sábado, 15 de junio de 2013

Cuba llegó a Argentina y asombró Ministro de Cultura Abel Prieto Marxismo cotidiano Che Guevara Raul Castro Fidel Chaubloqueo




El dirigente e intelectual cubano Abel Prieto en Argentina
“El imperialismo va a seguir generando todo tipo de trampas a la unidad latinoamericana”
por Carlos Aznárez


Escuchar a Abel Prieto es reencontrarse con la Cuba que jamás ha bajado los brazos en todo este último medio siglo. La de la impronta cultural y política forjada por José Martí, en su discurso y práctica anticolonialista, la de Fidel embistiendo como un auténtico Quijote contra los molinos del imperio, pero también gestando permanentes trincheras de ideas para seguir consolidando la victoria ideologica.
Cuentista, escritor, editor, revolucionario por todos los poros de sus jóvenes 63 años, Prieto acumula una inmensa experiencia política, pero sobre todo ha sido y es un gran ariete en las diversas batallas de la guerra cultural latinoamericana y caribeña. Fue 15 años ministro de Cultura, Director de la Editorial Letras cubanas y presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la emblemática UNEAC por donde pasaron los mejores talentos de la rebeldía libertaria que no sólo proclamó la Revolución sino que la hizo.
Abel vino a Buenos Aires invitado por el Partido Comunista  para recordar el 85 natalicio del Che. Además de participar en un importante acto en el Centro Cultural de la Cooperación, junto a su director Juan Carlos Junio, el secretario general del PC argentino, Patricio Echegaray, el embajador cubano Jorge Lamadrid y el politólogo Atilio Borón, viajó a La Plata, Rosario y a Córdoba, donde además de visitar –y emocionarse- el Centro Oftalmológico Doctor Ernesto Guevara, donde se practican las operaciones de Misión Milagro, recibió una distinción de la Universidad Nacional de esa provincia.
Prieto es un agudo analista sobre la realidad del continente y es por eso que en una extensa charla que mantuvo con Resumen Latinoamericano y otros colegas dio pautas muy claras sobre la necesidad de estar alertas sobre el nuevo escenario que puede derivar de la actual contraofensiva encarada por el imperio norteamericano.
Ante la pregunta de este cronista sobre las consecuencias que podría traer para el ALBA, la CELAC y la UNASUR, la formación reciente de la Alianza del Pacífico, Prieto sostiene que “el bloque latinoamericano que se ha ido gestando en los últimos años, es intolerable para los Estados Unidos, y es por eso que van a hacer lo imposible para ponerle trampas al proceso de integración. El hecho de que Cuba ocupe hoy la presidencia pro tempore de la CELAC y que además exista esa organización  en la cual no participan los EEUU, es algo que tiene que ser muy amargo para la geopolítica imperial que sigue considerando su traspatio a nuestra América, como decía Martí. Seguramente van a generar trampas de todo tipo, alianzas como la del Pacífico u otras noticias muy sospechosas que a veces parece que provienen de un mundo del absurdo, pero sin embargo están funcionando para crear divisiones, tratando de hacer fracasar el proyecto de integración”.

Prieto opina que con la reciente muerte de Hugo Chávez “hemos perdido uno de los líderes más excepcionales que ha tenido este continente, un verdadero hijo de Fidel”.  Sin embargo, “a pesar de ese duro golpe ha habido una reacción admirable en la dirección de la Revolución Bolivariana”.
“Esto no quita, agrega Prieto, que el enemigo sigue acechando: allí está esa denuncia hecha por el ex vicepresidente Rangel, sobre la compra por parte de la oposición de aviones de combate. En fin: son muchas señales de que vienen con todo las fuerzas de la contrarreforma y su estrategia tiene caras y tácticas diversas”.

En ese marco, el asesor de Raúl Castro ve necesario revitalizar la Red en Defensa de la Humanidad, creada en 2003. Se refiere a esa iniciativa que  surgió en momentos en que Bush había lanzado la llamada “guerra santa contra el terrorismo”. Días, en los que, como recuerda Abel: “En Miami la gente decía: Iraq ahora, Cuba después. Los tanques de Bush desfilaban por Bagdad, y todavía no había empezado a manifestarse la resistencia iraquí. Eran momentos de extremo peligro para el mundo. Fue allí cuando nació la idea, de la mano del mexicano Pablo González Casanova, de formar un gran frente antifascista de intelectuales en el sentido más amplio y cuadros de los movimientos sociales y políticos”.
Frente a esta contraofensiva imperial, Prieto opina que  “hay que reforzar esas trincheras de ideas de las que hablaron Martí y Fidel. Hay que crearlas con la gente lúcida y honesta, para frenar esas campañas de mentiras cotidianas que sufren Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros países, tratando de quitarle legitimidad a todo lo que hacen o de tergiversarlo.
Es un momento de peligro porque el sistema está haciendo crisis y allí lo vemos muy bien en Europa, explotando por los cuatro costados”.

“¿Qué puede hacer un imperio desesperado ante un sistema en crisis? ¿Qué ideas pueden ocurrirse cuando ya no tienen ni la necesidad de arriesgar tropas en una guerra de conquista?”, se pregunta Prieto, opinando enseguida que  “es un tiempo, donde adquieren gran importancia la verdad, la razón, las ansias de justicia y libertad, todas esas ideas que defendió el Che”.

La huella cultural argentina y las nuevas tecnologías

“Aquí en este país hay mucha gente con un alto nivel de cultura política. Es de los sitios donde se sigue leyendo con gran entusiasmo sobre política y o ciencias sociales”, dice el dirigente comunista cubano, recordando que en una ocasión en que participó de la Feria del Libro, vio mucha gente joven “con libros que no son de auto-ayuda, de cómo conseguir parecer sexi a los 70 años o como lograr un aumento de sueldo, todas esas boberías y frivolidad con que el capitalismo pretende nutrir a la juventud”.

Prieto no deja de mostrar preocupación por lo que considera el avance aplastante del poder imperial en el terreno cultural y mediático. “Son los mal llamados grandes medios los que deciden qué cosa es o no  importante”. También opinó sobre la influencia de las nuevas tecnologías, que por un lado ofrecen opciones para influir desde medios alternativos, y por el otro, tienden a la síntesis. 
“Se está dando un fenómeno muy particular: hay una gran masa de gente que está ávida de información  y se conforma con los titulares, o con una fracción mínima de información”, explicó, aclarando que a eso se lo denomina el “efecto surf”, en que la gente no bucea sino que está en la superficie de la masa informativa.
“De todo eso se aprovechan nuestros enemigos. Hoy funcionan mucho las redes sociales para la bobería, donde hay un montón de  gente siguiendo chismes, que si la novia de fulanito está saliendo con menganito y cosas por el estilo. Todo ello para nutrir la tontería y despolitizar la inteligencia. Por eso, cada vez estoy más convencido de que la integración latinoamericana es cultural o no es integración"

Mirada autocrítica al cine cubano de co-producción

Según la incisiva mirada del intelectual cubano: “Vivimos en un mundo donde los efectos especiales y lo colateral al arte está tomado el lugar principal. Cuando se estrena una película se habla más de cuánto se invirtió en ella, que del propio guión o de la actuación de los actores.
Prieto opina que esto mismo afecta también al cine cubano ya que se abarató en costos pero también en su contenido, con las coproducciones. “Se añadió un folclor político pensando más en el exterior, y esto ha derivado en que se hacen películas superficiales, con poco contenido artístico”, acotó.
Para Prieto, la única manera de protección frente a estos males es formar a la gente en valores sólidos. “Es ridículo pensar en prohibir. Tenemos que ganar esa batalla en las referencias culturales que tenga un niño o un joven. Que si quiere ver una película chatarra  y perder una hora y media en ella, que sea su decisión.
Ser culto es la posibilidad de que no te manipulen, que no te hipnoticen, que no te vendan falsas historias, que la política no se trivialice convirtiéndose en una competencia  de imágenes. Sobre todo hoy, en que todo es un reality show. Como herramienta de autodefensa ahí está la idea, impulsada en su momento por Fidel, de los instructores de arte. Hay que volver a la formación masiva, tenemos 30 mil instructores en las escuelas, a los que le hemos añadido apreciación cinematográfica.
Debemos darle al pueblo los elementos para que pueda libremente discernir”.
Reconoció que actualmente “tenemos un fenómeno especial con nuestra TV. Como no pagamos derechos, se han puesto películas de muy mala calidad. Eso es un déficit del que debemos autocriticarnos, ya que se ha producido un gran retroceso en términos de gustos de la población en términos cinematográficos”.

Romper el aislamiento

“Los que compartimos la angustia por este mundo envilecido y suicida y peleamos por transformarlo, trabajamos todavía muy aisladamente”, se queja Abel Prieto. Aclarando que “las nuevas tecnologías permiten la articulación, aunque ya sabemos que esos materiales que lancemos a la red van a ser leídos y vigilados por nuestros enemigos”. Dio por ejemplo cómo trabajan las embajadas de EEUU y otros países en todo el mundo, presionando a los gobiernos para que adopten leyes restrictivas.
En ese terreno de los controles y restricciones, contó una hecho ilustrativo ocurrido en los Estados Unidos, donde un grupo de girls scouts, que participaban de un campamento en un pequeño pueblo, se levantaban a la mañana cantando una canción típica de esos lugares, hablando del sol y las montañas. “Un día, cayó un grupo de gestión a cobrarles los derechos de autor por ese tema musical. El dinero no era para el autor, sino para la corporación que había comprado los derechos”.
Ahondando más en este rubro, dijo: “Ni qué decir de la persecución que se hace de la piratería en nombre de los sacrosantos derechos que fijan las empresas discográficas”. E ironizó sobre el particular contando una particular “acción de resistencia” a tanto desatino, protagonizada por el músico Manu Chao, quien le regaló a Prieto un disco que tiene una calavera con las tibias (el signo de los piratas), y  dice: “Prohibido su venta en tiendas de discos. Reclámelo a su vendedor clandestino”.

Fidel en las redes

Abel Prieto recordó que Fidel aprendió internet, pero no ahora sino hace ya mucho tiempo. “Cuando él fomentó en los jóvenes los clubes de computación, vio en internet un mecanismo para mover las ideas. Siempre fue un adelantado. Hay que recordar que fue quien impulsó Radio Habana Cuba, que transmitía en guaraní, kechua y aimara. Esa radio era la internet de la época.  También hizo Prensa Latina, con Masetti. Imagínense en los años 60 a Fidel con internet, la infinidad de cosas que hubiera hecho”.
Y enseguida agregó jocoso: “Pensemos a Fidel con un twitter: está bien que tiene pocos caracteres y sus discursos eran larguísimos, pero “Patria o Muerte, Venceremos”, sí que cabe en ese formato”.

La lucha de ahora y de siempre

Abel no deja de dar imágenes sobre la idea de que jamás hay que sentirse doblegados por los enemigos de la libertad de los pueblos. “Te quieren convencer de que este sistema es el único posible, y que tratar de cambiarlo es algo delirante, y que estás aislado en tus propósitos. En contrapartida, tenemos que acercarnos y articularnos más, ser más sistemáticos. Digo esto, porque creo que hoy hay mucha más gente que está convencida de que el sistema es inviable desde el punto de vista social, ecológico y hasta de las posibilidades de la gobernabilidad”.
Evocó en ese sentido una Cumbre que se realizó hace años en Madrid, donde junto a Fidel asistieron una buena cantidad de presidentes que bajo la batuta de Felipe González intentaron deslegitimar al líder cubano.
“La mayoría de ellos luego se corrompieron o fueron echados por sus pueblos. O como decimos en Cuba, “si no están presos, los andan buscando”, contó.
“Sin embargo, en ese ámbito hostil,  el Comandante hizo una exposición estremecedora sobre lo que iba a suceder en el mundo. Advirtiendo que las fuerzas ciegas del mercado, van a llevar al planeta a que la brecha entre ricos y pobres todavía se haga más extrema”, señaló Prieto.


Cuba, los jóvenes y el socialismo 

Desde la visión de Prieto, la cultura fue una de las grandes conquistas de la Revolución cubana. “En Cuba, lo dijeron Fidel y el Che en varias ocasiones, la calidad de vida no se puede medir en términos de recursos materiales o bienestar materiales. Siempre nos hemos preocupado por atender las necesidades espirituales de la gente. Eso no quiere decir que no tengamos que seguir luchando por un socialismo más eficiente y más productivo. Un socialismo que realmente atienda a los problemas cotidianos que tiene el ciudadano cubano”, dijo.

Explicó que mucho jóvenes nacieron durante el  “período especial”, que fue una época muy dramática y amarga. “Una etapa de la que salimos marcados. Allí se produjo un retroceso en temas que nos duelen mucho como es el de la prostitución, que había sido erradicada por completo, incluso de la memoria”, afirmó.
En ese aspecto, evocó cuando él mismo ingresó en la Universidad,  en que  las discusiones de la época pasaban por criticar ácidamente a la moral burguesa, o a la teoría de que sostenía que había que casarse para tener sexo con la pareja. “Incluso –recordó-, desde aquel entonces y no sólo en los últimos años, ya había la idea de defender a los homosexuales de la manifestaciones de homofobia.  Pero eso sí: a nadie se le ocurría entregarse a otra persona a cambio de algo material. Eso estaba absolutamente excluido”.
“Recuerdo que siendo un niño, cuando llegué a La Habana desde mi ciudad natal de Pinar del Río, iba con mi padre por la calle Colón, que era el antiguo barrio de prostitutas más famoso, veíamos en las casas un cartelito que decía: No moleste, aquí vive una familia, dejando claro que antes de la Revolución, en esas casas funcionaba un prostíbulo”.
Reconoció no obstante, que “para los jóvenes de hoy en Cuba, estos relatos parecen sacados de una película. Por eso, nuestro reto principal es tratar de que conozcan de verdad al capitalismo, y lo que fue nuestra historia. Que la aprendan también en sus contradicciones, sin retórica ni consignas, sino con la realidad”.
Para reafirmar lo que ha costado dar cada una de estas batallas, se refirió a lo ocurrido con una película de Fernando Pérez, que se llama “José Martí, el ojo del canario”. “Es un material excepcional, dice Prieto, donde se describe a Martí desde que era niño hasta su presidio político. Hay una escena allí, donde ese Martí adolescente aprende a masturbarse con otro joven de su edad. Cuando la proyectamos hubo compañeros que se molestaron con eso, ya que  consideraban que era un tratamiento irrespetuoso para un héroe nacional. Sin embargo, eso se hizo con toda intención. Yo les decía, que el artista intentó acercar a Martí a los jóvenes, ya que cuando tú pones al Che, a Lenin, o a Martí, en un altar, los estás alejando de la gente joven”.

“Es fundamental poner a participar a los jóvenes”, reiteró, agregando que “hay que tener siempre una comunicación con ellos, de igual a igual, sin paternalismos ni comportamientos verticales de ninguna especie. Debemos hacerles saber qué cosas estamos defendiendo y por las cuales dieron su vida tantos compañeros”.

Formación y participación

Insistió en la necesidad de la formación y la información veraz de todo lo que acontece, señalando que en la historia cubana reciente hay datos muy claros que ayudan a comprender desde donde hay que pararse en la guerra cultural. “En nuestro país, hasta que llegó la Revolución, el discurso anticomunista estaba muy enraizado en la masa, pero en sólo 24 meses eso se revirtió, y Fidel declaró el estado socialista de la Revolución. ¿Cómo se logró esto? Por un lado, seguramente porque los trabajadores y campesinos comenzaron a escuchar a Fidel, al Che, a Raúl, que hablaban de conceptos marxistas que tenían que ver con lo cotidiano. Pero lo fundamental es que la gente participó en todas las decisiones”.

Lo mismo ocurrió con la campaña de alfabetización en 1960 y 1961. “No la hicieron los metodólogos sino el pueblo llano, jóvenes y adolescentes que marcharon a los campos a enseñar a los campesinos a leer y escribir, a vivir y a trabajar con ellos”.
La clave de la participación como una escuela revolucionaria insustituible es absolutamente vital, sentenció Prieto, aclarando que hoy hay mucha gente joven en cargos importantes. “Estamos tranquilos porque la generación histórica ha ido preparando su relevo”, confirmó.

Esto mismo sirve según el actual asesor del presidente cubano, para todo lo que tenga que ver con la prensa de su país:  “Está convocada a transformarse, siendo más crítica para ser más revolucionaria, ahondando en un periodismo de investigación y de análisis. Denunciando a la burocracia y ayudando a combatir toda forma de corrupción”.  Y concluyó con una enseñanza que se convierte en sentencia para muchos países del continente:  “En el caso de Cuba, no hay ningún tipo de impunidad. Si una persona se corrompe, esté en el cargo que esté, es castigada de manera rigurosa”.
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 Fotos de Alberto Mas sobre el acto en el Centro Cultural de la Cooperación



jueves, 13 de junio de 2013

Mujer argentina al timón conduce IMPECABLEMENTE a la Argentina Cristina Fernandez José Steinsleger Chaubloqueo Museo Che Guevara



 El Museo Ernesto Che Guevara de CABA´llito (Hebe) aplaude cada concepto de lo que leerán. Toto
Argentina: mujeres en vías de empoderamiento
José Steinsleger


De lo mero-mero principal: en Argentina se está dando (uso del gerundio en tanto proceso) una revolución radical, irreversible y profunda en el llamado mundo de las mujeres. Y lo esperado: cualesquiera sea su nacionalidad, clase o ideología, muchos hombres miran al costado, o relativizan el fenómeno con inaudibles y concesivos qué bien, qué interesante, “uf…”.
Aclaración: el opinólogo admite que no es feminista, y que la noción de género lo incomoda. Pero como noblesse obligue, el periodista reconoce que, a pesar de los ingentes esfuerzos de su especie (digamos desde el neolítico), nunca entendió bien a las mujeres. Cosa que a ellas, sin duda, les tendrá sin cuidado. ¿O alguien no para la olla mientras ellos hacen, teorizan, rehacen y se cuentan los cuentos que ellas deben repetir sin chistar?
Que algo, geológica y antropológicamente sustantivo, y por momentos inconcebible, empieza a moverse en Argentina. Veamos si no el caso del primer niño que en días pasados fue legalmente registrado con el apellido materno, anteponiéndose al paterno por vía administrativa y sin que medie una orden judicial que invoque la Ley de Nombres del Código Civil.
Así podrá entenderse, con más precisión, el informe reciente de la Organización Panamericana de la Salud sobre legislaciones contra la violencia de género, donde se dice que América Latina tiene mejores leyes que en otras regiones. Y que Argentina figura a la vanguardia porque su legislación “…incluye elementos poco tomados en cuenta como la violencia institucional, simbólica y mediática”.
Una lectura pueril podría concluir que tales avances responden a que en Argentina gobierna una mujer. Sólo que hay mujeres y mujeres. Y la mujer de la que hablamos tiene voz propia, decide, se impone con la fuerza del discurso, y con medidas que ejecutan las jefas del Banco Central, la Procuraduría Federal del Tesoro, el Ministerio de Industrias, la Defensa del Consumidor, el Ministerio de Desarrollo Social, la Procuraduría General, la bancada mayoritaria de los diputados y, hasta hace poco (aunque durante seis años), el Ministerio de Defensa y la Subsecretaría de Seguridad.
¿Será que la confianza de Cristina Fernández de Kirchner en tantas mujeres que en su gobierno ocupan puestos estratégicos, obedece a que finalmente llegó el turno de las mujeres en Argentina? Negativo. Al margen de teorías feministas, parecería que en esa confianza subyace el reconocimiento a la mitad más uno de la sociedad que, históricamente, apuntaló las luchas sociales y emancipadoras del pueblo argentino.
Visitemos el Salón Mujeres Argentinas del Bicentenario, lugar abierto al público y ubicado dentro de la Casa Rosada que Cristina suele utilizar para mensajes presidenciales. En la iconografía dedicada a homenajear a mujeres destacadas en distintas disciplinas (y aunque siempre faltará alguna) están todas: peronistas y antiperonistas, socialistas y radicales, oligarcas, indígenas, proletarias, artistas, luchadoras sociales.

Mujeres, en fin, que dejaron huella en Argentina. Y en las afueras, allí donde la estatua del gran almirante que nos descubrió permaneció un siglo, se erigirá en su lugar un monumento de 10 metros de altura para evocar a una gran guerrera de la independencia: la ignota Juana Azurduy de Padilla (1780-1862), nacida en Sucre, Bolivia, cuando este país era parte de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Colón se va, y la embajada de Italia en el país frunce el ceño.
Conociendo el paño, siento que ningún político argentino se hubiera atrevido a tanto. Pero así es ella. Cuando la visitan gobernantes de otros países, los discursos de Cristina se transmiten en el patio central de la casa, donde gigantescas imágenes del Che, Evita, Allende y Perón, guían sus palabras.
Los adalides de la libertad de expresión, la odian. Previsible y contenidamente, los medios la tratan de autócrata, populista, corrupta, demagoga. Pero en las calles le dan cuerda a las tropas de la gente bien: ¡Yegua! ¡Subversiva! ¡Puta! ¡Montonera! Nada nuevo. Cuando en su agonía Eva Perón se retorcía de dolor, las calles de Buenos Aires amanecían con grafitis que rezaban ¡Viva el cáncer!
Cualidad y contribución ético-política con perfume de mujer: no responder a los insultos, ni a los espots televisivos que la difaman, o alguna portada del periodismo independiente que la mostró masturbándose y alcanzando el clímax frente a las masas. Con intuición femenina Cristina sabe que, a la postre, la historia prueba que la violencia termina revirtiéndose sobre los violentos.
Así, bailando cumbia para celebrar los 203 años de la emancipación, con pasitos a la izquierda y pasitos a la derecha, CFK ha ido neutralizando y sacando de quicio a los machos de la antipatria. En particular, los de su propia fuerza, el Partido Justicialista que aún vive de la transa y la corruptela institucional.
Cristina tiene en qué inspirarse. Néstor Kirchner, en primer lugar. Y, por sobre todo, el alter ego de los hombres y mujeres que, durante 60 años, soñaron en Argentina con serlo de verdad: Evita.

miércoles, 12 de junio de 2013

Bradley Manning sometido a Consejo de Guerra por asesinos despiadados e hipócritas dueños del mundo Museo Che Guevara Burla en Maryland





Consejo de guerra contra el que reveló crímenes de guerra de EEUU… para que sigan impunes

Carlos Enrique Bayo

11 jun 2013

Estamos asistiendo en Maryland a la mayor burla de la Justicia internacional que se haya escenificado en los tiempos modernos.
En las instalaciones militares de Fort Meade se está celebrando un consejo de guerra sin precedentes: el juicio contra el soldado Bradley Manning, quien ya lleva tres de sus 25 años de edad preso en confinamiento solitario y afronta una cadena perpetua hasta la muerte, sin libertad condicional posible, por haber revelado que el Ejército de EEUU había cometido crímenes de guerra. Al mismo tiempo, como el verdadero objetivo de esa corte marcial, que se arroga la defensa de las leyes, es encubrir esos crímenes de lesa humanidad, los que cometieron esos horrendos asesinatos y torturas –violando los tratados de Derecho Internacional rubricados por Washington– están siendo tratados con inicua clemencia, incluso protegidos, por los que se proclaman guardianes de la Justicia.
No ha sido procesado ninguno de los militares desenmascarados por el vídeo conocido como “Asesinato Colateral”: el ametrallamiento del 12 de julio de 2007,  en Nuevo Bagdad, desde un helicóptero Apache, de un fotógrafo de Reuters herido y de los civiles que trataban de ayudarle, que dio muerte a una docena de personas (incluidos el fotógrafo y otro periodista de la mima agencia británica) e hirió gravemente a muchas otras, entre ellas dos niños de corta edad. Esa fue la primera gran filtración de WikiLeaks y las imágenes de la filmación han sido vistas en YouTube más de 13,7 millones de veces.
Ni uno solo de los soldados que maniataron y después asesinaron a sangre fría a toda una familia iraquí, incluidas las mujeres y los bebés, ha sido llevado a juicio.
El sargento de los Marines Frank Wuterich, quien ordenó la masacre de Haditha en 2005 (el asesinato masivo de 24 civiles, incluidos niños), no fue condenado ni a un día de prisión. Ninguno de los marines que cometieron ese atroz crimen fue ni siquiera imputado.
El sargento Calvin Gibbs, cabecilla del infame “Kill Team” –que se dedicó en Afganistán a asesinar civiles desarmados y guardar sus miembros mutilados como recuerdo–, es el único criminal de guerra que está en prisión, pero podrá disfrutar de la condicional en menos de diez años.
En cambio, Manning jamás podrá ser libre de nuevo, según han decidido de antemano las Fuerzas Armadas de EEUU… ya que el comandante en jefe de todos los Ejércitos estadounidenses, el presidente Barack Obama, ya decretó en abril de 2011 que el joven soldado “violó la ley”. Por si esa sentencia previa al juicio oral no fuera suficiente, el general Martin Dempsey, presidente de la Junta de Jefes del Estado Mayor, repitió ese mismo veredicto en marzo de 2012. ¿Qué creen que dictaminarán los oficiales que componen el tribunal miliar de Fort Meade?
Pero, ¿cuál es el motivo de que el Pentágono, la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y la Casa Blanca hayan movilizado todos sus recursos contra WikiLeaks? ¿Por qué están dispuestos a violar los derechos civiles de Manning y a provocar un escándalo internacional con este remedo de juicio sin las mínimas garantías procesales que exige la propia Constitución de EEUU?
La respuesta es simple: porque a la superpotencia que se autoproclama cuna de la democracia moderna y baluarte de todas las libertades, la han pillado con las manos en la masa de los más horrendos crímenes de lesa humanidad y se dispone ejecutar un castigo ejemplar sin precedentes contra Manning y Julian Assange (el creador de WikiLeaks) para que nadie más vuelva a atreverse a revelar que EEUU comete violaciones de los derechos humanos tan brutales como las que ellos nos han permitido conocer:
  • La Casa Blanca sigue una política oficial de ignorar y encubrir la práctica generalizada de torturas en el Irak que George Bush ordenó invadir y ocupar, como demuestran los Iraq War Logs revelados por WikiLeaks: la orden ejecutiva Frago 242 dictada en 2004 dispuso que no se investigase ninguna de las evidencias de los atroces tormentos (incluso la perforación de miembros con taladros eléctricos) cometidos por el régimen iraquí que la US Army impuso al país. Esa “orden fragmentaria” que vincula directamente al Pentágono con los centros de tortura iraquíes constituye una violación flagrante de la Convención de la ONU contra la Tortura que EEUU ratificó en 1994.
  • La mayoría de los cientos de prisioneros recluidos en el presidio ilegal de Guantánamo desde su fundación en 2002 han sido reos inocentes o militantes islamistas de segunda fila. Los Guantanamo Files publicados por WikiLeaks describen cómo los presos fueron detenidos sin pruebas, por meras sospechas subjetivas, de forma que sus imputaciones no serían admisibles por ningún tribunal de EEUU. Así que el Departamento de Estado ofreció millones de dólares a otros países para que encarcelasen y condenasen a los prisioneros de guerra capturados por el Ejército estadounidense. Washington actuó para bloquear las denuncias judiciales presentadas por la Asociación Pro Dignidad de Presos y Presas de España contra los que crearon el marco legal que permitió la tortura en Guantánamo de cinco reos de nacionalidad española, e incluso amenazó al Gobierno español con graves consecuencias para las relaciones bilaterales.
  • Las administraciones de Bush y de Obama han estado mintiendo a la opinión pública estadounidense y mundial, al mantener reiteradamente que nunca ha existido un recuento oficial de civiles muertos en las guerras de Irak y Afganistán. Entre 2004 y 2009, el Gobierno norteamericano enumeró un total de 109.000 muertos en Irak, de los que clasificó como “no combatientes” a 66.081. Por tanto, por cada uno de los iraquíes que el Pentágono catalogó como “combatientes” muertos, perecieron dos mujeres, niños, ancianos o civiles totalmente inocentes en las acciones armadas desencadenadas por EEUU. Washington sigue negando la evidencia de que hizo, y hace, esos cálculos; y que por tanto es plenamente consciente de la dimensión de la masacre que está cometiendo.
  • Destacados torturadores del régimen egipcio de Hosni Mubarak recibieron entrenamiento en técnicas de interrogatorio de detenidos en la Academia del FBI de la base de los Marines en Quantico (Virginia), unos 65 kilómetros al sur de Washington, DC. Un cable diplomático norteamericano enviado desde El Cairo en noviembre de 2007 explica que el jefe del terrible State Security Investigative Service (SSIS) de Egipto, Abdul Rahman, agradeció al entonces vicedirector del FBI, John Pistole, la “excelente y fuerte” cooperación entre las dos agencias, enfatizando que las sesiones de entrenamiento de sus hombres les fueron “de gran ayuda”. Dos años después, otro cable diplomático de EEUU reconocía que un departamento especial del SSIS, creado tras el entrenamiento de Quantico, había torturado salvajemente a cientos de opositores detenidos.
  • A partir de 2009, el presidente Obama autorizó una campaña secreta de bombardeos de aviones robot en Yemen que ha causado cientos de muertes de civiles inocentes. Un año después, WikiLeaks revelaba que el dictador yemenita Alí Abdullah Saleh había sellado un pacto con Washington: “Seguiremos diciendo que las bombas son nuestras, no vuestras”. Otro cable diplomático confirmaba las averiguaciones de Amnistía Internacional de que uno solo de esos misiles, teledirigido desde EEUU por militares norteamericanos el 17 de diciembre de 2009, dio muerte a 41 personas, incluidos 21 niños y 14 mujeres.
Podríamos seguir enumerando bárbaros crímenes de lesa humanidad cometidos por los servicios secretos y los militares de EEUU, bajo instrucciones y al amparo de las más altas instituciones del Estado de ese país, que han sido desveladas gracias a las filtraciones de WikiLeaks. Pero lo más relevante para la historia es que toda la maquinaria gubernamental de Washington se ha dedicado a perseguir implacablemente a los que sacaron a la luz esas gravísimas violaciones de los derechos humanos, mientras encubre y protege a los que las cometieron.

Che Guevara Prensa Latina Cuba Jorge Ricardo Masetti Aroldo Wall Ernesto Jaquetti Alfredo Muñoz Rogelio Garcia Lupo Carlos Aguirre Chaubloqueo




PRENSA LATINA   
      
 PL     Agencia Informativa Latinoamericana S.A.
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El Che y Prensa Latina

Por Yurién Portelles

La Habana, 12 jun (PL) Quiso el azar que convergieran en junio, pero de años diferentes, las fechas del natalicio del mítico guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara y la creación de la agencia informativa latinoamericana Prensa Latina, PL.
El Che había nacido un 14 de junio de 1928 en Rosario, Argentina, y PL vio la luz un día 16 de ese mismo mes, pero de 1959, a partir de una idea abrazada desde la Sierra Maestra por él y por el líder del Ejército Rebelde, Fidel Castro.
En la dirección del movimiento armado se hablaba ya de la necesidad de medios de comunicación de alcance internacional para enfrentar las campañas mediáticas foráneas que buscaban asfixiar a la naciente Revolución cubana.
No bastaban seguramente los esfuerzos desde la señal de Radio Rebelde (7-RR), surgida en plena lucha en ese enclave montañoso, donde los soldados hacían resistencia a los ataques de la dictadura de Fulgencio Batista.
Lo que, quizás, daría el puntillazo a la idea de fundar PL fue el encuentro en la Sierra Maestra del periodista argentino Jorge Ricardo Masetti con el Che y con el líder del grupo armado.
Masetti vino a la isla como enviado de la Radio El Mundo, interesado en conocer quiénes eran los ya legendarios jóvenes armados, a los que tuvo que entrevistar en dos ocasiones sobre los mismos temas.
"Adiós Che Masetti, pero me parece que nos vamos a encontrar de nuevo. Lo van a cazar", dijo en tono de broma el Comandante Jefe del Ejército Rebelde al nuevo amigo argentino.
Y es que el visitante, cuando baja de la Sierra tras cumplir su interés periodístico, se vio obligado a subir otra vez porque sus reportajes no llegaron a su emisora en Buenos Aires.
Pero cuando Masetti desciende finalmente la mayor cordillera de Cuba, ya llevaba con él su propia idea de promover una rebelión en Argentina, porque había comprendido que también la estaba necesitando.
PL ENCIENDE LOS TELETIPOS
Todavía la reciente Revolución no llegaba a sus primeros seis meses de vida, cuando PL encendió por primera vez los teletipos y transmitió un cable noticioso, con Masetti como director fundador.
Antes le había correspondido organizar la llamada por Fidel Castro Operación Verdad, para hablar del nuevo frente de batalla ante los emporios de la comunicación y que sería una agencia para decir la verdad con los ojos de esta región.
La novedad y la esencia que le daba origen a PL hizo que acudieran a su fundación periodistas latinoamericanos como el colombiano Gabriel García Márquez y el argentino Rodolfo Walsh, devenidos escritores.
Entre el listado de comunicadores que dieron vida a los teletipos desde La Habana y otros enclaves estuvieron los argentinos Aroldo Wall, Ernesto Jaquetti, Alfredo Muñoz Unsain, conocido como Chango, Rogelio García Lupo y Carlos Aguirre, y el mexicano Armando Rodríguez Suárez y el venezolano Eleazar Díaz Rangel.
Vestido de verde olivo, con sus botas de Comandante, el Che llegaba muchas noches a la agencia a visitar a su compatriota y dicen que cuando no venía, llamaba por teléfono a preguntar por los últimos acontecimientos del mundo.


También recorría la sala de teletipos, llegó a visitar los nuevos transmisores instalados en las afueras de la ciudad e incluso publicó desde PL algún que otro artículo.
Uno difundido en la Gaceta de Colombia fue titulado por él "Japón, una potencia que es colonia", con la firma de "Ernesto (Che) Guevara.
Distribuido por "Prensa Latina", donde hace un análisis socioeconómico del país del Sol Naciente.
El texto inicia con una reseña de su viaje a Japón en la cual comparte sus consideraciones acerca de una sociedad industrializada y sus avances, pero asegura que ese país es "la demostración de que no hay bien más deseable que la total soberanía nacional".
Gabriel Molina, periodista fundador de PL, cuenta que el Che trabajó como periodista en una agencia en México y sabía bien cómo funcionaba, incluso llegó a ser corresponsal en unos juegos panamericanos.
Por eso cuando surge este medio latinoamericano, lo hace con un salario decente para sus integrantes, no solo en comparación con Cuba sino con la región.
Poco se conoce que en sus inicios se llamó esta "Agencia Latina" y fue el mítico guerrillero quien sugirió la palabra Prensa para nombrarla entonces Prensa Latina.
Conchita Dumois, viuda de Masetti y quien fungía como su secretaria, contó que las visitas del guerrillero a PL eran asiduas y en muchos casos prolongadas.
Se encerraban horas a conversar en la oficina de Masetti en profundos debates que aderezaban entre el humo de un puro cubano y un sorbo de mate.
"Puedo imaginar de qué conversaban", dijo Dumois, al indicar que al parecer hablaban de cómo hacer una revolución para cambiar la entonces triste realidad de su país.
En octubre de 1967 Prensa Latina había logrado burlar los augurios de que no sobreviviría por mucho tiempo y se batía con los emporios cablegráficos, cuando llegó la noticia de la muerte del Che.
A 54 años de creada, PL se ha diseminado con más de una veintena de corresponsalías en el mundo para mostrar la otra cara de una realidad, de la cual no hablan los grandes monopolios, un ideal también del Comandante Guevara que sigue marcando su camino.
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PL-19

2013-06-12T01:21:12

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