayoría de los soldados que había allí seguían las órdenes de sus oficiales. Torturaban sin el menor cambio de humor. Pero en honor a la verdad debo decir que algunos de ellos eran buenos. Algunos soldados usaban su cerebro.

Silvia Cattori : Los agentes de la CIA elaboraron un informe sobre las torturas en Guantánamo. ¿Tenía usted la impresión cuando le estaban torturando de que lo observaban, de que estaban experimentando con ustedes?

Sami El Haj : Estábamos bajo la constante vigilancia de médicos psiquiatras en uniforme militar. No estaban ahí para curar, sino para participar en los interrogatorios, para observar las torturas de manera que no se les escapara ningún detalle del comportamiento de los prisioneros. Los interrogatorios se hacían bajo la responsabilidad del coronel Morgan, médico especializado en psiquiatría. Este coronel estuvo destinado en Guantánamo desde marzo de 2002. Había servido en la prisión afgana de Bagram desde noviembre de 2001. Daba consignas a los oficiales que nos interrogaban, estudiaba nuestras reacciones, anotaba cada detalle para después adaptar las torturas a la personalidad de cada detenido, lo que deja profundas huellas en su psiquismo.

Hablé con ellos. Les dije que los médicos tenían una misión noble, ayudar a las personas, no torturalas. Me respondieron: «Somos militares, debemos seguir las reglas; cuando un oficial me da una orden, tengo que ejecutarla, si no me meterán en prisión como a usted; en el momento en que firmé un contrato con el ejército comprendí que tenía que obedecer en todo».

Silvia Cattori : Veo similitudes entre las torturas practicadas en Guantánamo y las practicadas en Israel con los prisioneros políticos palestino. Por ejemplo, la «tortura» del sueño, es su especialidad.

Sami El Haj : Creo que la mayoría de los servicios de inteligencia del mundo entero fueron a Guantánamo. Vi a británicos, a canadienses. Fueron para interesarse por los interrogatorios y también para proporcionar a los oficiales de la CIA y de FBI consejos sobre cómo torturar, cómo interrogar, basándose en su experiencia.

Silvia Cattori : ¿Consigue dormir tranquilo?

Sami El Haj : No como antes de Guantánamo. Ya no duermo más que entre 3 y 4 horas. Al conocer ahora al personal de Cruz Roja les he pedido que me ayuden a superar mis dificultades, que aconsejen un doctor que pueda examinarme. Siete años no es poco tiempo.

Silvia Cattori : ¿La huelga de hambre no era, en cierto modo, como una tortura contra ustedes mismos? ¿Por qué la hicieron durante un periodo tan largo, cuando sus carceleros se servía de ella para infligirles aún más humillaciones y sufrimientos?

Sami El Haj : Porque pensábamos que no podíamos quedarnos callados, que teníamos que hacer algo. Sólo teníamos ese medio para hacer que se nos escuchara. Por supuesto, la huelga de hambre es un medio tremendamente penoso, muy difícil de soportar. Pero cuando uno está privado de libertad tiene que luchar para obtenerla. Era lo único que nos quedaba para decirle a la administración Bush que un prisionero tiene su dignidad, que no vive sólo de pan, que la libertad es más importante.

Silvia Cattori : ¿Qué ocurría cuando lo alimentaban por la fuerza?

Sami El Haj : Cuando había más de cuarenta detenidos en huelga de hambre, la administración trataba de quebrar nuestra resistencia haciéndonos sufrir más torturas. Nos aislaban en habitaciones frías, nos desnudaban, nos impedían dormir durante largos periodos de tiempo. Dos o tres veces al día los soldados nos ataban a una silla especial. Nos aplicaban una máscara a la boca y nos introducían un tubo grueso por la nariz, no en el estómago. Aunque la ración normal de alimento era de dos canillas, nos castigaban inyectando 24 canillas y 6 botellas de agua. El estómago, que se había encogido por las largas huelgas de hambre, no podía contener estas cantidades. Añadían productos que provocaban diarrea. El prisionero, al que mantenían atado a esta silla más de tres horas, vomitaba y vomitaba. Nos dejaban en medio de nuestros vómitos y excrementos. Al acabar la sesión arrancaban violentamente el tubo; cuando veían que la sangre correr se reían de nosotros. Como utilizaban tubos infectados que no se limpiaban nunca, los detenidos padecían enfermedades que no eran tratadas.

Silvia Cattori : ¿Lo liberaron gracias a esta larga huelga de hambre?

Sami El Haj : No sólo a causa de ella, pero fue una de las razones que llevaron a la administración a liberarme.

Silvia Cattori : ¿Que pensar de la confesión de Khaled Sheik Mohamed [4], que se acusa de haber organizado más de 30 atentados en 17 países?

Sami El Haj : Quizá lo torturaron hasta el punto de que dejó de ser él mismo. Nunca lo conocí porque lo llevaron a un campo especial. Un oficial me dijo que lo trataron con mucha dureza; no cabe la menor duda: lo torturaron terriblemente.

Silvia Cattori : ¿Tiene algo que ver con la realidad la acusación de Estados Unidos de que él es el «terrorista número 3 de al-Qaeda»?

Sami El Haj : A decir verdad, no creo nada que venga de la administración Bush. Porque a mí también me han acusado de ser un «terrorista». Y yo sé mejor que nadie qué es eso. Estas personas mienten demasiado. Nunca creo nada de lo que afirma esta administración. Conozco a un prisionero que al que torturaron tanto que al final dijo: Yo soy Osama Ben Laden. Decía lo que ellos quisieran con tal de que cesaran las torturas.

Silvia Cattori : Entonces, ¿al-Qaeda es una creación de los servicios de inteligencia occidentales?

Sami El Haj : Por lo que yo sé, nunca en mi vida he conocido a nadie que me haya dicho: yo pertenezco a al-Qaeda.

En Guantánamo conocía la mayoría de los prisioneros porque la política de nuestros guardianes era no dejar que los prisioneros vivieran demasiado tiempo juntos en la misma celda. Nos trasladaban cada semana; así conocíamos a nuevas personas. Toda la gente que conocí en Guantánamo eran personas pacíficas.

Desde que salí he hablado con más de cien de ellos. Los que estaban casados han retomado su vida; los solteros se han casado.

Silvia Cattori : ¿Aquellos que sacan fuerzas de la oración tienen la oportunidad de escapar a la locura?

Sami El Haj : ¡Por supuesto! Si uno siente que alguien le acompaña, sobre todo si es Dios, será paciente y en todo momento se va a acordar de que Dios tiene más poder que los seres humanos. Debo rezar a Dios y darle las gracias. También debo dar las gracias a todas las personas que me han apoyado. Creo que aunque me pasara la vida dando las gracias no llegaría a agradecérselo a todos ellos. Ahora quizá pueda contribuir a hacer más feliz la vida de otras personas gracias a mi trabajo a favor de los derechos humanos.

Silvia Cattori : Creo que nuestros medios de comunicación y ONGs no dieron la importancia que merecía a la defensa de los derechos de estos prisioneros musulmanes [5]. Durante mucho tiempo el denunciar los abusos cometidos contra ellos se consideraba un signo de simpatía con los «terroristas». ¿Sabe usted que, por ejemplo, los responsables de «Periodistas sin Fronteras», cuya misión es proteger a los periodistas, fueron criticados por haber esperado cinco años antes de hablar de su caso [6]?

Sami El Haj : Por desgracia la gente creyó lo que le decía la administración de Estados Unidos. Ahora que han comprendido que no era verdad se corregirán. Como le he dicho antes, el problema no es cometer un error, sino perseverar en él.

Si los periodistas no se sienten concernidos cuando otros colegas son encarcelados en el marco de su trabajo, quizá un día esos mismo periodistas se encuentren en prisión y no encuentren a nadie que les defienda. Debemos trabajar juntos, debemos ocuparnos de cada caso. Si sabemos que un periodista ha sido encarcelado, debemos apoyarlo por encima de su color o de su religión.

Como periodista quiero comprometerme a apoyar a los periodistas que trabajan por la defensa de los derechos y las libertades. Tenemos por delante un trabajo inmenso. Tenemos que comprometernos plenamente para liberar a las personas que están encerradas en Guantánamo y en las muchas prisiones secretas en las que la administración Bush priva de sus derechos a decenas de miles de otras personas.

Esta experiencia de Guantánamo nos ha marcado profundamente. Lo que quiero recordar es la necesidad y la importancia de la defensa de los derechos humanos. Creo que después de todo el mal que se ha hecho, todo el mundo se siente hoy más concernido. No es aceptable abandonar a las personas que sufren. Tenemos la imperiosa obligación de solidarizarnos con ellos.

Al-Jazira quiere asociarse con los medios de comunicación libres para recopilar informaciones relacionadas con los derechos humanos y las libertades. Pido a todos los periodistas que cooperen con nosotros en este sentido. En Guantánamo había prisioneros de 50 nacionalidades; es un problema mundial y no el de tal o cual detenido.

Es una vergüenza que prisioneros que han sido vendidos se encuentren enjaulados y que un país que pretende ser el garante de los derechos y las libertades sea el que comete esta violación de los derechos fundamentales.

No siento ningún odio. Respetamos a los ciudadanos de Estados Unidos. Quien debe asumir las consecuencias de estos actos es su actual gobierno.

Los derechos humanos y la seguridad no son separables, no se puede tener seguridad sin respeto a los derechos fundamentales.

Silvia Cattori : Tiene usted razón en hacer un llamamiento a las personas honestas y a los periodistas a que no acepten que se viole el derecho internacional y que se inflija un trato cruel y degradante a seres humanos. Pero esta política no habría podido durar si no hubiera tenido el apoyo tácito de los gobiernos de las grandes potencias; con su consentimiento fue como se torturó a las personas consideradas «combatientes enemigos» [7]. Por ejemplo, todos los países europeos suscribieron el contenido de la « Patriot Act» promulgada tras el 11 de septiembre en Estados Unidos. En el marco de estos acuerdos secretos los agentes de la CIA y del FBI han podido secuestrar y torturar en Europa a miles de inocentes como usted.

Sami El Haj : Quiero decirle lo siguiente: yo no creo en la acción de los gobiernos. Porque todo gobierno, sea del país que sea, prefiere gobernar sin enfrentarse a los problemas reales de las personas. Puede que a veces intervenga para decir que apoya tal o cual causa, pero en el fondo no la apoya. Únicamente se pronuncia por razones oportunistas o políticas. Y puede que incluso por un cálculo político afirme apoyar una causa en la que no cree. Olvidemos los gobiernos porque ellos siguen su política. Sí, debemos seguir trabajando duramente para defender los derechos y las libertades de cada uno.

Silvia Cattori : ¿Podemos concluir afirmando que no existen los «terroristas» tal como son presentados por la administración Bush y nuestros medios de comunicación?

Sami El Haj : Le puedo asegurar que los prisioneros de Guantánamo a los que yo conocí no son «terroristas». Tuve la ocasión de hablar con ellos, de conocerlos: son personas pacíficas.

Silvia Cattori : Entonces, ¿ustedes fueron detenidos porque sí, porque había que ofrecer una cifra para hacer creer a los demás países europeos que, efectivamente, existían «terroristas» musulmanes?

Sami El Haj : Fuimos detenidos tras el 11 de septiembre, del que nadie hasta el momento puede decir quién es el autor. Bush no quería decir: he cometido errores, no he garantizado correctamente la seguridad. Dijo: vamos a iniciar una guerra contra estos «terroristas». Resultado: no ha aportado seguridad a nadie en absoluto.

Ha hecho bombardear Afganistán, ha enviado a sus soldados a hacer la guerra contra pueblos enteros, pero no ha detenido a las personas que se había propuesto detener. Ha entregado enormes cantidades de dinero a los paquistaníes para que a cambio ellos empiecen a detener a ciertas personas y las entreguen al gobierno estadounidense.

El 89% de los prisioneros de Guantánamo fueron comprados con dinero contante y sonante a las autoridades de Pakistán. ¿Dónde los encontraron? En Pakistán, no en Afganistán.

Silvia Cattori : ¡Después estos prisioneros fueron torturados y se les prometió dejar de torturarlos si aceptaban convertirse en espías al servicio de la CIA! ¡Es un sistema terrorífico!

Sami El Haj : Sí. Esperemos a que Bush haya abandonado la administración. Cuando deje de estar en el poder, estoy seguro de que muchas personas van a expresarse acerca de sus delitos.

Silvia Cattori : Su testimonio es muy importante. Han destrozado su juventud. Y usted tiene la magnanimidad de transformar este desastre en algo constructivo. Se niega a ser considerado una víctima. ¡Es usted verdaderamente magnífico! Muchas personas en prisión deben esperar la ayuda de personas de su calidad.

Sami El Haj : Tenemos que trabajar duro para que aquellos que siguen apoyando a la administración Bush acaben por sentirse avergonzados de sus actos. Entonces nadie les seguirá ayudando. Y cuando nadie les ayude, pararán.

Todo lo que tiene que ver con Guantánamo es un lacra. La administración Bush ha querido engañar a la opinión pública diciendo que éramos terroristas. Ahora bien, la gran mayoría de los hombres a los que ha encerrado son como yo, inocentes.

Silvia Cattori : Gracias por concedernos esta entrevista.

* * *

Todos podemos constatarlo: los supuestos «terroristas» a los que persiguen nuestras sociedades son en realidad víctimas.

Sami El Haj impresiona por su sabiduría, por su madurez, por su altitud de miras. Nos hace pensar en Cristo en la Cruz porque su calvario no ha terminado; sus heridas son demasiado profundas.

Su delicadeza contrasta con la descripción de los supuestos «terroristas» que nos han estado dando durante todos estos años las autoridades y los medios de comunicación tradicionales.

Ni reivindicaciones ni quejas; su relato es sobrio, sin énfasis. Debería ser capaz de hacer que las cosas se muevan. Insiste en la acción que hay que llevar a cabo para liberar lo antes posible a quienes continúan prisioneros. Dice y repite que no podrá descansar hasta que no sean liberados todos los prisioneros de Guantánamo.

En adelante es urgente, una obligación moral, reaccionar, explicar honestamente lo que ocurrió realmente, luchar para que nuestras sociedades adopten una política en la que el mundo árabe y musulmán pueda esperar otra cosa que no sean guerras y racismo.

Si en su conjunto los medios de comunicación suizos ha relatado correctamente el paso por Ginebra de Sami El Haj, sin embargo, la televisión pública local (TSR) minimizó el evento y no se dignó invitarlo. Hay que señalar (¿acaso esto lo explique?) que durante los últimos siete meses los redactores de la TSR dieron generosamente la palabra a los «árabes buenos», como Antoine Basbous o Antoine Sfeir, que repiten lo que nuestros redactores dicen o quieren oír, con lo que apoyan las tesis belicistas que, según parece, gozan de sus favores.

Los secuestros, los centros de tortura como Guantánamo, Abu Ghraib, Bagram, Kandahar, no son, como con demasiada frecuencia se deja creer, un simple «desliz» [8] , sino que son efectivamente la expresión de una política criminal que sirve a los intereses ocultos de dos Estados principalmente: Estados Unidos e Israel. Podemos preguntarnos además si Israel no es el único en ganar con estas guerras, que han devastado pueblos enteros, pero también arruinado las finanzas y la imagen de Estados Unidos en el mundo.

Esta «guerra contra el terrorismo», de la que nos hablan hasta la saciedad, es una guerra criminal; una guerra manipulada por las grandes potencias y sus servicios de inteligencia.

Cada vez hay más personas que comprenden que las sanciones de la ONU, las «listas terroristas» que también ha establecido Europa, las campañas de denigración en relación a los musulmanes, son instrumentos de manipulación de la opinión pública destinados a mantener artificialmente un clima de conflicto.

Por lo demás, los atentados del 11 de septiembre de 2001 sirvieron inmediatamente de pretexto para reorientar la política internacional de Tel Aviv y Washington en el sentido de objetivos militares programados a la larga. Sobre todo han servido para liquidar cualquier forma de resistencia a su política criminal, empezando por la resistencia palestina y musulmana.

Tras el desmantelamiento del imperio soviético el mundo islámico ha sido nombrado «nuevo eje del mal». Desde principios de los noventa Estados Unidos e Israel han maniobrado para suscitar miedo e ignorancia en relación a los musulmanes y para incitar a los servicios secretos de diversos países, para infiltrarse en ellos, manipularlos, financiarlos y animar a unos «colgados» a cometer atentados, para después acusarlos, justificar unas medidas coercitivas, los secuestros, las torturas, las detenciones arbitrarias.

Desde 2001, mientras que los principales medios de comunicación se hacían eco complacientemente de las campañas contra unos «antisemitas» con frecuencia imaginarios, decenas de miles de musulmanes eran secuestrados, encapuchados, encarcelados, destrozados por unos torturadores con el objetivo de obligarles a aceptar trabajar como espías para los servicios de inteligencia estatales. Todo esto está calcado de los métodos de los servicios secretos israelíes del Shin Beth [9], que tan bien han estado funcionando durante los últimos 40 años para destrozar a los cerca de 700.000 palestinos encarcelados arbitrariamente.

¿Es ésta la sociedad que queremos?

Lo más lamentable y desalentador en esta triste historia es el hecho de que los gobiernos europeos se han servido de esta supuesta «amenaza islamista» para desembarazarse de muchas salvaguardas constitucionales y ha aplicado, ellos también, las medidas ilegales dictadas por Bush y, de este modo, han permitido a la CIA secuestrar en su propio territorio a musulmanes sabiendo que iban a ser llevados a centros de tortura, fuera de todo derecho, y por un tiempo ilimitado.

Lo que también es cuestionable es el lugar que los jefes de redacción han concedido, y siguen concediendo, a estos supuestos «especialistas en terrorismo» que han alimentado el fantasma del «peligro islámico». Unos «especialistas» que retoman la propaganda estadounidense, asocian Islam y «terrorismo» aunque saben perfectamente que la estrategia de Washington y de Tel Aviv es asociar sin prueba alguna musulmanes y «terroristas» [10].

Todos recordamos estas campañas sesgadas destinadas a vilipendiar y destruir la carrera de dos hermanos, Hani y Tariq Ramadan sobre todo en Francia y Suiza. En otros países ha habido montajes similares.

Es el momento de reaccionar si no queremos una sociedad pervertida, basada en la mentira, que autoriza los secuestros, los centros de tortura, los asesinatos selectivos, las estrategias de infiltración destinadas a transformar a las personas en informantes.

Ver a Sami El Hadj, esta persona que ha vuelto del infierno, animar sin ira ni espíritu de revancha a los periodistas a trabajar para hacer que triunfen los derechos humanos, para borrar esta «lacra de la memoria», es una enorme lección.

Nuestra «civilización occidental», nuestras tan elogiadas «democracias» en nombre de las cuales se han hecho tantas guerras y cometido tantos crímenes, nuestros medios de comunicación «libres» tendrán que contar en adelante con todos estos aparecidos que nos llaman a despertarnos.

Silvia Cattori
Periodista suiza.
Los artículos de esta autora o autor


Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos.

Enlace con el original:
http://www.silviacattori.net/article469.html
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[1] Sami El Haj ha sido invitado a Ginebra por la Fundación «Alkarama for Human Rights». Véase: « Sami El Haj achève une intense visite à Genève », Alkarama for Human Rights, 2 de julio de 2008.

[2] Véase: « Andreas von Bulow: Tenemos que luchar primero contra la manipulación », Red Voltaire, 11 de enero de 2006.

[3] Según Dick Marty, ponente de la Comisión de Asuntos Jurídicos y de Derechos Humanos del Consejo de Europa encargado de investigar sobre la existencia de prisiones secretas de la CIA en Europa, un «acuerdo secreto, al que llegaron en octubre de 2001 Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, estableció el marco que ha permitido a la CIA encarcelar a «detenidos muy importantes» en Europa. Este acuerdo es el que autoriza las graves violaciones de los derechos, incluyendo la tortura».

[4] Khalid Cheikh Mohammed fue detenido en Pakistan en 2003. Acusado de ser el número 3 de al-Qaeda, fue internado en diversas prisiones secretas antes de ser mantenido en aislamiento desde 2006 en Guantánamo y de ser salvajemente torturado. Su proceso-farsa ante un tribunal militar junto con otros 14 responsables de al- Qaeda, tuvo lugar en junio de 2008.

[5] La «Comisión Árabe de Derechos Humanos» ha luchado desde un principio para exigir el cierre de Guantánamo. Véase: http://www.achr.nu/

[6] Véase: « Reporteros Sin Fronteras se acuerda (tardíamente) de Sami Al Haj », Red Voltaire, 23 de febrero de 2006.

[7] El estatuto de «combatiente enemigo» y de «combatiente ilegal», que permiten al gobierno de Estados Unidos detener sin limitación alguna y sin pasar por una jurisdicción civil a los prisioneros designados de esta manera se desprende de una ley de excepción destinada a «unir y reforzar América proporcionando las herramientas necesarias para descubrir y responder al terrorismo» votada por el Congreso estadounidense y firmada por George W. Bush el 26 de octubre de 2001. (N. de la t.: El nombre de esta ley, «Patriot Act», responde a las siglas de estas palabras entre corchetes. El libro de Jean-Claude Paye, El final del Estado de derecho, Hiru, junio de 2008 explica detalladamente lo tratado en esta nota).

[8] El diario «24 Heures» escribió el 27 de junio de 2008: «Sami Elhaj está de paso por Ginebra para denunciar el absurdo desliz de la gran maquinaria antiterrorista estadounidense».
[9] Véase: « Why did they treat me like that?», Gideon Levy, Haaretz, 6 de julio de 2008.


Véase también: « Full account of Muhammed Omer’s hair-raising encounter with the Shin Beth », Khalid Amayreh, 1 de julio de 2008.

[10] En su página web Youssef Nada demuestra el papel que algunos periodistas desempeñaron en su destrucción basándose en mentiras. Véase: http://www.youssefnada.ch/

shame on you USA the UN rejected your abnormal blockade of 48 years stop it now Chaubloqueo Toto Che museum



all cuban ladies sharing love and knowledge in poor neighbourhoos of Tachira, Venezuela








ORGANIZATION OF SOLIDARITY OF THE PEOPLES OF AFRICA, ASIA AND LATIN AMERICA

October 29, 2008/No 34

Almost Unanimous Rejection at the UN to US Blockade Against Cuba

A resolution on the “need to put an end to the economic, commercial and financial blockade imposed by the United States against Cuba” received 185 votes in favor and 3 against (United States, Israel and Palau) and two abstentions (Micronesia and Marshall Islands).

The approved resolution “once more urges the United States –where laws and measures of that kind exist and continue to be enforced– to take the necessary measures to derogate them or leave them without effect in the shortest possible term and according to their legislation”.

The General Assembly also requested Secretary General Ban Ki-moon to prepare “a report on the fulfillment of the present resolution”.

The international support granted to Cuba was even greater than last year’s, when a similar resolution obtained support from 184 countries.

In 2007 four countries voted against and one –Micronesia– abstained. This year, the Marshall Islands also abstained from voting against the Caribbean island. The number of votes in favor has been progressively increasing: from 59 countries that supported a similar text for the first time in 1992 it went up to 179 in 2004 and to 185 this year.

The Cuban Minister of Foreign Relations Felipe Pérez Roque highlighted the extra territorial nature of that policy that tries to prevent the normal trade of other countries with Cuba.

“The United Status has the right to trade with the countries they wish, but they have no right to persecute their business persons, much less those of other countries for wanting to trade or invest in Cuba”, he stated.

“If the U.S. governments were truly concerned with the welfare of the Cuban people, the only moral and ethical behavior would be to raise the blockade imposed upon my country”, he underlined.

Alter the closing of the voting, the president of the General Assembly, Nicaraguan diplomat Miguel d’Escoto described the U.S. blockade against Cuba as ilegal and criminal, and said that “there is nothing that violates more the spirit and text of the Charter of the United Nations Organization”.

Osvaldo Bayer Che un hombre de este mundo Guevara filmado por Schapces Sacco Vanzetti La Pasionaria Anarquistas de Chicago Chaubloqueo Rico Patti














El heroísmo y la dignidad por Osvaldo Bayer

Lleva el título de “Che, un hombre de este mundo.

Es un logrado film sobre El guerrillero heroico. Ni más ni menos. No una elegía, pero la elegía se va instalando a través de la nostalgia, de las palabras de los que conocieron y fueron sus compañeros, de las imágenes, de la voz poética del Che.
Así, con imágenes sencillas.

Asoma el cariño más que la admiración y alcanza tal vez su grado máximo en las palabras de la hija.

No hay homenajes en partenones ni en tinglados de lujo. Es un film para los que conocimos a Ernesto “Che” Guevara, pero también para quienes quieren conocerlo porque creen en la utopía.

Sin proponérselo, Schapces, el creador de este film, lo deja colocado al Che definitivamente junto a Sandino y Zapata, ya los tres legendarios de lo que se ha dado en llamar con bellas palabras “la lucha de los pueblos”.

No es un film ni para posmodernos ni para los Castañeda ni los Vargas Llosa, ni para amantes de academicistas interpretaciones freudianas. No. Aquí hablan humilde gente de pueblo, los que fueron capaces de acompañarlo en la ruta inverosímil del altruismo, de la aventura de la libertad.

Así, con minúscula, pero no por minusválida sino por sencilla, honrada, y – vuelve la palabra – heroica. Que también existe por realizable. Es el Che como lo conocimos y como era, sino no hubiera podido pasar a la leyenda. Termina el film, pero nos queda su voz.

Y pensamos cuando salimos a la calle, en la diferencia: las antinomias del Che, el lenguaje de los Rico, los Massera, los Videla, pero también de los Ruckauf y los de los que están en el acecho: los Kohan, o nuestros jueces, los Trovato y los Bernasconi. O Menem en olivos, con Alfonsín pactando reelecciones. (¿Cómo son posibles estas diferencias en el linaje humano?)

Pero constante en los oídos la voz que atraviesa siglos del Che con algo de Espartaco, de los obreros que cantaron “Hijo del pueblo”, de Sacco y Vanzetti, de los libertarios de Chicago que antes que les quebrara el cuello la soga de la estulticia gritaron viva la anarquía.

La voz del Che hablando de la lucha de los pueblos, de dignidad, por un lado y aquí nosotros los que votamos a Rico para que nos de seguridad.

Los ojos del Che, sus cabellos, su frente, en la foto de Alberto Días (Korda) y el perfil de Rico y la risita cínica del torturador Patti trayéndonos seguridad a los countries.

¡Qué hermoso film! Déjeseme decirlo. Tal vez sólo lo comprendan los jóvenes que no votaron a Franja Morada ni gritaron ¡De la Rúa, De la Rúa! Hace dos domingos. Y los viejos jóvenes incorregibles que siguen creyendo que la revolución es un
sueño eterno.

Las secuencias van formando la mística del solidarismo, sin proponérselo. Rostros humildes van relatando el epos, escribiendo la saga. Chicos de rostros renegridos y labios grandes para besar cantan el “con tu querida presencia comandante Che Guevara” y el que mira vuelve a pensar que ya es tiempo de que se reemplace el comandante por compañero.

Y en la pantalla se ve la embarcación pequeñita que llevó la revolución a Cuba y Melba Hernández nos relata que a ella no la dejaron subir.

Y por ahí aparece el retrato de la Pasionaria, aquella mujer coraje del combate de todo un pueblo contra los generales y los obispos. Y esa gente humilde que no lucha “ni por riquezas ni nada material” sino por “lo bueno y lo nuevo” mientras el Che enseña a sus soldados a leer y escribir y cree en “el coraje de los humildes”. Ese argentino con el asma y el ansia de terminar con el hambre y el analfabetismo.

Y el film va recorriendo los años de la lucha primera, de la familia numerosa que va dejando en su nueva tierra, de su ministerio y de sus trabajos voluntarios, de sus discursos en las asambleas del mundo y luego, ya empacado con torcer el destino,
su viaje a tierras de Lumumba y por fin la búsqueda de la muerte del héroe, en una tierra que él quería hacer revolucionaria, pero que resultó un erial para la semilla que desparramaba su mano bien abierta.

Schapces nos ha entregado un film tal cual como fueron esos sueños, esas realidades, y así dio vida al documento más fiel a esa insólita, bella, trágica dolorosísima verdad. La historia del guerrillero heroico que nos hará bien, pero nos llenará los ojos de lágrimas cuando al salir del cine veamos en las primeras planas de los quioscos a De la Rúa en la Internacional Socialista y a Ruckauf junto al carapintada que nos va a cuidar de malos pensamientos y de malas compañías.

Schapces, usted ha hecho un film donde nos sumerge en la dignidad.

Porque la dignidad existe, no muere.

(tomado de un libro del Museo Che Guevara de Capital, Buenos Aires). (antes de 2002)

Frei Betto sacerdote diez consejos o mandamientos para ser realmente izquierdista Brasil América Cuba Argentina Toto Uruguay Chile Paraguay Venezuela











viernes, octubre 31, 2008
MANTENGA VIVA LA INDIGNACIÓN


Diez consejos para mantenerse militando a la izquierda


Por Frei Betto / Aporrea/ inSurGente.-

"(…) Sepa distinguir entre militante y militonto. Militonto es aquel que presume de estar en todo, participar en todos los actos y movimientos, actuar en todos los frentes. Su lenguaje está lleno de las grandes palabras y los efectos de su acción son superficiales. El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; se cualifica en una determinada forma y área de actuación o actividad, valora sus vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios (…)".

1. Mantenga viva la indignación.

Verifique periódicamente si usted es realmente de izquierda. Adopte el criterio de Norberto Bobbio: la derecha considera la desigualdad social tan natural como la diferencia entre el día y la noche. La izquierda, por el contrario la encara como una aberración a erradicar.

Cuidado: usted puede estar contaminado por el virus socialdemócrata, cuyo principal síntoma es utilizar métodos de derecha para obetener conquistas de izquierda y, en caso de conflicto, desagradar a los pequeños para no quedar mal con los grandes.

2. La cabeza piensa donde pisan los pies.

No es posible ser de izquierda sin mancharse los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, sufre, se alegra y celebra sus creencias y sus victorias. Teoría sin práctica es hacerle el juego a la derecha.

3. No se avergüence de creer en el socialismo

El escándalo de la Inquisición no hace que los cristianos abandonen los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el Este europeo no debe llevarle a usted a desterrar el socialismo del horizonte de la historia humana.

El capitalismo, que está en vigor hace ya 200 años, ha fracasado para la mayoría de la población mundial. Hoy somos 6 mil millones de habitantes. Según el Banco Mundial, 2.800 millones sobreviven con memos de 2 dólares por día, y 1.200 millones con menos de un dolar por día. La globalización de la miseria no es mayor gracias al socialismo chino, que, a pesar de sus errores, asegura alimentación, salud y educación a 1.200 millones de personas.

4. Sea crítico sin perder la autocrítica

Muchos militantes de izquierda cambian de lado cuando empiezan a buscar tres pies al gato. Marginados por el poder, se vuelven amargados, y acusan a sus compañeros/as de errores y vacilaciones. Como dice Jesús, ven la paja en el ojo del otro, y no la viga en el suyo. Ni se comprometen para mejorar las cosas. Se quedan como meros espectadores y jueces, y, poco a poco, son cooptados por el sistema.

La autocrítica no consiste sólo en admitir los propios errores, sino admitir ser criticado por los/as compañeros/as.

5. Sepa diferenciar entre militante y "militonto"

Militonto es aquel que presume de estar en todo, participar en todos los actos y movimientos, actuar en todos los frentes. Su lenguaje está lleno de las grandes palabras y los efectos de su acción son superficiales.

El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; se cualifica en una determinada forma y área de actuación o actividad, valora sus vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios.

6. Sea riguroso en la ética de la militancia

La izquierda actúa por principios. La derecha, por intereses. Un militante de izquierda puede perder todo –la libertad, el trabajo, la vida…- menos la moral. Sin moral, desmoraliza la causa que defiende y encarna, y presta un inestimable servicio a la derecha.

Hay tipos amarillos disfrazados de militantes de izquierda. Es el sujeto que se compromete teniendo en vista sobre todo su ascenso hacia el poder. En nombre de una causa colectiva, busca en realidad su interés personal.

El verdadero militante -como Lennin, Gandhi, Che Guevara- es un servidor, dispuesto a dar la propia vida para que otros tengan vida. No se siente humillado por no estar en el poder, ni orgulloso por estarlo. El no se confunde a sí mismo con la función que ocupa.

7. Aliméntese con la tradición de la izquierda

Es preciso oración para cultivar la fe, cariño para nutrir el amor de la pareja, y "volver a las fuentes" para mantener encendida la mística de la militancia. Conozca la historia de la izquierda, lea (auto)biografías como el "Diario del Che en Bolivia", y novelas como "La Madre" de Gorki, o "Las uvas de la ira" de Steinbeck.

8. Prefiera el riesgo de equivocarse con los pobres, a la pretensión de acertar sin ellos

Convivir con los pobres no es fácil. Primero suele darse una tendencia a idealizarlos. Luego se descubre que entre ellos se dan los mismos vicios que en las demás capas sociales. Ellos no son mejores ni peores que los demás seres humanos. La diferencia es que son pobres, o sea, personas privadas injusta e involuntariamente de los bienes esenciales de la vida digna. Por eso es por lo que estamos a su lado. Por una cuestión de justicia.

Un militante de izquierda jamás negocia los derechos de los pobres y sabe aprender con ellos.

9. Defienda siempre al oprimido, aunque aparentemente no tenga razón

Son tantos los sufrimientos de los pobres del mundo que no se puede esperar de ellos actitudes que tampoco siempre aparecen en la vida de quienes tuvieron una educación refinada.

En todos los sectores de la sociedad hay gente corrompida y bandidos. La diferencia es que, en la élite, la corrupción se hace con la protección de la ley y los bandidos son defendidos mediante mecanismos económicos sofisticados, que permiten que un especulador lleve una nación entera a la ruina.

La dignidad es el tesoro mas preciado de los luchadores. No espere jamás ser comprendido por quien favorece la opresión de los pobres.

10. Haga de la lucha un antídoto contra la alienación

Muchas veces dejamos de luchar por que la adversidad doblega nuestra travesía. John Lennon decía: "La vida es algo que pasa mientras uno esta ocupado en otras cosas".

Hablamos como militantes y vivimos como burgueses, acomodados, o en la fácil posición de jueces de quien lucha.


Por: Frei Betto
Fecha de publicación: 14/08/08