sábado, 15 de junio de 2013

Carlos Menem condenado el cadete de Bill Clinton en destruir a ex Yugoeslavia La Rioja explotó en Río Tercero Córdoba




EX PRESIDENTE FUE CONDENADO PERO NO IRÍA A PRISIÓN
Menem vendió armas, haciendo el “trabajo sucio” para EE UU

El largo juicio culminado en condena para Carlos Menem deja debate sobre las absoluciones anteriores y la sentencia del jueves. El trasfondo político del contrabando de armas fueron las “relaciones carnales” con el imperio.
EMILIO MARÍN

Como el contrabando de armas a Croacia y Ecuador fue muy meneado en los medios durante años, no hay demasiada necesidad de citar tanto los hechos. Son conocidos. Como pasaron 18 años desde la denuncia mediática y el inicio de las actuaciones judiciales, algo hay que refrescar, porque el tiempo borra algunos recuerdos.
Carlos Menem firmó decretos reservados entre 1991 y 1993, para exportar armas a Panamá y Venezuela. Empezaron a embarcarse vía marítima y aérea hasta que en 1995 se conocieron las primeras denuncias. Y en el juzgado federal de Jorge Urso se abrió el expediente por asociación ilícita, falsedad ideológica y contrabando, con el fiscal Carlos Stornelli preparando la acusación.
Estaban imputados el ex presidente, su ex ministro de Defensa Oscar Camilión, el interventor de Fabricaciones Militares Luis Sarlanga, el cuñado presidencial Emir Yoma, el ex jefe de la Fuerza Aérea Juan Paulik, el ex titular del Ejército general Martín Balza y otros militares y civiles.
Se acreditaron siete embarques por mar a Croacia, en guerra de secesión contra Serbia, y tres fletes aéreos a Ecuador, en guerra con Perú por la cordillera del Cóndor.
Ni Panamá tenía ejército, tras la ocupación de EE UU en 1989; ni la Venezuela de Rafael Caldera había comprado ni una bala. Se falsearon los destinos en los decretos del PEN, para encubrir esa venta de 6.500 toneladas de fusiles, balas, cañones, obuses y misiles, fletados a destinos donde política y jurídicamente Argentina no debía meterse. En Croacia había un embargo de armamentos de la ONU y en el conflicto sudamericano Buenos Aires era garante del Tratado de Río de Janeiro.
Y sin embargo, Menem lo hizo. Había dos buenas razones para ello: servir al imperio en una época de “relaciones carnales” y ganar muy buena plata por los embarques, para su entorno político y familiar. El negocio de venta de armas deja buena plata...

Amigos son los amigos
Como lo cortés no quita lo valiente, hay que decir que “La Nación” publicó la primera noticia sobre los embarques, en febrero de 2005, bien que en una pequeña nota, sin demasiada importancia. Su socio y rival, Clarín, presume de la primicia, porque en marzo publicó una investigación mayor, firmada por Daniel Santoro. Y en ésta se basó el abogado Ricardo Monner Sans para presentarse con la denuncia ante Urso, interviniendo el fiscal Stornelli (hoy es jefe de Seguridad de Boca Juniors y no sirve ni para detectar los torpes movimientos de los barras de “la 12”).
La gravedad del asunto fue mayor en 1995 porque a principios de ese noviembre se produjo una voladura de FM en Río Tercero, con 7 muertos y 700 heridos. Un veloz Menem y un solícito Ramón Mestre, gobernador de Córdoba, aseguraron que había sido “un accidente”, pero para muchísimos observadores y testigos, fue un “daño colateral” de la causa armas. Se habría querido disimular allí el faltante de cañones del Ejército-FM, vendidos a Croacia.
El inicio de la causa armas fue en marzo de 1995 por lo que transcurrieron dieciséis años hasta que el 13 de setiembre de 2011, tras un trabajoso juicio de tres años en el Tribunal Oral Penal Económico (TOPE 3), se leyeron sentencias absurdas. Los 18 imputados fueron absueltos por el voto de dos de los camaristas (Imas y Artabe). Losada, el tercero, votó a favor de condenas, en línea con lo pedido por las querellas del Estado y la Aduana.
¿Por qué el fallo fue del TOPE y no de la justicia federal? Es que 2001 la Corte Suprema de Justicia, amiga de Menem, anuló los cargos por asociación ilícita y falsedad ideológica. Sólo dejó en pie el delito por contrabando y giró las actuaciones a la justicia Penal Económica. Se sabía que esa última acusación y ese fuero iban a ser mucho más benignos. No se sabía cuán benignos iban a ser los amigos, de la Corte y el TOPE 3...

Nuevos aires, al menos en parte
El fallo absolutorio para toda la runfla menemista en setiembre de 2011 fue tan escandaloso que no pudo mantenerse. Se había comprobado que Croacia y Ecuador habían pagado 53 millones de dólares, depositados en bancos uruguayos, de los que el contrabandista Diego Palleros había abonado 34 millones a FM y se había quedado con una comisión de 2 millones. El resto se habrían dividido entre los intervinientes de esta asociación poco lícita, que para la Corte de los Milagros no fue tal.
El único que salía perjudicado políticamente fue el general Balza, embajador en Colombia y actualmente en Costa Rica. Se pedía investigarlo porque había declarado que al Ejército no le había faltado ningún cañón. Sin embargo, hubo testigos de que los cañones Citec de 155 mm y los Otto Melara de 105 mm disparaban de lo lindo en Croacia, matando serbios y dividiendo a Yugoslavia.
Las absoluciones derivaron en un nuevo juicio, anulada la sentencia anterior por la Cámara de Casación en marzo pasado. Y en este caso sí hubo bastante de justicia, con el nuevo veredicto que el jueves de esta semana dio a conocer el TOPE 3. Al ex presidente le dieron 7 años de prisión, a Camilión 5 y medio y así en cadencia descendente a los demás.
La justicia llegó con una puntualidad nada suiza. Muchos años de retardo, que dejaron sin saber el resultado a Ana Gritti, querellante de la causa voladura de Río Tercero, donde murió su esposo. Gritti falleció cuando los acusados en ambos expedientes gozaban de total libertad.
El fallo del jueves será recurrido por los letrados del hombre de Anillaco y demás condenados. No estará firme hasta que la Corte no lo confirme y además el senador tiene fueros. Para quitárselos habría que aguardar el pronunciamiento de los cortesanos y luego reunir dos tercios de los votos en la Cámara Alta, para desaforarlo. Y aún si todo eso se pudiera hacer, el destino del reo no será Ezeiza ni Marcos Paz sino alguno de sus varios domicilios, atento a sus 82 años.
No deja de ser una buena noticia que la justicia, presionada por una opinión pública furiosa por las tardanzas y absoluciones, fallara esta vez en términos condenatorios. Al menos en parte hay nuevos aires en Tribunales. Lejos de indicar que la reforma judicial sería innecesaria, eso debería servir para que ésta se lleve a cabo en profundidad.

Que digan la verdad
Las condenas al ex presidente han sido bien recibidas por la mayoría de la población, que lo tiene en la mira hace varios años. Abundan críticas a las políticas neoliberales y privatizadoras de su gobierno, la corrupción, el desempleo, etc.
Algunos de esos programas, apoyados por las grandes centrales empresarias y el FMI-Banco Mundial, hicieron las delicias de los medios monopólicos que luego se fueron despegando del menemo-cavallismo. Clarín y “La Nación”, como se mencionó más arriba, compiten en quién publicó la primera nota sobre el contrabando de armas en 1995, pero no dicen nada sobre el apoyo que brindaron en 1992 al plan para privatizar los ferrocarriles. Y esta semana, el día antes del fallo del TOPE 3, se produjo la enésima catástrofe en un ramal de pasajeros privatizado por aquel gobierno y con continuidades hasta hoy.
Sería bueno que aquellos medios indagaran en sus archivos y publiquen sus elogios de veinte años atrás a un esquema fondomonetarista que redujo miles de kilómetros de vías y el plantel de trabajadores, además de muchos otros daños al país.

Las “relaciones carnales”
Se ha hablado en esta causa de los aspectos legales y políticos, las coimas y de los favores judiciales que habían beneficiado al ex presidente. En cambio se ha mencionado muy poco el trasfondo político del asunto. No fue casual que Menem contrabandeara armas hacia Croacia en ese momento. Se libraba en la ex Yugoslavia la primera de las guerras separatistas, por parte de Croacia y Eslovenia, alentadas por la OTAN, Estados Unidos, Alemania y el Vaticano, del casi santo Juan Pablo II.
Ese bloque imperialista quería derrotar a Serbia, que con Montenegro resistían la pérdida total de la otrora pujante República Socialista Federativa de Yugoslavia, fundada por el mariscal Tito luego de la II Guerra Mundial.
Ese separatismo tuvo éxito con la guerra, las matanzas y la diplomacia, más el señuelo de un “desarrollo económico” europeo que estos años mostraron como un fraude. Luego de Croacia siguió Bosnia y el golpe de gracia para Belgrado llegó en 1999, con la guerra “humanitaria” de la OTAN con la excusa de Kosovo, hoy un protectorado de la OTAN.
Menem sirvió para el “trabajo sucio” pedido por Bill Clinton. Con el escándalo Irán-contras, de tiempos de Reagan, el presidente norteamericano no quería que sus funcionarios o el Pentágono aparecieran en la provisión de armas a sus aliados croatas y bosnios. Esa tarea fue cumplida con gusto por Menem, listo para todos los servicios demandados por las “relaciones carnales”.
Su grupo político y entorno se habría repartido 19 millones de dólares en comisiones por las armas. Como político, presumió de ser el primero en recibir de Clinton el poco honroso título de país “aliado especial extra OTAN”; en ese sitial tan opuesto a la integración regional hoy quiere sentarse el colombiano Juan M. Santos.



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Cuba llegó a Argentina y asombró Ministro de Cultura Abel Prieto Marxismo cotidiano Che Guevara Raul Castro Fidel Chaubloqueo




El dirigente e intelectual cubano Abel Prieto en Argentina
“El imperialismo va a seguir generando todo tipo de trampas a la unidad latinoamericana”
por Carlos Aznárez


Escuchar a Abel Prieto es reencontrarse con la Cuba que jamás ha bajado los brazos en todo este último medio siglo. La de la impronta cultural y política forjada por José Martí, en su discurso y práctica anticolonialista, la de Fidel embistiendo como un auténtico Quijote contra los molinos del imperio, pero también gestando permanentes trincheras de ideas para seguir consolidando la victoria ideologica.
Cuentista, escritor, editor, revolucionario por todos los poros de sus jóvenes 63 años, Prieto acumula una inmensa experiencia política, pero sobre todo ha sido y es un gran ariete en las diversas batallas de la guerra cultural latinoamericana y caribeña. Fue 15 años ministro de Cultura, Director de la Editorial Letras cubanas y presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la emblemática UNEAC por donde pasaron los mejores talentos de la rebeldía libertaria que no sólo proclamó la Revolución sino que la hizo.
Abel vino a Buenos Aires invitado por el Partido Comunista  para recordar el 85 natalicio del Che. Además de participar en un importante acto en el Centro Cultural de la Cooperación, junto a su director Juan Carlos Junio, el secretario general del PC argentino, Patricio Echegaray, el embajador cubano Jorge Lamadrid y el politólogo Atilio Borón, viajó a La Plata, Rosario y a Córdoba, donde además de visitar –y emocionarse- el Centro Oftalmológico Doctor Ernesto Guevara, donde se practican las operaciones de Misión Milagro, recibió una distinción de la Universidad Nacional de esa provincia.
Prieto es un agudo analista sobre la realidad del continente y es por eso que en una extensa charla que mantuvo con Resumen Latinoamericano y otros colegas dio pautas muy claras sobre la necesidad de estar alertas sobre el nuevo escenario que puede derivar de la actual contraofensiva encarada por el imperio norteamericano.
Ante la pregunta de este cronista sobre las consecuencias que podría traer para el ALBA, la CELAC y la UNASUR, la formación reciente de la Alianza del Pacífico, Prieto sostiene que “el bloque latinoamericano que se ha ido gestando en los últimos años, es intolerable para los Estados Unidos, y es por eso que van a hacer lo imposible para ponerle trampas al proceso de integración. El hecho de que Cuba ocupe hoy la presidencia pro tempore de la CELAC y que además exista esa organización  en la cual no participan los EEUU, es algo que tiene que ser muy amargo para la geopolítica imperial que sigue considerando su traspatio a nuestra América, como decía Martí. Seguramente van a generar trampas de todo tipo, alianzas como la del Pacífico u otras noticias muy sospechosas que a veces parece que provienen de un mundo del absurdo, pero sin embargo están funcionando para crear divisiones, tratando de hacer fracasar el proyecto de integración”.

Prieto opina que con la reciente muerte de Hugo Chávez “hemos perdido uno de los líderes más excepcionales que ha tenido este continente, un verdadero hijo de Fidel”.  Sin embargo, “a pesar de ese duro golpe ha habido una reacción admirable en la dirección de la Revolución Bolivariana”.
“Esto no quita, agrega Prieto, que el enemigo sigue acechando: allí está esa denuncia hecha por el ex vicepresidente Rangel, sobre la compra por parte de la oposición de aviones de combate. En fin: son muchas señales de que vienen con todo las fuerzas de la contrarreforma y su estrategia tiene caras y tácticas diversas”.

En ese marco, el asesor de Raúl Castro ve necesario revitalizar la Red en Defensa de la Humanidad, creada en 2003. Se refiere a esa iniciativa que  surgió en momentos en que Bush había lanzado la llamada “guerra santa contra el terrorismo”. Días, en los que, como recuerda Abel: “En Miami la gente decía: Iraq ahora, Cuba después. Los tanques de Bush desfilaban por Bagdad, y todavía no había empezado a manifestarse la resistencia iraquí. Eran momentos de extremo peligro para el mundo. Fue allí cuando nació la idea, de la mano del mexicano Pablo González Casanova, de formar un gran frente antifascista de intelectuales en el sentido más amplio y cuadros de los movimientos sociales y políticos”.
Frente a esta contraofensiva imperial, Prieto opina que  “hay que reforzar esas trincheras de ideas de las que hablaron Martí y Fidel. Hay que crearlas con la gente lúcida y honesta, para frenar esas campañas de mentiras cotidianas que sufren Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros países, tratando de quitarle legitimidad a todo lo que hacen o de tergiversarlo.
Es un momento de peligro porque el sistema está haciendo crisis y allí lo vemos muy bien en Europa, explotando por los cuatro costados”.

“¿Qué puede hacer un imperio desesperado ante un sistema en crisis? ¿Qué ideas pueden ocurrirse cuando ya no tienen ni la necesidad de arriesgar tropas en una guerra de conquista?”, se pregunta Prieto, opinando enseguida que  “es un tiempo, donde adquieren gran importancia la verdad, la razón, las ansias de justicia y libertad, todas esas ideas que defendió el Che”.

La huella cultural argentina y las nuevas tecnologías

“Aquí en este país hay mucha gente con un alto nivel de cultura política. Es de los sitios donde se sigue leyendo con gran entusiasmo sobre política y o ciencias sociales”, dice el dirigente comunista cubano, recordando que en una ocasión en que participó de la Feria del Libro, vio mucha gente joven “con libros que no son de auto-ayuda, de cómo conseguir parecer sexi a los 70 años o como lograr un aumento de sueldo, todas esas boberías y frivolidad con que el capitalismo pretende nutrir a la juventud”.

Prieto no deja de mostrar preocupación por lo que considera el avance aplastante del poder imperial en el terreno cultural y mediático. “Son los mal llamados grandes medios los que deciden qué cosa es o no  importante”. También opinó sobre la influencia de las nuevas tecnologías, que por un lado ofrecen opciones para influir desde medios alternativos, y por el otro, tienden a la síntesis. 
“Se está dando un fenómeno muy particular: hay una gran masa de gente que está ávida de información  y se conforma con los titulares, o con una fracción mínima de información”, explicó, aclarando que a eso se lo denomina el “efecto surf”, en que la gente no bucea sino que está en la superficie de la masa informativa.
“De todo eso se aprovechan nuestros enemigos. Hoy funcionan mucho las redes sociales para la bobería, donde hay un montón de  gente siguiendo chismes, que si la novia de fulanito está saliendo con menganito y cosas por el estilo. Todo ello para nutrir la tontería y despolitizar la inteligencia. Por eso, cada vez estoy más convencido de que la integración latinoamericana es cultural o no es integración"

Mirada autocrítica al cine cubano de co-producción

Según la incisiva mirada del intelectual cubano: “Vivimos en un mundo donde los efectos especiales y lo colateral al arte está tomado el lugar principal. Cuando se estrena una película se habla más de cuánto se invirtió en ella, que del propio guión o de la actuación de los actores.
Prieto opina que esto mismo afecta también al cine cubano ya que se abarató en costos pero también en su contenido, con las coproducciones. “Se añadió un folclor político pensando más en el exterior, y esto ha derivado en que se hacen películas superficiales, con poco contenido artístico”, acotó.
Para Prieto, la única manera de protección frente a estos males es formar a la gente en valores sólidos. “Es ridículo pensar en prohibir. Tenemos que ganar esa batalla en las referencias culturales que tenga un niño o un joven. Que si quiere ver una película chatarra  y perder una hora y media en ella, que sea su decisión.
Ser culto es la posibilidad de que no te manipulen, que no te hipnoticen, que no te vendan falsas historias, que la política no se trivialice convirtiéndose en una competencia  de imágenes. Sobre todo hoy, en que todo es un reality show. Como herramienta de autodefensa ahí está la idea, impulsada en su momento por Fidel, de los instructores de arte. Hay que volver a la formación masiva, tenemos 30 mil instructores en las escuelas, a los que le hemos añadido apreciación cinematográfica.
Debemos darle al pueblo los elementos para que pueda libremente discernir”.
Reconoció que actualmente “tenemos un fenómeno especial con nuestra TV. Como no pagamos derechos, se han puesto películas de muy mala calidad. Eso es un déficit del que debemos autocriticarnos, ya que se ha producido un gran retroceso en términos de gustos de la población en términos cinematográficos”.

Romper el aislamiento

“Los que compartimos la angustia por este mundo envilecido y suicida y peleamos por transformarlo, trabajamos todavía muy aisladamente”, se queja Abel Prieto. Aclarando que “las nuevas tecnologías permiten la articulación, aunque ya sabemos que esos materiales que lancemos a la red van a ser leídos y vigilados por nuestros enemigos”. Dio por ejemplo cómo trabajan las embajadas de EEUU y otros países en todo el mundo, presionando a los gobiernos para que adopten leyes restrictivas.
En ese terreno de los controles y restricciones, contó una hecho ilustrativo ocurrido en los Estados Unidos, donde un grupo de girls scouts, que participaban de un campamento en un pequeño pueblo, se levantaban a la mañana cantando una canción típica de esos lugares, hablando del sol y las montañas. “Un día, cayó un grupo de gestión a cobrarles los derechos de autor por ese tema musical. El dinero no era para el autor, sino para la corporación que había comprado los derechos”.
Ahondando más en este rubro, dijo: “Ni qué decir de la persecución que se hace de la piratería en nombre de los sacrosantos derechos que fijan las empresas discográficas”. E ironizó sobre el particular contando una particular “acción de resistencia” a tanto desatino, protagonizada por el músico Manu Chao, quien le regaló a Prieto un disco que tiene una calavera con las tibias (el signo de los piratas), y  dice: “Prohibido su venta en tiendas de discos. Reclámelo a su vendedor clandestino”.

Fidel en las redes

Abel Prieto recordó que Fidel aprendió internet, pero no ahora sino hace ya mucho tiempo. “Cuando él fomentó en los jóvenes los clubes de computación, vio en internet un mecanismo para mover las ideas. Siempre fue un adelantado. Hay que recordar que fue quien impulsó Radio Habana Cuba, que transmitía en guaraní, kechua y aimara. Esa radio era la internet de la época.  También hizo Prensa Latina, con Masetti. Imagínense en los años 60 a Fidel con internet, la infinidad de cosas que hubiera hecho”.
Y enseguida agregó jocoso: “Pensemos a Fidel con un twitter: está bien que tiene pocos caracteres y sus discursos eran larguísimos, pero “Patria o Muerte, Venceremos”, sí que cabe en ese formato”.

La lucha de ahora y de siempre

Abel no deja de dar imágenes sobre la idea de que jamás hay que sentirse doblegados por los enemigos de la libertad de los pueblos. “Te quieren convencer de que este sistema es el único posible, y que tratar de cambiarlo es algo delirante, y que estás aislado en tus propósitos. En contrapartida, tenemos que acercarnos y articularnos más, ser más sistemáticos. Digo esto, porque creo que hoy hay mucha más gente que está convencida de que el sistema es inviable desde el punto de vista social, ecológico y hasta de las posibilidades de la gobernabilidad”.
Evocó en ese sentido una Cumbre que se realizó hace años en Madrid, donde junto a Fidel asistieron una buena cantidad de presidentes que bajo la batuta de Felipe González intentaron deslegitimar al líder cubano.
“La mayoría de ellos luego se corrompieron o fueron echados por sus pueblos. O como decimos en Cuba, “si no están presos, los andan buscando”, contó.
“Sin embargo, en ese ámbito hostil,  el Comandante hizo una exposición estremecedora sobre lo que iba a suceder en el mundo. Advirtiendo que las fuerzas ciegas del mercado, van a llevar al planeta a que la brecha entre ricos y pobres todavía se haga más extrema”, señaló Prieto.


Cuba, los jóvenes y el socialismo 

Desde la visión de Prieto, la cultura fue una de las grandes conquistas de la Revolución cubana. “En Cuba, lo dijeron Fidel y el Che en varias ocasiones, la calidad de vida no se puede medir en términos de recursos materiales o bienestar materiales. Siempre nos hemos preocupado por atender las necesidades espirituales de la gente. Eso no quiere decir que no tengamos que seguir luchando por un socialismo más eficiente y más productivo. Un socialismo que realmente atienda a los problemas cotidianos que tiene el ciudadano cubano”, dijo.

Explicó que mucho jóvenes nacieron durante el  “período especial”, que fue una época muy dramática y amarga. “Una etapa de la que salimos marcados. Allí se produjo un retroceso en temas que nos duelen mucho como es el de la prostitución, que había sido erradicada por completo, incluso de la memoria”, afirmó.
En ese aspecto, evocó cuando él mismo ingresó en la Universidad,  en que  las discusiones de la época pasaban por criticar ácidamente a la moral burguesa, o a la teoría de que sostenía que había que casarse para tener sexo con la pareja. “Incluso –recordó-, desde aquel entonces y no sólo en los últimos años, ya había la idea de defender a los homosexuales de la manifestaciones de homofobia.  Pero eso sí: a nadie se le ocurría entregarse a otra persona a cambio de algo material. Eso estaba absolutamente excluido”.
“Recuerdo que siendo un niño, cuando llegué a La Habana desde mi ciudad natal de Pinar del Río, iba con mi padre por la calle Colón, que era el antiguo barrio de prostitutas más famoso, veíamos en las casas un cartelito que decía: No moleste, aquí vive una familia, dejando claro que antes de la Revolución, en esas casas funcionaba un prostíbulo”.
Reconoció no obstante, que “para los jóvenes de hoy en Cuba, estos relatos parecen sacados de una película. Por eso, nuestro reto principal es tratar de que conozcan de verdad al capitalismo, y lo que fue nuestra historia. Que la aprendan también en sus contradicciones, sin retórica ni consignas, sino con la realidad”.
Para reafirmar lo que ha costado dar cada una de estas batallas, se refirió a lo ocurrido con una película de Fernando Pérez, que se llama “José Martí, el ojo del canario”. “Es un material excepcional, dice Prieto, donde se describe a Martí desde que era niño hasta su presidio político. Hay una escena allí, donde ese Martí adolescente aprende a masturbarse con otro joven de su edad. Cuando la proyectamos hubo compañeros que se molestaron con eso, ya que  consideraban que era un tratamiento irrespetuoso para un héroe nacional. Sin embargo, eso se hizo con toda intención. Yo les decía, que el artista intentó acercar a Martí a los jóvenes, ya que cuando tú pones al Che, a Lenin, o a Martí, en un altar, los estás alejando de la gente joven”.

“Es fundamental poner a participar a los jóvenes”, reiteró, agregando que “hay que tener siempre una comunicación con ellos, de igual a igual, sin paternalismos ni comportamientos verticales de ninguna especie. Debemos hacerles saber qué cosas estamos defendiendo y por las cuales dieron su vida tantos compañeros”.

Formación y participación

Insistió en la necesidad de la formación y la información veraz de todo lo que acontece, señalando que en la historia cubana reciente hay datos muy claros que ayudan a comprender desde donde hay que pararse en la guerra cultural. “En nuestro país, hasta que llegó la Revolución, el discurso anticomunista estaba muy enraizado en la masa, pero en sólo 24 meses eso se revirtió, y Fidel declaró el estado socialista de la Revolución. ¿Cómo se logró esto? Por un lado, seguramente porque los trabajadores y campesinos comenzaron a escuchar a Fidel, al Che, a Raúl, que hablaban de conceptos marxistas que tenían que ver con lo cotidiano. Pero lo fundamental es que la gente participó en todas las decisiones”.

Lo mismo ocurrió con la campaña de alfabetización en 1960 y 1961. “No la hicieron los metodólogos sino el pueblo llano, jóvenes y adolescentes que marcharon a los campos a enseñar a los campesinos a leer y escribir, a vivir y a trabajar con ellos”.
La clave de la participación como una escuela revolucionaria insustituible es absolutamente vital, sentenció Prieto, aclarando que hoy hay mucha gente joven en cargos importantes. “Estamos tranquilos porque la generación histórica ha ido preparando su relevo”, confirmó.

Esto mismo sirve según el actual asesor del presidente cubano, para todo lo que tenga que ver con la prensa de su país:  “Está convocada a transformarse, siendo más crítica para ser más revolucionaria, ahondando en un periodismo de investigación y de análisis. Denunciando a la burocracia y ayudando a combatir toda forma de corrupción”.  Y concluyó con una enseñanza que se convierte en sentencia para muchos países del continente:  “En el caso de Cuba, no hay ningún tipo de impunidad. Si una persona se corrompe, esté en el cargo que esté, es castigada de manera rigurosa”.
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 Fotos de Alberto Mas sobre el acto en el Centro Cultural de la Cooperación



jueves, 13 de junio de 2013

Mujer argentina al timón conduce IMPECABLEMENTE a la Argentina Cristina Fernandez José Steinsleger Chaubloqueo Museo Che Guevara



 El Museo Ernesto Che Guevara de CABA´llito (Hebe) aplaude cada concepto de lo que leerán. Toto
Argentina: mujeres en vías de empoderamiento
José Steinsleger


De lo mero-mero principal: en Argentina se está dando (uso del gerundio en tanto proceso) una revolución radical, irreversible y profunda en el llamado mundo de las mujeres. Y lo esperado: cualesquiera sea su nacionalidad, clase o ideología, muchos hombres miran al costado, o relativizan el fenómeno con inaudibles y concesivos qué bien, qué interesante, “uf…”.
Aclaración: el opinólogo admite que no es feminista, y que la noción de género lo incomoda. Pero como noblesse obligue, el periodista reconoce que, a pesar de los ingentes esfuerzos de su especie (digamos desde el neolítico), nunca entendió bien a las mujeres. Cosa que a ellas, sin duda, les tendrá sin cuidado. ¿O alguien no para la olla mientras ellos hacen, teorizan, rehacen y se cuentan los cuentos que ellas deben repetir sin chistar?
Que algo, geológica y antropológicamente sustantivo, y por momentos inconcebible, empieza a moverse en Argentina. Veamos si no el caso del primer niño que en días pasados fue legalmente registrado con el apellido materno, anteponiéndose al paterno por vía administrativa y sin que medie una orden judicial que invoque la Ley de Nombres del Código Civil.
Así podrá entenderse, con más precisión, el informe reciente de la Organización Panamericana de la Salud sobre legislaciones contra la violencia de género, donde se dice que América Latina tiene mejores leyes que en otras regiones. Y que Argentina figura a la vanguardia porque su legislación “…incluye elementos poco tomados en cuenta como la violencia institucional, simbólica y mediática”.
Una lectura pueril podría concluir que tales avances responden a que en Argentina gobierna una mujer. Sólo que hay mujeres y mujeres. Y la mujer de la que hablamos tiene voz propia, decide, se impone con la fuerza del discurso, y con medidas que ejecutan las jefas del Banco Central, la Procuraduría Federal del Tesoro, el Ministerio de Industrias, la Defensa del Consumidor, el Ministerio de Desarrollo Social, la Procuraduría General, la bancada mayoritaria de los diputados y, hasta hace poco (aunque durante seis años), el Ministerio de Defensa y la Subsecretaría de Seguridad.
¿Será que la confianza de Cristina Fernández de Kirchner en tantas mujeres que en su gobierno ocupan puestos estratégicos, obedece a que finalmente llegó el turno de las mujeres en Argentina? Negativo. Al margen de teorías feministas, parecería que en esa confianza subyace el reconocimiento a la mitad más uno de la sociedad que, históricamente, apuntaló las luchas sociales y emancipadoras del pueblo argentino.
Visitemos el Salón Mujeres Argentinas del Bicentenario, lugar abierto al público y ubicado dentro de la Casa Rosada que Cristina suele utilizar para mensajes presidenciales. En la iconografía dedicada a homenajear a mujeres destacadas en distintas disciplinas (y aunque siempre faltará alguna) están todas: peronistas y antiperonistas, socialistas y radicales, oligarcas, indígenas, proletarias, artistas, luchadoras sociales.

Mujeres, en fin, que dejaron huella en Argentina. Y en las afueras, allí donde la estatua del gran almirante que nos descubrió permaneció un siglo, se erigirá en su lugar un monumento de 10 metros de altura para evocar a una gran guerrera de la independencia: la ignota Juana Azurduy de Padilla (1780-1862), nacida en Sucre, Bolivia, cuando este país era parte de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Colón se va, y la embajada de Italia en el país frunce el ceño.
Conociendo el paño, siento que ningún político argentino se hubiera atrevido a tanto. Pero así es ella. Cuando la visitan gobernantes de otros países, los discursos de Cristina se transmiten en el patio central de la casa, donde gigantescas imágenes del Che, Evita, Allende y Perón, guían sus palabras.
Los adalides de la libertad de expresión, la odian. Previsible y contenidamente, los medios la tratan de autócrata, populista, corrupta, demagoga. Pero en las calles le dan cuerda a las tropas de la gente bien: ¡Yegua! ¡Subversiva! ¡Puta! ¡Montonera! Nada nuevo. Cuando en su agonía Eva Perón se retorcía de dolor, las calles de Buenos Aires amanecían con grafitis que rezaban ¡Viva el cáncer!
Cualidad y contribución ético-política con perfume de mujer: no responder a los insultos, ni a los espots televisivos que la difaman, o alguna portada del periodismo independiente que la mostró masturbándose y alcanzando el clímax frente a las masas. Con intuición femenina Cristina sabe que, a la postre, la historia prueba que la violencia termina revirtiéndose sobre los violentos.
Así, bailando cumbia para celebrar los 203 años de la emancipación, con pasitos a la izquierda y pasitos a la derecha, CFK ha ido neutralizando y sacando de quicio a los machos de la antipatria. En particular, los de su propia fuerza, el Partido Justicialista que aún vive de la transa y la corruptela institucional.
Cristina tiene en qué inspirarse. Néstor Kirchner, en primer lugar. Y, por sobre todo, el alter ego de los hombres y mujeres que, durante 60 años, soñaron en Argentina con serlo de verdad: Evita.