jueves, 25 de noviembre de 2010

Solidaridad con Cuba Mar del Plata La Habana en Playa Bristol

El Museo Ernesto Che Guevara de Buenos Aires saluda a los representantes del revolucionario pueblo cubano asistentes a la Cumbre en Mar del Plata.  Eladio González   director

 

Queridos amigos y amigas:

Con motivo de la celebración de la XX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno en Mar del Plata los días 3 y 4 de diciembre, viajará a esa ciudad una delegación cubana de alto nivel.

Los compañeros y compañeras del MASCUBA en Mar del Plata (Casa de la Amistad Argentino-Cubana) están convocando a un acto de solidaridad en la sede del sindicato Luz y Fuerza.

Estarán presentes en este acto, además del Embajador Jorge Lamadrid y otros funcionarios diplomáticos, los representantes cubanos que asitieron a ese evento.

Invitamos a todos los integrantes del MASCUBA en el país a estar presentes  y sumar entusiasmo, compromiso y solidaridad.

Un fuerte abrazo,

Patria o Muerte, Venceremos! Acto de Solidaridad con Cuba.jpg

 

 

Chau CHE

Camilo Emiliano Sosa Ríos 

Casa de Amistad Argentino-Cubana de Villa Mercedes (San Luis)
www.amigosdecuba.com.ar - camilososa@msn.com - www.oscarsosarios.com.ar

 

Casa de Amistad Argentino - Cubana

 

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Actividad reciente:

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Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba
www.amigosdecuba.com.ar

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Juez Penal custodia a Policias y custodios

Salvenlos las ballenas bagatela .jpg

 

De: APDH Bariloche [mailto:apdh.bche@gmail.com]
Miércoles, 24 de Noviembre de 2010

                                                         Custodiar al custodio

Por  Martín Lozada

La realidad cotidiana suele arrojar algunos datos que, por su notable persistencia, debieran ser tomados en cuenta con cierta atención. Uno de aquéllos se refiere a la frecuencia con la cual se suceden violencias de diversa magnitud en el interior de comisarías y establecimientos penitenciarios. Basta tomar las estadísticas disponibles y la amplia variedad de los casos existentes para apreciar que se trata de una problemática que exige ser abordada por los poderes públicos y por la sociedad civil de modo urgente y sin ambigüedades. 

 La custodia de aquellos funcionarios encargados de ejercer tareas de control sobre otros seres humanos no es una inquietud novedosa. Se le atribuye al poeta romano Juvenal la célebre formulación de “¿quis custodiet ipsos custodes?”; esto es, ¿quién custodia al custodio? Inclusive Platón, en la República , reflexionó acerca de quiénes y cómo podría ser protegida la sociedad de la clase guardiana, entonces a cargo de la defensa de la ciudad.

 En nuestros días, esa necesidad de control resulta de un imperativo constitucional y derivado de ciertos instrumentos internacionales relativos a la protección y promoción de los derechos humanos fundamentales. Instrumentos que han sido firmados y ratificados por la República Argentina y cuyo incumplimiento trae aparejada, además de las responsabilidades penales de sus funcionarios, la propia responsabilidad internacional del Estado.

 Lo cierto es, sin embargo, que asistimos a una dramática naturalización de las violencias que se ejercen en el interior de esas instituciones de secuestro institucional que resultan ser las celdas de comisaría y los establecimientos penales, así como en otros sitios de reclusión coercitiva de la libertad ambulatoria de personas. Un proceso perverso que lleva hacia una única dirección posible: la existencia de un Estado dentro del Estado en donde rige un régimen de excepción, de no-derecho, que pretende legitimar de hecho lo que en realidad es ilegal y debiera ser objeto tanto de persecución penal como de repudio social.

 De modo que siendo tal el desarrollo experimentado por las nuevas tecnologías y tan importante su incidencia en la cultura colectiva contemporánea, que resulta a esta altura conveniente ponerlas al servicio de la protección de la dignidad, la integridad física y la vida de quienes se encuentran allí recluidos.

 En tal sentido, es hora de propiciar la instalación de cámaras de video dirigidas a registrar visualmente el día a día de esas instituciones, sus distintas dependencias, patios, pabellones, y el ingreso a celdas y calabozos.

 Se trata de una suerte de panóptico invertido, donde los mecanismos de captación visual se dirigen hacia los funcionarios públicos que se desempeñan en esos ámbitos cerrados, refractarios y ajenos a los ojos de terceros. Tanto de las autoridades judiciales que deben ejercer un control de constitucionalidad de lo que sucede en su interior, como de la sociedad civil y de los controles que deben ellas protagonizar.

 Desde una perspectiva atinente a la prevención de los delitos que se cometan en su interior, la video-vigilancia puede cumplir un papel disuasivo de relevancia. Puesto que si las veinticuatro horas diarias del funcionamiento de una comisaría o de un establecimiento penitenciario habrán de ser objeto de registro visual, pues entonces es presumible que quienes allí se desempeñen se vean inclinados a respetar la legalidad vigente.

 Estos mecanismos de control también están llamados cumplir un rol relevante en lo que a la efectiva persecución de los delitos que allí se cometan se trata. Máxime, cuándo la realidad indica de modo contundente que es materialmente difícil comprobar los hechos de violencias que se producen en el interior de esos establecimientos.  

 Ninguna afectación a la intimidad o a la privacidad debieran generar dichos registros visuales en tanto se encuentren pura y exclusivamente destinados a proteger los bienes jurídicos señalados. Registros visuales a ser utilizados tan sólo en el marco de procesos judiciales en marcha y por orden emanada de un juez competente que así lo habilite.

 Prueba de ello es que la propia organización no gubernamental Amnistía Internacional aplaudió la implantación en el año 2008 de dichas tecnologías en el interior de las comisarías autonómicas catalanas, y criticó el hecho de que ni la Policía Nacional ni Guardia Civil hubieran cumplido hasta entonces con la adopción de medidas similares.

 Como se verá, de lo que se trata es de llevar la lógica y la praxis del Estado de derecho a los recintos cerrados en los cuales se institucionaliza la privación de la libertad de las personas. Sitios en donde es el propio Estado quien reiteradamente desatiende la puesta en práctica de los estándares básicos que deben regir en nuestra democracia constitucional. Una deuda pendiente que es necesario comenzar a saldar mediante el despliegue de nuevos dispositivos de garantía y control.  

                                                         Martín Lozada

                            Juez Penal - Catedrático UNESCO en Derechos Humanos,              

                         Paz y Democracia por la Universidad de Utrecht, Países Bajos.

35 años de Noche de Brujas en Argentina de los Arancibia Isauro y Arturo

Aunque el agradecimiento a Dios de sus hermanas de que "los hayan matado rápido", a Isauro y Arturo Arancibia, en Tucumán, las primeras víctimas aquella madrugada del 24 de marzo de 1976, también como a esta hija que recuerda a su madre, la mujer de los zuecos y los ojos celestes que le hablaba su hija de estar aprendiendo lo importante: a sentir como propias las alegrías y las luchas del pueblo latinoamericano". 

 

Tal como enseñaban con la acción y prédica, los hermanos Arancibia, con Santillán en la FOTIA luchando por los cañeros, y uniendo por vez primera toda la docencia con la creación de la CTERA, las Arancibia deben sentir, ante la privación de justicia que es el ejercicio de la injusticia, lo mismo que Martita: Lo que duele es la vida que sigue como si nada, diez, veinte, treinta años. Pese a que todos pretendemos ser humanos honrados y LA GENTE HONRADA PAGA SUS CUENTAS, LOS EDUCADORES ARGENTINOS SOMOS DEUDORES DE LOS HERMANOS ARANCIBIA DE TUCUMÁN. RECLAMAMOS QUE LA JUSTICIA, COBRE  A TODOS SUS ASESINOS SUS MARTIRIOS CON LA LEY EN LA MANO, CON LAS MANOS LIMPIAS, LIMPIAS DE COMPROMISOS CON LOS PODEROSOS,  LIMPIAS DE  LAS DIFERENTES CIRCUNSTANCIAS PARTIDARIAS, LIMPIAS COMO APRENDIERON DE LA SENCILLAS LECCIONES DE SUS MADRES,  Y MAESTR@S, L@S PRIMER@S DE QUIENES RENEGARÁN SI ASÍ NO LO HICIEREN. COMO HASTA HOY NO LO HAN HECHO, O SEA QUE VIENEN RENEGANDO LARGO. LA ALTERNATIVA ES:  JUSTICIA PARA LOS ARANCIBIA O DESHONOR PARA LA ARGENTINA. Y ESTO NO NINGUNA BROMA. PALABRA.

 

Reenvié, reproduzca, pegue carteles en la calle, en los palacios tribunalicios, en las paredes de las escuelas, difunda entre cuanta persona, organización sindical, barrial, familia, amigo, conocido desconocido, y por cuanto lugar pueda. Hará algo doblemente virtuoso para su persona y  para su sociedad, esa donde vive su vida. Abrazo. Delia Hermosí

 

Hoy no se olviden  especialmente de la madre de Marta Dillon que educaba, que hospedaba compañeros en su casa, cuyo toc toc de plataformas, anunciaba el paso de sus ojos celestes y su pollera pintada por las calles de Ciudadela, donde tanto la esperaron…en vano. Abrazo fuerte a Marta, a sus hermanos (pibe si la mataron de espaldas fue porque no se atrevieron a aguantarle la celeste mirada) a toda su familia y amigos. Delia

 

Los últimos ritos

Miércoles, 24 de noviembre de 2010

Por Marta Dillon

Mi madre fue asesinada el 3 de febrero de 1977, a las 2.05 de la madrugada, en la esquina de Santamarina y Chubut, Ciudadela. Su partida de defunción dice: "Múltiples heridas de bala. NN femenino, delgada, 1,65, cabello rubio teñido". Nada de sus ojos celestes. Tal vez haya apretado los párpados el instante antes de que la fusilaran. A lo mejor estaba oscuro en la morgue o se habían acumulado demasiados cuerpos o les pareció en vano anotar un dato tan estúpido cuando la poseedora de los ojos celestes estaba muerta y a esas pupilas de agua sobre las que caían sus pestañas como una marea sólo les esperaba la corrupción.

 

Mi madre es ahora, concretamente, un cráneo con pocos dientes, un maxilar asignado morfológicamente, tibias y fémures, radios y cúbitos, clavículas. Seguro me equivoco en la enumeración de los huesos, lo cierto es que su torso continúa desaparecido.

 

Ella, no.

 

Ahora puedo trazar un recorrido de sus años de silencio. Sus años bajo tierra. Su asfixia en el anonimato.

 

¿Dónde estaba yo la noche en que la mataron?, me preguntó una amiga. No puedo saberlo, tenía 10 años y la estaba esperando. Como he esperado hasta ahora aun a sabiendas de que no iba a volver.

 

Algo de ella ha retornado con los restos de su cuerpo, con los rastros de su último día.

 

Mi hermano preguntó si la habían fusilado de frente o de espaldas.

 

Hay cosas que nunca podremos saber.

 

Tiene un disparo en la pierna. Hasta el '85 su cráneo estaba rosado. Había restos de carne, restos de aquello que yo había besado. Restos que volvieron a la tierra sin una caricia sin un consuelo para la larga muerte del anonimato. Fue exhumada, fotografiada, catalogada y vuelta a enterrar.

 

Se terminó de descomponer en una bolsa, su cuerpo se entreveró con otros que también fueron acribillados la misma noche, que fueron recogidos de una esquina en Ciudadela después de que los represores terminaran su tarea y empezara la suya la burocracia del Estado.

 

Por eso mi madre tiene su partida de defunción firmada y sellada mientras la esperábamos o esperábamos alguna noticia suya.

 

En esa época solía preguntarle a mi padre cuándo íbamos a poder verla. Me imaginaba que estaría presa, al fin y al cabo eran policías los que habían entrado y destrozado la casa en la que vivíamos ella, mis hermanos y yo; su amiga, Gladis Porcel, su novio, Juan Carlos Arroyo.

 

Los tres desaparecidos que el Equipo Argentino de Antropología Forense nos devolvió, 34 años después, para que finalmente podamos despedirnos. Porque hasta ahora no terminábamos de hacerlo. Y ahora mismo, cuando sé que lo que queda de ella descansa en una caja junto a tantos esqueletos todavía sin nombre, a la espera de una inscripción oficial y de los ritos que inventemos para ella; ahora mismo no puedo terminar de despedirme.

 

Aunque el tiempo se haya comprimido de golpe y yo me sienta igual que la niña de 10 años que escuchó su voz por última vez mientras un represor la interrogaba y hasta le prometiera "por mí te daría una rosa, pero vos no me estás ayudando".

 

Ella no estaba ayudando y eso me basta para saber de un gesto de dignidad que probablemente estrujaran hasta el hartazgo en una mesa de tortura.

 

No quiero pensar de qué se trataba esa rosa pero nunca pude dejar de indagar sobre el ensañamiento de los represores contra las mujeres cautivas.

 

"Toda mi vida se me viene encima", dijo su amiga Laly cuando supo de la identificación de los huesos de mi madre, en España, donde también estaba yo, aunque la suerte quiso que ese día no podamos abrazarnos. Mi vida también se me vino encima. Y esa última noche sobre la que algunas incógnitas empezaron a disiparse como niebla al mediodía se convierte en nuevas preguntas:

 

¿Quiénes escucharon los disparos? ¿Quién avisó para que retiraran los cadáveres?

 

¿Llevaba puesta una de las polleras que ella misma pintaba? ¿Alguien le dio la mano antes de que la ráfaga los desarticulara como a muñecos de estopa? ¿Quién vio sus ojos azules? ¿Quién supo que ya no habría caída de sus pestañas para conquistar en ese gesto todo lo que necesitaba? ¿Tenía los zapatos puestos? ¿Dónde quedaron las plataformas de las que nunca se bajaba?

 

Hay algo de lo real que empieza a tomar cuerpo. Mi madre fue asesinada en la madrugada del 3 de febrero de 1977. Yo tenía diez años. Mi hermano Juan apenas dos. Santiago, ocho. Andrés, cinco. Los cuatro te extrañamos, mamá, y hasta ahora hemos hecho lo que pudimos con tu ausencia y tu presencia intermitente.

 

Hay una página de un libro que ella me regaló poco antes del final, está escrita con su letra y dice: "Para Martita, mi compañera, que está aprendiendo a sentir como propias las alegrías y las luchas del pueblo latinoamericano".

 

Pomposa dedicatoria para una niña que con 44 quiere seguir siendo Martita y aprender eso en lo que estaba cuando vos estabas conmigo. Ahora acabo de casarme, por primera vez, enamorada y con una familia imposible pero bien constituida: mi amor, Albertina, mis dos hijos con veintiún años de distancia entre ellos, una nieta, tres perros, dos gatas, una cantidad de amigos y amigas sobre los que sé que puedo derrumbarme y levantarme con los ojos cerrados.

 

A nadie le importan estos detalles, salvo a mí porque son la prueba de que he sobrevivido. Más que eso, he vivido todos estos años y buscándote es como fraguó mi familia. O buscando justicia para vos. O buscando un lenguaje en el que poder nombrarte.

 

Alguien me contó una vez que en el campo de concentración donde pasaste tres largos meses, las mujeres se cambiaban de ropa entre ellas para sentir que se vestían por la mañana. O por esa hora difusa que el encierro convertía en mañana. Esa anécdota te nombra, mamá.

 

Lloré como una nena sobre ningún hombro o sobre el de todos mientras los amigos del EAAF me relataban lo que sabían de vos.

 

Amorosamente te rescataron de una fosa común en el cementerio de San Martín.

 

Amorosamente me dijeron "hay un coxal que todavía podría ser de tu mami", con el mismo amor con que mi amiga Raquel me dijo que quería ser mi velority planner.

 

Un resto de humor negro para salvarnos a todos y a todas de este naufragio en tierra que significa haberte encontrado, mamá.

 

Más calma, Raquel me llamó más tarde para decirme, ella que había sido baleada en el pecho en un enfrentamiento entre policías y ladrones en el que nada tenía que ver, que las balas no duelen. La muerte propia, me imagino, no duele. Lo que duele es la vida que sigue como si nada, diez, veinte, treinta años. Y duele sobre todo porque también ha encontrado sus bálsamos.

 

Todas palabras desordenadas y debidas para el entierro que todavía no sucede, ahora que se cumplen 34 años de tu desaparición y apenas un mes desde que volviste de la asfixia bajo la tierra, del anonimato, del consuelo de un rito que arranque de una vez por todas a la niña que sigue aferrada a la ventana esperando que el toc toc de tus plataformas en la vereda te traiga de vuelta.

 

De todo esto y de todo lo que todavía no puedo nombrar se trata haberte encontrado. De un punto final para un texto que voy a seguir escribiendo, para un duelo del que tal vez empiece de una vez a desprenderme.

 

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-157409-2010-11-24.html

 


 

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Mario Vargas Llosa peruano finge estar senil!! Argentina derecha y humana

¿ Señor ? Vargas Llosa            por    Irene  Perpiñal

Dícen que Vd. está senil, dicen que ud escribio la nota que se lee al final
y si es verdad que así lo hizo, yo creo que más que senil, usted responde
a vaya saber a qué mandato no divino, para semejantes miserables
elucubraciones.

Partiendo de la base que Vd. las haya escrito, procedo a contestarle
en primer término, que hace ud. muy mal en sentirse rebajado,
disminuído, demacrado y con un rictus de amargura porque no fue
ni nunca será ni elegido,ni siquiera por la fuerza, ni aun soñado por
nadie Presidente de ningúna nación de este planeta.

La vio pasar de cerca y se quedó babeando....
Vd.  podrá haber escrito algunas veces buenas novelas y muchas otras,

no tanto, a pesar de haber sido premiado
últimamente.    

Pero ya sabemos como se maneja y se mueve en el mundo
el tema de los premios y castigos...

Imagínese que a nuestro Borges nunca le dieron ningun premio salvo el
Cervantes y creo que muchos no le llegan a los talones...  y hablo del genial
escritor no del hombre,  porque ahí tal vez haya algún paralelismo.


Ahora, le cuento, simplemente como argentina auténtica
que no voy a tolerarle sus comentarios  sobre toda nuestra
historia, ella está sembrada de luchas sangrientas, de mártires
y héroes que aún están calientes bajo la tierra.

Vd. no puede ni debe, poner sus ojos, su sucia mirada , sobre este o aquel,

lo que fue bueno, lo que no, lo que debió ser y no lo fue, ud.. no es historiador,

ud.. es un magnífico inventor de historietas, pero no vivio ni respiro en mi patria

nunca, guárdese señor de opinar.  Nadie le dijo que escribiera otra novela sobre

nosotros, nuestras páginas, deberán ser escritas y respetadas por sus
verdaderos protagonistas, no por nóveles cipayos que se arrogan el derecho de meter

sus narices infectas donde no debieran.

Nosotros, recién estamos empezando a respirar nuevos aires, puros aires de libertad,

de justicia de gente que sí puede y lo son, referentes de sus pueblos, los han elegidos,

los siguen, los respetan, los quieren los sueñan, quiere que se los nombre? hace falta?

parece que sí, ellos son.:  Fidel, Raul, Chávez, Nestor Kirchner, Cristina ,Evo, Correa, Lula, Lugo
que le parece !!!!

No son pocos verdad ? va a hacer también ud... una crónica basura de cada país que ellos

representan ò representaron? va ud... a decir que esos pueblos son también
 por lo general incultos, ignorantes, mediocres etc ?
que LE PASA Vargas Llosa
, como se atreve a mencionar el nombre de
nuestra presidenta en diminutivo, y decir que "al menos uno no está" refiriendose a
nuestro ex Presidente el Dr.Nestor Kirchner, cuando un pueblo llora a sus líderes los miserables 

se revuelcan en sus propias heces... como argentina y mujer internacionalista, me siento totalmente

asqueada con semejantes declaraciones, ultimamente en el mundo
se está premiando a la guerra por LA PAZ y los panfletos seniles por la literatura.

Irene Perpiñal
Museo Che Guevara Argentina
Movimiento de Solidaridad Chau Bloqueo Argentina-


Comentario de Mario Vargas Llosa

(30 de Octubre del 2010)


“Argentina, un país que era democrático cuando tres partes de Europa no lo eran, un país que era uno de los más prósperos de la Tierra cuando América Latina era un continente de hambrientos, de atrasados.

El primer país del mundo que acabó con el analfabetismo no fue Estados Unidos, no fue Francia, fue la Argentina con un sistema educativo que era un ejemplo para todo el mundo. Ese país, que era un país de vanguardia ¿Cómo puede ser que sea el país empobrecido, caótico, subdesarrollado que es hoy?¿Qué pasó?¿Alguien los invadió? ¿Estuvieron enfrascados en alguna guerra terrible?.

No, los argentinos se hicieron eso ellos mismos. Los argentinos eligieron a lo largo de medio siglo las peores opciones.

Eso es. El peronismo es elegir el error, es el partido de los resentidos mas aberrantes, llenos de odio, de rencores viscerales, fascistas, enfermos de rabia inexplicable hacia todo lo bueno que sea diferente a su manera radical y fanática de ver las cosas, sgon por lo eneral incultos, ignorantes, mediocres de mediocres! El peronismo es perseverar en el error a pesar de manera masoquista, enfermiza, en las catástrofes que se le han ido sucediendo en la historia moderna del país.


 

¿Cómo se entiende eso?. Un país con gentes cultas, absolutamente privilegiado, una minoría de habitantes en un enorme territorio que concentra todos los recursos naturales.¿Por qué no son el primer país de la Tierra ?¿Por qué no tienen el mismo nivel de vida que Suecia, que Suiza?


 

Porque los argentinos no han querido. Han querido en cambio ser pobres. Seguir a "caudillos" de pacotilla, "salvadores" de porquería, locos, desquiciados por su mismo odio a todo lo que sea diferente a su locura. Han querido vivir bajo dictaduras, han querido vivir dentro del mercantilismo más espantoso. Hay en esto una responsabilidad del pueblo argentino.


 

Para mí es espantoso lo que ha ocurrido en Argentina . La primera vez que fui allí quedé maravillado. Un país de clases medias, donde no había pobres en el sentido latinoamericano de la pobreza. ¿Cómo pudo llegar a la presidencia una pareja tan diabólica, manipuladora, populistas en grado extremo, corruptos de calle, como los Kirchner gobernando ese país? Al menos ya uno no esta! Esperemos que la que queda no pueda seguir hundiendo a ese otrora gran país argentino!


 

Sin embargo, a juzgar por sus diabólicas relaciones estrechísimas con el desquiciado, paria, bestia troglodita, de la extinta y queridísima Republica de Venezuela, todo parece indicar que ahora "Cristinita" se apegara aun mas a ese escoria, aprendiz de dictadorzuelo, quien ya bastante le ha financiado su mandato a costa de los dineros del noble pero incompresiblemente inerte pueblo venezolano. ¡Qué degradación política, qué degradación intelectual! Argentina y Venezuela, dos países extraordinarios vueltos pedazos por una sarta de demoníacos desquiciados!!! 
Por eso me pregunto ¿Cómo es eso posible?

Mario Vargas Llosa

( Madrid , 30 de Octubre del 2010)

 

Mario Vargas Llosa tiene quien le responda parte II El Tinterillo resistente del Chaco

Respuesta a Vargas Llosa

(Por Manolo Bordón*) Mire don Mario, usted es un gran escritor, he leído varios de sus libros y me copé mucho con mas de uno. Pude verlo en Galerías Pacífico una tarde de medio sol, firmando autógrafos cansados, con la mirada larga del aburrimiento lógico.

 

Usted es una pluma de América y del mundo. Un casi Borges, un casi Benedetti, un casi Gabo, pero a pesar del Nobel que le dieron los que inventaron la dinamita, es menos que cualquiera de ellos, sin nombrar a Pablo Neruda, lo cual sería excesivo de mi parte. El barrio del talento de Cortazar, queda demasiado lejos del suyo.

Al Borges no lo quiero, pero lo admiro en su inteligencia sublime. A veces me sacudo una dosis de El Aleph o me zambullo en la historia del memorioso Funes, que recordaba hasta las hojas de los árboles, y me drogo de sabiduría intelectual, aunque semejantes pajas mentales no sirvan absolutamente para nada. No construyen un hospital, pero ¡Por Dios, que buena Paja cerebral, señor! En realidad a Borges no lo quiero por antiperonista, a nivel de boludismo, de gorila mal, de barrio de ricos, con amigos ricos, no lo quiero por mamengo, porque negó la importancia del fútbol campeón mundial de la negrada, de la perrada de todos los colores, conseguido tal vez con trampa en el tiempo de la sangre torturada, pero que fue alegría para los que seguimos vivos. No lo quiero porque dijo que hubiese querido nacer en Inglaperra. No lo quiero porque fue con sus huesos a Suiza, no lo quiero porque lo admiran en Reikjavik por ser cultor de la cultura de Islandia, fría como su picho. El de Borges. Y posiblemente el suyo, maestro, a esta altura.

Y a usted no lo quiero porque es una mierda, mire. No se confunda, no le digo a usted, le digo a sus pensamientos respecto de mi Patria Argentina. Fíjese lo que ha escrito (el 30 de Octubre de 2010).

"Argentina, un país que era democrático cuando tres partes de Europa no lo eran, un país que era uno de los más prósperos de la Tierra cuando América Latina era un continente de hambrientos, de atrasados”.

Esa Argentina que usted menciona, supongo que es la de principios del siglo XX, cuando los señoritos del barrio Norte, hijos de estancieros terratenientes, que eran hijos de contrabandistas famosos, tiraban manteca al techo en los cabarets de Paris. La manteca era oro en polvo en aquel tiempo de pos guerra. El peso argentino valía cuatro francos franceses, carajo, que opulencia la de los opulentos. Esa democracia a la que alude desde el supino desconocimiento, señor mío, era la del tiempo donde los votos se conseguían con caudillos que encerraban a los electores, los cagaban a palos, les hacían trencito, cadena, trampas de todos los colores. La Democracia de los ricos, el infierno de los pobres que no tenían absolutamente otro derecho que el de ser pobres, pedazo de pelotudo. Democracia de la “Década Infame” con Marcelo T. de Alvear, radical cheto, entregando la Patria en negociados que costaron vidas de los que denunciaron. A ese presidente mi pueblo indígena le debe la “Masacre de Napalpí”, solicitada por el gobernador Centeno y autorizada por semejante bestia.

“Demos”, PUEBLO, “Kratos”, GOBIERNO. Democracia tuvimos cuando vino un coronel a poner orden en la Argentina, después de los tibios y frustrados intentos de Yrigoyen.

Le ganó las elecciones al Imperio Norteamericano cuando el embajador Spruille Braden le orquestó una campaña feroz a favor de Tamborini- Mosca, le publicó el “Libro Azul” lleno de odio y de mentiras y el Coronel, aquel de tanto nombre, le escribió en las paredes “Braden o Perón”. Con tiza, putito, con tiza y con carbón.

Ya era tarde para los gorilas como usted. Ya era demasiado tarde, los negros habíamos entrado, cabecitas negras y descamisados, en la Historia Grande, cuando caminamos 60 kilómetros desde Berisso y La Plata para nadar el Riachuelo, para llegar a la Plaza de Mayo, para mojarnos las patas en las fuentes destinadas solamente al placer de los aburguesados porteños ricos gracias a esos mismos pobres.

Y vino una época de gloria en la Argentina, que usted ni la vivió ni la sintió, como yo, que la siento mía sin haberla vivido por la pelotudez de no haber nacido para entonces, simplemente. Y entonces hubo salario familiar, vacaciones pagas, obra social, aportes jubilatorios, hubo Fundación Eva Perón, campeonatos de fútbol Evita y Juan Perón, hubo máquinas de coser para las mujeres de toda latitud de la Patria, don Vargas Mierda. Hubo gremios de respeto y un movimiento que quedó para siempre, el Movimiento Nacional Justicialista. Y se habló aquí, en las latitudes mas increíbles de este país enorme y despoblado, sin Internet y sin prensa propia, de Justicia social, de la Patria Libre, Justa y Soberana, carajo, que puta no entiende usted, sorete culto.

No le voy a explicar quien fue mi madre, Eva Perón, porque usted no se merece ni siquiera que sea nombrada en su presencia infame y mentirosa. El pueblo argentino sabe bien de quien hablo y porqué le digo esto, basura.

Luego dijo: “El primer país del mundo que acabó con el analfabetismo no fue Estados Unidos, no fue Francia, fue la Argentina con un sistema educativo que era un ejemplo para todo el mundo. Ese país, que era un país de vanguardia ¿Cómo puede ser que sea el país empobrecido, caótico, subdesarrollado que es hoy? ¿Qué pasó?¿Alguien los invadió? ¿Estuvieron enfrascados en alguna guerra terrible? No, los argentinos se hicieron eso ellos mismos. Los argentinos eligieron a lo largo de medio siglo las peores opciones. Eso es. El peronismo es elegir el error, es el partido de los resentidos mas aberrantes, llenos de odio, de rencores viscerales, fascistas, enfermos de rabia inexplicable hacia todo lo bueno que sea diferente a su manera radical y fanática de ver las cosas, son por lo general incultos, ignorantes, mediocres de mediocres! El peronismo es perseverar en el error a pensar de manera masoquista, enfermiza, en las catástrofes que se le han ido sucediendo en la historia moderna del país”.

Y pregunta, inocente y pelotudo:

“¿Cómo se entiende eso? Un país con gentes cultas, absolutamente privilegiado, una minoría de habitantes en un enorme territorio que concentra todos los recursos naturales.¿Por qué no son el primer país de la Tierra ?¿Por qué no tienen el mismo nivel de vida que Suecia, que Suiza?”

Yo le cuento, imbécil, malnacido. En primer lugar, reconoce que en los pagos de San Martín, Rozas, Alem, Yrigoyen, Perón y Evita, superamos el analfabetismo antes que en la Francia de Víctor Hugo, de Emile Zolá, de los poetas malditos Arthur Rimbaud y Paul Verlaine, borrachos, putos y locos, antes que los descendientes de Napoleón Bonaparte y de Rouget de L’Isle, sacamos pal carajo a la infamia del analfabetismo. Tal vez no sepa, reptil malintencionado, que tampoco hay analfabetismo en Cuba, y que en Nicaragua cinco años después de la victoria del pueblo, ya no hubo quien no supiera leer ni escribir. Debería escuchar a Quilapayún cantando “Tío Caimán”.

Ahora bien, bruto de corazón, inteligente DeMente, naides le ha contado que en este lugar del sur del continente, al presidente Yrigoyen lo tumbaron los militares de mierda comandados por un asesino llamado Uriburu?. Y lo tumbaron dos años después de haber ganado las elecciones siendo el comisario de Balvanera, cuando abrumado por la campaña de los ricos que son (o serían ) sus amigos, Vargas Cerdo, decidió irse a su casa abandonando la lid, dos meses antes del comicio, para ser rescatados por los votos de la gente, los mismos votos que después irían a rescatar a Perón, 17 años apenas luego. Fue un seis de septiembre, plumífero de alta clase. “La Prensa” y “La Nación” eran sus adversarios en lo que leía Buenos Aires. Igual que ahora, ¿viste?

Parece que no supo que el 16 de septiembre de 1955 los traidores que adulaban al General, que le hacían reverencias a Evita, esos asquerosos mierdas de Lonardi, Aramburu, Rojas, asesinos de patriotas como los generales Valle, Tanco, el coronel Cogorno, los que ordenaron los fusilamientos en José León Suárez, tan bien narrados por la pluma también fusilada de Rodolfo Walsh.

Había que matar a la Tercera Posición, porque era un pensamiento malo para los derechosos de Yanquilandia, que usted admira, y negativo para los bolcheviques herederos de Stalin, en plena guerra fría. Fíjese que Mao Tse Tung le dijo a estudiantes universitarios de mi país que fueron a rendirle pleitesía. “Así que son maoístas. Si yo viviera en la Argentina sería peronista…”. Quiero recordarle, porque debe saberlo de seguro, que el comandante Mao instaló la revolución industrial desde las granjas comunitarias, con pequeños hornos para fabricar acero, contra la opinión de los genios de Wall Steet: “El acero se hace en Altos Hornos”, lo de Mao es una locura y va a fracasar . Si, era antieconómico, Vargas Cagada: pero fíjese que así Mao, desde la irrazonabilidad, desde la lógica imposible, creó la conciencia industrial que hoy luce China, potencia económica que supera la lógica y la economía de los imperios liberales, neoliberales, esos que usted disfruta y defiende.

Lo que pasó, señor de nadie, es que el Pueblo Argentino se resistió a las armas del imperio que bombardeó la plaza de mayo con aviones facilitados por la Real Fuerza Aérea de Inglaterra, pintados con insignias de la Fuerza Aérea Argentina, y que asesinaron a mis hermanos mayores a mansalva. Es costumbre del Imperio. Años después, La CIA, la ITT y Pinochet, harían lo mismo con Salvador Allende los Andes, que decide morir en el combate. Fue el triste 11 de septiembre de 1973, apenitas asumido el Teniente General Juan Domingo Perón, por tercera vez, a la presidencia de la Nación con el voto abrumador del Pueblo Argentino.

Claro, Perón dijo: “Entre la sangre y el tiempo, prefiero el tiempo”, se subió a la cañonera paraguaya y se fue, evitando una guerra civil que él sabía que ganaría porque tenía todas las guarniciones del interior a su favor y la bronca de sus militares peronistas por el bombardeo criminal del mes de junio.

Y se fue el general. Se instaló en Puerta de Hierro. Lo quiso dejar volver el presidente Illia, pero lo atajaron en Brasil, no jodamos, el Viejo era MUY GRANDE. El Avión Negro de la Liberación era demasiado pesado para los militares de entonces, que ya pensaban comérselo al cordobés, médico, honesto, con el 25% del presupuesto nacional dedicado a educación, y testarudo nada menos que con la industria farmacéutica y Roque Fellatio. O Rokefeller. O algo así, la mierda tiene varios nombres. Por supuesto que estaba a la orden la clase militar golpista y asesina, que usted evidentemente no quiere acordarse ni nombrar en sus preguntas estúpidas. No hicieron campaña política, los carteles serían absurdos: Vote PORONGA Nía. Agarraron, como siempre, los tanques. Y vinieron a la casa de gobierno, vestidos de verde, para que el azul sanmartiniano se enferme de vergüenza.

En el año 1966, a solamente tres años de haber recuperado la Democracia, los militares de ese tiempo volvieron a traicionar a su propio pueblo. Eran tiempos en que la vida valía mucho, don Vargas Solo. Mataron al estudiante Pampillón en Córdoba. Mataron después a Cabral en Corrientes, a Bello en Rosario, a Blanco en Córdoba, de nuevo. Y la negrada peronista no aguantó más. En 1969 los Argentinos pegamos el Cordobazo, saltó a la mierda todo por el aire, quisieron componer algo con el general Levingston, hasta que López Aufranc, comandante del tercer cuerpo de Ejército con asiento en la Docta, le dijo “anda a tu casa” y lo apoyó a Lanusse. Me voy a poner de pie para saludar a este milico. Quiso jugar al ajedrez con Perón, aquel desde España le fue cambiando los alfiles, que eran sus emisarios, le inventó el movimiento pendular, y mientras entrenaba la guerrilla montonera de Vaca Narvaja, Pepe Firmenich, Cirilo Vicente Perdía, Norma Arrostito, los hermanos Abal Medina. Nilda Garré (casada con uno de ellos), negociaba elecciones libres sin proscripción.

Lanusse era muy poco para Perón. El 10 de abril de 1972, con una hora de diferencia, los Montoneros matan en Rosario al general Juan Carlos Sánchez, comandante del Segundo Cuerpo de Ejército y luego el E.R.P fusila al jefe de la Fiat en la Argentina, Oberdam Sallustro. Se terminó la joda. El embajador Argentino en España va a puerta de Hierro y le pide a Perón que condene estos hechos de guerra. El General, mientras alimentaba a sus gansos, le dijo al representante de la dictadura… “Si yo tuviera 20 años y viviera en la Argentina, sería guerrillero”. Obvio, el embajador renunció. Y el Movimiento Pendular terminó, igual que si yo me pusiera a jugar al ajedrez con Boris Spassky, Najdorf o Capablanca. Lanusse aceptó las elecciones y el 11 de marzo de 1973 la Argentina reventó las urnas. Cámpora-Solano Lima le ganaron por paliza a la fórmula radical Balbín-Gamond. Asumieron, renunciaron, Perón quiso a Balbín compañero de lista, se opusieron López Rega y Rucci, chau tu plata, la fórmula Perón-Isabel Martínez de Perón anticipó la catástrofe. Murió el jefe después de devolverle a los paraguayos los trofeos malhabidos de la guerra de la Triple Alianza de la Traición (de Mitre, si, el mismo de los que dirigen HOY el diario LA NACION, no es casualidad).

Entonces, Vargas Turro, no manipules las palabras. Porque soy un tinterillo de un pueblo chiquito que se llama Resistencia, capital de la provincia mas pobre de mi país riquísimo, que se llama Chaco (territorio de cacería) y no tengo miedo a tu nombre ni a tu pluma. Porque tengo memoria. Porque estamos como estamos por mentirosos como vos, o negadores de nuestra bellísima impronta, como el Ciego Borges, que obviamente no pudo verla.

Agarro mi notebook pedorra, y me apresto a contestarte. Por si acaso estas letras llegan a tus ojos, te digo que me gustaría que no lo tomes como un insulto, aunque claro que te he insultado, pero mucho menos que vos a mí con tu texto ajeno a palabrotas. No preguntes por qué estamos así. Tuvimos una guerra por las Malvinas, con muertos de verdad, ¿O te olvidaste? Otra vez, como el 20 de noviembre de 1845, los imperios se alían aunque sean enemigos para derrotar a los pequeños pueblos soberanos. Mansilla y 300 argentinos resistiendo en la Vuelta de Obligado a barcos de guerra de ingleses y franceses, que precedían a barcos mercantes con manufacturas industrializadas de sus países. La orden de combate la dio el Brigadier General don Juan Manuel de Rozas. Y se luchó hasta la tarde. Pasó la armada conjunta de los enemigos, llegaron hasta Asunción del Paraguay. Fue la primera y la única vez, porque el mundo reconoció que no había libre navegabilidad de ríos interiores en un país soberano. Y San Martín, cinco años antes de morir en Boulogne Sur Mer, le dona su sable corvo nada menos que al Brigadier, si, a don Juan Manuel, si, al de la Mazorca, si, aunque no te guste, gorila extranjero en América Latina, si, a vos te digo, hijo de puta.

Dijiste también: “Porque los argentinos no han querido. Han querido en cambio ser pobres. Seguir a ´caudillos´ de pacotilla, ´salvadores´ de porquería, locos, desquiciados por su mismo odio a todo lo que sea diferente a su locura. Han querido vivir bajo dictaduras, han querido vivir dentro del mercantilismo más espantoso. Hay en esto una responsabilidad del pueblo argentino”.

“Para mí es espantoso lo que ha ocurrido en Argentina. La primera vez que fui allí quedé maravillado. Un país de clases medias, donde no había pobres en el sentido latinoamericano de la pobreza. ¿Cómo pudo llegar a la presidencia una pareja tan diabólica, manipuladora, populistas en grado extremo, corruptos de calle, como los Kirchner gobernando ese país? ¡Al menos ya uno no esta! ¡Esperemos que la que queda no pueda seguir hundiendo a ese otrora gran país argentino!”

“Sin embargo, a juzgar por sus diabólicas relaciones estrechísimas con el desquiciado, paria, bestia troglodita, de la extinta y queridísima República de Venezuela, todo parece indicar que ahora ´Cristinita´ se apegará aun más a ese escoria, aprendiz de dictadorzuelo, quien ya bastante le ha financiado su mandato a costa de los dineros del noble pero incompresiblemente inerte pueblo venezolano. ¡Qué degradación política, qué degradación intelectual! Argentina y Venezuela, dos países extraordinarios vueltos pedazos por una sarta de demoníacos desquiciados!!!

Por eso me pregunto ¿Cómo es eso posible?”

Mario Vargas Llosa
(Madrid , 30 de Octubre del 2010)

Bueno, don Mario, si no le gusta mi explicación, que seguro no le gusta, puede usted irse a la reputa concha de la Madre que lo parió.

(*)Fotógrafo ambulante, tinterillo
La Rioja 333
(3500) Resistencia Chaco
manolobordon1@gmail.com

 

yo diria más que senil, pero queda feo...
 


MARIO VARGAS LLOSA ESTA SENIL!!!!!!

 

Y TAMBIEN IDIOTA. ES OFENSIVO, PERO HAY QUE SABER

 

LO QUE ESTE "PREMIO NOBEL" ANDA ESCRIBIENDO. TERESINKA

 


 

Comentario de Mario Vargas Llosa

(30 de Octubre del 2010)


 (Contundente y preciso)

“Argentina, un país que era democrático cuando tres partes de Europa no lo eran, un país que era uno de los más prósperos de la Tierra cuando América Latina era un continente de hambrientos, de atrasados.

El primer país del mundo que acabó con el analfabetismo no fue Estados Unidos, no fue Francia, fue la Argentina con un sistema educativo que era un ejemplo para todo el mundo. Ese país, que era un país de vanguardia ¿Cómo puede ser que sea el país empobrecido, caótico, subdesarrollado que es hoy?¿Qué pasó?¿Alguien los invadió? ¿Estuvieron enfrascados en alguna guerra terrible?.

No, los argentinos se hicieron eso ellos mismos. Los argentinos eligieron a lo largo de medio siglo las peores opciones.

Eso es. El peronismo es elegir el error, es el partido de los resentidos mas aberrantes, llenos de odio, de rencores viscerales, fascistas, enfermos de rabia inexplicable hacia todo lo bueno que sea diferente a su manera radical y fanática de ver las cosas, son por lo general incultos, ignorantes, mediocres de mediocres! El peronismo es perseverar en el error a pesar de manera masoquista, enfermiza, en las catástrofes que se le han ido sucediendo en la historia moderna del país.


 

¿Cómo se entiende eso?. Un país con gentes cultas, absolutamente privilegiado, una minoría de habitantes en un enorme territorio que concentra todos los recursos naturales.¿Por qué no son el primer país de la Tierra ?¿Por qué no tienen el mismo nivel de vida que Suecia, que Suiza?


 

Porque los argentinos no han querido. Han querido en cambio ser pobres. Seguir a "caudillos" de pacotilla, "salvadores" de porquería, locos, desquiciados por su mismo odio a todo lo que sea diferente a su locura. Han querido vivir bajo dictaduras, han querido vivir dentro del mercantilismo más espantoso. Hay en esto una responsabilidad del pueblo argentino.


 

Para mí es espantoso lo que ha ocurrido en Argentina . La primera vez que fui allí quedé maravillado. Un país de clases medias, donde no había pobres en el sentido latinoamericano de la pobreza. ¿Cómo pudo llegar a la presidencia una pareja tan diabólica, manipuladora, populistas en grado extremo, corruptos de calle, como los Kirchner gobernando ese país? Al menos ya uno no esta! Esperemos que la que queda no pueda seguir hundiendo a ese otrora gran país argentino!


 

Sin embargo, a juzgar por sus diabólicas relaciones estrechísimas con el desquiciado, paria, bestia troglodita, de la extinta y queridísima Republica de Venezuela, todo parece indicar que ahora "Cristinita" se apegara aun mas a ese escoria, aprendiz de dictadorzuelo, quien ya bastante le ha financiado su mandato a costa de los dineros del noble pero incompresiblemente inerte pueblo venezolano. ¡Qué degradación política, qué degradación intelectual! Argentina y Venezuela, dos países extraordinarios vueltos pedazos por una sarta de demoníacos desquiciados!!! 
Por eso me pregunto ¿Cómo es eso posible?

Mario Vargas Llosa

( Madrid , 30 de Octubre del 2010)

 




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Formosa y la muerte Brutal represión policial a Tobas argentinos

 

CENTRO CULTURAL ALEJANDRO OLMOS
en PROYECTO NACIONAL
Cervantes 50 - Villa Luro - Capital Federal
Tel.: 3535 - 2174
Correo: centroculturalalejandroolmos@gmail.com
Página: http://centroculturalalejandroolmos.blogspot.com

 

Otra vez Formosa y la muerte:Brutal represión policial a Tobas

Tres personas murieron -dos aborígenes y un policía- producto de la represión policial durante el enfrentamiento que se produjo al intentar liberar un corte de ruta en Colonia La Primavera.
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La diputada nacional por la provincia de Formosa, Silvia Vázquez, comunicó la muerte de un segundo aborigen que estaba herido de gravedad tras la represión policial de ayer en un piquete en la ruta nacional 86.

"Me acaban de confirmar la muerte de otro aborigen", dijo la legisladora provincial en diálogo con el canal de noticias C5N y volvió a responsabilizar al gobernador Gildo Insfrán por la batalla campal, donde también falleció un policía.

"No me puedo descifrar la mente de un genocida", dijo Vázquez en referencia al mandatario provincial y aseguro que "la situación en la provincia no da para más, amerita la intervención federal".

En tanto, un grupo de manifestantes protesta frente a la Casa de la provincia de Formosa, en Hipólito Yrigoyen al 1400, en el centro porteño.

Enrique Mamani, vocero de los pueblos originarios, denunció que todavía hay 30 aborígenes detenidos tras la represión policial y aseguró que el número de heridos en la refriega "es indeterminado".

REVOLUCION O REFORMA EN CUBA capac argentina a 16

Revolución o reforma en Cuba

23 Noviembre 2010 20 Comentarios

Cincuenta veces Cuba

Cincuenta veces Cuba. Foto: Kaloian

Dentro de pocos meses la Revolución cubana cumplirá su primer medio siglo de haberse declarado socialista. Existía en el país una tradición revolucionaria que se remontaba a los orígenes de la nación: las necesidades vitales (económicas) de la población nacida en la colonia -de la esclava, por supuesto, de ascendencia africana o asiática, por momentos mayoritaria; pero también de la criolla, hija de peninsulares e isleños españoles–, solo podían ser satisfechas desde presupuestos éticos. Hasta que esas necesidades no cuajaron en moldes justicieros, no se fraguó el sentimiento independentista.

El primer acto en pos de la independencia, fue inevitablemente de justicia: la liberación de los esclavos. Una rara identidad de lo ético y de lo útil engendraba la Patria. José Martí hablaría dos décadas después de “la utilidad de la virtud”. Cuando le correspondió organizar la nueva guerra, no habló de nación -un concepto viciado por sus usos metropolitanos, y por reivindicaciones raciales–, sino de Patria, que era, decía, Humanidad. Y paradójicamente, no creó un Partido Independentista, sino uno que nombró, para siempre, Revolucionario.

Una importante cualidad animaba el pensamiento martiano, profundamente revolucionario: hombre culto, de fina sensibilidad y extraordinarios conocimientos científicos, Martí rechazó el materialismo vulgar, en el fondo idealista, del positivismo, al que se adherían muchos de sus coetáneos. Había en Martí un “loco” indomable, que rechazaba de forma casi instintiva el acatamiento pasivo de los “hechos” sociales: si algún antecedente tuvo la frase convertida en graffiti por una mano anónima en una calle parisina del 68 del siglo siguiente, esa que pedía que fuésemos realistas, e hiciéramos lo imposible, fue quizás el realismo político del decimonónico Martí.

En algún texto he propuesto una diferenciación conceptual entre el “deber ser” y el “poder ser” martiano; el primer concepto ignora la realidad en todas sus facetas -lo visible, lo fáctico, y lo posible, lo latente–, para aferrarse a un ideal no ratificado por la práctica, y ajustar artificialmente la realidad al modelo; el segundo, parte de la existencia de diferentes posibilidades latentes en la sociedad, todas reales, aunque no totalmente manifiestas, y de la certeza de que la realización de cualquiera de ellas puede y debe impulsarse de forma conciente. Los positivistas recolectaban datos, y en nombre de la ciencia, al decir de Martí y con verbo de su invención, “insecteaban por lo concreto”; en oposición, pedía un vuelo de cóndor, en el que participase la intuición como forma del saber. Los positivistas eran esencialmente reformistas, José Martí fue un revolucionario.

¿Y esto qué tiene que ver con el socialismo cubano? El hilo de Ariadna solo sirve para encontrar el pasado, jamás para hallar el futuro; el presente aún puede conducir a diferentes futuros. Decir, como alegan sus enemigos, que la Revolución se ha inventado una historia teleológica, es una mala treta. Salto por sobre simplificaciones y esquematismos manualescos, siempre presentes: la Revolución cubana cuenta con una sólida tradición histórica. Tanto es así, que algunos ideólogos de la contrarrevolución propusieron en los noventa la existencia de dos líneas matrices en paralelo (necesitados ellos de una): la moderna, capitalista, que transitaba por los diversos reformismos -en la Cuba decimonónica, el anexionismo y el autonomismo, y en la del siglo XX, un capitalismo dependiente que finalmente se adhería a posturas neo-anexionistas o neo-autonomistas–, y que partía de los primeros patricios blancos, en los que aún la justicia y el interés de clase no se fundían, y llegaba hasta los actuales empresarios cubano americanos, en los que ya nunca la una y los otros encontrarán espacio común; y por la otra, la que llamaron antimoderna, utópica -en un sentido despectivo–, por anticapitalista, en la que juntaron sin recato y con razón a Martí y a Fidel.

En la historia de Cuba dos conceptos adquirieron un sentido opuesto, excluyente: la Revolución fundacional, propiciadora del nacimiento de la Patria, y la Reforma conservadora, asidero de una elite entreguista, antinacional. El espíritu revolucionario que necesitaba la independencia y el reformista, que necesitaba la dependencia. Los autonomistas finiseculares que clamaban por la hispanidad imperecedera de Cuba, cuando las únicas alternativas fueron la Anexión a Estados Unidos o la Independencia Absoluta, optaron por la primera.

En una carta inédita del 3 de septiembre de 1899, dirigida al anexionista cubano-americano José Ignacio Rodríguez -que se conserva en los archivos de la Biblioteca del Congreso en Washington–, el presidente del Partido Liberal Autonomista cubano, José María Gálvez expresaba en tono conspirativo: “La independencia absoluta es la ilusión del día fomentada por los ‘patrioteros’ y acariciada por la turba mulata. Conviene desvanecerla antes de emprender la demostración de que á la anexión ha de llegarse de todos modos, á la manera que para los católicos por todos los caminos se va a Roma. Creo haberte dicho antes y repito ahora que suspiran por la anexión todos los que tienen algo que perder, los que aspiran á adquirir, y la masa general de españoles”. De cualquier manera, para el que quiera ver por el ojo de la cerradura la reconstrucción de la historia que haría una victoriosa contrarrevolución cubana, asómese a las actuales sociedades este-europeas.

Pero la tradición revolucionaria en Cuba había recorrido también los caminos del marxismo en la primera mitad del siglo XX. Importantes intelectuales cubanos como Mella, Martínez Villena y Marinello, por solo citar a tres, fueron dirigentes partidistas; otros, colaboradores o simpatizantes del Partido. Los obreros cubanos y los estudiantes mostraban una impresionante pléyade de mártires y de líderes más o menos cercanos a los ideales socialistas. La ola revolucionaria de 1959 -antecedida por la del 33, que no tuvo una fuerza centrífuga que halara a sus diversos componentes–, unió esta vez a todos: las divergencias y los sectarismos fueron barridos por los acontecimientos, y los pocos que no fueron capaces de superar viejos rencores o ansiados protagonismos, desaparecieron del entramado histórico.

La gesta libertaria del Movimiento 26 de julio fue nuevamente un desafío a lo aparentemente imposible: asaltos al cielo, travesías marítimas y desembarcos fantasmales, y la frase de Fidel al reunir apenas a ocho sobrevivientes del desembarco y siete fusiles, frente a un ejército bien armado y la previsible hostilidad del imperialismo más poderoso de la Tierra, “¡ahora sí ganamos la guerra!”. Del programa esbozado en La Historia me absolverá, pasando por la Primera Declaración de La Habana, hasta el día 16 de abril de 1961 en que se proclama el carácter socialista de la Revolución, han transcurrido veloces los acontecimientos. Una Revolución que transitó del anticolonialismo del siglo XIX al antiimperialismo del XX, era necesariamente anticapitalista. Buscar explicaciones externas al proceso, especular sobre las consecuencias que hubiese tenido una reacción más comprensiva por parte del gobierno estadounidense, es ignorar la naturaleza de los sucesos y de sus protagonistas: o era anticapitalista o no era. Fidel lo explica así en el Editorial del número inicial de la revista Cuba Socialista, en septiembre de 1961: “El 16 de abril, cuando acompañábamos a las víctimas del cobarde ataque aéreo del día anterior, puestas en tensión todas las fuerzas nacionales, respirándose ya la atmósfera de la agresión inminente, en víspera de la batalla contra el imperialismo que todo el mundo adivinaba, se proclamó el carácter socialista de la Revolución.

La Revolución no se hizo socialista ese día. Era socialista en su voluntad y en sus aspiraciones definidas, cuando el pueblo formuló la Declaración de La Habana. Se hizo definitivamente socialista en las realizaciones, en los hechos económicos-sociales cuando convirtió en propiedad colectiva de todo el pueblo los centrales azucareros, las grandes fábricas, los grandes comercios, las minas, los transportes, los bancos, etc. El germen socialista de la Revolución se encontraba ya en el Movimiento del Moncada, cuyos propósitos, claramente expresados, inspiraron todas las primeras leyes de la Revolución. (…) Y dentro de un régimen social semi-colonial y capitalista como aquel, no podía haber otro cambio revolucionario que el socialismo, una vez que se cumpliera la etapa de la liberación nacional”

La brújula de navegación marcaba la ruta del Este europeo, pero nuestros padres, más que al hipotético lugar de llegada, miraban al de partida, con sus tareas sociales pendientes y sus poderosos enemigos al acecho. El comando que se hizo de la embarcación no provenía del Partido (Comunista) -muy bien organizado en Cuba, con una historia heroica, pero demasiado enredado en los saberes de su tiempo y en las tácticas de lo inmediato–, y no traía manuales de navegación. Eran jóvenes irreverentes, melenudos y barbudos, que despreciaban las normas burguesas de comportamiento e invadían con sus botas guerrilleras los salones de la burguesía derrotada; estadistas que al ser rechazados en los hoteles neoyorkinos de lujo, amenazaban con instalarse en carpas improvisadas en los jardines de Naciones Unidas o aceptaban gustosos una habitación en un modesto hotel del barrio negro de Harlem (eran tiempos de segregación racial legalizada en Estados Unidos). Pero no eran hombres y mujeres políticamente inmaduros; Fidel, en específico, había leído concienzudamente textos de Marx y Lenin, de historia, conocía en profundidad la realidad de su país -la visible y la latente–, poseía un optimismo revolucionario arrollador (solo es posible, lo que se cree posible), y un instinto político poco común.

Como todos, vivió el diario, acelerado aprendizaje, que propicia una Revolución. En ellos es norma el apego a un código ético estricto que se expresó desde los días de la Sierra en el trato a los prisioneros enemigos y a los campesinos del entorno, y después, en la relación con el pueblo y en los compromisos internacionales. A pesar de ello, dijo Fidel hace cinco años y repitió en días pasados, “entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo”. Pero también dijo: “¿Qué sociedad sería esta, o qué digna de alegría cuando nos reunimos en un lugar como este, un día como este, si no supiéramos un mínimo de lo que debe saberse, para que en esta isla heroica, este pueblo heroico, este pueblo que ha escrito páginas no escritas por ningún otro en la historia de la humanidad preserve la Revolución?” Porque hay que decir que el socialismo cubano nunca dejó de buscarse, de rectificarse, de recomenzarse: cada década marca de alguna manera un nuevo comienzo, una nueva búsqueda.

Suele decirse con malévola intención o desconocimiento, que las masas enardecidas que acompañan a un proceso revolucionario carecen de voluntad propia. En realidad, solo una Revolución es capaz de transformar a las masas en colectivos de individualidades, solo un proceso revolucionario convierte a los individuos en sujetos, en actores de su destino.

La escena de la película Madagascar en la que la protagonista se busca inútilmente en una foto aérea de una concentración masiva publicada en un periódico de la época, convencida de que se hallaría en ella, es muy reveladora: esa mujer no concebía que su rostro no apareciese, porque se sentía protagonista de aquel suceso, por más que estuviese acompañada por un millón de cubanos.

El heroísmo individualizado y el heroísmo anónimo son dos expresiones, a veces complementarias, a veces contrapuestas, de una Revolución. Una Revolución es el proceso mediante el cual las masas empiezan a conformar colectividades de individuos. En la medida en que ese proceso se complete o deshaga, triunfa o fracasa. En Cuba, dice el Che, “este ente multifacético no es, como se pretende, la suma de elementos de la misma categoría (reducidos a la misma categoría, además, por el sistema impuesto), que actúa como un manso rebaño”. No obstante, continúa, “vistas las cosas desde un punto de vista superficial, pudiera parecer que tienen razón aquellos que hablan de la supeditación del individuo al Estado; la masa realiza con entusiasmo y disciplina sin iguales las tareas que el gobierno fija (…)”. Y avanza una hipótesis de trabajo verdaderamente revolucionaria: “Lo difícil de entender para quien no viva la experiencia de la Revolución es esa estrecha unidad dialéctica existente entre el individuo y la masa, donde ambos se interrelacionan y, a su vez la masa, como conjunto de individuos, se interrelaciona con los dirigentes”.

Uno de los aportes y de las fortalezas del socialismo cubano, ha sido esa relación múltiple: la masa y cada individuo de una parte; la masa como conjunto de individuos y sus principales dirigentes, de la otra. Vuelvo sobre un ejemplo que suelo utilizar por su ejemplaridad: el Gobierno revolucionario podía tomar la decisión de enviar azúcar al pueblo chileno en época de la Unidad Popular, pero Fidel se dirigió a ese millón de cubanos que protagonizaba la Revolución con su presencia en la Plaza, y le preguntó, ¿está cada uno de ustedes, en disposición de donar una libra de azúcar de la que reciben por la libreta de abastecimiento al pueblo chileno? La inmensa mayoría de los presentes levantó conmovido su brazo, en señal de aprobación. Cada ciudadano, de forma individual, como si se tratara de un acuerdo entre vecinos, donaba parte de su escasa cuota de azúcar a un pueblo hermano. Los Lineamientos Económicos y Sociales que debatirá y aprobará el próximo Congreso del Partido se discutirán antes en todos los centros de trabajo y vecindarios del país. No es la primera vez, ha sido una práctica común en nuestra historia revolucionaria.

Siendo como fue una Revolución auténtica, la cubana nunca se percibió -y la verdad, tampoco hubiese podido hacerlo, aún de querer–, como asunto interno: fue Primer Territorio Libre de América, y en esencia, un eslabón de la Revolución mundial. Por primera vez en la historia, la vocación internacionalista de un estado revolucionario no se ejercía desde los presupuestos, los prejuicios o los intereses de un país de mayor desarrollo, hacia países o regiones de menor desarrollo. Cuba alzó la vista hacia sus hermanos de infortunio como un igual: de pobre a pobre, de ex colonia a colonia. Y sobrevivió, por cierto a los llamados “hermanos mayores” de Europa: hoy la Revolución cubana tiene más edad de la que tenían esos estados cuando se desmoronaron.

El internacionalismo cubano se practicó como deber, no como favor. Compartió médicos, maestros, soldados, guerrilleros. Por eso acostumbraba a recibir la solidaridad con agradecimiento, convencida de que no recibía un favor, sino un trato justo. Fidel fundó como estadista una nueva práctica del internacionalismo, ajena a todo interés geopolítico, que se nutre del humanismo revolucionario, pero rechaza toda pretensión ideologizante -o evangelizadora de una doctrina revolucionaria–, salvo aquella que emana del ejemplo, como diría el Che. La Internacional comunista dispersaba a sus emisarios sin duda heroicos por el mundo, con una misión “evangelizadora”, similar en su carácter, aunque diferente en propósitos, a la del misionero católico o protestante.

El médico cubano no habla de política, cura a ricos y a pobres, a neoliberales y a comunistas, a niños y a delincuentes; puede colaborar incluso con autoridades sanitarias de gobiernos fascistas si de salvar vidas se trata -como ocurrió en la Nicaragua de Somoza, en los días posteriores al terremoto–, o con instituciones de estados con los que no existen ni se reclaman relaciones diplomáticas. En 1991 sobrevino el Derrumbe: del horizonte, de la moda revolucionaria, para los que siempre navegan según la corriente, de las relaciones comerciales más justas. El bloqueo cerró todas las puertas y apagó la luz, no solo la eléctrica. Miles de cubanos salimos cada día en bicicletas al trabajo, llevando en la parrilla a la esposa y al hijo pequeño, dejando en casa, pospuestos, muchos proyectos de vida que parecían factibles. En momentos de momentánea pérdida del sentido de orientación, nuestra Revolución conservó sin embargo la pequeña llama que evitó el congelamiento.

El socialismo cubano reorientó sus esfuerzos a la sobrevivencia de las más elementales conquistas; aún así, en 1998, cuando la palabra internacionalismo parecía olvidada, dispersó sus guerrillas médicas por Centroamérica y Haití e inició una nueva etapa de labor solidaria. Ese año marcó también el triunfo electoral de Hugo Chávez en Venezuela y el inicio de una nueva era de revoluciones constitucionales en América Latina. La dura batalla por la sobrevivencia de Cuba y su defensa de los principios socialistas e internacionalistas, permitieron a la postre ese renacimiento colectivo.

¿Es el socialismo cubano un hecho histórico del siglo XX?, ¿existe un socialismo del siglo XXI que lo relega al pasado, para estudio de academias?, ¿fracasó el socialismo cubano? Más de veinte años después de la caída de los otros, Cuba reajusta su economía, buscando acomodar sus fuerzas, esencialmente humanas, en un mundo hostil, y en circunstancias revolucionarias diferentes. ¿Es obsoleto el concepto de Revolución? No voy a recordar la definición fidelista, que lo ubica en un plano esencialmente ético. De alguna manera, los cubanos parecemos más centrados y terrenales ahora, pero nuestros sueños escritos y nuestras realizaciones colosales permanecen intactos; Esta es una Revolución que hizo posible lo imposible en un pequeño país del Tercer Mundo, permanentemente sometido a un bloqueo económico y a una guerra mediática: con índices de educación y salud del Primer Mundo, Cuba estableció pautas en la relación de sus líderes con las masas, del Partido revolucionario con su pueblo.

La actualización de su modelo económico no es reformista; en la historia de Cuba, como hemos visto, la Reforma conduce a la ruptura entre lo ético y lo justo. “El país tendrá mucho más -ha reiterado Fidel–, pero no será jamás una sociedad de consumo, será una sociedad de conocimientos, de cultura, del más extraordinario desarrollo humano que pueda concebirse, desarrollo de la cultura, del arte, de la ciencia [...] con una plenitud de libertad que nadie puede cortar. Eso lo sabemos, no hay ni que proclamarlo, aunque sí recordarlo”.

Cuba ha creado una sociedad más diversa, porque ha enriquecido a sus individuos; su millón de profesionales, su población con un mínimo de noveno grado escolar, es la mayor de sus conquistas. El capitalismo incentiva el individualismo; el socialismo no siempre ha sabido o ha podido desencadenar al máximo, como un interés social, las potencialidades del individuo. La actualización cubana de su economía, potencia esas posibilidades. Sería probablemente extemporáneo debatir ahora sobre el llamado guevarismo, o sobre la relación exacta, útil y justa, de los estímulos materiales y morales en un país sin recursos. Vivimos una etapa cualitativamente distinta, y los revolucionarios dejaríamos de serlo si no superamos viejos estereotipos. “En este mundo real, que debe ser cambiado, todo estratega y táctico revolucionario tiene el deber de concebir una estrategia y una táctica que conduzcan al objetivo fundamental de cambiar ese mundo real. Ninguna táctica o estrategia que desuna sería buena”, ha reiterado Fidel en días pasados. El modelo económico y social capitalista ha fracasado, y Cuba rechaza el consumismo inherente al modo de producción capitalista.

Se demoniza a Cuba por no haber podido impedir el resurgimiento de la prostitución, aunque la solución implícita, la capitalista, significaría su masificación. Se acusa a Cuba de no haber podido contener ciertas injustas diferencias sociales y la solución capitalista sería acrecentarlas, hacerlas más hondas, injustas e irreversibles. Cada médico o deportista que deserta es la victoria de la “normalidad” frente al sueño de una sociedad solidaria. Pero la deserción (que es la renuncia de alguien a su presunta “anormalidad”) es presentada como un hecho en sí anormal, extraordinario. El cubano que deserta no es definido en función de sus intereses personales -como suele ser normal en este mundo–, sino como expresión de una posición política. Las imágenes que se trasmiten desde Cuba se regodean en los rincones sucios y demacrados de la ciudad, en los bordes más pobres de una sociedad estrangulada por el bloqueo. Los espacios bonitos se consideran falsos o manipulados. No importa que los espacios “feos” sean normales -y por eso poco interesantes–, en otras ciudades latinoamericanas. La normalidad cubana debe ser destruida, para que Cuba sea tan normal como los restantes países del Tercer Mundo. Sobre todo porque Cuba no acaba de admitir -ni admitirá–, la más importante y definitoria normalidad: la del “libre mercado” (concepto que en la gran prensa se roba los significados de democracia y de libertad).

Pienso para concluir, que no es posible construir la justicia deseada desde la pobreza, y que de alguna manera, los países del Tercer Mundo debemos levantarnos juntos. El ALBA -fundada sobre la experiencia del internacionalismo cubano–, ofrece una respuesta incipiente. No hay modelos para el socialismo, pero hay principios, y un horizonte único: el anticapitalismo. Creo que el socialismo cubano lejos de ser un proyecto del siglo XX, lo es del XXI; la Humanidad retomará sus “locuras” más hermosas, y por ello más necesarias, cuando esté en condiciones de universalizarlas. Mientras, esta pequeña isla de Utopía no cejará en su empeño de crecer y de compartir sus conquistas.

(Tomado de La Isla desconocida)