sábado, 26 de septiembre de 2015

prevención violencia familiar formación gratuita construyendo comunidad sana vec1

Estimados/as: 

A partir del 1 de octubre y durante 5 encuentros semanales, se realizarán las jornadas de Formación de agentes multiplicadores para la prevención de la violencia familiar, en el Centro Cultural Al Carajo de Almagro. 

Esta iniciativa es parte de las actividades desarrolladas por la Dirección de Prevención del Delito y la Violencia de la Subsecretaria de Participación Ciudadana del Ministerio de Seguridad de la Nación.

Nos gustaría contar con la asistencia de ustedes  y a su vez, les pido, si pueden apoyar con la difusión de la actividad, siendo prioritario hoy aunar nuestros esfuerzos en el abordaje de esta problemática.

Les adjunto el FLYER de la actividad para su difusión con los vecinos, instituciones y organizaciones de los barrios de Caballito y Almagro.

Saludos !    Marcela



El Museo Ernesto Che Guevara de CABA-llito adhiere, apoya, celebra,
participa y difunde. Toto director museocheguevara@fibertel.com.ar

Reapertura Embajada de Cuba en los Estados Unidos discurso Ministro cubano en inglés y castellano izaron la misma bandera de hace 54 años

No. 6/2015  21 de julio de 2015
(English below)


Este acto ha sido posible por la libre e inquebrantable voluntad, la unidad, el sacrificio, la abnegación, la heroica resistencia y el trabajo de nuestro pueblo

Reabre la Embajada de Cuba en Washington. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Discurso del Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parilla, en la Ceremonia de Reapertura de la Embajada de Cuba en los Estados Unidos
La bandera que honramos a la entrada de esta sala es la misma que aquí fue arriada hace 54 años, conservada celosamente en la Florida por una familia de libertadores y luego por el Museo de nuestra ciudad oriental de Las Tunas, como anticipación de que este día tendría que llegar.
Ondea nuevamente en este lugar la bandera de la estrella solitaria que encarna la generosa sangre derramada, el sacrificio y la lucha más que centenaria de nuestro pueblo por la independencia nacional y la plena autodeterminación, frente a los más graves desafíos y peligros.
Rendimos homenaje a todos los que cayeron en su defensa y renovamos el compromiso de las generaciones presentes y, con absoluta confianza en las que vendrán, de servirla con honor.
Invocamos la memoria de José Martí, quien vivió consagrado a la lucha por la libertad de Cuba y conoció profundamente los Estados Unidos. En sus “Escenas Norteamericanas”, nos dejó una nítida descripción de la gran nación del Norte y el elogio de lo mejor de ella. También, nos legó la advertencia de su desmedida apetencia de dominación que toda una historia de desencuentros ha confirmado.
Hemos llegado aquí gracias a la conducción firme y sabia del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, a cuyas ideas siempre guardaremos lealtad suprema. Recordamos su presencia en esta ciudad, en abril de 1959, para promover relaciones bilaterales justas y su sincero homenaje a Lincoln y Washington. Los propósitos que tempranamente lo hicieron venir, son los que hemos intentado en estas décadas y coinciden exactamente con los que nos proponemos hoy.
Muchos en esta sala, políticos, periodistas, personalidades de las letras o las ciencias, estudiantes, activistas sociales estadounidenses, atesoran infinitas horas de enriquecedora conversación con el Comandante que les permitieron comprender mejor nuestras razones, objetivos y decisiones.
Este acto ha sido posible por la libre e inquebrantable voluntad, la unidad, el sacrificio, la abnegación, la heroica resistencia y el trabajo de nuestro pueblo, y por la fuerza de la Nación y la cultura cubanas.
Varias generaciones de la diplomacia revolucionaria confluyeron en este esfuerzo y entregaron sus mártires. El ejemplo y el verbo trepidante de Raúl Roa, el Canciller de la Dignidad, continúan animando la política exterior cubana y estarán en el recuerdo de los más jóvenes y de los futuros diplomáticos.
Soy portador de un saludo del Presidente Raúl Castro, expresión de buena voluntad y de la sólida decisión política de avanzar, mediante el diálogo basado en el respeto mutuo y la igualdad soberana, hacia una convivencia civilizada, aun dentro de las diferencias entre ambos gobiernos, que favorezca la solución de los problemas bilaterales, promueva la cooperación y el desarrollo de vínculos mutuamente ventajosos como desean y merecen ambos pueblos.
Sabemos que ello sería una contribución a la paz, el desarrollo, la equidad y la estabilidad del continente, al ejercicio de los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en La Habana.
Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de Embajadas, culmina hoy una primera etapa del diálogo bilateral y se abre paso al complejo y seguramente largo proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales.
Es grande el desafío porque nunca ha habido relaciones normales entre los Estados Unidos de América y Cuba pese a un siglo y medio de intensos y enriquecedores vínculos entre los dos pueblos.
La Enmienda Platt, impuesta en 1902 bajo ocupación militar, cercenó un esfuerzo libertador que había contado con la participación o la simpatía de no pocos ciudadanos norteamericanos y dio origen a la usurpación de territorio cubano en Guantánamo. Sus nefastas consecuencias marcaron indeleblemente nuestra historia común.
En 1959, Estados Unidos no aceptó la existencia de una pequeña y vecina isla totalmente independiente y unos años después, aún menos, la de una Revolución socialista que tuvo que defenderse, y desde entonces, encarna la voluntad de nuestro pueblo.
Cito la historia para afirmar que hoy se abre la oportunidad de empezar a trabajar para fundar unas relaciones bilaterales nuevas y distintas a todo lo anterior. Para ello, el gobierno cubano compromete toda su voluntad.
Solo la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero que tanto daño y privaciones ocasiona a nuestro pueblo, la devolución del territorio ocupado en Guantánamo y el respeto a la soberanía de Cuba darán sentido al hecho histórico que estamos viviendo hoy.
Cada paso que se avance contará con el reconocimiento y la favorable disposición de nuestro pueblo y gobierno, y recibirá seguramente el aliento y el beneplácito de la América Latina y el Caribe y del mundo.
Reabre la Embajada de Cuba en Washington. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Ratificamos la voluntad de Cuba de avanzar hacia la normalización de las relaciones con los Estados Unidos, con ánimo constructivo, pero sin menoscabo alguno a nuestra independencia, ni injerencia en asuntos que pertenecen a la exclusiva soberanía de los cubanos.
Persistir en objetivos obsoletos e injustos y solo proponerse un mero cambio en los métodos para conseguirlos, no hará legítimos aquellos ni ayudará al interés nacional de los Estados Unidos ni al de sus ciudadanos. Sin embargo, si así ocurriera, estaríamos dispuestos a aceptar ese desafío.
Acudiremos a este proceso, como escribiera el presidente Raúl Castro en su carta del 1ro. de julio al Presidente Barack Obama, “animados por la intención recíproca de desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación entre nuestros pueblos y gobiernos”.
Desde esta Embajada, continuaremos trabajando con empeño para fomentar las relaciones culturales, económicas, científicas, académicas y deportivas, y los vínculos amistosos entre nuestros pueblos.
Trasmitimos el respeto y reconocimiento del gobierno cubano al Presidente de los Estados Unidos por su llamado al Congreso a levantar el bloqueo y por el cambio de política que ha enunciado, en particular por la disposición que ha expresado de ejercer sus facultades ejecutivas con ese propósito.
Recordamos especialmente la decisión del Presidente Carter de abrir Secciones de Intereses respectivas en septiembre de 1977.
Me complace agradecer al gobierno de la Confederación Suiza por su representación de los intereses cubanos durante los últimos 24 años.
En nombre del Gobierno y del pueblo de Cuba, deseo expresar nuestra gratitud a los miembros del Congreso, académicos, líderes religiosos, activistas, grupos de solidaridad, empresarios y tantos ciudadanos estadounidenses que se esforzaron a lo largo de muchos años para hacer llegar este día.
A la mayoría de los cubanos residentes en los Estados Unidos, que han defendido y reclaman una relación diferente de este país con nuestra Nación, expresamos reconocimiento. Nos han dicho, conmovidos, que multiplicarán sus esfuerzos, leales a la tradición de la emigración patriótica que sirvió de sustento a los ideales de independencia.
Expresamos gratitud a nuestros hermanos latinoamericanos y caribeños, que han estado de manera decisiva junto a nuestro país y reclamaron un nuevo capítulo en las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, al igual que lo hicieron con extraordinaria constancia muchísimos amigos en todo el mundo.
Reitero nuestro reconocimiento a los gobiernos, aquí representados por el Cuerpo Diplomático, que con su voz y voto en la Asamblea General de las Naciones Unidas y en otros ámbitos dieron una contribución decisiva.
José Martí organizó desde aquí el Partido Revolucionario Cubano para conquistar la libertad, toda la justicia y la dignidad plena de los seres humanos. Sus ideas, reivindicadas heroicamente en el año de su Centenario, siguen siendo la esencial inspiración en este camino que nuestro pueblo, soberanamente, ha escogido.

This ceremony has been possible thanks to the free and unshakable will, unity, sacrifice, selflessness, heroic resistance and work of our people
STATEMENT BY BRUNO RODRÍGUEZ PARRILLA, MINISTER OF FOREIGN AFFAIRS OF THE REPUBLIC OF CUBA, AT THE CEREMONY TO RE-OPEN THE CUBAN EMBASSY IN THE UNITED STATES. WASHINGTON, JULY 20, 2015.
The flag that we revere at the entrance of this room is the same that was hauled down here 54 years ago, which was zealously kept in Florida by a family of liberators and later on by the Museum of our eastern city of Las Tunas, as a sort of premonition that this day would certainly come.
Flying once again in this place is the lone-star flag which embodies the generous blood that was shed, the sacrifices made and the struggle waged for more than one hundred years by our people for their national independence and full self-determination, facing the most serious challenges and risks.
Today we pay homage to all those who died in its defense and renew the commitment of the present generations, fully confident on the newer ones, to serve it with honor.
We evoke the memory of José Martí, who was fully devoted to the struggle for the freedom of Cuba and managed to get a profound knowledge about the United States: In his “North American Scenes” he made a vivid description of the great nation to the North and extolled its virtues. He also bequeathed to us a warning against its excessive craving for domination which was confirmed by a long history of disagreements.
We’ve been able to make it through this date thanks to the firm and wise leadership of Fidel Castro Ruz, the historic leader of the Cuban Revolution, whose ideas we will always revere with utmost loyalty. We now recall his presence in this city, in April of 1959, with the purpose of promoting fair bilateral relations, as well as the sincere tribute he paid to Lincoln and Washington. The purposes that brought him to this country on such an early time are the same that have pursued throughout these decades and coincide exactly with the ones that we pursue today. Many in this room, whether politicians, journalists, outstanding personalities in the fields of arts or sciences, students or American social activists, have been able to treasure unlimited hours of enriching talks with the Commander, which allowed them to have a better understanding of our reasons, goals and decisions.
This ceremony has been possible thanks to the free and unshakable will, unity, sacrifice, selflessness, heroic resistance and work of our people and also the strength of the Cuban Nation and its culture.
Several generations of the revolutionary diplomacy have converged in this effort and offered their martyrs. The example and vibrant speech of Raúl Roa, the Chancellor of Dignity, have continued to inspire Cuba’s foreign policy and will remain forever in the memory of the younger generations and future diplomats.
I bring greetings from President Raúl Castro, as an expression of the good will and sound determination to move forward, through a dialogue based on mutual respect and sovereign equality, to a civilized coexistence, even despite the differences that exist between both governments, which makes it possible to solve bilateral problems and promote cooperation and the development of mutually beneficial relations, just as both peoples desire and deserve.
We know that this would contribute to peace, development, equity and stability in the continent; the implementation of the purposes and principles enshrined in the UN Charter and in the Proclamation of Latin America and the Caribbean as a Zone of Peace, which was signed at the Second Summit of the Community of Latin American and Caribbean States held in Havana.
Today, the re-establishment of diplomatic relations and the re-opening of embassies complete the first stage of the bilateral dialogue and pave the way to the complex and certainly long process towards the normalization of bilateral relations.
The challenge is huge because there have never been normal relations between the United States of America and Cuba, in spite of the one and a half century of intensive and enriching links that have existed between both peoples.
The Platt Amendment, imposed in 1902 under a military occupation, thwarted the liberation efforts that had counted on the participation or the sympathy of quite a few American citizens and led to the usurpation of a piece of Cuban territory in Guantánamo. Its nefarious consequences left an indelible mark in our common history.
In 1959, the United States refused to accept the existence of a fully independent small and neighboring island and much less, a few years later, a socialist Revolution that was forced to defend itself and has embodied, ever since then, our people’s will.
I have referred to History to reaffirm that today an opportunity has opened up to begin working in order to establish new bilateral relations, quite different from whatever existed in the past. The Cuban government is fully committed to that.
Only the lifting of the economic, commercial and financial blockade which has caused so much harm and suffering to our people; the return of the occupied territory in Guantánamo and the respect for Cuba’s sovereignty will lend some meaning to the historic event that we are witnessing today.
Every step forward will receive the recognition and the favorable acceptance of our people and government, and most certainly the encouragement and approval of Latin America and the Caribbean and the entire world.
We reaffirm Cuba’s willingness to move towards the normalization of relations with the United States in a constructive spirit, but without any prejudice whatsoever to our independence or any interference in the affairs that fall under the exclusive sovereignty of Cubans.
To insist in the attainment of obsolete and unjust goals, only hoping for a mere change in the methods to achieve them will not legitimize them or favor the national interest of the United States or its citizens. However, should that be the case, we would be ready to face the challenge.
We will engage in this process, as was written by President Raúl Castro in his letter of July 1st to President Obama, “encouraged by the reciprocal intention of developing respectful and cooperative relations between our peoples and governments.”
From this Embassy, we will continue to work tirelessly to promote cultural, economic, scientific, academic and sports relations as well as friendly ties between our peoples.
We would like to convey the Cuban government’s respect and recognition to the President of the United States for urging the US Congress to lift the blockade as well as for the change of policy that he has announced, but in particular for the disposition he has showed to make use of his executive powers for that purpose.
We are particularly reminded of President Carter’s decision to open the respective Interests Sections back in September of 1977.
I am pleased to express my gratitude to the Government of the Swiss Confederation for having represented the Cuban interests for the last 24 years.
On behalf of the Government and the people of Cuba, I would like to express our gratitude to the members of Congress, scholars, religious leaders, activists, solidarity groups, business people and so many US citizens who worked so hard for so many years so that this day would come.
To the majority of Cubans residing in the United States who have advocated and called for a different kind of relation of this country with our Nation, we would like to express our recognition. Deeply moved, they have told us that they would multiply their efforts and will remain faithful to the legacy of the patriotic emigration that supported the ideals of independence.
We would like to express our gratitude to our Latin American and Caribbean brothers and sisters who have resolutely supported our country and called for a new chapter in the relations between the United States and Cuba, as was done, with extraordinary perseverance, by a lot of friends from all over the world.
I reiterate our recognition to the governments represented here by the Diplomatic Corps, whose voice and vote at the UN General Assembly and other fora made a decisive contribution.
From this country José Martí organized the Cuban Revolutionary Party to conquer freedom, all the justice and the full dignity of human beings. His ideas, which were heroically vindicated in his centennial year, continue to be the main inspiration that moves us along the path that our people have sovereignly chosen.

informó el Museo “ ERNESTO CHE GUEVARA ” de Caballito, CABA
calle Rojas 129, esq. Yerbal, Buenos Aires  (AAC 1405) Argentina
Visitar lunes a viernes de 10 a 19 hs. (corrido) – entrada libre y gratuita
Escuela de Solidaridad con Cuba “ CHAUBLOQUEO ”
Registro donantes voluntarios de Células Madre  (INCUCAI)
Coordinador Mesa Vecinal Participativa en Seguridad de Caballito
Tel.  4 903 3285   Irene Rosa Perpiñal  -  Eladio González (Toto)  
Blog accidentes  -  http://nomuertesevitables.blogspot.com  protege a hijos y nietos
Lea libro Cuba Existe, es Socialista y No está en Coma del Arq. Rodolfo Livingston en http://estudiolivingston.com.ar/libros/cubaexiste.php  y emocionate.

AUH no es un Plan Social Norberto Alayon

Me permito enviar una nota ("La AUH no es un Plan Social"), publicada en el diario "Página 12". Buenos Aires. Agosto 14 de 2015.
SE AGRADECE COMPARTIR.

Prof. Norberto Alayón
Facultad de Ciencias Sociales (UBA)
Blog:  http://norbertoalayon.blogspot.com.ar
Twitter: https://twitter.com/NorbertoAlayon
FB: www.facebook.com/norberto.alayon 
 
LA AUH NO ES UN PLAN SOCIAL


                                                           Norberto Alayón
Profesor Titular Regular – Facultad de Ciencias Sociales (UBA)


Con bastante recurrencia podemos escuchar o leer afirmaciones, inclusive de funcionarios públicos nacionales, que definen y caracterizan a la Asignación Universal por Hijo para Protección Social (AUH) como un Plan Social.

Creemos que resulta conveniente resaltar, en principio, que la AUH no es un Plan Social. La AUH es una importante política pública, del campo de la seguridad social, que construye un derecho, con perspectiva universal, de impacto significativo en el ingreso de los hogares de los/as trabajadores más desprotegidos.

Planes asistenciales focalizados de mera mitigación y control social y flexibilización laboral, precarización y desempleo, definieron la contundente y perversa esencia del neoliberalismo de los 90, que tanto perjuicio le generó al país y a la región. Pérdida o reducción de derechos y planes sociales constituyeron las dos caras de una misma moneda.

Sin embargo, no se trata de desmerecer indebidamente a la asistencia social a las familias que no disponen de los recursos para satisfacer sus necesidades mínimas, como meras medidas populistas, coyunturales y paliativas, que no atacan a fondo las diversas problemáticas derivadas de las situaciones estructurales que generan pobreza y exclusión. Cabe recordar una obviedad:  la única manera de atacar a fondo la pobreza es atacando a fondo al sistema capitalista.

De los sectores sociales que se resisten a aceptar una cabal democracia para todos, parten las expresiones de estigmatización y rechazo hacia quienes reciben asignaciones estatales, haciéndolos históricamente objeto de diversos mitos y falsedades: que son vagos y no quieren trabajar; que la ayuda económica que reciben la destinan a bebidas alcohólicas o “que se va a ir por la canaleta del juego y de la droga”; que las niñas y adolescentes “se embarazan a propósito para cobrar la asignación por hijo”, etc.

Por todo ello, además de la diferencia conceptual entre planes sociales y políticas de seguridad social, resulta necesario esclarecer las características y alcances de estas medidas, contribuyendo a desterrar prejuicios y posicionamientos de clase, tendientes a preservar los privilegios de aquellos sectores sociales que pretenden negar el legítimo derecho de todos los ciudadanos a tener una vida mejor.

Cuando todos los trabajadores formales (aún los que perciben sueldos importantes) cobran el salario familiar (prenatal, licencia por maternidad, hijo, hijo discapacitado, ayuda escolar, matrimonio, nacimiento, adopción), o desgravan cargas sociales del impuesto a las ganancias, no se escuchan voces críticas y despectivas o imputaciones de que se estaría recibiendo un clientelístico plan social o bien que ese ingreso extra sería destinado a vicios o a gastos superfluos. Y está bien que así sea, porque estamos en presencia de una política (por suerte consolidada desde hace tiempo) de seguridad social. Pues bien: lo mismo acontece con la AUH, la asignación por embarazo y más recientemente, por escolaridad y por nacimiento (el Programa Qnitas) que vienen a consagrar para los trabajadores/as informales y los desocupados/as el mismo derecho que tienen los asalariados formales.

Puede parecer ocioso enfatizar acerca de la importancia, en la línea de la prevención, que adquieren las medidas dirigidas a mejorar la calidad de vida de la infancia y la adolescencia. Alimentar, atender la salud y educar a todos los niños y adolescentes, son las cuestiones básicas que hay que garantizar para contribuir a la consolidación de una sociedad más justa y democrática, y para prevenir también nocivas consecuencias futuras, de difícil o hasta a veces imposible resolución.

Para las corrientes neoliberales, los derechos dependen del mercado; es decir, no hay derechos, sino capacidad (o no) de consumo. El derecho al trabajo, a condiciones dignas para el mismo y a la seguridad social y protecciones ante avatares de la vida, exige la intervención del único órgano con capacidad de imponerlo legítimamente, que es el Estado y por la ley.

La AUH se instituyó como un nuevo derecho del ámbito de la seguridad social para todos/as los trabajadores informales y los desocupados y, como tal, debe ser reconocida y caracterizada. No se trata, en consecuencia, de un plan social-asistencial. Ejercer un derecho no es lo mismo que recibir asistencia, a pesar de que la asistencia también es un derecho de la gente.

                                                                                                                                                                              
Buenos Aires, agosto 14 de 2015.


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Paso de Papa Francisco por Cuba dejó cosas positivas e importantes Raul Castro Washington CIA Oscar Lopez Rivera Chaubloqueo Museo Che Guevara CABA

Paso de Francisco por Cuba dejó cosas positivas e importantes

"HURACÁN FRANCISCO" PASÓ POR LA ISLA SOCIALISTA Y NO LASTIMÓ A NADIE
Paso de Francisco por Cuba dejó cosas positivas e importantes
El Papa visitó Cuba y tuvo una intensa actividad entre el sábado y el martes de esta semana. El saldo para él y la Iglesia católica fue muy positivo. También para el gobierno cubano, que fue un excelente anfitrión. La derecha mundial, desairada.
EMILIO MARÍN
El Papa estuvo de visita oficial en Cuba; lo había invitado Raúl Castro cuando se entrevistaron en el Vaticano en mayo del corriente año, a raíz del agradecimiento que el gobierno cubano quería expresarle a Francisco por su papel en el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos. Esa distensión fue hecha pública en diciembre pasado.
El viajero de blanco continuó rumbo a Washington, donde está cumpliendo una apretada agenda hasta el 27/9, cuando regresará a Roma. Un aspecto importante es adónde fue primero. El orden de los factores podría alterar el producto. El Pontífice puso primero los pies en la tierra de José Martí. Puede ser interpretado como a quién quiso abrazar antes, si a la isla o al imperio. Podría haber organizado su periplo a la inversa, pero fue de este modo: primero Cuba.
El Papa estuvo en La Habana, Holguín y finalmente en Santiago de Cuba, desde donde siguió hacia tierra estadounidense. Si bien en cuatro días no se puede decir que alguien pueda llegar a conocer profundamente un lugar, hubo sí una conexión con la población y gobierno de la isla. Por cierto que ya la tenía con Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, y Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba y presidente de la Conferencia Episcopal.
Dicho en términos argentinos, la suya no fue "una visita de médico", breve. Hubo muchas reuniones, misas y visitas, además del diálogo con 70 periodistas que venían con él en el avión de Alitalia. Los mil hombres y mujeres de prensa que cubrieron su estadía tuvieron material de sobra, además de contar con declaraciones de su vocero, Federico Lombardi. Esa libertad de trabajo brindada por la isla socialista no siempre es respetada en otros países capitalistas para estos eventos. Cuba resiste y gana en las comparaciones, mal que les pese a quienes la estigmatizan como "dictadura comunista".

Damas furiosas
Durante décadas, un puñado de opositores al socialismo, de prósperas relaciones con la Sección de Intereses de Norteamérica (Sina), ganó en dólares sirviendo esos intereses. Hasta alabó el bloqueo norteamericano con tal de seguir la lógica sesentista de Washington, de que esa medida llevaría a la población a insurreccionarse contra el castrismo, cansada del hambre y necesidades.
Últimamente esos sectores se vieron muy mermados, debido a cambios parciales de Barack Obama en cuanto al bloqueo, luego de 53 años de fracasos. Quedaron en la vieja política algunos mercenarios como las "Damas de Blanco" encabezadas por Berta Soler y la bloguera Yoani Sánchez, vicepresidenta regional de la proyanqui Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Estos reducidos grupos bebieron ahora de su propio veneno. En sus misas y declaraciones, el Pontífice no criticó al gobierno local ni hizo suya las acusaciones de que viola los derechos humanos y sus cárceles están llenas de presos políticos.
Uno no sabe quién falta más a la verdad, si esos mal llamados "disidentes" o ciertos periodistas argentinos. Soler fue entrevistada por Miguel Clariá, de Cadena 3, y se quejó de que la policía cubana la había demorado cinco horas para que no pudiera llegar a una reunión en la Vicaría habanera. Al cerrar la nota Clariá aseguró que en la isla "hay presos políticos de hace 20 o 30 años". Quizás la demora policial de Soler pudo ser, de un par de horas, pero detenidos de tres décadas es un invento que ni la CIA se atreve a repetir. Sobre todo cuando EE UU tiene preso al independientista boricua Oscar López Rivera desde hace 34 años.
Los círculos más ligados al bloqueo y las mafias cubano-americanas se sintieron abandonadas a su suerte por el viajero. Algunos periodistas extranjeros que cubrían la visita le preguntaron a Lombardi porqué su Santidad no recibía a "los disidentes". La respuesta no los satisfizo: la agenda fue convenida con el gobierno de Cuba. Punto. No hubo lugar para las Damas verdes de odio.
Aún cuando Francisco les hubiera dispensado un rato y unas fotos, quedó claro ante el mundo que considera al gobierno como respetable, aún cuando él tenga convicciones políticas y doctrinarias diferentes, propias del peronismo conservador donde abrevó por décadas. El Papa respeta a la isla; aquellos sátrapas no, coludidos con agresores externos de su propio país.

Mucha gente, no tanta
Los cubanos concurrieron masivamente a la misa dominical en la Plaza de la Revolución. Las agencias de noticias hablaron de unas 200.000 personas que se emocionaron con Francisco. De todas maneras, sin negar esa magnitud, hay que recordar que en 1998 Juan Pablo II reunió casi un millón de personas en ese mismo lugar.
Esa comparación no quiere disminuir la importancia de lo logrado por el actual Pontífice, que además congregó a casi 150.000 personas en su segunda misa, en Holguín. En la última escala, en el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba, hubo centenares de personas adentro y muchos miles alrededor. En esta homilía y las anteriores estuvieron Castro, el vicepresidente Miguel Díaz Canel-Bermúdez, el canciller Bruno Rodríguez y otras autoridades.
Como se trataba de misas o reuniones del visitante con cúpula de la Iglesia y familias, el gobierno no se metió. Solamente en la recepción del aeropuerto el presidente Raúl hizo uso de la palabra para darle la bienvenida. Fue muy amable y remarcó la solidaridad con otros pueblos: "millones de personas han recobrado su salud con la cooperación cubana: 325.710 colaboradores han trabajado en 158 países; hoy, 50.281 trabajadores cubanos de la salud prestan sus servicios en 68 naciones. Gracias al programa "Yo sí puedo", 9.376.000 personas han sido alfabetizadas en 30 estados; y más de 68.000 estudiantes extranjeros, de 157 países, se han graduado en Cuba".
En sus diez giras al exterior el Papa no debe haber escuchado de un presidente un balance tan solidario y generoso.
Desairando las críticas que se hacen a su monolítica disciplina, algunos cubanos se permitieron disentir con la invitación del Partido Comunista a ir a la misa en la plaza "José Martí". Una fue Aleida Guevara, hija del Che, quien explicó a la agencia AFP: "a la misa no voy porque eso para mí es hipócrita; ¿qué voy a hacer parada ahí, horas y horas? No, no; "mi papá está ahí (en la Plaza) porque es símbolo de este país".

Unidad y lucha
Por la visita en sí, más sus palabras conciliatorias y amistosas con Cuba, se puede afirmar que los puntos de unidad fueron muchos y sólidos entre el visitante y visitados.
Al enlazar en este viaje a Cuba y EE UU, hay una idea más precisa del rol positivo que jugó el Vaticano en la negociación entre esos dos países. Reafirmando eso, Francisco dijo en la capital cubana: "nos llena de esperanza el proceso de normalización de las relaciones entre dos pueblos, tras años de distanciamiento. Es un signo de una victoria de la cultura del encuentro, del diálogo". La única precisión que cabría hacer es que esa pelea la originó una sola de las partes, el imperio, con sus agresiones, bloqueo, invasión, terrorismo, etc.
El viajero alentó que prosiga la negociación Castro-Obama y en la misa habanera también formuló votos para la paz en Colombia. Encomió "todos los esfuerzos que se están haciendo, incluso en esta bella isla, para una definitiva reconciliación", en referencia a las negociaciones de paz en La Habana entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Dos días después de su partida, el presidente Juan M. Santos y el comandante guerrillero Timoleón Jiménez se dieron la mano, ante Castro, y prometieron firmar un acuerdo de paz a más tardar en seis meses. El Papa puso para eso un grano de arena; una camionada del mismo árido aportó Cuba.
El Pontífice se reunió con Raúl Castro y luego con su hermano Fidel, con quien intercambió unos libros de regalos. Esas entrevistas fueron muy significativas como hechos políticos y sociales, pues uno es el presidente y el otro un estadista, aunque la ultraderecha norteamericana y la gusanería sigan con sus injurias.
Junto con esas flores y sonrisas, se pudieron entrever algunas diferencias entre las dos partes que cumplen 80 años de relación oficial. El Papa bajó línea política y doctrinaria buscando ampliar base de apoyo para la religión. Su Vaticano está en reconstrucción por el estado calamitoso en que lo encontró, abandonado por millones de creyentes en el mundo.
En ese marco se quejó, con tacto, de que la Iglesia tendría pocos espacios para desarrollar su obra, como pidiendo más apoyo estatal. Debe añorar a Argentina, cuya Constitución Nacional obliga al Estado a apoyar al culto católico. Francisco quiere influir para que el gobierno cubano entregue a la curia espacios de radio y TV, como veladamente pidió en el aeropuerto: "libertad y medios y espacios necesarios para llevar el anuncio del Reino hasta las periferias existenciales de la sociedad".
Habrá que ver si se los conceden, pues las autoridades sólo lo escucharon, sin decirle amén. En el fondo de sus almas, la mayoría atea, debe haber rezado para que el Papa condenara el bloqueo, pero no hubo milagro.


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Sergio Ortiz
facebook.com/sergio.ortiz.906
twitter: @Sergioortizpl

De: Froilan y Adys [mailto:froilan@cubarte.cult.cu]  
Toto, Irene, este es el escrito.  Tamara:  su  añoranza por Argentina

Por Adys Cupull  y Froilán González

A su querida tierra  suramericana, deseaba volver. Nació en la Ciudad de Buenos Aires, el 19 de noviembre de 1937. Vivió en esta ciudad hasta 1952, año en que los padres decidieron establecer su domicilio  en la República Democrática  de Alemania, tenía 14 años.
Según testimonios, en 1966 Tamara visitó la ciudad de Salta cuando residía en la ciudad de La Paz con el nombre de Laura Gutiérrez Bauer, durante la presentación de la valiosa exposición de objetos y vestidos típicos bolivianos. Luego entre enero y febrero de 1967 cumpliendo una misión que le ordenó el Comandante  Ernesto Guevara, estuvo en Buenos Aires.
En el Diario del Che en Bolivia, aparece esta referencia el 1ero de enero que dice: Precisé el viaje de Tania a la Argentina para entrevistarse con Mauricio y Jozami y citarlos aquí. Y el 21 de marzo se refiere al resultado del viaje: Tania hizo los contactos y la gente vino. De esta breve estancia en Argentina,  se conoce poco   ¿en qué viajó? ¿Cuando llegó? ¿Dónde se detuvo? ¿Cuántos días pasó en Buenos Aires? ¿Si estuvo en otra ciudad? Son interrogantes que se deben investigar. 
Se conoce por los testimonios de sus padres y de sus amigos que deseaba desarrollar un trabajo revolucionario en Argentina, que lo tenía decidido.
Gustaba cantar, tocaba la guitarra y el acordeón, y poseía la grabación de un repertorio de música latinoamericana. En sus cartas, notas, dedicatorias, en que habla de Argentina hay nostalgia. Precisamente en una nota escrita al cantautor Carlos Pino a quien conocimos en el año 2007 durante una visita  que hicimos al Primer Museo de la Memoria,  fundado en la ciudad de Rosario,  ella lo afirma.
He aquí la nota de Tamara, para compartirla con ustedes,  los que aman.

.
Carlos Pino nos entregó la fotocopia del original, encabezado con un escrito suyo en el cual explica que en el año 1959 asistió al 7mo Festival  Mundial por la Paz que se realizó en Viena-Austria, fueron invitados el grupo vocal "Los trovadores" a dar una serie de recitales en Hungría y Alemania. Y agrega: aparece esta chica, muy rubia ella, llamada Tamara, argentina de padres alemanes y nos acompañó durante toda nuestra estadía allí sirviéndonos como  traductora.
Por la importancia que las palabras de Tamara, por el valor testimonial, y porque es grato para todos los que la admiramos, ver y leer  sus escritos,  la adjuntamos y agradecemos a Carlos Pino.   

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efemerides argentinas mes de Julio Perón Arlt Pugliese Eva Duarte Guayaquil Irene Rosa Perpiñal Chaubloqueo Museo Che Guevara de Buenos Aires CABA Eladio González toto

efemérides mes de Julio argentinas



1º de Julio   Muere Juan Domingo Perón

4 de Julio   Fiesta cívica nacional de EEUU

5 de Julio   Fiesta cívica nacional de Venezuela

6 de Julio   2da. invasión inglesa, se reanuda combate en calles de Buenos Aires 1807.

9 de Julio   Declaración de la Independencia de Argentina en 1816

18 de Julio  Fiesta Cívica Nacional de Uruguay 

24 de Julio de 1783:  Nació en Caracas.  Simón Bolívar, figura fundamental en la lucha del pueblo latinoamericano por su independencia y dignidad.

25 de Julio de 1898:  Estados Unidos invadió Puerto Rico.

25 de Julio de 1995:  Murió el músico Osvaldo Pugliese.   Autor del tango   La Yumba,

Fue perseguido durante la primer presidencia de Perón por su pertenencia al Partido Comunista y su orquesta proscripta en los medios de difusión.
Fue designado ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 1986.     
________________________________________________________________
26 de Julio de 1822   Entrevista de Guayaquil entre Bolívar y San Martín
26 de Julio de 1944   nació Irene Rosa Perpiñal, quien sería fundadora del Primer museo suramericano Comandante Ernesto Che Guevara de Buenos Aires.
26 de Julio de 1952:  Murió Eva Duarte de Perón,  transformada por los trabajadores en Evita.

26 de Julio de 1953:  Fidel Castro y sus compañeros produjeron en Cuba el ataque al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba  y al Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo.

26 de Julio de 1976:  Se produjo en Jujuy "la Noche de los Apagones".  La Dictadura Militar sitió dos ciudades, Libertador Gral San Martín y la localidad de Calilegua,  las fuerzas conjuntas,  Policía de Jujuy, Policía Federal, y Gendarmería Nacional.  A las 22 hs. se produjo un corte de luz simultáneo en las 2 localidades, la fabrica Ledesma seguía funcionando,  los móviles de la Empresa Ledesma, manejados por sus empleados, con personal de las fuerzas conjuntas, llegaron a las casas  allanaron, saquearon viviendas, y fueron detenidos, obreros, estudiantes secundarios de la Escuela Normal , amas de casas, estudiantes. fueron llevados en grupos a la sede de la Gendarmería Nacional, que está dentro de la Empresa Ledesma, para ser interrogados, bajo torturas, finalmente trasladados a la Central de Policía de Jujuy.  Eran recibidos por el Comisario Ernesto Haig uno de los asesinos más grandes del noroeste . El decidía quien vivía y quién no.
Los detenidos que seguían viviendo, eran pasados, luego de impresionantes torturas al Penal de Villa Gorriti. Los que no vivirían eran conducidos al Campo de Concentración de la localidad de Guerrero. Actual Escuela de Policía de Jujuy.  Este campo de concentración era visitado por el Obispo, Monseñor José Miguel Medina,  quien después en épocas democráticas, fue elevado a Vicario Castrense de las Fuerzas Armadas."
Relató Ricardo Aredes (Hijo del que fuera Intendente de Libertador Gral. San Martín, Luis Aredes, secuestrado por los militares y aun desaparecido.  En su gestión había obligado al ingenio Ledesma a pagar los impuestos municipales)
________________________________________________________________

27 de Julio de 1942: Murió el escritor y periodista Roberto Arlt, autor de: El juguete Rabioso; Los Siete Locos; Los Lanzallamas y El criador de Gorilas entre otras grandes obras.

27 de Julio de 1976:  Fueron secuestrados por la dictadura militar genocida, los militantes populares, Leslie Ricardo Mc Cormick y Andrea Débora Yankillevich.
el mismo 27 de Julio de 1976  Fueron también secuestrados por la dictadura militar genocida, los militantes populares Cecilia Podolsky, su hijo José Daniel Brenzel y su nuera Susana Elena Pedrini de Brenzel.  Fueron vistos en la Superintendencia de Seguridad.

28 de Julio  Fiesta Cívica Nacional del Perú


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viernes, 25 de septiembre de 2015

Papa Francisco en Congreso de Estados Unidos hambre Martin Luther King pobreza Dorothy Day Moises Israel Chaubloqueo Museo Che Guevara Buenos Aires



El Papa Francisco se dirige al Congreso en el Capitolio en Washington.

Foto: AP/Carolyn Kaster


Señor Vicepresidente,
Señor Presidente,
Distinguidos Miembros del Congreso, Queridos amigos:


Les agradezco la invitación que me han hecho a que les dirija la palabra en esta sesión conjunta del Congreso en «la tierra de los libres y en la patria de los valientes». Me gustaría pensar que lo han hecho porque también yo soy un hijo de este gran continente, del que todos nosotros hemos recibido tanto y con el que tenemos una responsabilidad común.
Cada hijo o hija de un país tiene una misión, una responsabilidad personal y social. La de ustedes como Miembros del Congreso, por medio de la actividad legislativa, consiste en hacer que este País crezca como Nación. Ustedes son el rostro de su pueblo, sus representantes. Y están llamados a defender y custodiar la dignidad de sus conciudadanos en la búsqueda constante y exigente del bien común, pues éste es el principal desvelo de la política. La sociedad política perdura si se plantea, como vocación, satisfacer las necesidades comunes favoreciendo el crecimiento de todos sus miembros, especialmente de los que están en situación de mayor vulnerabilidad o riesgo. La actividad legislativa siempre está basada en la atención al pueblo. A eso han sido invitados, llamados, convocados por las urnas.
Se trata de una tarea que me recuerda la figura de Moisés en una doble perspectiva. Por un lado, el Patriarca y legislador del Pueblo de Israel simboliza la necesidad que tienen los pueblos de mantener la conciencia de unidad por medio de una legislación justa. Por otra parte, la figura de Moisés nos remite directamente a Dios y por lo tanto a la dignidad trascendente del ser humano. Moisés nos ofrece una buena síntesis de su labor: ustedes están invitados a proteger, por medio de la ley, la imagen y semejanza plasmada por Dios en cada rostro.
En esta perspectiva quisiera hoy no sólo dirigirme a ustedes, sino con ustedes y en ustedes a todo el pueblo de los Estados Unidos. Aquí junto con sus Representantes, quisiera tener la oportunidad de dialogar con miles de hombres y mujeres que luchan cada día para trabajar honradamente, para llevar el pan a su casa, para ahorrar y –poco a poco– conseguir una vida mejor para los suyos. Que no se resignan solamente a pagar sus impuestos, sino que –con su servicio silencioso– sostienen la convivencia. Que crean lazos de solidaridad por medio de iniciativas espontáneas pero también a través de organizaciones que buscan paliar el dolor de los más necesitados.
Me gustaría dialogar con tantos abuelos que atesoran la sabiduría forjada por los años e intentan de muchas maneras, especialmente a través del voluntariado, compartir sus experiencias y conocimientos. Sé que son muchos los que se jubilan pero no se retiran; siguen activos construyendo esta tierra. Me gustaría dialogar con todos esos jóvenes que luchan por sus deseos nobles y altos, que no se dejan atomizar por las ofertas fáciles, que saben enfrentar situaciones difíciles, fruto muchas veces de la inmadurez de los adultos. Con todos ustedes quisiera dialogar y me gustaría hacerlo a partir de la memoria de su pueblo.
Mi visita tiene lugar en un momento en que los hombres y mujeres de buena voluntad conmemoran el aniversario de algunos ilustres norteamericanos. Salvando los vaivenes de la historia y las ambigüedades propias de los seres humanos, con sus muchas diferencias y límites, estos hombres y mujeres apostaron, con trabajo, abnegación y hasta con su propia sangre, por forjar un futuro mejor. Con su vida plasmaron valores fundantes que viven para siempre en el alma de todo el pueblo. Un pueblo con alma puede pasar por muchas encrucijadas, tensiones y conflictos, pero logra siempre encontrar los recursos para salir adelante y hacerlo con dignidad. Estos hombres y mujeres nos aportan una hermenéutica, una manera de ver y analizar la realidad. Honrar su memoria, en medio de los conflictos, nos ayuda a recuperar, en el hoy de cada día, nuestras reservas culturales.
Me limito a mencionar cuatro de estos ciudadanos: Abraham Lincoln, Martin Luther King, Dorothy Day y Thomas Merton.
Estamos en el ciento cincuenta aniversario del asesinato del Presidente Abraham Lincoln, el defensor de la libertad, que ha trabajado incansablemente para que «esta Nación, por la gracia de Dios, tenga una nueva aurora de libertad». Construir un futuro de libertad exige amor al bien común y colaboración con un espíritu de subsidiaridad y solidaridad.
Todos conocemos y estamos sumamente preocupados por la inquietante situación social y política de nuestro tiempo. El mundo es cada vez más un lugar de conflictos violentos, de odio nocivo, de sangrienta atrocidad, cometida incluso en el nombre de Dios y de la religión. Somos conscientes de que ninguna religión es inmune a diversas formas de aberración individual o de extremismo ideológico. Esto nos urge a estar atentos frente a cualquier tipo de fundamentalismo de índole religiosa o del tipo que fuere. Combatir la violencia perpetrada bajo el nombre de una religión, una ideología, o un sistema económico y, al mismo tiempo, proteger la libertad de las religiones, de las ideas, de las personas requiere un delicado equilibrio en el que tenemos que trabajar. Y, por otra parte, puede generarse una tentación a la que hemos de prestar especial atención: el reduccionismo simplista que divide la realidad en buenos y malos; permítanme usar la expresión: en justos y pecadores. El mundo contemporáneo con sus heridas, que sangran en tantos hermanos nuestros, nos convoca a afrontar todas las polarizaciones que pretenden dividirlo en dos bandos.
Sabemos que en el afán de querer liberarnos del enemigo exterior podemos caer en la tentación de ir alimentando el enemigo interior. Copiar el odio y la violencia del tirano y del asesino es la mejor manera de ocupar su lugar. A eso este pueblo dice: No.
Nuestra respuesta, en cambio, es de esperanza y de reconciliación, de paz y de justicia. Se nos pide tener el coraje y usar nuestra inteligencia para resolver las crisis geopolíticas y económicas que abundan hoy. También en el mundo desarrollado las consecuencias de estructuras y acciones injustas aparecen con mucha evidencia. Nuestro trabajo se centra en devolver la esperanza, corregir las injusticias, mantener la fe en los compromisos, promoviendo así la recuperación de las personas y de los pueblos. Ir hacia delante juntos, en un renovado espíritu de fraternidad y solidaridad, cooperando con entusiasmo al bien común.
El reto que tenemos que afrontar hoy nos pide una renovación del espíritu de colaboración que ha producido tanto bien a lo largo de la historia de los Estados Unidos. La complejidad, la gravedad y la urgencia de tal desafío exige poner en común los recursos y los talentos que poseemos y empeñarnos en sostenernos mutuamente, respetando las diferencias y las convicciones de conciencia.
En estas tierras, las diversas comunidades religiosas han ofrecido una gran ayuda para construir y reforzar la sociedad. Es importante, hoy como en el pasado, que la voz de la fe, que es una voz de fraternidad y de amor, que busca sacar lo mejor de cada persona y de cada sociedad, pueda seguir siendo escuchada. Tal cooperación es un potente instrumento en la lucha por erradicar las nuevas formas mundiales de esclavitud, que son fruto de grandes injusticias que pueden ser superadas sólo con nuevas políticas y consensos sociales.
Apelo aquí a la historia política de los Estados Unidos, donde la democracia está radicada en la mente del Pueblo. Toda actividad política debe servir y promover el bien de la persona humana y estar fundada en el respeto de su dignidad. «Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que han sido dotados por el Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos está la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad» (Declaración de Independencia, 4 julio 1776). La política responde a la necesidad imperiosa de convivir para construir juntos el bien común posible, el de una comunidad que resigna intereses particulares para poder compartir, con justicia y paz, sus bienes, sus intereses, su vida social. No subestimo la dificultad que esto conlleva, pero los aliento en este esfuerzo.
En esta sede quiero recordar también la marcha que, cincuenta años atrás, Martin Luther King encabezó desde Selma a Montgomery, en la campaña por realizar el «sueño» de plenos derechos civiles y políticos para los afro-americanos. Su sueño sigue resonando en nuestros corazones. Me alegro de que Estados Unidos siga siendo para muchos la tierra de los «sueños». Sueños que movilizan a la acción, a la participación, al compromiso. Sueños que despiertan lo que de más profundo y auténtico hay en los pueblos.
En los últimos siglos, millones de personas han alcanzado esta tierra persiguiendo el sueño de poder construir su propio futuro en libertad. Nosotros, pertenecientes a este continente, no nos asustamos de los extranjeros, porque muchos de nosotros hace tiempo fuimos extranjeros. Les hablo como hijo de inmigrantes, como muchos de ustedes que son descendientes de inmigrantes.
Trágicamente, los derechos de cuantos vivieron aquí mucho antes que nosotros no siempre fueron respetados. A estos pueblos y a sus naciones, desde el corazón de la democracia norteamericana, deseo reafirmarles mi más alta estima y reconocimiento. Aquellos primeros contactos fueron bastantes convulsos y sangrientos, pero es difícil enjuiciar el pasado con los criterios del presente. Sin embargo, cuando el extranjero nos interpela, no podemos cometer los pecados y los errores del pasado. Debemos elegir la posibilidad de vivir ahora en el mundo más noble y justo posible, mientras formamos las nuevas generaciones, con una educación que no puede dar nunca la espalda a los «vecinos», a todo lo que nos rodea. Construir una nación nos lleva a pensarnos siempre en relación con otros, saliendo de la lógica de enemigo para pasar a la lógica de la recíproca subsidiaridad, dando lo mejor de nosotros. Confío que lo haremos.
Nuestro mundo está afrontando una crisis de refugiados sin precedentes desde los tiempos de la II Guerra Mundial. Lo que representa grandes desafíos y decisiones difíciles de tomar. A lo que se suma, en este continente, las miles de personas que se ven obligadas a viajar hacia el norte en búsqueda de una vida mejor para sí y para sus seres queridos, en un anhelo de vida con mayores oportunidades. ¿Acaso no es lo que nosotros queremos para nuestros hijos? No debemos dejarnos intimidar por los números, más bien mirar a las personas, sus rostros, escuchar sus historias mientras luchamos por asegurarles nuestra mejor respuesta a su situación. Una respuesta que siempre será humana, justa y fraterna. Cuidémonos de una tentación contemporánea: descartar todo lo que moleste. Recordemos la regla de oro: «Hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes» (Mt 7,12).
Esta regla nos da un parámetro de acción bien preciso: tratemos a los demás con la misma pasión y compasión con la que queremos ser tratados. Busquemos para los demás las mismas posibilidades que deseamos para nosotros. Acompañemos el crecimiento de los otros como queremos ser acompañados. En definitiva: queremos seguridad, demos seguridad; queremos vida, demos vida; queremos oportunidades, brindemos oportunidades. El parámetro que usemos para los demás será el parámetro que el tiempo usará con nosotros. La regla de oro nos recuerda la responsabilidad que tenemos de custodiar y defender la vida humana en todas las etapas de su desarrollo.
Esta certeza es la que me ha llevado, desde el principio de mi ministerio, a trabajar en diferentes niveles para solicitar la abolición mundial de la pena de muerte. Estoy convencido que este es el mejor camino, porque cada vida es sagrada, cada persona humana está dotada de una dignidad inalienable y la sociedad sólo puede beneficiarse en la rehabilitación de aquellos que han cometido algún delito. Recientemente, mis hermanos Obispos aquí, en los Estados Unidos, han renovado el llamamiento para la abolición de la pena capital. No sólo me uno con mi apoyo, sino que animo y aliento a cuantos están convencidos de que una pena justa y necesaria nunca debe excluir la dimensión de la esperanza y el objetivo de la rehabilitación.
En estos tiempos en que las cuestiones sociales son tan importantes, no puedo dejar de nombrar a la Sierva de Dios Dorothy Day, fundadora del Movimiento del trabajador católico. Su activismo social, su pasión por la justicia y la causa de los oprimidos estaban inspirados en el Evangelio, en su fe y en el ejemplo de los santos.
¡Cuánto se ha progresado, en este sentido, en tantas partes del mundo! ¡Cuánto se viene trabajando en estos primeros años del tercer milenio para sacar a las personas de la extrema pobreza! Sé que comparten mi convicción de que todavía se debe hacer mucho más y que, en momentos de crisis y de dificultad económica, no se puede perder el espíritu de solidaridad internacional. Al mismo tiempo, quiero alentarlos a recordar cuán cercanos a nosotros son hoy los prisioneros de la trampa de la pobreza. También a estas personas debemos ofrecerles esperanza. La lucha contra la pobreza y el hambre ha de ser combatida constantemente, en sus muchos frentes, especialmente en las causas que las provocan. Sé que gran parte del pueblo norteamericano hoy, como ha sucedido en el pasado, está haciéndole frente a este problema.
No es necesario repetir que parte de este gran trabajo está constituido por la creación y distribución de la riqueza. El justo uso de los recursos naturales, la aplicación de soluciones tecnológicas y la guía del espíritu emprendedor son parte indispensable de una economía que busca ser moderna pero especialmente solidaria y sustentable. «La actividad empresarial, que es una noble vocación orientada a producir riqueza y a mejorar el mundo para todos, puede ser una manera muy fecunda de promover la región donde instala sus emprendimientos, sobre todo si entiende que la creación de puestos de trabajo es parte ineludible de su servicio al bien común» (Laudato si’, 129). Y este bien común incluye también la tierra, tema central de la Encíclica que he escrito recientemente para «entrar en diálogo con todos acerca de nuestra casa común» (ibíd., 3). «Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos» (ibíd., 14).
En Laudato si’, aliento el esfuerzo valiente y responsable para «reorientar el rumbo» (N. 61) y para evitar las más grandes consecuencias que surgen del degrado ambiental provocado por la actividad humana. Estoy convencido de que podemos marcar la diferencia y no tengo alguna duda de que los Estados Unidos –y este Congreso– están llamados a tener un papel importante. Ahora es el tiempo de acciones valientes y de estrategias para implementar una «cultura del cuidado» (ibíd., 231) y una «aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza» (ibíd., 139). La libertad humana es capaz de limitar la técnica (cf. ibíd., 112); de interpelar «nuestra inteligencia para reconocer cómo deberíamos orientar, cultivar y limitar nuestro poder» (ibíd., 78); de poner la técnica al «servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, más social, más integral» (ibíd., 112). Sé y confío que sus excelentes instituciones académicas y de investigación pueden hacer una contribución vital en los próximos años.
Un siglo atrás, al inicio de la Gran Guerra, «masacre inútil», en palabras del Papa Benedicto XV, nace otro gran norteamericano, el monje cisterciense Thomas Merton. Él sigue siendo fuente de inspiración espiritual y guía para muchos. En su autobiografía escribió: «Aunque libre por naturaleza y a imagen de Dios, con todo, y a imagen del mundo al cual había venido, también fui prisionero de mi propia violencia y egoísmo. El mundo era trasunto del infierno, abarrotado de hombres como yo, que le amaban y también le aborrecían. Habían nacido para amarle y, sin embargo, vivían con temor y ansias desesperadas y enfrentadas».
Merton fue sobre todo un hombre de oración, un pensador que desafió las certezas de su tiempo y abrió horizontes nuevos para las almas y para la Iglesia; fue también un hombre de diálogo, un promotor de la paz entre pueblos y religiones.
En tal perspectiva de diálogo, deseo reconocer los esfuerzos que se han realizado en los últimos meses y que ayudan a superar las históricas diferencias ligadas a dolorosos episodios del pasado. Es mi deber construir puentes y ayudar lo más posible a que todos los hombres y mujeres puedan hacerlo. Cuando países que han estado en conflicto retoman el camino del diálogo, que podría haber estado interrumpido por motivos legítimos, se abren nuevos horizontes para todos. Esto ha requerido y requiere coraje, audacia, lo cual no significa falta de responsabilidad. Un buen político es aquel que, teniendo en mente los intereses de todos, toma el momento con un espíritu abierto y pragmático. Un buen político opta siempre por generar procesos más que por ocupar espacios (cf. Evangelii gaudium, 222-223).
Igualmente, ser un agente de diálogo y de paz significa estar verdaderamente determinado a atenuar y, en último término, a acabar con los muchos conflictos armados que afligen nuestro mundo. Y sobre esto hemos de ponernos un interrogante: ¿por qué las armas letales son vendidas a aquellos que pretenden infligir un sufrimiento indecible sobre los individuos y la sociedad? Tristemente, la respuesta, que todos conocemos, es simplemente por dinero; un dinero impregnado de sangre, y muchas veces de sangre inocente. Frente al silencio vergonzoso y cómplice, es nuestro deber afrontar el problema y acabar con el tráfico de armas.
Tres hijos y una hija de esta tierra, cuatro personas, cuatro sueños: Abraham Lincoln, la libertad; Martin Luther King, una libertad que se vive en la pluralidad y la no exclusión; Dorothy Day, la justicia social y los derechos de las personas; y Thomas Merton, la capacidad de diálogo y la apertura a Dios. Cuatro representantes del pueblo norteamericano.
Terminaré mi visita a su País en Filadelfia, donde participaré en el Encuentro Mundial de las Familias. He querido que en todo este Viaje Apostólico la familia fuese un tema recurrente. Cuán fundamental ha sido la familia en la construcción de este País. Y cuán digna sigue siendo de nuestro apoyo y aliento. No puedo esconder mi preocupación por la familia, que está amenazada, quizás como nunca, desde el interior y desde el exterior. Las relaciones fundamentales son puestas en duda, como el mismo fundamento del matrimonio y de la familia. No puedo más que confirmar no sólo la importancia, sino por sobre todo, la riqueza y la belleza de vivir en familia.
De modo particular quisiera llamar su atención sobre aquellos componentes de la familia que parecen ser los más vulnerables, es decir, los jóvenes. Muchos tienen delante un futuro lleno de innumerables posibilidades, muchos otros parecen desorientados y sin sentido, prisioneros en un laberinto de violencia, de abuso y desesperación. Sus problemas son nuestros problemas. No nos es posible eludirlos. Hay que afrontarlos juntos, hablar y buscar soluciones más allá del simple tratamiento nominal de las cuestiones. Aun a riesgo de simplificar, podríamos decir que existe una cultura tal que empuja a muchos jóvenes a no poder formar una familia porque están privados de oportunidades de futuro. Sin embargo, esa misma cultura concede a muchos otros, por el contrario, tantas oportunidades, que también ellos se ven disuadidos de formar una familia.
Una Nación es considerada grande cuando defiende la libertad, como hizo Abraham Lincoln; cuando genera una cultura que permita a sus hombres «soñar» con plenitud de derechos para sus hermanos y hermanas, como intentó hacer Martin Luther King; cuando lucha por la justicia y la causa de los oprimidos, como hizo Dorothy Day en su incesante trabajo; siendo fruto de una fe que se hace diálogo y siembra paz, al estilo contemplativo de Merton.
Me he animado a esbozar algunas de las riquezas de su patrimonio cultural, del alma de su pueblo. Me gustaría que esta alma siga tomando forma y crezca, para que los jóvenes puedan heredar y vivir en una tierra que ha permitido a muchos soñar. Que Dios bendiga a América.
 
Tomado de Cubadebate

Lic. Rosa Cristina Báez Valdés "La Polilla Cubana"
Moderadora Lista Cuba coraje, miembro de Red Social Hermes y miembro fundador de la Red de Trincheras Amigas

Twitter @LaPolillaCubana

"Deme Venezuela en qué servirla, ella tiene en mi un hijo" / José Martí

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