viernes, 13 de junio de 2014

Scioli en ofside, Mauricio fifa Moyano Menotti Brasil Mundial Eduardo de la Serna capac1

From: edelaserna96@gmail.com

 

Comparto una reflexión

Una nota sobre el mundial

Eduardo de la Serna

 

 

Ante tanta cosa dicha, tanto tiempo y espacio concentrado en torno al Mundial me pareció bueno decir algo. Pero hablar (= escribir) sobre algo que suscita tanta pasión (pasión por los dólares en algunos casos, ¿no, Blatter - Grondona?) no es fácil, especialmente por las pasiones encontradas que se suscitan. Pero lo intentaré.

Para empezar, quiero señalar desde dónde “me paro”, ¿cuál es mi lugar al escribir? Obviamente en las pasiones el lugar “desde dónde” nos paramos es fundamental. Y parcial. Toda pretensión de totalidad o universalidad es falsa, mentirosa o manipulación. En mi caso, soy hincha de Boca. Muuuuy hincha de Boca. Eso supone “un lugar”, una manera de sentir el fútbol, una manera de gozarlo, sufrirlo, verlo. Una manera que, obviamente, contrasta con otras (en este caso, expresada en River). Para que se entienda mejor, cuando (¡¡¡2 veces!!!) a los hinchas de Boca nos impusieron a Menotti como técnico, yo quería que Boca pierda porque era la única manera que se fuera. Era como ir al dentista: un momento de dolor en aras de un bien futuro. Dicho esto –que obviamente no entenderán los que miren desde otro lugar- señalo que, siendo muy futbolero (nada que ver con los progres que, por ejemplo, fundan un diario que no sale los lunes) en mi caso no me transmite pasión la Selección Nacional. En realidad, hace muchos técnicos (con un pequeño paréntesis en tiempos de Diego) que no me atrae la Selección Nacional. No hay un equipo, ni tampoco un jugador que me “atrape” (y esto vale para Messi, que no me conmueve para nada, y también para la ausencia de Tevez). Pero…

Pero, obvio que eso no significa que quiera que Argentina pierda. Todo lo contrario, celebraré cada triunfo, y festejaré si sale campeón.

Pero, además, viendo la campaña anti-Sabella de parte del “grupo hegemónico de pensamiento no-nacional” -por haber “pecado” y defendido el modelo que lleva adelante el gobierno- eso me hace estar mucho más en otro “lugar”.

Pero… a su vez, también veo las campañas feroces en contra de Dilma en Brasil (mostrando que los que con tal que no gane algunos son capaces de incendiar el país, con lo que descubrimos que los caceroleros que salen a la calle cuando el CEO “estridente sonó” no tienen el monopolio del odio), imagino que Dilma también necesitará que a Brasil le vaya bien en el Mundial (y no puede ocurrir una final Argentina – Brasil que termine en empate). Y Brasil es muy importante para el futuro argentino, sin duda; pero un Brasil amigable, como el de Lula – Dilma, por supuesto.

Pero a su vez me da rabia (y no es la primera vez… van demasiadas) que el negocio necesita que Brasil avance en el Mundial aunque tengan que inventarle un penal. Y otras cositas más. Me da rabia porque (y tampoco es la primera vez… ni será la última) la conveniencia económica juega con las pasiones, las manipula y aprovecha.

Pero también me da rabia cuando el Mundial sirve para tapar cosas, como la reunión convocada por Magnetto de la que, siempre sumiso a los poderes fácticos, Scioli participa en nombre del diálogo. Cuando en la Provincia de Buenos Aires anden bien las escuelas, la salud, los caminos, la seguridad, cuando le cobre impuestos más altos a los que más ganan (todo eso es un verdadero desastre, y cualquier bonaerense lo sabe) empezaremos a mirar con otros ojos al plan “A” de Clarín (porque yo creo que Massa es su plan “B” y Mauri el plan “C”). Daniel dice que dialoga con todos, que es su estilo, y eso es ¡mentira! ¿Cuándo recibió a las organizaciones de Derechos Humanos? ¿Cuál es su actitud ante los comedores, los pobres, los trabajadores? Nula. Nula de toda nulidad. Dialoga con todos los poderosos. Juega al fútbol en su casa con Mauricio, se reúne con Moyano, ahora le hace olé a Massa porque es su competidor nato, pero también se reunió con él, y ahora con Magnetto (¡¡¡con Mag-ne-tto!!!) disimulado tras los ruidos del Mundial. ¿Cuándo va a venir a jugar al fútbol a los barrios? ¿O a comer en un comedor popular? No gracias, ¡paso!

Ayer daba clases en un instituto y explicaba los “pactos de vasallaje”, esos pactos en los que un rey poderoso hace un pacto con un rey vencido imponiéndole una serie de cargas que debe cumplir, finalizando con lo bien que le irá al súbdito si cumple, pero “¡pobre de él!” si no lo hace. Y el ejemplo comprensible que se me ocurrió fue precisamente las imposiciones de la FIFA a un país soberano como el Brasil en la Copa, hasta el punto de obligarlo a no cumplir la ley brasileña que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas en las inmediaciones de los estadios porque la FIFA tiene contrato con Budweiser. ¡que no haya un Mundial en Argentina, por favor!

Pero que no se me malinterprete: estoy muy lejos de los progres que creen que el Mundial es “pan y circo” [además, que muchos de esos progres pagarán fortunas para ver el Cirque du Soleil, jeje] y que desprecian al pueblo y sus sentimientos [además que, como se sabe con solo mirar la historia, el pueblo puede festejar hoy un triunfo y nada de eso significa que mañana apoyará a los dueños del circo]. Simplemente estoy distante de un equipo que no me transmite la pasión que tengo por el futbol, pasión que –por otro lado- suele estar en las antípodas de lo que los llamados “periodistas deportivos” (sic) dicen que es “el fútbol que le gusta a la gente” o cosas semejantes. Es simplemente que me hubiera guastado otra cosa.

 

Dibujo tomado de www.producto.com.ve

 

 


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Manuela Saenz Generala y Simón Bolivar Libertador Quito Plutarco Ecuador Pindaro Chaubloqueo Museo Che Guevara argentino

La Generala Manuela Saénz: Libertadora del Libertador
9 agosto 2013 
manuela saénz
A la Libertadora del Libertador; “la más bella quiteña”; “la amante inmortal”; “amable loca”, como cariñosamente llamó Bolívar una vez a Manuelita Sáenz o simplemente a Manuela, como ella firmaba sus cartas y sus proclamas a favor de Bolívar. Hay que honrarla porque en aquella época de insondable ignorancia para la mujer en la sociedad colonial, Manuelita leía a Plutarco, escribía bien, bordaba como pocas artesanas. Sus artes las aprendió en un convento donde realizó su educación y fue la más insólita combatiente contra el colonialismo español en nuestro continente. Inteligencia y valentía hacían un haz en su personalidad.
En Quito; el 24 de mayo del 2007 se celebró el aniversario de la Batalla de Pichincha de una manera especial: el desfile anual fue sustituido por un acto conmemorativo en el que el presidente RAFAEL CORREA, por decreto, promovió a MANUELITA SÁEZ AL GRADO HONORÍFICO DE GENERALA. La Ministra de Defensa, Lorena Escudero, declaró: “¡A partir de hoy, Manuela Sáenz constituirá un ícono de servicio a la Patria y al prójimo”—Esa noticia recorrió el mundo, y ahora en ocasión de celebrarse la Fiesta Nacional del Ecuador (10 de agosto 1809-2013) el icono que representa la, quizás, más importante mujer en la historia de la independencia Hispanoamericana, Manuelita se hace presente.
Manuelita Sáenz es un personaje sin semejanza alguna en la historia de la Patria Americana; una mujer que en los albores del siglo XIX vestía uniforme de húsar, ostentó los grados hasta Coronel del Ejército Libertador de Simón Bolívar, acompañó al Libertador en campaña por los Andes como un soldado más, y participó en decisiones políticas, aunque su vocación en el Estado fue siempre la de salvaguardar la vida del Presidente-Libertador de la Gran Colombia. Por si fuesen pocos sus méritos, Manuela combatió en la batalla de Ayacucho.
Aunque bastarda –quedó dicho–, de español y quiteña, había sido una mujer rica, pero murió en cruel destierro en Paita, Perú (ordenado por el entonces gobierno de Bogotá) en la más espantosa miseria, igual que muriera el Libertador en Santa Marta, 26 años antes de que pereciera ella al desatarse en Paita una epidemia de difteria. Entonces estaba baldada poco antes la visitó Garibaldi. La memoria de Manuelita la conservan en su historia, de forma muy destacada, el Ecuador, Venezuela y Colombia.
En la convocatoria al Premio Internacional Simón Bolívar, que auspició la UNESCO y el gobierno de Venezuela hace unos años, se relacionan importantes fragmentos de la vida del Libertador y de los personajes más vinculados a él. Aunque no se relacionan todos los méritos de Manuelita, ella aparece en un tema referente a la mujer, el cual dice: “Bolívar no reconoce el valor de la mujer con declaraciones teóricas: él reconoce su valor amándola, pero al amarla no sólo la hace partícipe de su intimidad, sino que le da oportunidad de luchar por la independencia. Tal es el caso, por ejemplo, de la ecuatoriana Manuela Sáenz, quien deja todo por seguir a Bolívar, pero una vez a su lado controla, orienta, supervigila la lucha por la libertad”.
No hay duda que ocurrió así. Sin embargo, cuando conoció a Simón Bolívar, Manuela Sáenz ya ostentaba la Orden de Caballeresa del Sol –el más alto título otorgado por el General San Martín, como reconocimiento a los servicios prestados por Manuelita a la causa de la libertad. El mismo José de San Martín había prendido el Sol de Oro y piedras preciosas en el pecho de Manuela, joven quiteña de poco más de 20 años, cuando el prócer sudamericano llegó a Lima donde vivía Manuelita como la señora del doctor Jaime Thorne, un médico inglés con quien su padre la había desposado –ella era hija natural de un acaudalado español y una mujer quiteña–, a la usanza de la sociedad simuladora de virtudes pudorosas.
Pero Manuela, quien amaba todas las formas de la libertad, deshizo en una noche aquel vínculo formal para entregarse en alma y vida al hombre que acababa de conocer: Simón Bolívar.
En Quito, el día de la entrada triunfal del Libertador, ella le lanzó una corona de laurel desde el balcón donde se encontraban las criollas patrióticas; la corona fue a dar al rostro de Bolívar, quien un tanto airado volvió la vista a los balcones y descubrió a Manuelita. Dicen que él dijo después que ojala todos sus soldados tuvieran la misma puntería que aquella mujer. Esa misma noche la identificó en el baile de la victoria. Desde entonces se amaron: “Hasta padecer el dolor de la soledad, de las ingratitudes y de la persecución, sobre todo después de la muerte de Bolívar”, ha escrito uno de los más documentados biógrafos de Manuela Sáenz, el ecuatoriano Alfonso Rumazo González, autor de la obra “Manuela, La Libertadora del Libertador”.
Manuela Sáenz había salvado a Bolívar de perecer en varios atentados. Quizá cuando el Libertador de América estuvo más cerca de la muerte a manos de sus enemigos políticos fue la noche del 25 de septiembre de 1828, conocida como “la noche trágica”. Habría sido asesinado de no haberlo despertado Manuelita, de un profundo sueño, cuando los finos oídos de la quiteña escucharon los ladridos de los perros del Libertador y un ruido extraño en la casa. Simón Bolívar se levantó sorprendido al llamado insistente de Manuelita, tomó su sable y su pistola y fue a abrir la puerta para hacerle frente al peligro, pero ella lo hizo saltar por la ventana y sólo abrió la puerta cuando comprobó que se había alejado de la residencia. Los complotados la humillaron y maltrataron, pero no le importó, Bolívar se había salvado. Cuando él regresó a la quinta, le dijo a Manuela, delante de sus ayudantes: “¡Tú eres la Libertadora del Libertador!”. Ningún título más alto que ése.
Dos años más tarde, el 8 de mayo de 1830, se habrían de despedir para siempre, sin saberlo. Él abandonaba Bogotá, pensando en una última oportunidad para salvar su obra, pero muy abatido por la enfermedad que lo consumía y los juicios nefastos contra su persona. La Gran Colombia se despedazaba. Ella seguiría al cuidado de los documentos confidenciales del Libertados y sobre todo vigilante de sus adversarios. Pensaban reencontrarse, quizá en Quito que tanto les agradaba a los dos. Pero siete meses después el Libertador había muerto.
Comenzaba el calvario de la bella quiteña, Manuela Sáenz, hasta su muerte en Paita.
La historia de esta extraordinaria mujer que Guayasamín plasmó en un mural, colocándola entre los grandes del Ecuador ha sido exaltada con justeza, pero también a lo largo de más de un siglo negada o reducida en su rango histórico, cuando no vilipendiada. De Manuela Sáenz se han escrito numerosas páginas destacándose las de sus biógrafos Rumazo y Víctor Von Hagen.
La mejor respuesta a todas las ignominias podrían ser las propias palabras escritas por la quiteña Manuela Sáenz:
“Yo amé al Libertador; muerto lo venero. Pueden disponer alevosamente de mi existencia, menos hacerme retroceder una línea en el respeto, amistad y gratitud al general Bolívar”.
(…) ¡Oh sol, oh padre! Y a veces, /el mar se quedaba ensimismado porque Manuela, vistiendo con /gran gala/ su uniforme de Coronel de Ayacucho congregaba / con suave autoridad a los niños indios, negros y mulatos de / Paita/ y acompañada a la quena por un ciego cantaba en voz de plata / un grave himno, el que escribiera un viejo amigo suyo,(1) / un hombre como ella infortunado, golpeado, despreciado, /quien sin embargo /sacaba de su pecho y retumbaba más que Píndaro un discurso / para cantar las Armas y las Letras de los siglos dichosos” (Poema de Gastón Baquero a Manuelita Sáenz)
(1) Simón Rodríguez, maestro de Bolívar.

jueves, 12 de junio de 2014

Nobel de la Paz Pérez Esquivel pide a Obama por 3 cubanos a quien la prensa, radio y TV argentinas ¿NO CONOCEN? Chaubloqueo Museo Che Guevara argentino capac1

Quince años te lo ocultaron cuidadosa y meticulosamente.  Creés que te informan y lo que

hacen es no hablarte del heroísmo, de la dignidad, del amor a la patria porque saben que

te podés contagiar y comenzaríamos a ser libres, primeros de los multimedios y sus engaños.

Jorge Lanata, Mirta Legrand, Julio Bárbaro, Chiche Duhalde y Chiche Gelblung, Majul, Jorge

Giaccobe, Beatriz Sarlo, Felipe Solá, Susana Giménez, Leuco, González Oro, Mauro Viale,

Mariano Grondona, Tenenbaum, Mario Marquic, Magdalena Ruiz Guiñazú, Zotobliagda y

muchos otros NUNCA te dijeron que presos en Estados Unidos estaban cinco héroes cubanos.

Leé y entérate porque el Nóbel argentino de la Paz se lo plantea a Barack Obama. Claro esto

TAMPOCO VAS A VERLO NI A OIRLO.   Te engañaron, te engañan y te engañarán.

Eladio González  toto   director fundador Museo Ernesto Che Guevara de CABA-llito.

De: comite_internacional@googlegroups.com [mailto:comite_internacional@googlegroups.com] En nombre de Graciela Ramirez

 

10.06.2014 | carta del premio nobel por los cubanos presos

Pérez Esquivel pide a Obama por los Cinco

Entre las múltiples actividades que se realizaron en todo el mundo el marco de la Tercera Jornada Internacional "Cinco días x los Cinco", que se lleva a cabo en Estados Unidos, en reclamo de la libertad de los tres cubanos del grupo de "los Cinco" que continúan detenidos en cárceles norteamericanas, una de las más trascendentes fue el envío de una carta por parte del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, al presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

 

 

 

En ella, Pérez Esquivel le manifestó a Obama: "Ha transcurrido mucho tiempo de ese estado de injusticia y bien sabes que se alzan muchas voces en el mundo reclamando la pronta liberación de los cubanos presos (…)."


El 12 de septiembre de 1998, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González fueron arrestados en Miami, sometidos a un juicio lleno de irregularidades y sentenciados a penas que fueron consideradas totalmente injustas. El Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), señaló que la detención de estos hombres "es arbitraria y está en contravención del artículo 14 de la Convención Internacional de Derechos Civiles y Políticos".
En la actualidad, sólo han conseguido recuperar la libertad (tras cumplir sus condenas) René González y Fernando González.
En ese sentido, Pérez Esquivel sostuvo en su carta: "Tres de los cubanos continúan en prisión en cárceles de los EEUU, esperando su liberación y poder reunirse con sus familias y abrazarla." Y concluyó: "Es tiempo de restablecer el derecho y la unidad y alcanzar la Paz."


Sumado a esta carta –entre otras actividades– se realizó una la manifestación frente a la Embajada de Estado Unidos, organizada por el Comité Argentino por la Libertad de los Cinco y de la que participaron diferentes referentes políticos y sociales.
Recientemente, el Nuevo Herald publicó declaraciones de la representante por el Partido Republicano, Ileana Ros-Lehtinen, quien mostró su preocupación por la posibilidad de que el gobierno de Barack Obama realice un intercambio de prisioneros entre los tres cubanos y el norteamericano detenido en Cuba, Alan Gross. "Creo seriamente que la administración está considerando la posibilidad de un canje", afirmó.


La legisladora también hizo referencia al reciente intercambió realizado por el gobierno de Obama entre una serie de prisioneros Talibanes y el sargento norteamericano Bowe Bergdahl capturado en Afganistán, lo que consideró como un antecedente negativo. Cabe recordar que Ros-Lehtinen es una referente de la contrarrevolución radicada en Miami y se opone fervientemente al restablecimiento de la relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
Por su parte, en declaraciones públicas, la directora de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro, afirmó que el gobierno cubano ha reiterado su disposición a buscar una solución en conjunto con el gobierno norteamericano, para lograr la libertad de Antonio, Ramón y Gerardo. «




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Las Palmas de Gran Canaria estrena "Me dicen Cuba" Cinco héroes presos Formell Silvio Rodríguez Amaury Perez Frank Fernandez Alexander Abreu ICAIC tvurug

 

 

comite_internacional@googlegroups.com  En nombre de Graciela Ramirez

 

Rebelión

11-06-2014

 

Como acto de apoyo, hoy, en Las Palmas, se estrena "Me dicen Cuba"

Concluyen en Washington las III Jornadas "5 días por Los 5"

 

 

 

Desde el pasado miércoles, 4 de junio, la capital estadounidense ha sido el escenario de las III Jornadas de denuncia del caso de los revolucionarios cubanos encarcelados en EEUU, desde 1998, por luchar contra el terrorismo.

En ellas han participado parlamentarios de una decena de países, juristas como Martin Garbus (abogado de Gerardo Hernández), escritores como el brasileño Fernando Morais (Los últimos soldados de la guerra fría) o el canadiense Stephen Kimber (Lo que hay al otro lado del Mar), artistas, entre ellos el actor Danny Glover; activistas por la paz representados en la norteamericana Cindy Sheeham y otras personalidades, entre quienes destacó Miguel Barnet, actual presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

De entre los contenidos de las jornadas cabe reseñar la conferencia celebrada entre los días 5 y 6 de junio, bajo el título "La Nueva Era en las relaciones Estados Unidos-Cuba", que tuvo como objetivo atender a las inquietudes de amplios sectores de la sociedad estadounidense que aboga por la normalización de los vínculos comerciales, migratorios, etc., entre ambos países, y que, no sólo incluyen en esta normalización el fin del bloqueo, sino la liberación de los tres antiterroristas cubanos que aún están presos en EEUU, a quienes Obama tiene la potestad de liberar, mediante la firma de una clemencia ejecutiva a la que le autoriza la propia Constitución de ese país.

El evento de este año, en Washington, estuvo precedido por la Comisión Internacional celebrada en Londres los días 7 y 8 de marzo, la cual sirvió para impulsar la lucha por la Libertad de Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Gerardo Hernández Nordelo, en el entorno de los países y las instituciones de Europa (http://www.rebelion.org/docs/181943.pdf).

Gerardo y Ramón

El mismo día que empezaron las Jornadas era el cumpleaños de Gerardo Hernández, el preso de Los Cinco condenado a las peores penas (dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión) y este 9 de junio fue el de Ramón Labañino, quien en una entrevista publicada en Granma Internacional (http://www.granma.cu/cuba/2014-06-09/hice-lo-justo-y-jamas-he-danado-a-nadie), en la misma fecha de su onomástica declaraba: "la fortaleza para resistir sale sobre todo cuando se tiene la convicción de que se está haciendo siempre lo co­rr­e­c­to, lo justo, lo legal, que uno defiende una causa humana, que jamás ha hecho daño a nadie ni a nada material, al contrario, se ha sacrificado todo por el bien común, por la vida de los pueblos, de personas inocentes, esa idea por sí sola da una fuerza enorme de voluntad y entereza en contra de todas las adversidades y "adversarios". La pelea es jus­ta. La victoria de­berá ser mucho más dulce".

Por su parte, Gerardo hizo sentir su presencia en las Jornadas a través de la colección de acuarelas de su autoría, "Humor desde el presidio", que ha podido visitarse durante el evento de Washington.

Asimismo, René González y Fernando González, los dos antiterroristas que ya están en Cuba, tras haber cumplido la totalidad de sus condenas, participaron en una videoconferencia entre La Habana y la capital de EEUU, en la que abordaron los pormenores del caso y reclamaron la libertad de sus tres compañeros.

Fernando, en nombre de Los Cinco, había enviado previamente un saludo al evento, en el que afirmó el agradecimiento del grupo al Comité Internacional por la Libertad de los Cinco, así como a los participantes, y también a las organizaciones y personas solidarias con esta causa en el mundo: "(...) sé que podemos contar con todos y cada uno. Sabemos de su compromiso y nos unimos a ustedes en la lucha por traer a Gerardo, a Ramón y a Toni a casa" (https://www.youtube.com/watch?v=ixPuVKxpT8Y).

Por su parte, Martin Garbus, abogado de Gerardo Hernández, quien ha sido una de las figuras prominentes del ámbito de la jurisprudencia, en las Jornadas de Washington, insistió en su comparecencia en que la campaña mediática, "sin precedentes", que se desarrolló en Miami durante el juicio a los Cinco, es razón más que suficiente para revocar las sentencias a las que fueron condenados.

Entre los documentos manejados por su equipo y enviados a la jueza del caso Joan Lenard, hace dos años, figuran alrededor de 300 artículos de prensa y un informe sobre quienes los firmaban. "Algunos de ellos -afirmó el abogado estadonidense- tenían un historial de colaboración con la Agencia Central de Inteligencia de EEUU (CIA)". (http://www.cubadebate.cu/noticias/2014/06/04/garbus-insiste-en-revocar-la-condena-de-gerardo-ramon-y-antonio/#.U5eDUijvnEg)

Respaldo internacional a las Jornadas

En más de cuarenta países, entre ellos, Nicaragua, Chile, Líbano, Nepal, Italia o España, ha habido en estos días, y habrá aún hoy, muestras de apoyo al programa de actos de Washington.

Así, mientras en Líbano y en Nepal, se han desarrollado marchas y manifestaciones exigiendo la liberación de Antonio, Gerardo y Ramón; en el caso del Líbano llegando, incluso, a la misma frontera con Israel (https://www.youtube.com/watch?v=eH70CEGK0kA&feature=youtu.be), en Italia y Portugal, han sido los parlamentarios y congresistas de ambos países los que han suscrito cartas a Obama, reclamando al presidente de EEUU la libertad de los antiterroristas cubanos presos en ese país, durante más de 15 años.

Igualmente y como muestra de apoyo a la acción del Comité Internacional, el Comité estatal por la Libertad de los Cinco (España) ha enviado a Washington un total de 236 firmas de responsables políticos y personalidades del ámbito de la cultura entre los que se encuentran el presidente de la Real Academia Galega de la lengua, Xesús Alonso Montero, así como miembros de la dirección del PCPE e IU, portavoces parlamentarios (Bloque Nacionalista Galego), alcaldes y consejeros del Cabildo de Gran Canaria del grupo Nueva Canarias y también cargos del Partido Popular y del PSOE.

En este sentido, la clausura de las Jornadas, que tendrá lugar este miércoles, 11 de junio, tendrá su reflejo hoy en Las Palmas de Gran Canaria, donde la Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos convoca a las 20 horas y en el Club La Provincia , a la proyección del documental "Me dicen Cuba", del director Pablo Massip, realizado bajo el auspicio del Instituto Cubano de las Artes y las Ciencias Cinematográficas (ICAIC), en el que músicos de los más distintos géneros, desde Silvio Rodríguez hasta Juan Formell, Amaury Pérez, Frank Fernández, o Alexander Abreu, expresan su posicionamiento y su compromiso con la lucha por la libertad de sus compatriotas presos en EEUU por combatir al terrorismo.

En palabras de Amaury Pérez, en este trabajo: "(...) Los Cinco se vieron ante una situación extraordinaria y supieron estar a la altura e incluso superar lo extraordinario".

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo

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miércoles, 11 de junio de 2014

YURI KOCHIYAMA Vida de Lucha japonesa partidaria de Malcom X y liberación de los negros Mumía Abú-Jamal Chaubloqueo Refugio Rio Grande Museo Che Guevara Toto

 

Mumía Abú-Jamal: YURI KOCHIYAMA: Una Vida en la Lucha

 

Por favor circule ampliamente este artículo. ¡Gracias!

YURI KOCHIYAMA: Una Vida en la Lucha

 

Mumía Abú-Jamal

2-6-2014

 

Su nombre era Yuri, una mujer japonesa nacida en los Estados Unidos. No me atrevo a llamarla, japonesa-norteamericana, porque si lo hago estaría dando la impresión que Yuri era ciudadana de los Estados Unidos.

 

Pensando en como ella, su familia y su comunidad fueron tratados durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente después del bombardeo de Pearl Harbor, en 1941, sería exagerado llamar ciudadano norteamericano a cualquier japonés.

 

Yuri tenía apenas 20 años cuando ella, sus padres, sus hermanos y todos los japoneses que vivían en la costa del Pacífico – unos 110,000 niños, mujeres y hombres – fueron forzados a dejar sus hogares, sus escuelas, sus trabajos y sus negocios, y fueron llevados a campos de concentración en el interior del país.

 

 

Dos tercios de esos japoneses (como Yuri) habían nacido en los Estados Unidos, y en consecuencia eran ciudadanos norteamericanos según la Constitución del país.

 

Eso de la Constitución no importó nada. Ellos eran japoneses  – y éso era suficiente.

 

Yuri habló de sus experiencias en los campos de concentración como que había sido una inocente banana: amarilla en la piel, blanca por dentro. Ella contó a estudiosos de la historia oral:

 

 

Cuando estaba creciendo, yo era "rojo-blanco-azuI".  Enseñé en Escuelas Dominicales, y era norteamericana hasta la médula. Pero también era de mentalidad provinciana. Éramos jóvenes que hacían barra por sus colegios. … Para mí todo cambió el día que bombardearon Pearl Harbor. Ese mismo día–el 7 de diciembre--, el FBI vino y se llevó a mi padre. El día anterior, él había regresado a casa del hospital. No supimos por varios días donde lo habían llevado. Luego supimos que lo habían llevado a la Prisión Federal de la Isla Terminal. Las cosas cambiaron para nosotros de la noche a la mañana. *

 

En diciembre de 1944, la Corte Suprema de los Estados Unidos dijo que "la necesidad militar" justificaba la evacuación y detención de decenas de miles. (Caso Korematsu.)

 

Yuri se convertiría después en gran partidaria de Malcolm X y del Movimiento por la Liberación de los Negros. Se unió y trabajó en varias organizaciones por la liberación y llegó a ser un ícono del Movimiento por la Liberación de los Negros y del Movimiento por los Derechos de los Asiáticos-Norteamericanos.

 

Yuri Nakahara nació el 19 de mayo 1921 (exáctamente 4 años antes del nacimiento de Malcolm X), se casó con Bill Kochiyama. Los Kochiyamas se movieron a Harlem en 1960, donde trabajaron por el movimiento de los derechos civiles en las áreas de educación y de viviendas decentes.

 

Yuri Kochiyama, luchadora por la libertad, después 93 veranos, se ha convertido ahora en una de nuestros antepasados.

 

-© '14 maj

 

*Howard Zinn y Anthony Arnove, Voces de una Historia del Pueblo de los Estados Unidos (Voices of a People's History of the United States, 2nd ed. NY, 7 Stories Press, 2009)

 

 

Traducción libre del inglés enviado por

Fatirah Aziz, Litestar01@aol.com, hecha en 

REFUGIO DEL RÍO GRANDE, Texas, EE.UU.

 

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Mónica Müller doctora en medicina y su Ojo Clínico sobre Cuba Libro Cuba Existe es socialista y no está en coma del Arq. Rodolfo Livingston Chaubloqueo Museo Che Guevara CABA



La doctora en medicina Mónica Müller,  ex esposa del arquitecto Rodolfo Livingston influyó crucialmente en él,  para que incluyera en el libro que estaba finalizando el tema de un argentino,  que de visita en Cuba había donado sangre para un policía gravemente herido.   Las cartas de agradecimiento que recibió el argentino por su acción, tras ser publicadas en el libro de Livingston,  influyeron crucialmente para que miles de argentinos aportaran donativos  que Irene Rosa Perpiñal, pareja de Toto el argentino que donó sangre, pudiera formar el grupo solidario más productivo en donaciones a la necesitada Cuba de los años noventa llamado  “ CHAUBLOQUEO ”.


Página 171  libro  “CUBA EXISTE ES SOCIALISTA Y NO ESTÁ EN COMA”
Del Arquitecto Rodolfo Livingston   Ediciones de la Urraca 1992
Buenos Aires.

UN OJO CLINICO SOBRE CUBA                            por Mónica Müller

La Dra. Mónica Müller viajó a Cuba por primera vez en junio de 1992.  Pasó dos semanas metiéndose sin permiso en hospitales, facultades de medicina, sanatorios de SIDA, hospitales psiquiátricos, laboratorios y farmacias de La Habana, de Holguín y de Gibara.  Habló con pacientes, médicos, enfermeras, investigadores y técnicos.  Por el contacto directo y libre que tuvo con el sistema de salud de Cuba, es que fue invitada a participar en este libro.   R.L.

Cuba es un fenómeno único, más que por lo que hay, por lo que no hay.  Supongo que yendo con un tour, lo llamativo es lo que hay. Playas extraordinarias , gente dulce y sonriente, paisajes bellísimos, una arquitectura preciosamente conservada, ciudades seguras y mucho ron del bueno.  Yendo libremente, sin nada programado, Cuba es maravillosa por todo lo que no tiene.
En primer lugar, publicidad.  Uno siente que está en un lugar diferente al resto del planeta y no sabe bien por qué.  Hasta que descubre que no hay imágenes de Claudia Schiffer ni de Coca Cola ni frases en inglés ni promesas de una vida mejor si uno compra tal auto ó tal cerveza.  En segundo lugar, ricos. Ese regalo de la naturaleza que es Cuba, es de toda la gente de Cuba.  Estamos acostumbrados a que los mejores lugares de la tierra pertenezcan a unos pocos – nativos y extranjeros igualados por el dinero – mientras quienes descienden de los primitivos dueños miran hambrientos desde los bordes ó están adentro para servir.  Por eso nos resulta un espectáculo extraño ver que no hay cubanos ricos.  Los funcionarios del partido – que según nuestro sistema deberían ser poderosos – son de una humildad y un ascetismo difícil de comprender para quienes vemos todos los días los vestidos de Zalemita y la casa de Jorge Triaca.
En Cuba tampoco hay ambiciones personales.  Quienes creen que la feroz competencia individual es el único estímulo posible para la evolución, pueden aprender allí que hay otros estímulos, más poderosos y profundos.  Allí, todos trabajan para todos. Pude ver cómo investigan en las Facultades de Medicina y en los Hospitales, no para el lucimiento de un médico, no para el prestigio de una institución, sino para el mejoramiento de la salud de todos los cubanos  y de todos quienes lleguen de afuera pidiendo ayuda.  Pregunté, por ejemplo, como es que siguen atendiendo gratis a los chicos de Chernobyl, estando como están, deterioradas las relaciones con la ex URSS y escasos los recursos de la isla.  Me miraron asombrados y me dijeron:  “¿Qué culpa tienen los chicos de lo que haga su gobierno?”   Los cubanos separan muy bien las intenciones de los pueblos de los actos de sus dirigentes.  Varias veces los escuché decir, hablando con simpatía de los norteamericanos:  “Nuestro conflicto es con el gobierno de Estados Unidos, no con su gente”.
Otra cosa que no hay en Cuba es represión.  De ningún tipo.  Se dice lo que se siente.  Se mira francamente, se sonríe inocentemente.  Se siente que nadie oculta nada, porque todos están unidos por un mismo sentimiento.  Es imposible transmitir esa sensación.  Es algo que se percibe instintivamente y que no se puede falsear.  Los policías, lejos de ser la vergüenza nacional, son gente culta, sensible, interesada por los problemas de la gente.  Están para ayudar.  Se acercan con afecto, te tocan, te hablan dulcemente. En una asamblea de escritores y artistas cubanos que se hizo en Holguín, me metí a escuchar.  Había representantes de toda Cuba.  A mi costado, vi con sobresalto un uniforme verde.  Con un reflejo pavloviano-argentino, que consiste en erizarse de pies a cabeza frente a un uniforme, miré con desconfianza al militar, pensando que estaba allí para controlar.  Me sorprendió ver que estaba escribiendo con un lápiz que tenía un osito en la punta.  Un lápiz como los que tiene mi hija.  De repente se paró para opinar, inesperadamente para mí, no pidió más decencia, más respeto a las costumbres,más presupuesto para los desfiles.  Pidió – en nombre del ejército – más espacios y más oportunidades para la danza.  Me costó imaginarme un escuadrón ensayando sus pas-de-deux en el patio del cuartel, pero, evidentemente, a todos les parecía natural la escena, y el pedido quedó formalmente registrado en el libro de actas de la asamblea.  En Cuba tampoco hay rabia.  Podría haberla contra el resto del mundo, por el bloqueo feroz que los aprieta un poco más cada día.  Pero no hay.  A veces están tristes, porque no hay toda la carne que quisieran tener, o porque tienen que inventar menús de una austeridad dolorosa. Pero no odian. Es como si estuvieran dispuestos a pagar con alegría por conservar su dignidad intactas. Y así lo dicen, todo el tiempo, con las palabras y con los gestos. Van de a tres en una bicicleta, bajo la lluvia y se ríen, y se saludan, todos embarcados en el mismo viaje heroico que nadie desea abandonar.  Además de todo eso, en Cuba no hay nada para comprar.  Las vidrieras son pobrísimas.  Muestran un vestidito fuera de toda moda, dos pares de zapatos y unas flores de plástico.  Espectáculo inquietante para nosotros, empachados de mármol, de dicroicas y de vidrieras histéricas que nos muestran como alcanzable todo lo que la publicidad nos muestra como deseable.
A la medicina cubana también le faltan muchas cosas.  No hay la principesca soberbia de los médicos.  Allí los médicos se inclinan a saludar con un beso a una paciente, explican pacientemente a los familiares todo el caso, escuchan con ternura, están absolutamente al servicio de los que sufren.  Tampoco existe el aislamiento del paciente grave, que despersonaliza y pone al enfermo en las manos todopoderosas del médico.  En las salas de terapia intensiva de los hospitales pediátricos, pude ver cómo los chicos se internan con su madre. Y cómo la madre se comunica con los familiares a través de un vidrio, hablando por un teléfono directo con ellos.  Una escena que no asombraría en Oslo, pero que, por lo menos en nuestro país, es absolutamente inédita.
A los enfermos de SIDA cubanos también les falta algo:  la libertad de poder contagiar libremente a quienes están sanos.  Antes de ir, yo me preguntaba cómo era eso de tenerlos aislados.  Me parecía inhumano.  Allí en Holguín, visité un sanatorio de SIDA.  Jardines llenos de plantas cuidadas por los mismos enfermos.  Un comedor simpático, luminoso, que podría haber estado en el folleto de un tour tropical.  Un microcine donde algunos enfermos miran un film de Schwarzenegger.  Preparativos para ir a la playa, en grupos, con médicos y enfermeras.  Una sala donde algunos pacientes tenían una sesión de psicoanálisis como terapia para aprender a convivir con su enfermedad.  Pequeñas cabañas individuales, decoradas según el gusto de su dueño: un bar con espejitos, una colcha con diseños de leopardo, un delirante altar con santos paganos.  Allí hablé con los enfermos, paseando por los jardines. Todos ellos parecían modelos de Calvin Klein, más que pacientes infectados por un virus.  Musculosos, bien vestidos, bien alimentados con cinco mil calorías diarias – contra las estrictas mil quinientas que recibe toda la población sana de la isla -. Todos me contaron que en su terapia intentaban tomar conciencia de que no podían hacer la misma vida que antes, que no es ético andar contagiando a los demás, y que visitaban a su familia una vez adaptados a su nueva situación.  Sólo dos de ellos protestaban: acababan de llegar de Estados Unidos, de donde los habían deportado en cuanto los descubrieron portadores.  Extrañaban los jeans, los chicles, los hot-dogs.  Uno de ellos, además, estuvo preso por robo en San Francisco.  Cuando le conté que en la Argentina los presos enfermos de SIDA habían estado encadenados a la cama de un hospital, me miró incrédulo y sacudiendo la cabeza me dijo: “¡Vamos, compañera, que eso no puede ser veldá!”.  ¡Qué situación extraordinaria!  Seguramente creyó que había sido enviada por el partido para hacer propaganda comunista.
En Cuba faltan muchas libertades:  no hay libertad para morirse de tuberculosis, no hay libertad para estar desnutrido ni para ver morir a los hijos de diarrea estival ni de sarampión; no hay libertad para ser analfabeto ni para intoxicarse con medicamentos contaminados ó leche con salmonellas.  Y sobre todo, no hay libertad para elegir entre tres candidatos, que ofrecen como única diferencia tres distintos modelos de lifting.
En Cuba no hay una enorme cantidad de cosas que nos han hecho creer que son esenciales.  Todo el tiempo y todo el espacio están dedicados a todo lo que nos han hecho creer que es prescindible: la solidaridad, la dignidad, la honestidad, la austeridad y el afecto.
Volví conmovida porque allí pude ver que otro modelo de Humanidad es posible.  Y volví muy triste, porque también descubrí que a esta altura de nuestra resignación, de nuestra frivolidad y de nuestra entrega, seguramente es imposible volver atrás para intentar empezar de nuevo.