miércoles, 6 de mayo de 2009

Alberto Granado amigo del Che Guevara reporteado n su hogar

foto: Alberto Granado y la autora del reportaje en La Habana








Pedro Martínez Pírez
To: casalasamericas@prw.net
Sent: Wednesday, May 06, 2009 12:19 PM

Hablar del Che

“Sólo una vez sentí que la figura del Che no era la más inmensa, y fue el día en que por primera vez me reuní con él y con Fidel”

Oír de primera mano las vivencias de un hombre que desde ya forma parte de la Historia de la gran Patria Nuestroamericana, es un regalo que esta cubana nunca esperó recibir.

Un hombre todo energía, todo alegría, es hoy por hoy un argentino que es figura conocida para la inmensa mayoría de los cubanos: les hablo de Alberto Granados, el amigo del Che, a quien visitáramos en días pasados, en compañía algunos de sus compatriotas…

“Al principio, me visitaban sobre todo viejos arrepentidos, pero ahora, cada vez más vienen jóvenes a visitarme”, nos dice con alegría y una chispita maliciosa en sus vivaces ojos, mientras saborea feliz el infaltable mate, que cebara casi como si ofreciera una ofrenda uno de sus compatriotas.

“Luego del triunfo de la Revolución, y tras escribirnos durante algún tiempo, me di cuenta que ya no estaba tratando con Ernesto, si no con el Comandante Guevara. Y me vine a Cuba. Ya lo había esperado 8 años, era hora de reunirnos”.

“Cuando vine a Cuba, ya tenía una familia creada. Y cuando decidí que la Revolución era aquello que había buscado, tuve el apoyo de Delia, mi esposa, con la que compartí vida y luchas. ¿Qué hubiera pasado si ella no hubiera seguido mis sueños, incondicionalmente?” Y una mirada enamorada, en los ojos de este hombre casi nonagenario, da fe de la eternidad del amor…

“Hay tres cosas que marcaron mi vida: Ernesto, Fidel y la Revolución. Sólo una vez sentí que la figura del Che no era la más inmensa, y fue el día en que por primera vez me reuní con él y con Fidel”.

“Al principio, me molestaba ver por doquier la figura del Che en remeras, porque pensaba que llevaban su figura sin saber quién era, pero luego me di cuenta que el Che había trascendido su imagen y que al usarla sobre si, los jóvenes iban más allá del mito, más allá de la moda, y se apropiaban de ella como de un símbolo de lucha”.

Así, durante más de una hora, escuchamos sus anécdotas, reímos junto con él –es un hombre de un fino humor, simpático y un si es no es pícaro y juguetón-, hablamos de amigos comunes, como el cineasta Alejandro Arroz o el fundador del Primer Museo del Che, Eladio González –Toto-, de su Córdoba querida; le oímos valorar a la Revolución, al momento que atraviesan hoy los pueblos de América, repetir la importancia de mantener viva la lucha y a la importancia que concede a la revolución cubana y a Fidel, que calificó de “Hombre del Siglo”

Ya casi al final, le trasmití a Granados una petición de mi hijo: quería que me retratara junto a él.

“Pues venga, a retratarnos, cómo no!” dijo mientras sonriente se dejaba abrazar.

Gerardo Hernández Cuba Saul Landau parte 2 EEUU Jack Willis Cinco héroes cubanos presos Miami celda FBI Biblia antiterroristas SWAT Museo Che Guevara







‘Parece que habían visto muchas películas de James Bond’

Conversación telefónica con Gerardo Hernández — Parte II

por Saul Landau
23 de abril de 2009
Tomado de Progreso Semanal

Saul Landau: ¿Y Usted personalmente conocía a algunos de estos terroristas?, como usted los llamaba.

Gerardo Hernández: No. Vi a algunos. Pero no tuve contacto. Se acusa a algunos de nosotros [los cinco] de haber sido oficiales ilegales. En el caso mío, yo tenía una identidad falsa. Yo era Manuel Viramontes. Yo recopilaba información que me daban los agentes que mantuvieron sus propias identidades, como en el caso de Rene González. El mantuvo su propio nombre. El robó un avión de Cuba. Alguien así cuenta con la confianza como para poder acercarse a una organización. En el caso mío no, porque soy una persona que ni siquiera tengo una historia verídica. Mi función era recopilar la información que ellos me daban y enviarla para Cuba.

Landau: ¿Usted trabajo durante el día como diseñador grafico, no?

Hernández: Era más bien trabajo por cuenta propia. Al menos era mi historia, ¿no? Llegue a hacer algunas ilustraciones para algún periódico, pero era básicamente una historia para salvar la imagen.

Landau: ¿Entonces tú supervisabas a los demás que habían infiltrado a los grupos? Explique como se hace.

Hernández: No es muy conveniente dar muchos detalles, ¿no? En los récords del caso esta documentado que habían todo una serie de agentes que tenían acceso a determinadas organizaciones [terroristas]. Su función era precisamente proteger a Cuba determinando de antemano los planes [terroristas] de estas organizaciones, y previniendo a Cuba.

Rene por ejemplo estaba en Hermanos de Rescate, se enteraba, Basulto hizo un comentario de que tienen un arma listo para probar con unos blancos en los Everglades. Lo están disparando y tiene una buena efectividad. Y el plan es buscar un lugar en Cuba donde se pueden descargar. Me avisaba por un sistema de comunicación que teníamos previamente acordado, digamos un beeper. Yo atendía a su llamada, acordábamos en vernos también con un lenguaje previamente acordado. Nos veíamos en un lugar después de tomar todo una serie de medidas y el me decía, “Mira esta pasando esto, están probando un arma que quieren introducir en Cuba.” O “Alfa 66 esta planeando una expedición. Se quieren acercar a las costas de Cuba otra vez a disparar.” O “Están pensando poner una bomba en un avión que viaje de Centroamérica a Cuba para afectar el turismo.” ¡No estoy inventando nada! Entonces les instruía en como buscar más información sin tomar riesgos innecesarios. Y mandaba información para Cuba y Cuba me respondía, “Es necesario hacer esto, hacer lo otro, buscar información por esta vía, por la otra.” Básicamente ese era el trabajo.

Landau: ¿Me puede describir en detalle el día que fue arrestado por el FBI?

Hernández: Bueno, fue un sábado [12 de Septiembre, 1998]. Yo estaba durmiendo. Eran aproximadamente las 6 de la mañana. Yo vivía en un apartamento, en un edificio, era bastante pequeño, de un cuarto. Mi cama estaba bastante cerca de la puerta, precisamente por ser pequeño. Recuerdo haber escuchado que alguien estaba forzando la cerradura, dentro del sueño. Apenas me dio tiempo de reaccionar porque sentí un estreno bien grande porque tumbaron la puerta. Era un team SWAT. Prácticamente eso no me dio tiempo ni de sentarme en la cama y estaba rodeado por personas con ametralladoras y con sus cascos, y todo se ha visto en las películas. Me arrestaron, me levantaron de la cama, me esposaron, me revisaron la boca. Parece que habían visto muchas películas de James Bond y pensaron que yo iba a tener cianuro en la boca. Me revisaron la boca para ver si no me iba a envenenar. Les pregunte porque me estaban arrestando, y me dijeron, “Tu sabes porque.” Me montaron en un carro y me llevaron para el cuartel del General del FBI en el Sur de la Florida que esta en la Avenida 163, allí en Miami. Allí comenzó el interrogatorio. Pero el arresto fue así como le digo.

Landau: ¿Y te pusieron en “la caja”?

Hernández: En el cuartel del FBI estuvimos un tiempo cada uno en oficinas separadas. Me sentaron en una oficina, me esposaron las manos a la pared. Allí me interrogaron. Tuve el “honor” de que viniera a verme Héctor Pesquera. El era el director del FBI del Sur de la Florida, y era Puertorriqueño. Y la identidad que yo tenía era de Puertorriqueño también; Manuel Viramonte era supuestamente Puertorriqueño también. Le dije que era de Puerto Rico y el me empezó a hacer preguntas sobre Puerto Rico. Todo tipo de pregunta. ¿Quien era el gobernador en este año? ¿Donde tú vivías? ¿Que guagua tu cogías para ir para á la escuela? ¿Por donde cogías? Y cuando el vio que yo se las respondía, se molesto bastante. Le dio un puño a la mesa y dijo, “Se que eres cubano y que te vas a podrir en una prisión porque Cuba no va a hacer nada por ti.” Entonces, no el específicamente, pero ya los otros que tomaron parte en el interrogatorio empezaron a hacer todo tipo de oferta. Me decían, “Tú sabes como es este negocio. Tú sabes que eres oficial ilegal, y lo que dice el libro es que Cuba no va a reconocer que ellos te mandaron para acá con un pasaporte falso. Cuba no va a poder hacer eso, así te vas a podrir en una prisión. Lo mejor que tu haces es cooperar con nosotros te ofrecemos lo que tu quieras. Te cambiamos la identidad, cuentas en el banco...” Lo que uno quiera, para que traicionara. Me decían, “Aquí esta el teléfono. Llama a tu Cónsul.” Todo tipo de estrategia para que uno traicionara. Eso paso a “los Cinco” cada uno por separado. Posteriormente nos llevaron a la prisión, al Centro de Detención Federal, en Miami, y donde nos ponen en lo llamado “el Hueco.”

Landau: ¿Por cuanto tiempo?

Hernández: Diecisiete meses. Los primeros cinco meses fueron bastante difíciles para “los Cinco,” por supuesto. Los que teníamos identidad falsa no teníamos nadie a quien escribir, ni nada quien nos escribiera, ni nadie a quien llamar por teléfono. A cada cierto tiempo nos tocaba una llamada telefónica y los guardias venían y abrían una ventanilla en la puerta y ponían el teléfono allí. ¿“No vas a llamar? ¿A familia allá en Puerto Rico?”

“No,” decía yo, “No voy a llamar a nadie.”

¿“Pero porque no llamas?” me decían para mortificar, porque ellos sabían que uno no era Puertorriqueño y que no iba a usar el teléfono. Fueron meses bastante duros.

Landau: ¿Describe el Hueco?”

Hernández: Es un área que tiene cada prisión, para disciplinar a los presos, o en casos de protección cuando no pueden estar con el resto de la población. En Miami era un piso; el piso 12. Son celdas de 2 personas, aunque hay quien esta de manera individual. Nosotros, los primeros 6 meses, estuvimos solos, cada uno en una celda individual-sin contacto ninguno. Posteriormente nuestros abogados tomaron algunas medidas legales para que se nos permitiera vernos de dos en dos. Pero esos primeros 6 meses estuvimos en “solitario,” con unas duchitas dentro de la celda para bañarse cuando quisiera. Pero así te mojas toda la celda cuando te banas. Allí uno pasa las 23 horas del día. Y hay una hora diaria de recreación en la que lo sacan a uno de la celda y lo llevan para otro lugar. En Miami era prácticamente otra celda, pero un poco mas grande y con unas rejillas, que se podía ver un poco del cielo. Sabias si era de día o de noche, y entraba aire fresco. Esa era la llamada “recreación”. Muchas de las veces no íbamos porque tomaba mucho tiempo en lo que esposara a uno, lo revisen, que le revisen a su celda, que lo lleven. A veces estuvimos todos juntos en la misma celda y podíamos conversar. El régimen era muy estricto. Se usa para disciplinar a los presos, como castigo por haber cometido una indisciplina grave. Estábamos 23, a veces 24 horas del día dentro de cuatro paredes bastante pequeñas y sin nada que hacer. Es bastante difícil del punto de vista humano. Muchas personas no podían resistir. Veías como perdían sus mentes, dando gritos.

Landau: ¿Usted hizo algo malo?

Hernández: Para allí fuimos desde el principio. Ellos dijeron que era para protegernos del resto de la población. Pero en mi opinión, tiene que ver con intentos de que nosotros cambiáramos de “orilla,” que traicionáramos. Cuando no funciono el miedo ni la intimidación, pensaron, “Bueno, vamos a ponerlos unos cuantos meses allí en solitario a ver si no cambian de opinión.”

Lo único que se podía leer era la Biblia, y había que hacer una solicitud por escrito al chaplain. Hice la solicitud, para tener algo que leer y pedí una Biblia. Cuando me la traen -- no se si era una gran casualidad o no -- pero tenia adentro algunas tarjetas, entre ellas con los teléfonos del FBI. Por si acaso que se me había olvidado, ¿no? Como diciendo, “Bueno, si este hombre que es Comunista esta pidiendo una Biblia… es porque esta de a punto de virarse. Me imagino que haya sido la forma en que ellos estaban pensaban, en el medio de su esquema, de su prejuicio.

Saul Landau está realizando actualmente (con Jack Willis) un filme acerca de los Cinco de Cuba. Sus otros filmes están disponibles en DVD por medio de roundworldproductions@gmail.com. Landau es miembro del Instituto para Estudios de Política.

martes, 5 de mayo de 2009

Kingston Revolución Cubana en Canadá Saúl Landau Chapel Hill Limestone City Chaubloqueo Museo Che Guevara

PRENSA LATINA
PL Agencia Informativa Latinoamericana S.A.
_________________________________________________________

Revolución cubana a debate académico en universidad canadiense

La Habana, 5 may (PL) Una delegación de intelectuales y artistas de Cuba viajará hoy a la ciudad canadiense de Kingston para participar en el mayor encuentro académico sobre la Revolución realizado fuera de este país.

Del 7 al 9 de mayo convergerán en dicha ciudad catedráticos e investigadores de renombre, como el estadounidense Saul Landau, profesor emérito de la Universidad Estatal de California.

Auspiciado por las Universidades de Queens (Canadá) y Carolina del Norte
(Estados Unidos), el evento discutirá sobre la sociedad cubana a medio siglo del triunfo revolucionario de 1959.

Según el programa facilitado a Prensa Latina por Cristina Díaz, vicerrectora de Relaciones Internacionales de la Universidad de La Habana, esta cita sesionará paralela al llamado Cubanfest, una semana cultural de solidaridad con la isla.

Díaz adelantó que los debates girarán sobre la economía de Cuba, su política, gobierno, diáspora, cultura, género, salud y medicina, educación, sexualidad, raza, relaciones internacionales, religión y medio ambiente, entre otros.

Las restricciones que impone el bloqueo al intercambio académico entre Cuba y Estados Unidos frustró la posibilidad de efectuar este encuentro en el campus donde fue concebido: Chapel Hill, Carolina del Norte.

Enclavada en Ontario, Kingston está hermanada desde hace varios años con la ciudad cubana de Cienfuegos, con la cual mantiene una estrecha colaboración en diversos sectores socio-económicos.

Esta sede es también conocida como la "Limestone City" (ciudad de la piedra caliza), pues muchos de sus edificios fueron construidos con esa piedra grisácea de origen local.

lac/cmv

difunden: el 1er. Museo Histórico Suramericano "Ernesto Che Guevara", la Escuela de Solidaridad con Cuba "Chaubloqueo" y el Centro de Registro de Donantes Voluntarios de Células Madre
Irene Perpiñal y Eladio González - directores calle Rojas 129 local (Caballito) Capital -AAC1405-Buenos Aires-República Argentina telefax: 4-903-3285 email: museocheguevara@fibertel.com.ar
http://museocheguevaraargentina.blogspot.com/
colectivos 1 - 2 - 25 - 26 - 32 - 42 - 53 - 55 - 85 - 86 - 103 - 180
doná sangre, doná órganos, doná células madre, sé solidario, SÉ VOS.
¡Salven a los argentinos! "las ballenas"

Estancia La Larga de Julio A. Roca Osvaldo Bayer Escultura Mujer Originaria José Feinman y Lopez Rega crimen fusilamient tortura limpieza étnica Domec

foto toto: escultura de cobre de Chuquicamata aportada por María Cecilia Chinchón Canales y Hugo Moreno Peralta ambos de la patria de Vicente Huidobro poeta chileno.





La larga paz argentina

Por Osvaldo Bayer

Bueno, queridos lectores, algo se está moviendo en nuestra Legislatura capitalina. Después de tres años de haber presentado el proyecto del traslado del monumento a Roca, al parecer muy pronto se debatirá el mismo. Esperamos que, como es costumbre, se escuchen las opiniones históricas de las partes.

A mí me gustaría participar del debate informativo previo donde se invita a escuchar opiniones de los que saben del tema. La Legislatura tiene un salón magnífico para información previa al debate: el salón Montevideo.

Allí, antes de la sesión sería muy bueno que los legisladores escucharan los argumentos de quienes van a probar el genocidio de Roca y los de aquellos que dicen que Roca “trajo el progreso”. Ojalá se haga esa discusión previa y que se le permita concurrir al público, en especial, a estudiantes de historia. A mí, en especial me gustaría mantener un debate con Mariano Grondona.

Quien ya evidentemente enterado del próximo tratamiento del tema en la Legislatura– da un cuadro idílico del general Roca en La Nación del domingo pasado.

Allí dice: “El general Roca, que fue el símbolo más notorio de ese proceso extraordinario, legó a sus familiares tres estancias: La Larga, La Paz y La Argentina. La larga paz argentina. Era el nombre mismo de una república próspera, casi centenaria, que nunca confundió continuismo con continuidad”.

Qué idílica es la Argentina roquista para Grondona. Qué generoso su general, Mariano. Tres estancias a sus familiares. Acerca de lo que él titula “ese proceso extraordinario” del roquismo lo describe cómo “nos hizo pasar de la pobreza y el desierto a un ingreso por habitante sólo superado por seis naciones del planeta”. Lo que no dice Grondona es que eso que él llama desierto estaba habitado por los pueblos originarios.

Lo que tampoco dice es de los fusilamientos ordenados por Roca de ranqueles y que denuncia su mismo diario La Nación; lo que no dice Grondona es que Roca reimplantó la esclavitud “repartiendo” indios entre sus amigos azucareros del Tucumán y en la isla Martín García, y también a las mujeres y los niños indígenas –a quien Roca llamaba “la chusma”– como sirvientas y mandaderos traicionando los principios de la Asamblea del año XIII que había eliminado la esclavitud, y que Roca desvirtuaba así para siempre la bella estrofa del Himno Nacional de “ved en trono a la noble igualdad”.

Lo que no dice Grondona tampoco es que Roca manda aprobar la ley de residencia, la más cruel e injusta disposición de la legislación argentina, la ley 4144, por la cual se expulsaba a todo extranjero que cultivara “ideologías contrarias al ser nacional”. Que no significaba otra cosa que: ojo, no meterse en la lucha obrera por las ocho horas de trabajo. Pero lo más trágico del caso era que por esa ley se expulsaba sólo al hombre y aquí quedaban su mujer y sus hijos, sin manutención.

Pícaro el benefactor grondoniano, porque así, la mujer del inmigrante le decía a su marido: “No te metas en el gremialismo, porque te van a expulsar y me voy a quedar sin nada para dar de comer a nuestros hijitos”.

Además Roca es el autor de la represión del 1º de mayo de 1904, donde va a caer bajo las balas de la policía el primer mártir del Día de los Trabajadores en la Argentina, el marinero Juan Ocampo, de apenas 18 años. Pero para Mariano Grondona vale para Roca lo que para sus estancias cercanas a Magdala: “La larga paz argentina”.

¿Cómo es posible tergiversar la verdad histórica así? Claro, Grondona debe estar agradecido a Roca que quitó esas tierras de Magdala a los pacíficos ranqueles, tierras con las cuales –lo dijo el propio Sarmiento– hizo Roca negociados increíbles junto con su hermano Ataliva Roca haciendo popular el verbo “atalivar” que quería decir coimear.

La afilada pluma de José Pablo Feinmann acaba de dejar al desnudo las relaciones fraterno-literarias de Grondona nada menos que con López Rega, el más bestial de los asesinos civiles del país argentino. Claro, porque si Grondona interpreta así la figura de Roca, por qué no le va a dar el mismo valor a López Rega.

Uno mató “solamente” a indios y el otro a zurdos. Para el caso, es lo mismo. “Hay hombres cuyo destino es hacer la tarea.” Es la frase de Grondona para justificar a López Rega. Magistralmente citada por Feinmann en esta contratapa del domingo último.

Defender la estatua de Roca es no tener el más mínimo de conciencia democrática. Más todavía que ese monumento fue levantado en la Década Infame, la del “fraude patriótico”, término argentino que el mundo entero es incapaz de comprender. Los hombres de la Década Infame “hicieron la tarea”. Picana eléctrica, fusilamientos, los famosos negociados. Y el monumento a Roca, inspirado por su hijo, Julio Argentino Roca, el del pacto Roca-Runciman que fue vicepresidente de la Década Infame.

En la inauguración del Roca en bronce estuvieron todos, entre ellos Patrón Costas –el famoso terrateniente salteño–, el almirante Domec García –fundador nada menos que de la ultraderechista Liga Patriótica Argentina, la del primer pogrom en la Argentina, en la Semana Trágica–. Así nació la estatua más grande de Buenos Aires.

Es un insulto para los patriotas de Mayo y de la Asamblea del año XIII que ese monumento esté allí. Hay que quitarla en homenaje a la Etica y a los miles de argentinos que lucharon contra las dictaduras militares. Hemos pedido a la Legislatura porteña que en vez del genocida uniformado se levante un monumento a quienes verdaderamente lo merecen: a la mujer de los pueblos originarios, quien en su vientre dio vida a la estirpe criolla, y enfrente, mirándose, a la mujer inmigrante, la que también en su cuerpo dio vida a los que poblarían estas distancias. Ellas fueron las verdaderas heroínas de la vida argentina. Trajeron vida y no muerte.

Mientras tanto, llegan noticias que nos dicen bien que los pueblos no se rinden y luchan por la verdad. La calle Roca, de Santa Rosa de La Pampa, apareció con sus carteles indicadores tachados. El nombre de Roca fue reemplazado por el de “Pueblos originarios”. Un ejemplo.

Y en la Plaza Virreyes de esta capital porteña, el sábado pasado se hizo un verdadero festival de música y de historia, con participación de docentes y alumnos de escuelas, de pueblos originarios y de gente típica del barrio Flores sur.

Pidieron que se acabe con el oprobio de que esa plaza sigue llevando el nombre de Virreyes, puesto por la dictadura de la desaparición de personas, en 1976, y pase a llevar el nombre de quien se adelantara a luchar por la libertad de América:

Túpac Amaru, que por eso sufrió la más horrible de las ejecuciones por parte de los españoles. Justamente la plaza hoy honorifica a quienes administraron la esclavitud de estos pueblos y se llevaron sus riquezas a Europa.

Es vergonzoso para los porteños que apenas una callejuela de 300 metros lleve el nombre de Túpac Amaru, este mártir de la Libertad. Hay que leer sus proclamas, escritas apenas 21 años antes que los patriotas del Mayo argentino, y que poseen el mismo contenido. Es tan perverso el conservadurismo idiota de quienes se creen dueños de nuestra historia que en Buenos Aires existe una calle llamada Corregidores, justo el nombre de los esclavistas españoles que administraban la mita y el yanaconazgo, las formas más brutales de la esclavitud a que fueron sometidos nuestros pueblos originarios por la conquista ibérica y católica.

Veremos pues si se produce lo que se me ha anunciado, el gran debate sobre Roca en nuestra Legislatura. Debate y no destrucción. Porque hemos pedido que el monumento a Roca no se destruya sino que sea trasladado a su estancia La Larga, hoy de los Alvear, sus bisnietos.

Y también, poco a poco, se trasladen allí los otros 36 monumentos que existen en la Argentina del genocida de los pueblos originarios. Salvo que Mariano Grondona quiera tener algunos de ellos en sus estancias cercanas a Magdala, en las tierras que pertenecían a los pacíficos ranqueles, que se lo merece.

Cine Argentino en Cuba Leonardo Favio ICAIC Aniceto INCAA Gatica Zuahir Jury Carlos Sorín Lucrecia Martel Subiela Solanas Chaubloqueo Puenzo Oscar

Oesterheld y las cuatro hijas que le secuestraron, torturaron, violaron, asesinaron e hicieron desaparecer los militares argentinos.





LEONARDO FAVIO INAUGURA CICLO DE CINE EN LA HABANA

BUENOS AIRES, 4 (ANSA) - El cineasta argentino Leonardo Favio inaugura hoy en La Habana, Cuba, el lanzamiento del ciclo de cine "El Grito Sagrado, Postales de Libertad", que hasta el 21 de mayo exhibirá en distintos puntos de la isla lo mejor de la filmografía argentina de los últimos 25 años.

"Aniceto" (2008), el filme más reciente de Favio, abrirá esta noche el festival en la Sala Charles Chaplin del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), donde el realizador y compositor argentino ofrecerá una conferencia de prensa.

La reseña, integrada por 25 películas y que se exhibió el año pasado en Argentina para conmemorar los 25 años de democracia en el país, fue organizada en conjunto por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), la Embajada argentina en Cuba y el ICAIC.

"El Grito Sagrado...", que será de carácter itinerante - se exhibirá en distintos países de América Latina- eligió Cuba como destino inaugural.

"Decidimos empezar por Cuba porque el Instituto de Cine cubano cumple 50 años, como la revolución, y porque este país es uno de los que más aportó en las nuevas formas de hacer cine", dijo a ANSA Carolina Silvestre, vicepresidenta del INCAA. En entrevista telefónica desde La Habana, Silvestre sostuvo que el objetivo de este festival es "mostrar, a través del cine, la realidad y la identidad argentina" en el resto de la región.

"Por eso, entre otras películas, elegí traer a 'Gatica, el Mono'(1993), de Favio, porque habla de un personaje muy argentino", explicó la funcionaria. La presencia de Favio es considerada un acontecimiento en Cuba, donde no sólo es reconocido como cineasta sino como compositor y cantante.

"Lo llamé para invitarlo a Cuba porque, si bien nunca estuvo aquí físicamente, siempre estuvo presente en la vida de los cubanos, a través de música y su cine", relató Silvestre. Sus canciones -traducidas a 14 idiomas- eran tarareadas y sus letras aprendidas de memoria en los años 70 del siglo pasado y todavía suenan en la isla. Su voz particular está anclada en la memoria de varias generaciones, a tal punto, que temas como "Ella ya me olvidó" es considerada como el himno de los romances incipientes o reconciliaciones.

Pero no olvidan su estilo personal como realizador, cuyos títulos más celebrados por los cubanos son "Crónica de un niño solo"(1964) y "El romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó truco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más" (1967).

Para retribuir el afecto del público el realizador decidió no sólo aceptar la invitación sino llevar "Aniceto", todavía en cartel en las salas argentinas.

El filme, elegido para dar inicio al ciclo de cine argentino, es una nueva versión de "El romance...", en clave de ballet, basado en el cuento "El cenizo", de Jorge Zuhair Jury. El ciclo incluye clásicos como "La historia oficial" (1985), de Luis Puenzo, ganador de un Oscar, "Hombre mirando al sudeste" (1986), de Eliseo Subiela y "Sur" (1988), de Fernando Solanas.

También se proyectarán filmes de producción más reciente, como "Historias mínimas" (2002), de Carlos Sorín, y "La ciénaga" (2001), de Lucrecia Martel.

La retrospectiva argentina permite asomarse a dos décadas y media de vida democrática e institucional, a la que Argentina emergió en 1983, tras un período violento que costó vidas, destierros, y enlutó su historia más reciente.

lunes, 4 de mayo de 2009

Fidel Castro y la poesía de Stella Calloni la argentina amiga de Fayad Jamís Poeta Pintor amigo de exiliados Granma los 5 héroes prisioneros de EEUU




Reflexiones del compañero Fidel:

DARLO TODO por Fidel Castro Ruz

2009-05-04

El Primero de Mayo, todavía bajo la impresión del desfile, de los colores de nuestra bandera, que es hoy símbolo de solidaridad ante los ojos del mundo, y de las caras jóvenes, inteligentes y entusiastas de nuestros estudiantes, que cerraron el desfile de aquel río desbordado, me venían a la mente las palabras del poeta, tantas veces repetidas aquel día:

“¡Por esta libertad habrá que darlo todo!”

Sentí deseos de conocer más sobre la vida de Fayad Jamís. Apenas dos horas después de publicada aquella Reflexión el Día Internacional de los Trabajadores, me puse a leer algunos materiales.

Lo primero que vi fue, por azar, un mensaje de nuestra querida amiga Stella Calloni. Por ella conocemos detalladamente las conspiraciones, los horribles crímenes cometidos por gobiernos de Estados Unidos como promotores y aliados de las tiranías más sangrientas que han conocido los pueblos de este continente.

Pero en este caso concreto era para hablarnos de Fayad Jamís, autor del poema, y transmitirnos impresiones sobre realidades a veces amargas, sin que nada, a pesar de eso, pueda frenar su entusiasmo.

Transmito las palabras textuales del mensaje que tuve el honor de recibir aquella noche del Primero de Mayo.

“Querido Comandante:

“Me emocionó mucho que UD. citara a Fayad a quien conocí en México y al que me unió una bella amistad y compañerismo. Él era amigo de todos los exiliados.

Un gran poeta, pintor, un artista con gran amor por su tierra. Era agregado cultural entonces. Maravilloso en todo lo que hacía. Incluso le escribí un pequeño poema.

Pero lo que me pareció hermoso es que rescatara eso de ‘darlo todo’ porque hoy es tan necesario repetirlo, cuando nos invade la que llamo ‘atracción fatal’ de la incultura neoliberal que ha prosperado bastante.

Es patético el posmodernismo del subdesarrollo, que tanto daño ha hecho y tantos individualismos ayudó a justificar.

“El yo, yo, yo antes que el nosotros, el estar siempre viendo cómo le ganamos al otro, es algo muy lejano a ese darlo todo. Y ha avanzado como una pandemia que lo arrasa todo a su paso, viejas amistades y lealtades, caminos andados juntos.

Para hacerlo mejor también se recurre al cinismo de la burla para aquellos que mantienen sus principios, su fe en la humanidad, en el hombre, en la justicia, la dignidad.

“Cuba ha sido un ejemplo de darlo todo, incluso a quienes no pudieron verlo como la actitud más revolucionaria de la revolución ─valga la redundancia─, que es la solidaridad permanente, como una manta abrigadora de los otros.

“Me parece que estos son tiempos para recuperar la magia y la poesía, porque las revoluciones se hacen con todo eso. Si no fuera por todo eso, dígame cómo se hubieran embarcado ustedes en el Granma, por ejemplo. Cómo habría hecho Cuba para resistir y defenderse y a la vez crear cultura, educación, ballet, todo aquello que fue naciendo en los rescoldos de una Revolución verdadera.

Hasta ahora, cuando uno ve aquellos viejos documentales de los muchachos y muchachas yéndose a alfabetizar a los montes y sierras, era y es ese darlo todo, porque con ese espíritu iban y con ese espíritu van.

“Lo viví en la alfabetización en Nicaragua o en Bolivia, hace muy poco cuando, emocionada hasta las lágrimas, estuve ese día en que se declaró ese país libre de analfabetismo (y en este caso también en las lenguas originarias). ¿Quién hace eso si no tiene el espíritu de darlo todo?

“Y los ejemplos son tantos, pero a veces, como no se ven en conjunto, no se ven. Son noticias aisladas y frías. En un barrio en Venezuela vi a los médicos cubanos, y una mujer, que venía con sus niños para vacunarlos, me dijo ‘es que ellos lo dan todo aquí’. Y qué decirle de los Cinco. Todo lo han dado para cuidar a su patria. Lo demás es pequeño, pasajero, sin raíz.

“Un día le dije que además tenemos que escribir entre todos la historia de la solidaridad, porque ese día nos vamos a dar cuenta que el enemigo que aparece tan grande, tan inmenso, es sólo un cascarón vacío.

Los que saben lo que es ‘darlo todo’ son invencibles, porque siguen y siguen dando a través de los tiempos, echando luces como el amado CHE.

“Un abrazo inmenso y gracias porque ustedes siguen dándolo todo.

“Stella.”

¡Bellas palabras de Stella para los que quieran conocer la historia verdadera de nuestra época, que jamás podrá borrarse de un plumazo!

Fidel Castro Ruz

Mayo 4 de 2009

3 y 17 p.m.

José Artigas Eduardo Galeano unirse Simón Rodríguez Domitila Barrio Bolivia Niemeyer Chile Salvador Allende Vicente Huidobro Paragüay guaraní Boqueron








VIRTIN RED INFORMATIVA

" J U N T A R N O S como los dientes , como las manos "

por Eduardo Galeano (uruguayo)

Nuestra región es el reino de las paradojas. Brasil, pongamos por caso: paradójicamente, el Aleijadinho, el hombre más feo del Brasil, creó las más altas hermosuras del arte de la época colonial; paradójicamente, Garrincha, arruinado desde la infancia por la miseria y la poliomelitis, nacido para la desdicha, fue el jugador que más alegría ofreció en toda la historia del fútbol; y paradójicamente, ya ha cumplido cien años de edad Oscar Niemeyer, que es el más nuevo de los arquitectos y el más joven de los brasileños. ***

O pongamos por caso, Bolivia: en 1978, cinco mujeres voltearon una dictadura militar. Paradójicamente, toda Bolivia se burló de ellas cuando iniciaron su huelga de hambre. Paradójicamente, toda Bolivia terminó ayunando con ellas, hasta que la dictadura cayó.

Yo había conocido a una de esas cinco porfiadas, Domitila Barrios, en el pueblo minero de Llallagua. En una asamblea de obreros de las minas, todos hombres, ella se había alzado y había hecho callar a todos.

-Quiero decirles estito –había dicho-. Nuestro enemigo principal no es el imperialismo, ni la burguesía, ni la burocracia. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos adentro. Y años después, reencontré a Domitila en Estocolmo. La habían echado de Bolivia, y ella había marchado al exilio, con sus siete hijos. Domitila estaba muy agradecida de la solidaridad de los suecos, y les admiraba la libertad, pero ellos le daban pena, tan solitos que estaban, bebiendo solos, comiendo solos, hablando solos. Y les daba consejos:

-No sean bobos –les decía-. Júntense. Nosotros, allá en Bolivia, nos juntamos. Aunque sea para pelearnos, nos juntamos. *** Y cuánta razón tenía.

Porque, digo yo: ¿existen los dientes, si no se juntan en la boca? ¿Existen los dedos, si no se juntan en la mano?

Juntarnos: y no sólo para defender el precio de nuestros productos, sino también, y sobre todo, para defender el valor de nuestros derechos. Bien juntos están, aunque de vez en cuando simulen riñas y disputas, los pocos países ricos que ejercen la arrogancia sobre todos los demás. Su riqueza come pobreza, y su arrogancia come miedo. Hace bien poquito, pongamos por caso, Europa aprobó la ley que convierte a los inmigrantes en criminales.

Paradoja de paradojas: Europa, que durante siglos ha invadido el mundo, cierra la puerta en las narices de los invadidos, cuando le retribuyen la visita. Y esa ley se ha promulgado con una asombrosa impunidad, que resultaría inexplicable si no estuviéramos acostumbrados a ser comidos y a vivir con miedo.

Miedo de vivir, miedo de decir, miedo de ser. Esta región nuestra forma parte de una América Latina organizada para el divorcio de sus partes, para el odio mutuo y la mutua ignorancia. Pero sólo siendo juntos seremos capaces de descubrir lo que podemos ser, contra una tradición que nos ha amaestrado para el miedo y la resignación y la soledad y que cada día nos enseña a desquerernos, a escupir al espejo, a copiar en lugar de crear. ***

Todo a lo largo de la primera mitad del siglo diecinueve, un venezolano llamado Simón Rodríguez anduvo por los caminos de nuestra América, a lomo de mula, desafiando a los nuevos dueños del poder:

-Ustedes –clamaba don Simón-, ustedes que tanto imitan a los europeos, ¿por qué no les imitan lo más importante, que es la originalidad?

Paradójicamente, era escuchado por nadie este hombre que tanto merecía ser escuchado. Paradójicamente, lo llamaban loco, porque cometía la cordura de creer que debemos pensar con nuestra propia cabeza, porque cometía la cordura de proponer una educación para todos y una América de todos, y decía que al que no sabe, cualquiera lo engaña y al que no tiene, cualquiera lo compra, y porque cometía la cordura de dudar de la independencia de nuestros países recién nacidos:

-No somos dueños de nosotros mismos –decía -. Somos independientes, pero no somos libres. ***

Quince años después de la muerte del loco Rodríguez, Paraguay fue exterminado. El único país hispanoamericano de veras libre fue paradójicamente asesinado en nombre de la libertad. Paraguay no estaba preso en la jaula de la deuda externa, porque no debía un centavo a nadie, y no practicaba la mentirosa libertad de comercio, que nos imponía y nos impone una economía de importación y una cultura de impostación.

Paradójicamente, al cabo de cinco años de guerra feroz, entre tanta muerte sobrevivió el origen. Según la más antigua de sus tradiciones, los paraguayos habían nacido de la lengua que los nombró, y entre las ruinas humeantes sobrevivió esa lengua sagrada, la lengua primera, la lengua guaraní. Y en guaraní hablan todavía los paraguayos a la hora de la verdad, que es la hora del amor y del humor.

En guaraní, ñe'é significa palabra y también significa alma. Quien miente la palabra, traiciona el alma.

Si te doy mi palabra, me doy. *** Un siglo después de la guerra del Paraguay, un presidente de Chile dio su palabra, y se dio.

Los aviones escupían bombas sobre el palacio de gobierno, también ametrallado por las tropas de tierra. Él había dicho:

-Yo de aquí no salgo vivo.

En la historia latinoamericana, es una frase frecuente. La han pronunciado unos cuantos presidentes que después han salido vivos, para seguir pronunciándola. Pero esa bala no mintió. La bala de Salvador Allende no mintió.

Paradójicamente, una de las principales avenidas de Santiago de Chile se llama, todavía, Once de Setiembre. Y no se llama así por las víctimas de las Torres Gemelas de Nueva York. No. Se llama así en homenaje a los verdugos de la democracia en Chile. Con todo respeto por ese país que amo, me atrevo a preguntar, por puro sentido común:

¿No sería hora de cambiarle el nombre? ¿No sería hora de llamarla Avenida Salvador Allende, en homenaje a la dignidad de la democracia y a la dignidad de la palabra? ***

Y saltando la cordillera, me pregunto: ¿por qué será que el Che Guevara, el argentino más famoso de todos los tiempos, el más universal de los latinoamericanos, tiene la costumbre de seguir naciendo? Paradójicamente, cuanto más lo manipulan, cuanto más lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos.

Y me pregunto: ¿No será porque él decía lo que pensaba, y hacía lo que decía? ¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en este mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen? ***

Los mapas del alma no tienen fronteras, y yo soy patriota de varias patrias. Pero quiero culminar este viajecito por las tierras de la región, evocando a un hombre nacido, como yo, por aquí cerquita.

Paradójicamente, él murió hace un siglo y medio pero sigue siendo mi compatriota más peligroso. Tan peligroso es que la dictadura militar del Uruguay no pudo encontrar ni una sola frase suya que no fuera subversiva, y tuvo que decorar con fechas y nombres de batallas el mausoleo que erigió para ofender su memoria.

A él, que se negó a aceptar que nuestra patria grande se rompiera en pedazos; a él, que se negó a aceptar que la independencia de América fuera una emboscada contra sus hijos más pobres, a él, que fue el verdadero primer ciudadano ilustre de la región, dedico esta distinción, que recibo en su nombre.

Y termino con palabras que le escribí hace algún tiempo: 1820, Paso del Boquerón. Sin volver la cabeza, usted se hunde en el exilio. Lo veo, lo estoy viendo: se desliza el Paraná con perezas de lagarto y allá se aleja flameando su poncho rotoso, al trote del caballo, y se pierde en la fronda.

Usted no dice adiós a su tierra. Ella no se lo creería. O quizás usted no sabe, todavía, que se va para siempre.

Se agrisa el paisaje. Usted se va, vencido, y su tierra se queda sin aliento.

¿Le devolverán la respiración los hijos que le nazcan, los amantes que le lleguen? Quienes de esa tierra broten, quienes en ella entren, ¿se harán dignos de tristeza tan honda? Su tierra. Nuestra tierra del sur.

Usted le será muy necesario, don José. Cada vez que los codiciosos la lastimen y la humillen, cada vez que los tontos la crean muda o estéril, usted le hará falta. Porque usted, don José Artigas, general de los sencillos, es la mejor palabra que ella ha dicho.

_Red Latina sin fronteras
http://www.lacoctelera.com/red-latina-sin-fronteras