martes, 5 de mayo de 2009

Kingston Revolución Cubana en Canadá Saúl Landau Chapel Hill Limestone City Chaubloqueo Museo Che Guevara

PRENSA LATINA
PL Agencia Informativa Latinoamericana S.A.
_________________________________________________________

Revolución cubana a debate académico en universidad canadiense

La Habana, 5 may (PL) Una delegación de intelectuales y artistas de Cuba viajará hoy a la ciudad canadiense de Kingston para participar en el mayor encuentro académico sobre la Revolución realizado fuera de este país.

Del 7 al 9 de mayo convergerán en dicha ciudad catedráticos e investigadores de renombre, como el estadounidense Saul Landau, profesor emérito de la Universidad Estatal de California.

Auspiciado por las Universidades de Queens (Canadá) y Carolina del Norte
(Estados Unidos), el evento discutirá sobre la sociedad cubana a medio siglo del triunfo revolucionario de 1959.

Según el programa facilitado a Prensa Latina por Cristina Díaz, vicerrectora de Relaciones Internacionales de la Universidad de La Habana, esta cita sesionará paralela al llamado Cubanfest, una semana cultural de solidaridad con la isla.

Díaz adelantó que los debates girarán sobre la economía de Cuba, su política, gobierno, diáspora, cultura, género, salud y medicina, educación, sexualidad, raza, relaciones internacionales, religión y medio ambiente, entre otros.

Las restricciones que impone el bloqueo al intercambio académico entre Cuba y Estados Unidos frustró la posibilidad de efectuar este encuentro en el campus donde fue concebido: Chapel Hill, Carolina del Norte.

Enclavada en Ontario, Kingston está hermanada desde hace varios años con la ciudad cubana de Cienfuegos, con la cual mantiene una estrecha colaboración en diversos sectores socio-económicos.

Esta sede es también conocida como la "Limestone City" (ciudad de la piedra caliza), pues muchos de sus edificios fueron construidos con esa piedra grisácea de origen local.

lac/cmv

difunden: el 1er. Museo Histórico Suramericano "Ernesto Che Guevara", la Escuela de Solidaridad con Cuba "Chaubloqueo" y el Centro de Registro de Donantes Voluntarios de Células Madre
Irene Perpiñal y Eladio González - directores calle Rojas 129 local (Caballito) Capital -AAC1405-Buenos Aires-República Argentina telefax: 4-903-3285 email: museocheguevara@fibertel.com.ar
http://museocheguevaraargentina.blogspot.com/
colectivos 1 - 2 - 25 - 26 - 32 - 42 - 53 - 55 - 85 - 86 - 103 - 180
doná sangre, doná órganos, doná células madre, sé solidario, SÉ VOS.
¡Salven a los argentinos! "las ballenas"

Estancia La Larga de Julio A. Roca Osvaldo Bayer Escultura Mujer Originaria José Feinman y Lopez Rega crimen fusilamient tortura limpieza étnica Domec

foto toto: escultura de cobre de Chuquicamata aportada por María Cecilia Chinchón Canales y Hugo Moreno Peralta ambos de la patria de Vicente Huidobro poeta chileno.





La larga paz argentina

Por Osvaldo Bayer

Bueno, queridos lectores, algo se está moviendo en nuestra Legislatura capitalina. Después de tres años de haber presentado el proyecto del traslado del monumento a Roca, al parecer muy pronto se debatirá el mismo. Esperamos que, como es costumbre, se escuchen las opiniones históricas de las partes.

A mí me gustaría participar del debate informativo previo donde se invita a escuchar opiniones de los que saben del tema. La Legislatura tiene un salón magnífico para información previa al debate: el salón Montevideo.

Allí, antes de la sesión sería muy bueno que los legisladores escucharan los argumentos de quienes van a probar el genocidio de Roca y los de aquellos que dicen que Roca “trajo el progreso”. Ojalá se haga esa discusión previa y que se le permita concurrir al público, en especial, a estudiantes de historia. A mí, en especial me gustaría mantener un debate con Mariano Grondona.

Quien ya evidentemente enterado del próximo tratamiento del tema en la Legislatura– da un cuadro idílico del general Roca en La Nación del domingo pasado.

Allí dice: “El general Roca, que fue el símbolo más notorio de ese proceso extraordinario, legó a sus familiares tres estancias: La Larga, La Paz y La Argentina. La larga paz argentina. Era el nombre mismo de una república próspera, casi centenaria, que nunca confundió continuismo con continuidad”.

Qué idílica es la Argentina roquista para Grondona. Qué generoso su general, Mariano. Tres estancias a sus familiares. Acerca de lo que él titula “ese proceso extraordinario” del roquismo lo describe cómo “nos hizo pasar de la pobreza y el desierto a un ingreso por habitante sólo superado por seis naciones del planeta”. Lo que no dice Grondona es que eso que él llama desierto estaba habitado por los pueblos originarios.

Lo que tampoco dice es de los fusilamientos ordenados por Roca de ranqueles y que denuncia su mismo diario La Nación; lo que no dice Grondona es que Roca reimplantó la esclavitud “repartiendo” indios entre sus amigos azucareros del Tucumán y en la isla Martín García, y también a las mujeres y los niños indígenas –a quien Roca llamaba “la chusma”– como sirvientas y mandaderos traicionando los principios de la Asamblea del año XIII que había eliminado la esclavitud, y que Roca desvirtuaba así para siempre la bella estrofa del Himno Nacional de “ved en trono a la noble igualdad”.

Lo que no dice Grondona tampoco es que Roca manda aprobar la ley de residencia, la más cruel e injusta disposición de la legislación argentina, la ley 4144, por la cual se expulsaba a todo extranjero que cultivara “ideologías contrarias al ser nacional”. Que no significaba otra cosa que: ojo, no meterse en la lucha obrera por las ocho horas de trabajo. Pero lo más trágico del caso era que por esa ley se expulsaba sólo al hombre y aquí quedaban su mujer y sus hijos, sin manutención.

Pícaro el benefactor grondoniano, porque así, la mujer del inmigrante le decía a su marido: “No te metas en el gremialismo, porque te van a expulsar y me voy a quedar sin nada para dar de comer a nuestros hijitos”.

Además Roca es el autor de la represión del 1º de mayo de 1904, donde va a caer bajo las balas de la policía el primer mártir del Día de los Trabajadores en la Argentina, el marinero Juan Ocampo, de apenas 18 años. Pero para Mariano Grondona vale para Roca lo que para sus estancias cercanas a Magdala: “La larga paz argentina”.

¿Cómo es posible tergiversar la verdad histórica así? Claro, Grondona debe estar agradecido a Roca que quitó esas tierras de Magdala a los pacíficos ranqueles, tierras con las cuales –lo dijo el propio Sarmiento– hizo Roca negociados increíbles junto con su hermano Ataliva Roca haciendo popular el verbo “atalivar” que quería decir coimear.

La afilada pluma de José Pablo Feinmann acaba de dejar al desnudo las relaciones fraterno-literarias de Grondona nada menos que con López Rega, el más bestial de los asesinos civiles del país argentino. Claro, porque si Grondona interpreta así la figura de Roca, por qué no le va a dar el mismo valor a López Rega.

Uno mató “solamente” a indios y el otro a zurdos. Para el caso, es lo mismo. “Hay hombres cuyo destino es hacer la tarea.” Es la frase de Grondona para justificar a López Rega. Magistralmente citada por Feinmann en esta contratapa del domingo último.

Defender la estatua de Roca es no tener el más mínimo de conciencia democrática. Más todavía que ese monumento fue levantado en la Década Infame, la del “fraude patriótico”, término argentino que el mundo entero es incapaz de comprender. Los hombres de la Década Infame “hicieron la tarea”. Picana eléctrica, fusilamientos, los famosos negociados. Y el monumento a Roca, inspirado por su hijo, Julio Argentino Roca, el del pacto Roca-Runciman que fue vicepresidente de la Década Infame.

En la inauguración del Roca en bronce estuvieron todos, entre ellos Patrón Costas –el famoso terrateniente salteño–, el almirante Domec García –fundador nada menos que de la ultraderechista Liga Patriótica Argentina, la del primer pogrom en la Argentina, en la Semana Trágica–. Así nació la estatua más grande de Buenos Aires.

Es un insulto para los patriotas de Mayo y de la Asamblea del año XIII que ese monumento esté allí. Hay que quitarla en homenaje a la Etica y a los miles de argentinos que lucharon contra las dictaduras militares. Hemos pedido a la Legislatura porteña que en vez del genocida uniformado se levante un monumento a quienes verdaderamente lo merecen: a la mujer de los pueblos originarios, quien en su vientre dio vida a la estirpe criolla, y enfrente, mirándose, a la mujer inmigrante, la que también en su cuerpo dio vida a los que poblarían estas distancias. Ellas fueron las verdaderas heroínas de la vida argentina. Trajeron vida y no muerte.

Mientras tanto, llegan noticias que nos dicen bien que los pueblos no se rinden y luchan por la verdad. La calle Roca, de Santa Rosa de La Pampa, apareció con sus carteles indicadores tachados. El nombre de Roca fue reemplazado por el de “Pueblos originarios”. Un ejemplo.

Y en la Plaza Virreyes de esta capital porteña, el sábado pasado se hizo un verdadero festival de música y de historia, con participación de docentes y alumnos de escuelas, de pueblos originarios y de gente típica del barrio Flores sur.

Pidieron que se acabe con el oprobio de que esa plaza sigue llevando el nombre de Virreyes, puesto por la dictadura de la desaparición de personas, en 1976, y pase a llevar el nombre de quien se adelantara a luchar por la libertad de América:

Túpac Amaru, que por eso sufrió la más horrible de las ejecuciones por parte de los españoles. Justamente la plaza hoy honorifica a quienes administraron la esclavitud de estos pueblos y se llevaron sus riquezas a Europa.

Es vergonzoso para los porteños que apenas una callejuela de 300 metros lleve el nombre de Túpac Amaru, este mártir de la Libertad. Hay que leer sus proclamas, escritas apenas 21 años antes que los patriotas del Mayo argentino, y que poseen el mismo contenido. Es tan perverso el conservadurismo idiota de quienes se creen dueños de nuestra historia que en Buenos Aires existe una calle llamada Corregidores, justo el nombre de los esclavistas españoles que administraban la mita y el yanaconazgo, las formas más brutales de la esclavitud a que fueron sometidos nuestros pueblos originarios por la conquista ibérica y católica.

Veremos pues si se produce lo que se me ha anunciado, el gran debate sobre Roca en nuestra Legislatura. Debate y no destrucción. Porque hemos pedido que el monumento a Roca no se destruya sino que sea trasladado a su estancia La Larga, hoy de los Alvear, sus bisnietos.

Y también, poco a poco, se trasladen allí los otros 36 monumentos que existen en la Argentina del genocida de los pueblos originarios. Salvo que Mariano Grondona quiera tener algunos de ellos en sus estancias cercanas a Magdala, en las tierras que pertenecían a los pacíficos ranqueles, que se lo merece.

Cine Argentino en Cuba Leonardo Favio ICAIC Aniceto INCAA Gatica Zuahir Jury Carlos Sorín Lucrecia Martel Subiela Solanas Chaubloqueo Puenzo Oscar

Oesterheld y las cuatro hijas que le secuestraron, torturaron, violaron, asesinaron e hicieron desaparecer los militares argentinos.





LEONARDO FAVIO INAUGURA CICLO DE CINE EN LA HABANA

BUENOS AIRES, 4 (ANSA) - El cineasta argentino Leonardo Favio inaugura hoy en La Habana, Cuba, el lanzamiento del ciclo de cine "El Grito Sagrado, Postales de Libertad", que hasta el 21 de mayo exhibirá en distintos puntos de la isla lo mejor de la filmografía argentina de los últimos 25 años.

"Aniceto" (2008), el filme más reciente de Favio, abrirá esta noche el festival en la Sala Charles Chaplin del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), donde el realizador y compositor argentino ofrecerá una conferencia de prensa.

La reseña, integrada por 25 películas y que se exhibió el año pasado en Argentina para conmemorar los 25 años de democracia en el país, fue organizada en conjunto por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), la Embajada argentina en Cuba y el ICAIC.

"El Grito Sagrado...", que será de carácter itinerante - se exhibirá en distintos países de América Latina- eligió Cuba como destino inaugural.

"Decidimos empezar por Cuba porque el Instituto de Cine cubano cumple 50 años, como la revolución, y porque este país es uno de los que más aportó en las nuevas formas de hacer cine", dijo a ANSA Carolina Silvestre, vicepresidenta del INCAA. En entrevista telefónica desde La Habana, Silvestre sostuvo que el objetivo de este festival es "mostrar, a través del cine, la realidad y la identidad argentina" en el resto de la región.

"Por eso, entre otras películas, elegí traer a 'Gatica, el Mono'(1993), de Favio, porque habla de un personaje muy argentino", explicó la funcionaria. La presencia de Favio es considerada un acontecimiento en Cuba, donde no sólo es reconocido como cineasta sino como compositor y cantante.

"Lo llamé para invitarlo a Cuba porque, si bien nunca estuvo aquí físicamente, siempre estuvo presente en la vida de los cubanos, a través de música y su cine", relató Silvestre. Sus canciones -traducidas a 14 idiomas- eran tarareadas y sus letras aprendidas de memoria en los años 70 del siglo pasado y todavía suenan en la isla. Su voz particular está anclada en la memoria de varias generaciones, a tal punto, que temas como "Ella ya me olvidó" es considerada como el himno de los romances incipientes o reconciliaciones.

Pero no olvidan su estilo personal como realizador, cuyos títulos más celebrados por los cubanos son "Crónica de un niño solo"(1964) y "El romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó truco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más" (1967).

Para retribuir el afecto del público el realizador decidió no sólo aceptar la invitación sino llevar "Aniceto", todavía en cartel en las salas argentinas.

El filme, elegido para dar inicio al ciclo de cine argentino, es una nueva versión de "El romance...", en clave de ballet, basado en el cuento "El cenizo", de Jorge Zuhair Jury. El ciclo incluye clásicos como "La historia oficial" (1985), de Luis Puenzo, ganador de un Oscar, "Hombre mirando al sudeste" (1986), de Eliseo Subiela y "Sur" (1988), de Fernando Solanas.

También se proyectarán filmes de producción más reciente, como "Historias mínimas" (2002), de Carlos Sorín, y "La ciénaga" (2001), de Lucrecia Martel.

La retrospectiva argentina permite asomarse a dos décadas y media de vida democrática e institucional, a la que Argentina emergió en 1983, tras un período violento que costó vidas, destierros, y enlutó su historia más reciente.

lunes, 4 de mayo de 2009

Fidel Castro y la poesía de Stella Calloni la argentina amiga de Fayad Jamís Poeta Pintor amigo de exiliados Granma los 5 héroes prisioneros de EEUU




Reflexiones del compañero Fidel:

DARLO TODO por Fidel Castro Ruz

2009-05-04

El Primero de Mayo, todavía bajo la impresión del desfile, de los colores de nuestra bandera, que es hoy símbolo de solidaridad ante los ojos del mundo, y de las caras jóvenes, inteligentes y entusiastas de nuestros estudiantes, que cerraron el desfile de aquel río desbordado, me venían a la mente las palabras del poeta, tantas veces repetidas aquel día:

“¡Por esta libertad habrá que darlo todo!”

Sentí deseos de conocer más sobre la vida de Fayad Jamís. Apenas dos horas después de publicada aquella Reflexión el Día Internacional de los Trabajadores, me puse a leer algunos materiales.

Lo primero que vi fue, por azar, un mensaje de nuestra querida amiga Stella Calloni. Por ella conocemos detalladamente las conspiraciones, los horribles crímenes cometidos por gobiernos de Estados Unidos como promotores y aliados de las tiranías más sangrientas que han conocido los pueblos de este continente.

Pero en este caso concreto era para hablarnos de Fayad Jamís, autor del poema, y transmitirnos impresiones sobre realidades a veces amargas, sin que nada, a pesar de eso, pueda frenar su entusiasmo.

Transmito las palabras textuales del mensaje que tuve el honor de recibir aquella noche del Primero de Mayo.

“Querido Comandante:

“Me emocionó mucho que UD. citara a Fayad a quien conocí en México y al que me unió una bella amistad y compañerismo. Él era amigo de todos los exiliados.

Un gran poeta, pintor, un artista con gran amor por su tierra. Era agregado cultural entonces. Maravilloso en todo lo que hacía. Incluso le escribí un pequeño poema.

Pero lo que me pareció hermoso es que rescatara eso de ‘darlo todo’ porque hoy es tan necesario repetirlo, cuando nos invade la que llamo ‘atracción fatal’ de la incultura neoliberal que ha prosperado bastante.

Es patético el posmodernismo del subdesarrollo, que tanto daño ha hecho y tantos individualismos ayudó a justificar.

“El yo, yo, yo antes que el nosotros, el estar siempre viendo cómo le ganamos al otro, es algo muy lejano a ese darlo todo. Y ha avanzado como una pandemia que lo arrasa todo a su paso, viejas amistades y lealtades, caminos andados juntos.

Para hacerlo mejor también se recurre al cinismo de la burla para aquellos que mantienen sus principios, su fe en la humanidad, en el hombre, en la justicia, la dignidad.

“Cuba ha sido un ejemplo de darlo todo, incluso a quienes no pudieron verlo como la actitud más revolucionaria de la revolución ─valga la redundancia─, que es la solidaridad permanente, como una manta abrigadora de los otros.

“Me parece que estos son tiempos para recuperar la magia y la poesía, porque las revoluciones se hacen con todo eso. Si no fuera por todo eso, dígame cómo se hubieran embarcado ustedes en el Granma, por ejemplo. Cómo habría hecho Cuba para resistir y defenderse y a la vez crear cultura, educación, ballet, todo aquello que fue naciendo en los rescoldos de una Revolución verdadera.

Hasta ahora, cuando uno ve aquellos viejos documentales de los muchachos y muchachas yéndose a alfabetizar a los montes y sierras, era y es ese darlo todo, porque con ese espíritu iban y con ese espíritu van.

“Lo viví en la alfabetización en Nicaragua o en Bolivia, hace muy poco cuando, emocionada hasta las lágrimas, estuve ese día en que se declaró ese país libre de analfabetismo (y en este caso también en las lenguas originarias). ¿Quién hace eso si no tiene el espíritu de darlo todo?

“Y los ejemplos son tantos, pero a veces, como no se ven en conjunto, no se ven. Son noticias aisladas y frías. En un barrio en Venezuela vi a los médicos cubanos, y una mujer, que venía con sus niños para vacunarlos, me dijo ‘es que ellos lo dan todo aquí’. Y qué decirle de los Cinco. Todo lo han dado para cuidar a su patria. Lo demás es pequeño, pasajero, sin raíz.

“Un día le dije que además tenemos que escribir entre todos la historia de la solidaridad, porque ese día nos vamos a dar cuenta que el enemigo que aparece tan grande, tan inmenso, es sólo un cascarón vacío.

Los que saben lo que es ‘darlo todo’ son invencibles, porque siguen y siguen dando a través de los tiempos, echando luces como el amado CHE.

“Un abrazo inmenso y gracias porque ustedes siguen dándolo todo.

“Stella.”

¡Bellas palabras de Stella para los que quieran conocer la historia verdadera de nuestra época, que jamás podrá borrarse de un plumazo!

Fidel Castro Ruz

Mayo 4 de 2009

3 y 17 p.m.

José Artigas Eduardo Galeano unirse Simón Rodríguez Domitila Barrio Bolivia Niemeyer Chile Salvador Allende Vicente Huidobro Paragüay guaraní Boqueron








VIRTIN RED INFORMATIVA

" J U N T A R N O S como los dientes , como las manos "

por Eduardo Galeano (uruguayo)

Nuestra región es el reino de las paradojas. Brasil, pongamos por caso: paradójicamente, el Aleijadinho, el hombre más feo del Brasil, creó las más altas hermosuras del arte de la época colonial; paradójicamente, Garrincha, arruinado desde la infancia por la miseria y la poliomelitis, nacido para la desdicha, fue el jugador que más alegría ofreció en toda la historia del fútbol; y paradójicamente, ya ha cumplido cien años de edad Oscar Niemeyer, que es el más nuevo de los arquitectos y el más joven de los brasileños. ***

O pongamos por caso, Bolivia: en 1978, cinco mujeres voltearon una dictadura militar. Paradójicamente, toda Bolivia se burló de ellas cuando iniciaron su huelga de hambre. Paradójicamente, toda Bolivia terminó ayunando con ellas, hasta que la dictadura cayó.

Yo había conocido a una de esas cinco porfiadas, Domitila Barrios, en el pueblo minero de Llallagua. En una asamblea de obreros de las minas, todos hombres, ella se había alzado y había hecho callar a todos.

-Quiero decirles estito –había dicho-. Nuestro enemigo principal no es el imperialismo, ni la burguesía, ni la burocracia. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos adentro. Y años después, reencontré a Domitila en Estocolmo. La habían echado de Bolivia, y ella había marchado al exilio, con sus siete hijos. Domitila estaba muy agradecida de la solidaridad de los suecos, y les admiraba la libertad, pero ellos le daban pena, tan solitos que estaban, bebiendo solos, comiendo solos, hablando solos. Y les daba consejos:

-No sean bobos –les decía-. Júntense. Nosotros, allá en Bolivia, nos juntamos. Aunque sea para pelearnos, nos juntamos. *** Y cuánta razón tenía.

Porque, digo yo: ¿existen los dientes, si no se juntan en la boca? ¿Existen los dedos, si no se juntan en la mano?

Juntarnos: y no sólo para defender el precio de nuestros productos, sino también, y sobre todo, para defender el valor de nuestros derechos. Bien juntos están, aunque de vez en cuando simulen riñas y disputas, los pocos países ricos que ejercen la arrogancia sobre todos los demás. Su riqueza come pobreza, y su arrogancia come miedo. Hace bien poquito, pongamos por caso, Europa aprobó la ley que convierte a los inmigrantes en criminales.

Paradoja de paradojas: Europa, que durante siglos ha invadido el mundo, cierra la puerta en las narices de los invadidos, cuando le retribuyen la visita. Y esa ley se ha promulgado con una asombrosa impunidad, que resultaría inexplicable si no estuviéramos acostumbrados a ser comidos y a vivir con miedo.

Miedo de vivir, miedo de decir, miedo de ser. Esta región nuestra forma parte de una América Latina organizada para el divorcio de sus partes, para el odio mutuo y la mutua ignorancia. Pero sólo siendo juntos seremos capaces de descubrir lo que podemos ser, contra una tradición que nos ha amaestrado para el miedo y la resignación y la soledad y que cada día nos enseña a desquerernos, a escupir al espejo, a copiar en lugar de crear. ***

Todo a lo largo de la primera mitad del siglo diecinueve, un venezolano llamado Simón Rodríguez anduvo por los caminos de nuestra América, a lomo de mula, desafiando a los nuevos dueños del poder:

-Ustedes –clamaba don Simón-, ustedes que tanto imitan a los europeos, ¿por qué no les imitan lo más importante, que es la originalidad?

Paradójicamente, era escuchado por nadie este hombre que tanto merecía ser escuchado. Paradójicamente, lo llamaban loco, porque cometía la cordura de creer que debemos pensar con nuestra propia cabeza, porque cometía la cordura de proponer una educación para todos y una América de todos, y decía que al que no sabe, cualquiera lo engaña y al que no tiene, cualquiera lo compra, y porque cometía la cordura de dudar de la independencia de nuestros países recién nacidos:

-No somos dueños de nosotros mismos –decía -. Somos independientes, pero no somos libres. ***

Quince años después de la muerte del loco Rodríguez, Paraguay fue exterminado. El único país hispanoamericano de veras libre fue paradójicamente asesinado en nombre de la libertad. Paraguay no estaba preso en la jaula de la deuda externa, porque no debía un centavo a nadie, y no practicaba la mentirosa libertad de comercio, que nos imponía y nos impone una economía de importación y una cultura de impostación.

Paradójicamente, al cabo de cinco años de guerra feroz, entre tanta muerte sobrevivió el origen. Según la más antigua de sus tradiciones, los paraguayos habían nacido de la lengua que los nombró, y entre las ruinas humeantes sobrevivió esa lengua sagrada, la lengua primera, la lengua guaraní. Y en guaraní hablan todavía los paraguayos a la hora de la verdad, que es la hora del amor y del humor.

En guaraní, ñe'é significa palabra y también significa alma. Quien miente la palabra, traiciona el alma.

Si te doy mi palabra, me doy. *** Un siglo después de la guerra del Paraguay, un presidente de Chile dio su palabra, y se dio.

Los aviones escupían bombas sobre el palacio de gobierno, también ametrallado por las tropas de tierra. Él había dicho:

-Yo de aquí no salgo vivo.

En la historia latinoamericana, es una frase frecuente. La han pronunciado unos cuantos presidentes que después han salido vivos, para seguir pronunciándola. Pero esa bala no mintió. La bala de Salvador Allende no mintió.

Paradójicamente, una de las principales avenidas de Santiago de Chile se llama, todavía, Once de Setiembre. Y no se llama así por las víctimas de las Torres Gemelas de Nueva York. No. Se llama así en homenaje a los verdugos de la democracia en Chile. Con todo respeto por ese país que amo, me atrevo a preguntar, por puro sentido común:

¿No sería hora de cambiarle el nombre? ¿No sería hora de llamarla Avenida Salvador Allende, en homenaje a la dignidad de la democracia y a la dignidad de la palabra? ***

Y saltando la cordillera, me pregunto: ¿por qué será que el Che Guevara, el argentino más famoso de todos los tiempos, el más universal de los latinoamericanos, tiene la costumbre de seguir naciendo? Paradójicamente, cuanto más lo manipulan, cuanto más lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos.

Y me pregunto: ¿No será porque él decía lo que pensaba, y hacía lo que decía? ¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en este mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen? ***

Los mapas del alma no tienen fronteras, y yo soy patriota de varias patrias. Pero quiero culminar este viajecito por las tierras de la región, evocando a un hombre nacido, como yo, por aquí cerquita.

Paradójicamente, él murió hace un siglo y medio pero sigue siendo mi compatriota más peligroso. Tan peligroso es que la dictadura militar del Uruguay no pudo encontrar ni una sola frase suya que no fuera subversiva, y tuvo que decorar con fechas y nombres de batallas el mausoleo que erigió para ofender su memoria.

A él, que se negó a aceptar que nuestra patria grande se rompiera en pedazos; a él, que se negó a aceptar que la independencia de América fuera una emboscada contra sus hijos más pobres, a él, que fue el verdadero primer ciudadano ilustre de la región, dedico esta distinción, que recibo en su nombre.

Y termino con palabras que le escribí hace algún tiempo: 1820, Paso del Boquerón. Sin volver la cabeza, usted se hunde en el exilio. Lo veo, lo estoy viendo: se desliza el Paraná con perezas de lagarto y allá se aleja flameando su poncho rotoso, al trote del caballo, y se pierde en la fronda.

Usted no dice adiós a su tierra. Ella no se lo creería. O quizás usted no sabe, todavía, que se va para siempre.

Se agrisa el paisaje. Usted se va, vencido, y su tierra se queda sin aliento.

¿Le devolverán la respiración los hijos que le nazcan, los amantes que le lleguen? Quienes de esa tierra broten, quienes en ella entren, ¿se harán dignos de tristeza tan honda? Su tierra. Nuestra tierra del sur.

Usted le será muy necesario, don José. Cada vez que los codiciosos la lastimen y la humillen, cada vez que los tontos la crean muda o estéril, usted le hará falta. Porque usted, don José Artigas, general de los sencillos, es la mejor palabra que ella ha dicho.

_Red Latina sin fronteras
http://www.lacoctelera.com/red-latina-sin-fronteras

domingo, 3 de mayo de 2009

Rafael Cancel Miranda Portorriqueño independentista San Juan Daniel Ortega el Che Guevara Antonio Valero Bernabé Nicaragua Managua Cuba Chaubloqueo

foto Eduardo Torres - Mural de Carpani sobre Che Guevara en Rosario de Santa Fé - Argentina



El Che Guevara y el Comandante Daniel Ortega

por Rafael Cancel Miranda

2009-05-02

Hará unos cuantos años dijo el Che que el verdadero revolucionario latinoamericano se conocería por la posición que adoptara en cuanto a la situación colonial de Puerto Rico, expresión que como auténtico puertorriqueño agradecí con profunda emoción.

Con la misma emoción agradezco la defensa de Puerto Rico ­nación caribeña y latinoamericana­ que hizo el comandante Daniel Ortega en la llamada Quinta Cumbre de las Américas. Sé que expresó el sentimiento de muchos de nuestros países hermanos que estaban allí presentes.

Puerto Rico también es parte de la Patria Grande, de esa Patria Grande por la cual luchó el general puertorriqueño Antonio Valero Bernabé, junto a Bolívar y otros generales libertadores. Siempre me ha honrado el hecho de que el único pasaporte que he tenido en mi viaje por este mundo ha sido el honroso pasaporte de la Nicaragua sandinista, pasaporte número C 146219.

No hay poder que me haga aceptar un pasaporte estadounidense (aunque respeto las diferentes tácticas y estrategias necesarias para confrontar y vencer al enemigo), como no hay poder que me haga aceptar la imposición de su ciudadanía, pues no soy lo que los gringos digan, sino lo que soy: puertorriqueño, caribeño y latinoamericano.

Con muchísimo orgullo y alegría acepté y guardo con veneración aquel pasaporte sandinista.
Tuve el privilegio de asistir en Managua a la celebración del primer aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista.

Lolita Lebrón, Irvin Flores Rodríguez, Oscar Collazo y yo recién habíamos salido de las prisiones del imperialismo yanqui, en las que fuimos encarcelados por nuestra lucha por la independencia de Puerto Rico. Siempre recuerdo con una sonrisa que el embajador yanqui estuvo sentado mucho más atrás que nosotros.

Quiero aprovechar esta ocasión para darles las gracias a los compañeros sandinistas por el honor que nos hicieron en esa ocasión.

También recuerdo con admiración un viaje, realizado años más tarde, de Darío a
Managua, en el cual venía un joven combatiente que había sido herido en el tobillo. Estaba molesto porque quería seguir peleando y lo habían enviado a Managua a recuperarse. Recuerdo las palabras de aquel jovencito: «Cuando me necesiten en Puerto Rico, llámenme, que para allá voy, a pelear por la independencia de ustedes».

También recuerdo con orgullo, aunque con algo de tristeza, que me tocó el honor de hacer dos ofrendas florales en nombre de los sandinistas ante las tumbas de unos combatientes que habían sido asesinados por los contras; estos últimos, al servicio del imperialismo y sus cómplices de la nefasta oligarquía. Aunque han pasado muchos años, me parece estar viendo en las paredes el mensaje revolucionario «¡No pasarán!».

En otro momento, el grupo de combatientes sandinistas, dos puertorriqueñas y yo salimos en un camión militar hacia una cooperativa que había sido atacada por los contra. Viajamos por el mismo camino donde días antes habían emboscado a unos jóvenes combatientes. Un joven sandinista llevaba dos fusiles. Recuerdo que le dije: «Compañero, si nos atacan, déme uno de esos fusiles». Para defender a los nuestros, la interferencia es un derecho. Lo que sí constituye una violación a nuestros derechos son las más de sesenta intervenciones militares que los yanquis han cometido contra nuestros pueblos, incluyendo la ocupación militar del territorio nacional puertorriqueño en 1898, y que aún prevalece. Esto, sin contar los crímenes cometidos por la CÍA.
Además de expresar las gracias al compañero comandante Daniel Ortega en nombre del pueblo patriota puertorriqueño, quiero felicitar al heroico pueblo cubano por su triunfo, pues si algo se vio claramente durante la llamada Quinta Cumbre de las Américas fue que la Cuba revolucionaria y socialista había vuelto a triunfar pues los aislados eran los yanquis, y fue obvio que éstos tuvieron que replegarse.

El valor heroico y moral del pueblo cubano venció el egocentrismo inmoral y asesino del imperialismo yanqui.

Cuba se ha crecido ante el mundo. Su triunfo es un triunfo para toda la humanidad. Mientras, el prestigio del imperialismo yanqui, al igual que su dólar, se ha convertido en chatarra. Pero no solo Cuba ha vencido. Ahí, en esa llamada Cumbre de las Américas, se hizo evidente que otros pueblos nuestros también están venciendo.

¡Hasta la victoria siempre!

Rafael Cancel Miranda
Puertorriqueño
Antiimperialista y ex prisionero político
San Juan, Puerto Rico
27 de abril de 2009


http://www.cubadebate.cu/index.php?tpl=design/opiniones.tpl.html&newsid_obj_id=14937

Che Guevara en Moreno Cuartel V, Brrio Dn Sancho El Colmenar FM La Posta Abriendo Caminos Biblioteca Vicky Culebron Timbal Irene Perpiñal El Surco

anverso del certificado que nos otorgó El Colmenar




IRENE , ERNESTO CHE GUEVARA y yo
en el DIA DEL TRABAJADOR

por Eladio González Toto

Viernes 1º de Mayo, viajamos en tren hacia Moreno llevo un bolsón gigante con ruedas con 65 kilos de material impreso, el pasacalle de Libertad a los Cinco Héroes, Bandera Cubana, mástiles, Pendón del Gran Rostro de Ernesto Che Guevara sobre los colores de la bandera cubana.

Irene maneja el Carro portavalija con la impresionante escultura hiperrealista del Che Guevara, tamaño natural realizada por el artesano argentino Carlos Baños. De la estación de tren al Cuartel V de Moreno (23 kilómetros) viajamos en un micro de la Mutual de transporte colectivo “El Colmenar” que en los últimos 19 años, posibilitó el que diez mil personas pudieran ir a y volver de sus trabajos abonando un 40 % menos que el boleto común.

La Red Solidaria Abriendo Caminos, La Escuela Agronómica El Surco Labranza, El Culebrón Timbal y la Biblioteca Popular Vicky son las organizaciones que integran la Mutual y nos invitaron porque una ó uno escuchó en Abril, un programa en Radio de las Madres, donde me reportearon.

De la ruta son 300 metros de camino de tierra flanqueado por invernaderos florales y la tranquera de “La Huella” se abre a dos hectáreas de amor y construcción solidaria.

Nos reciben jóvenes militantes, cariñosa y obsequiosamente, los besos, miradas o estrechón de manos son sinceros, nos sorprende gratamente, ( para ellos no registramos “antecedentes”, porque no nos conocen).

Cuelgo el pasacalle entre 2 enormes árboles apuntando hacia los casi cuatrocientos comensales, que llegaron a degustar el locro gratuito y pudieron leer en enormes letras rojas.

LIBERTAD A LOS CINCO HÉROES CUBANOS PRESOS EN EEUU
Antonio – Gerardo – Ramón – Rene – Fernando
Chaubloqueo - Museo Ernesto Che Guevara


Comencé a adornar el “stand” que ya tenían preparado para nosotros (¡muchas gracias amigos!). Irene perentoria, exigía que yo trabajara como si fuera cuatro compañeros (ahh… los mosqueteros) (¿porque eran 4 y se llaman “los tres”?)
Llevó su tiempo, me esfuerzo en imagen, publicidad y captación de atención ajena. Quedó bello adornado con posters de las Madres de la Plaza de Mayo en el ECUNHI, del Museo al Che Guevara de La Pastera, en San Martín de los Andes fundado en Junio 2008 (gentilmente aportados por ATE Capital), de Captación de Donantes de Células Madre (Médula Ósea) brindados por el INCUCAI (¡muchas gracias!) , los infaltables carteles multiplicados de “CHAUBLOQUEO Argentina” impresos por Miguel A. Lafuente, los grandes rostros de JOSE LUIS CABEZAS y MARIO BONINO que claman memoria, a sus colegas de los “olvidadizos” medios de formación de opinión hueca, mentirosa e inservible. El busto de tamaño natural del Che impresionaba a todos los que se acercaban con su severa belleza.

El espectáculo desde el gran escenario no se hizo esperar y nuestro folklore estuvo presente, también un grupo de jóvenes roqueros que sonaban muy bien. Acordes de Cumbia me tentaron de ir a mover las tabas, pero el trabajo es el trabajo.

reverso del certificado que nos dió El Colmenar

Cuando los gritos de los karatecas me atraparon ví como treinta de ellos se alineaban y avanzaban marcialmente. Ví romper tablas a patadas, y el Gran Maestro (Sensei) con sus decenas de palos quebrándolos sobre abdominales ó músculos del muslo ó antebrazo de alumnas y alumnos.
Mientras a 15 mts., sentados en una mesa, dos gauchos sesentones, de piel cobriza y severos sombreros de ala ancha, elegantísimos (con chinas maduras pero agiornadas, quiero decir sin trenzas ni maxifalda), los miraban impasibles, cual si contemplaran venir un aullante malón de indios Pampas, desde la culata de un cañón con mecha encendida.

Irene atendía a los primeros imantados por la hermosa y gran bandera cubana, que ondeaba sobre nuestro stand, les exhibía álbumes de fotos del Che, los doce libros gigantes atestados de fotos de niños, jóvenes adultos y ancianos cubanos, postales, etiquetas, cartas, documentos, testimonios cubanos y fotos del héroe.

Emocionada respondía preguntas a personas de toda edad, que se agolpaban recibiendo cada uno una tarjeta postal nueva de esas que obsequian en los Shopping con motivos atractivos pero comerciales, solo que el sello aplicado en ellas mostraba nuestro email, (el del Museo Ernesto Che Guevara) fué utilizar el dinero del adversario, algo como un Judo político.

Algunos despistados querían comprar algo les explicó que “NO VENDÍAMOS NADA” pero les obsequió la mencionada tarjeta y folletos varios: de Universidad de Madres de Plaza de Mayo, de la Casa de la Amistad Argentino Cubana (Ciudad Autónoma) con sus actividades, del Centro Cultural “Homero Manzi” donde el día anterior aplaudimos a rabiar la proyección gratuita, de la exacta descripción de nuestro enano xenófobo argentino, el film “NOS OTROS ” del director Daniel Raichijk, que anhelo vehementemente pueda ser visto por nuestros anfitriones de hoy en “La Huella”.

Irene repartió el diario de la Defensoría Oficial y otra publicación sobre la anhelada y necesaria Ley de Radiodifusión.

Tensa y cargada de pánico escénico, Irene oía como desde los altoparlantes y repetidas veces, se anunciaba al Museo del Che como visita y me exigió ir a saludar adhiriendo desde el escenario.

Me acerqué a él y pude apreciar las graciosas evoluciones de la murga compuesta por varias decenas de jóvenes y niños, que hizo las delicias de todos con rítmica gracia acrobática, al compás de dos enormes bombos que nos hacían vibrar. Desde la radio abierta los dos jóvenes locutores con pasión no fingida, eran los bastoneros de una comparsa libérrima de 400 almas, conmoviendo a todos los participantes. Otro joven compañero, maestro de ceremonias llamó al escenario a cada una de las organizaciones miembros y a las que habían llegado de visita. Todas fueron aplaudidas. Una organización universitaria de Río Cuarto en Córdoba, dió su entusiasta y prometedor presente. Mujeres deliciosamente humildes y comprometidos varones, pertenecientes a las diferentes organizaciones sociales y culturales que componen la mutual, fueron saludando desde micrófono por turno y recibieron, como lo hizo nuestro Museo un certificado de reconocimiento de la mutual “El Colmenar” anfitriona y organizadora de todo.

Cuando me tocó agradecí la distinción, e invité a los presentes a la charla sobre Solidaridad con Cuba que Irene Perpiñal, directora de Chaubloqueo daría tras el almuerzo. Enfatizé que esa actividad facilitaría la digestión y eliminación de cualquier colesterol malo.

En salutación al Día de los Trabajadores, anuncié que declamaría una sola estrofa, de una linda poesía argentina, y que quien acertara con el nombre, ganaría un Premio que le sería entregado en nuestro Stand.

Dije “De los nuevos campeones los rostros, Marte mismo parece animar; la grandeza se anida en sus pechos, a su marcha todo hacen temblar. Se conmueven del Inca las tumbas, y en sus huesos revive el ardor, lo que va renovando a sus hijos, de la Patria el antigüo esplendor.”

No me alejé 5 metros del micrófono y una mujer muy feliz me respondió correctamente. Es una de las 7 estrofas prohibidas de nuestro querido y hermoso Himno Nacional Argentino, fue reconocida por 4 mujeres y un Profesor de historia.
De premio se llevó cada uno: un afiche de Madres, uno del Museo del Che en La Pastera, y publicidad de la Casa de Amistad Argentino Cubana y del Ctro Cultural Homero Manzi.

A 40 mts de nuestro stand cinco decenas de niños plasmaban sus sentimientos en papeles en blanco. Las cabecitas concentradas y gachas, mostraban la erguida estatura del alma, expresada a través de las pinturitas de color. Junto a ellos una linda casa con frente bellamente maquillado, por una muestra de bellos dibujos y láminas instructivas escolares de todas las épocas.

Era la Biblioteca Popular Vicky con un pizarrón enorme, donde se homenajeaba por ser Primero de Mayo, en un bellísimo texto a seis grandes hombres. Cinco héroes obreros y un periodista. Este último describió como corresponsal del diario La Nación de Argentina, la ejecución (que presenció) de los primeros cinco, condenados por anarquistas (en lucha por la reducción de la abusiva jornada de trabajo a ocho horas).

El cronista autor del texto exhibido y testigo de esa ejecución fue también Cónsul argentino en Nueva York, de nombre José Martí y Pérez y de condición patriota y mártir, que al poco tiempo moriría enfrentando a los colonialistas españoles en su Cuba natal.

¡Que honor para el Arq. Rodolfo Livingston ganarse un lugar allí para siempre! Con su pionero y antológico libro sobre el genocida y silenciado bloqueo “Cuba Existe, es Socialista y No está en Coma” en el que los que hablan son los personajes reales a más de el autor. Y su excelente libro “POLEMICAS” que también entregamos y donde desnuda la pobreza de los conceptos críticos que más esgrimen los argentinos en su crítica a Cuba.

¿Que sentirá el venezolano poeta, Tarek William Saab, cuando sepa que su crónica sobre la actividad de los médicos cubanos brigadistas del amor, tras el Terremoto en Pakistan (30.000 angeles núevos en el cielo de la humanidad) , de título “Los niños del infortunio”, es ávidamente leída por argentinos de toda edad víctimas de “terremotos políticos”? .

Entregamos también “El derrumbe de la UCEDE” de Alfredo Gutiérrez y “La reelección Presidencial” de Eduardo Aulicino, (ambos gracias a la Editorial Letra Buena que nos los donó a su vez). Un libro en idioma inglés “Gone with the Wind” de Margaret Mitchell y un compendio de poesías de Verlaine, Joyce, Quevedo, Julio Cortazar y otros “El libro de la sensualidad y el erotismo”. También aproveché para inscribirme en el libro de visitas de ese día con el número 273.

Vamos al auditorio donde oirán a Irene, está adornado con retratos pintados entre los que uno de nuestro querido Che Guevara, nos hizo sentir avalados.

Mesa de disertante, micrófono, sillas y gradas que fueron siendo ocupadas por un público respetuoso, atento, interesado, mientras Irene trataba de superar su pánico escénico.

Oficio de telonero, confesando a los presentes que ella es la mujer que me hizo conocer y enamorar de la revolución cubana. Describí nuestro viaje a la Isla, la curiosidad, sorpresa, admiración, tentación y amor a primera vista con un pueblo excepcional, lo más aproximado al SER HUMANO ORIGINAL que pueda existir.
Mi excusa de donar sangre para alguien de 23 años a quien no conocía, hospital naval, hemoterapia, enfermeros, militares custodios, el padre del Policía herido gravemente, intercambio afectivo, misiva al herido Rolando Perez Quintosa pidiendo respuesta, abrazo de despedida, vuelta al pago y a los 15 días las primeras cincuenta cartas. Mi misiva respondida por decenas, centenares y miles de cubanos de toda la isla.
Avalancha de agradecimiento que un Arquitecto de almas Rodolfo Livingston incluyó en su pionera y magnífica crónica del bloqueo genocida, bajo el título de “Cuba Existe, es Socialista y No está en Coma”. Libro donde figuraba nuestro teléfono.
Irene recibió miles de llamadas de lectores y supo aglutinarlas y potenciarlas, transformando nuestro hogar en una especie de lugar de peregrinación desde donde gracias a la magia de la solidaridad y nuestro apartidismo, llovieron donativos aportados por militantes de todos los partidos siniestros (de izquierda, entiéndase).

Anarquismo, Comunismo (tres variantes) , Partidobrerismo, Peronismo (dos variantes) , radicalismo (dos variantes), socialismo (tres variantes), tenían como común denominador su amor a la revolución cubana y la indiferencia cuando no el desprecio mutuo u odio entre ellos mismos. Cosa que convertía a nuestras festividades en el Museo, a algo muy similar a la Nochebuena en casa de algún pariente, donde los de la cabecera miran sesgado ó cortante al primo ó sobrino que nunca pudieron tragar o envidian. Salté en el tiempo, seis años de Museo, hasta que escapa De la Rua y matan a 39 argentinos, negativa de Cultura de la Ciudad ó Cultura de la Nación (2002) a apoyarnos, cierre y depósito del Museo.

Pasamos seis años velando las armas, hasta que a instancias de Irene en Diciembre 2008 donamos nuestro Museo del Che Guevara a Madres de la Plaza de Mayo y con Hebe de Bonafini cargo todo en un camión, cuya descarga comparto emocionado en la ex E.S.M.A. hoy E.C.U.N.H.I. Anuncio la primicia que este año será reabierto allí, en el lugar de tanta muerte renacerá el gigante de la ética revolucionaria mundial, Che el argentino.

Dejo el micrófono a Irene para que traslade su experiencia de solidaridad con Cuba en pleno Período Especial y voy a una silla de primera fila, contra la pared. Un perro joven, negro, bonito ingresa y se ubica junto a Irene mirando hacia el público y moviendo aprobadoramente su cola (parece una mentira porque la cola de los perros se mueve diciendo “NO”, pero la alegría del animal traduce un SI gigante).

Como tengo el cerebro ó el ánima (alma) lavada por los cubanos revolucionarios, tengo la seguridad de que el animal negro es un enviado de Ochún, aliada de Irene hoy y siempre.

Los jóvenes presentes a los que están capacitando con el Programa Dirigentes Populares del Ministerio Desarrollo Nación "A paso de Vencedores", tuvieron así una hermosa experiencia pues Irene esculpió con simples y emocionados conceptos, una representación holográfica de la Cuba revolucionaria, de su épica, logros, tragedias.

Ante los presentes aparecieron hospitales de médicos con alma (a más de carne y hueso), escuelas con maestras visceralmente comprometidas y alumnos en irreversible capacitación, Cooperativas de trabajo destacadas, Universidades rebosantes de becados pobres, de todos los países del globo.

El período especial, el borrar los cuadernos escritos con lápiz para comenzar el nuevo ciclo lectivo. Los anteojos compartidos por el grupo familiar. La perfecta higiene y limpieza personal y del hogar aún careciendo de jabón y detergente. La leche asegurada para niños y ancianos.
Los niños abrevando intelectual y visualmente de los tres canales de TV educativa, los presos como ciudadanos de primera, con alimentación de contenido proteico asegurado. La humildad y ascetismo de los dirigentes.
Los INVERSORES cubanos apostando a devolver la vista a los ciegos de cataratas con su MISION MILAGRO en toda América, enseñando a leer y escribir, con el método YO SI PUEDO todo por amor al internacionalismo.

La llave maestra que posibilitó la donación de Chaubloqueo hacia Cuba de cuatrocientas toneladas de amor, fue este libro explicó Irene mostrando el Cuba Existe del Arq. Rodolfo Livingston.

El surtido abanico de ópticas, situaciones e información que Irene prestidigitaba serenamente, conformaron lo que para mi opinión (para nada desinteresada) fue una brillante y clarísima exposición.

Los presentes ganados en su intimidad, interactuaron espontáneamente aportando experiencias y caros sentimientos propios.

Hiperemocionado con ojos húmedos tengo que interrumpirla, tomo el micrófono y agrego la anécdota, de esa maravillosa e increíble comunidad Holguinera que destacó al Arq. Livingston como representante cubano, a pedir al Juez de Menores autorización para que el Niño de la Calle Luciano, pudiera ir a educarse y vivir con la salud garantizada, bajo el techo de cualquiera de las TRES familias (¡¡con hijos!!) que lo reclamaban para proyectarlo como ser humano. Ahora Irene lee un texto de Nuria Barbosa León, amiga y hermana cubana de Radio Progreso, sobre el 1º de Mayo.

Los 60 minutos volaron y debemos cerrar, reparto entre el auditorio copias del texto de Nuria, adornado en la otra faz por un bellísimo rostro del Che sonriendo (texto y foto elegida por Irene) y agrego un tríptico del INCUCAI promoviendo la donación de Células Madre, (una de las grandes tareas de nuestro Museo Che Guevara).

Cuando no me quedan papeles en las manos vuelvo entre aplausos, para ver a Irene (rostro arrasado de emoción y lágrimas) abrazada a la bibliotecaria entregándole los libros de Livingston, Tarek Saab y Letra Buena y tres D.V.D.´s (Evo cocalero, Hechos y No Palabras Derechos Humanos en Cuba y 40 años de la caída del Che en Santa Clara, que les donamos. A Irene la rodea el publico que dejó las sillas y se acercó y tiene que besar y ser besada, y departir con todos.

Regreso a la Radio Abierta (órdenes de mi Comandanta en Jefe) y autorizado por los locutores, derramo ante los 400 presentes toda mi cubana pasión declamando:

Razones para un desfile 1º Mayo 2009
por Nuria Barbosa León, periodista de
Radio Progreso y Radio Habana Cuba

Somos uno en el desfile del 1ro de Mayo porque:

Hay motivos para exigir derechos laborales usurpados a los pobres del tercer mundo por los dueños del capital, durante siglos.

Es día de banderas, de colores, de multitud unida, de caminar hasta el agotamiento, de escuchar cantos políticos, de decir en colectivo y buscar motivaciones para estar una vez más entre el calor, el sol y la muchedumbre.

Es el encuentro con la Plaza de la Revolución y la imagen inerte de Martí esculpida en mármol blanco. Es saludar a los dirigentes y recibir de ellos una mirada para reafirmar nuestra confianza en el gobierno revolucionario.

Es engalanar la ciudad para un festejo y realizar actividades alegóricas e iniciativas en los colectivos laborales; también, de participar en los trabajos voluntarios y las movilizaciones en el cumplimiento de metas productivas.

Es no dormir la noche anterior y esperar muchas horas de pie hasta que los altoparlantes transmitan el Himno Nacional y el orador principal dedique unas palabras a la conmemoración.

Es sentir la compañía del amigo, del vecino o el compañero de trabajo; bailar en una conga improvisada y sumergirnos en los: ¡Abajo! y los ¡Vivas!

Es clamar consignas; exigir el derecho a la vida; glorificar a los mártires ausentes; pedir justicia para los oprimidos; compartir el momento con los héroes anónimos; sentir en las venas el clamor de la dignidad y apoyar las conquistas alcanzadas de una sociedad edificada en el porvenir.

Estaremos allí, y seremos uno más entre millones. Nuestro espacio está marcado por el instante de identificarnos como cubanos y abrazar los ideales de convertir a la humanidad en Patria.

Será el amanecer en la unidad, en la integración y en el clamor para la libertad de todos los pueblos del mundo.

Asistir al Primero de Mayo es la voluntad individual de testificar por un hecho histórico e inolvidable.


Regreso al stand donde el público tapa a Irene y entre ellos una joven periodista la reportea grabador en mano, para la “FM La Posta”.

Muchos se asombran, tocan y se hacen fotografíar con la escultura, y una nube de niñas, con brillitos en las mejillas curiosea fotos y libros del Museo.

Son las bailarinas acróbatas de la Murga que nos honran con su curiosidad. Los organizadores todos jóvenes se desvivieron por hacernos sentir en casa, ofreciéndonos ayuda, alambre, presencia y estímulo. Los ocupantes de los stand vecinos fueron amigables y pude felicitar sincera y efusivamente al “autor material” del Locro (gratuito) que estaba exquisito.

Fue todo muy hermoso y quedamos muy agradecidos y emocionados. Comenzaba a caer la tarde, los voluntarios comenzaban a reunir sillas, mesas, vasos, botellas y desperdicios y cuando comenzamos nosotros a desandar la jornada, desvistiendo al stand de la bandera cubana, el pendón, afiches del Che y de las Madres y los globos de colores, nos sentimos invadidos por una voz que desde los altoparlantes, nos atrapó, conteniéndonos, seduciéndonos.

Por vía auditiva la noción del mensaje de advertencia ante lo crucial del momento que se vive, ante la disyuntiva de unirnos generosamente dentro del campo popular, o resignar lo escaso y duramente logrado en estos últimos años.

Pero por vía perceptiva el peso de lo dicho se potenciaba merced al tono afectuoso, sincero, firme, decidido y convencido del autotitulado hombre grande, que vivió en nuestra Argentina muchas experiencias, buenas y malas.

Nos arrasó su calidad humana, y atareados como estábamos no conocimos su rostro, pero coincidimos por la noche comentando que “ambos habíamos deseado ir a estrechar la mano a ese varón argentino”.

Nos alejamos del campo La Huella (calle Baigorria y Ruta 24) en el Barrio Don Sancho, uno de los 40 que conforman el Cuartel V. y son 23 km hasta la estación Moreno, donde nos deja uno de los jóvenes de la organización con su auto, agradecemos todo con un abrazo, subimos al tren que espera, nos sentamos y coloco en asiento individual (junto a la puerta) al Che Guevara.

Los pasajeros entran y se congelan mirándolo, gente que viene de otros vagones y pasa no le despega la mirada, hasta que el límite de elasticidad de sus nervios ópticos se los permite.

En otra estación sube mucha gente entre ellos una mamá jóven con su niño y le cedo el lugar junto a Irene. Ambas esgrimen sus lenguas tan apasionadamente que el niño en la falda de su madre comienza a llorar.

Impresionado (dicen las mujeres) por el personaje, que severo, transpirado, exuda adrenalina revolucionaria a medio metro de él con la boina y la estrella de 5 puntas.

Irene cubre con un nylon oscuro el busto y el niño se relaja, transmitiendo tranquilidad a otros dos pequeños que ante la reacción del primero ya moqueaban.

Evalúo la perspectiva y arranco la mitad del plástico, de forma que solo el perfil de Ernesto que pudieran apreciar los niñitos quede oculto.

Todo el resto del pasaje puede ahora admirar (al ritmo del golpeteo de las ruedas del tren en la unión de las vías) al argentino que capturó también un tren pero blindado, pertrechado y repleto de soldados y oficiales, en la cubana ciudad de Santa Clara.

Varios jóvenes no pueden evitar inquirirme con mirada y gestos, porque luzco mi remera con el gran rostro de Che y debo acercarme y explicarles.

Aprovecho y les entrego una hermosísima fotocopia de Ernesto Che sonriente, que contrapesa el valor del texto, que en la carilla opuesta escribió Nuria la cubana.

Para el tren en la estación Flores y los ojos de la escultura quedan mirando el otro andén que exhibe el mural “El Angel Gris”, pintado por Carlos Terribili, maestro y amigo, autor del enorme cuadro del Che Guevara que nuestro Museo donó y Hebe hizo colgar engalanando el hall del edificio sede de Encuentro Nuestros Hijos, el día 24 de Marzo durante el recital de León Gieco, en la ex ESMA.

Al llegar a estación Caballito bajo primero con el gran bolsón (65 kilos) y avanzo apurado por el andén. Miro atrás y veo a Irene que arrastra el carrito con el busto de Ernesto Che Guevara, seguida por unas treinta personas que caminan tras ella en lo que parece una procesión nocturna.

Me río interiormente recordando el film en que Carlitos Chaplín levanta una bandera roja caída al paso de un camión y grita agitandola para devolverla sin darse cuenta que a su espalda, una manifestación de cientos de comunistas dobló la esquina y el ha quedado a la cabeza como abanderado rojo.

A medida que la superan a Irene algunos hombres comentan a sus acompañantes mientras pasan a mi lado: ¡mirá el Che Guevara! y se alejan divertidos.

La pareja siente los pies muy pesados, pero el alma ligera de felicidad, entran a su hogar en Rojas 129 (a 50 metros del andén), e instalan nuevamente al Che Guevara en su sitial de honor.

Eladio González toto director