miércoles, 25 de septiembre de 2013

Hija del amor entre una cubana y un argentino Aleida Guevara March Gan Gan Chubut ELAM Operación Milagro Yo si Puedo Museo Che Guevara Chaubloqueo



martes, 24 de septiembre de 2013  

“El hombre nuevo crece y evoluciona”

“Hicimos dos hospitales en la frontera con Bolivia y operamos a 36.000 argentinos.”
Imagen: Jorge Larrosa
 La médica alergóloga y pediatra cubana, que disertará el martes en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, llegó a la Argentina para motorizar una campaña sanitaria junto a médicos argentinos recibidos en Cuba.
Por Adrián Pérez
De su padre heredó la mirada encendida y la sonrisa amplia. Aleida Guevara March viajó a la Argentina para motorizar una campaña sanitaria. Junto a médicos argentinos graduados en la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana participó ayer de una actividad en Gan Gan, Chubut, casa por casa, para relevar cataratas y pterigium (otra enfermedad ocular) entre sus habitantes. El objetivo es declarar a esa localidad “zona libre de ceguera evitable”. La iniciativa se complementa con análisis de hipertensión y diabetes, en el marco del aniversario de Gan Gan. La médica alergóloga y pediatra cubana disertará el martes en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Guevara March dialogó con Página/12 antes de viajar al sur del país.
–Usted llegó a la Argentina para impulsar una campaña de salud.
–Me invitó la fundación Un mundo mejor es posible. Ellos trabajan mucho con las misiones cubanas y del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América). “Yo sí puedo” es un método desarrollado por Cuba para aprender a leer y escribir en pocos meses. Cuando lo estábamos implementando en distintas partes de América nos dimos cuenta de que había personas que no podían leer ni escribir porque tenían pequeñas lesiones oculares. Entonces comenzó la Operación Milagro para devolver la visión a todas esas personas y que eso no fuera limitante para aprender. Operamos gratuitamente a los pacientes de cataratas y se les dan sus lentes graduados. Hicimos dos hospitales, en la frontera con Bolivia, donde fueron operados alrededor de 36 mil argentinos. Operación Milagro funciona hace diez años.
–También apoya la campaña de solidaridad con Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y René González Sehwerert, cubanos detenidos por Estados Unidos por espionaje.
–En el juicio de estos compañeros los oficiales de inteligencia de Estados Unidos demostraron, fehacientemente, que ninguno de ellos tenía secretos que pudieran perjudicar al gobierno de Estados Unidos. El juicio es totalmente falso. El único interés que tiene Cuba es saber lo que intentan hacer las organizaciones terroristas, formadas por cubanos, que viven en el sur de la Florida. Sostenidos por el gobierno norteamericano y la CIA, han cometido actos atroces contra la vida del pueblo cubano. Si ellos cumplen con sus leyes, los cinco están de vuelta en Cuba ya, sin un día más de demora.
–Hablemos de su familia. Una anécdota recuerda que su madre estaba embarazada de usted. Su padre, que se encontraba en un viaje protocolar por China, difundiendo el mensaje de la Revolución Cubana, esperaba un varón.
–Ya tenía una hija de su primer matrimonio y quería un varón, por esas cosas de los latinos, para preservar el apellido. Para su desgracia fue mujer. Entonces le mandó una nota a mi mamá diciéndole: “Si es hembra, tírala por el balcón” (risas). Mi mamá había estado once horas de parto y terminó en una cesárea porque yo venía de cara y no dilaté. ¡Imagínate cómo se sintió la mujer! ¡Puf! Dicen que lloró horrores. Cuando él llegó a la casa, enseguida subió a verme. Al principio mi mamá no lo dejaba entrar, le decía que me había tirado por el balcón. Después todo quedó en familia.
–En el segundo embarazo de su madre, el Che estaba desesperado.
–El estaba en el (Museo del) Louvre, vio la imagen de la Mona Lisa. Compró una postal y le escribió a mi mamá: “Me paré delante de la Gioconda y le pregunté ‘¿Qué traerá mi mujer en el magno vientre?”.
–Cuando nació su hermano, su padre estaba en Cuba.
–Camilo pesó 5 kilos. Era bien grandote y hermosísimo. El médico salió con el bebé en las manos y lo felicitó. Una de las mejores amigas de mi mamá, que estaba a su lado, fue a felicitarlo. Se levanta antes que ella, la sienta, la felicita y le regala un tabaco. Estaba tan entusiasmado que hizo todo eso en un segundo. Decidió ponerle el nombre de un gran amigo. Así estarían juntos dos guerrilleros: Camilo Cienfuegos y Guevara.
–Para compartir más tiempo, el Che, que sostenía interminables jornadas laborales, la invitaba a usted al Círculo Infantil o a pasar con él un fin de semana durante el trabajo voluntario.
–Yo iba en el auto con nuestro perro Muralla, en el asiento trasero. Tengo flashes en la memoria de bajar por una rampa del Ministerio del Interior, que en ese momento era el de Industria. No me gustaba nada el círculo, quería estar en mi casa.
–¿Qué otros momentos recuerda junto a su padre?
–Lo recuerdo vestido de militar, en su habitación, tocando la cabecita de Ernesto, mi hermano menor, con su manota grande. Siempre pienso que de alguna manera había una ternura extraordinaria en él. Se fue de Cuba para el Congo cuando Ernesto tenía un mes.
–Al regresar del Congo, mientras se preparaba para viajar a Bolivia, pide ver a sus hijos.
–Entró clandestino al país, no podíamos saber que era él. Si no, al otro día, estaría diciéndoles a mis compañeros de escuela que lo había visto. Ya estaba disfrazado del viejo Ramón.
–En la cena usted retó a ese hombre misterioso que llegaba a su casa como amigo de su padre. El Che solía agregarle agua al vino que bebía.
–(Ramón) se sirvió el vino tinto puro y le dije: “¡Tú no eres amigo de mi papá! ¡El toma el vino con agua y así es rico!”. Fui y le eché agua en el vino. Para dos niños chiquitos los amigos de los padres tienen que ser como ellos. Era una niña de cinco años que defendía con toda la pasión del mundo los gustos de su padre.
–¿Cuándo comenzó a extrañarlo, a sentir su ausencia?
–En la adolescencia. De una manera extraordinaria, mi mamá logra que querramos a mi papá aunque no esté presente. Pasa el amor que sentía por él a sus hijos. Nos mostró sus escritos, las cosas que iba haciendo o diciendo.
–Los amigos del Che también le mostraron el afecto y la admiración que sentían por su padre.
–A Estefanía, mi primera hija, la tuve por cesárea. Cuando me recobré veo a dos hombres vestidos con ropa de salón quirúrgico al lado mío: Ramiro Valdés y Oscar Fernández Mel. Ellos me dijeron: “Como tu papá no está, estamos nosotros”. Esos son los amigos con los cuales me eduqué y me crié. Desde muy pequeña estoy llena de ese afecto, de ese calor.
–En Evocación. Mi vida al lado del Che, su madre cuenta el amor que vivió al lado de su padre.
–No tengo recuerdos de mi mamá y mi papá besándose. Ella siempre fue muy cuidadosa de su intimidad. A partir del libro todo se hace más claro, más hermoso para mí. Siempre supe que se habían amado intensamente, pero el libro lo confirma. Es muy lindo para un ser humano saber que eres fruto de un verdadero amor.
–La pérdida de su padre aparece como un momento desgarrador en el libro.
–Tremendo. Sobre todo para ella. Nosotros éramos muy pequeñitos. Lo más duro fue que mi mamá me leyera la carta de despedida de mi padre llorando.
–Treinta años después llegaron los restos de su papá a Cuba.
–Habíamos acordado con mi mamá que iríamos un rato al lugar. Era una cuestión más bien formal. A las 7 abría la Plaza de la Revolución, a la 1 se cerraba. Mi mamá estaba allí todo ese tiempo y nosotros con ella. El mismo día que se llevan sus restos, nos fuimos para Santa Clara. Y estuvimos en la biblioteca provincial donde los expusieron. En el último momento, mi mamá, que se había portado estoicamente, comenzó a llorar desgarradoramente. Le pregunté que quería hacer.
–Entonces, ella le contó la historia del pañuelo. ¿La recuerda?
–Antes de la toma de Santa Clara, mi papá se cayó y se rompió el brazo. Y hubo que ponerle un pañuelo de cabestrillo. Cuando papi se va al Congo, ella le regala un pañuelo. El pañuelo nunca apareció en Bolivia. Mi mamá tenía la réplica del pañuelo y quería ponerlo en sus restos pero no sabía cómo. Cuando nos contó la historia del pañuelo, pedimos permiso, mi hermana levantó la tapa del cajón y puso el pañuelo con los restos. Es la conclusión de esa historia de amor que nos dio la vida a todos nosotros. Muchos años después ese amor está ahí. Ojalá todos pudiéramos amar y ser amados con esa intensidad. No todos tenemos ese privilegio.
–Su madre ocupó un lugar fundamental en la Dirección de la Federación de Mujeres Cubanas y fue una apasionada de la historia.
–Se licenció como maestra. Mi papá la estimuló mucho a que siguiera estudiando. Como siempre le gustó mucho la historia, hizo la licenciatura en la Universidad de La Habana. Ayudó a escribir un libro sobre movimientos sociales y la historia de América latina para nuestros niños.
–¿Cómo está ella?
–Está muy bien. No reconoce que tiene 80 años y si se entera de que te lo he dicho me mata. Ahora está al frente del Centro de Estudios Che Guevara. Es muy cuidadosa con su aspecto. Sigue siendo nuestra jefa. Es bueno tenerla.
–¿Dónde se inscribe el hombre nuevo en la coyuntura internacional actual?
–El hombre nuevo es ese hombre, esa mujer que evoluciona para cambiar una sociedad y cuando la transforma tiene que seguir creciendo para continuar mejorándola. Sinceridad, sencillez, honradez, respeto al ser humano sobre todas las cosas, solidaridad hasta las últimas consecuencias van conformando al hombre nuevo. Ese es el concepto que he visto en la vida de mi papá, que para mí es el mejor hombre nuevo, el más completo.

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VIAJE-DESCUBRIMIENTO N° 13                         






Descripción: http://www.cicplata.org/_img/ecos/cuenflags.jpgRecuperada mi frágil carabela (no formaba parte de las tres calaveras (no hay error en la ortografía de la última palabra,  fue –y lo es todavía- muerte y despojo  lo que le trajo a los pueblos originarios, el arribo accidental de los genocidas colonialistas). Aclarado el punto, seguimos nuestro viaje-descubrimiento N° 13, con rumbo fijo –norte y meta- hacia OTRO MUNDO POSIBLE, que jamás será ilusión fugaz, sino hermoso sueño por el que lucharon próceres y guerrilleros de épocas y espacios distintos de nuestra geografía del sur y de todo este mundo golpeado por la bestia (666) hegemónica. 
Descripción: images_(1).jpgY vuelvo a la Cuenca exuberante del Plata, que es centro de atracción de energías vitales, puesto que es de interés continental, que se concentran y transmiten a grandes y cortas distancias. Por esta vía llego a otra Patria hermana nuestra: URUGUAY, e inmediatamente busco a sus pobladores originarios, quienes en forma sucinta y clara nos informaron que sus ancestros fueron las etnias amerindias que poblaron esta su tierra, desde la llegada de los primeros humanos, hasta el arribo de los colonialistas europeos, en 1516.
Descripción: 00000000000000 bandera MunN 0Al respecto, puntualizaron: “Al llegar los invasores al Río de la Plata, los grupos étnicos que aquí habitaban, eran principalmente de la macro etnia CHARRÚA, que muchos han querido borrar su existencia e historia”. Desde esa sentida revelación, nos impusimos otra formidable misión: RESCATAR Y VISIBILIZAR A ESTOS HERMANOS ORIGINARIOS.

A continuación,  un trabajo de un hermano Charrúa, el cual es un honor compartir y difundir, para conocer más de sus nuestros ancestros, y empezar a matar las mentiras e injusticias de la lamentable historia oficial del Uruguay.
“Cuando hablamos de la instalación de este pueblo en nuestro territorio tenemos que hablar de los albores del tiempo. De una época en que la humanidad era joven y estaba dando sus primeros pasos. Una época en donde la historia se mezcla con el mito. Los charrúas son de origen pámpido. Ellos son de la misma familia que los mapuches, los tehuelches, los tobas, los gaycuruses y otros pueblos que habitaron y habitan las praderas del Cono Sur”.  

“Esté pueblo cruzó el Paraná hace 3500 años aproximadamente. Desde el momento que ingresaron a la Banda Oriental del Paraná no volvieron a salir de ella. Digo la Banda Oriental del Paraná y no del Uruguay porque para ellos el Uruguay no era un obstáculo geográfico sino un río que los unía. Además los charrúas habitaron en todo lo que es la Mesopotamia Argentina (Entre Ríos y Corrientes)”.

Descripción: PACHAMAMA.jpg“Para ellos está era la Tierra Prometida. Después de quien sabe cuánto tiempo de vagar por la Patagonia y la Pampa llegaron a estas tierras fértiles, cálidas, con ríos como venas repletas de animales y vegetación. Todo lo que podían necesitar se los proporcionaba la naturaleza. Pero cundo llegaron a la Tierra Prometida está no estaba vacía. Allí habitaban los denominados “Constructores de Cerritos”. Esté era un pueblo más antiguo y tremendamente avanzado. No eran nómades sino que vivían en Aldea, cultivaban todo tipo de hortalizas, granos y cereales”.
                                                                      
“Algunos afirman que los Palmares de Rocha son plantaciones de ellos. Esté pueblo también cultivaba la yerba mata y las calabazas del mate. Podemos afirmar que ellos fueron los primeros en tomar mate. Y cuando vivían en zonas alejadas de agua dulce creaban un sistema hídrico para que no les falte el agua. Ellos hacían tajamares en los alrededores de su aldea. Esto se ve principalmente en sus asentamientos del Norte como en Caraguatá, Tacuarembó”.
                                                                              PACHAMAMA                                                                                                                                                                                                       
      
“Como sabemos la tierra del norte es bastante seca y muchos agricultores y ganaderos necesitan que el Estado les esté proporcionando agua para mantener su producción. Esté problema los Constructores de Cerritos lo solucionaron miles de años atrás. Y la vedette de esté pueblo son sus famosas cámaras mortuorias comúnmente conocidas como “Cerritos de Indios”. Algunos sostienen que estos son los primeros vestigios de civilización en el Uruguay”.

“Recordemos que mientras los Constructores de Cerritos habían hecho todo esto Europa estaba sumida en el nomadismo. El contacto entre charrúas y constructores fue pacifico. Fue un intercambio equilibrado entre uno y otro pueblo. Los charrúas y esté pueblo convivieron 1000 años en este territorio y por alguna razón que se desconoce desaparecen”. Descripción: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d0/Charrua.JPG/240px-Charrua.JPG

“Análisis hechos al esqueleto de Vaymaca Pirú y a los restos encontrados en los Cerritos han demostrado que comparten el mismo ADN. O sea los charrúas y Constructores se mestizaron muchísimo. A raíz de esto podemos decir que los charrúas son los herederos de esté pueblo ya desaparecido”.

“Los siglos pasaron y fueron llegando otros pueblos al territorio. Los charrúas probablemente incorporaron de los Constructores el sedentarismo, la agricultura insipiente y la yerba. Muchos pueblos salieron del mismo lugar que los charrúas y a la vez estos ejercieron su influencia sobre esos pueblos. Por eso es que se habla de una Macro Etnia Charrúa. Dentro de ésta se encontraban los charrúas propiamente dichos, los chanas-timbú, los guenoa-minuan, los bohanes y los arachanes”.

“El primer pueblo no emparentado con los charrúas que llegó a estas tierras fueron los yaros. Por muchos siglos se vivió en armonía con la naturaleza y si bien había pequeñas guerras entre distintas tribus pronto se reconciliaban y vivían en una relativa paz”.

“En el 1300 después de Cristo, aproximadamente, llega un pueblo de origen amazónico que influenciara mucho a los charrúas. Llegan los guaraníes. Al principio los charrúas los combatieron porque los veían como invasores. Pero supieron intercambiar y vivir en el mismo espacio. Ambos pueblos se influenciaban mutuamente. Los charrúas incorporaron la cerámica guaraní que era mejor que la suya y los guaraníes incorporaron la baleadora  y las puntas de flechas de piedras de los charrúas. Cuando recién los guaraníes empiezan a adentrarse en territorio oriental llega otro pueblo totalmente distinto”.

“En 1516 llega a las aguas del Paraná Guazú (nombre que le daban los indígenas al Plata) Juan Díaz de Solís en nombre de los Reyes Católicos de España. Hay una leyenda que dice que cuando los berás (ñandúes en charrúa) vieron a las carabelas de Solís salieron en manada avisando tribu por tribu a los indígenas para que el invasor no los agarre de sorpresa. Y así fueron muriendo de cansancio los berás y por tratar de proteger y avisar a los indígenas y sus almas se fueron al cielo y crearon la Cruz del Sur. Y cusndo el invasor desembarco los indígenas estaban preparados para el enfrentamiento con él. Por ésta razón es que los charrúas creían que las Cruz del Sur o Atit Berá (pata de ñandú), como le llamaban ellos, era su constelación protectora. También es una explicación de por qué desde el primer momento que pisó un europeo esté suelo se les izo frente. Con respecto a la muerte de Solís hay mil versiones y no está claro si fueron los charrúas o los guaraníes quienes lo mataron. Tampoco se sabe a ciencia cierta si se lo comieron, lo mataron o lo mantuvieron con vida. Hasta este momento los pueblos originarios se mantuvieron vivos e inocentes”.

Hasta aquí la palabra esclarecedora de este hermano nuestro Charrúa. Pero la tarea que nos hemos impuesto  aún no termina, en cuanto a rescatar y visibilizar a este noble pueblo originario.
Descripción: Monolito que recuerda la matanza al Pueblo CharruaLA MATANZA DE SALSIPUEDES: Cuenta la historiografía oficial que el 11 de abril de 1831, en Puntas del Queguay, se dio esta matanza. Se dice que, a orillas del arroyo Salsipuedes, entre Tacuarembó y Río Negro, tenía su cuartel general el presidente Fructuoso Rivera, quien  convocó a los principales caciques charrúas, llamados Polidoro, Rondeau, Brown, Juan Pedro y Venado, junto con todas sus tribus, a una reunión diciéndoles que el Ejército los necesitaba para cuidar las fronteras del Estado.                                             Monolito que recuerda esa matanza
En ese momento trágico muchos fueron asesinados, otros, prisioneros, mientras que algunos, desconfiando de sus intenciones, no concurrieron al encuentro propuesto y se los tuvo por exterminados a partir de un episodio muy triste en la historia uruguaya: el envío a París, con el fin de ser estudiados, de los últimos charrúas, pequeño grupo formado por una mujer y tres hombres, identificados como Senaqué, Tacuavé, Vaimaca Perú y Guyunusa.
Descripción: Monumento a los últimos charrúasCabe aclarar que Senaqué, el curandero del grupo, había enfermado durante el viaje y falleció poco después. Guyunusa, la mujer de Tacuabé, dio a luz una niña en la capital francesa y falleció al poco tiempo. Tacuabé, luego de un intento de fuga, logró finalmente escapar con su hija. Vaimaca-Pirú quedó solo. Poco antes de morir, fue adornado con lanza y boleadoras para ofrecer un espectáculo más atractivo a los hombres, mujeres y niños que concurrían para verlo. El literato Hugo A. Licandro, sobre su muerte, escribió el cuento “Vaimaca Pirú o la muerte por melancolía”.
El monumento a los últimos charrúas, ubicado en el Prado de la ciudad de Montevideo, se inauguró en 1938. Declarado Monumento Histórico Nacional-Ubicado en el Prado en homenaje a la raza charrúa representada por el cacique Vaimaca, Tacuabé, Senaqué y Guyunusa.
Dato histórico da cuenta que el cacique indio Vaimaca Perú enfrentó junto al prócer uruguayo José Artigas en el siglo XIX a españoles, portugueses, franceses e ingleses; fue llevado vivo a Francia, con otros tres indígenas de su tribu charrúa y, tras ser exhibido en público como "mamífero del sur", murió a los pocos meses.
El etnocidio de Salsipuedes fue perpetrado por el primer gobierno uruguayo de una forma pensada y calculada hasta el último detalle. Por ejemplo el “pequeño detalle” - que tuvieron con los sobrevivientes que fueron trasladados forzosamente - de arrancar los hijos de las madres y separar a los hermanos entre sí, hizo que la lengua charrúa muera y así casi mataron su cultura y su identidad.
A la salida de la dictadura militar de Uruguay, que duró once largos años de represión y desapariciones (1973 a 1984), es que empezaron a surgir desde las bases, manifestaciones a favor de un revisionismo tanto de la historia reciente como desde las raíces mismas de su historia. Es así que partir de 1989, comenzaron a surgir las organizaciones indígenas en ese país.
Descripción: Miembros del CONACHA reunidos en Asamblea. Descripción: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhTH-1YxDOryjoGc7T3i-W2Y9X0LkuJEqj_NlnKTvdWSqLw3hoLlW2YjloqVzaNVNDDpG6IGKJ5K4Bjy1phZthVZQkQsSwmLxqdZANYbZvb6-XOmUFMVOzCCbXj6e3nJO8qiEOzBRoFAl0/s1600/charrua_thumb.jpgEl Consejo de la Nación Charrúa (CONACHA), fue fundado el 25 de junio del 2005 y actualmente está integrado por diversas organizaciones y comunidades indígenas de diferentes puntos del país. Funciona bajo los valores ancestrales de la horizontalidad y el consenso, trabajando por la reivindicación de los derechos del Pueblo Charrúa, siendo la única organización indígena de carácter nacional en Uruguay.
Desde hace ya más de veinte años, los charrúas llevan a cabo un proceso de reconstitución como Pueblo - Nación, conjuntamente con los hermanos charrúas de Argentina. Trabajan incansablemente  para derribar la aberrante versión que señala la extinción indígena en países hermanos, para así poder salir de la invisibilización estructural a la que fueron y  aún están sometidos. Esta es la gran tarea que emprendimos: RESCATAR DEL OLVIDO Y VISIBILIZAR A HERMANOS ORIGINARIOS CHARRÚAS, INTEGRANTES DE UN GRUPO HUMANO  QUE ESTÁ VIVO, ACTUAL Y DINÁMICO, QUE CONSTRUYE SU PROPIO DESTINO: OTRO MUNDO POSIBLE, COMO EL QUE IREMOS CONSTRUYENDO, PASO A PASO, EN NUESTROS VIAJES-DESCUBRIMIENTOS.
Descripción: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh97_8Dd26HMTYAOL8hCGpLCSduqNyQAxb20xJ4ITSrr_RAIDdDvCe9ggNCle45_n7j_8Ss__n2g7tE2mbLbxg096I5GKrIzypQ3vLHbtuIxRjIb4f5zulxuqXgAFNsVr2nSJVVEVY_EsA/s320/1240331_10202016212434830_1573598396_n.jpg                                                                                       Sepé, el charruita más pequeño de la tribu
                      
                                                      
    Esta Lucha es de los Originarios
    y de todo aquel que se considere un
   Defensor de los Derechos Humanos.
Descripción: Los 4 Charrúas MunN






Fraternal saludo y adelante, siempre adelante, desde el Corinto Bolivariano –Panamá- de Franklin Ledezma Candanedo (Soñador-Constructor-Periodista y Escritor).
Panamá, 25 de septiembre de 2013.