jueves, 28 de junio de 2007














José Martí

Por Fernando Martínez*, serviex@prensa-latina.cu

La Habana (PL).- Era un muchacho habanero de 15 años, blanco pero hijo de dos inmigrantes pobres, el único varón entre seis hermanos. Un buen maestro le apreció sus incipientes cualidades intelectuales y su deseo de saber, y le facilitó
continuar estudios. Ese fue el inicio del cambio de su destino: en vez del
mostrador de una bodega, la escuela secundaria.

Su país era hermoso y bestial. Desde hacía 80 años molía sin cesar el
trabajo y las vidas de cientos de miles de esclavos africanos. Palacios,
pensadores, quitrines, contradanzas, hermosas señoritas, espléndidos
varones, vivían sobre un mar de crimen y de iniquidades. El niño habanero
era muy sensible, más allá de las vivencias familiares, y en una excursión
con su padre se topó con la máxima expresión de resistencia humana de los
más humildes: el suicidio.

Treinta años después, ya dueño de su idioma, sintetizó en un poema el
horror de la esclavitud en Cuba, la destrucción de la condición humana,
inmortalizó aquel oscuro sacrificio y dio cuenta de la marca que dejó en él:
"Un niño lo vio: tembló / de pasión por los que gimen: / y, al pie del
muerto, juró / lavar con su vida el crimen!".

Aquel año de sus 15, el pueblo del este del país se levantó contra el
poder colonial. El pichón de isleña creció bruscamente, y utilizó un arma a
su alcance, los endecasílabos: "No es un sueño, es verdad: grito de guerra /
lanza el cubano pueblo, enfurecidoâ?¦". Con su poema de adolescente
participaba así en el bautizo del nuevo gentilicio.

Quizás ya conocía la letra de la marcha guerrera del bayamés, de música
un tanto mozartiana, que había confirmado a la recién nacida entre la sangre
y el humo del incendio: "que morir por la patria es vivir".

El joven criollo asumió el mandato de aquel verso, y se volvió cubano.
Entonces vinieron la hoja subversiva y la poesía militante, el ardor
patriótico y la policía. Fue preso en noviembre de 1869, más por su actitud
rebelde que por cometer un delito. Sometido a la jurisdicción militar, la
alta marea represiva y la modesta condición social del acusado se reunieron:
fue condenado a seis años de trabajos forzados. Quince meses después de
aquella poesía anúteba con la que había cantado al Diez de Octubre, José
Julián Martí Pérez dio el paso decisivo del compromiso con la revolución,
poner su cuerpo en ella. Y escribió otros versos, ahora más complejos en la
forma, pero sobre todo cargados de contenido humano, versos que traían
juntos al dolor y el amor, la entrega a la causa y la visión de su propio
futuro:

"En ti encerré mis horas de alegría / y de amargo dolor; / permite al
menos que en tus horas deje / mi alma con mi adiós. / Voy a una casa inmensa
en que me han dicho / que es la vida expirar. / La patria allí me lleva. Por
la patria, / morir es gozar más."

Todas las rebeldías juveniles son hermosas, aunque muchas resultan
efímeras. Pero la del joven sujeto al grillete en las canteras, junto a la
gente pobre e inerme de Cuba, apenas comenzaba. En los 25 años que viviría
después de este 1870, tuvo que optar muchas veces entre seguir siendo
rebelde o dejar de serlo. Aprendió que no siempre la disyuntiva es tan clara
como cuando uno afirma "O Yara o Madrid", y que la rebeldía está obligada a
ser lúcida y tajante, creativa y tenaz, consecuente y hábil, sagaz, tierna y
heroica.

Martí optó por la abnegación, la voluntad inquebrantable, la constancia y
la entrega, la vida en el exilio permanente, en la pobreza material del que
renunció a ser un abogado de éxito, un escritor de fama bien pagada, un
próspero y culto padre de familia. Optó por no sustituir en su casa la
función del padre trabajador y no ser el sostén que la madre y las hermanas
esperaban del hijo varón tan prometedor, y asumió el dolor de quedar
separado de su pequeño hijo por una decisión que debió ser, sin duda,
desgarradora.

El deber es una de las expresiones que más encontramos en sus escritos,
en reflexiones, discursos, poemas, cartas; en consejos que brinda, en
polémicas, en juicios acerca de otros y de sí mismo. Es el norte en su
brújula más personal, como es la creación de la patria cubana el norte de
toda su actuación pública. Y como se penetran una y otra esfera en su vida,
y tienden a unificarse, así en su proyecto se articularán el deber
individual y el del cuerpo social puesto en movimiento, y el deber de Cuba
en América se manifestará.
La política revolucionaria es el centro de la actuación pública de Martí,
una política que no pretende venir a gobernar la vida de la gente, ni
siquiera por estar segura de que tiene la misión de salvarla. Su labor es
enseñar a los cubanos a servirse de la política para hacerse dueños de sus
vidas y crear su país. La ética, entonces, no se conforma con proveer reglas
para guiar la conducta de cada uno; se enlaza firmemente con la política
revolucionaria y sirve como fiscalizador y juez de sus principios y sus
acciones, como acicate de sus creaciones y su vigor. A la vez, la ética
garantiza la eficiencia de esa política, aunque sin pretender despojarla de
su especificidad.

Dura labor la de Martí, que portaba todas esas cualidades por las cuales
le llamaron apóstol en vida, y que se dedicó a echar las bases del futuro.
Para reunir los individuos en una escala capaz de modificar el resultado
esperable después del Zanjón, que no pasaría de ser una modernización de la
dominación, se vio en la necesidad de congeniar las virtudes y los méritos
de sus paisanos con las confusiones, ambiciones, torpezas, los intereses
mezquinos y el miedo a los cambios.
Para darle continuidad a la revolución de Yara, tuvo que preparar una
revolución diferente a aquella; para unir a los viejos y a los jóvenes entre
sí, y unos con otros en la revolución, se vio obligado a tejer con paciencia
infinita una red de coordinaciones y de voluntades, y un partido político
nuevo, y a ser el jefe de todos. Debió mover a los inertes y atajar a los
imprudentes, darse a los humildes y atraer a todos los demás que pudiera,
negar las razas y combatir la realidad del racismo, querer la igualdad de
oportunidades y la república democrática para el bien de todos y pelear por
la independencia nacional para conseguir la libertad y la justicia, juntas.

Se pueden encontrar las huellas de esa tarea ciclópea suya, tan llena de
maravillas y angustias, de hiel y de alegrías, en los miles de páginas que
escribió. Como clava a la idea de anexión en el angustiado poema "Al
extranjero", o el orgullo inflamado con que cuenta los episodios de la gesta
del 68; la hondura tan convincente al exponer los materiales muy diferentes
y hasta opuestos con que habrá que hacer la revolución y la república -por
ejemplo, en su discurso del 10 de octubre de 1891-, y la terca convicción
por sobre todo: "los locos, somos cuerdos"; la correspondencia incansable,
seductora o conceptuosa, ese prodigio de ciencia política que es su artículo
"El lenguaje reciente de ciertos autonomistas", la felicidad de irse por fin
a la revolución en sus escritos de 1895.
Con la madre se toma algunas libertades, entre tanta actividad cívica. Un
año antes de su muerte le escribe: "...sigo mi labor, más pura, madre mía,
que un niño recién nacido, limpia como una estrella, sin una mancha de
ambición, de intriga o de odio (â?¦) Mi porvenir es como la luz del carbón
blanco, que se quema él, para iluminar alrededor. Siento que jamás se
acabarán mis luchas (â?¦) Sólo los infelices que llegan pocas veces al poder
y suelen llegar con demasiada ira, tendrán paces conmigo".

Pudo gozar de un primer triunfo: desatar la guerra revolucionaria que iba
a crear la nación y a los cubanos. Él conocía la trascendencia de aquel
hecho. Al desembarcar en Oriente el 11 de abril de 1895, con Máximo Gómez,
escribe en su cuaderno: "Dicha grande". Viene a enfrentar tareas inmensas y
difíciles: afirmar, organizar y extender la guerra; definir las líneas
fundamentales del poder y la política de la revolución, y dejar constituida
la República en Armas; ejercer la conducción política del proceso -aunque él
duda que le sea posible, al menos por un tiempo-; y correr la suerte de los
combatientes. En el campo de Oriente, Martí goza al conocer las personas, el
paisaje y los nombres de las cosas de su tierra natal, los relatos, los
hombres y los lugares de la Guerra Grande. Y goza al ver a tanta gente de
Cuba que sólo había imaginado -con su mar de virtudes y defectos-, metidos
en la revolución verdadera.
Sin descanso, Martí se sumerge entre los jefes y los soldados, hace
política diaria y sostiene con Maceo y Gómez la entrevista de La Mejorana,
pinta hechos y caracteres en su Diario, divulga la revolución hacia el
exterior, firma una dura orden de guerra, vive la cotidianidad de la guerra
irregular. Y todavía le da tiempo a admirar la belleza de una joven señora
andaluza, y -allí donde tantos miles sólo verían amaneceres y acciones por
librar- es capaz de ver una estrella, y una paloma.

Conoce ahora también a la muerte palpable, no sólo al estado o el
tránsito que han estado tan presentes en sus escritos y sentimientos. Dos
Ríos pudo haber sido solamente su primer combate, un encuentro sin demasiada
importancia. Hoy sabemos que iba hacia la muerte desde que llegó por
Playitas, pero es únicamente por lo que sucedió. Por la patria, morir es
gozar más.

Martí multiplicó con su muerte el valor permanente de la obra de su vida,
la promesa que la revolución le estaba haciendo a un pueblo nuevo y la
trascendencia de su proyecto cubano y continental. Ellos siguen hoy con
nosotros, y delante de nosotros, señalando un camino.

*El autor es investigador y ensayista cubano. Colaborador de Prensa
Latina.

Salud Pública Norteamericana Cine Documental Sicko Michael Moore Cuba

Un fuego por la salud pública

Por Michael Moore *

Amigos:
Bueno, como seguramente ya leyeron, nuestra première de Sicko en el Festival de Cannes fue un éxito arrasador. Las dos mil personas en el Lumière Theater lloraron y rieron alternadamente mientras duró la proyección de dos horas, y cuando terminó le dieron una ovación de pie que duró cerca de ¡15 minutos! Muchos vinieron a decirme (y los críticos parecen coincidir) que es mi mejor film. Yo no sé, y en cualquier caso me parece raro comparar cualquiera de las películas. Pero me siento seguro al decir que estoy muy, muy feliz con ésta, y no puedo esperar al estreno, el 29 de junio. Cannes es un lugar loco. Hay amantes del cine de casi todo el mundo. Y está la gente del show business: estas fuerzas oscuras han virtualmente arruinado esta forma de arte (inventada por los franceses y llevada a la brillantez por el país que llamo mi hogar). Hoy hay demasiados films malos, horribles, y cada vez menos gente va al cine. Muchos de los que dirigen Hollywood creen que los estadounidenses son demasiado estúpidos para disfrutar un film que respete su inteligencia.

Sobre la proyección para la prensa, el Wall Street Journal reportó que reporteros y críticos “duros” lloraron. Incluso aquellos que fueron críticos conmigo en el pasado, o que no están de acuerdo con mis políticas, quedaron conmovidos. Más allá de mi declarado deseo de que Sicko encienda un fuego para la atención médica gratuita y universal (y un deseo aún mayor de que nosotros, como norteamericanos, hagamos un mejor trabajo para tratar al otro con un verdadero sentido de solidaridad y respeto), sigo queriendo hacer una contribución al arte del cine, darle a la gente una buena razón para salir de su casa por unas horas. En la conferencia de prensa del festival, la única palabra negativa vino de los canadienses: a dos críticos no les gustaron nada las cosas buenas que dije sobre su sistema de salud. Sí, el sistema canadiense tiene sus fallas, pero cuando les pregunté a los críticos si cambiarían sus carnets de salud por el mío, dijeron “¡No!”. Claro que no lo harían. Los canadienses viven más que nosotros, y su tasa de mortalidad infantil no es tan alta como la nuestra. Su sistema está subfinanciado, porque sus líderes han estado empujando hacia un sistema de salud más estadounidense.

Ahora estoy en camino de regreso a Estados Unidos. El New York Post informó el domingo que la administración Bush, además de perseguirme por filmar escenas en la cercana Cuba, puede ahora ir tras los rescatistas del 9/11 que llevé conmigo a conseguir cuidados médicos que les fueron negados por nuestro gobierno. No podría hacer una ironía como ésta aunque quisiera, y haré lo que sea necesario para defender los derechos humanos de estos verdaderos héroes y que reciban la atención médica que merecen.

También escuchamos el rumor de que el sistema de salud HMO y la industria farmacéutica se preparan para luchar contra Sicko. Mientras hacíamos la película, recibimos tantas cartas de aviso de empleados de estas compañías... ¡queremos saber de ustedes otra vez! Mándennos los memos internos y cualquier otro plan que estén realizando. Nos ayudará a mantenernos un paso adelante de lo que sea que estén planeando, y además nos dará la chance de reírnos un poco a expensas de la industria.

Suyo, Michael Moore.

* Este texto fue enviado a la lista de mailing de michaelmoore.com

Droga Heroina la verdad de la hipocresia Juan Gelman Argentina


Héroes de la heroína


Por Juan Gelman


Las cifras son escalofriantes: en Afganistán, año 2006, se cultivaron 165.000 hectáreas de amapolas, de las que se extrae el opio que se convierte en heroína, contra 74.000 en el 2002, y se obtuvieron 6100 toneladas de opio contra 3400, respectivamente (informes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Unodc, por sus siglas en inglés). Cabe señalar que el inicio de ese incremento feroz coincide con la invasión del país islámico por tropas de la OTAN, EE.UU. al frente. Se impone otra comparación: en el 2001, bajo el régimen talibán, la extensión cultivada de amapolas se redujo a 7606 hectáreas, un 2200 por ciento menos que en el 2006, y la producción de opio fue de 185 toneladas, casi 3300 por ciento menos que en el 2006. Este fenómeno que tuvo lugar en apenas cinco años es digno de consideración.

Afganistán solía aportar una elevada proporción de opio al mercado mundial, pero en julio del 2000 el mulá Mohammed Omar –comandante de los Creyentes– ordenó por razones religiosas la erradicación de ese cultivo. La experiencia tuvo un éxito que la Asamblea General de la ONU celebró en octubre del 2001, días después de que comenzaran los bombardeos norteamericanos a ciudades afganas: el estudio anual de la Unodc reveló que la producción de opio en el 2001 había decrecido un 94 por ciento respecto del año anterior y más del 97 por ciento respecto de 1999. “Ningún otro Estado miembro de la Unodc ha implementado un programa semejante”, señaló el vocero del organismo (www.unodc.org, 12-10-01). Pero los talibanes fueron derrocados y la situación se revirtió por completo.

Está vastamente documentado que durante la ocupación soviética (1979-1989) las operaciones de apoyo de la CIA a Osama bin Laden –al que convirtieron en su agente– y a los mujaidines afganos que luchaban contra el invasor se financiaban con el lavado de narcodólares reciclados gracias a una compleja red de bancos del Medio Oriente y de empresas de fachada de la CIA. Una investigación del profesor estadounidense Alfred W. McCoy revela que a partir de 1979, año en que comenzaron las operaciones encubiertas de la CIA en Afganistán, centenares de laboratorios que producían heroína se instalaron a ambos lados de la frontera afgano-paquistaní, llegando a cubrir el 60 por ciento de la demanda estadounidense. La CIA controlaba el tráfico del producto y a mediados de los ’80 su estación en Islamabad era una de las más grandes del mundo: así financió a los talibanes y a otros movimientos antisoviéticos en Asia Central (Michel Chossudovsky, www.globalresearch.ca, 5-5-05). La orden del mulá Omar creó escasez de heroína en el mercado europeo y sus precios subieron al galope. No es aventurado conjeturar que ésta sería otra de las razones de la invasión a Afganistán. Con el cobijo de la OTAN y del gobierno títere de Karzai, los campesinos afganos comenzaron nuevamente a cultivar amapolas. Como nombre de mujer, es dulcísimo. Convertido en heroína, es letal.

Los talibanes impulsaban su cultivo en todo territorio recuperado en la lucha contra los soviéticos y nada diferente hacen hoy los ocupantes: pasan por radio mensajes en los que aseguran que sus tropas “no destruyen los campos de amapolas..., no desean privar a las personas de su medio de vida” (The Guardian, 27-4-07). Sería un dudoso gesto de humanismo si no fuera porque el comercio de heroína constituye una parte apreciable de los beneficios del narcotráfico que, estima la Unodc, son de 400 a 500.000 millones de dólares anuales. No es lo que reciben los campesinos afganos, desde luego. El precio de la heroína en la calle es de 80 a 100 veces superior al del opio que venden (La Voz de América, 27-2-04). Entre estos dos extremos existe una red de intermediarios que desdibuja la línea que separa a narcotraficantes de políticos, “empresarios”, policías y militares corruptos y servicios de inteligencia. A Wall Street y al sistema bancario y financiero de Occidente tampoco les va mal gracias a su higiénica tarea: el FMI calcula que la cantidad de dinero sucio que se lava anualmente en el mundo oscila entre 590.000 millones y 1,5 billón de dólares –del 2 al 5 por ciento del PBI mundial– (Asian Banker, 15-8-03) y que una buena parte de esa suma corresponde al narcotráfico. Sus ingresos en efectivo ocupan el tercer lugar en importancia después del negocio petrolero y de la venta de armas (The Independent, 23-2-04).

Los grandes medios norteamericanos suelen afirmar que los talibanes y los señores de la guerra son los beneficiarios del cultivo del opiáceo y que así obstaculizan la marcha de Afganistán “hacia la democracia”. Lo cierto es que grupos empresariales aliados con el crimen organizado sostienen el narcotráfico y compiten por el control geopolítico y militar de las rutas de las drogas, algo tan estratégico como en el caso del petróleo y de los oleoductos. La CIA, por su parte, ha desarrollado lazos encubiertos con importantes asociaciones de narcotraficantes a las que protege: de esas relaciones sale, por ejemplo, el dinero para los escuadrones de la muerte especializados en decapitar a civiles iraquíes. Ni Panglós encontraría razones para el optimismo ante semejante paisaje.

Desaparecidos Argentina Ingenio Ledesma Jujuy Olga Aredez Plan Cóndor Muerte Proceso










Marcha anual del 26 de Julio de Calilegua a Ledesma en Jujuy

Madres detenidos desaparecidos


COMO TODOS LOS AÑOS, INVITAMOS PARA ORGANIZAR EL VIAJE A LIBERTADOR GENERAL SAN MARTÍN PARA ACOMPAÑAR A LAS MADRES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS Y A CAPOMA, EL GRUPO SOLIDARIO QUE ORGANIZA ESTAS MARCHAS.

¿Quienes somos?

Desde hace tiempo trabajamos solidariamente ayudando y apoyando las diferentes actividades de las Madres de Plaza de Mayo
Desde agosto del 2006 formamos un grupo integrado por compañer@s de diferentes sectores: Asamblea de Villa Urquiza, Comisión de Apoyo a las Madres de Detenidos Desaparecidos de Ledesma Jujuy, GAJAT(Grupo de Apoyo Jurídico por el Acceso a las Tierras), Biblioteca Popular de la Boca, Asamblea de Bernal , militantes independientes por los derechos humanos, que desde Buenos Aires trabaja conjuntamente con los compañer@s de Jujuy que hoy están al frente del C.A.P.O.M.A. (Centro de Acción Popular Olga Marquez de Aredez).

El C.A.P.O.M.A. es un grupo comprometido en la defensa de los Derechos Humanos. El principal objetivo es la consecución inclaudicable del pedido de Verdad y Justicia que encabezaron las Madres y Familiares de Detenidos – Desaparecidos, pidiendo juicio y castigo a los culpables de los crímenes de lesa humanidad en los Apagones del terror en el dpto. LEDESMA – JUJUY durante la última dictadura militar. A esto se le suma los actuales atropellos a los grupos originarios, las injusticias sociales, los abusos de poder y la lucha más dura que es la que se manifiesta contra la contaminación ambiental y los efectos devastadores que ésta provoca sobre la salud de los habitantes.

Es por ello que convocamos a participar, a toda persona o grupo que le interese colaborar y acompañarnos para marchar el día 26 julio desde Calilegua a Ledesma para repudiar al asesino Ingenio, en las Jornadas de Derechos Humanos a 31 años del Apagón del Terror en Libertador Gral. San Martín y Calilegua, Depto. de Ledesma Jujuy
Centro de Acción Popular Olga Marquez de Aredez

CONTACTOS:

En Jujuy
Lib. Gral. San Martín
capoma_ddhh@ yahoo.com. ar

En Buenos Aires

grupoaccionddhh@ yahoo.com. ar


OTROS CONTACTOS EN BUENOS AIRES:

Sra. Susana Casaretto: 1554772305
Sra: Adriana Molinuevo: 1551540996
Sr. Ricardo Ariel Arédez: 1558846275
Sra. Miriam Medina Bordón: 1557342062
Sr. Ezequiel Monteros: 1554088764

Córdoba: Mirmi: Abuelas de Plaza de Mayo

Catamarca: Sra. emperatriz Márquez: 03833-15687671

Tucumán: Sr. Luis Ramón Arédez: 0381-154429364
Sra. Reneé Ahualli: 0381: 154417404



Salta: Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas y Gremiales.


Jujuy: Sra. Anabel Yacianci: 0388-155825784

Libertador General San Martín- Ledesma -Jujuy

Sra. Martina Montoya: 03886-15460525
Sr. Ramón Benito Sarmiento: 03886-15656530
Sr. Julio Gutierrez: 03886-15555684

Un saludo

Ricardo Ariel Arédez
raredez@mail.fsoc.uba.ar
ricardoaaredez@yahoo.com.ar

Protesta Reclamo Tripartito Brasil Colombia Argentina todos por Cuba Embajada Norteamericana













Una actividad planteada por el corazón de un chico grupo, en tres países, en pócas horas , sin culaquiera movilización formal.


ARGENTINA
COLOMBIA
BRASIL

ARGENTINA
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Marines norteamericanos, guardias de infantería de la Policía Federal Argentina y custodios de la Empresa de Seguridad protegieron a la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, ante la movilización de 25 decididos ciudadanos.

Llego a las 16 hs., armo mi caña de pescar de 3 tramos. Mientras descienden de sus camiones y unos toman posición bordeando la calle frente a la embajada, otros se posicionan en la misma acera del edificio. Son 50 efectivos policiales de la Guardia de Infantería con casco, escudo y grandes bastones. Al tope de mi mástil (3 metros) ondean un rubí, cinco franjas y una estrella (bandera cubana) con la sobreimpresa frase Hasta la Victoria Siempre y un gran rostro del argentino-cubano Che Guevara. Colgado bajo ella con un cartel de 3 caras que rodea sus huesudos pies un blanco esqueleto - tamaño niño de 7 años - informa al público:
EE.UU. Y POSADA CARRILES CÓMPLICES TERRORISMO BUSH POSADA CARRILES- POSADA Y BUSH , C.I.A. Y CARRILES

La embajada ocupa 200 mts. ó poco más y por la calle que la separa de los bosques de Palermo, circulan autos en una y otra dirección.

Estratégicamente frente a la ochava norte coloco un enorme cartel pasacalle colgado entre un semáforo y un poste de iluminación, en enormes letras rojas CHAUBLOQUEO y MUSEO CHE GUEVARA EXIGEN LA LIBERTAD DE LOS CINCO HÉROES CUBANOS ANTONIO, FERNANDO, GERARDO, RAMON Y RENE . Enarbolando bandera y esqueleto me dirijo por el medio de la calle, a la ochava sur pero a 40 mts. me interceptan 3 policías que amable pero firmemente me prohiben avanzar. Sobre mi derecha en la acera cada 20 mts. se ubican espaldas a la reja de la embajada, guardias privados. A mi izquierda estacionados hay una tanqueta, un camión lanzaagua Neptuno (moja con agua coloreada a manifestantes), 2 camiones transporte tropas de infantería, 2 camionetas, 2 patrulleros y 2 motos, todo azul. Obedezco, rodeo el bosque y reaparezco en el extremo opuesto donde nuevamente entre semáforo y poste de luz cuelgo otro pasacalle CON FIDEL CASTRO Y LA REVOLUCIÓN CUBANA CHAU BLOQUEO Y MUSEO CHE GUEVARA .
Es la parada de transporte colectivo y se detienen por el semáforo cientos de vehículos que circulan por la enorme avenida Sarmiento que separa el Jardín Zoológico de los animales de enfrente (la embajada) que acaban de dejar libre al depredador terrorista Posada Carriles (007) que tiene licencia para matar otorgada por la C.I.A y la IN-justicia norteamericana.
Es un buen lugar, el sol está alto todavía y la brisa hace ondear la bandera que atrapa la mirada de los conductores que ven en el medio de la avenida a un anciano sosteniéndola con una mano, mientras que lanza al viento puñados de blanco papel picado.
El rojo poncho salteño con flecos negros que visto, parece nevado del papel picado que se me adhiere. Bocinazos espaciados me saludan y a pesar de mi sordera oigo (afortunadamente más espaciados) algunos gritos de: BOLUDOOO (equivalente al comemierda cubano) ó ANDATE A CUBAAA...

Es el momento en que las fuerzas del orden que protegen a la sede yanqui, de mi probable ataque y desmán cometen un error, en la persona de un subcomisario que trajeado impecablemente se me acerca y tras presentarnos mutuamente, dialoga afable, simpática y hasta con pizca de complicidad para disimular lo que en realidad es un interrogatorio inédito, pues los dos corremos riesgo de ser atropellados por los malos conductores argentinos. El entre pregunta y repregunta (se mueve conmigo para que yo lo oiga, le expliqué que soy bastante sordo) se llena de papel picado pues el viento no hace distingos y su subcomisaria va a encontrar esta noche entre las prendas de su pareja algo que generará un conflicto interfuerza, lo mismo le ocurrirá a damas y caballeros que no alcanzaron a cerrar rápidamente las ventanillas de su automóvil. Se usa en fiestas y volver un viernes a casa con papel picado adherido es difícil de explicar. Simultáneamente yo repartía fotocopias del rostro del desaparecido Julio López (testigo en el juicio contra un criminal represor). Como el subcomisario al interrogarme, había quebrado el hielo, aproveché a olvidar prohibiciones previas circulando libremente frente a la Embajada ensuciando de papel picado toda su vereda. Al pasar junto a los gigantes con casco y garrote maniobré mal mi mástil y me llamó la atención el que dirigía al escuadrón, para que alejara de ellos la bandera y el esqueleto. Me alejé 5 pasos y a viva voz (como soy sordo y no tengo retorno simplemente gritaba) tras presentarme y saludar expliqué puntillosamente la trayectoria de Posada Carriles, sus actos terroristas, su fuga de prisión, su connivencia con la CIA y su liberación. Fueron 15 minutos que hubieran sido 60 pues me encanta hablar, pero el subcomisario amigo se acercó con semblante preocupado y pidió que no pusiera nerviosa a la tropa. Asentí, dí media vuelta y la emprendí con los custodios de la embajada que no eran tropa, pues es una empresa privada. Los vestidos de civil escuchaban ocho frases con la mirada ausente y desaparecían, los uniformados no se podían mover y eran blancos fijos, pero no pude dedicar mucho tiempo ya que un par de policías fue destacado para sugerirme me retire de allí. Aproveché y me dirigí a la entrada de vehículos de gran porte a 80 mts. de allí, coloqué bandera, cartel y esqueleto y fotografíé el contraluz. Al grupo de 5 guardianes que controlan camiones o autos con dispositivos para evitar atentados les dí un discurso sobre mis motivos de protesta, advirtiéndoles que si EEUU decidiera provocar un autoatentado ellos iban a ser las únicas víctimas.

Que el Embajador ese día NO IBA A ESTAR. Agregué que mucho me llamaba la atención que hubieran retirado hace meses, los dos grandes muros de cemento que cerraban totalmente la calle frente a la Embajada como invitando a que se produzca un ataque, en ese momento llega un microbús con unas cuarenta personas a bordo, muchos eran niños y contemplaron azorados mi espectáculo de sonrisas flameado de bandera con esqueleto y nubes de blanco papel picado. Pensarían seguramente en una promoción de la nueva Harry Potter pero volvieron mis dos ángeles guardianes de azul a pedirme que me vaya. Los de Mil por Cuba no fuimos los más pero sí los primeros. Me incluyo y la primera compañera que arribó de Mil por Cuba y para colmo cordobesa como Alicia Jrapko, luego los de las Casas de Amistad, del Comité por los 5 con Marta Speroni, alma mater que logró con su pasión sacarnos del letargo equilibrado de las megamarchas para que un abigarrado grupo de veinticinco (25) compañeras/os entre los que estuvo su marido el taximetrero le dijéramos NO a la liberación del monstruo terrorista. La camioneta solidaria de Asociación Trabajadores del Estado con Cardozo, Delia Pardo, Ana Daglio, Zacaro que trajo los volantes impresos (intenté repartirlos entre tantos policías como había, pero me explicaron sus jefes que ellos, no estaban autorizados a recibirlos) y otros que no conozco sus nombres además ya era de noche y no se veía. La prensa, radio y TV argentinas simplemente NO EXISTIERON (como es normal), pero sí una cámara de Telesur que recibió imagen y testimonio de Marta Speroni (Casa de la Amistad con Cuba de Lanús, Pvcia. de Buenos Aires) con todos nosotros rodeándola. Desde micrófono se denunció la liberación de Posada Carriles y exigencia de libertad a los Héroes Cubanos Prisioneros del Imperio. Marta Speroni adlater (no me acuerdo que quiere decir pero queda bárbaro) del grupo junto con tres compañeros más cruzaron esa especie de Muro de Berlín, o Mejicano (para no parecer yo tan viejo) y un funcionario de la Embajada, alto, impecablemente vestido y de modales controlados les firmó recibo de una declaración. Eran las 7 y el último compañero en retirarse Pablo Kilberg, con Ana Daglio y otra compañera se despidieron de mí. Fui a retirar mi cartel lejano y cuando regresé a desatar el otro a las 7 y cinco, llegó un matrimonio de militantes como yo (tercera edad). El me ayudó a enrollar el cartel y no creía que se hubiera terminado la actividad, pensó que la cita a las 6 se prolongaría con prolegómenos hasta las 7 y no llegar cuando todo acabó, porque hasta la policía (visible) se había retirado toda. Luego llegó una jovencita inquiriendo si se hacía una manifestación allí, tras explicarle manifestó estudiar psicología y querer sumarse a algún grupo solidario con Cuba por lo que la invité a que me envíe un mail para tener forma de enviarle información. Seguidamente nos desconcentramos en orden y sin bajas. Como hoy es 11 de Mayo Día del Himno, mentalmente me fui a casa recitando:

A vosotros se atreve ¡ Argentinos !
El orgullo del vil invasor
Vuestros campos ya pisa, contando
Tantas glorias hollar vencedor.
Mas los bravos que unidos juraron
Su feliz libertad sostener
A esos tigres sedientos de sangre
Fuertes pechos sabrán oponer.

(es una de las ocho estrofas del Himno Nacional Argentino que el General Julio Roca decretó suprimir el 30 de Marzo de 1900.)

Dedico esta crónica a la cubana Rosa Baez y a la brasileña Aline Viera que desde sus patrias de origen respaldaron tan solidariamente las emociones de Marta Speroni y también a esos magníficos varones que siendo solo Cinco están moviendo el mundo como la palanca de Arquímedes. Toto


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COLOMBIA

VESPERTINA JORNADA DE REIVINDICACIÓN DEL DERECHO A LA JUSTICIA

Atendiendo la convocatoria de CORSOLCUBA Colombia y la Red Internacional por la Libertad de los Cinco, se llevó a cabo una jornada de protesta en contra del proceso amañado del connotado terrorista Luis Posada Carriles. Se destacó en esta actividad silenciosa el compromiso de los integrantes de CORSOLCUBA quienes ondearon las banderas de Cuba, fijaron gigantescas pancartas, tanto de la Corporación como de los Cinco y repartieron volantes actividad que fue apoyada por algunos transeúntes y automovilistas que circulaban a esa hora por la Avenida El Dorado, sector aledaño a la embajada norteamericana, quienes con sus expresiones unos y con pitos los otros, expresaron su solidaridad con la causa del pueblo cubano y la de las naciones del mundo que reclaman justicia y libertad a los cinco héroes cubanos por parte del imperio norteamericano.

Este llamado de atención a la opinión pública frente a reiteradas violaciones de los derechos humanos y de la soberanía de nuestros hermanos cubanos hace visible la necesidad de continuar en forma permanente denunciando y reclamando ante el mundo tales atropellos para realizar acciones de solidaridad y reivindicación, tarea que desde estos medios se torna inaplazable.


Ser Cultos para ser libres
Jose Martí Perez
Corsolcuba
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BRASIL

CON MI BANDERA CUBANA Y MIS AMIGOS EN EL CORAZÓN
Con mí bandera cubana y llevando en mi corazón a mis compañeros Argentinos, Colombianos y Mexicanos, salí rumbo al consulado de EE.UU. en mi ciudad, Río de Janeiro, ayer por la tarde 11 de mayo. Íbamos en protesta contra la liberación final de un asesino terrorista, mundialmente conocido por sus crímenes contra gente inocente.

La bursitis me lastimaba el brazo izquierdo, el viento del otoño en mi rostro, el pelo siempre en absoluta desorden; Así bajé de la guagua al frente del cuartel general del consulado yanqui; que es de los peores vecinos de todos los pueblos del mundo.

Tranquilo llegó el primer compañero y luego otro más; Dos que siempre están presentes en cualquier convocatoria de último minuto y para cualquier actividad en defensa de la Revolución Cubana, de aquel pueblo hermano, de los cinco patriotas que, al revés del terrorista y asesino confeso, Posada Carriles, siguen encarcelados en territorio estadounidense.

Yo, con mi bandera (que recién traje de Cuba el pasado lunes) con sus 4 metros de largo, y dos de ancho. Sandro Rodrigues, abogado y brigadista (con su camisa del Campamento internacional Julio Antonio Mella (CIJAM), Ricardo Quiroga; también abogado y brigadista, con sus centenares de volantes sobre el caso de los cinco "Antiterroristas" Cubanos y la injusticia estadounidense.

Nos ubicamos (inicialmente sólo los tres) al frente de los carros y guaguas que a cada parada del semáforo, al frente del consulado yanqui, frenaban delatante la gran bandera cubana; El viento sobre la estrella y sus franjas inmensas, creó una verdadera ala de esperanzas sobre las gentes que, muy admiradas, la miraban atentamente...

Empezaron a llegar más compañeros , Leocádia una maestra indispensable, mamá de Ricardo, y un compañero más; una brigadista de la XIII Brigada del ICAP, joven y bella abogada ; Tea Muñoz maestra, brigadista y querida compañera de todas las actividades; Ángela maestra de historia también brigadista; Suely brigadista de la XIV Brigada del Cono Sur y militante del Movimiento de Mujeres del PT.

Comienza a llegar la noche fría; pero muy bella de otoño en Río de Janeiro.
Ya éramos 09 personas, Ya podíamos cargar y enseñar los carteles:

"¡¡CUIDADO EL TERRORISTA LUÍS POSADA CARRILLES ESTÁ SUELTO!!

Pero a todos les pareció que eramos centenares, incluso a la policía que muy prontamente empezó con sus carros a acercarse a nosotros...

Se escuchaban los sonidos lejanos de sus sirenas; a nosotros no nos pareció que fuera por nuestro mérito... ¡Sorpresa! Muy rápido desde lejos la policía llegó para hacer la "defensa" del consulado yanqui, contra las armas de justicia y verdad que cargábamos con mucha fuerza y determinación.


Por supuesto nuestro pequeño grupo les pareció muy peligroso... Y ya nos sacaban fotos ... Por lástima estoy muy lejos de mis bellos 20 años de edad... Ya no salgo muy bien en las fotos sin los tan necesarios foto shop, (¿hay foto shop en la policía? Ojala!)
Bueno, la gente en la calle bajaban las ventanas de los carros (principalmente los conductores de taxis!!) para coger los volantes que Ricardo distribuyó sin parar; Ya no alcanzábamos a atender a las personas en todo el ancho de la calle. A cada rato, se escuchaba ¡¡VIVA FIDEL!!!

Los guarda espaldas de la policía salieron de sus carros y empezaron a caminar, a marcar presencia (como decimos nosotros por acá en Brasil) .

Pero el hecho es que seguimos hasta que no hubo más volantes sobre los cinco; hasta que el dolor en mi brazo ya se hacia muy fuerte, y no soportaba levantar la gran bandera que, al frente de aquel símbolo del gobierno que ha producido los peores momentos que ha conocido la humanidad (el consulado yanqui), se imponía como un faro de esperanza en los cambios que, necesarios, ya los estamos viendo en los pueblos de América Latina.
Querido compañero Eladio Totó, querida compañera Marta Speroni, desde Río de Janeiro estuvimos con ustedes . Estuvimos juntos en nuestra merco-protesta ( lo dijo el imparable revolucionario y artista, Totó). La capacidad de indignación es uno de los sentimientos que nos hacen hermanos. No se equivoquen, siempre estaremos juntos y como dijo Marta Speroni, (poco rato antes que yó saliera de la casa hacia el consulado yanqui ayer):
"...dos o dos mil, estaremos donde debemos estar".

Quem perdeu o trem da história por querer
Perdeu o juízo sem saber,
Foi mais um covarde a se esconder
Diante de um novo mundo...
(CANÇÃO DO NOVO MUNDO)
Canción del nuevo mundo
Beto Guedes y Lou Borges en Clube da esquina

Estuvimos todos... Estaremos siempre donde ustedes estén.
Somos un único pueblo y para nosotros no hay fronteras posibles que nos frenen. Esta es nuestra patria y en su suelo caminaremos juntos hasta la victoria.

Besos eternos,
Aline Castro
REDE DE SOLIDARIEDADE A CUBA
BRASIL
www.siporcuba.cl
www.cubaportal.org/rsc/br
www.corsolcuba.org
fuente: www.siporcuba.cl
red de solidaridad con cuba

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Entrevista a Frei Betto, pedagogo brasileño, compañero de Freire
"La pedagogía de la liberación es más necesaria y urgente que nunca"



Rosa María Torres

Rebelion

El pasado 2 de mayo se cumplieron diez años de la desaparición física de Freire, el autor de "La educación como práctica de la libertad", "Pedagogía del oprimido" y "Pedagogía de la esperanza", entre otras obras. Textos de sustancial importancia para entender gran parte de los debates en torno a la educación en Latinoamérica en los últimos 40 años.

La autonomía, la democracia, el respeto del otro, y sobre todo la transformación social son rasgos de la obra de Freire que merecen hoy repensarse en el marco de los cambios en los sistemas educativos del sur continental.

Ejes que invitan también a pensar las demandas de la enseñanza desde los postulados de la "pedagogía de la liberación", que para el teólogo y educador brasileño Frei Betto "es más necesaria y urgente que nunca, porque tenemos gobiernos democráticos, pero no siempre están apoyados en la movilización popular".

Militante histórico de las comunidades eclesiales de base, y responsable durante los primeros años del gobierno de Lula del programa "Hambre Cero", Frei Betto es coautor junto con Freire de "Esa escuela llamada vida", texto coordinado por el periodista Ricardo Kotscho.

"El pernambucano Paulo Freire, y el minero Frei Betto —expresa Kotscho— iniciaron sus trabajos en épocas, circunstancias y lugares diferentes, pero en un determinado punto de sus trayectorias se encontraron y siguieron juntos, incluso sin conocerse personalmente, con los ojos puestos en un mismo horizonte: la liberación del pueblo brasileño y la educación".

Pero para Betto, y en consonancia con el pensamiento de su amigo Freire, los cambios educativos de la región colocan "demasiado énfasis en las nuevas tecnologías", mientras que por otro lado restringen el espacio "de los paradigmas, los valores, la ética".

—Una generación importante de maestros de Latinoamérica se formó con los textos de Paulo Freire. ¿Qué ideas de él son necesarias rescatar hoy, a 10 años de su fallecimiento?

—No temo en afirmar que no habría la actual primavera democrática en América latina sin Paulo Freire. Lula, (Hugo) Chávez y (Evo) Morales se explican también gracias a su metodología. Fue quien inculcó la autoestima en los oprimidos, enseñando que no hay nadie más culto que otro, sino que hay culturas distintas y socialmente complementarias. Hoy precisamos rescatar la pedagogía del oprimido e intensificar el trabajo de base. Es decir, la educación política de trabajadores, estudiantes, amas de casa, etcétera. Favorecer el empoderamiento popular. Y para eso nada mejor que el método de Paulo Freire.

—¿Cómo era la personalidad de Freire?

—Fui muy amigo de Paulo, éramos vecinos y trabajábamos con los mismos grupos populares. Publicamos juntos, gracias al periodista Ricardo Kotscho, el libro que reúne nuestras experiencias en educación popular: "Esa escuela llamada vida", editado en Brasil por la editorial Atica. Paulo era un hombre que sabía escuchar, pues partía del principio de que el oprimido sabe, más no siempre sabe que sabe, o no tiene conciencia del valor y la importancia de su saber. Paulo frecuentaba reuniones de comunidades eclesiales de base, de sindicatos, de movimientos populares, y siempre se cuidaba más de oír que de hablar. Era, no en sentido riguroso de la palabra, un pedagogo que provocaba la inteligencia ajena con sus preguntas e inquietudes.

—¿Qué espacio existe hoy en Latinoamérica para hablar de pedagogía de la liberación?

—Ella es más necesaria y urgente que nunca, porque tenemos gobiernos democráticos, pero no siempre están apoyados en la movilización popular. La gobernabilidad no puede depender apenas de una pierna de apoyo parlamentaria. Debe contar también con la otra pierna: los movimientos sociales. Sólo así pasaremos de la democracia representativa a la democracia participativa, de la virtual a la real. Por lo tanto, si los gobiernos populares no adoptan la pedagogía de la liberación corren el riesgo de quedar sin bases populares. Es el empoderamiento de la sociedad civil el que dará legitimidad y estabilidad a esos gobiernos.

—¿Cree que las reformas educativas que se realizan en varios países, como en la Argentina , Bolivia y Chile, cambian el modelo educativo neoliberal de los '90?

—Temo que se coloca demasiado énfasis en las nuevas tecnologías, en la educación tecnocientífica, restringiendo el espacio de los paradigmas, los valores, la ética. Sin humanismo tendremos una generación dotada de capacidad profesional pero sin corazón. La competencia habrá de prevalecer sobre la solidaridad y el capital sobre los derechos humanos. Y así iremos a la barbarie.

—¿Qué desafío tiene por delante la educación popular?

—Conseguir organizar a la sociedad civil, sobre todo los sectores populares, y movilizarla en función de "otro mundo posible".

Adolescencia Niña que duerme mujer que despierta Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Colombia, vida no evasión del joven




















Tiempo para vivir, no para evadir

La vemos sentada en la calle, con una botella de cerveza a medio terminar y su mirada perdida en el horizonte, mientras las luces de los coches alumbran el pavimento a su paso. El aire frío en la cabeza la hace “regresar” de su aturdimiento. Sólo recuerda las luces de colores y el retumbar de la música en sus oídos. Lentamente se levanta intentando no perder el equilibrio y se dirige a su casa esperando no encontrar a nadie a su llegada. Tiene “suerte” y entra desapercibida en su habitación, donde sin cambiarse se tumba en la cama. Ya se inventará algo al día siguiente cuando sus padres le pregunten sobre el porqué de su cansancio. Y así pasan los días, soñando de día y embotándose de noche. La niña que antes era se ha dormido y la mujer todavía no despierta, y mientras tanto, ella sueña, se esquiva, no sabe quién es, y prefiere no saberlo.

La adolescencia suele ser una etapa difícil tanto para los padres de familia como para el hijo. Es un momento de grandes cambios en todos los aspectos de la vida: físico, social, psicológico, moral, familiar… El niño deja de serlo, sin convertirse todavía en adulto. Es un período “puente”, en el que se ha de aprender a conocerse, a aceptarse y a salir adelante, para que pasados los años, se llegue a ser un adulto capaz de llevar una vida plena de sentido.

Durante la adolescencia, el joven se descubre como diferente y distinto a los demás. Si antes era lo que sus papás querían, ahora busca ser él mismo. El mundo se abre a sus ojos y le pone la vida por delante para proyectarla hacia el futuro. El adolescente tiende a pensar en grande: será el premio Nóbel de la paz, o el descubridor de la vacuna contra el sida. Será el presidente de la nación y acabará con la pobreza y con el hambre… Sin embargo, muy pronto se topa con la realidad: le falta experiencia y no sabe hacer muchas cosas. Antes, su seguridad residía en hacer todo como le decían sus papás, pero ahora busca su propio modo, y no sabe cómo salir de las dificultades en las que se mete. Tampoco sabe cómo pedir ayuda sin sentirse tratado como niño. Esto le invita a evadirse de la realidad. Los adolescentes suelen aislarse de diversas maneras: unos con la música, otros con el alcohol y las fiestas, algunos más “viven” las aventuras más inéditas en su imaginación mientras deambulan por la vida sin involucrarse con nada.

No es raro que “estén”, sin estar realmente. “Están” con la familia, pero no conviven; “están” en clases, pero no aprovechan; “están” en tantas partes, pero su mente no “está” presente. Y así vemos que las notas van mal, la convivencia familiar también, las amistades de antes, ni se diga…
Esta actitud de evasión, no le ayuda. Si bien es cierto que necesita tiempo y espacio para reflexionar sobre sí mismo, sobre quién es y quién quiere ser… esta actitud no se lo permite. El adolescente necesita ayuda para salir de ella. ¿Cómo?

El adolescente se evade, como hemos dicho, porque ve la desproporción entre sus sueños e ideales y su realidad. Al verse tan alejado de lo que quisiera, prefiere soñar o simplemente olvidar sus problemas con emociones fuertes. Al no encontrar lo que necesita en su realidad, se fuga de ella.

¿Qué es lo que el adolescente busca y que no siempre encuentra en la realidad?

El adolescente busca sobresalir en algo: necesita ser “el más…” en algún aspecto. Si no es el más aplicado, o el más guapo, será el más grosero, o el “más” mal peinado… El adolescente necesita tener la oportunidad de mostrar su capacidad en algo. Un buen educador sabrá crear el espacio y las circunstancias necesarias para que el adolescente pueda destacar de alguna manera positiva.

El adolescente necesita demostrar que ya no es un niño, que ya ha crecido. El niño acepta incondicionalmente lo que sus padres y maestros le dicen. El adolescente se muestra rebelde cuando siente que lo tratan como niño o que se le imponen las cosas. Necesita de espacios de acción en los que pueda ir tomando ciertas decisiones. Habrá muchos campos en los que todavía no pueda decidir, pero si siente que se le trata según su edad, lo aceptará.

El adolescente necesita divertirse. Pero hay diversiones que divierten sólo mientras duran, y al terminar dejan consecuencias muy tristes que sólo llevan a evadirse aún más. En cambio, las verdaderas diversiones, son aquellas que nos dejan divertidos y con una sana alegría aún después de que han pasado. Si el adolescente no aprende a divertirse jugando fútbol, lo hará faltándole el respeto a los profesores. Si no se divierte leyendo libros sanos y entretenidos para su edad, lo hará bebiendo.

La adolescencia es una etapa maravillosa cuando se vive, no cuando se evade. Solamente viviéndola se logra sentar los cimientos de lo que será la vida del adulto.