miércoles, 12 de diciembre de 2007

Fernando Cardozo ATE, discurso ante Delegación Cubana que viajó a la asunción de Cristina Fernández presidenta de la Argentina


Sr. Vicepresidente del Consejo de Ministros de la Hermana republica de Cuba compañero José Ramón Fernandez, cros. de la comitiva oficial de Cuba, Cro. Embajador Aramis Fuentes Hernandez, misión diplomática de cuba en Argentina, representantes de las casas de amistad, partidos políticos y del movimiento obrero.

En nombre del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba quiero expresarles nuestra bienvenida a la República Argentina, patria natal del Comandante Ernesto “Che” Guevara.

Nuestro Movimiento, integrado por organizaciones políticas, sindicales, sociales, casas de la amistad y comisiones de solidaridad reafirma su compromiso inquebrantable con el gobierno y pueblo revolucionarios de Cuba, ejemplos de dignidad, solidaridad, justicia social, derechos humanos, democracia, honor y valentía, que enfrentan cotidianamente las distintas agresiones del imperio.

En el ocaso del imperialismo yanqui, sus acciones se tornan más agresivas. Ante el rechazo de los pueblos de la globalización neoliberal y el fracasado y perverso modelo capitalista que intentan imponer en nuestro continente, no escatiman en acudir a todos los métodos nefastos de desestabilización y muerte que han ido pergeñando durante la triste vigencia de su imperio.

Ante ello, la revolución cubana no solo lo enfrenta con valor sino que pone a disposición de nuestros pueblos de América toda su obra humanista: los médicos internacionalistas, la escuela latinoamericana de ciencias médicas, el método de alfabetización “Yo si puedo” y la operación milagro; mostrando que pensar en un mundo mejor es posible y que existe otra forma de la globalización, otra forma de integración que es el ALBA.

Aqui me tomo una licencia...para decir que en el día de hoy 46 personas de los barrios mas pobres de la provincia de Bs. As. han sido beneficiarios de la misión "Operación Milagro" este es la realidad! eso es Cuba! aquí se ve en la realidad lo que significa el ALBA! Gracias compañeros de Cuba.

El año próximo, celebraremos en Argentina, más precisamente en la ciudad de Rosario, el 80 aniversario del natalicio del Comandante Ernesto “Che” Guevara. En ese marco y bajo la presidencia honoraria de los cinco patriotas cubanos, se desarrollará el Octavo encuentro nacional de solidaridad con Cuba que contará con la presencia de más de 400 delegados de todo el país e invitados internacionales, En ese contexto también se realizará un encuentro mundial de centrales sindicales, movimientos sociales, catedras del Che, de juventud, el homenaje al 90 aniversario de la reforma universitaria y la inauguración del primer monumento al CHE, obra colectiva del escultor Andres Zerneri que culminará con un Mega festival el 15 de Junio del 2008.

Este homenaje al comandante no pretende ser un recuerdo laudatorio que eluda el compromiso con el presente. Esos homenajes solo quedan reservados para aquellos a quienes se considera definitivamente muertos. El Che, como dijo Eduardo Galeano, “tiene la peligrosa costumbre de seguir naciendo” y por estos tiempos que corren, se lo ve nacer con frecuencia en distintos rincones de nuestra Latinoamérica.

En Cuba nace todos los años con el juramento “seremos como el Che” de los pequeños pioneros. Ese semillero de ética socialista que alimenta a esa querida Revolución construida a 90 millas del imperio. Nace cada vez que el comandante Fidel Castro lo presenta ante su pueblo como modelo de conducta y vuelve a nacer en el ejemplo cotidiano de cada uno de los revolucionarios, enfrentados al brutal bloqueo o recluidos —como rehenes— en las cárceles del gendarme internacional, como los cinco héroes cubanos. ¡A quienes también rendimos hoy nuestro homenaje más profundo! y Exigimos su inmediata libertad.

Un día de primavera de 1967, las agencias de noticias nos dijeron que el comandante había muerto en Bolivia; pero la historia —esa historia de las luchas de nuestras mujeres y de nuestros hombres contra la opresión— nos reveló la verdad: ese 8 de octubre, en realidad, se constituyó en el día del alumbramiento definitivo del Comandante Guevara.

Hoy su figura transita todas las latitudes del planeta y —por estos días— recorre con más fuerza que nunca cada palmo de Bolivia. Está en el corazón y en la mente de los hermanos bolivianos, de ese pueblo que ha empezado a “domar su destino”, como le gustaba decir al Che; de ese pueblo que ha llevado al gobierno al presidente Evo Morales, como resultado de sus combates en defensa de su patrimonio y de su identidad.

También en Venezuela el nació muchas veces, pero ese 27 de febrero de 1989 —en medio del Caracazo— el Che nace de un modo absoluto y desde ese día, junto al Libertador Simón Bolívar, guía las luchas de nuestros hermanos venezolanos. Esos hombres y mujeres que, en 2002, defendieron con valentía al gobierno constitucional del presidente Hugo Chávez. Ese pueblo que está dispuesto a defender y profundizar la Revolución Bolivariana, a la que consideramos patrimonio de toda nuestra América latina.

“El capitalismo —decía el Comandante Guevara, en su trabajo ‘El socialismo y el hombre en Cuba’— recurre a la fuerza, pero, además educa a la gente en el sistema. La propaganda directa se realiza por los encargados de explicar la ineluctabilidad de un régimen de clase, ya sea de origen divino o por imposición de la naturaleza como ente mecánico. Esto aplaca a las masas que se ven oprimidas por un mal contra el cual no es posible la lucha”, concluye el Che.

Estas premonitorias palabras pueden aplicarse —con exactitud— al proceso padecido por la mayor parte de los habitantes del planeta durante el auge de las ideas neoliberales. Esta nueva etapa de acumulación capitalista, tuvo su máxima expresión en Latinoamérica durante la década de los noventa, con la expropiación de los bienes de la sociedad y la soberania de nuestros pueblos expresados con el eufemismo de las “privatizaciones”; con el brutal retroceso de las conquistas sociales, maquillado con la expresión “flexibilización laboral”; o con los derechos a la salud, a la educación, a la seguridad social, degradados a la condición mercantil de meros servicios.

Pero esta brutal regresión en la calidad de vida de la mayoría de la población, para ser más efectiva, estuvo —y está— acompañada de una tenaz labor ideológica del imperio y de sus socios locales, destinada como dijo el Che a penetrar la conciencia de las masas.

Es allí donde se hace imprescindible aplicar uno de los aspectos más importantes de las enseñanzas del Che, la necesaria confrontación de ideas. Una lucha que no termina, ni aún cuando se haya alcanzado una sociedad más justa. Mientras existan en el mundo potencias imperialistas que defiendan con la violencia y con las ideas sus sociedades injustas, tendrá vigencia la tarea de desarticular la hipocresía del dominador.

El Che también nace con frecuencia en la Argentina. Su figura presidió las luchas de diciembre de 2001, cuando las calles se inundaron de manifestantes decididos a terminar con una política neoliberal de entrega y miseria, pergeñada con sangre por la última dictadura que dejo como saldo 30.000 compañeros detenidos desaparecidos y continuada en el marco de una democracia formal por los sucesivos gobiernos constitucionales. El Che comenzó a caminar con los trabajadores con los piqueteros; se reúne en las asambleas barriales; recupera juntos a los trabajadores las empresas abandonadas por sus patrones; defiende las tierras de los campesinos y de los pueblos originarios amenazados por los terratenientes y las transnacionales, . El Che, con su claro pensamiento, no deja de advertirnos sobre los peligros de negociar con el imperialismo desde el sitio de la dependencia. El Che estuvo en la Cumbre de los Pueblos de Mar del Plata, bloqueando el Area de Libre Comercio de las Américas. El Che está —y estará— junto a los hermanos peruanos, colombianos, Costarisences ... marchando contra los Tratados de Libre Comercio, otro instrumento de dominación.

El Che nos sigue enseñando con su ejemplo y con sus reflexiones. Nos invita a luchar para “salir del reino de la necesidad y entrar al de la libertad”, y lo hace advirtiéndonos “el camino es largo y lleno de dificultades. A veces, por extraviar la ruta, hay que retroceder; otras, por caminar demasiado aprisa, nos separamos de las masas; en ocasiones, por hacerlo lentamente, sentimos el aliento cercano de los que nos pisan los talones. En nuestra ambición de revolucionarios, tratamos de caminar tan aprisa como sea posible, abriendo caminos, pero sabemos que tenemos que nutrirnos de la masa y que ésta —nos señala el Che— sólo podrá avanzar más rápido si la alentamos con nuestro ejemplo”.

Este homenaje trascenderá, si queda como saldo la necesidad de unir a todas aquellas voluntades dispuestas a enfrentar al enemigo principal, ese que está masacrando a los pueblos iraquí y afgano. Que está amenazando a Cuba, a Venezuela y a Bolivia, por haber tenido la valentía de erguirse ante el imperio. Que amenaza arrogante al mundo entero.

El mejor homenaje y bienvenida que podamos brindarles es unirnos para enfrentarlo. ¡Hasta la victoria siempre!

Gracias compañeros