lunes, 2 de junio de 2008

Michael Parmlyh, James Cason, fracasados en La Habana, Cuba, agresión norteamericano, ingerencia desembozada,


: jueves, 22 mayo, 2008 1:31

Tú valoras, yo también…
EEUU jamás dejó de accionar, de mil formas y todas canallas, contra la voluntad legítima del pueblo cubano, valiéndose de miles de intentos criminales.

En los últimos días arreciaron esas acciones, Cuba lanzó montones de informes en los cuales denuncia la fuerte campaña iniciada por el principal diplomático imperial en La Habana y que no es más que la continuidad de años y años de agresión e intento de derrocamiento de un sistema avalado por los cubanos y cubanas.

Michael Parmly, hoy, hace unos años James Cason, ambos a través de la Oficina de Intereses norteamericanos en La Habana, "magnánimamente" distribuyen materiales propagandísticos y regalitos a cubanos utilizados como idiotas útiles para continuar su tarea desestructuradora.

La mafia cubana que opera desde varios estados, con asiento principal en Miami, posee una creatividad sin límites capaz de implementar métodos contrarrevolucionarios de altísima peligrosidad, que no sólo se realizan desde la gusanera.

El argumento de "colaborar para producir un cambio" en la política cubana, comparable a los cambios que proyectaron para Irak a partir de una guerra absurda e incluso de Afganistán, con otra guerra, ponen nuevamente en el tapete los peligros que atraviesa la isla en estos momentos y por enésima vez.

Resulta altamente significativo que en estos días se haya reiniciado, en Argentina, la campaña de "solidaridad" con la neurocirujana Hilda Molina y su anciana madre, quienes quieren dejar su tierra y para lo cual trabaja incansablemente su hijo apoyado por el propio gobierno argentino y la prensa nacional aliada a la CNN.

Esta campaña, iniciada hace por lo menos cuatro años y en la cual se involucrara directamente gente del aparato político, llegando incluso el ex presidente Kirchner a entregar una carta al Comandante Fidel, en la lo cual lo exhortaba a permitir la salida de Cuba de Hila Molina, quien trabajara como miembro de la Seguridad del Estado cubano antes de ser comprada su moral por la mafia anticastrista, en los últimos días retomó su fuerza logrando instalarse como tema central en los noticiosos y diarios.

Esta semana de finales de mayo, se incrementó en la prensa argentina la campaña "pro reencuentro familiar" de la neurocirujana con su hijo y nietos, fuentes como Infobae, Página 12, Clarín, La Nación y similares, volvieron a mostrar la "conmovedora" imagen de una pobre anciana de 89 años utilizada por la gusanera y quien manifestara lastimosamente su necesidad de abrazar a los suyos.

El gobierno argentino no dejó de implementar acciones a favor del mencionado reencuentro y llama mucho la atención, además de preocupar, que las campañas en Argentina se produzcan justo en momentos en que el imperio vuelve a amagar con sus actos repudiables. Uno ya no cree en las casualidades…

Ayer, la gran prensa anunciaba con grandes titulares la entrega de su pasaporte, otorgado por el presidente Raúl Castro, a la anciana mujer, lo cual fue muy celebrado por la presidenta, Dra. Cristina Fernández, quien exclamó "valoro mucho el gesto de Cuba".

Pero cuando de valorar se trata cualquiera puede ejercer su derecho, yo hago uso del mío, aunque por supuesto no tenga el mismo peso.

Y digo que valoro a Cuba no por un pasaporte para un contrarrevolucionario, sino que la valoro desde lo más profundo de mi alma por gestos impecables que demuestran hasta donde puede llegar el esfuerzo humano si hay voluntad política real de que se cumplan.

Valoro el enorme esfuerzo de los cubanos y cubanas, por mantener en alto su dignidad y por haberse atrevido a desafiar a un monstruo asentado a apenas 90 millas y que descargara sobre la isla toda su furia de distintas maneras, siempre criminales, durante más de 40 años.
Valoro la no injerencia de Cuba en los asuntos internos de las patrias hermanas.
Valoro con valoración sin límites el gesto incomparable de Fidel cuando formara las Escuelas Latinoamericanas que abrieran sus puertas a jóvenes del mundo, a quienes les negaron el derecho de estudiar en sus tierras, debido a las políticas de entrega y exterminio de los gobiernos que prefieren priorizar el pago de la deuda externa a satisfacer los derechos de los habitantes de sus pueblos.
Valoro el gesto de Cuba que en el marco de la crisis alimentaria mundial, sí es víctima, por no ser un país que pueda producir alimentos para 400 ó 500 millones de personas y sin embargo no ve morir un niño desnutrido, así como tampoco un solo niño cubano duerme en las calles ni deambula juntando cartón para sobrevivir, expuesto a los peligros que entraña permanecer días enteros entre los desperdicios.
Valoro a Cuba por su invalorable gesto hacia las personas del mundo cuya visión disminuyó por distintos motivos y de las cuales el gobierno cubano se apiadó con muchísimos menos recursos económicos, pero con innumerables recursos morales.
Valoro a Cuba por sus hospitales donde tienen cabida todos y cada uno y una de las cubanas y cubanos.
Valoro a Cuba que regala cultura y alfabetización al mundo, entre ellos a grandes países productores de recursos y con grandísimos recursos naturales.
Valoro a Cuba y el envío solidario de brigadas médicas hacia los lugares más remotos, allí donde muchos y muchas jamás nos atreveríamos a pisar para salvar vida alguna porque nos falta garra y valor y sobre todo, calor humano.
Valoro a Cuba y valoro a su gobierno por haber sido capaz de educar y formar gratuitamente a todos los habitantes de esa tierra heroica, aunque más de uno, como el señor Quiñones, luego haya partido hacia tierras lejanas para iniciar campañas contra la mano que se les tendió para su formación y hoy ganan fortunas y son acompañados en sus demandas por los gobiernos que ¿no pudieron? NO, no quisieron imitar el ejemplo cubano.

No me interesa el pasaporte para gente desestabilizadora que quiere huir de la "tiranía castrista" como ayer anunciaba la prensa argentina que "casualmente" también valoraba el gesto cubano.

No me interesa igualar mi discurso al pérfido discurso del imperio mafioso.

Me interesa valorar las cosas humanas, ejemplares, dignas, maravillosas que ha logrado un pueblo agredido, sin recursos económicos para poder jactarse, con todo el aparato mundial en contra, salvo honrosas e invalorables excepciones.

Y si hay algo que detesto, con todas mis fuerzas y desde lo más íntimo de mi sentimiento, es siquiera aportar un mínimo de dudas sobre lo que es o representa Cuba para quienes no dejamos de repetir aquellas sabias palabras del Padre de la Patria Cubana, José Martí, cuando dejara plasmado para la historia aquello de "toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz".

En este caso, más allá de un pasaporte manipulado por la derecha fascista internacional, por el imperio y sus aliados, ese grano de maíz está representado por la propia CUBA.

Yo VALORO:

La Cuba de Fidel, Camilo y el Che.

La Cuba revolucionaria.

La Cuba de un pueblo mambí.

La Cuba con mil gestos para valorar pero que jamás valoraría la familia Molina-Quiñones.

Ingrid Storgen

Mayo 22 de 2008, mientras arrecian las campañas y algunos sólo salen a valorar lo mínimo…