lunes, 20 de diciembre de 2010

Hermano del Gran Hermano canta claro para que lo entiendan bien Raúl Castro

Hermano del “gran hermano” canta claro para que lo entiendan bien, Raúl Castro.

 

Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del Sexto Período de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 18 de diciembre de 2010, “Año 52 de la Revolución”:

Compañeras y compañeros:

Llevamos varios días reunidos debatiendo asuntos trascendentales para el futuro de la nación. En esta oportunidad, además del habitual trabajo en comisiones, los diputados han sesionado en plenaria, con el propósito de analizar los detalles de la situación económica actual, así como las propuestas del presupuesto y el plan de la economía para el año 2011.

También los diputados han dedicado largas horas a valorar a profundidad y esclarecer dudas e inquietudes acerca del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Nuestros medios de difusión han publicado con amplitud el desarrollo de estos debates, para facilitar la información de la población.

A pesar de la incidencia en la economía nacional de los efectos de la crisis mundial, el irregular comportamiento de las lluvias durante 19 meses, desde noviembre de 2008 hasta junio del actual año, y sin excluir errores propios, puedo afirmar que el plan del 2010 ha tenido un desempeño aceptable para los tiempos que vivimos. Se alcanzará la meta de crecimiento de 2.1 por ciento del Producto Interno Bruto, más conocido por sus siglas P.I.B; se elevaron las exportaciones de mercancías y servicios, sin concluir el año ya se alcanzó la cifra prevista de visitantes extranjeros, aunque nuevamente se incumplirán los ingresos, se consolida el equilibrio financiero interno y, por vez primera en varios años, comienza a apreciarse una dinámica favorable, todavía limitada, en la productividad del trabajo en comparación con el salario medio.

Continúan disminuyendo las retenciones de transferencias al exterior, o lo que es lo mismo, las limitaciones que nos vimos obligados a imponer a finales del año 2008 en los pagos desde los bancos cubanos a los suministradores extranjeros, las cuales serán suprimidas totalmente el próximo año y, al propio tiempo, se han logrado significativos avances en la renegociación de la deuda con nuestros principales acreedores.

Nuevamente deseo agradecer la confianza y comprensión de nuestros socios comerciales y financieros, a quienes ratifico el más firme propósito de honrar puntualmente los compromisos contraídos. El Gobierno ha impartido instrucciones precisas de no asumir nuevas deudas sin la seguridad de cumplimentar su pago en los plazos pactados.

Como fue explicado por el Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Economía y Planificación, Marino Murillo Jorge, el plan del próximo año prevé un crecimiento del P.I.B del 3.1%, que deberá alcanzarse en medio de un escenario no menos complejo y tenso. 


El año 2011 es el primero de los cinco incluidos en la proyección a mediano plazo de nuestra economía, período en el que, de manera gradual y progresiva, se irán introduciendo cambios estructurales y de conceptos en el modelo económico cubano.

Durante el próximo año proseguiremos de manera decidida en la reducción de los gastos superfluos, promoviendo el ahorro de todo tipo de recursos, el cual, como hemos dicho en varias ocasiones, constituye la fuente de ingresos más rápida y segura a nuestra disposición.

Igualmente haremos, sin descuidar en lo más mínimo, sino elevando la calidad de los programas sociales en las esferas de la salud, la educación, la cultura y el deporte, en las cuales se han identificado enormes reservas de eficiencia en el uso más racional de la infraestructura existente. También incrementaremos las exportaciones de bienes y servicios, al tiempo que continuaremos concentrando las inversiones en aquellas actividades de más rápida recuperación.

En materia del plan y el presupuesto, hemos insistido en que tiene que acabarse la historia repetida de los incumplimientos y los sobregiros. El plan y el presupuesto son sagrados, repito, desde ahora el plan y el presupuesto son sagrados y se elaboran para ser cumplidos, no para conformarnos con justificaciones de cualquier tipo y hasta con imprecisiones y mentiras, intencionadas o no, cuando no se logran las metas trazadas.

A veces algunos compañeros, sin un propósito fraudulento, aportan informaciones inexactas de sus subordinados sin haberlas comprobado y caen en la mentira inconscientemente, pero esos datos falsos nos pueden conducir a decisiones erradas con mayor o menor repercusión en la nación. Quien así actúa, también miente y sea quien sea, debe ser demovido definitiva y no temporalmente del cargo que ocupa y, después del análisis de los organismos correspondientes, también separado de las filas del Partido si milita en él.

La mentira y sus nocivos efectos han acompañado a los hombres desde que aprendimos a hablar en épocas remotas, motivando la repulsa de la sociedad. Recordemos que en los diez mandamientos bíblicos, el número ocho dispone: “No darás falso testimonio ni mentirás”. Igualmente en los tres principios éticos morales fundamentales de la civilización inca se establecía: no mentir, no robar, no ser holgazán.

Hay que luchar para desterrar definitivamente la mentira y el engaño de la conducta de los cuadros, de cualquier nivel. No por gusto el compañero Fidel en su brillante definición del concepto Revolución, entre otros criterios, señaló: “No mentir jamás ni violar principios éticos”.

Tras la publicación el pasado 9 de noviembre del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social, el tren del VI Congreso del Partido está en marcha, ya que el verdadero congreso será la discusión abierta y franca con los militantes y todo el pueblo de sus enunciados, lo que en un genuino ejercicio democrático, permitirá enriquecerlos, al tiempo que, sin excluir opiniones divergentes, logremos la conformación de un consenso nacional acerca de la necesidad y urgencia de introducir cambios estratégicos en el funcionamiento de la economía, con el propósito de hacer sustentable e irreversible el Socialismo en Cuba.

No hay que temerle a las discrepancias de criterios y esta orientación, que no es nueva, no debe interpretarse como circunscrita al debate sobre los Lineamientos; las diferencias de opiniones, expresadas preferiblemente en lugar, tiempo y forma, o sea, en el lugar adecuado, en el momento oportuno y de forma correcta, siempre serán más deseables a la falsa unanimidad basada en la simulación y el oportunismo. Es por demás un derecho del que no se debe privar a nadie.

Mientras más ideas seamos capaces de provocar en el análisis de un problema, más cerca estaremos de su solución apropiada.

La Comisión de Política Económica del Partido y los 11 grupos que la conformaron, trabajaron durante largos meses en la elaboración de los citados lineamientos, que como se ha explicado, constituirán el tema central del Congreso, partiendo de la convicción de que la situación económica es la principal tarea del Partido y del Gobierno y la asignatura básica de los cuadros a todos los niveles.

Durante los últimos años habíamos insistido en que no podíamos dejarnos llevar por improvisaciones y apresuramientos en esta esfera, teniendo en cuenta la magnitud, complejidad y las interrelaciones de las decisiones a adoptar. Es por ello que pienso que hicimos bien en aplazar el Congreso del Partido, aunque hemos debido resistir, pacientemente, los reclamos honestos y también los mal intencionados dentro y fuera de Cuba para que apuráramos la adopción de múltiples medidas. Nuestros adversarios en el exterior, como era de esperar, han impugnado cada paso que dimos, primero los descalificaban como cosméticos e insuficientes, ahora tratan de confundir a la opinión pública presagiando el seguro fracaso y concentran sus campañas en la exaltación del supuesto desencanto y escepticismo con que dicen nuestro pueblo ha acogido este proyecto.

A veces da la impresión de que sus deseos más íntimos les impiden apreciar la realidad. Haciendo evidentes sus verdaderas pretensiones, nos exigen sin tapujos desmontar el régimen económico y social que conquistamos, como si esta Revolución estuviera dispuesta a someterse a la más humillante rendición o lo que es igual, regir su destino por condicionamientos degradantes.

A lo largo de 500 años, desde Hatuey hasta Fidel, es mucha la sangre derramada por nuestro pueblo para aceptar ahora el desmantelamiento de lo logrado al precio de tanto sacrificio.

A quienes abriguen esas infundadas ilusiones, vale recordarles, otra vez, lo expresado en este Parlamento el 1ro de agosto de 2009; cito: "A mí no me eligieron Presidente para restaurar el capitalismo en Cuba ni para entregar la Revolución. Fui elegido para defender, mantener y continuar perfeccionando el socialismo, no para destruirlo”, fin de la cita.

Hoy añado que las medidas que estamos aplicando y todas las modificaciones que resulte necesario introducir en la actualización del modelo económico, están dirigidas a preservar el socialismo, fortalecerlo y hacerlo verdaderamente irrevocable, como quedó incorporado en la Constitución de la República a solicitud de la inmensa mayoría de nuestra población en el año 2002.

Es preciso poner sobre la mesa toda la información y los argumentos que fundamentan cada decisión y de paso, suprimir el exceso de secretismo a que nos habituamos durante más de 50 años de cerco enemigo. Siempre un Estado tendrá que mantener en lógico secreto algunos asuntos, eso es algo que nadie discute, pero no las cuestiones que definen el curso político y económico de la nación. Es vital explicar, fundamentar y convencer al pueblo de la justeza, necesidad y urgencia de una medida, por dura que parezca.

El Partido y la Juventud Comunista, además de la Central de Trabajadores de Cuba y sus sindicatos junto al resto de las organizaciones de masas y sociales, tienen la capacidad de movilizar el apoyo y la confianza de la población mediante el debate sin ataduras a dogmas y esquemas inviables, que constituyen una barrera psicológica colosal, que es imprescindible desmontar poco a poco y lo lograremos entre todos.

Ese es precisamente el contenido fundamental que reservamos a la Conferencia Nacional del Partido a celebrarse en el año 2011, después del Congreso, en fecha que se fijará más adelante; en ella analizaremos, entre otras cuestiones, las modificaciones a los métodos y estilos de trabajo de la organización partidista, ya que, a consecuencia de las deficiencias presentadas en el desempeño de los órganos administrativos del Gobierno, el Partido a lo largo de los años se tuvo que involucrar en el ejercicio de funciones que no le corresponden, lo cual limitó y comprometió su condición de vanguardia organizada de la nación cubana y fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, en consonancia con el artículo cinco de la Constitución de la República.

El Partido debe dirigir y controlar y no interferir en las actividades del Gobierno, a ningún nivel, que es a quien corresponde gobernar, cada uno con sus propias normas y procedimientos, según sus misiones en la sociedad.

Es necesario cambiar la mentalidad de los cuadros y de todos los compatriotas al encarar el nuevo escenario que comienza a delinearse. Se trata sencillamente de transformar conceptos erróneos e insostenibles acerca del Socialismo, muy enraizados en amplios sectores de la población durante años, como consecuencia del excesivo enfoque paternalista, idealista e igualitarista que instituyó la Revolución en aras de la justicia social.

Muchos cubanos confundimos el socialismo con las gratuidades y subsidios, la igualdad con el igualitarismo, no pocos identificamos la libreta de abastecimientos como un logro social que nunca debiera suprimirse.

Al respecto, estoy convencido de que varios de los problemas que hoy afrontamos tienen su origen en esta medida de distribución, que si bien estuvo animada en su momento por el sano empeño de asegurar al pueblo un abastecimiento estable de alimentos y otras mercancías en contraposición al acaparamiento inescrupuloso por algunos con fines de lucro, constituye una expresión manifiesta de igualitarismo, que beneficia lo mismo a los que trabajan y a aquellos que no lo hacen o que no la necesitan y genera prácticas de trueque y reventa en el mercado sumergido, etc., etc.

La solución a este complejo y sensible asunto no es sencilla, pues guarda estrecha relación con el fortalecimiento del papel del salario en la sociedad y ello sólo será posible, si a la par de reducir gratuidades y subsidios, elevamos la productividad del trabajo y la oferta de productos a la población.

En esta cuestión, como en la reducción de las plantillas abultadas, el Estado Socialista no dejará desamparado a ningún ciudadano y mediante el sistema de asistencia social, asegurará que las personas impedidas para trabajar reciban la protección mínima requerida. En el futuro existirán subsidios, pero no a los productos, sino a las cubanas y cubanos que por una u otra razón realmente los necesiten.

Como se conoce, desde el mes de septiembre se eliminó la distribución normada de cigarros, un artículo que recibía sólo una parte de la población y que es obvio, por sus nocivos efectos a la salud, no constituye un producto de primera necesidad.

El próximo año no podremos darnos el lujo de gastar casi 50 millones de dólares en importaciones de café para mantener la cuota que hasta el presente se distribuye a los consumidores, incluyendo a los niños recién nacidos. Se prevé, por ser una necesidad ineludible, como hacíamos hasta el año 2005, mezclarlo con chícharo, mucho más barato que el café, que nos cuesta casi tres mil dólares la tonelada, mientras que aquel tiene un precio de 390 dólares.

Si queremos seguir tomando café puro y sin racionamiento, la única solución es producirlo en Cuba, donde está probado que existen todas las condiciones para su cultivo, en cantidades suficientes que satisfagan la demanda y hasta exportarlo con la más alta calidad.

Estas decisiones, y otras que será necesario aplicar, aunque sabemos que no son populares, sí son obligadas para poder mantener y mejorar incluso los servicios gratuitos de salud pública, educación y la seguridad social a todos los ciudadanos.

El propio líder de la Revolución Cubana, el compañero Fidel, en su histórico discurso el 17 de noviembre de 2005, expresó; cito: “Una conclusión que he sacado al cabo de muchos años: entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo”, fin de la cita. Hace apenas un mes, exactamente al cabo de cinco años, Fidel a través de su mensaje en ocasión del Día Internacional del Estudiante, ratificó esos conceptos que conservan total vigencia.

Por mi parte, recuerdo los planteamientos de un laureado científico soviético que hace alrededor de medio siglo, consideraba que aunque teóricamente se había documentado la posibilidad del vuelo del hombre al espacio, no dejaba de ser un viaje a lo ignoto, a lo desconocido.

Si bien hemos contado con el legado teórico marxista leninista, donde científicamente está demostrada la factibilidad del socialismo y la experiencia práctica de los intentos de su construcción en otros países, la edificación de la nueva sociedad en el orden económico es, en mi modesta opinión, también un trayecto hacia lo ignoto, por lo cual cada paso debe meditarse profundamente y ser planificado antes del próximo, donde los errores se corrijan oportuna y rápidamente para no dejarle la solución al tiempo, que los acrecentará y al final nos pasará la factura aún más costosa.

Tenemos plena conciencia de los errores que hemos cometido y precisamente, los Lineamientos marcan el inicio del camino de la rectificación y la necesaria actualización de nuestro modelo económico socialista.

Nadie debe llamarse a engaño, los Lineamientos señalan el rumbo hacia el futuro socialista, ajustado a las condiciones de Cuba, no al pasado capitalista y neocolonial derrocado por la Revolución. La planificación y no el libre mercado será el rasgo distintivo de la economía y no se permitirá, como se recoge en el tercero de los lineamientos generales, la concentración de la propiedad. Más claro ni el agua, aunque no hay peor ciego que el que no quiere ver.

La construcción del socialismo debe realizarse en correspondencia con las peculiaridades de cada país. Es una lección histórica que hemos aprendido muy bien. No pensamos volver a copiar de nadie, bastantes problemas nos trajo hacerlo y porque además copiamos mal; aunque no ignoramos las experiencias de otros y aprendemos de ellas, incluyendo las positivas de los capitalistas.

Abundando sobre el necesario cambio de mentalidad mencionaré un ejemplo: si hemos arribado a la conclusión de que el ejercicio del trabajo por cuenta propia constituye una alternativa más de empleo para los ciudadanos en edad laboral, con el fin de elevar la oferta de bienes y servicios a la población y liberar al Estado de esas actividades para concentrarse en lo verdaderamente decisivo, lo que corresponde hacer al Partido y al Gobierno es facilitar su gestión y no generar estigmas ni prejuicios hacia ellos y para eso es fundamental modificar la apreciación negativa existente en no pocos de nosotros hacia esta forma de trabajo privado. Los clásicos del marxismo leninismo al proyectar los rasgos que debían caracterizar la construcción de la nueva sociedad, definieron, entre otros, que el Estado, en representación de todo el pueblo, mantendría la propiedad sobre los fundamentales medios de producción.

Nosotros absolutizamos ese principio y pasamos a propiedad estatal casi toda la actividad económica del país. Los pasos que hemos venido dando y daremos en la ampliación y flexibilización del trabajo por cuenta propia, son el fruto de profundas meditaciones y análisis y podemos asegurar que esta vez no habrá retroceso.

Por su parte, la Central de Trabajadores de Cuba y los respectivos sindicatos nacionales, se encuentran estudiando las formas y métodos para organizar la atención a esta fuerza laboral, promover el cumplimiento estricto de la Ley y los tributos y motivar en estos trabajadores el rechazo a las ilegalidades. Debemos defender sus intereses igual que hacemos con cualquier otro ciudadano, siempre que actúen en cumplimiento de las normas jurídicas aprobadas.

En esta dirección reviste gran importancia la introducción en los diferentes niveles de la enseñanza de los conceptos básicos del sistema tributario con el objetivo de familiarizar, de manera permanente y concreta, a las nuevas generaciones en la aplicación de los impuestos como la forma más universal de redistribución de la renta nacional, en interés del sostenimiento de los gastos sociales.

A escala de toda la sociedad, debemos fomentar los valores cívicos de respeto y cumplimiento por los contribuyentes de sus obligaciones tributarias, crear en las personas esa cultura y disciplina, bonificar a los que cumplen y sancionar la evasión de impuestos.

Otra tarea en la cual, a pesar del avance logrado, falta mucho por hacer, es la atención a las distintas formas productivas en la agricultura, de modo que se eliminen las diversas trabas existentes para potenciar las fuerzas productivas en nuestros campos y que, en correspondencia con el ahorro en la importación de alimentos, los agricultores obtengan ingresos justos y razonables por su sacrificada labor, lo cual no justifica que se impongan precios abusivos a la población.

A más de dos años de iniciada la entrega de tierras ociosas en usufructo, pienso que estamos en condiciones de valorar la asignación de áreas adicionales, por encima de los límites que regula el Decreto-Ley 259, de julio de 2008, a aquellos productores agropecuarios con resultados destacados en la utilización intensiva de los suelos bajo su responsabilidad.

Considero oportuno aclarar que las tierras entregadas en usufructo constituyen propiedad de todo el pueblo, por lo que si se requirieran para otros usos en el futuro, el Estado compensaría a los usufructuarios lo invertido y les abonaría el valor de las bienhechurías.

En su momento, una vez que concluyamos los estudios, a partir de las experiencias que hemos ido acumulando, presentaremos al Consejo de Estado las correspondientes propuestas de modificación del citado Decreto-Ley.

Una de las barreras más difíciles de sortear en el empeño de formar una visión diferente, y así debemos reconocerlo públicamente, es la ausencia de una cultura económica en la población, incluidos no pocos cuadros de dirección, los cuales, evidenciando una ignorancia supina en la materia, al enfrentar problemas cotidianos adoptan o proponen decisiones sin detenerse un instante a valorar sus efectos y los gastos que se generan, ni si existen recursos asignados en el plan y el presupuesto con ese destino.
No descubro nada cuando afirmo que improvisar, en general, y en la economía en particular, conduce a un seguro fracaso, con independencia de los buenos propósitos que se pretenda alcanzar.

El pasado 2 de diciembre, en ocasión del 54 aniversario del desembarco del Granma, el órgano oficial de nuestro Partido reprodujo un fragmento del discurso que pronunciara Fidel en 1976, en igual fecha, cuando se conmemoraban apenas 20 años del suceso y que por su vigencia y actualidad he considerado oportuno citar: “La fuerza de un pueblo y de una revolución consiste precisamente en su capacidad de comprender y enfrentar las dificultades. A pesar de todo avanzaremos en numerosos campos y lucharemos denodadamente por elevar la eficiencia de la economía, ahorrar recursos, reducir gastos no esenciales, aumentar las exportaciones y crear en cada ciudadano una conciencia económica. Antes dije que todos somos políticos, ahora añado que todos debemos ser también economistas y, repito, economistas, no economicistas, que no es lo mismo una mentalidad de ahorro y eficiencia que una mentalidad de consumo”, fin de la cita.

Diez años después, el primero de diciembre de 1986, durante la sesión diferida del III Congreso del Partido, Fidel expresó; cito: “Mucha gente no entiende que el Estado Socialista, ningún Estado, ningún sistema puede dar lo que no tiene, y mucho menos va a tener si no se produce, si se está dando dinero sin respaldo productivo. Estoy seguro de que las plantillas infladas, el exceso de dinero entregado a la gente, los inventarios ociosos, los despilfarros, tienen que ver mucho con el gran número de empresas irrentables que hay en el país…” fin de la cita

A 34 y 24 años, respectivamente, de estas orientaciones del Jefe de la Revolución, esos y muchos otros problemas siguen estando presentes.

Fidel con su genialidad iba abriendo brechas y señalaba el camino y los demás no supimos asegurar y consolidar el avance en pos de esos objetivos.

Nos faltó cohesión, organización y coordinación entre el Partido y el Gobierno; en medio de las amenazas y urgencias cotidianas descuidamos la planificación a mediano y largo plazos, no fuimos suficientemente exigentes ante violaciones y errores de carácter económico cometidos por algunos dirigentes y también demoramos en rectificar decisiones que no tuvieron el efecto esperado.

Más de una vez me he referido a que en esta Revolución casi todo está dicho y que debemos revisar qué orientaciones del Jefe de la Revolución hemos cumplido y cuáles no, desde su vibrante alegato “La Historia me Absolverá” hasta hoy. Recuperaremos las ideas de Fidel que siguen vigentes y no permitiremos que nos vuelva a pasar lo mismo.

Los errores, si simplemente son analizados con honestidad, pueden transformarse en experiencias y lecciones para superarlos y no volver a incurrir en ellos. Esa es precisamente la gran utilidad que tiene el análisis profundo de los errores y esa debe empezar a ser una norma permanente de conducta de todos los dirigentes.

La realidad de los números está por encima de todas nuestras aspiraciones y deseos. En la aritmética elemental del primer grado de la escuela primaria, se aprende a temprana edad que dos más dos da cuatro, no cinco ni seis; no hay que ser economista para comprenderlo, por tanto, si en un momento dado tenemos que hacer algo en materia económica y social por encima de los recursos disponibles, hagámoslo con conciencia de las consecuencias y sabiendo de antemano que al final la crudeza de los hechos se impondrá irremisiblemente.

Cuba dispone de decenas y decenas de miles de profesionales graduados por la Revolución en las especialidades de economía, contabilidad y finanzas, por sólo mencionar algunas de este perfil, que no hemos sabido utilizar adecuadamente en provecho del desarrollo ordenado de la nación.

Contamos con lo más preciado, el capital humano, que debemos cohesionar con el concurso de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores (ANEC) para emprender la tarea de educar en esta materia, de manera constante y sistemática, a nuestro pueblo instruido y a sus dirigentes en todos los niveles. Una numerosa representación del Comité Nacional de la ANEC participó en los primeros seminarios sobre los lineamientos que organizamos y muchos de sus miembros están inmersos en el proceso de discusiones en marcha.

En este sentido, cabe destacar la contribución decisiva de miles y miles de contadores para recuperar el lugar que corresponde a la contabilidad en la dirección de la actividad económica, que como sabemos es una condición indispensable para asegurar el éxito y el orden en todo lo que nos proponemos.

En estas circunstancias, nadie debe perder de vista la relevancia de mantener un enfoque diferenciado hacia la juventud, y en correspondencia con ello, debo resaltar la decisión de excluir de los procesos de disponibilidad laboral a los recién graduados en el plazo del cumplimiento del Servicio Social.

Ahora bien, no se trata de ubicarlos en funciones no afines a su perfil profesional, como ha sucedido en el pasado, que han llegado a ponerlos hasta de porteros del centro laboral, porque precisamente ese período está diseñado para adiestrarlos en la base de la producción y los servicios, completar en la práctica la formación teórica de las escuelas y cultivar en ellos el amor al trabajo.

No menos importante resulta la labor que corresponde a los cuadros y especialistas involucrados en la elaboración y revisión de los documentos legales, a tono con las modificaciones que se vayan instrumentando; por ejemplo, sólo para dar cobertura jurídica a dos lineamientos (los números 158 y 159), referidos al ejercicio del trabajo por cuenta propia, su régimen tributario y los procesos de disponibilidad laboral, se ha requerido emitir casi 30 disposiciones, entre decretos-leyes, acuerdos del Gobierno y resoluciones de varios ministerios e institutos nacionales.

Hace sólo unos días una resolución del Ministerio de Finanzas que modificó los precios de acopio de un grupo de productos agropecuarios, tuvo que dejar sin efectos otras 36 resoluciones de ese propio organismo, emitidas en diferentes fechas de años anteriores, pero todas vigentes.

Estos hechos dan una idea del trabajo que en materia de ordenamiento jurídico tenemos por delante con el fin de reforzar la institucionalidad del país, y eliminar tantas prohibiciones irracionales que han perdurado por años, sin tener en cuenta las circunstancias existentes, creando el caldo de cultivo para múltiples actuaciones al margen de la ley, que frecuentemente dan lugar a la corrupción en distintos grados. Puede llegarse a una conclusión probada por la vida: las prohibiciones irracionales propician las violaciones, lo que a su vez conduce a la corrupción y la impunidad, por eso creo que la población tiene razón en sus preocupaciones respecto a los engorrosos trámites asociados a la vivienda y la compra-venta de vehículos entre las personas, por solo citar dos ejemplos, que actualmente son objeto de estudio para su solución de manera ordenada.

Al propio tiempo, se impone simplificar y agrupar la legislación vigente, por lo general bastante dispersa. Los documentos rectores se elaboran para ser del dominio de aquellos responsabilizados con su cumplimiento, no para ser engavetados. En consecuencia, es preciso educar a todos los cuadros y exigirles trabajar con las disposiciones legales que rigen sus funciones y controlar que esto se cumpla como un requisito de idoneidad para ocupar un cargo determinado.

Vale recordar, otra vez, que el desconocimiento de la ley no exime a nadie de su cumplimiento y que, según la Constitución, todos los ciudadanos tienen iguales derechos y deberes, por lo cual quien cometa un delito en Cuba, con independencia del cargo que ocupe, sea quien sea, tendrá que enfrentar las consecuencias de sus errores y el peso de la justicia.

Pasando a otro asunto, también recogido en los Lineamientos, del plan del próximo año se han excluido 68 inversiones de importancia para el país por no cumplir los requerimientos establecidos, entre ellos, la determinación del financiamiento, la preparación técnica y de proyectos, la definición de las fuerzas constructoras capaces de acometerlas en los plazos fijados y la evaluación de los estudios de factibilidad. No permitiremos el derroche de los recursos destinados a inversiones a causa de la espontaneidad, la improvisación y la superficialidad, que en no pocos casos, han caracterizado al proceso inversionista.

Al tratar estos temas es obligado referirme al papel determinante que corresponde jugar a los cuadros del Partido, el Estado, el Gobierno, las organizaciones de masas y juveniles en la conducción coordinada y armónica del proceso de actualización del modelo económico cubano.

En el curso de la paulatina descentralización que desplegamos, se han adoptado diversas medidas en favor de elevar la autoridad de los dirigentes administrativos y empresariales, a quienes continuaremos delegando facultades. En paralelo se perfeccionan los procedimientos de control y se eleva a niveles superiores la exigencia frente a las manifestaciones de negligencia, indolencia y otras conductas incompatibles con el desempeño de cargos públicos.

Igualmente, tenemos plena conciencia del daño que ha ocasionado a la política de cuadros durante años el fenómeno de la “pirámide invertida”, es decir, que los salarios no están en correspondencia con la importancia y jerarquía de los puestos de dirección ocupados, ni existe la diferenciación adecuada entre unos y otros, lo cual desestimula la promoción de los más capaces hacia responsabilidades superiores en las empresas y en los propios ministerios. Esta es una cuestión fundamental que debe ser solucionada de acuerdo con lo señalado en los lineamientos números 156 y 161, referidos a la política salarial.

El VI Congreso del Partido debe ser, por ley de la vida, el último de la mayoría de los que integramos la Generación Histórica; el tiempo que nos queda es corto y, sin el menor asomo de inmodestia o vanidad personal, pienso que estamos en la obligación de aprovechar el peso de la autoridad moral que poseemos ante el pueblo para dejar el rumbo trazado.

No nos creemos más inteligentes o capaces que nadie, ni nada por el estilo, pero sí estamos convencidos que tenemos el deber elemental de corregir los errores que hemos cometido en estas cinco décadas de construcción del Socialismo en Cuba y en ese propósito emplearemos todas las energías que nos quedan, que afortunadamente no son pocas.

Redoblaremos la constancia y la intransigencia ante lo mal hecho, los ministros del gobierno y otros dirigentes políticos y administrativos conocen que contarán con todo nuestro respaldo cuando, en el cumplimiento de sus funciones, eduquen y a su vez exijan a sus subordinados y no teman buscarse problemas. Buscarse problemas por enfrentar lo mal hecho es en estos momentos una de nuestras tareas principales.

También para todos está claro que no nos encontramos en aquellos años iniciales tras el triunfo en 1959, cuando algunos que ocuparon cargos gubernamentales renunciaban para patentizar su oposición a los primeros pasos radicales que emprendía la Revolución y por ello esa actitud se catalogaba entonces de contrarrevolucionaria. Hoy lo verdaderamente revolucionario y honesto, cuando un cuadro se sienta cansado o incapaz de ejercer su cargo a cabalidad, es solicitar su renuncia, con dignidad y sin ningún temor, lo que siempre será preferible a ser destituido.

Con relación a este asunto, debo hacer referencia a tres compañeros que ocuparon importantes responsabilidades en la dirección del Partido y el Gobierno, y que por las faltas que cometieron, el Buró Político les solicitó la renuncia a su condición de miembros de ese organismo de dirección, del Comité Central y de diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Se trata de Jorge Luis Sierra Cruz, Yadira García Vera y Pedro Sáez Montejo. Los dos primeros fueron liberados además de las responsabilidades como ministros del Transporte y la Industria Básica, respectivamente. Sierra por tomarse atribuciones que no le correspondían y que le condujeron a serios errores en la dirección y Yadira García por un pésimo trabajo al frente del ministerio, reflejado de manera particular en el débil control sobre los recursos destinados al proceso inversionista, propiciando el derroche de estos, como se comprobó en el proyecto de expansión de la empresa niquelífera Pedro Soto Alba, en Moa, provincia de Holguín. Ambos compañeros fueron criticados severamente en sendas reuniones conjuntas de la Comisión del Buró Político y el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

Por su parte, Pedro Sáez Montejo, dando muestras de superficialidad incompatibles con el cargo de Primer Secretario del Partido en Ciudad de La Habana, infringió normas del trabajo partidista, lo cual fue discutido con él por una comisión del Buró Político, presidida por mí e integrada por los compañeros Machado Ventura y Esteban Lazo.

Es justo hacer constar que los tres reconocieron los errores señalados a cada uno y asumieron una actitud correcta, razón por la cual la Comisión del Buró Político decidió mantener su condición de militantes del Partido. Igualmente, se consideró conveniente ubicarlos a todos en trabajos afines a sus respectivas especialidades.

En el plano personal, los tres seguirán siendo mis amigos, pero yo solo tengo compromisos con el pueblo y muy especialmente con los caídos en estos 58 años de lucha ininterrumpida desde el golpe de estado de 1952. Si así hemos procedido con tres altos dirigentes, sépase que esta es la línea que seguirá el Partido y el Gobierno con todos los cuadros. Mayor exigencia, a la vez que alertaremos y adoptaremos las medidas disciplinarias pertinentes cuando se detecten transgresiones de lo establecido.

Como estipuló la Ley modificativa de la División Político Administrativa, el próximo mes de enero se constituirán las nuevas provincias Artemisa y Mayabeque, cuyos órganos de gobierno iniciarán su funcionamiento bajo nuevas concepciones organizativas y estructurales, mucho más racionales que las existentes en la actual provincia La Habana.

Se han definido las funciones, estructuras y plantillas. Se trabaja en la definición de sus atribuciones, así como en las relaciones con los organismos de la Administración Central del Estado, las empresas nacionales y las organizaciones políticas y de masas. Seguiremos muy de cerca esta experiencia para su gradual generalización al resto de los órganos locales de gobierno, o sea, de todo el país, en el transcurso de los próximos cinco años. Defendemos la utilidad de proseguir elevando paulatinamente la autoridad de los gobiernos provinciales y municipales y dotarlos de mayores facultades para el manejo de los presupuestos locales, a los cuales se destinará parte de los impuestos generados en la actividad económica con el fin de contribuir a su desarrollo. 

En medio de la convulsa situación internacional avanzan las relaciones con los pueblos y gobiernos de casi todas las naciones.

El mundo ha recibido asombrado las escandalosas revelaciones de cientos de miles de documentos clasificados del gobierno de los Estados Unidos, una parte de ellos muy recientes, sobre las guerras en Irak y Afganistán y, luego, sobre los más variados temas de sus relaciones con decenas de Estados.

Aunque todos se preguntan qué estará ocurriendo verdaderamente y cómo podría relacionarse esto con los vericuetos de la política norteamericana, lo difundido hasta ahora demuestra que ese país, aunque disimule con una retórica amable, sigue en lo esencial las políticas de siempre y actúa como un gendarme global.

En las relaciones con los Estados Unidos no se aprecia la menor voluntad de rectificar la política contra Cuba, ni siquiera para eliminar sus aspectos más irracionales. Se hace evidente que en esta cuestión sigue prevaleciendo una minoría reaccionaria y poderosa que sirve de sustento a la mafia anticubana.

Estados Unidos no solo desprecia el reclamo abrumador de 187 países que demandan poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra nuestro país, sino que en el año 2010 endureció su aplicación e incluyó nuevamente a Cuba en sus listas espurias, mediante las cuales se arrogan el derecho de calificar y difamar a Estados soberanos para justificar acciones punitivas o incluso actos de agresión.

La política de Estados Unidos contra Cuba no tiene la menor credibilidad. No les queda más remedio que acudir a la mentira para reiterar acusaciones entre las que sobresalen, por su escandalosa falsedad, que somos un país patrocinador del terrorismo internacional, tolerante ante el tráfico interno de niños y mujeres con fines de explotación sexual, violador flagrante de los derechos humanos y responsable de restringir, de manera significativa, las libertades religiosas.

El gobierno norteamericano trata de esconder sus propios pecados y pretende evadir su responsabilidad en el hecho de que sigan impunes en ese país notorios terroristas internacionales, reclamados por la justicia de varios países, al mismo tiempo que se mantienen en injusta prisión nuestros Cinco hermanos por luchar contra el terrorismo.

En sus calumniosas campañas sobre el tema de los Derechos Humanos en Cuba, los Estados Unidos han encontrado la connivencia de países europeos conocidos por su complicidad con los vuelos secretos de la CIA, el establecimiento de centros de detención y tortura, por descargar los efectos de la crisis económica sobre los trabajadores de menores ingresos, la violenta represión contra los manifestantes y la aplicación de políticas discriminatorias hacia los inmigrantes y minorías.

Junto a las naciones hermanas de América Latina proseguiremos luchando por la integración emancipadora y en los marcos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, trabajaremos por afianzar la solidaridad y unidad que nos fortalecerá a todos, cada vez más.

Así continuaremos apoyando a la fraterna nación de Haití, donde nuestro personal de la salud, junto a médicos latinoamericanos y haitianos graduados en Cuba, enfrenta con abnegación y de forma desinteresada y humanitaria la epidemia de cólera, los daños del terremoto y la secuela de siglos de explotación y saqueo de ese noble pueblo, que necesita de la comunidad internacional recursos para la reconstrucción y, especialmente, para el desarrollo sostenible.

También es propicia la ocasión para desde este Parlamento enviar, en nombre de todos los cubanos, un mensaje de aliento y solidaridad al hermano pueblo de Venezuela, que sufre los embates de lluvias torrenciales con cuantiosas pérdidas de vidas humanas y daños materiales. Las decenas de miles de colaboradores cubanos que prestan servicios en ese país, recibieron tempranamente instrucciones de ponerse a disposición de los venezolanos y del Presidente Hugo Chávez para lo que sea necesario.

El próximo mes de abril se cumplirán 50 años de la proclamación del carácter Socialista de nuestra Revolución. En las arenas de Playa Girón nuestras fuerzas combatieron por primera vez en defensa del socialismo y en apenas 72 horas, bajo la conducción personal del Comandante en Jefe, derrotaron la invasión mercenaria patrocinada por el gobierno norteamericano.

En ocasión de tan relevante acontecimiento, el 16 de abril realizaremos una Revista Militar, con participación de tropas y medios de combate, a la que asistirán los delegados al VI Congreso del Partido que esa propia tarde se congregarán para el inicio de sus trabajos, que esperamos concluir el 19 de abril, Día de la Victoria de Playa Girón. El cierre de la Revista lo protagonizarán varias decenas de miles de jóvenes, representando a las nuevas generaciones, que constituyen la garantía de la continuidad de la Revolución.

Esta conmemoración estará dedicada a nuestra juventud, que nunca le ha fallado a la Revolución. Jóvenes fueron los que cayeron en el asalto a los cuarteles Moncada y de Bayamo; jóvenes fueron los que se sublevaron en Santiago de Cuba bajo la dirección de Frank País; jóvenes eran los expedicionarios del Granma, que tras la debacle de Alegría de Pío formaron el Ejército Rebelde, fortalecidos por oleadas también de jóvenes provenientes del campo y las ciudades, en primer lugar el refuerzo santiaguero organizado personalmente y enviado por el propio Frank; jóvenes eran los integrantes del poderoso movimiento clandestino; jóvenes fueron los valerosos asaltantes al Palacio Presidencial y a la emisora Radio Reloj el 13 de marzo de 1957, encabezados por José Antonio Echeverría; jóvenes fueron los que combatieron heroicamente en Girón; jóvenes y adolescentes se sumaron a la campaña de alfabetización hace también 50 años; jóvenes eran la mayoría de los combatientes en la lucha contra las bandas mercenarias que organizó la CIA; jóvenes fueron los que protagonizaron hermosas páginas de coraje y estoicismo en las misiones internacionalistas en varias naciones, particularmente en ayuda a los movimientos de liberación en África; jóvenes son nuestros Cinco Héroes que arriesgaron sus vidas luchando contra el terrorismo y sufren ya más de doce años de cruel prisión; jóvenes son muchos de los miles y miles de colaboradores cubanos que defienden la vida humana curando enfermedades erradicadas en Cuba, apoyan programas de alfabetización y difunden cultura y la práctica deportiva a niños y adultos por todo el mundo.

Esta Revolución es obra del sacrificio de la juventud cubana: obrera, campesina, estudiantil, intelectual, militar; de todos los jóvenes en todas las épocas que les ha tocado vivir y luchar.

Esta Revolución la conducirán adelante los jóvenes plenos de optimismo e inconmovible fe en la victoria.

Grandes han sido los retos y también los peligros desde el triunfo de la Revolución y muy especialmente a partir de Girón, mas ninguna dificultad ha podido doblegarnos. Estamos aquí y estaremos por la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica y el espíritu de sacrificio y revolucionario del pueblo de Cuba, que hace mucho tiempo hizo suyo el concepto de que el socialismo es la única garantía para seguir siendo libres e independientes.

Muchas gracias.

FOTOS Marcelino VAZQUEZ HERNANDEZ

ain-1-foto-marcelino-vazquez-hernandez-are.jpg

 

Las Embajadas Norteamericanas en el mundo son oscuros rincones donde se confabula y  donde se socava la democracia. Eladio González,  toto   http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc3/hs379.snc3/24255_103825826315814_100000651910720_105881_5933502_n.jpg  

                                                             

 

 

domingo, 19 de diciembre de 2010

Osvaldo Bayer el veraz revolucionario argentino

sábado 18 de diciembre de 2010

En pos de una verdadera república

Por Osvaldo Bayer
 

La honra. Ver cómo siempre triunfa la verdad en la historia. Se podrá mentir, se podrá ocultar, se podrá disfrazar de héroes a los misioneros de la muerte, pero llega el tiempo que queda todo al desnudo y ahí está, el triunfo de la Etica sobre los intereses económicos, sobre el uso omnímodo del poder. La vida sobre la muerte.

 

Y es lo que acaba de ocurrir en El Calafate, ese paraíso sureño. Allí, ante la tumba masiva de los peones fusilados por el Ejército Argentino en diciembre de 1921, se hizo un acto donde primó el calor popular y la sabiduría de la Historia. Un acto inolvidable.

 

Del silencio de décadas, a ese concurrir del pueblo a recordar un hecho que nos tiene que avergonzar a todos los argentinos. Con el agravante de que ocurrió no bajo una dictadura militar sino durante el gobierno del presidente radical Hipólito Yrigoyen.

 

En el acto participaron historiadores locales, cantores populares, el cura del lugar, el intendente de El Calafate, maestros, estudiantes, representantes de los pobladores originarios y pueblo, auténtico pueblo. Hubo emoción cuando los oradores recordamos la crueldad con que actuó el 10 de Caballería contra las peonadas. Allí, enfrente del cenotafio, se extiende la estancia La Anita, de Federico Braun, donde se hallan las tumbas masivas.

 

Al finalizar el acto se hizo un asado para el público y todos estuvimos conversando sobre la injusticia cometida hace noventa años. Con niños, con estudiantes, con docentes, con trabajadores rurales, con vecinos de El Calafate, de Río Gallegos, hasta llegó un grupo juvenil de investigación histórica de Puerto Deseado que ha iniciado un estudio profundo del pasado de ese lugar y las repercusiones de las huelgas del campo de 1921-22 en esa zona.

 

Ahí se dieron a conocer los planes de la Comisión por la Memoria de El Calafate, y se piensa solicitar al estanciero Federico Braun que se permita que el monumento recordativo se sitúe directamente donde se hallan las tumbas masivas de los peones fusilados. Y hay más planes, cargados de imaginación reivindicativa.

 

Lo que se prohibió o se silenció durante tantas décadas ahora está allí, permanente, el recuerdo. Es un principio de llevar a cabo la historia justiciera, la verdad de los hechos, y resaltar el nombre de los culpables, de aquel congreso nacional cuya mayoría radical se calló la boca y no permitió ninguna investigación y de un ejército que pasó a ser de liberador de pueblos con el pensamiento de Mayo a fusilador de obreros y más tarde a desaparecedor de personas y autores del robo de niños.

 

Un paso adelante. Por eso, nos parece bien el recuerdo de la Vuelta de Obligado, pero también deberíase recordar oficialmente, en el orden nacional, esta fecha de diciembre. No para corrernos a las playas o a “descansar”, sino para preguntarnos “qué nos pasó a los argentinos” para, después de ese pensamiento de Mayo, llegar ciento diez años después a los despiadados fusilamientos de peones rurales que salieron a pedir un poco de dignidad frente a las explotación de los latifundistas.

 

Pero en nuestro país siguen ocurriendo sucesos que nos demuestran que hay personas a las que no les importan estas enseñanzas de la historia. Por ejemplo, nos avergüenza lo ocurrido en Villa Soldati, en Formosa, y en tantos otros lugares donde se reprimió salvajemente al pueblo sin tener en cuenta que a los problemas hay que resolverlos de raíz. Por ejemplo, mientras no haya techos dignos para las familias, siempre habrá problemas; mientras no haya trabajo para los desocupados, siempre habrá violencia.

 

Y al fin y al cabo, los hechos nos están diciendo que sólo cuando hay violencia de abajo para llamar la atención a los dueños del poder, entonces sí, empiezan las conversaciones para solucionar esos problemas que hasta ese momento habían sido negados. No se soluciona diciendo que los bolivianos tienen la culpa.

 

Basta ver cómo estaba el llamado Parque Indoamericano. Qué parque si no es más que un enorme terreno baldío con basura y pozos. ¿Qué hicieron hasta ahora las llamadas autoridades de la Ciudad de Buenos Aires? En el barrio de Belgrano, donde vivo, recuerdo lo que era la placita Alberti, una manzana entre las calles que antes se llamaban Guanacache y Nahuel Huapi. Cuando yo era pibe estaba todo lleno de flores, verdes plantas y un césped maravilloso.

 

 Era un lujo sentarse en esos bancos de plaza, correr por los senderos y mirar todo esos colores. Ahora, la plaza es pura tierra y polvo, ya no hay más césped ni plantas. No se gasta un céntimo en cuidar ese pulmón verde en medio del barrio. Para qué –se pregunta uno– están las llamadas autoridades de la ciudad sino para observar estos bienes comunes entre los que están los más sagrado de una democracia: el derecho a una vivienda digna principalmente de las familias con hijos, esos hijos que son el futuro y no deben jamás crecer en un clima de violencias. Ese es el deber primordial de la democracia.

 

Esperemos que aprendan, luego de los hechos sangrientos que nos han conmovido a todos y de los cuales la Justicia tiene que juzgar a quiénes han sido los culpables de crear ese estado de cosas y los responsables de cuidar los sagrados derechos de todos los ciudadanos, sean ricos o pobres, bolivianos o paraguayos. Recordemos a nuestros Libertadores, señoras y señores autoridades, que marcharon a liberar a los pueblos americanos sin encerrarse en el egoísta racismo de los pequeños, los que creen en fronteras.

 

Y mencionamos a la Justicia. Acaba de ocurrir un hecho que nos llenó de alegría y orgullo. La actitud del juez Raúl Zaffaroni, miembro de la Corte Suprema de la Nación, ante el preso político Roberto Martino, quien se hallaba en huelga de hambre en protesta por la más que injusta prisión por su protesta frente a la embajada de Israel. El juez Zaffaroni no miró despectivamente desde el trono jurídico al prisionero. Sino que fue a visitarlo a su celda carcelaria. Y le aseguró que cuando su causa llegue a la Corte Suprema hará todo lo que esté a su alcance para respetar los principios constitucionales que nos rigen.

 

 ¿Quién ha sido capaz de hacer esto en nuestro país? No, todos se refugian en la “importancia” de su cargo, o en los principios burocráticos de las cadenas de instituciones jurídicas para desentenderse del problema eminentemente humano de la causa “Martino” por la cual están luchando desde largo tiempo las organizaciones de derechos humanos. Hasta ahora, nuestra Justicia se comportó igual que la justicia de Estados Unidos con la prisión de los cinco cubanos, un hecho de una crueldad pocas veces vista en la historia de la justicia mundial.

 

Y el juez Zaffaroni “bajó” hasta la humilde celda del preso político para darle la seguridad de que cuando a él le toque actuar hará sonar la voz de la honestidad, que debe ser el principio de esa palabra con mayúscula que se llama “Justicia”. Zaffaroni, un juez que nunca miró para otro lado, sino que estudió siempre a fondo cómo actuar en una sociedad que se dice democrática y justa pero que muestra síntomas graves de no haber aprendido todavía de la tortuosa historia de estos doscientos años argentinos. Vemos nuestra realidad: los políticos ladrones de la década del noventa, libres; pero un civil que hace uso de la protesta democrática en la calle, preso desde hace inmensos meses.

 

Este acto de este miembro de la Corte Suprema (vaya ese título de “suprema”) nos llena de optimismo. Mientras haya jueces con esa grandeza de sentimientos y ese coraje civil frente a cinismos o soluciones bizantinas que siempre favorecen al poderoso podemos tener fe en el futuro de nuestra República. Sí, lograr alguna vez poner en mayúscula ese término: República.

 

Y para terminar este deambular difícil, otra inmensa alegría. Que el docente Enrique Samar haya logrado triunfar en su lucha de años: que se haya cambiado el nombre de la plaza Virreyes por el del máximo libertador de la época colonial: Túpac Amaru. La dictadura de la desaparición de personas le había cambiado el nombre de Plaza Armenia por el de –nada menos– Plaza Virreyes. Un homenaje a los representantes del coloniaje con la esclavitud y la sumisión al “rey católico de España”. Samar, director de una escuela de esta capital, se jugó entero para terminar con esa ignominia. Y triunfó. Ahora la plaza recordará a quien sufrió la muerte más cruel en manos de los conquistadores europeos. Un paso más –esta vez simbólico pero pleno de fuerza– hacia la verdadera república.

 

 

 

 

 

Judíos contra la discriminación

Estos son mis hermanos judíos.        (espero que no sean comunistas ni mucho menos "negros").   Eladio González  toto  

 

Las expresiones discriminatorios son inaceptables, al margen de las circunstancias que sirvan como pretexto. 

Celebro que haya una organización judía que expresa su rechazo.     Cordialmente alex 

ICUF: IDISHER CULTUR FARBAND

Federación de Entidades Culturales

Judías de la Argentina


 

   El escenario de enfrentamiento presentado en algunos barrios de Buenos Aires durante el fin de semana pasado, nos propone una vasta gama de miradas, que se unen a un complejo encadenamiento de causa y efecto. La sociedad necesita hablar y el ICUF (Idisher Cultur Farband / Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina) está presente con la idea de aportar al debate sobre las soluciones a los graves problemas que plantea esa tragedia que son la pobreza y la miseria, y que en este caso se expresan en la toma de tierras para poder construir una vivienda propia.

   Los tristes y dolorosos acontecimientos que sucedieron en el Parque Indoamericano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires –y que muchos miramos por TV como si fuera algún otro "reality show"-, fueron capaces de mostrar en su crudeza, muchas cosas de ésta; nuestra Argentina.

   Observamos que, efectivamente, hay –al menos- 2 países: uno es el de los que no tienen y otro es el de los que tienen poco. Lo singular del caso es que los que tienen en serio observaban con ojo antropológico cómo se mataban, golpeaban, herían, insultaban y agredían pobres contra pobres. La Argentina de 2 pisos es una realidad. No es un dato nuevo. Y si las autoridades (de la jurisdicción que sea) no hacen nada, esta situación se va a profundizar, y quienes saldrán gananciosos serán los de siempre; los que sí tienen. Hay ciudadanos de primera y de segunda clase.

   En un reciente documento sobre la guerra carioca contra el narcotráfico, la Asociación Scholem Aleijem de Río de Janeiro decía: "Con una educación pública de todo tipo, la expectativa de logro personal, para una cuota importante de la población, lo que implica el acceso al trabajo decente y los activos tangibles e intangibles, es limitado. La desigualdad ha estado marcada por décadas de gobiernos incompetentes, represivos y, con frecuencia, corruptos. Fue creada, especialmente en los sectores de la clase media, una cultura de la exclusión y la discriminación que penaliza la pobreza".

   Está claro que la ausencia del Estado (criterio típico del neoliberalismo), posibilita este tipo de hechos, ya que condena de antemano a quienes no tienen y les abre las puertas de las peores lacras como la delincuencia, la prostitución, la drogadicción, el narcotráfico, la trata de personas y otras verdaderas calamidades.

   La otra cuestión que afloró en toda su magnitud fue una mezcla letal y repugnante de xenofobia + racismo + clasismo. El cuestionamiento de muchos pasaba no solo por el hecho que algunos de los que ocuparon el Parque eran extranjeros, sino también porque eran pobres. Albert Memmi dice que "el racismo es la valoración generalizada y definitiva de las diferencias biológicas, reales o imaginarias, en beneficio del acusador y en detrimento de su víctima, con el fin de justificar una agresión".

   Recordamos a todos que Argentina es un país multicultural por el simple hecho de que la mayoría de nosotros es descendiente de inmigrantes más o menos recientes (2-3 generaciones atrás), que compartimos y convivimos con los descendientes de los pueblos originarios y los criollos, a los que se deben sumar las personas procedentes de inmigraciones cercanas en el tiempo, procedentes de países, en general, limítrofes o aledaños. Y todos conservamos –orgullosos- muchas de las tradiciones de los lugares de origen de nuestros abuelos. Por eso aún existen y florecen, en muchos casos, las instituciones y asociaciones de comunidades o colectividades; y tanto es así que en muchos puntos del país se celebra el Día del Inmigrante con fiestas populares, bailes, exposiciones, encuentros de gran magnitud.

   Por todo ello, el ICUF (Idisher Cultur Farband / Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina) expresa:

  •      Su más profundo rechazo a cualquier hecho de carácter xenófobo, racista o discriminativo.

 

  •     Su repudio a las declaraciones de altos funcionarios de la CABA alentando este tipo de cuestiones.

 

  •      La imperiosa necesidad de elaborar políticas sociales inclusivas que den respuesta acabada a las necesidades primordiales de los sectores más postergados de la población, y que dejen de lado cuestiones clientelares.

 

  •      La urgencia de llevar a cabo una real distribución de la riqueza social que se crea a diario en nuestro país. Un país donde se producen alimentos para más de 300.000.000 de habitantes no puede dar lugar a hechos aberrantes como los ocurridos.

 

  •      Los derechos humanos, en su integralidad, no deben ser palabras de ocasión, sino políticas de Estado.

           

             Prof. Daniel Silber                 Sr. Marcelo Horestein

                Presidente                               Secretario

Lina Ruz González madre de Fidel Castro

De: froilan y adys [mailto:lfroilan@enet.cu]

V i c i s i t u d e s

 

  Pensamiento iberoamericano de Mujeres Ilustres, continuación, Tres Madres.

 Por Adys Cupull

 

                                        

 

El Sendero decoroso y firme      

 

“…Toda madre se siente orgullosa de sus hijos aunque estos no tengan más virtud que la de ser sus hijos  y nada más, pero ese no es mi caso, pues tengo en Uds. más que a mis hijos a los héroes imborrables de toda una juventud y de todo un pueblo que tiene cifradas sus esperanzas y su fe en aquellos que salieron de mis entrañas y a los cuales vi crecer  bajo la mirada que sólo tenemos las madres, hasta llegarse a forjar su propio camino recto y sin manchas y al mismo tiempo les indicabas a tus hermanos (los cubanos) el único sendero decoroso y firme que sin duda es el que están siguiendo en estos momentos. EL DE LA REVOLUCIÓN  LIMPIA Y JUSTICIERA…”

1)     

         Lina Ruz González

 

Nació en  Las Catalinas, término municipal de Guane, provincia de Pinar del Río, el 23 de septiembre de 1903, un pobladito fundado a orillas del río Cuyaguateje, donde resplandece el verdor de las hojas de tabaco.

 

Los cubanos nacidos en los primeros años del siglo XX tuvieron la dicha de coexistir con los hombres y mujeres protagonistas o testigos de las luchas libradas durante la Guerra de  independencia de Cuba, obtenían los conocimientos a través de esas fuentes primarias en la que los mayores narraban sobre los valientes mambises, basados en sus vivencias y en la realidad.

 

 Los niños como Lina crecieron escuchando las anécdotas sobre  el paso de  las  tropas de Antonio Maceo  por aquella zona, de cuando llegaron al pueblo y lo liberaron. Historias que pasaron de una a otra  generación fortaleciendo la conciencia de los  pobladores, el sentimiento de nación, de patria  y la necesidad de continuar la  lucha contra la ocupación de los Estados Unidos y la sustracción de los recursos naturales. 

 

Lina Ruz González aprendió de alguien más, de  Dominga, su madre, cuya cultura  y nobleza estaba basada en la lectura permanente de los  pasajes bíblicos. Entregada a las labores del hogar repetía frases de la ética campesina  en las que se afirmaba que  más importante que ser ricos, era ser honrados y limpios. Francisco, su padre, era imagen de la honestidad del obrero campesino, cuentan que transportaba cañas en una carreta de bueyes, desde el campo hasta el sitio de embarque, donde pesaban el bulto en una grúa.

 

El  abuelo materno tenía ascendencia asturiana. El abuelo paterno tenía sus raíces en Cádiz pero la abuela paterna, Rafaela Vázquez Rivera era originaria de Candelaria, en Las Islas Canarias.

 

Estudió en la pequeña escuela rural de Las Catalinas, en Guane, allí aprendió  a leer y a escribir. Sus primeros amigos de juego fueron niños campesinos. Tenía una hermana mayor y luego nació Alejandro.

 

La fragua de su vida

 

“Esta muchacha, cará, sí parece que tiene la fuerza de un rabo de nube”2) De esta forma la describió su padre.

Después de enfrentar el desastre del ciclón de 1910, su padre y otros familiares se trasladaron a otra provincia de mayor desarrollo, para mejorar la subsistencia de la familia; durante los años 1912 a 1913 pasaron por  diferentes pueblos mientras  la pobreza aumentaba, y los hijos también,  sin esperanzas de un lado para otro; fueron años duros hasta que  Francisco y su hermano, decidieron trabajar  con el señor Ángel Castro Argiz, oriundo de Galicia, quien nació en 1875, era propietario de una fonda y algunas fincas por la zona de Birán en la provincia de Oriente.

 

 Lina y sus hermanos crecieron en el ambiente natural que da vida y obliga a sentir y apreciar el trabajo para adquirir conocimientos y resistir a la muerte. Era una jovencita cuando  se escuchó la descripción de su padre: “Esta muchacha, cará, si parece que tiene la fuerza de un rabo de nube”3) cuando la observaba serena, ante los gritos de los  grupos de los partidos políticos de la época, liberales y conservadores. 

 

Dominga al igual que otros familiares  se refería a ella con orgullo “era el vendaval, el genio, la energía”4). Su padre  la consideraba  ejemplo de una estirpe ancestral. Hábil para subir y montar a  caballo, aún aquellos corceles rebeldes para los que se requería destreza y valentía, que ella  poseía.

 

Aprendió nociones de la medicina natural  que le trasmitió su madre para curar a los enfermos,  por eso,  cuando alguien padecía de dolores u otros males  acudía a Lina, que  decidida  aplicaba los fomentos, o yerbas medicinales a su alcance, o  gestionaba para ver al médico más próximo.

Así la conoció Don Angel  servicial, y valiente hecha en el trabajo y el amor de Dominga y de Francisco, enfrentando las vicisitudes que le obligaban a aprender cada día más acerca de los quehaceres de una casa,  de la familia, y hasta de una hacienda.

 

Todos admiraban y respetaban  a Don Angel, Aquel  hombre, que vestía elegantemente y llamaba la atención por su manera de comportarse abierta y franca,  vivía solo, y Lina no estaba excluida de la observación.

  

Creadora de virtudes

 

Su temprana  madurez,, le ayudó a consolidar el matrimonio con Don Angel, que algunos consideraron difícil de enfrentar, y lo era, más, ante la fecunda unión, creadora de siete descendientes: cuatro mujeres; Juana, Angela, Agustina, Enma, y tres hombres: Ramón, Fidel y Raúl. Su diminuta figura, aparentemente frágil estaba  preparada para la  atención a una casa grande y hasta el aprendizaje de nuevas técnicas como fue velar por la administración de la hacienda y hasta  conducir el  auto de la familia.

 

Lina tenía el sabio criterio de prever  una crisis económica en el hogar. Colaboraba con todos, pero protegía y velaba la administración de la  economía familiar. Su sentido de la justicia y solidaridad  hacía  que siempre asistiera  al llamado de los enfermos, de cualquier familia del batey,  y asumía los gastos cuando se trataba de niños, de la localidad. Actos que repercutía en la formación de sus hijos quienes compartían por igual con los hijos de trabajadores, campesinos, e inmigrantes, españoles y haitianos.

 

Era respetada y querida,  se enfrentaba a los soldados del Puesto Militar, a quienes no permitía el trato injusto que daban a los campesinos y trabajadores. A través de la obra de Katiuska Blanco se conoce su intervención ante algunos hechos, indebidos, abusivos que los guardias cometían contra los trabajadores. Sus  hijos siguieron el mismo ejemplo que daba Lina, no admitían el maltrato a los trabajadores tampoco lo admitía don Ángel. 

 

En el hogar, la disciplina era un principio aplicado para lograr la  unidad, hacía compartir a los hijos, encontrarse, en  una mesa para comer juntos. Integraba a los dos hijos de  Ángel con su primera esposa, María Lidia y Pedro Emilio, esta fue una de sus enseñanzas. Otros familiares participaban también y algunas veces se vio necesitada de imponer mayor exigencia a la muchachada, entonces, aplicaba recursos  rígidos, que ayudaron a crear el hábito de acudir al placer  de reunirse, conversar, conocerse.

 

Ráfagas de la Guerra Civil de España

 

La  Guerra Civil española estuvo presente en Birán, durante los años 1936 a 1939 a través de  los comentarios de los españoles que trabajaban en  la hacienda, unos simpatizaban con los  militares, y  otros  con los republicanos, específicamente, Antonio García, anciano analfabeto, muy querido por Lina,  a quien su hijo Fidel leía la prensa y mantenía al día de los acontecimientos anunciados en la prensa. Los periódicos llegaban invariablemente a Birán, tales como  El Mundo, Información, El País, El Diario de Cuba. Los  sentimientos de Lina apegados a la justicia, no podían estar ajenos, resulta interesante la atención que ella dio al español antifascista, antimilitarista convencido, Antonio García.

 

Cuando Antonio enfermó, Lina lo cuidó, como la mejor de las  hijas hubiera cuidado a un padre,  Ella era su médico, enfermera, le daba sus medicamentos y alimentos. García fue  el primer simpatizante de los republicanos que estuvo más cerca de  sus hijos y de ella. Él  consideraba  a los curas de España aliados a los terratenientes y culpables de  todo lo que estaba ocurriendo. Sus opiniones  fueron ráfagas de la Guerra Civil Española, que entraron a  Birán.

 

La superación de la familia.

 

No se detuvo en lo que había aprendido, ella y Ángel continuaron de forma autodidacta perfeccionando  sus conocimientos, lo consideraba necesario para poder administrar la  hacienda. Leían las  noticias, que llegaban a través de la prensa, escuchaban a través de la radio, se les veía en las prácticas de la lectura y caligrafía.

 

Lina hablaba aplicando la filosofía natural que se obtiene mediante la experiencia y la observación. Consideraba que el dinero, la riqueza, los bienes materiales no constituían el futuro, destacaba la necesidad de saber y tener conocimientos. Ahí estaba el  futuro, reiteraba convencida.

Insistía en la superación de sus hijos. Estuvo de acuerdo en  separarlos de su regazo para que cursaran los estudios  en  Santiago de Cuba. Al principio no le fue fácil aceptar el sacrificio.

 

 Su capacidad para prever y convencer sobre la importancia de la superación, hizo que vencieran  todas las dificultades  y contradicciones,  y sus hijos continuaron  los estudios en la ciudad. Tomó  la decisión, de apoyar a su hijo Fidel que anhelaba alcanzar los estudios universitarios;  y de convencer a don Ángel para que los demás regresaran a Santiago y luego a La Habana.  

 

 

Se enfrentó con entereza al sacrificio en su consagrado deber de madre. Sus hijos: Ramón, Fidel y Raúl, tuvieron  vidas plenas de luchas, principalmente en los tremendos años de la década de 1950, y otras acciones ocurridos en la década de 1940, en el ámbito de América Latina, en las que estuvo presente Fidel: La expedición de Cayo Confites y la histórica revuelta ocurrida en Bogotá, uno y otro hecho,  repercutieron en el mundo y en la familia, que se comportó comprensiva, ante los ideales de su hijo.

 

En 1953 reaparecía la  etapa insurreccional en Cuba, la continuidad de la lucha truncada en los dos últimos años del siglo XIX.  La madre ocultó su dolor ante el peligro que corrían sus hijos y actuaba serena. El 26 de julio de ese año,  Raúl y Fidel  estaban entre los asaltantes al Cuartel Guillermo Moncada.  Los soldados también estaban buscando al otro hijo, Ramón. Fue Angelita la que valientemente salió hasta Santiago y regresó con la noticia ¡Están vivos!

 

En la hacienda  sufrieron represión, acoso. Lina no podía olvidar  cuando la Guardia Rural entró a la Casa buscando a sus hijos, y diciendo que tenían que presentarse  en  la Jefatura Superior de Marcané  Había comenzado el suplicio, la angustia.

 

 “El viejo lloraba con desolación frente a la imagen del Sagrado Corazón, imploraba una y otra vez por la salvación de sus hijos. Lina soportaba el dolor sin dejarse arrastrar (…) Ella contenía las lágrimas y lo consolaba, asegurando que sus hijos saldrían con vida, mientras su interior se conmovía y vibraba exaltado por la duda. Las imágenes pasaban por su mente con una persistencia de goteo incesante desde que las noticias del asalto al Cuartel Moncada habían llegado a la finca y Lina, para calmar a don Ángel, le repetía una y otra vez: “Son hombres, viejo, son hombres.”

 

5) Luego, asistió a aquel juicio que trascendió y pasó a la Historia de América, Lina estuvo serena, fuerte. Al ver a Fidel, extendió los brazos y rompió el cerco de metralletas y hombres uniformados y abrazó a su hijo. Después la sanción, la cárcel, el desvelo intenso por sus vidas, la lucha junto al pueblo  por la amnistía, y en 1955 la excarcelación y el exilio en México. Tiempos muy difíciles para ella en que la familia fue asediada, vigilada. En este año, 1956, Don Ángel enfermó, y  falleció, se  había implantado el terror en Cuba.

En noviembre de 1956, desde México llegó aquella noticia, que presentía  cercana: su hijo  Fidel daba a conocer que ese año  serían libres o serían mártires; Añoraba estar a su lado, abrazar también a Raúl, el más pequeño de los tres hijos. Y pronto llegó la noticia del desembarco. El Granma los combates, la persecución. Y de nuevo  la incertidumbre, de si estaban vivos o muertos. La búsqueda de información. Las detenciones, declaraciones, y llegó la noticia. Esta vez  fue Ramón quien salió hasta Santiago y regresó  para decirle: ¡Están vivos!

 

Y desde lo más alto pelearon: en la Sierra Maestra, esas montañas hacían que Lina volteara su mirada al sur y rogara a la virgen, a todos los santos, y actuara, para verlos, para escribirles, para enviarles lo que necesitaran.

 

Después del desembarco  la casa de Birán estuvo permanentemente controlada, Lina visitó La Habana, pero, decidió regresar a Birán.  

Fue una cubana de mente ágil y profunda, se narra  en la obra  citada Todo el Tiempo de los Cedros, de Katiuska Blanco, que burlaba con prontitud a  los adversarios, así lo hizo un día en que al ser detenido el transporte donde viajaba,  desinformó  a los soldados que iban para Birán. En un diálogo rápido con ellos, les dijo  que tuvieran  cuidado porque en Birán había más de mil hombres y que situaron una  bomba de dinamita en la guardarraya. Que ella y su hermano lograron pasar dando  una vuelta de una legua gracias a una escolta rebelde que los guió. El oficial ordenó la retirada.  Su hermano Alejandro,  le  repetía a Lina “¡Mira que tienes pantalones!” 

 

6)  “Los años y los sufrimientos no habían logrado apagar la vivacidad de sus ojos a pesar de que ya no era la misma. Ante  los otros tenía una hidalguía de mástil,  pero se derrumbaba a penas se quedaba a solas, entonces se sorprendía de su tristeza, ante los más mínimos detalles de la vida que en otro momento su espíritu resistía casi sin inmutarse. Era rigurosa consigo misma al reconocerse frágil; sin percatarse de la entereza con que asumía lo difícil. Sus hijas se encontraban ausentes: Enma vivía en México, Agustinita estudiaba en Suiza; desde febrero de 1957, Angelita se encontraba en La Habana con: Maritza, Tania, Tony, Mayito e Ileana. Juanita también se había marchado a la ciudad con la idea de viajar a los Estados Unidos. Todas participaban y colaboraban o integraban el Movimiento. Por sus hijas era feliz. Enma incluso, le escribía con entusiasmo sobre sus amores con el mexicano Víctor Lomeli, un hombre de buenos sentimientos, dedicado al  trabajo como ingeniero naval.”

 

 

7)  En 1957, las amenazas contra Lina y su hijo Ramón, que participaba con el Movimiento 26 de Julio, eran contínuas. Se  publicó que los habían  asesinado. La noticia trascendió. En Cuba hubo manifestaciones de repudio  y críticas. El tirano se vio precisado a responder que no era cierto y se destinaron oficiales para  ofrecer  la seguridad de que no se realizarían represalias en la familia  residente en Birán.

 Lina, visitó el II Frente, Frank País, cuyo Comandante era su hijo Raúl, “…viajó a la Comandancia de Las Calabazas a fines de septiembre. Sentó a Raúl en sus piernas como si fuera un niño. Habló con él,  con la misma ternura del rocío o las sombras cálidas del cedro al dejar pasar la luz. Raúl confesaría después que casi muere ese día de tantas emociones…”

 

8) Regresó a Birán hasta el triunfo de la Revolución “…como uno de los troncos de Caguairán en el firme de lo que fuera la sombra de la casa grande de Birán. Su apariencia casi a los 55 años, seguía siendo pujante y resuelta…”

 

 

9) Mantenía  la esperanza de vivir el regreso de sus hijos.  La hacienda donde vibró la alegría de la familia grande y fuerte que ella y Angel forjaron, estuvo bajo su cuidado. Lina se preocupó por mantener sus costumbres, cuidar los naranjales, cedros. Se entregó al sostenimiento de aquello que con tanto amor, trabajo y sacrificio habían creado. Su victoria también fue la  del 1ero de enero de 1959. Participó, apoyando a sus hijos, en las trasformaciones de los primeros años de la Revolución. Conoció y experimentó las angustias de las madres que perdieron sus hijos, en la fracasada invasión mercenaria que organizó el Gobierno de Estados Unidos por Playa Girón; Jóvenes cubanos cayeron defendiendo la Revolución Socialista.

 

Y se indignó ante los actos terroristas que se gestaron desde Norteamérica contra el pueblo cubano. Lina también conoció  los momentos de peligros durante la Crisis de Octubre de 1962, y la heroica respuesta del pueblo.

 

Vivió  días felices como cuando se aprobó la Primera Ley de Reforma Agraria, y cuando Cuba fue declarada Primer Territorio Libre de Analfabetismo.

 

 La presencia de los nietos, relevo natural de la vida, alegró  momentos de estos años en Birán.         Falleció el 6 de agosto de 1963.

 

     

Lina Ruz González Seguirá siendo  vendaval,  genio, energía, ternura, firmeza, dignidad, y valentía prolongada  hacia el infinito de la Historia de su patria, porque fue  defensora del único sendero decoroso y firme, lo cual dejó escrito el 7 de agosto de 1958, en una carta  a su hijo Fidel,   testamento  fiel  de los ideales.

 

He aquí la carta:

 

7 de agosto de 1958.

 

Querido e inolvidable hijo  

 

  Ruego a Dios de todo corazón que al recibo de estas líneas y siempre, te encuentres gozando de una perfecta salud y que la buena suerte sea como hasta ahora tu eterna e inseparable compañera. Por aquí todos bien. G.A.D.

 

Te diré que tu hermano mayor fue a España, por iniciativa propia y voluntaria, yo me alegré mucho con ese viaje ya que ha trabajado mucho en estos años y en realidad necesitaba de ese descanso. Estoy muy contenta porque también Agustinita hizo un viaje muy favorable a Suiza para estudiar un año en un Colegio de ese País, todo esto cotizado por un buen señor que te admira mucho y quiso ayudarla.

 

Adjunto a esta carta te mando una foto donde estamos tu hijo y yo, esto fue a principios del mes de Abril que fui a visitarlo, como podrás ver está grandísimo y muy bonito, que Dios quiera tenga tus mismos ideales y tu gran valor.

 

Tengo siempre muy buenas noticias de mi otro hijo pues como está más cerca se me facilita mejor que las que recibo de ti.

 

Todos los días y a todas horas rezo y le pido al Señor porque muy pronto podamos abrazarnos todos juntos y llenos de felicidad, rodeados de la LIBERTAD que tanto amas al igual que todos los cubanos bien nacidos y que tengan un átomo de grandeza, decoro e idealismo. Toda madre se siente orgullosa de sus hijos aunque estos no tengan más virtud que las de ser sus hijos y nada más, pero ese no es mi caso, pues tengo en Uds. más que a mis hijos a los héroes imborrables de toda una juventud y de todo un pueblo que tiene cifradas sus esperanzas y su fe en aquellos que salieron de mis entrañas y a los cuales vi crecer  bajo la mirada que sólo tenemos las madres, hasta llegarse a forjar su propio camino recto y sin manchas y al mismo tiempo les indicabas a tus hermanos (los cubanos) el único sendero decoroso y firme que sin duda es el que están siguiendo en estos momentos.

 

 EL DE LA REVOLUCIÓN LIMPIA Y JUSTICIERA, por eso es que me siento doblemente orgullosa de mis hijos que son Uds.

 

Te pido de todo corazón que me escribas unas líneas cuando puedas pues me alegrarán mucho y me darán mucho más valor.

 

Sin más  por el momento me despido de ti con todo el cariño de una madre que desea verte pronto y que jamás te olvida.

 

Que Dios te bendiga.  10        )

 

                                                                                    Lina

 

Fuentes:

1-Katiuska Blanco Castiñeira, Todo el tiempo de los Cedros,  Editora Abril 2003 pp. 390 y 391

2- idem, p.61

3-idem p61

4-idem p. 63

5-idem pp. 307-308

6-idem p 378-379

7-idem p.389

8- idem 383

9- idem 390

10-idem pp. 390-391-392

Otras fuentes

-Katiuska Blanco Castiñeira, Ángel, la raíz gallega de Fidel Casa Editora Abril, 2008

-Ignacio Ramonet, Cien horas  con Fidel, Publicaciones del Consejo de Estado

- Fidel Castro, La Victoria Estratégica, Publicaciones del Consejo de Estado

tatu una historia de amor medicinal e internacionalista

Las Embajadas Norteamericanas en el mundo son oscuros rincones donde se confabula y  donde se socava la democracia. Eladio González,  toto   http://sphotos.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc3/hs379.snc3/24255_103825826315814_100000651910720_105881_5933502_n.jpg  

                                                  

Extienden labor social médicos argentinos graduados en Cuba

Los integrantes de la Propuesta Tatú, nombre utilizado por el Che en la guerrilla del Congo, han atendido gratuitamente a más de 24 000 pacientes

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
18 de Diciembre del 2010 19:30:50 CDT

BUENOS AIRES, diciembre 18.— Médicos argentinos graduados en Cuba e integrantes de la Propuesta Tatú atendieron gratuitamente hasta el momento a más 24 000 pacientes de barrios humildes de esta capital y la provincia de Buenos Aires, reportó PL.

En las 18 misiones emprendidas hasta ahora se entregaron además 20 000 medicamentos, muletas, plantillas y botas ortopédicas para niños, ropa, calzado y alimentos, aseguró el coordinador del proyecto, Gino Straforini.

La más reciente tarea acometida por Propuesta Tatú —nombre utilizado por el comandante Ernesto Che Guevara en la guerrilla en el Congo— ha sido bautizada como Valle Grande y se desarrolla en una toma de tierras en Longchamps, Buenos Aires, donde residen 7 000 personas, incluidos 1 880 niños.

Según comentó Straforini, los habitantes del lugar carecen de asistencia sanitaria, servicios básicos como electricidad, agua potable y alcantarillado, y tienen pensado construir una sala de atención médica con el apoyo de movimientos sociales y territoriales.

Straforini destacó la incorporación a este proyecto solidario y humanista de jóvenes egresados de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, así como el apoyo brindado por especialistas en Cardiología de hospitales porteños y bonaerenses.

Encomió además el respaldo recibido del Sindicato de Visitadores Médicos y de donantes de Francia e Inglaterra, lo cual les ha permitido llevar adelante su labor.

Refiriéndose a algunos de los logros conseguidos por la Propuesta Tatú, mencionó el montaje de un sistema de salud en la Villa 20 (en una toma de tierras a la Policía Federal) y la construcción de una sala médica en la localidad bonaerense de Palumbo.

En la llamada Villa Cartón pusimos en funcionamiento cinco consultorios que se habían construido allí y estaban clausurados y logramos, mediante una apelación judicial, que el gobierno porteño se viera obligado a destacar allí a un grupo de médicos, abundó.

El diálogo con Straforini con PL transcurrió durante un acto en homenaje al aniversario 53 de la Revolución Cubana en el cual intervino Martina Ochoa, egresada en la promoción 2008 de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).

Desde Propuesta Tatú, explicó la joven galena, rescatamos los sueños y los objetivos de (Che) Guevara, su lucha anticolonialista, su visión antiimperialista, su actitud anticapitalista y su objetivo de construcción de una sociedad verdaderamente humana.

En Cuba, subrayó, nos incorporamos a una sociedad cuyo modelo es incluyente, desde la cultura, la salud, lo humano, hasta las relaciones sociales, y a un modelo de vida generoso y solidario que nos ha permitido hoy ser graduados universitarios.