viernes, 5 de diciembre de 2008

Senador bananero Miguel Pichetto ofende a la república hermana del Ecuador y a Rafael Correa que los asustó nombrando al Che Guevara en Buenos Aires


















¿República bananera?

Atilio A. Boron


ALAI AMLATINA, 04/12/2008, Buenos Aires.- No estuvo muy feliz en sus declaraciones Miguel Pichetto, el jefe de la bancada oficialista en el Senado de la Argentina. En el debate en torno a la prórroga de la Emergencia Económica –un engendro que le otorga al Poder Ejecutivo poderes prácticamente omnímodos para centralizar los recursos tributarios en el Poder Ejecutivo y ejecutar el presupuesto nacional de manera discrecional- declaró que los argentinos “tenemos que pagar la deuda externa, no podemos caer en el default como Correa en Ecuador. No somos un país bananero, tenemos que pagar."

Con su exabrupto, Pichetto pasó a engrosar la larga fila de simpatizantes y partidarios del kirchnerismo que con sus dichos y sus acciones parecen diabólicamente empeñados en entorpecer la gestión de la Presidenta Cristina Fernández en vez de facilitarla. Su torpe declaración demuestra también que la sabiduría y el tacto político no son precisamente las virtudes que caracterizan a la primera espada del oficialismo en el Senado.

En primer lugar, el sólo hecho de hablar de “país bananero” es de por sí repudiable y merece una enérgica condena: su uso significa no otra cosa que la asimilación del lenguaje racista y colonialista que inventó la diecinueve para justificar
sus tropelías en el Caribe y Centroamérica.

Lo que subyace a esa caracterización es la idea de que hay pueblos inferiores y pueblos de señores, y que las repúblicas que pretenden instaurar los primeros están
fatalmente condenadas a degenerar en “bananeras” debido a la irremediable inferioridad racial de sus poblaciones.

Se trata, por lo tanto, de un error mayúsculo en labios de un representante de un gobierno que se esmera por aparecer como “progresista” y, peor aún, cuando además lo refiere a un país cuyo gobernante, Rafael Correa, mantiene excelentes relaciones con la Casa Rosada que es de desear no se resientan por este lamentable comentario.

Pero hay otra consideración, tal vez más grave que la precedente: ¿cómo es
posible que se descalifique tan groseramente a un gobierno como el ecuatoriano, que ha tenido la sensatez y la valentía de ordenar la realización de una rigurosa auditoría internacional de su deuda externa?
Si Ecuador es una “república bananera”, ¿cómo calificar a la Argentina, que la ha venido pagando a lo largo de veinticinco años sin que sus sucesivos gobernantes prestaran la menor atención a las numerosas voces que plantearon la insanable ilegitimidad de una deuda contraída en su gran mayoría por la más atroz dictadura de nuestra historia, y en la cual se conculcaron todas las libertades y garantías constitucionales? Tal como lo comenta un estudioso del tema, el ex diputado justicialista Mario Cafiero, ningún gobierno se atrevió a investigar la génesis de la deuda externa.

El de Néstor Kirchner no fue excepción a esta regla porque la renegoció -es cierto que obteniendo una importante quita- pero aceptando tácitamente la legitimidad de la deuda generada por la última dictadura militar mediante toda clase de negociados y fraudulentas operaciones financieras.

Siendo riguroso con los términos podría redefinirse el concepto diciendo que una “república bananera” es la que obedece sin chistar al amo imperial y a sus acreedores, por más que éstos sean simples delincuentes de cuello blanco como los que controlan el sistema financiero internacional. Sin caracterizarse por un clima precisamente tropical gobiernos como los de la
República Checa o Polonia son exponentes insuperables de esa forma de
régimen político. En otras palabras, no es necesario producir bananas para
ser una “república bananera”. Lo esencial es la obsecuencia ante el
emperador y la voluntad de ser su sirviente y su lamebotas. Otro ejemplo
notable: la Argentina en los años de Menem, cuando se proclamó la insólita
doctrina de que ese país debería tener no sólo buenas relaciones con la
Casa Blanca. Tal cosa era insuficiente: para insertarse seriamente en la
globalización neoliberal ¡debía tener “relaciones carnales” con Estados
Unidos! Resumiendo: una “república bananera” es la que actúa solícitamente
ante los reclamos del imperio para aprobar en menos de lo que canta un
gallo el emplazamiento de cohetes con ojivas nucleares apuntando a Rusia;
o una legislación antiterrorista que en los hechos criminaliza toda forma
de protesta social; o la que canceló de un plumazo la deuda con el FMI
cuando este requería urgentemente de fondos frescos, operación ésta
realizada al unísono por los gobiernos de Brasil y Argentina y presentada
ante la opinión pública como un audaz “desendeudamiento” que, supuestamente, colocaría a estos países más allá del alcance del FMI y del dogma neoliberal.

Una república digna de ese nombre, en cambio, actúa como lo ha hecho el
Ecuador, que sin aspavientos ni estridencias exige y convoca a una
auditoría internacional de su deuda externa y declara que sólo pagará lo
que legítimamente se adeuda y ni un centavo de más; o que expulsa del país
a una firma transnacional brasileña, Oderbrecht, porque construyó una
planta hidroeléctrica con daños estructurales.

Habría que recordarle al desatinado senador que una verdadera república no reforma la Constitución Nacional como lo hizo la Argentina en 1994: producto de un pacto sellado a puertas cerradas entre los dos principales líderes políticos del país y
aprobando como ley suprema de la Nación lo que decidieron los
convencionales sin someter el nuevo texto al veredicto final del pueblo,
como sí lo hizo Correa con la nueva constitución ecuatoriana,
abrumadoramente ratificada por la voluntad popular.

Por eso la de Ecuador no sólo es una de las más avanzadas del mundo sino también una de las más legítimas. Avanzada, no sólo porque entraña un largamente postergado
reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios y sus
instituciones, lenguas y culturas sino también porque establece, entre
muchas otras notables innovaciones, que la naturaleza es sujeto de derecho
y no una mercancía que se puede utilizar y abusar sin ninguna clase de
restricciones como se hace en la Argentina, que permite que los grandes
oligopolios transnacionales devasten el bosque nativo, las cuencas
acuíferas, los valles y los glaciares cordilleranos. Si como dice Pichetto
Ecuador es una república bananera, ¿nosotros qué diablos somos?

- Dr. Atilio A. Boron, director del Programa Latinoamericano de Educación
a Distancia en Ciencias Sociales (PLED), Buenos Aires, Argentina.

Obama Fidel el maestro pone a prueba al novato examen riguroso de etica internacional podrá aprobar el negro lider o se irá a Marzo Chaubloqueo Toto

"Del Che nunca se podrá hablar en pasado" Fidel Castro Ruz


Reflexiones del compañero Fidel:
NAVEGAR CONTRA LA MAREA
2008-12-04


Después del discurso de Obama la tarde del 23 de mayo de este año ante la Fundación Nacional Cubano-Americana, creada por Ronald Reagan, escribí una reflexión titulada La política cínica del imperio, fechada el 25 de ese mes.

En ella, cité sus palabras textuales ante los anexionistas de Miami: "Juntos vamos a buscar la libertad para Cuba; esa es mi palabra; ese es mi compromiso… Es hora de que el dinero estadounidense haga que el pueblo cubano sea menos dependiente del régimen de Castro. Voy a mantener el embargo".

Después de incluir varios razonamientos y ejemplos nada éticos sobre la conducta en general de los Presidentes que precedieron al que resultase electo para ese cargo en las elecciones del 4 de noviembre, escribí textualmente:

"Me veo obligado a varias delicadas preguntas:


"1º ¿Es correcto que el Presidente de Estados Unidos ordene el asesinato de cualquier persona en el mundo, sea cual fuere el pretexto?

"2º ¿Es ético que el Presidente de Estados Unidos ordene torturar a otros seres humanos?

"3º ¿Es el terrorismo de estado un instrumento que debe utilizar un país tan poderoso como Estados Unidos para que exista la paz en el planeta?

"4º ¿Es buena y honorable una Ley de Ajuste que se aplica como castigo a un solo país, Cuba, para desestabilizarlo, aunque cueste la vida a niños y madres inocentes? Si es buena, ¿por qué no se aplica el derecho automático de residencia a los haitianos, dominicanos y demás países del Caribe, y se hace lo mismo con los mexicanos, centroamericanos y suramericanos, que mueren como moscas en el muro de la frontera mexicana o en aguas del Atlántico y el Pacífico? "5º ¿Puede Estados Unidos prescindir de los inmigrantes, que cultivan vegetales, frutas, almendras y otras exquisiteces para los norteamericanos? ¿Quién barrería sus calles, prestaría servicios domésticos y realizaría los peores y menos remunerados trabajos?

"6º ¿Son justas las redadas de indocumentados que afectan incluso a niños nacidos en Estados Unidos?

"7º ¿Es moral y justificable el robo de cerebros y la continua extracción de las mejores inteligencias científicas e intelectuales de los países pobres?

"8º Usted afirma que su país advirtió hace tiempo a las potencias europeas que no admitiría intervenciones en el hemisferio, y a la vez reitera la demanda de ese derecho, reclamando al mismo tiempo el de intervenir en cualquier parte del mundo con el apoyo de cientos de bases militares, fuerzas navales, aéreas y espaciales distribuidas en el planeta. Le pregunto: ¿es esa la forma en que Estados Unidos expresa su respeto por la libertad, la democracia y los derechos humanos?

"9º ¿Es justo atacar sorpresiva y preventivamente sesenta o más oscuros rincones del mundo, como los llama Bush, sea cual fuere el pretexto?

"10º ¿Es honorable y cuerdo invertir millones de millones de dólares en el complejo militar-industrial para producir armas que pueden liquidar varias veces la vida en la Tierra?"

Podía haber incluido varias preguntas más.

A pesar de las cáusticas interrogantes, no dejé de ser amable con el candidato afronorteamericano, en quien veía mucha más capacidad y dominio del arte de la política que en los candidatos adversarios, no solo en el partido opuesto sino también en el seno del suyo.

La pasada semana, el Presidente electo de Estados Unidos, Barak Obama, anunció su Programa de Recuperación Económica.

El lunes, primero de diciembre, presentó el de Seguridad Nacional, y a la vez el de Política Exterior:

"Biden y yo nos complacemos en anunciarles nuestro equipo de Seguridad Nacional… los viejos conflictos no se han resuelto y nuevas potencias que se afirman colocan más presión sobre el sistema internacional. La diseminación de las armas nucleares plantea el peligro de que la tecnología más letal del mundo caiga en manos peligrosas. Nuestra dependencia del petróleo extranjero fortalece a gobiernos autoritarios y pone en peligro a nuestro planeta".

"…nuestro poderío económico tiene que ser capaz de sostener nuestra fuerza militar, nuestra influencia diplomática y nuestro liderazgo global".

"Renovaremos viejas alianzas y forjaremos asociaciones nuevas y duraderas… los valores de los Estados Unidos son lo más grande que este país puede exportar al mundo".

"…el equipo que hemos reunido aquí hoy está especialmente preparado para hacer justamente eso".

"…hombres y mujeres representan a todos esos elementos del poderío de los Estados Unidos... Ellos han prestado servicios como militares y como diplomáticos… comparten mi pragmatismo sobre el uso del poder y mis objetivos acerca del papel de los Estados Unidos como líder del mundo".

"Conozco a Hillary Clinton" -dice.

No olvido, por mi parte, que fue la rival del Presidente electo, Barack Obama, y esposa del presidente Clinton, que sancionó las leyes extraterritoriales Torricelli y Helms Burton contra Cuba. Durante su lucha por la postulación, ella se comprometió con dichas leyes y con el bloqueo económico. No me quejo, simplemente lo hago constar.

"Me siento orgulloso de que ella sea nuestra próxima Secretaria de Estado", -prosiguió Obama- "…gozará de respeto en todas las capitales, y evidentemente tendrá la capacidad para hacer avanzar nuestros intereses en todo el mundo. La designación de Hillary es una señal a amigos y enemigos de la seriedad de mi compromiso…"

"En momentos en que enfrentamos una transición sin precedentes en medio de dos guerras, le he pedido a Robert Gates que continúe en el cargo de Secretario de Defensa…

"A nuestro secretario Gates y a nuestro ejército les daré una nueva misión tan pronto asuma el cargo: la responsabilidad de poner fin a la guerra en Iraq mediante una transición exitosa hacia el control iraquí".

Me llama la atención que Gates es republicano y no demócrata; la única persona que ha ocupado los cargos de Secretario de Defensa y Director de la Agencia Central de Inteligencia, que ha estado en uno u otro cargo bajo la dirección de gobiernos de uno u otro partido.

Gates, que se sabe popular, declaró que primero se cercioró de que el Presidente electo lo escogía para todo el tiempo que fuese necesario.

Mientras Condoleezza Rice viajaba con instrucciones de Bush a la India y Pakistán para mediar en las tensas relaciones entre ambos países, el Ministro de Defensa de Brasil autorizaba hace dos días a una empresa brasileña a fabricar misiles MAR-1, pero en vez de uno como hasta ahora, cinco de ellos por mes, para vender a Pakistán 100 misiles, por un valor total estimado en 85 millones de euros.

"Estos misiles son acoplados a aviones y diseñados para localizar radares en tierra. Funcionan como una forma de monitorear de forma muy eficaz el espacio y también la superficie" -afirma textualmente el Ministro en su declaración pública.

Obama, por su parte, continúa imperturbable en su declaración del lunes: "Para seguir adelante, continuaremos haciendo las inversiones necesarias para el fortalecimiento de nuestro ejército y el aumento de nuestras fuerzas terrestres, con el fin de derrotar las amenazas del siglo XXI".

Sobre Janet Napolitano, señaló: "Aporta la experiencia y habilidad ejecutiva que necesitamos en la Secretaría de Seguridad Interior…"

"Janet asume este papel crucial habiendo aprendido las lecciones de los últimos años, algunas de ellas dolorosas, desde el 11 de septiembre hasta el Katrina… Ella comprende, como todos, el peligro de una frontera insegura, y será una líder capaz de reformar un Departamento que crece descontroladamente, sin dejar de proteger a nuestra patria".

Esta conocida figura había sido designada por Clinton Fiscal del Distrito de Arizona en 1993, ascendida a Fiscal General del Estado en 1998; fue postulada por el Partido Demócrata en el 2002 y electa más tarde Gobernadora en ese estado fronterizo, que constituye el sendero de ingreso más transitado por los indocumentados. Fue reelegida como Gobernadora en el 2006.

Sobre Susan Elizabeth Rice, dijo: "Susan sabe que los desafíos globales que enfrentamos exigen instituciones globales que funcionen… necesitamos unas Naciones Unidas más eficaces" -afirma con desdén- "como órgano de acción colectiva contra el terrorismo y la proliferación, el cambio climático y el genocidio, la pobreza y las enfermedades".

Sobre James Jones, Asesor de Seguridad Nacional, expresó: "Estoy convencido de que el general James Jones está especialmente bien preparado para ser un hábil y enérgico asesor de Seguridad Nacional. Generaciones de Jones han prestado servicios en el campo de batalla, desde las playas de Tarawa en la Segunda Guerra Mundial hasta Foxtrot Ridge en Vietnam. La Medalla de Plata de Jim es parte del orgullo de ese legado… Fue jefe de un pelotón en el combate, Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas en época de guerra" (se refiere a la OTAN y la Guerra del Golfo) "y trabajó por la paz en Medio Oriente".

"Jim está concentrado en las amenazas de hoy y del futuro, pues comprende la conexión entre la energía y la seguridad nacional, y ha trabajado en la primera línea de la inestabilidad global desde Kosovo hasta el norte de Iraq y Afganistán.

"Él me asesorará sobre la forma de utilizar con eficiencia todos los elementos del poderío americano para derrotar las amenazas no convencionales y promover nuestros valores.

"Confío en que este es el equipo que necesitamos para un nuevo comienzo en la Seguridad Nacional de los Estados Unidos".

Con Obama se puede conversar donde lo desee, ya que no somos predicadores de la violencia y de la guerra. Debe recordársele que la teoría de la zanahoria y el garrote no tendrá vigencia en nuestro país.

Ninguna de las frases de su último discurso contiene elementos de respuesta a las preguntas que formulé el pasado 25 de mayo, hace solo seis meses.

No diré ahora que Obama es menos inteligente; por el contrario, está demostrando las facultades que me permitieron ver y comparar su capacidad con las del mediocre adversario John McCain, a quien por pura tradición la sociedad norteamericana estuvo a punto de premiar sus "hazañas". Sin crisis económica, sin televisión y sin Internet, Obama no ganaba las elecciones venciendo al omnipotente racismo. Tampoco, sin los estudios que realizó primero en la Universidad de Columbia, donde se graduó en Ciencias Políticas, y luego en la de Harvard, donde obtuvo el título de Derecho, lo que le permitió convertirse en hombre de la clase modestamente rica con solo varios millones de dólares. No era ciertamente Abraham Lincoln, ni esta época se corresponde con aquella, pues se trata hoy de una sociedad de consumo donde el hábito de ahorrar se ha perdido y el de gastar se ha multiplicado.

Alguien tenía que dar una respuesta serena y sosegada, que debe navegar hoy contra la poderosa marea de las ilusiones que en la opinión pública internacional despertó Obama.

Únicamente me faltan por analizar los últimos cables. Todos traen nuevas noticias que brotan de todas partes. Calculo que solo Estados Unidos gastará en esta crisis económica más de 6 millones de millones en moneda de papel, que solo pueden ser valorados por los demás pueblos del mundo con sudor, hambre, sufrimiento y sangre.

Nuestros principios son los de Baraguá. El imperio debe saber que nuestra Patria puede ser convertida en polvo, pero los derechos soberanos del pueblo cubano no son negociables.


Fidel Castro Ruz

Diciembre 4 de 2008

5 y 28 p.m.

Patinando sobre sangre asesinos somos todos los padres, abuelos, tios, maestros, policias, vecinos, matar a la mujer ó a sus hijos Argentina enferma










AGENCIA DE NOTICIAS PRENSA ECUMENICA

El genocidio escondido.

Por Liliana Rainiero y Mara Nazar.

Del Centro de Intercambios y Servicios

Cono Sur Argentina-Red Hábitat de América Latina (CISCSA)

Córdoba. Argentina.


Ante el crimen aberrante de un padre que asesinó a dos hijitos en venganza contra su ex pareja, ocurrido el martes 2, el diario La Voz del Interior pidió a CISCSA una nota para analizar el tema que, escrita por Liliana Rainiero y Mara Nazar, se publicó en la edición de ese diario el jueves 4 y que CISCSA remitió para su difusión.





Estos hechos son parte de una sociedad que sólo reacciona ante la situación límite, invisibilizando las alertas y señales cotidianas, y de un Estado que está lejos de ejercer su responsabilidad indelegable de proteger la vida de sus ciudadanos y ciudadanas.



Ante el horror y el espanto que causa adentrarse en realidades como esta, nos alarmamos sobre todo por la magnitud del hecho y más nos estremece la posibilidad de asociarlo a la violencia ejercida hacia las mujeres de la que da cuenta la prensa cotidianamente y donde este desenlace es la manifestación límite de ella. Lo que está en juego es el daño y, en este caso, la muerte de los hijos como castigo máximo a infligir a una mujer.



A pocos días de la conmemoración del Día de la No Violencia hacia las Mujeres, periodistas de numerosos medios han compartido datos que, no obstante estar por debajo de las cifras reales, muestran una realidad contundente sobre la violencia de género.



Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires se realizan 166 denuncias por violencia “familiar” en las comisarías de la Mujer. En 2008, se han registrado al menos 165 asesinatos de mujeres.



Violencia que se ejerce hacia las mujeres por el solo hecho de ser mujer; esto es la violencia sexista, ejercida por las propias parejas, allegados al entorno de las víctimas, o ejercida en algunos casos por desconocidos (violaciones seguidas de muerte).



En Córdoba, este diario publicó días atrás una nota en la que se resaltaba: “Cada día, hay 240 consultas por violencia. Se cuadruplicaron los llamados en dos meses. El 85 por ciento de las víctimas son mujeres”.



En la historia de esta joven madre podemos imaginar el proceso de dominación previo, que aun al decidir romper el vínculo con su agresor no encontró las garantías necesarias, por parte del Estado y de la sociedad, para vivir una vida libre de violencia.



Varones que ejercen la violencia donde más duele, instituciones que naturalizan y reproducen la violencia ad infinitum, patologizando al agresor, culpabilizando a las víctimas.



Es el “genocidio escondido” del que hablan algunas autoras. El término supone a las mujeres como usables, prescindibles, maltratables y desechables, incluidas en situaciones de una crueldad tan infinita como el hecho que nos ocupa.



Este como otros hechos cotidianos, que van desde el abuso, la violación y la muerte de mujeres, nos interpelan como sociedad, nos obligan a reflexionar sobre la responsabilidad del Estado, de los gobiernos locales, provinciales y nacionales de garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. Implican legislaciones que condenen, acceso a la Justicia, asignación de recursos para programas de atención a las mujeres víctimas de violencia, garantías para que cuando denuncian no sean doblemente victimizadas y culpabilizadas sino saber que encontrarán la protección y acompañamiento necesario para ella y sus hijos e hijas. Estas acciones involucran a distintas dependencias y responsables gubernamentales con la capacitación adecuada, policías, agentes de salud y de justicia. Para prevenir la violencia y no actuar cuando sus consecuencias son irreversibles.

Estos hechos de los que nos lamentamos –dos niños asesinados– no son únicos ni aislados sino que son parte de una sociedad patriarcal donde prevalecen en el siglo 21 pautas culturales que posibilitan situaciones como éstas. Una sociedad que sólo reacciona ante la situación limite, invisibilizando las alertas y señales cotidianas, y un Estado que está lejos de ejercer su responsabilidad indelegable de proteger la vida de sus ciudadanos y ciudadanas.+ (PE)

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Guerrilla colombiana Raul Reyes no había mails en su computadora FARC Colombia Policía Científica lo aseveró Ecuador Mejico rematados por la espalda

Camilo Torres héroe colombiano















Date: Tue, 2 Dec 2008 19:48:16 -0500
From: inestco1@gmail.com


La policía científica colombiana reconoce que el computador
de Raúl Reyes no tenía correos electrónicos


Luigino Bracci Roa

Yvke/Inestco Colombia Plural

El capitán Ronald Ayden Coy Ortiz, quien hizo el informe de la policía científica sobre el computador, admitió bajo juramento que el supuesto equipo de Reyes no contenía correos electrónicos sino "documentos de Word". Esto podría dejar sin curso la investigación contra María Augusta Calle, William Parra y otros acusados de recibir correos del líder guerrillero, pues no hay forma de probar que esos documentos fueron enviados.

Un capitán e investigador antiterrorista de la DIJIN (policía científica de Colombia), Ronald Ayden Coy Ortiz, quien elaboró el informe del computador que el Ejército de Colombia afirma haber encontrado en el campamento de Raúl Reyes, declaró bajo juramento ante la Fiscalía que no encontró correos electrónicos en dicha computadora. "Sólo habían documentos de Word", indica el noticiero del Canal Uno de Colombia.

Al preguntársele: "Informe al despacho si ustedes (el DIJIN) hallaron en los elementos electrónicos incautados a Raúl Reyes, archivos correspondientes a los correos electrónicos enviados y recibidos por él", el capitán Coy respondió: "Pantallazo de correo electrónicos no se han hallado hasta el momento. Se han hallado gran cantidad de direcciones que pertenecen a correos electrónicos, pero Reyes almacenaba la información en Word y de programas Microsoft".

El gobierno de Colombia había sostenido hasta ahora que el computador contenía miles de correos enviados por el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), quien murió al ser bombardeado ilegalmente su campamento por los militares neogranadinos en Ecuador en marzo.

Ello les permitió iniciar juicios contra los parlamentarios Piedad Córdoba, Wilson Borja y Gloria Inés Ramírez; el ex asesor de paz Lázaro Vivero; el director del semanario Voz, Carlos Lozano; el periodista de Telesur William Parra; la directora de una ONG, Liliana Patricia Obando; el ex candidato presidencial Álvaro Leyva, el investigador estadounidense James Jones y el ciudadano Amilcar Figueroa, de Venezuela.

"La declaración podría dejar sin curso la investigación" contra los incriminados por el contenido del computador, ello porque "los documentos de Word no sirven para demostrar que hubo correos cruzados del cabecilla guerrillero con los investigados", según indicaron en Canal Uno. Los abogados que representan a los mencionados en el computador, pedirán que se declare nula la prueba de los correos electrónicos, porque según la declaración del capitán, no hay forma de probar que hayan sido enviados o recibidos, porque los archivos de Word no sirven para probar que hubo intercambio de comunicaciones.

Juan Manuel Santos, ministro de Defensa neogranadino, insistió en la existencia de los correos electrónicos y dijo que quienes quieren negarlo son los implicados. "Los correos son prueba ya inclusive en España".

El 1º de marzo pasado, un escuadrón del Ejército colombiano ingresó de forma ilegal a territorio ecuatoriano y atacó un campamento de las Farc, donde asesinaron a 25 personas, entre ellas varios civiles de México y Ecuador. Tres jóvenes sobrevivientes declararon que las fuerzas colombianas remataron a varias personas por la espalda y que todos estaban desarmados en el momento del ataque. Desde ese momento, las relaciones diplomáticas entre ambos países se encuentran suspendidas.

Luego de este hecho, la Interpol presentó un informe sobre las supuestas computadoras.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

secuestros en Buenos Aires tres en una semana amedrentar a movimiento chicos del Pueblo Pelota de Trapo Argentina impune Scioli Agencia Walsh denunci





















Más atentados contra los Chicos del Pueblo

(AW)La semana pasada fueron secuestrados tres integrantes de este movimiento que agrupa a chicos de todo el país. Una de las militantes, le dijo a Prensa de Frente que Scioli es responsable de lo que está sucediendo, "la zona esta liberada, eso es un dejar hacer por parte del gobierno bonaerense y cuando el Estado no actúa, ampara" expresó.

Buenos Aires, miércoles 01 de diciembre de 2008 (Prensa de Frente) Los atentados contra el Movimiento Chicos del Pueblo se repiten todos los meses. Damos a conocer una entrevista que realizó Prensa de Frente a Laura, integrante de dicha organización:

La semana pasada fueron secuestrados tres integrantes del Movimiento de los Chicos del Pueblo. Realizamos una entrevista a una de las responsables de la organización, Laura, denuncia la inacción del gobierno y su responsabilidad al dejar liberadas las zonas donde se produjeron los secuestros.

-Fueron tres secuestros en una semana. ¿Cómo se produjeron los hechos?

-El lunes pasado fue secuestrada una compañera de la Red El Encuentro, de José C. Paz. Nos enteramos porque se empezaron a comunicar los secuestradores a través del celular de ella con mensajitos y tuvieron casi una hora 45 minutos hasta que llega un mensaje diciendo que la dejaron en la plaza de Chacarita frente al cementerio. La fuimos a buscar y la encontramos tendida porque había sido totalmente narcotizada, la habían obligado a tomar pastilla. Dos días después, el miércoles tuvimos una reunión con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, en donde se comprometió a investigar y el jueves secuestran a un educador del hogar Juan XXIII, de Don Orione, que sale a buscar a otra compañera y lo tienen una hora secuestrado. Igual que en el caso anterior, se van comunicado por mensajitos desde su celular y lo dejan en Constitución frente a la iglesia, narcotizado. Finalmente, el viernes es secuestrado el sereno del hogar, una persona muy mayor, que no la golpearon ni narcotizaron, creemos que debido a su edad y porque debe haber una orden de no pasar cierto límite. El fin de semana tuvimos presencia de camionetas muy sospechosas pasando mucho tiempo por nuestras organizaciones.

-¿Cuándo empezaron los secuestros?

-Comenzaron en abril de este año y ya sumamos ocho secuestros y otra serie de hechos, como que nos pasen la grabación del hogar por teléfono o amenazas telefónicas… Yo creo que empiezan los secuestros cuando lanzamos la campaña "El hambre es un crimen", ellos incluso lo plantean de esa forma, dicen "déjense de joder con la campaña". Nosotros tuvimos un proceso de discusión en las distintas ciudades de concientizar al país, que hace mucho tiempo dejó de proteger a nuestros niños y que el último tiempo directamente plantea protegerse de ellos. Lo que sí es real es que la campaña fue hecha en todos lados y los hechos suceden solamente en provincia de Buenos Aires. Nos tratan de infundir terror constantemente. A mí me dejaron un mensaje en casa que decía: "¿Lo dejamos en el campo o en el río? ¿Qué vas a hacer, Laurita? Tienen mucha tarea de inteligencia y este domingo casi tenemos otro secuestro, uno de los pibes reaccionó rápido y corrió, después de que lo llamaron por su nombre desde una de las camionetas que vimos dando vueltas desde el viernes. Estamos en esa situación y el gobierno no hace nada.

-¿Cuál fue la respuesta de Scioli?

- Nosotros le dijimos al gobernador que él era responsable de lo que estaba sucediendo. La verdad es que no hay una respuesta adecuada de su gobierno. La chica que fue secuestrada el 12 de noviembre fue secuestrada en plena movilización frente a gobernación. El auto que la secuestró estaba estacionado frente a la secretaría de derechos humanos de la provincia y ahora nos dicen que no funcionaba. Lo cierto es que hay una impunidad enorme, no hay dudas de que hay responsabilidad del Estado en no investigar. A quien secuestran el jueves lo secuestran en la cuadra donde debía estar el custodio. Y no estaba. La zona esta liberada, eso es un dejar hacer por parte del gobierno bonaerense y cuando el Estado no actúa, ampara. Ante esto en la reunión, comparaban los secuestros con hechos comunes policiales y ahí hubo fuertes planteos nuestros afirmando que son hechos de naturaleza política.

-¿Cómo van a seguir tras lo ocurrido en esta última semana?


- Estamos haciendo las denuncias a nivel internacional y a nivel nacional, cuidando mucho a los compañeros. Nosotros como organización tenemos hogares, chicos a los que cuidar, no podemos resguardarnos de ataques de esta magnitud. Para nosotros fue un infierno este fin de semana con los pibes. Ellos vienen de vivir una violencia distinta y esto es de algún modo, volver a retrotraer todo eso. Nosotros vamos a seguir exigiendo que el Estado se haga cargo de investigar y proteger a los ciudadanos. Y después vamos a seguir trabajando con los chicos. El que ya unió su vida a los pibes, no lo puede dejar. Nosotros no podemos dejar la campaña, es como que a una madre le digas dejá a tus hijos y cuidate. No lo podemos hacer.

AGENCIA DE COMUNICACIÓN RODOLFO WALSH

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Murió Daniel Chirom

El poeta y periodista Daniel Chirom, que falleció el pasado lunes 1 de Diciembre de 2008, a los 52 años luego de padecer una larga enfermedad, fue el editor de la revista de poesía El Jabalí y del programa del mismo nombre, dedicado también al género, que se emitió durante varios años por Radio Nacional.

Con un gran empuje, Chirom trascendió su proyección poética para convertirse en gran difusor de la poesía, rescatando a través de los medios a todos aquellos poetas y escritores olvidados de las letras hispanoamericanas o voces del continente insuficientemente leídas o no conocidas.

Sus restos fueron velados en O´Higgins 2842 de 15 a 23 y enterrados el martes a las 9 en el cementerio Memorial en Pilar. Por pedido expreso de su familia se solicitó no enviar flores ni coronas en su nombre.

Publicó los siguientes poemarios: Crónica a Robledo Puch (1975), Los Atlantes (1979), La Diáspora (1983), El Hilo de Oro (1989), Candelabros (1999, Premio de Poesía Fundación Inca 1994), El ojo de los días (2003) y Manjar del exilio (2005, Bogotá). Chirom compiló la Nueva Antología de la Poesía Argentina (1980), con prólogo de Raúl Gustavo Aguirre y estudio preliminar de Cristina Piña.

Para el Centro Editor de América Latina hizo antologías de Wallace Stevens, Walt Whitman, Raúl Gustavo Aguirre y Edgar Bayley.

En prosa publicó Charly García (1983) y textos para la cantata Lamdelam , cuya música pertenece al compositor y director Sergio Piterbarg. La obra, un homenaje al pintor Wilfredo Lam, fue estrenada en el Festival Garonne, Toulouse, Francia, por el Ensemble vocal-instrumental Xinum.

Colaboró en los suplementos literarios de Clarín, La Prensa, La Razón, El Periodista, Debate, además de publicar regularmente en muchas revistas nacionales y extranjeras.

Con antecedentes como los de su madre, Perla Chirom (que durante años condujo en radio el programa Buenas tardes, buenos libros ), y apoyos de colegas divulgadores culturales como Vicente Battista, Horacio Salas y Marcelo Gurruchaga, Chirom dio vida a un programa inusual -por la temática poética- además de continuar con un archivo de voces de poetas, que superaban las 150 grabaciones.

Actualmente, Chirom se desempeñaba como gerente de Relaciones Institucionales de Visa.

HOMERO

Farc la guerrilla en Colombia visitada por historiador uruguayo Ezequiel Rodríguez Labriego reporteado por Nestor Kohan argentino



















La vida en los campamentos de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)

Entrevista al historiador Ezequiel Rodríguez Labriego

Por Néstor Kohan


Uno de los principales logros de la fabricación industrial del consenso consiste en la cancelación a priori de toda disidencia radical. Se trata de aplastar de antemano cualquier pensamiento crítico y hasta la más mínima posibilidad de oposición seria al sistema.

Mezclando en un mismo collage las imágenes más oscuras de las novelas antiutópicas clásicas (Un mundo feliz de Aldous Huxley, 1984 de George Orwell o Fahrenheit 451 de Ray Bradbury) con las historias más truculentas de terror infantil, las usinas comunicacionales del imperialismo han fabricado un nuevo fantasma, macabro, tenebroso y amenazador. Se trata del supuesto "narco-terrorismo", reemplazante del antiguo espantapájaros conocido como "conspiración comunista", típico del cine de la guerra fría.

Así han fabricado un nuevo demonio, completamente amorfo, omnipresente, inconmensurable, impensable, incluso inimaginable.

Ese nuevo Lucifer que persigue la caza de brujas contemporánea, deporte preferido del neo-marcartismo, asume diversos nombres y rostros, según la conveniencia del momento. Uno de los más célebres es el de Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), enemigo a muerte en todas las hipótesis de conflicto que manejan los yanquis.

Detrás de las telarañas desinformativas del poder, más allá del laberinto de manipulación de cables, agencias y comunicados oficiales, del otro lado de las operaciones de guerra psicológica, campañas mediáticas y totalitarismo cultural, ¿cómo serán realmente las FARC-EP? ¿Qué rostro tendrán en la intimidad estos guerrilleros sin seña, sin rastro y sin nombre? ¿Qué costumbres asumirá su vida cotidiana? ¿Qué soñarán cada noche y cada mañana, cada cumpleaños y cada 31 de diciembre?

Para imaginar la vida de las guerrillas contamos con aquellos relatos épicos del Che Guevara (Pasajes de la guerra revolucionaria), de Omar Cabezas (La montaña es algo más que una inmensa estepa verde) o el ya clásico de Jorge Ricardo Masetti (Los luchan y los que lloran). Se trata de historias, en todos estos casos, sobre Cuba y Nicaragua. No obstante, hasta donde sabemos, exceptuando dos excelentes biografías de Manuel Marulanda escritas por el historiador Arturo Alape (Las vidas de Pedro Antonio Marín, Los sueños y las montañas), la revolución colombiana no tiene todavía relatos que nos muestren el mundo cotidiano de la insurgencia. Las FARC esperan esas historias, tarea que comenzó a ser colmada en el cine por el reciente film Guerrillera (del director danés Frank Piasecki Poulsen, disponible en internet). Excelente documental que le pone rostro cotidiano al espectro itinerante y clandestino de la guerrilla. Fantasma temido, odiado o admirado, pero siempre desconocido.

El historiador uruguayo Ezequiel Rodríguez Labriego ha tenido este año el privilegio de conocer en vivo y en directo la vida íntima y cotidiana de las guerrillas colombianas, el supuesto "monstruo", según el imaginario inquisitorial del Pentágono, la CNN, Uribe y la extrema derecha troglodita.

Junto a un sacerdote francés, dos sociólogos italianos y una periodista norteamericana, Rodríguez Labriego ha visitado en las montañas de Colombia los campamentos de las FARC. Allí pudo observar, dialogar y convivir con los y las combatientes de este ejército del pueblo que en pleno siglo XXI sigue hostigando al imperialismo yanqui y sus prepotentes bases militares con las banderas entrañables de Simón Bolívar, el Che Guevara y Manuel Marulanda.

A continuación reproducimos parte de la entrevista que le hicimos a Rodríguez Labriego, focalizando el interés en los aspectos más cotidianos de su experiencia, aquellos que humanizan a los y las combatientes comunistas, los rescatan del retrato gótico y monstruoso que la CIA ha dibujado para demonizarlos, devolviéndolos al terreno sencillo pero hermoso de la construcción del hombre nuevo y la mujer nueva del siglo XXI.

La entrevista al historiador uruguayo que muy amablemente accedió a nuestras interrogantes fue realizada en la Universidad de Río de Janeiro (Brasil) el 28 de octubre de 2008, ocasión en la que también tuvimos el honor de conocer y dialogar con la historiadora brasilera Anita Prestes, hija de otro legendario combatiente revolucionario de América Latina, Luis Carlos Prestes.


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Néstor Kohan: ¿Por qué se le ocurrió ir a conocer a las FARC-EP?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Por múltiples razones., pero principalmente por dos. En primer lugar, por una curiosidad que me surgió al leer el libro Rebeldes primitivos del célebre historiador marxista británico Eric Hobsbawm, cuando analiza diversas rebeldías campesinas y dice, refiriéndose a las FARC (Hobsbawm las conoció de primera mano), que el caso colombiano constituye "la mayor movilización campesina del hemisferio occidental". En segundo lugar, porque me sorprende, me incomoda y me indigna el brutal silencio —muchas veces cercano a la complicidad con el poder— que hoy rodea y encubre a Colombia. Entonces, me pregunto: ¿le vamos a otorgar crédito de veracidad al terrorista y guerrerista Uribe? ¿Le vamos a creer? ¿Vamos a callarnos la boca sobre el genocidio que hoy padece el pueblo colombiano? Por estas razones, algunas históricas, otras presentes, quería conocer en forma directa a las FARC, sin "filtros" macartistas. Por eso fui. Te aseguro que no me arrepiento.

Néstor Kohan: ¿Cómo viajó hasta los campamentos?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Bueno, a través de una larga travesía. No es fácil llegar. Varios días de autobús, camión, camioneta, lomo de mula, muchas pendientes, cuestas empinadas, bajadas abruptas, cruces de riachos o arroyuelos y finalmente caminatas en la montaña, en el barro y bajo lluvia, mientras los combatientes que nos guiaban nos iban contando historias sobre la gesta de Simón Bolívar. Era realmente emocionante sentir que Bolívar los acompañaba, que no era una figura meramente decorativa o un frío objeto de estudio, como suele suceder en la Academia cuando se estudia la historia de América Latina.

Néstor Kohan: ¿Qué imagen tenían de Bolívar estos jóvenes guerrilleros?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Me dio la impresión de que ellos, los jóvenes de las FARC, sentían a Bolívar como uno más de sus compañeros, como uno más de sus propios combatientes. Ellos se imaginaban, por ejemplo, que Bolívar, aunque aparece en todas las estatuas de las plazas esculpido o retratado a caballo y con un gesto napoleónico, de conquistador, en realidad andaría en mula, ya que en esas montañas donde luchó el Libertador, el caballo ve dificultada su marcha mientras la noble mula, quizás menos elegante y majestuosa, puede arreglárselas para subir y bajar esas ríspidas, resbaladizas y embarradas pendientes. Se preguntaban, también, si a Bolívar le gustaría bailar, si se escaparía a ver muchachas (decían, en broma, que cuando el Libertador iba a ver a la novia no podía ir en mula, allí tendría que ir a caballo... para tener mejor "presencia" como galán [Risas]). También se planteaban si Bolívar acaso no tendría la piel oscura y el pelo rizado, en lugar de aparecer como blanquito... Para estos combatientes Bolívar era un ser humano de carne y hueso, con una vida cotidiana como cualquiera de ellos, no un pedazo de bronce, no una estatua muerta y petrificada.

Néstor Kohan: ¿Cómo fue la llegada?

Ezequiel Rodríguez Labriego: ¡Todos embarrados! [Risas]. Nos caímos varias veces. Los combatientes nos ayudaron solidariamente a levantarnos. Trataban de ayudarnos. Nos alentaban. Allí descubrimos un detalle práctico, ningún calzado de la ciudad sirve para esos lugares.

Los revolucionarios insurgentes están acostumbrados a caminar por lodazales de 20 ó 30 centímetros de barro como algo "normal". Como llovía muchísimo nos prestaron capas impermeables. Fue entonces cuando escuché la primera de las muchas bromas. Al sacerdote francés y a mí nos bautizaron "Batman y Robin de la primera generación, antes de que se inventara el automóvil, cuando todavía andaban en mula". [Risas].

El primer vínculo con los guerrilleros comunistas se abrió entonces con una broma. Otra broma lo cerró al final de la experiencia. Cuando nos fuimos, al despedirnos, nos dijeron: "Esta tierra los saluda y los despide con orgullo... No cualquiera se anima a besarla con el culo...", aludiendo con ironía a nuestras caídas en el barro. [Risas]. El humor estuvo a la orden del día todo el tiempo.

Néstor Kohan: ¿No encontró entonces a la gente de las FARC derrotada, desmoralizada y cabizbaja?

Ezequiel Rodríguez Labriego: ¡No! ¡Al contrario! Los encontré alegres, con una moral muy alta, con una convicción muy fuerte y seguros de que van a triunfar. No era una pose o una puesta en escena. Se los veía seguros. A eso atribuyo el humor y las bromas (entre ellos y con los visitantes, siempre en un tono de cordialidad, de amistad solidaria y de camaradería).

Si estuvieran derrotados, como los presenta el presidente Uribe y la inteligencia militar colombiana, así como los grandes multimedios que difunden los comunicados de las Fuerzas Armadas y su visión de la guerra, si se sintieran vencidos, pensando que van a ser aplastados y aniquilados —sobre todo por un ejército tan salvaje e impiadoso como el colombiano, asesorado y dirigido en el terreno mismo por los yanquis— no se la pasarían haciendo chistes o bromeando. Es algo de sentido común. ¿no? El humor expresa algo. Creo que es producto de una moral combativa alta y de una fuerte convicción en el triunfo popular.

Néstor Kohan: ¿El acceso a los campamentos era directo?

Ezequiel Rodríguez Labriego: No, había que dar antes muchas vueltas. Pero lo que más me sorprendió es el contacto previo con poblaciones que los apoyan y sostienen. La propaganda oficial, de la que se hacen eco los grandes medios de comunicación, los pintan como bandoleros, como una banda de forajidos armados y sin ideología, aislados del pueblo o detenidos en el tiempo.

Yo vi otra cosa bien distinta. No lo leí, no me lo contaron, lo vi con mis propios ojos. Gente común de los poblados y pueblos que los apoyan, mayormente trabajadores, campesinos, vestidos con ropa muy humilde. Mujeres del pueblo con muchos hijos (recuerdo por ejemplo una señora, muy joven, muy humilde, con una mula donde iban tres niños y ella iba a pie embarazada de un cuarto niño...). Toda esa gente de los poblados, civiles, hablan de ellos, de los combatientes de las FARC y de sus campamentos de montaña, diciendo "allá arriba", "la gente de arriba", "los camaradas"... (en Colombia casi no se utiliza la palabra "compañero", todo el mundo se llama "camarada", es mucho más común). Esas expresiones eran referencias elípticas a los campamentos de montaña de las FARC. La gente de los poblados les pasan comida, cigarrillos, varias cosas. Un grupo revolucionario que careciera de apoyo popular no contaría con esa simpatía y esa colaboración. Por eso los militares y paramilitares de Colombia asesinan tantos civiles, porque estos últimos apoyan a la guerrilla.

Es evidente el apoyo que le dan a las FARC. Yo lo vi. Las FARC y sus frentes de trabajo político hacen trabajo social con la gente, con las poblaciones: vacunan a los gurises [es decir a los niños. N.K.], construyen escuelas, puestos de salud, caminos, pequeñas represas para los ríos, gestionan documentación para los niños indocumentados (en el campo son muchísimos los indocumentados). En síntesis, vi muchas familias y muchos niños rodeando a las FARC. Definitivamente es una guerrilla popular.

Néstor Kohan: ¿Cómo los recibieron en los campamentos?

Ezequiel Rodríguez Labriego: El primer contacto fue con los puestos de guardia. Ibamos tratando de mirar el suelo con barro, para no caernos ni resbalarnos y en un momento, al levantar la cabeza y la vista, sorpresivamente nos encontramos con los guardias del campamento a medio metro [Risas]. Cuidaban el campamento frente a las incursiones del Ejército. Lo primero que les dijimos fue "no podemos darles la mano porque estamos todos embarrados" [Risas]. Nos topamos con ellos sin haberlos visto. Luego seguimos subiendo y llegamos al puesto de la comandancia. Allí nos recibieron los comandantes. Fueron muy amables. Nos sentamos alrededor de una mesa llena de libros. Luego trajeron la comida. Había muchos libros y, repito, muchos chistes. Todo el tiempo había risa, me sorprendió ese humor. Yo esperaba encontrar gente muy seria, como en las películas y me encontré algo muy distinto. Muchas bromas. Los colombianos lo denominan "mamar gallos", es decir, hacer jodas, bromear.

A lo largo de toda la experiencia, en varias ocasiones, cuando hacía preguntas tenía que preguntar varias veces, porque seguro que las primeras respuestas eran en broma. No me costó acostumbrarme, nosotros también comenzamos a devolver las bromas (aunque a los visitantes de Europa les costaba a veces comprender las ironías). Nada más lejos de esos combatientes, de esos muchachos y chicas, que la tristeza, la sensación de derrota o el desánimo.

Néstor Kohan: ¿Llegaron de noche o de día?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Era plena noche, no se veía nada. La selva es muy oscura. Los árboles son altos, muy altos. La vegetación es espesa. A veces hay neblina.

Néstor Kohan: ¿Se alumbraban con faroles como en nuestros campo donde no hay luz eléctrica?

Ezequiel Rodríguez Labriego: ¡No! [Risas]. Es distinto al campo que nosotros estamos habituados a ver. Había muy poca luz, porque los aviones del ejército colombiano cuentan con una nueva tecnología militar proporcionada por los Estados Unidos. Esa nueva tecnología de control, que facilita la represión del ejército, está formada por el uso del satélite, por globos espías y hasta aviones sin tripulación, que cuentan con instrumentos que en tiempo real detectan concentraciones de humo, calor y luz en la selva y así, automáticamente, vienen los aviones militares y comienzan a bombardear. Por lo tanto de noche hay poquísima luz.

Pero en ese primer encuentro igual nos veíamos las caras. Había un pequeño foco y linternas. De repente un combatiente alerta "Avión..." y todo el mundo apaga la linterna. El campamento entero queda oscuro y no se ve absolutamente nada. Y allí nomás florece una nueva broma. Como en la guerrilla no se sabe si el ruido es de aviones comerciales o aviones militares, es decir, bombarderos de las fuerzas armadas, simplemente se refieren al avión como "el jet" que se pronuncia "el je" (sin la "t" final), entonces te aclaran riéndose que se trata del "el je... el lleno de bombas...". Un humor muy cáustico.

Néstor Kohan: ¿Escuchaban música?

Ezequiel Rodríguez Labriego: En realidad había mucho silencio, sólo se escuchaban los sonidos de la selva, los grillos, la lluvia, las ramas que se movían cuando había viento, quizás el tintineo del agua de algún arroyo, aunque de lejos se escuchaban noticias. Lo que sucede es que "la guerrillereada", como ellos le dicen coloquialmente al personal de la guerrilla, estaba escuchando noticias... Aunque un día nos hicieron escuchar música de las FARC, escrita e interpretada por las propias FARC, con letras revolucionarias y música en distintos ritmos: rock, merengue, tango, salsa, ballenato, etc.

La escuchamos en una computadora. Los domingos sí hay música, interpretada por ellos. Los jóvenes tocan la guitarra y el acordeón, también cantan.

Néstor Kohan: ¿Cuáles fueron los primeros relatos y las primeras charlas?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Obviamente todo comenzó con diálogos políticos. La situación en Colombia, la violación a los derechos humanos de Uribe de la que nadie habla, cuando semana a semana se secuestra y asesina a dirigentes sindicales, campesinos, curas, monjas, estudiantes, etc.

También se habló del trato terrible que reciben los combatientes capturados por el ejército, la necesidad de la solidaridad internacional, los debates actuales del marxismo, etc. Pero a la hora de acostarse también aparecieron otro tipo de historias. Historias de osos, tigres (los tigres que se comen a los animales domésticos de la gente), las culebras... Afortunadamente recién al final, al irnos, descubrí que lo que ellos, los colombianos, llaman "las culebras" eran lo que en Uruguay se conocen directamente como víboras. Yo pensé que hablaban de culebras chiquitas de 10, 15 o 20 centímetros de largo y resulta que se trataban de culebras de hasta dos o tres metros [Risas]. ¡Menos mal que recién descubrí al final el equívoco! [Risas]. Me contaron un cuento, una de las tantas historias de esa oralidad mágica donde la selva va cobrando vida al lado de estos habitantes de las montañas, sobre un guerrillero que capturaba las víboras con la mano, les hablaba y luego no las mataba, las soltaba.

Entonces las culebras se iban serpenteando... ¡porque estaban humilladas!. Se movían así por la humillación ante el hombre, ante el guerrillero, ante el campesino [Risas]. Nosotros empezamos a bromear, esperando que las culebras que eran familiares de esa víbora humillada no vinieran a vengarse de su pariente... [Risas]. También nos contaban la historia de otro guerrillero que hablaba con los bichitos del bosque, le decían cariñosamente "el loco". Parece que era uno de los mejores guerrilleros por su "mística", por su entrega y disciplina, pero bromeaban que era "loco" por sus ocurrencias y bromas permanentes o porque hablaba con los animales del bosque.

Néstor Kohan: ¿Dónde dormían?

Ezequiel Rodríguez Labriego: En carpas. Había camas de caña, madera, aserrín. Había colchones. Plásticos para cubrirse de la lluvia. Barro. Debo destacar el esfuerzo que hacía esta gente para que los invitados se sintieran cómodos. La lluvia por momentos era torrencial, no pasó un solo día sin llover en los campamentos. El barro era omnipresente. Se olía todo el tiempo el aroma de la tierra mojada en medio de lluvia o la neblina. En ese panorama se esforzaban por brindarnos la mayor comodidad. Nos contaron que los guerrilleros deben dormir con gran parte de sus cosas preparadas por si se presenta una situación de "orden público", combate o asedio militar inminente.

Néstor Kohan: ¿A qué hora se levantaban?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Tempranísimo. Antes de las 5 AM. La vida en la montaña y en el campo es muy diferente a la ciudad. Todo comienza antes y todo termina antes. Pero incluso hubo un día en el cual los comandantes querían leer, discutir y debatir las tesis de un libro que hablaba sobre Colombia y América latina, parece que muy polémico, y se levantaron a las 3 AM. Allí todo se escucha. Desde lejos, donde estaba nuestra carpa, escuchábamos el debate. Hay que estar muy politizado y tener muchas ganas de polemizar para levantarse a las 3 AM... ¡a debatir un libro! ¿no es verdad? Nada más lejos de la realidad que yo viví que la imagen oficial de "bandoleros narcotraficantes sin ideología".

Néstor Kohan: ¿Qué desayunaban?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Lo primero que toman, a eso de las 5 AM, es un "tinto". ¡No es vino! [Risas], ellos le llaman "tinto" al café negro. Luego, más tarde, a eso de las 7 AM, se desayuna mucha comida, arepas (comida hecha con harina de maíz), huevos, etc. Mucha comida, no sólo para los invitados o las visitas internacionales. Un viejo guerrillero nos explicó que las FARC brindan a sus combatientes buena alimentación entre otras cosas para así prevenir enfermedades. Un guerrillero mal alimentado puede enfermarse más fácil. Incluso en términos económicos, resulta mejor comer bien que sanar enfermos. Cada combatiente tiene también su cepillo de dientes y su pasta para prevenir enfermedades en la boca.

Néstor Kohan: ¿Cómo es la vida durante el día? ¿Practicaban tiro o puntería todo el tiempo?

Ezequiel Rodríguez Labriego: No, son muy buenos tiradores (los militares llamaban al comandante Marulanda "Tirofijo"), pero en realidad, la mayor parte del día, todo el campamento es un gigantesco colectivo de trabajo. ¡Trabajan mucho durante el día! Hay grupos de trabajo por escuadra de combate. Cortan leña, serruchan, trabajan la madera, lavan, cocinan, construyen, trasladan distintos materiales. Los campamentos se parecen más a enormes colectivos de trabajadores que a otra cosa. Por eso, nos explicaban, la necesidad de una buena alimentación: mucho trabajo físico. Las mujeres trabajaban a la par de los varones, en todos los ordenes. En la marcha por la selva las mujeres y los varones trasladan mochilas de 30 kilogramos aproximadamente (ellos hablan y miden en libras) con ropa, armas, munición, comida, etc.

Néstor Kohan: ¿Había mujeres en la guerrilla?

Ezequiel Rodríguez Labriego: ¡Muchas! Cargaban armas largas (diversos tipos de fusiles), uniforme de las FARC y, al mismo tiempo, aritos, anillos u uñas pintadas. Ellas llevaban las mismas cargas que ellos y todo el mundo trabajaba por igual.

Néstor Kohan: ¿Quién cocinaba?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Había varias cocinas, con hornos fabricados por ellos mismos al estilo vietnamita o cubano, según nos explicaban. Ellos lo denominan "ranchas". Vi gente cocinando, tanto mujeres como varones, ambos por igual.

Néstor Kohan: ¿Todos vestían igual?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Sí, con uniforme verde oliva y las insignias de las FARC-EP. Tenían todos, hombres y mujeres, una pulcritud tremenda. Si nos veían embarrados (por las caminatas) nos hacían bromas, sugiriéndonos que nos cambiáramos. Cada combatiente tiene más de un uniforme, que ellos mismos confeccionan. La limpieza de los combatientes está reglamentada.

En medio de ese lodazal todo el mundo estaba limpio. ¡Increíble! De alguna manera se sentían orgullosos, si mi percepción no me engaña, de saber caminar largas jornadas en el barro sin ensuciarse. Se sentían orgullosos de estar así, limpios en medio de la selva. Incluso nos preguntaban con ironía porque estábamos embarrados, diciéndonos: "¿Ustedes no están acostumbrados a caminar en el barro, no es cierto?". Aunque al mismo tiempo, con la mayor naturalidad, algunos combatientes también nos preguntaban: "¿En serio es la primera vez que visitan campamentos guerrilleros?"... como si fuera lo más normal del mundo... [Risas].

Vestían entonces por igual pero había gente de lo más variada. Vimos combatientes blancos, mestizos, indígenas, afrodescendientes, hombres y mujeres. Se los percibía integrados, en un colectivo integrado. Por ejemplo, vi gente blanca cocinando y sirviendo a gente mestiza o afrodescendiente. Todo lo contrario del capitalismo racista y de la discriminación a la que nuestra sociedad ya nos tiene acostumbrados.

Néstor Kohan: ¿Durante todo el día sólo trabajaban?

Ezequiel Rodríguez Labriego: No, además de comer, trabajar y descansar, también vi reuniones y discusiones que hacían por la tarde. A esas reuniones las denominan "la hora cultural". En realidad duran una hora y media o dos. Se juntan y escuchan noticias, primero, para analizarlas, después. Luego debaten en una especie de asamblea sobre la noticia del día.

Néstor Kohan: ¿Noticias de qué tipo?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Noticias de Colombia y América Latina, principalmente. Pero también de otras partes del mundo.

Néstor Kohan: ¿De dónde obtienen las noticias en la selva y en plena montaña?

Ezequiel Rodríguez Labriego: De la radio y la TV. Miran TV a una hora del día. Principalmente noticieros, por ejemplo TELESUR. También obtienen noticias de Caracol, etc. pero además miraban una serie de TV, partidos de fútbol, etc. Recuerdo uno de los tantos chistes que hacían: "Fulano es un leninista estricto, para él lo primero es el partido... el partido de fútbol" [Risas]. Esta persona no se perdía un partido por nada del mundo.

Néstor Kohan: ¿Cómo debatían?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Por grupos, por escuadra. Las escuadras son las estructuras de combate más pequeñas, pero al mismo tiempo son células políticas [en la tradición de pensamiento leninista, las "células" constituyen la forma de organización más pequeña de todo partido político. N.K.]. Lo interesante es que cada escuadra tiene su comandante pero también posee su secretario político. Los dos cargos no puede ejercerlos la misma persona. De esa manea se garantiza la democracia interna en las FARC y la posibilidad del debate.

Entonces en las horas culturales dedicadas a la información, la educación y al debate, cada escuadra es responsable de transmitir una noticia. Cuando todas las escuadras dijeron lo suyo, comienza el debate colectivo sobre las noticias. Allí se las analiza críticamente. Hablan todas y todos, la palabra circula. Participan desde quienes tienen mejor oratoria, más fluida, hasta aquellos a quienes les cuesta más hablar o leer en público. Lo llamativo es que hablan y debaten al oscuro o con escasísima luz.

Al presenciar esas escenas vienen a la memoria los relatos del marxista norteamericano John Reed cuando escribía la historia de la revolución bolchevique. John Reed, aquel periodista de los EEUU, se asombraba de que los soldados bolcheviques de Lenin, aun con hambre y en medio de la guerra, se desesperaban por recibir noticias o libros en el frente de batalla... Las horas culturales en la selva colombiana me hicieron acordar aquel libro.

Néstor Kohan: ¿Por qué las horas culturales se hacían al oscuro?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Por la posibilidad de bombardeos desde los aviones militares. La ausencia de luz estaba destinada a ocultarle a los aviones las posiciones de los campamentos guerrilleros.

Los combatientes nos contaban que esas horas culturales antes se hacían con toda luz y viéndose las caras, pero como Uribe ha recrudecido la guerra —todo en nombre de "la paz" y "la democracia"...— y ha recibido últimamente tecnología militar yanqui de última generación dedicada a aniquilar a la insurgencia con el denominado "Plan Patriota", entonces ya no se podía continuar desarrollando esas actividades con luz. Esa tecnología militar yanqui incluye globos espías o información de satélite destinada a detectar concentraciones de luz, humo o calor en la selva.

Eso motiva los debates al oscuro. Es muy raro para alguien que vive en la ciudad asistir a esa especie de asambleas al oscuro, en medio del barro, donde se discute la información de coyuntura. ¡Es muy sacrificado vivir así! Pero todo el mundo participa con entusiasmo, con "mística", con alegría en las discusiones. Lo que hemos conocido es, realmente, una fuerza político-militar muy informada, muy politizada y muy actualizada en el día a día.

Néstor Kohan: No son entonces unos locos sueltos, perdidos en la selva, que no se habían enterado de que cayó el Muro de Berlín...

Ezequiel Rodríguez Labriego: [Risas] ¡No! Están muy, pero muy informados. No sólo de Colombia sino también de otros países. Reciben visitas. Tienen charlas sobre la lucha popular de otros países. Son internacionalistas convencidos. Además la inmensa mayoría de combatientes que conocí ingresaron a las FARC después de la caída del Muro de Berlín. No son "dinosaurios nostálgicos".

Son marxistas leninistas, guevaristas y bolivarianos, con un proyecto político actual, pensado para América Latina en el siglo XXI. Ese proyecto bolivariano no está pensado sólo para Colombia sino para la Gran Colombia y la Patria Grande, es decir, para toda América Latina. Las FARC constituyen una organización guerrillera muy conectada con el mundo.

Néstor Kohan: ¿No había diferencias de formación entre sus integrantes?

Ezequiel Rodríguez Labriego: La verdad que por el tiempo en que estuvimos no lo podría afirmar. Aunque sospecho que sí. Había trabajadores, campesinos, estudiantes. Algunos tienen oratoria fluida, a otros les costaba más leer en voz alta. Pero todos y todas participaban por igual. ¡La palabra era rotativa!

Hasta los más tímidos tenían que hablar. Los roles de organización de las "horas culturales" (especie de asambleas culturales) cambiaban y se alternaban todos los días. Sinceramente los vi muy informados y muy interesados en lo que pasaba en Colombia (por ejemplo movilizaciones urbanas, crisis política, etc.) y en otros países.

Néstor Kohan: Eso en cuanto a los combatientes, ¿y los comandantes?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Bueno, debo reconocer que me sorprendieron. Aunque había leído historiografía sobre las guerrillas y había entrevistado alguna vez a dirigentes políticos y guerrilleros de otros países, estos comandantes me hicieron reír mucho [Risas]. Como ya conté, vivían haciendo bromas, entre ellos y con la gente visitante (a los visitantes europeos, me parece, les costaba captar el humor o algunas ironías, pero también compartían las bromas).

Además discutían de poesía y literatura. Estaban metidos en una discusión, entre ellos, sobre la obra y el pensamiento del escritor Vargas Vila [modernista, de la generación de Rubén Darío. N.K.]. En la mesa de la comandancia tenían.. ¡La Crítica de la razón pura de Kant!... Allí también vi libros del poeta y revolucionario salvadoreño Roque Dalton, escuché conversaciones sobre Mariátegui, Nietzsche, Habermas, los manuales soviéticos de Konstantinov, polémicas sobre Saramago, entre otros. Los escuché conversar también, con erudición y devoción sobre Simón Bolívar, si murió de muerte natural o lo mataron. También hablaban sobre el pensamiento del Che Guevara. Me pareció, en suma, gente muy instruida, muy leída y preparada. Sobre todo muy sensible.

Incluso cuando uno de los visitantes preguntó por los recuerdos sobre el comandante Marulanda, percibí alguna lágrima rodando por ahí. También vi rostros de enojo, indignación y mucha bronca cuando se hablaba de los crímenes de los "paracos" (los paramilitares colombianos), el uso que hacen de la motosierra para mutilar gente, la tortura, el aniquilamiento de dirigentes populares, indígenas, sindicales, campesinos, jóvenes estudiantes.

Uno de los comandantes que conocí, de evidente origen campesino, tenía seis hermanos muertos. Al conocer a este comandante campesino, antiguo lugarteniente de Marulanda, recordamos los relatos historiográficos sobre la guerra civil y la revolución de España, con sus generales obreros y campesinos. Pero en todas las conversaciones predomina el humor, las "mamadas de gallo" (bromas) y la falta de acartonamiento. Sobre todas las cosas mucha ironía y mucho humor. ¿No es acaso el humor el mejor gesto de salud mental, imprescindible para llevar adelante cualquier lucha radical en condiciones tan difíciles?

Néstor Kohan: ¿Cómo se sobrelleva la vida en la selva?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Era difícil. ¡Mucho sacrificio! Aunque nadie se quejaba y todo el mundo lo tomaba con "naturalidad", esta gente vive con mucho sacrificio. En primer lugar, nubes enteras y permanentes de mosquitos. Complicado vivir así todos los días, ¿no es cierto?. Ellos lo llaman "la plaga". Decían, por ejemplo, "hoy hay mucha plaga", como quien dice "está nublado", con naturalidad. En las zonas donde no hay tantos mosquitos... ¡hay garrapatas [animales que se prenden en la piel y chupan la sangre.N.K.].

En esas otras zonas también hay avispas. Después están las víboras... En fin, la vida de las guerrillas de las FARC es una vida tremendamente abnegada y sacrificada. Sólo se puede sobrellevar, me imagino, si hay un proyecto político claro, realista y viable que le otorgue sentido y si se tiene íntimamente fe en el triunfo. Sino, no me explico cómo se podría vivir así cotidianamente. Las FARC están seguras de que van a ganar.

Néstor Kohan: ¿Cómo hace la gente para ir al baño?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Haciendo las necesidades fisiológicas en un pozo (hombres y mujeres), rodeado de hojas, sin techo, en medio de la lluvia permanente... Dicen que las FARC viven como "magnates", llenos de lujo y dólares, y como "millonarios narcos"...

¡Por favor! ¡Qué infamia! Te aseguro que todo eso no es más que una burda y miserable propaganda militar, destinada a deslegitimarlos y aislarlos de posibles apoyos, seguramente elaborada por los asesores en guerra psicológica de los yanquis.

Néstor Kohan: ¿Qué balance general hace de todo lo que vio y conoció en los campamentos de las FARC-EP?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Cuando recuerdo lo que conocimos en los campamentos pienso en tanto académico mediocre becado por alguna ONG, o en esos periodistas ignorantes pagados por los grandes monopolios, que viven insultando y despreciando a estos jóvenes guerrilleros y guerrilleras afirmando que son "narcos" y no sé cuantas otras tonterías por el estilo. Me genera mucha indignación ver a esos pusilánimes y mediocres calumniar a las FARC.

Entiendo si alguien no comparte la estrategia política de la insurgencia comunista y bolivariana. Es lógico y comprensible. Cada uno tiene derecho a su punto de vista y a opinar al respecto. Pero me parece que cualquiera que opine se debería antes quitar el sobrero. Es decir, hablar con sumo RESPETO [Rodríguez Labriego hace el gesto de subrayar la palabra] ante tanta dignidad, anta tanta abnegación, ante tanto sacrificio.

Como conclusión personal, quisiera remarcar el tremendo RESPETO, la sincera admiración que siento y que me genera esta gente, la gente de las FARC. Los vi muy serios, muy esforzados, principalmente muy convencidos de la causa del socialismo. No sólo del socialismo en Colombia sino en la Patria Grande latinoamericana y en el mundo. Me parece que necesitan mucha solidaridad internacional. Más allá de las anécdotas o las impresiones, creo que eso es lo fundamental. La solidaridad.

Néstor Kohan: ¿Por qué cree que se habla tan poco de Colombia? ¿Por qué piensa que la izquierda mundial todavía es remisa a enarbolar como propia la bandera insurgente de las FARC?

Ezequiel Rodríguez Labriego: Quizás haya muchas causas. En primer lugar, por la impresionante campaña macartista contra las FARC. La izquierda, reconozcamos, no ha permanecido ajena ni al margen de los efectos de ese macartismo oficial que obliga a todo el mundo a "desmarcarse" de las FARC (y otros grupos radicales) para obtener certificado de "buena conducta". ¿No es cierto? ¿O me equivoco? En segundo lugar, las FARC y el Partido Comunista Clandestino de Colombia (PCCC) marcan una continuidad con la izquierda revolucionaria de otras décadas, manteniendo la centralidad de la lucha por el poder, luego de varias décadas de predominio posmoderno y/o socialdemócrata. No se pone a Colombia en el centro de la agenda latinoamericana (donde habitualmente se habla de Bolivia y Venezuela, sin siquiera mencionar Colombia) porque eso implicaría automáticamente discutir la pertinencia de la lucha armada.

Luego de miles y miles de muertos y desaparecidos eso provoca temor. Mucho temor. Debemos reconocerlo... todavía hay miedo, aunque no se lo confiese públicamente o se lo encubra con falsas elucubraciones "teóricas". ¡Hay que vencer de una buena vez ese temor!

Entonces de lo que se trata es de recuperar la solidaridad. ¡No podemos abandonarlos! No debemos continuar cediendo al chantaje macartista. No podemos caer en el silencio cómplice ni en la comodidad de la indiferencia.

Néstor Kohan: ¿Cuándo usted habla de solidaridad se refiere exclusivamente a la izquierda?

Ezequiel Rodríguez Labriego: No necesariamente. No sólo a la izquierda. Las FARC se definen antiimperialistas y bolivarianos. El arco de solidaridad va mucho más allá de la izquierda. Toda persona que se oponga al guerrerismo de Uribe y a la violación de los derechos humanos debería solidarizarse.

De la misma manera que se ha apoyado al sandinismo en Nicaragua, al FMLN en El Salvador, a Fidel y al Che en Cuba, a la URNG en Guatemala, al zapatismo en México, al MST en Brasil o a Chávez en Venezuela. Hoy hay que apoyar a las FARC.

Las FARC son parte insustituible y fundamental de ese concierto latinoamericano. No podemos continuar haciéndonos los distraídos frente a la lucha del pueblo colombiano.

El apoyo a las FARC-EP debe estar a la orden del día en la izquierda latinoamericana y mundial.

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"Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”.

Rodolfo Walsh, ANCLA (Agencia de Noticias Clandestina), 1976