miércoles, 2 de octubre de 2013
martes, 1 de octubre de 2013
Cayo Hueso La Habana Auca amarilla Froilán González y Adys Cupull Cinco héroes presos en Estados Unidos
la fragua martiana de amarillo por esos cinco héroes revolucionarios que soportaron hasta hoy quince años de horror en las entrañas del monstruo. toto
Desde
Auca en Cayo Hueso
Batallas de paz
Los esperamos con cintas
amarillas.
Por
Adys Cupull y Froilán González
Batallas
por la libertad de los cinco de paz y amor. A ella se incorporan mujeres y hombres
dignos de todos los pueblos ante el llamado que hizo René González Shewerert, Héroe de la
República de Cuba.
Como vestido de cintas amarillas
lució el archipiélago cubano el pasado 12 de septiembre. El
color adquiere el símbolo de la esperanza. Ese día se reafirmó la actitud
comprometida en cada uno. No hubo límites, ni exclusión. Las ideas
martianas se hicieron presentes, ninguna voz es débil para rendir
tributo, para pedir justicia, y libertad.
Son cuatro, nos dicen, pero seguimos
llamándolos: Cinco, No podemos excluir
a René
González quien cumplió una injusta
sentencia de casi 15 años; ahora vive
entregado a la lucha por los cuatro que faltan, lucha, que es ya, larga
y continuará mientras
ellos se encuentren en la cárcel. La petición de René a través de la televisión, la radio, la prensa
escrita y de compañero a compañero ha calado en los corazones cubanos.
Lo escuchamos aquella mañana cuando habló en El Monte de las Banderas,
y también por la noche en la Tribuna Antiimperialista, dijo al mundo que:
“cuatro
hijos de esta tierra languidecen en prisiones norteamericanas por el crimen de
defender la vida humana. Por resguardar nuestro derecho a la tranquilidad y a
la existencia. Sus voces nos llegarán hoy desde sus encierros y lo harán libres
de odios y rencores. Nos traerán esa alegría de vivir que les hizo asumir este
sacrificio en primera instancia. Nos recordarán que sus espíritus no pueden ser
quebrados por todo el encono que el Gobierno más poderoso de la historia humana
ha dejado caer sobre ellos. Se les
castiga con tal saña porque
-parafraseando a un poeta- emiten una luz que para sus acusadores
resulta insoportable".
Nos pidió acciones para que el Gigante de las Siete Leguas detenga su
odio, un odio implacable,
injusto, como dijo José Martí: el de aquellos que envidian una superioridad de espíritu
y una largueza del corazón que no posee. Es el odio mezquino a todo lo
generoso.
“La
cinta amarilla es símbolo de paz y amor”, afirmó una estudiante del barrio
de Cayo Hueso en La Habana, quien escuchó la explicación del
Héroe trasmitida por la televisión cubana, sobre la bella historia de
amor, y origen de la canción del regreso. Hecho
romántico, que surgió en el pueblo norteamericano el siglo pasado, la historia
del joven que al salir de prisión encontró, no una, si no cien cintas amarillas
colgadas en un árbol, muestra de solidaridad de los amigos que se unieron a la
novia amada, pidiendo su libertad. Agregó.
Aquel día observamos la identificación de
los jóvenes con adultos, ancianos, adolescentes, niños y
residentes de otros países
quienes ocuparon la vanguardia en el reclamo del regreso de los cuatro
hijos de Cuba. Uno de ellos está muy enfermo: Ramón Labañino. No permitirá el pueblo de Estados Unidos el olvido de la solicitud que
hizo su hija Laura Labañino para que su padre enfermo sea
atendido debidamente, o excarcelado antes de quedar inválido.
El clamor se hizo también desde el sitio
dedicado a la imagen del joven José Martí en La Fragua
Martiana, ante la estatua de bronce, la
que retrata al preso 113, obra del escultor José Villa, ubicada en el escenario donde el Héroe Nacional de Cuba, cumplió
Prisión Política, que calificó como un
infierno, peor que el narrado por Dante Aleghieri
en su obra. Es el sitio donde el joven padeció al ver a niños y
ancianos realizando como él, trabajo
forzado. Él fue víctima del odio y la ignorancia al ser condenado y enviado a prisión injusta por el
Gobierno español el 5 de abril de
1870. Ese mismo año había cumplido 17 años.
Allí
frente al monumento, quedó constituido el Club
Martiano por la liberación de los Cinco Héroes, integrado por todas las generaciones
y presidido por el periodista
Wilber Rodríguez Fernández.
Quedaron como miembros de honor los Cinco
Héroes de la República de Cuba: Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón
Labañino, Fernando González. y René González,
quien además fue elegido Presidente de Honor.
Al fundar este Club fue enaltecida la Fragua Martiana, y la Universidad de La Habana, que desde
1962 está al cuidado del recinto
histórico que guarda la memoria eterna de hechos relacionados con nuestros
combatientes por la libertad y el antiimperialismo, desde José Martí,
la Generación del Centenario,
hasta los días de hoy.
Este frente relevante en defensa de los
Cinco Héroes, eleva también al barrio de
Cayo Hueso, cuyos residentes, en el
municipio de Centro Habana son custodios naturales del Monumento Nacional
quienes tienen el privilegio de poseer
en su territorio ese patrimonio amado.
El
acto fue presidido por el Dr.
Armando Hart Dávalos, miembro del Comité Central del Partido y director de la Oficina del Programa Martiano. Estuvieron presentes Combatientes de la
Revolución, entre ellos el Dr. Juan Nuiry y Héctor Rodríguez Llompar; pioneros
y maestras de varias escuelas de la localidad, alumnos y colaboradores del Aula
del Adulto Mayor, estudiantes y profesores universitarios, periodistas, historiadores,
especialistas y trabajadores del centro, escritores y artistas plásticos.
A nombre de los residentes en Cayo
Hueso hablaron las pioneras y pioneros,
dirigiéndose especialmente al Héroe antiterrorista. Él los felicitó y
abrazó. Dio lecciones de ética en sus intervenciones. Vislumbramos
las virtudes que deben trasmitirse a las
nuevas generaciones durante el breve intercambio donde
afloraron los valores que hacen fuerte a nuestro pueblo.
Ese día como siempre, a su lado, estuvo
presente Olga Salanueva, su compañera,
combatiente por la libertad de los Cinco, Igualmente estuvo la querida
Mirta Rodríguez, madre de Antonio
Guerrero y Graciela Ramírez coordinadora del Comité de Solidaridad con los
Cinco Héroes.
No
perdemos la esperanza. Basta de sufrimientos, expresó una anciana de Cayo Hueso, pedimos
al Presidente de Estados Unidos ver a Gerardo Hernández, Antonio Guerrero,
Ramón Labañino, Fernando González. y René González, juntos en Cuba, con sus familiares. Su
pueblo los espera con las cintas amarillas multiplicadas por el mundo.
Irene Rosa Perpiñal Saad poetisa tanguera glosas lunfardo De la Pua Caballito Bagatela Mordortoys Museo Che Guevara Chaubloqueo un NO a la Gilada
LA VUELTA DEL RIOBA
Un diario paquetón, anuncia un próxima movida tanguera
en un barrio que sueña en dólares, cuatro por cuatros y.....
compra en la comunitaria.
En la puerta de un Museo, con revoque en las
paredes....
y a la luz de marquesinas la cosa se puso así :
Con altavoz se dijo: "El primer Museo Argentino
en honor al Comandante Ernesto Che Guevara *
REABRE sus puertas y da paso a su mayor ideario:
la juventud que trabaja, sueña y crea " ....................
y Caballito ayer, despertó, sacó la sillita petisa a
la puerta,
cebó un amargo y con la viola cachuza, dio rienda suelta
a esos tangos de mi flor, que hicieron punta en la vereda
con la junta del hombre y la mujer en un abrazo milonguero,
amagando un baile compadrón.
Pareció verse pasar al organito, a unos pibes pelear
por la
pelota, una vecina asomando en la ventana y al cana de la
esquina sin la gorra, y una nena que me trajo de la
mano
y me dijo que era yo volviendo al rioba.
Barrio......yo sé que estás en todos lados, escondido detrás
de un árbol de magnolias, esperando a esos tangos,
a tu gente,
y a esos pibes que hoy, se juegan con talento con magia
y muchas ganas, para traerte otra vez sin la gilada.
Irene Perpiñal
* Rojas 129 , esquina Yerbal, CABA-llito Higuera,
Capital
Gracias al libro del arquit. Rodolfo Livingston “CUBA
EXISTE, ES SOCIALISTA Y NO ESTA EN COMA” el grupo argentino CHAUBLOQUEO de
solidaridad pudo enviar durante años tres mil kilogramos MENSUALES promedio de
solidaridad para la revolución cubana y fundar el primer museo suramericano
“ERNESTO CHE GUEVARA”. Leé el libro en http://estudiolivingston.com.ar/libros/cubaexiste.php y emociónate. Después te esperamos en el
museo calle Rojas 129, esq. Yerbal de CABA-llito Higuera. De lunes a viernes de 10 a 19 hs. tel. 4
903 3285
5 May 2013 From: zozedurden@yahoo.com.ar
LA VUELTA DEL rioba
To: irenecuba@hotmail.com
LA VUELTA DEL rioba
To: irenecuba@hotmail.com
Me encantó Má,
El banquito blanco, el organito, los pibes peleando por la
pelota, la vecina el cana sin la gorra, y
"esa" nena, me hicieron llorar...
Hermoso, me encantó, seguramente hermoso también para cualquiera que
Hermoso, me encantó, seguramente hermoso también para cualquiera que
lo leyera, pero mucho mas para mí que estuve allí y que
me senté en ese
banquito blanco Tantos años... gracias
abrazo grande manuel
Pablo Neruda Nicolás Guillén Chile Cuba Isla Negra Pinochet Victor Jara Valparaiso Pedro Martinez Pirez Chaubloqueo museo Che Guevara Buenos Aires
UN ABRAZO DE POETAS POR CUBA
Pedro Martínez Pírez
Guardo en mi
memoria el abrazo que hace cincuenta años se dieron en mi presencia en el Aula
Magna de la Universidad de Chile los grandes poetas Pablo Neruda y Nicolás
Guillén.
Fue una celebración de lujo en Chile con motivo
del décimo aniversario del histórico Asalto al Cuartel Moncada porque por
esos días estaba en la nación austral el Poeta Nacional de Cuba y con él
habíamos inaugurado días antes, en el poblado minero de Lota, una escuela con
el nombre de la Mayor de las Antillas, y a la entrada del plantel un hermoso
busto de José Martí.
Me contó una joven chilena que ahora estudia en la
Escuela Latinoamericana de Medicina que varios mineros guardaron celosamente el
busto del Apóstol de la independencia cubana a raíz del golpe fascista de
Augusto Pinochet, y lo volvieron a colocar en su pedestal 17 años después. Los
fascistas chilenos destruyeron el monumento al Ché que habían colocado los
pobladores de la Comuna de San Miguel, en Santiago de Chile,, saquearon la casa
de Pablo Neruda en Isla Negra y asesinaron a Víctor Jara, entre otras
atrocidades contra la cultura chilena.
Yo había conocido a Neruda en junio de 1962, cuando
llegué a Chile a cumplir una misión diplomática que se extendió hasta marzo de
1964. Compartimos en varias ocasiones en Santiago de Chile y Valparaíso, y fui
a visitarlo cuando la llamada Crisis de Octubre de 1962 en la Isla Negra para
pedir su solidaridad ante la amenaza yanqui.
Más de una vez estuve en su casa de Santiago de Chile
en encuentros organizados por el poeta brasileño Thiago de Mello, quien por esa
época se desempeñaba como Agregado Cultural de su país y era un excelente
promotor de las relaciones de amistad con Cuba. En algunos de esos encuentros
recuerdo haber compartido con el pintor cubano Mario Carreño, quien nunca
olvidó sus raíces.
El acto en la Universidad de Chile y la visita a
la Isla Negra me vienen ahora a la memoria cuando se cumplen 40 años de la
muerte de quien en 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura, y fue siempre
consecuente con sus ideas políticas. Pablo Neruda, Víctor Jara, y Salvador
Allende, son muertos que pesan en la mala conciencia de los pinochetistas y sus
continuadores en Chile. Pero viven, al decir de José Martí, porque la muerte no
es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.
La Habana, 23 de septiembre de 2013
domingo, 29 de septiembre de 2013
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