lunes, 4 de junio de 2012

versión de Gary Prado traducción de Eladio González Toto Museo Che Guevara Argentina Nyls Ponce

Nyls querido hermano:  hace un tiempo recibí el mismo mensaje e inmediatamente

descarté reproducirlo, pues soy neófito en política pero mi alma es un cedazo de

las mierdas armadas por la CIA.  El pueblo cubano me nutrió durante veinte años

con transparentes mensajes guevaristas y lo dicho por el boliviano no tiene NADA

QUE VER con el amado por su querido pueblo cubano.

No intenten ver aquí a un setentón tratando de quedar bien parado (Gary) .  Vean

(intenten los cubanos, cosa que les costará muchísimo) lo que el sistema capitalista

injerta día a día, hora a hora, mes a mes, año a año, década a década a todo humano

que viva fuera de la isla bien amada y mejor defendida por Ernesto Che Guevara de

la Serna. Ellos bregan por denostarlo, disminuirlo, obliterarlo, ensuciarlo, empañarlo,

derrotarlo.  Porque Ernesto el Che es peligrosísimo a 45 años del “MAGNICIDIO”,

¿ ó es poca cosa haber “ASESINADO AL HOMBRE NUEVO” ?. 

Los estudiosos del animal llamado “ser humano” serán quienes puedan determinar

si la muerte física del macho dominante, (en este caso el CHE) provoca en los otros

miembros de la tribu – clan - manada una reafirmación neohereditaria que los imbrica

con potencialidades que de otro modo no pudieran adquirir.  No es Gary el problema

captor, enemigo y hoy diluído historiador.  El problema es aquel que nunca muere.

Nuestro gigante cubanoamericano el Che Guevara.

Solo confirmarte hermano que estás en lo cierto con respecto al captor del guerrillero

Heroico.   Un revolucionario abrazo.   Eladio González   toto.

 

 

De: Nyls Ponce [mailto:nyls@igp.minbas.cu]
Enviado el: Lunes, 04 de Junio de 2012 09:33 a.m.
Para: 'Eladio Gonzalez'; 'enrique montalva'; 'mario roberto'; 'francisco ramirez cuellar'; 'Daniel Calcines'
Asunto: RV: versión de Gary Prado

 

Bueno, aquí van mis ideas al respecto de lo que hace unos minutos les envié: lo que pienso es que este militar boliviano, de 73 años ya, viviendo en otra situación histórica, lo que está haciendo es tratando de “limpiarse”. No era el estilo del Ché. Esa respuesta de que otros niveles tomaron la decisión por el de ir a Bolivia, esa no es del Ché. Todo el mundo en Cuba, desde que estaba den la guerrilla con Fidel, sabía que ya había dicho que de aquí se iría a combatir a otro lado(recuerdo que entonces los cubanos pensábamos que se iría a Santo Domingo a combatir a Trujillo). Y esa interacción verbal y su preocupación de donde iba a ser juzgado tampoco es del Ché.No creo en lo absoluto que el Ché haya entrado en ese diálogo. Este hombre, ahora, está tratando de quedar bien y limpio ante la historia ante un crimen que ahora todos reconocen

Nyls

 

versión un argentino sobre la mentira de Gary Prado y de la CIA

Nyls querido hermano:  hace un tiempo recibí el mismo mensaje e inmediatamente

descarte reproducirlo, pues soy neófito en política pero mi alma es un cedazo de

las mierdas armadas por la CIA.

No intenten ver aquí a un setentón tratando de quedar bien parado (Gary) .  Vean

(intenten los cubanos, cosa que les costará muchísimo) lo que el sistema capitalista

injerta día a día, hora a hora, mes a mes, año a año, década a década a todo humano

que viva fuera de la isla bien amada y mejor defendida por Ernesto Che Guevara de

la Serna. Ellos bregan por denostarlo, disminuirlo, obliterarlo, ensuciarlo, empañarlo,

derrotarlo.  Porque Ernesto el Che es peligrosísimo a 45 años del “MAGNICIDIO”,

¿ ó es poca cosa haber “ASESINADO AL HOMBRE NUEVO” ?. 

Los estudiosos del animal llamado “ser humano” serán quienes puedan determinar

si la muerte física del macho dominante, (en este caso el CHE) provoca en los otros

miembros de la tribu – clan - manada una reafirmación neo hereditaria que los y NOS

imbrica con potencialidades que de otro modo no pudieran/AMOS adquirir.  No es Gary

el problema, captor, enemigo y hoy diluído historiador mentiroso, siempre a sueldo del

amo (la CIA).    El problema es aquel que nunca muere, nuestro gigante cubanoamericano

el Che Guevara.

Solo coincidir hermano en que estás en lo cierto con respecto al captor del guerrillero

heroico.     Un revolucionario abrazo.     Eladio González   toto.

 

De: Nyls Ponce [mailto:nyls@igp.minbas.cu]
Lunes, 04 de Junio de 2012

versión de Gary Prado

Bueno, aquí van mis ideas al respecto de lo que hace unos minutos les envié: lo que pienso es que este militar boliviano, de 73 años ya, viviendo en otra situación histórica, lo que está haciendo es tratando de “limpiarse”. No era el estilo del Ché. Esa respuesta de que otros niveles tomaron la decisión por el de ir a Bolivia, esa no es del Ché. Todo el mundo en Cuba, desde que estaba den la guerrilla con Fidel, sabía que ya había dicho que de aquí se iría a combatir a otro lado(recuerdo que entonces los cubanos pensábamos que se iría a Santo Domingo a combatir a Trujillo). Y esa interacción verbal y su preocupación de donde iba a ser juzgado tampoco es del Ché.No creo en lo absoluto que el Ché haya entrado en ese diálogo. Este hombre, ahora, está tratando de quedar bien y limpio ante la historia ante un crimen que ahora todos reconocen

Nyls

Invitamos a Jornada de Capacitación Docente Martes 12/06

De: CECA Argentina [mailto:cecaargentina2@gmail.com]
Enviado el: Lunes, 04 de Junio de 2012 07:42 p.m.
Para: undisclosed-recipients:
Asunto: Fwd: Invitamos a Jornada de Capacitación Docente Martes 12/06

 

---------- Mensaje reenviado ----------
De: Museo Bernasconi <museobernasconi@gmail.com>
Fecha: 4 de junio de 2012 16:48
Asunto: Invitamos a Jornada de Capacitación Docente Martes 12/06
Para:



 

Museo Bernasconi
49415550 int 117
www.museobernasconi.blogspot.com


--
María Cristina Holguin
Representante
CECA Argentina
www.cecaargentina.com.ar

tres rostros del mismo crimen genocida Argentina judia Europa cristiana Armenia

Principio del formulario

Final del formulario

Genocidios - Por Horacio Verbitsky

El 3 de junio de 2012

Armenia  (1915-1920),   Europa  (1941-1945),   Argentina  (1976-1983)

El exterminio de los judíos europeos durante la Segunda Guerra Mundial se inspiró en el genocidio del pueblo armenio al promediar la Primera. Un llamativo paralelo entre las racionalizaciones del régimen nazi de Alemania y las de la dictadura argentina de 1976- 1983. Los apoyos eclesiásticos y empresariales con que contaron y los argumentos con que intentaron justificar sus crímenes.

George Grosz, 1919, “No hay mejor salsa que la sangre”, luego del asesinato de los líderes comunistas Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht. El asesinato masivo de la población judía europea durante la Segunda Guerra Mundial se inspiró en el genocidio del pueblo armenio que comenzó al promediar la Primera Guerra Mundial. A su vez, la política concentracionaria y exterminadora del nazismo tuvo un reflejo sudamericano a partir de 1976, en lo que los militares argentinos consideraban la Tercera Guerra Mundial.

El Holocausto se llevó a cabo mediante un encuadre jurídico y en forma gradual, lo que venció las resistencias y facilitó la subordinación de la sociedad y del aparato estatal, incluyendo las Fuerzas Armadas alemanas. El primer campo de concentración, Dachau, se inauguró en 1933, en cuanto Hitler fue electo, para alojar a cuadros de los partidos comunista y socialdemócrata. Luego vino la prohibición de los sindicatos y la creación del partido único. La persecución a los judíos, que a su vez recorrió distintas etapas, comenzó por la cultura y la economía, contra periodistas y banqueros, alcanzó luego a la universidad y a los profesionales de la medicina y el derecho. Más adelante se creó un registro de propiedades, se prohibió que los judíos practicaran el comercio y la agricultura.

En momentos sucesivos se obligó a que antecedieran sus nombres con Sara o Israel, se les vedó usar armas, se expropiaron sus bienes, sus hijos fueron expulsados de las escuelas, se les privó de cualquier beneficio previsional. Después se decretó que no podían salir de noche, tener aparatos de radio, vivir en cualquier barrio, manejar vehículos, ir al cine, al teatro, los museos y las bibliotecas. Completaron el cuadro asfixiante la imposición de trabajos forzados, la requisa de joyas, oro y hasta cubiertos de plata, la rescisión de los contratos de alquiler, el uso obligatorio de una estrella amarilla y el confinamiento en ghettos, recién en 1939. Tampoco el ascenso de Hitler al poder absoluto fue instantáneo. Primero fue designado supremo magistrado judicial, luego censuró la prensa y el arte, consiguió que se unificaran los cargos de presidente y canciller, en una fase posterior fue designado máximo jefe militar y más tarde abolió la autonomía de los lander, los estados provinciales.

El antecedente del genocidio del pueblo armenio, ejecutado entre 1915 y 1920 por el régimen nacionalista conocido como de los jóvenes turcos, y el estudio sobre las distintas etapas de la persecución a los judíos alemanes, provienen de la Historia de la solución final, escrita luego de diez años de trabajo por el juez federal Daniel Rafecas. Un millón y medio de armenios fueron conducidos a los desiertos de Siria y Anatolia para que allí murieran lejos de la mirada del mundo. Los armenios fueron sindicados como el enemigo interno a depurar y la guerra mundial fue la ocasión para exterminarlos, bajo guisa de deportación masiva.

Aunque el paralelismo con la dictadura argentina no es el objetivo del autor, el material que transcribe permite completar esa parábola impresionante. Como magistrado Rafecas realizó la instrucción más completa sobre crímenes de lesa humanidad, en la causa del Cuerpo I de Ejército. Con el mismo método trabajó como historiador a partir de la copiosa bibliografía internacional existente, que ordenó en forma cronológica para exponer la progresión del proyecto criminal.

El Holocausto no fue un arrebato irracional, sino una expresión de la modernidad, la burocracia y la producción industrial, sostiene. Aunque se trata de un libro de historia, por fortuna escrito en buen castellano y no en jerigonza judicialés, no refleja el impacto de la derrota en la Primera Guerra Mundial y de las reparaciones impuestas por los vencedores, con las consecuencias devastadoras que nadie retrató con la profundidad de Georg Grosz y Otto Dix. En cambio, es detallista en la descripción de las sucesivas medidas que a lo largo de doce años condujeron a un resultado espantoso, imprescindibles para no minimizar en el presente señales que deberían encender a tiempo todas las luces de alarma.

Licencia para matar

En 1938 tuvo lugar la conferencia de Evian, donde los aliados se negaron a recibir a los refugiados judíos que por entonces Hitler quería expulsar de Alemania. Tampoco asistió a esa conferencia la Oganización Sionista. La explicación de esa llamativa ausencia consta en otro libro, del periodista israelí Tom Segev, El séptimo millón. La dirigencia que encabezaba David Ben Gurion sentía la emigración de judíos hacia otros países como una amenaza al Sionismo. Para impedirlo llegó a negociar con la sección de la Gestapo que dirigía Adolf Eichmann que los judíos que Hitler quería expulsar de Alemania sólo se dirigieran hacia Palestina. También la Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Brasil, Colombia, Panamá y Canadá rechazaron a los refugiados que llegaron en barcos a sus puertos, donde se les impidió desembarcar, recuerda Rafecas. Ese capítulo de la catástrofe forma parte de una de las primeras novelas que escribió mi padre, En esos años.

De acuerdo con los académicos Philippe Burrin y Saul Friedlander, cuando Hitler hablaba de aniquilar a los judíos, en 1939, se refería a su existencia como comunidad y todavía no al asesinato masivo de los individuos que la componían. Es imposible no asociar estas disquisiciones con las que sucedieron en la Argentina acerca del significado del verbo aniquilar en los decretos firmados por Isabel Martínez e Italo Luder. En el juicio de 1985, la defensa de los ex Comandantes argumentó que habían cumplido con las órdenes de un gobierno constitucional, aunque no pudieran explicar en forma congruente por qué acataron sólo esa orden y desconocieron el resto de las disposiciones institucionales.

Como testigo, Luder defraudó esas expectativas y dijo que la orden de “aniquilar el accionar de los elementos subversivos” se refería a privarlos de la voluntad de combate y no a matarlos. Este año, Videla terminó por reconocer que para continuar la represión no era necesaria la toma del poder, por lo que el golpe de 1976 fue un error político que les quitó legitimidad. Pero aún así, insiste en que Luder les había dado “licencia para matar”. La similitud entre algunos aspectos de los procesos alemán y argentino recorre asombrosos vericuetos. Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, la colectividad alemana en la Argentina tuvo un órgano de expresión opuesto al nazismo, el diario Argentinisches Tageblatt, propiedad de la familia de Roberto y Juan Alemann.

Sin embargo, cuando el terrorismo de Estado se incubaba en la Argentina, ese mismo diario publicó un editorial en el que sostenía que “el gobierno podría acelerar y facilitar ampliamente su victoria actuando contra las cabezas visibles, de ser posible al amparo de la noche y la niebla y calladamente, sin echar las campanas al vuelo. Si Firmenich, Quieto, Ortega Peña entre otros, desaparecieran de la superficie de la tierra, ello sería un golpe fortísimo para los terroristas”. Días antes había muerto Perón, días después fue asesinado Ortega Peña. Los hermanos Alemann fueron parte fundamental en los equipos económicos de la dictadura, Juan con Videla, Roberto con Galtieri. Forman parte de esa capa de la burguesía argentina que desde 1955 en adelante avaló las peores atrocidades con la imperturbable buena conciencia de quienes creen que la democracia es el gobierno de los democráticos. O como la caracterizó Walsh: “Las sagradas ideas, los sagrados principios y, en general, las bellas almas de los verdugos”.

De Madagascar a Siberia

El exterminio del pueblo judío recién comenzó a programarse cuando la resistencia británica a los devastadores bombardeos alemanes frustró el trasplante forzoso de todos los judíos a la gigantesca isla africana de Madagascar. En la etapa siguiente, iniciada con la invasión alemana a la Unión Soviética, Madagascar fue sustituida por Siberia. Las pugnas entre distintos sectores de la burocracia nazi por la conducción de la política antisemita, entre las SS, las oficinas de asuntos judíos de los ministerios del Interior, de Relaciones Exteriores y de Justicia, la Gestapo y los gobernadores de las naciones europeas ocupadas, evocan las disputas entre Videla y Massera durante la guerra sucia militar contra la sociedad argentina, el rol que el jefe de la Marina atribuyó a la ESMA como instrumento en su lucha por el poder político y el eje que conformó con los jefes de cuerpos de Ejército Luciano Menéndez y Carlos Suárez Mason.

Al comienzo, Hitler se propuso “eliminar a la intelectualidad judeo-bolchevique”. Aplicaba a los judíos el mismo término con el que conduciría su campaña la dictadura argentina: la subversión. Massera era antisemita y en la conferencia que dio luego de recibir la distinción que le otorgó Bergoglio acusó a Marx, Einstein y Freud de todos los males de la sociedad contemporánea. Videla, Viola y Galtieri nunca se declararon antisemitas y no se proponían exterminar a los judíos sino a “los subversivos”, pero es bien conocido el plus de crueldad que padecieron los prisioneros judíos en los campos de concentración, en algunos de los cuales se utilizaron cruces svásticas, retratos y discursos de Hitler.

Cuando las Naciones Unidas adoptaron en 1948 la Convención sobre la Prevención y la Represión del Crimen de Genocidio, lo definieron como “la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal”. Stalin impidió que incluyera también a los grupos políticos, porque temía que pudiera aplicarse a su gobierno. Tuvo que pasar medio siglo para que el juez español Baltasar Garzón y la sala penal de la Audiencia Nacional de Madrid interpretaran en la causa por los crímenes de la dictadura argentina que la definición de “grupo nacional” comprendía a cualquier “grupo humano diferenciado, caracterizado por algo, integrado en una colectividad mayor”.

Aprobación moral

El primer tratado internacional que Hitler celebró fue el Concordato con el Vaticano, representado por su secretario de Estado, cardenal Eugenio Pacelli. Garantizaba la libertad de profesar la religión católica, consideraba a los sacerdotes empleados públicos protegidos por el Estado y reclamaba que los obispos prestaran juramento de lealtad al Reich y sus gobernantes. Hitler lo interpretó como la aprobación moral de la Iglesia a su política de persecución “contra la judería internacional”.

Pacelli lo negó, pero él mismo se había expresado con desprecio por los judíos. El archivo del Vaticano guarda una carta suya firmada y anotada a mano, en la que narra su presentación en 1919 como nuncio ante uno de los fugaces gobiernos revolucionarios de Baviera, a la que considera “sometida a la tiranía revolucionaria judeo-rusa”. Describe esa sede como “el mismísimo infierno”, en el que le llamó la atención “una banda de mujeres jóvenes, de dudoso aspecto, judías como todos los demás, dando vueltas sin hacer nada por todos los despachos con ademanes libidinosos y sonrisas sugerentes.

La jefa de esa chusma femenina que lo supervisaba todo era la amante de Levien, una joven rusa, judía y divorciada. Ese Levien es un joven de entre treinta y treinta y cinco años, también ruso y judío. Pálido, sucio, con ojos de drogado, voz ronca, vulgar, repulsivo, con un rostro a un tiempo inteligente y taimado”. Mientras Pacelli era nuncio en Baviera, su amigo el cardenal Achille Ratti cumplía la misma función en Varsovia. Llegó allí con el encargo de atender a la situación de los judíos, perseguidos por los católicos polacos. Lejos de ello, alertó al Vaticano sobre el peligro que suponían los judíos, a quienes consideraba la fuerza principal del bolchevismo. Ratti y Pacelli no eran dos cardenales del montón: ambos ascendieron al trono de Pedro, con los nombres de Pío XI y Pío XII. Hitler sabía cómo tratar con la jerarquía católica. Al obispo de Onsnabrück, Hermann Wilhelm Berning, le dijo que “durante 1.500 años la Iglesia ha considerado a los judíos como seres nocivos, los ha exiliado en ghettos, porque reconoció cómo eran. Este peligro dejó de verse en tiempos del liberalismo. Yo retrocedo en el tiempo y hago lo que se hizo durante 1500 años”.

Sopesar cada palabra

En 1937, aquel nuncio en Polonia devenido Papa firmó la Encíclica “Mit brennender Sorge”, que ni siquiera menciona la persecución a los judíos y, lejos de condenar al racismo, lo considera “necesario y honorable”. Pío XI sólo dijo allí que la Iglesia era una y la misma para todas las razas y las naciones. Es decir, puso el acento en la Iglesia y no en el racismo nazi. Una ambivalente referencia a Cristo decía que “tomó Su naturaleza humana de un pueblo que lo crucificaría”, lo cual reforzaba el antisemitismo teológico en el que, como señala Rafecas, se basaba Hitler. “Mit brennender Sorge” informaba que el Episcopado alemán había recomendado moderación y sopesado cada palabra para no endurecer con su severidad el corazón de los fieles. El cardenal Raúl Primatesta usó casi la misma frase cuando le dijo a Videla que la Iglesia medía cada palabra porque conocía “el daño que se le puede hacer al gobierno”.

Aunque la Encíclica reclamaba por el envío de sacerdotes a campos de concentración, anunciaba que seguiría con su mano tendida para restaurar la paz entre la Iglesia y el Estado nazi. Aun este texto conciliador disgustó al presidente del Episcopado alemán, cardenal Adolf Bertram, quien había sugerido que en vez de una Encíclica Pío XI enviara una carta reservada a Hitler. La reserva, el ocultamiento de todo lo que sus integrantes sabían, fue también la política central del Episcopado argentino en la década de 1970. En mayo de 1976 catorce de los 57 obispos que asistieron a la Asamblea Plenaria del Episcopado informaron sobre los secuestros, torturas y asesinatos que sucedían en sus diócesis desde el golpe de marzo, pero una vez enterados, por votación de 38 contra 19 decidieron no difundirlo.

El fracaso de sus ejércitos en Leningrado y Moscú y el ingreso de Estados Unidos a la guerra luego del bombardeo japonés a una base en el Pacífico frustraron el plan Siberia. Recién entonces Hitler pasó a ejecutar la “solución final”, que constituía sobre todo un problema de logística y escala de producción. La descripción que Rafecas hace de estas cuestiones recuerda la respuesta que dio Jean-Luc Godard cuando le preguntaron por qué había rodado una película sobre la guerra de Argelia pero no sobre el Holocausto. Contestó que sólo podría filmar un diálogo entre dos verdugos sobre los trenes que no llegan a horario, la escasez de personal y la mala calidad del gas, y que esa película sería insoportable. Tal vez por eso, el nazismo recurrió al uso de eufemismos, como “el reasentamiento” o “el transporte”, tan parecidos a “el traslado” que usaba la dictadura argentina.

La respuesta a esos problemas técnicos fue la escala industrial del exterminio que se comenzó a aplicar en los lager de Auschwitz-Birkenau, con la colaboración de grandes empresas alemanas, como Siemens y Krupp. Este es un dato de especial relevancia en la Argentina de hoy, cuando la Justicia comienza a investigar la complicidad de los hombres de negocios con la guerra sucia. Si empresas alemanas construyeron los hornos y suministraron el gas, empresas argentinas recibieron en sus plantas a las tropas militares, les suministraron información sobre los activistas gremiales y políticos que debían desaparecer y hasta les proporcionaron vehículos para transportar a los secuestrados, como la firma Ledesma en la Noche del Apagón.

Métodos más humanos

Otra asociación que salta a la vista se refiere a las justificaciones del nazismo y de la dictadura argentina para sus métodos bárbaros. En las primeras semanas de la invasión hacia el Este, grupos de tareas que acompañaban al Ejército alemán fusilaron a decenas de miles de judíos en Lituania, Polonia, Letonia, Ucrania y Bielorrusia. Pero cuando se trató de eliminar también a mujeres, niños y ancianos fueron precisos otros procedimientos que requirieran una cantidad menor de ejecutores y que fueran “más eficientes e impersonales”.

Para Himmler, las cámaras de gas constituían “métodos más humanos”. Comenta Rafecas: “por supuesto, para los ejecutores”. Esa frase tiene una inocultable familiaridad con la que el Comandante de Operaciones Navales usó para comunicar a toda la oficialidad de la Armada que los prisioneros serían arrojados al mar desde aviones. El vicealmirante Luis Mendía les dijo que ese método fue aprobado por la jerarquía eclesiástica, porque lo consideraba “lo más humanitario”, una “forma cristiana y poco violenta”, según narró uno de los asistentes, el Capitán de Fragata Adolfo Scilingo. Así podían evitar la mirada de las personas que iban a matar, no recordar ni un grito.

Un problema no menor, allí y aquí, era el de la justificación de los asesinos ante sí mismos. Así surgió la idea de evitar “la venganza, sobre nuestros hijos y nietos”, que Himmler transmitió a todas las unidades ejecutoras. Salvando las debidas distancias, porque en la Argentina el plan no fue asesinar a los hijos de los subversivos sino privarlos de su identidad y su historia, la racionalización fue similar. La formuló el general de Justicia Carlos Horacio Cerdá, el cerebro jurídico de los sucesivos presidentes militares, desde Videla hasta Bignone, autor de la ley de autoamnistía: “Las Fuerzas Armadas han establecido como doctrina que los hijos de subversivos no se eduquen con odio a las Fuerzas Armadas. Para eso se decidió entregarlos en adopción a otras familias”, le dijo a Emilio Mignone. Durante el gobierno de Fernando de la Rúa, el ministro de Defensa Horacio Jaunarena propuso a Cerdá a las Naciones Unidas como “experto independiente” que supervisaría la aplicación del derecho humanitario en conflictos armados. Advertido por el CELS, el entonces canciller Adalberto Rodríguez Giavarini retiró esa candidatura perversa.

La estrategia de la impunidad

Rafecas se formula una pregunta que me hice a mediados del siglo pasado, como adolescente judío en la Argentina: ¿Cómo fue posible que hubiera tan escasa resistencia colectiva al genocidio, con excepciones heroicas pero tardías, como los levantamientos en lo que quedaba de los ghettos de Varsovia y Bialystok? Hubo sí, gestos individuales, como el suicidio del presidente del Consejo Judío de Varsovia, Adam Czerniakow, quien no aceptó entregar a la muerte a los niños de su pueblo como le exigía el ocupante.

Un último rasgo que enlaza al genocidio de los armenios con el Holocausto y con los crímenes de la dictadura argentina es la estrategia de la impunidad, como parte del plan de exterminio. Las biografías de los sobrevivientes de la Shoah refieren las arengas de los verdugos: si alguno escapara, ¿quién se molestaría por escuchar su relato en vez de la verdad del vencedor? Tuvieron que pasar siete décadas para que el genocidio de los armenios fuera reconocido por las Naciones Unidas y ocho para que una investigación académica, la de Vahakn Dadrian, lo reconstruyera en detalle. Tal vez sea un exceso de optimismo pensar que si hubiera sido castigado a tiempo no se hubiera producido el Holocausto. Pero aún así, esta secuencia muestra la importancia de la Verdad y de la Memoria, como camino hacia la Justicia.

Trata de personas Charla-debate sobre políticas públicas para enfrentarla en Argentina Merchan Basílico Moreno Córdoba

_______________________________________________
Urondo mailing list
Urondo@listas.filo.uba.ar
http://listas.filo.uba.ar/cgi-bin/mailman/listinfo/urondo

El viernes 8 de Junio, a las 19 hs, en el Centro Cultural Francisco Paco Urondo

 

 

Centro Cultural

Francisco Paco Urondo

Facultad de Filosofía y Letras

 

CHARLA-DEBATE SOBRE POLÍTICAS PÚBLICAS PARA ENFRENTAR LA TRATA DE PERSONAS

 

  El próximo 8 de junio a las 19 horas se realizará en el Centro Cultural Francisco "Paco" Urondo una charla-debate sobre las políticas públicas en torno a la trata de personas para la explotación sexual. En el encuentro, además, se presentará el libro "Luces Rojas. Un análisis sobre la trata de personas para la explotación sexual", del periodista Alejandro Córdoba.

 

   El panel estará compuesto por la ex diputada nacional y especialista en temáticas de Género, Cecilia Merchan; el Juez del Tribunal Oral en lo Criminal nro 8 de la Capital Federal y director de la Escuela de Abogacía de la Universidad Argentina John F. Kennedy, Ricardo Basílico;la licenciada en Trabajo Social, docente universitaria (Universidad Nacional de Lanus y Universidad Nacional de La Plata) e investigadora en materia de Género, Ana Moreno; y el periodista Alejandro Córdoba.

 

  Los integrantes del panel analizarán y debatirán con los asistentes sobre los alcances de la trata de personas como problemática social y de seguridad ciudadana, las políticas públicas implementadas, y los desafíos pendientes.

 

  En "Luces Rojas" – publicado por la Editorial De los Cuatro Vientos -, Alejandro Córdoba indaga sobre la historia de este delito, el funcionamiento de las redes de trata, el perfil de sus víctimas y el rol de los clientes.

 

   El autor es Lic. en Periodismo y  en Comunicación Social (Universidad Nacioal de Lomas de Zamora). Trabajó en el diario "La Unión" de Lomas de Zamora, en la revista Veintitrés y en el diario BAE. En 2003, publicó " La Patota. La historia secreta de la Masacre de Wilde y su conexión con el atentado a la AMIA ", mientras que en 2007 hizo lo propio con "Ratonera. Historia oculta de la Masacre de Andreani".

 

 

CC Francisco "Paco Urondo"

Calle 25 de mayo 221- Planta Baja- CABA

4342-5922

 

 

 

Peredo Leigue Antonio ha entrado por las grandes puertas de la buena Historia Adys Cupull y Froilán González Museo Che Guevara

Un domingo triste

Publicado por aucalatinoamericano

Por: Adys Cupull y Froilán González

 El sábado  2 de junio, una triste noticia desde Bolivia nos conmovió, Antonio Peredo Leigue,  amigo  de la Revolución Cubana, hermano mayor de los guerrilleros  Inti y Coco Peredo, legendarios combatientes junto al Comandante Ernesto Che Guevara, había fallecido  de una afección cardíaca. Los recuerdos se fueron agolpando.

Lo conocimos en 1983 cuando comenzamos las investigaciones históricas sobre los acontecimientos guerrilleros de 1967 y desde entonces una estrecha relación nos unió hasta nuestra partida  en 1987.  La amistad creció sincera y fraternal. Nunca conoció el olvido.

En sus visitas  a La Habana  o de nosotros a Bolivia resultaba un encuentro amistoso, familiar  y dedicado al esclarecimiento de los hechos relacionados con los acontecimientos guerrilleros.

La distancia no fue obstáculo para mantener una  útil correspondencia en el rescate de la memoria, tanto  él como con su esposa María Martha González-Quintanilla. Cada duda o precisión recibía siempre  una rápida, adecuada y veraz respuesta. Los últimos encuentros  lo sostuvimos en Bolivia en  2011.

Estuvo al lado de la Revolución boliviana de 1952 desde la adolescencia,   fue militante comunista, integrante del Ejército de Liberación Nacional, del Partido Revolucionario de los Trabajadores, combatió  las dictaduras militares y se vio obligado   al  exilio en varias ocasiones. Militaba en el  Movimiento Al Socialismo.

En  2002 se presentó como  candidato a la Vicepresidencia del país con Evo Morales Ayma como presidente. Ganaron las elecciones, pero un gran fraude electoral les impidió asumir la dirección.  Fue Diputado y Senador de la República. 

En 1997  en ocasión del 30 aniversario del asesinato del Che fue uno de los promotores de la  Fundación Ernesto Che Guevara  y luchaba por crear una biblioteca itinerante sobre las libros que había leído el Guerrillero Heroico.

Se  sentía comprometido con sus hermanos. Coco  caído en combate  el 26 de septiembre de 1967 en la emboscada de la Quebrada del Batán muy próximo a La Higuera e Inti, asesinado en La Paz, el 9 de septiembre de 1969 cuando preparaba las condiciones para volver a las montañas.

Durante muchos años de la década de 1960  fue la inconfundible voz de la Radio Nacional Illimani. Sus escritos podían leerse en  periódicos y medios de comunicación  entre ellos el  semanario Brecha, de Uruguay; y Punto Final, de Chile. Desempeñó un papel  muy importante en el semanario  “Aquí” y desarrolló desde la clandestinidad el  periodismo  alternativo.

Autor de libros de poesías, cuentos, ensayos y de memoria histórica  como  ”El camino de la coca”, “Irrealidades, Entre muros y ventanas”,  ”Historia de incapacidades”,  “Inti y Coco, combatientes”. Fue profesor universitario emérito  y director de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Mayor de San Andrés.

Las agencias de noticias ABI y  Prensa Latina, recogieron las declaraciones del presidente y el gabinete ministerial. Evo expresó su sentimiento más profundo de dolor por esta pérdida irreparable que sufre la democracia boliviana y el proceso de cambio.

El vicepresidente Álvaro García  declaró que fue un gran luchador por los ideales de una sociedad más justa, un compañero de ética política ejemplar en defensa constante de los intereses nacionales y la lucha por las reivindicaciones de los más oprimidos.

La  presidenta del Senado  Gabriela Montaño, significó que  fue un formador de jóvenes que soñaban  con una Bolivia donde todos pudieran  vivir bien y se trataran por igual y señaló:  ”Por sus ideas y fuego interior, siempre estuvo luchando, buscando transformar la realidad, formando cuadros y empujando a las nuevas generaciones, allí lo encontraremos siempre…”

La ministra de Comunicaciones Amanda Dávila, indicó  que: “ fue un compañero entrañable, gran periodista y revolucionario, luchador incansable por la justicia social y la soberanía de la patria; un hombre intachable, de principios, que hizo de su vida un apostolado por los más pobres y excluidos del país; por eso su ausencia es irreparable”,

Las opiniones mostraron sentimiento y respeto; dieron sus testimonios su hermano menor,  el doctor Oswaldo Peredo,  Vladimir Sánchez, Fernando Fuentes, Roxana Vaca y  Rafael Monrroy. Alfredo Rada  afirmó: “Es un legado muy grande que varias generaciones de revolucionarios que él formó durante décadas tienen ahora la tarea de continuar.”

Nosotros, lo recordaremos siempre como un defensor de la Revolución Cubana, optimista, sincero, dispuesto a la solidaridad, asistiendo a las presentaciones de nuestros libros en Bolivia,  colaborando con su valioso testimonio para la preservación de la Memoria.

Lo recordamos  en un acto oficial cuando por decisión personal nos entregó  su Álbum con la colección de sellos que en ocasión del 40 aniversario del asesinato del Che, había acuñado  el Presidente Evo Morales. Hoy lo exponemos con mucho afecto y compromiso revolucionario en nuestra Galería 14 de Junio y nos recuerda el detalle de un hombre profundamente sensible.   

En tres documentales mantenemos su imagen y palabra clara, su análisis agudo de periodista culto, el relato coherente en su diáfana voz, y su valiosa visión de historiador experimentado.

Despedimos a Antonio  Peredo Leigue,  combatiente de las causas justas de nuestra América,  profundamente comprometido con la Revolución Cubana, la nicaragüense y los Movimientos de Solidaridad, hermano consecuente y  amigo  leal. Brilla con luz propia. Cuba y Bolivia  pierden a unos de sus valiosos hijos.

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Auca en Cayo Hueso: Debates y reflexiones desde latinoamerica.

Publicado el junio 4, 2012 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Dejar un comentario.

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 Falleció el revolucionario boliviano Antonio Peredo

La Paz, 2 jun (PL) El presidente boliviano Evo Morales expresó su profunda consternación por el fallecimiento hoy en La Paz del ex senador y diputado socialista Antonio Peredo, quien falleció cerca de cumplir 80 años.

  Morales, que se encuentra en la ciudad de Cochabamba, donde se inaugurará mañana el 42 período ordinario de sesiones de la Organización de Estados Americanos, expresó su sentimiento más profundo de dolor por esta pérdida irreparable que sufre la democracia boliviana y el proceso de cambio.

"Antonio Peredo fue un compañero entrañable, gran periodista y revolucionario, luchador incansable por la justicia social y la soberanía de la patria; un hombre intachable, de principios, que hizo de su vida un apostolado por los más pobres y excluidos del país; por eso su ausencia es irreparable", apuntó la ministra Amanda Dávila.

El presidente Evo Morales y el gabinete ministerial en su conjunto expresaron su pesar por la muerte del ex senador Antonio Peredo, y manifestaron sus condolencias y solidaridad a su esposa, María Martha, y a toda su familia, por el infausto hecho, testimonió Dávila.

Por su parte, el vicepresidente Álvaro García expresó similar muestra de pesar y dijo que Antonio Peredo fue un gran luchador por los ideales de una sociedad más justa, un compañero de ética política ejemplar en defensa constante de los intereses nacionales y la lucha por las reivindicaciones de los más oprimidos.

Los restos de Antonio Peredo, quien adolecía de una afección cardíaca que trataba hace al menos un lustro, son velados en los salones de la Asamblea Legislativa Plurinacional, en la ciudad de La Paz.

Antonio Peredo era hermano de Roberto Coco y Guido Inti Peredo, ambos miembros de la guerrilla del mítico comandante argentino-cubano Ernesto Che Guevara, asesinado en Bolivia en octubre de 1967.

Coco Peredo murió en plena guerrilla boliviana en agosto de 1967, cuando su escuadra fue emboscada en Vado del Yeso, sudeste de Bolivia, por el Ejército boliviano.

Inti murió asesinado en 1969 luego de resistir por más de una hora el asalto de 150 efectivos de la policía a la casa donde se encontraba oculto, en la calle Santa Cruz, número 584, en La Paz.

Antonio Peredo, intelectual y periodista de izquierda, ejerció la diputación y el puesto senatorial por La Paz durante las legislaturas 2002-2005 y 2005-2009, cuando se unió al Movimiento Al Socialismo bajo la conducción del presidente Evo Morales.

Junto a Evo Morales, Antonio Peredo candidateó a la vicepresidencia de Bolivia en las elecciones de mayo de 2002, en que rosaron la victoria en las urnas.

 

 

Rinden homenaje en Bolivia a Antonio Peredo

    

 

La Paz, 3 jun (PL) Antonio Peredo fue un formador de jóvenes que sueñan con una Bolivia donde todos podamos vivir bien y se trate a todos por igual, señaló la presidenta del Senado boliviano, Gabriela Montaño, en las exequias del destacado revolucionario.

  "Por sus ideas y fuego interior, siempre estuvo luchando, buscando transformar la realidad, formando cuadros y empujando a las nuevas generaciones, allí lo encontraremos siempre", expresó Montaño en el Salón Andrés Ibáñez de la Cámara alta en las honras fúnebres del veterano luchador, muerto a la edad de casi 80 años.

Desde adolescente, Peredo se acogió a las ideas de la Revolución y se convirtió en militante comunista, integrante del Ejército de Liberación Nacional, el Partido Revolucionario de los Trabajadores de Bolivia y el Movimiento Al Socialismo.

Diputado de 2002 al 2005 y luego senador (2006-2009), estuvo comprometido en la lucha contra las dictaduras militares, por lo cual soportó el exilio varias veces.

Creó la Fundación Ernesto Che Guevara en 1997 junto con otros compañeros, al conmemorarse 30 años del asesinato del comandante guerrillero argentino-cubano.

Como periodista escribió en varios periódicos y medios de comunicación de Latinoamérica como el semanario Brecha, de Uruguay; y Punto Final, de Chile.

Amigo de Cuba, defensor de la revolución nicaragüense y el proceso de cambio en Bolivia, hizo política revolucionaria de manera consecuente desde hace 60 años, relató Alfredo Rada, viceministro de Gestión Consular de la Cancillería boliviana.

Es un legado muy grande que varias generaciones de revolucionarios que el formó durante décadas tienen ahora la tarea de continuar, agregó Rada.

"Fuimos compañeros de infortunio en época de la dictadura de Hugo Bánzer", así lo recuerda el viceministro de Defensa del Consumidor, Fernando Fuentes.

Jugó un rol muy importante como intelectual y periodista tras el asesinato del padre Luis Espinal, a la cabeza del semanario "Aquí", señaló.

A la vez hizo un periodismo tipo alternativo y participó en diferentes etapas: clandestinidad, resistencia y la democrática, cuando de 2001 a 2004 fue candidato a la vicepresidencia junto a Evo Morales, rememoró el ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda de Bolivia, Vladimir Sánchez.

"Aportó mucho al debate político y a crear la masa crítica que llevó al triunfo electoral de Evo Morales en 2005 y el inicio del proceso de cambio", subrayó.

Fue guía para todos nosotros, de la fibra que dejaron el Che y mis hermanos Coco e Inti, muy apegado a la Revolución cubana, expresó Osvaldo Peredo, hermano menor.

Siempre tuvo una posición clara y firme respecto a la Revolución, afirmó Roxana Vaca, del Movimiento de Solidaridad con Cuba. Pocos pueden estar a la altura de lo que exige la vida como él, acotó otro amigo solidario de los cubanos, Rafael Monroy.

Autor de libros como "El camino de la coca"(1992, poesía), "Irrealidades, Entre muros y ventanas" (2004, cuento),"Historia de incapacidades" (2004, ensayo), "Inti y Coco, combatientes" (memorias, 2000), Antonio Peredo fue docente universitario y director de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Mayor de San Andrés.