viernes, 5 de marzo de 2010

Radio Miami cubano patriota entrevista pristina y aleccionadora

ENTREVISTA A JOSÉ FUSTER

ENTREVISTA A JOSÉ FUSTER, PINTOR Y CERAMISTA
ARTISTA DE LA PLÁSTICA                               LA HABANA, ENERO, 2010

Programa Radial "La tarde se Mueve"
Miami, 1210 am
www.lanochesemueve.us

De Lunes a Viernes de 5 a 6  de la tarde

Con Edmundo García     Simbología:    EG.  Edmundo García     JF: José Fuster

EG: Muchas gracias, Fuster, por esta primera entrevista para La Tarde se Mueve,
para el público de Miami y el sur de la Florida. Muchas gracias Fuster por la
entrevista, muchas gracias por acceder a la entrevista.

JF: Gracias a ti, Edmundo, para mi es un gran placer verte, aquí en Jaimanitas,
en mi comunidad, donde todo el mundo está trabajando, haciendo cosas, verte es
una alegría inmensa.

EG: ¿Qué eres más tu, que has llegado a ser más, un ceramista o un pintor?

JF: Chico, yo soy un "todo terreno" , soy un artista que pinta, que hace
cerámica, es el día entero tratando de hacer cosas.

EG: ¿Pero qué existe primero, el pintor o el caramista?

JF: Quizás exista primero, por un problema de facilidad, el pintor, pero, te
repito, para mi es una combinación tan perfecta que no se dónde empieza uno y
dónde termina el otro.

EG: ¿Lo que tu haces en la cerámica primero te lo planteas como pintura o vas
directo a la cerámica?

JF: Cada técnica tiene su onda, yo creo que la cerámica mía es el resultado de
mi propia pintura y mi pintura complementa la cerámica,  hasta la apoya
económicamente, porque es más fácil moverse por el mundo con pintura que moverse
con cerámica y no se decirte en qué momento una me sirve de boceto para la otra.

EG: Ha habido una tradición de los grandes pintores cubanos, de los grandes
maestros cubanos, a lo largo de los años, sobre todo en el siglo XX de
incursionar en la cerámica, de hecho La Habana tiene un museo de la cerámica.
Estoy pensando en Lam, en Amelia, en Portocarrero, en tantos que, sin que lo
necesitaran,  tenía una vocación por el barro. ¿Por qué esta relación entre los
pintores cubanos y la cerámica?

JF: Efectivamente Amelia, sobre todo, fue una gran ceramista además de una gran
pintora;  Lam incursionó; Portocarrero tiene grandes obras en Cuba, en cerámica
y monumentales,  incluso en el Palacio de la Revolución, que mucha gente se
identifica con ella cuando la ven, la gran  Flora.

Yo creo que la cerámica es una una necesidad para casi todos los pintores, creo
que todos los pintores que se encuentran con ella se realizan y les sirve de
motivo para seguir haciendo otras cosas. Todos han incursionado.

EG: No se si te has sentido heredero o  depositario de una frase de Silvio que
dice "sólo el amor convierte el milagro en barro".

JF: Esa frase la tengo en la casa, soy privilegiado porque conozco a Silvio y
hace poco, en un documental que me hicieron,  utilizo otra la frase de él que
habla sobre los sueños, que dice que Cuba es un sueño que no está terminado, la
canción se llama "En busca de un sueño". Y ahora esa que tu me dices, "sólo el
amor convierte en milagro el barro", si,  yo creo que es verdad, sólo el amor y
esa manera de hacer, puede convertir una realidad en realidad.

EG:¿Tu tienes una formación académica, Fuster?

JF: Mira, mi formación académica es un poco endeble. Yo estudié en una escuela
para Instructores de Arte, pero como he sido tan pedante, tan autosuficiente, un
día me creí artista y salí para la calle con el machete en la mano, el cuchillo
en la boca, el ojo tapado, el pirata, a buscarme la vida y tuve suerte, la
prensa empezó decirme "el joven Fuster" , empecé a salir en los programas que no
te puedes imaginar, hasta en La Gran Escena, en Cuba.
Fui muy bien acogido, he
tenido suerte,  he convertido en un poco show  lo que yo hago y eso me ha
facilitado todo lo que soy hasta este momento.

EG: ¿Tu eres de los que cree que un artista siempre tiene que llamar la atención?

JF: Creo que un artista debe  llamar la atención con lo que hace.

EG: Bueno, no sólo por su obra, sino también por ponerse unos espejuelos rojos y
negros, ¿no? (Risas)

JF: Ya se por donde tu vienes, pero si, creo que si. Primero uno debe sentirse
feliz. Yo soy feliz, entonces soy feliz así, poniéndome, de acuerdo a como esté
el día, hay días que tengo espejuelos azules, tengo espejuelos verdes, tengo
espejuelos que he pintado, tengo espejuelos con la bandera cubana, tengo
espejuelos de todo tipo y entonces . Mi objetivo es hacerle la vida a la gente
feliz. Te voy a hacer una anécdota, si me lo permites, aquí estuvo Patch Adams,
el famoso médico de la risa  y un día me regaló un traje de payaso y me dijo:
"cuando te sientas feliz, has feliz a tus amigos y vístete de payaso y tu verás
que te vas a sentir bien". Esa es la vida.

EG: Fuster, has desarrollado una carrera que ha ido a lo largo de la vida
creciendo y sobre todo en reconocimiento. ¿En algún momento te sentiste como
artista venido a menos? ¿Sentiste en algún momento que no te daban el
reconocimiento que hoy tienes?

JF: Yo nunca me preocupé por eso.

EG: ¿Pero pasó?

JF: Nunca pasó ni pasa actualmente.

EG: Bueno, ya se que hoy no pasa, pero a muchos le pasó, por eso te hago la
pregunta,  si a ti te pasó.

JF: No, no. Yo he sido siempre una persona muy seguro de mi mismo, muy confiado
de donde estoy parado, creo que siempre he estado en el lugar que tengo que
estar. Si ahora tengo algo desde el punto de vista de mi status social, desde el
punto de vista de mi propia fama, pienso que ha sido el resultado que me lo he
ganado y n o soy de esos falsos que dicen, cuando le hacen un homenaje, "no, que
no lo merezco", si lo merezco y pal'caraj. (Risas). Esa es la filosofía mía.

EG: Es muy impresionante la voluntad o la vocación social del desarrollo de tu
obra, para las personas que lean o que escuchen esta entrevista y que no
conozcan el entorno de Fuster  es muy dificil poderlo describir. Algunos decían
anoche, cuando vine a tu casa, es una especie de Fusterlandia. Eso me parece
reductivo, americanizante e inncesario, con todo el acervo de nuestra cultura,
la cultura cubana. Es un monumento extraordinario, y éstas son opiniones mías, a
la ternura, es una obra de cración muy, muy auténtica, muy original y además que
no se queda en Fuster, en su taller, en su entorno, sino que se expande como un
proyecto social, como un proyecto comunitario, es el artista que recibe de la
comunidad y devuelve y devuelve de una forma altruista.

Yo en las entrevista no suelo dar estas opiniones pero no puedo sustraerme de
hacerlo, porque realmente es impresionante lo que tu consigues en tu entorno.
Háblame de este barrio, que es el barrio Fuster, que yo creo que será tu lagado.
Háblame de este barrio,  en el que tu has construido no solamente una casa, un
estudio, un taller, un entorno, sino que le has construido casas a las personas,
que has convertido el mundo tuyo en el de la gente y el de la gente en el tuyo.
Háblame de esto que rodea a Fuster, que son los vecinos, la calles aledañas, el
barrio pobre, la casa de pescadores. ¿De dónde viene ese altruísmo y de dónde
sale esa vocación?

JF: Me encanta lo que me has preguntado,  te lo voy a responder de mil amores. A
partir de un momento determinado, y con los pies bien puestos sobre la tierra,
pensando dónde vivo, quién soy, dónde he llegado y por qué he llegado, un buen
día, que ya era artista y ya ganaba dinero, me dije: "ven acá, y ¿qué hago yo
con este dinero?, yo no puedo irme por encima de las posibilidades de mis
propios vecinos, yo creo que lo que debo hacer es tratar de mejorar la vida a
todas estas personas que me rodean". Te estoy hablando que Jaimanitas, el barrio
en el que nos encontramos, que está a quince kilómetros del Capitolio Nacional,
por la costa hacia el oeste, es un lugar muy bonito, lleno de gente pintorezca,
¿quiénes son mis vecinos?, mis vecinos son médicos, arquitectos, ciudadanos de
este país, de Cuba, no tienen dinero pero son ricos espiritualmente; mis
vecinos, ya lo dije en una entrevista hace poco,  se pueden operar del corazón,
del hígado, de los riñones, hasta una operación transexual se pueden hacer, ¿qué
no tienen mis vecinos?, dinero. Entonces si yo he podido conseguir un poquito de
dinero, decidí, bueno, si ellos son tan agradecidos, por qué yo no empiezo a
arreglar los frentes de sus casas, incluso puedo intervenir sus techos, puedo
tratar de llevar el arte, esa cosa que se llama arte -no se si será arte lo que
yo hago-, a toda la vecindad, a que todo el mundo tenga mi mundo y sea
compartido por ellos y empecé así en una gran complicidad,  a hacer los frentes
de las casas, una que se llamaba Villa Iris, Casa de María Bonita,  Casa del
Mexicano,  incluso a una vecina le voy a preguntar ¿qué quiere que le ponga a la
entrada de su casa?,  "el nombre de mi hija, mi hija es una princesa" , ¿y cómo
se llama su hija?, y me responde: Diana, entonces Princesa Diana. Tal es así,
que un día vinieron unos  ingleses y lo asociaron a Lady Di, y yo dije:
"perfecto, esa mujer se lo merece, es todo un personaje". Eso es lo que he
hecho, tratar de insertarme, tratar de hacer feliz a los demás. Volviendo a
Silvio, ese gran cantante del mundo, porque Sivio es universal,  quien decía un
día,  en Cita con Ángeles qué cómo resolver los problemas si los ángeles no lo
pueden resolver, y dice en esa canción que ser menos egoísta, para ser un tilín
mejor. Yo creo que ahí está la filosofía de la vida y eso es lo que me he
propuesto.


Yo creo que por encima de ese Fuster del que tu hablaste, ceramista, pintor,
quizás un poco ahora urbanista, con una preocupación constante con eso que se
llama comunidad que existan personas que sean capaces de ayudar a los viejitos,
arreglarle una pila de agua, ir a cambiarle un tomacorriente, todo ese tipo de
cosas es lo que hace que ser humano que no se sienta solo, comprender al que
sexualmente no es igual que tu, lo que yo creo que está dentro de un complejo
que se llama comunidad. Ese es mi trabajo como artista, ¿te das cuenta?

EG: Esto que vemos alrededor de tu entorno, en estas cuadras y calles que están
restauradas por ti y están decoradas por ti ¿todo esto lo pagas tu o el gobierno
subvenciona una parte, cómo es?, ¿cómo se consigue?. Porque yo creo que aquí hay
una inversión muy alta de recursos, porque es todo un barrio que lleva tu sello.
¿Esta es una fundación, el gobierno lo sufraga, cómo es?

JF: El gobierno a mi no me da nada, esto yo lo hago a partir de lo que yo gano
como artista, yo tampoco le pido nada al Estado. Yo soy una persona consciente,
en el país donde yo vivo se que el Estado no tiene nada que darme, porque el
Estado tiene una carga pesada que se llama educación, salud pública, con todo el
paternalismo que conlleva, entonces yo no puedo pedirle nada al Estado, porque
el Estado no puede dar nada, entonces por lo tanto, como te decía, no soy
egoísta y pienso que si tengo la facilidad de que viajo a Estados Unidos, a
Nueva York, tengo grandes clientes norteamericanos, tengo clientes en París, en
Alemania, en todos lados
y el arte que yo hago les gusta, me lo pagan y ¿qué
hacer con mi dinero?, ¿ponerlo en una cuenta de ahorro?, ¿ser más rico?, ¿irme a
un crucero por el mundo y gastarme el dinero?. ¿Por qué no pensar que los que
están al lado mío se lo merecen y entonces por qué no ayudarlos y hacer de todos
una gran familia?

EG: ¿Tú eres comunista Fuster?

JF: Mira, yo no soy comunista porque el comunismo no existe, nunca ha existido.
Lo que aprendimos en la escuela en Cuba, que tuvimos que estudiar Ciencias
Políticas y esas cosas, hemos llegado a la conclusión que eso no existe, nunca
existió.
Decirle a la gente comunista es una aberración, es una ignorancia, el
que dice eso es un ignorante.
En Cuba existe un Partido Comunista,  pero yo no
pienso que existan comunistas, porque ser comunista es algo muy difícil, que no
existe, entonces yo no lo puedo ser.
  Yo simpatizo, te digo la verdad,  con la
idea de esa sociedad utópica, que la humanidad no ha visto, la humanidad ha
visto otras sociedades, injustas, pero la sociedad que puede ser distinta, en la
que hay grandes cambios, que el hombre es amigo del hombre, que no existe el
egoísmo, ¡esa no ha existido jamás!

Te voy a hacer una anécdota, un día estaba en París, íbamos un grupo de cubanos
y un personaje, que no voy a decir el nombre,  nos gritó: ¡Comunistas!, y yo le
dije: ¡Tu madre, más comunista eres tu!, porque yo particularmente entiendo que
el comunismo no ha existido nunca. Es una abstracción, es lo que yo veo.

EG: ¿Nunca has podido o podrías vivir fuera de Cuba?

JF: Yo no resisto vivir fuera de Cuba más de una semana. Yo voy a todos los
lugares, a los lugares más lindos, me vuelvo loco con el Museo del Louvre, veo a
mis amigos, les doy cariño y enseguida vengo corriendo para acá porque tengo
tanto trabajo aquí, me aburre un crucero y todas esas cosas. La paso bien con
amigos que son valiosos, que me hacen sentir como en Cuba, pero yo creo que mi
entorno es éste, yo pertenezco a este entorno, soy como un león en una selva y
cuando me quitan de esa selva me siento extraño, no critico  a mis amigos, tengo
una mesa hecha aquí que dice: "Los cubanos somos de Cuba aún viviendo en el otro
mundo".
El que ha llegado a donde ha llegado y ha progresado, ¡bárbaro!, aquí
nosotros los queremos, los amamos, todo el mundo los quiere, sin distinción.
Aquí todo el mundo se ríe de los chistes que se hacen de allá, de acá. Me parece
que fue maravilloso el concierto que dio Juanes aquí, fue capaz que se
entendieran algunas cosas; mira que lindo Juanito Formell que dijo: ¡Está bueno
ya de abuso!. ¡Hasta cuando esa estupidez!. Anoche como le decía a Aruca, eso
del bloqueo ¡es una maricon. de Estado, una hija pu.!, ¿hasta cuándo? ¡Es hora
ya que los cubanos vengan acá y nosotros vayamos allá!, ¡que no que te tengan
veinte hora ahí en Emigración!, lo mismo critico a los de aquí que a los de
allá, no estoy a favor de unos ni de otros.
¡Está bueno ya, que sea quien sea el
Presidente de Estados Unidos debe mejorar esa situación! A nosotros no nos
importa que sea de derecha, de izquierda, de centro, el problema está en
resolver los problemas del pueblo de Cuba, ¡está bueno ya de abuso!


EG: La pasada administración tuvo una  muy lamentable  actitud con relación a la
presencia de artistas y creadores cubanos en Estados Unidos,  para darles visa.
Actualmente se está viendo un cambio en eso. ¿La presencia de artistas cubanos,
de intelectuales cubanos en Estados Unidos a ti te parece un hecho positivo para
el intercambio cultural? ¿Tienes alguna opinión sobre el intercambio cultural
entre Cuba y Estados Unidos?

JF: Efectivamente se está viendo con la presencia ahora de los Van Van en
Estados Unidos,  de Carlos Varela, de otros artistas que han podido ir, que han
podido intercambiar y cualquier  presencia de artistas norteamericanos aquí en
Cuba es súper bien mirada, la gente adora esa cultura, nosotros nunca nos hemos
divorciado de la cultura de los Estados Unidos, me parece que ha habido un
tenue, tenue  intercambio que antes no existía apenas. Creo que con esta
administración se ha mejorado algo. Nosotros, los artistas, le dimos un gran
pie, ellos nos invitaron a una recepción a la que fuimos casi todos, y salimos
por todos los medios, incluso hablaron de mi, a mi me preguntaron y yo di
opiniones, y creo que fue la respuesta de agradecimiento de nosotros hacia esa
apertura. El propio gobierno norteamericano debe seguir mostrando hechos, porque
el lado de acá está más herido, nosotros hemos sido los que hemos perdido más,
hemos sido los agredidos
. Nosotros  queremos ir a cantar a todos los
norteamericanos, sean cubano-americanos, mexicano-americanos,
chicano-americanos, indios americanos, nosotros somos buenos, nosotros los
cubanos no somos terroristas, ¿a quien se le ha ocurrido esa estupidez de
ponernos ahora en eso?
, que tengan que registrar a la pobre gente nuestra que va
allá, hasta los blomers, los ajustadores, ¡qué  falta de respeto es esa!, ¡eso
es indignante!, ¡que se acabe el abuso!, ¿para qué?, para que haya fluidez,
para que aquí las personas puedan vivir mejor, puedan  vender, puedan hacer
cosas, mientras más tiranía haya de este lado también
la va a haber, entonces
cuando de un lado se ceda, vamos a progresar todos. Esa es mi opinión.


EG: Hay un sector mayoritario de cubanos, las nuevas generaciones de cubanos
nacidos en Estados Unidos y otros que son cubano-americanos, que tienen una gran
vocación por ese intercambio, por ese contacto y buscar una normalización. Hay
sectores, pequeños, minoritarios que practican el extremismo, un día fueron
invasores, después fueron terroristas, después fueron injerencistas y ahora
dicen que son defensores de los derechos humanos, de todas maneras ese mismo
grupo se opone a ese  intercambio cultural. Tu como artista, como cubano, como
ser humano, ¿qué opinión te merece un grupo social que trate de asociar el valor
de la cultura cubana a agendas políticas estrechas?

JF: Pienso que se debe acabar ese mundo estrecho que niega el intercambio
cultural, porque  a la larga ese intercambio cultural  va a fluir,  esas
personas  van a ir cada día más a la cloaca, al cementerio de los mal
intencionados, a quienes la historia nunca los va a recordar, pero si es
indudable que están haciendo mucho daño, porque están privando al pueblo de
Estados Unidos, un gran pueblo, un gran público, al que le gusta nuestro arte,
nuestra música, todo,  y es un gran crimen, yo creo que todos esos sectores, que
como tu dices son minoría, a la larga, tienen que ser barridos, ¿por quién?,
por los hijos de ellos mismos, que en un momento determinado comprenderán,
tendrán que ser cultos. Yo cada vez que pienso la cantidad de cubanos que han
partido de Cuba por problemas económicos, que un día fueron pioneros, que un día
aprendieron aquí cosas de humanidad, cosas bonitas, yo creo que ahí es donde va
a estar la respuesta a toda esta falacia, a  todos esos estúpidos que se
concentran en esas cosas. Yo para esas personas, mal intencionadas, no tengo ni
rencor, porque nosotros, tu sabes bien, porque has estado con nosotros toda la
vida aquí, aunque vivas allá,  no sentimos rencor. Mira el 11 de septiembre, por
ejemplo, aquí en mi comunidad,  la gente lloró, por lo de las torres gemelas.
Fidel Castro se paró a hablar ese día y ofreció a los Estados Unidos de
Norteamérica, que ahora nos acusa de terroristas,  todos sus aeropuertos y nadie
se puso a pensar que nos iban a invadir, aquí la gente salió a donar sangre.
Cuando el huracán Katrina hubo mil médicos que se dispusieron a ayudar, se creó
una Brigada a la que le pusieron el nombre de Henry Reed, el famoso
norteamericano que luchó en la Guerra de Independencia, todo el mundo estábamos
preparados, queríamos ayudar. ¡Pienso que fue una estupidez tan grande no
aceptarlo!

¿Siempre vamos a estar encasillados por culpa de  gobernantes, de aquí o de
allá?  Yo creo que no debe ser, yo creo que debe fluir el amor entre nosotros,
no hay diferencias, unos viven del lado de allá, brincando el charco, es tan
cerquita la distancia? ¡y cobran tan caro los boletos de avión! (Risas) Un
boleto de avión, para ir a Nueva York, cerca de tres horas, ochocientos dólares,
¡señores!, un boleto para ir a Miami cuatrocientos y pico de dólares, ¡qué
barbaridad!, ¿hasta cuándo? La familia cubana tiene que verse, tiene que ir y
ver los familiares y venir y hacer fiestas aquí. Antes venían los ricos, los que
tenían dinero, venían al Capri, volaban en sus avionetas y estaban en media hora
aquí.
  Cuando los Juegos Panamericanos los peloteros norteamericanos tenían su
base de entrenamiento en La Florida y venían a jugar aquí a La Habana en una
avioneta, ¡qué cerquita estamos!, ¿por qué los equipos  nuestros de baseball
también, ¿por qué no pasa?, todo esto tenemos . Cuando se den los primeros pasos
yo se que va a ser una oleada contestaría, de este lado les van a responder.
Mira si tú empiezas a tirar bombas te van a tirar bombas,  pero si tú empiezas a
tirar flores la invasión de claveles para allá va a ser tremenda.

EG: ¿Qué sientes tú por Fidel Castro?

JF: Yo lo vi con  doce años, encaramado en un tanque. Un día que vi la película
La vida es bella, a mi me pasó lo mismo, era mi premio, haber visto un tanque y
ver a ese hombre maravilloso arriba de un tanque. Yo siempre he estado
observando su vida, pienso que un hombre que hizo la Revolución, que si la
historia se contara ahora de otra manera fuera distinto, pero la historia no se
cuenta así, si Fidel Castro, que su primer viaje fue a Estados Unidos y fue a
entrevistarse con Eisenhower, que no lo recibió, el que lo recibió fue Nixon, si
cuando ese joven apasionado, que lo dejó todo, una linda mujer, que intervino a
su propia familia para hacer la Reforma Agraria, que no tuvo escrúpulos por
tratar de dignificar a Cuba, en lugar de haber sido recibido por Nixon hubiera
sido recibido por Eisenhower,  si Nixon, en lugar de haberlo mandado a matar, lo
hubiera recibido, lo hubiera oído, quizás la historia hubiera cambiado. La
historia no puede ser así, de querer imponer todas las cosas. Todas  las
culturas no son iguales, nosotros por ser cubanos no somos más que nadie, pero
nosotros los cubanos no sólo hemos dado un Fidel Castro, por el que yo siento,
te respondo, admiración por haber hecho un país distinto, por haber producido
cambios, que nadie ha producido;  el único que ha cambiado un sistema social por
otro es Fidel Castro, el único que hizo una verdadera Reforma Agraria es Fidel
Castro, el único que intervino las empresas extranjeras, que acabó con todo lo
que había aquí, con la prostitución, fue Fidel Castro, la droga, todo, entonces
lo menos que debo sentir es admiración; en Cuba los niveles de violencia son
relativamente incomparables con  los que hay en Estados Unidos.
Estados Unidos
debiera estar agradecido a Cuba que el 90% de la droga no entre por Cuba, sino
que entre por otros lugares, entonces ¿cuál es el problema?, ¿quién es el hombre
bueno? Ha sido él. ¿Quién es el que se merece el Premio Nobel?  Fidel Castro,
más que nadie. No quiero decir que otros que se lo han ganado no se lo merezcan,
pero yo estoy diciendo  que el de aquí se lo merece también.

EG: ¿Qué sientes por Raúl Castro?

JF: Raúl es simpático. Yo conozco a los hijos de Fidel, conozco a los hijos de
Raúl. Son gentes que no tienen nada;  Mariela, por ejemplo, a la que todo el
mundo conoce por esos programas de educación sexual, que se ha enfrentado a todo
el inmovilismo.
El Estado cubano, como el de todos los países subdesarrollados,
en el que el hombre cubano hay cantidad de cosas que no acepta, por ejemplo el
homosexualismo en una época determinada y yo pienso que Raúl ha creado una linda
familia con su esposa, Vilma, que es una persona maravillosa, un hombre  que
está tratando ahora de arreglar esta historia, esta historia tan complicada,
hacer un país no es fácil, un país que hizo una Revolución, entonces yo por
Raúl, al igual que por Fidel, siento mucha simpatía y tengo mucha fe y estoy
convencido que va a arreglar esta historia.


EG: Fuster,  ¿en qué momento tu ves en general  la joven plástica cubana?

JF: Cuba es un país en el que tu vas a cualquier provincia, tu vas a Guantánamo
y te encuentras artistas en Guantánamo con una calidad como si fuera en Ciudad
de La Habana; vas a Ciego de Ávila y te encuentras escritores, poetas, artistas,
increibles;  igual que si vas a Pinar del Río.  Esto se refleja en los últimos
premios nacionales de artes plásticas que han habido, desde Pedro Pablo Oliva,
Nelson Domínguez, el mismo Fabelo, casi todos son de provincias . La masividad
en la cultura cubana ha dado un resultado y ha dado una explosión igual que en
el juego ciencia, mientras en América Latina casi no hay Grandes Maestros de
Ajedrez,  Cuba tiene, por ejemplo, en un pueblo que se llama Güines,  tres
Grandes Maestros, ¿cómo puedes imaginarlo?, en un pueblecito pequeñito.

EG: ¿Siguen siendo los artistas de la plástica, dentro de la cultura cubana, de
alguna forma, a quienes se les ha considerado como los más contestatarios
siempre al entorno social?

JF: Nosotros somos contestatarios siempre, por ejemplo, cuando el Congreso de la
UNEAC estuvimos presentes en casi todos los debates, cuestionamos ministros,
hemos estado presentes en todas las cosas, siempre hemos tenido una gran
complicidad.  El mismo Raúl nos incitaba a ser contestatarios, Fidel fue
contestatario, Abel Prieto, que es el Ministro de Cultura
, es contestatario,
está contra el inmovilismo, contra el igualitarismo. Yo creo que los artistas de
la plática, dentro de la UNEAC, no hemos convertido en eso, porque creemos que
podemos arreglar este país.

EG: ¿Las cosas que se plantearon en ese Congreso de la UNEAC, al que tu haces
referencia, que fue el último, ha llegado a puerto?

JF: Si, claro, llegan a puerto constantemente, constantemente hay grandes
cambios. Mira, hacer un país. Si un país ya está establecido, como Estados
Unidos, que tiene más de doscientos cincuenta años.

EG: Doscientos treinta y tres.

JF: Doscientos treinta y tres, gracias. ¿Qué tiene Cuba?, Cincuenta y un años,
¿te das cuenta?, ¿cuántos años tendrá que pagar de errores, de novatadas, de
inexactitudes.
Entonces no se puede hacer un verdadero cuestionamiento cuando te
planteas cambiar leyes, es muy difícil. Quizás nosotros, de por qué los
artistas, los intelectuales, somos más contestatarios, quizás médicos,
científicos, otro tipo de intelectuales, tengan los pies puestos en otro lugar,
pero nosotros estamos con los pies sobre la tierra, montamos la guagua, algunos
tenemos carros, pero no por eso somos privilegiados, pero sabemos donde está lo
qué le duele a la gente.  Yo he estado con Molina, que es tremendo
contestatario, se ha parado frente a un ministro y le ha dicho: ¿dónde está la
comida, chico?, y cosas así. Somos así, y eso que se dice "y al otro día
desapareció", mentira, lo hemos hecho y aquí estamos, y la gente a la que se lo
hemos dicho nos acoge más como amigos que como enemigos, ahora, ¿a quienes son a
los que más desprecian?, a los "guatacones".


Mira, yo tengo una frase que te voy a decir: "Todo lo que hay que hacer para que
triunfe el mal es que los hombres de bien no hagan nada" ¿De qué manera puedes
ayudar al mundo?, tratando.

EG: ¿De qué artistas de la plástica cubana tú eres más deudor?

JF: De Carlos Enrique, de Portocarrero, de la amistad de él,  me quiso mucho,
llegó a ir a mi casa,  a Milian lo quise mucho también. De Carlos Enrique de la
forma, de las locuras de Carlos Enrique, de esa cosa campesina, la tragedia de
Carlos Enrique traté de convertirla en alegría, a Carlos Enrique lo pasé por un
tamiz, lo pasé  por Picasso, lo bajé,  me metí en la escultura de Gaudí , de
Abela. Le debo un poco a todo el mundo.

EG: Hay un poco de Gaudí en estas esculturas que rodean tu casa, Se siente el
espíritu de Gaudí.

JF: La obra de Gaudí yo la conocí cuando era alumno de la escuela de arte, había
un profesor que un día me regaló un libro de Gaudí y a partir de ahí.

EG: En tu obra se reflejan un poco esos mundos, de ese gran catalán, de ese gran
barcelonés que era Gaudí, hay un poco Picasso también, ¿hay en ello un poco de
búsqueda?

JF: Yo digo un documental: "Picasso es mi padre espiritual y mi tío favorito es
Gaudí", pero te hablaba también de los deudores de la cultura universal, estos
que me llegan, que están constantemente en la sangre de uno, esta cosa hispana,
que uno lleva adentro, de Picasso, de Gaudí, todos esos grandes encuentros como
decía Picasso, que uno va teniendo y que  cuando es joven, sin querer le van
llegado todas esas formas que  va acariciendo, que va haciendo de uno, que le va
poniendo un pedacito orioui, y cuando vienes a ver ya te crees que es tu estilo,
ya empiezas a pensar a la manera de Picasso, a la manera de Gaudí. Todo eso, por
etapas,  yo lo fui asumiendo, creo que siempre he sido picassiano, el
pensamiento contestatario de Picasso, como le dijo un día a los nazis: ".este
horror lo hicieron ustedes, no lo hice yo", cuando ellos lo acusaron cuando
Guernica, y eso lo lleva uno dentro; y también esta cosa de Gaudí,  magnífica,
grandiosa, de tratar de hacer grandes pueblos.

A mi me han hecho entrevistas y me han hablado sobre Gaudí, y quiero contarte
una anécdota, el Gaudí y el parque Güell, en Barcelona. El dinero con que se
hizo el parque Güell era de un cubano, allí hay sangre cubana, en el parque
Güell, capital cubano, porque los españoles vinieron aquí a hacer billetes. A mi
me han hecho aquí miles de entrevistas, y como te decía que éste es un proyecto
de que yo pago, la gente buscaba entre Gaudí y yo similitudes, y a un
documentalista muy importante, Enrique Colina, le decía yo un día: "mira
Enrique,  la diferencia es que Gaudí era judío y yo soy jodío, porque yo si no
tengo nada, yo tengo que luchar el dinero para poder hacer todas estas cosas"

EG: Hay un ceramista y pintor que tal vez tu y él hacen la pintura y la cerámica
prácticamente por igual, Alfredo Sosabravo.

JF: Alfredo Sosabravo es mi hermano, es mi amigo, puedo decir que mi maestro
también, fue la primera persona que conocí cuando empecé en el mundo del arte,
lo encontré en una guagua, en una ruta 32 cuando yo iba para la Escuela de
Instructores de Arte, yo iba a inscribirme allí, él iba a ser profesor, él venía
de un pasado muy triste del capitalismo cubano, había trabajado en hoteles
limpieando pisos. Ya él había incursionado con Acosta León pintando cuadros,
haciendo cosas, pero todavía no era el Sosabravo que tenemos hoy, el gran
maestro de los artistas de la plástica cubana. Con mi querido y amado Sosabravo
tuve el honor, después que me gradué en esa escuela de arte,  de empezar en el
mundo de la cerámica, y somos parte viva de lo que es el tronco de la nueva
cerámica cubana, somos como fundadores de un movimiento que hizo historia en los
años sesenta, en que todo el mundo decía que  la cerámica era el plato fuerte de
la plástica cubana. Me correspondió en esos momentos estar con Sosabravo en ese
pedacito de trono, en esos años, del sesenta al setenta estuve ahí, en ese
pequeño pelotón de vanguardia.

EG: Tengo tres oyentes que para mi revisten una importancia especial, de los
miles que lo escucha diariamente en vivo -otros lo escuchan a través de
Internet-, he estado en la misma sala donde los han resentenciado recientemente,
hace poco tiempo,  en la ciudad de Miami, que escuchan todas las tardes este
programa, a las cinco, desde sus celdas: Antonio Guerrero, Fernando González y
Ramón Lavañino.
Van a estar escuchando esta entrevista, si quieres hacerle algún
mensaje personal. Gerardo y René no están en Miami, leen las entrevistas, leen
las transcripciones. Se que has esculpido, dentro de tu casa una obra dedicada a
los cinco luchadores antiterroristas cubanos. Como te dije, hay tres de ellos,
escuchando esta entrevista, desde su celda.

JF: Estoy muy emocionado, tendría que decir otra vez ¡mis amados y queridos
hermanos, héroes de la Patria!, te lo digo así, de todo corazón. A todo el que
viene aquí, que ve mi proyecto
, mi homenaje a los Cinco, que se inauguró el 12
de septiembre del año 2008, siempre les recuerdo que, gracias a ellos, muchas
madres panameñas no tienen que llorar a sus hijos, muchas mujeres no tienen que
llorar a sus esposos, a sus novios, porque si los terroristas hubieran volado la
Universidad, con toda la carga explosiva que tenían, no sólo hubiera muerto
nuestro querido Fidel y todos los que estaban con él, sino todas esas personas.
Ellos han ahorrado el luto y es triste que estén en esa situación, es doloroso.
Cada minuto que están ahí ellos los sienten físicamente, pero cada día es una
bofetada en mi rostro. Ahora, cuando estuve en Estados Unidos, en Nueva York, me
tuvieron como tres horas y me preguntaban lo mismo y después tomé conciencia y
como si me tenían veinte horas, porque pensaba que ellos han soportado más que
yo. Para ellos toda mi admiración, mi cariño, mi amor.

Cuando vienen los familiares aquí, la mamá de Tony, la mujer de Ramón, yo los
abrazo. He leído las cartas que me han mandado, las he leído, las tengo casi de
cabecera, se las he leído a mis amigos, ¡es muy emocionante de verdad! Es muy
triste porque a veces uno piensa que no hay justicia en el mundo, pero un día
los hombres malos  lo pagarán todo.

Los quiero.

EG: ¿Qué tu crees de lo que piensa ese sector minoritario, extremista, de la
comunidad cubana amparado por los sectores de la derecha norteamericana o
aupados por los sectores de la derecha norteamericana, que con la muerte de Raúl
y de Fidel, la Revolución terminará?

JF: Que no se hagan ilusiones. Se ilusionaron con el concierto de Juanes,
pensaron que iban a salir miles de disidentes por todos lados, porque ellos se
fabrican la idea que tienen y ¿qué es lo que salieron?, miles de jóvenes, como
lo había pedido Juanes, como cuando el Papa. Cuando el Papa ellos pensaron que
iba a ser como un ángel exterminador de la Revolución y aquí todo el mundo
empezó a aplaudir al Papa,  que habló contra las políticas neoliberales, y todo
eso.

Que no se ilusionen, Cuba puede pasar todos las necesidades que pueda pasar,
pero ¡Cuba va!, y Cuba cada día va a seguir hacia adelante, el futuro nos
pertenece.
  Ahora se pueden dar el gusto de masacrarnos con los Cinco, lo que es
una cobardía, pero estamos convencidos que, a la larga,  los vamos a aplastar.

La cultura los va a vencer. Después que Fidel, que Raúl no estén van a estar
otros, posiblemente mejor que ellos.
Ellos son los líderes históricos, no son
infalibles, han estado allí porque el pueblo cubano quiere que estén allí, son
los que hicieron la Revolución y la Revolución es algo más que ellos. Un día me
preguntaron ¿ que pasaría si un día?

EG: ¿Qué fue lo que te preguntaron?

JF: ¿Qué pasaría si un día se muriera Fidel? Yo dije: "para mi sería un eclipse
parcial de sol", pero si tu me preguntas ¿qué pasaría si mañana no existiera la
Revolución?, te diría que habría un eclipse total de sol.

Que no se ilusionen, juventud en Cuba hay, no la juventud con la que quizás ellos
se alimentan, los marginados, los que siguiendo el mal ejemplo de sociedades
consumistas se van al malecón, quizás se tomen su pastillita y  por tolerancia
del mismo Estado los deje o se les escape, pero hay cientos de miles de
estudiantes maravillosos, de universitarios que están con la patria, de
patriotas que están bien preparados. A nosotros nos pueden arrasar, nos pueden
acabar, no se, podemos morir todos, pero lo más importante es que Cuba va a
quedar en toda la gente, es como una semilla sembrada en miles.


Todo lo que le está pasando a nuestros Cinco es el fruto de la impotencia de
todos ellos, porque saben que hay una idea demasiado sublime que Fidel sembró,
que no la pueden quitar, entonces se han ensañado con ellos.
Ellos -los Cinco-
¡como son tan fuertes!, han sabido interpretar el verdadero espíritu de Maceo,
de Martí. Ese sacrificio de Martí, cuando existen esos hombres te das cuenta que
no fue en vano.  Yo soy artista, yo no soy político, yo no pertenezco a ninguna
institución, ya te dije que el comunismo no existe.


EG: Pero tu si eres revolucionario.

JF: ¡Por supuesto!, pero yo creo que el revolucionario no es una categoría
mediocre, de tecnócrata. Tu eres revolucionario por el solo hecho de estar
parado aquí con este aparato y el que te oye allá, por el hecho nada más de
oírte lo es, y el enemigo que está oyéndote, también lo va a ser, ¡porque es muy
fuerte hermano!.
Yo creo que ser revolucionario en esta época es ser un
individuo que esté consciente de todos los problemas que pasan en el mundo,
porque este gran techo que se llama planeta ¡hay que defenderlo! Y ¿de quién hay
que defenderlo?, de los que no son revolucionarios; y ¿quiénes no son
revolucionarios?, mira los que están a favor que el planeta se j., ¡esos no son
revolucionarios!, ¡son contrarrevolucionarios!, ¡yo estoy a favor que el planeta
se salve!, ¡hay que salvar el planeta. hay que salvar la Tierra, tiene que
acabarse la injusticia!

Todos esos jueces corruptos, ahora mismo en Nueva York, hablando con amigos míos
jueces, el caso de los Cinco, ¡no se lo explican, no lo pueden entender!

EG: Fuster, para los cubanos de a pie, para los cubanos sencillos, para los
cubanos que quieren a su patria, que viven en Estados Unidos o en cualquier
lugar del mundo, pero que no viven en Cuba, ¿qué mensaje tu tienes?

JF: Mira, yo nunca he discrinado a nadie, en los momentos más críticos en que
por todos los problemas que han habido, la gente se iba masivamente, yo iba a
despedir a la gente que se iba y mis hijos se educaron de una manera que en
épocas de mucho desacierto, en que le tiraban piedras a gente, mis hijos nunca
hicieron eso.
Un día me llamó un vecino para darme las gracias porque mi hijo lo
había defendido de todos los oportunistas, porque después  esos  mismos
oportunistas que terminaron tirando piedras se fueron, hay casos, de muchos que
marcharon contra esa gente y después se fueron para Estados Unidos
. ¿Qué yo le
puedo mandar a decir a la gente que no vive en Cuba, que vive en otro lugar, lo
que te dije, lo que tengo en la mesa: "Los cubanos somos de Cuba aún viviendo en
el otro mundo". Dondequiera que estén. Nosotros los cubanos lo transformamos
todo.


EG: Fuster, gracias, gracias por esta entrevista para La Tarde se Mueve.