jueves, 26 de abril de 2007

Juramento hipocrático ¿ ó HIPOCRITA ?

Fidel y Chávez que son médicos de almas, médicos de pueblos, diagnostican con acierto las graves enfermedades del mundo en que vivimos y han dado la receta: Luchar

DISCURSO DEL COMPAÑERO CARLOS LAGE DÁVILA EN EL ACTO DE GRADUACIÓN DE MÉDICOS VENEZOLANOS COMO ESPECIALISTAS EN MEDICINA GENERAL INTEGRAL. CARACAS, 10 DE ABRIL DEL 2007

Querido y respetado Presidente Hugo Chávez

Autoridades del Gobierno Bolivariano

Médicos y Médicas que se gradúan como especialistas en Medicina General Integral

Compatriotas aquí presentes en representación de los miles de médicos cubanos que tienen el privilegio y el honor de vivir y trabajar junto al heroico y fraternal pueblo venezolano

Compañeras y compañeros:

La Revolución Bolivariana gradúa hoy 1013 médicos en la especialidad de Medicina General Integral, cuyo espíritu y compromiso hemos apreciado en las palabras y los rostros de ustedes. Nuestras felicitaciones en nombre de los cubanos y de Fidel.

Las médicas y los médicos que aquí se gradúan como especialistas, han tenido un programa de formación de rigor basado en la educación, en el trabajo, con dedicación exclusiva a aprender. La enseñanza ha sido tutorial. Participaron como tutores 1420 especialistas cubanos de Medicina General Integral.

Durante estos 2 años y medio, médicas y médicos venezolanos y cubanos han laborado juntos haciendo realidad la Misión Barrio Adentro, fortaleciendo los lazos de amistad y hermandad que unen a nuestros pueblos.

Se ha enseñado por unos y aprendido por otros en los Consultorios Populares, en los Centros Diagnósticos Integrales, en las Salas de Rehabilitación Integral, en los Centros de Alta Tecnología y en los Hospitales estatales. Cada graduado ha pasado la prueba de tres períodos docentes cada uno de 10 meses con evaluaciones continuas y un ejercicio estatal final para vencer los contenidos.

Numerosas actividades han desarrollado: identificaron los principales problemas de salud que afectan a las comunidades; se vincularon con facilitadores en las actividades docentes del premédico del programa nacional de formación de Medicina Integral Comunitaria y participaron activamente en la organización de las comunidades a través de los Comités de Salud.

A este programa que se inició en agosto del 2004 se suman además 916 jóvenes venezolanos que estudian actualmente la especialidad de Medicina General Integral en los consultorios populares de Barrio Adentro entre los que se encuentran 118 graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina, de ellos 19 trabajan hoy en tierras bolivianas ayudando a combatir las consecuencias de las inundaciones sufridas por ese hermano país.

La Especialidad de Medicina General Integral, ideada y desarrollada por Fidel desde los primeros años de la década del 80 permite una concepción integral de atención al ser humano en su relación con el ambiente y la comunidad. Cada uno de ustedes ya tiene las habilidades y el conocimiento para atender lo mismo a un niño, que a una mujer, que a un anciano. La especialidad que ustedes han alcanzado, permite dar solución al 90 por ciento de las enfermedades o dolencias que aquejan a los seres humanos.

Se gradúan con la convicción de estar comprometidos con su pueblo, con los necesitados de esta América nuestra y con todos aquellos hombres, mujeres y niños que requieran de servicios de salud en el mundo.

Hoy ustedes se gradúan como especialistas pero, no culminan sus estudios. Un médico ha de ser un estudiante eterno y más aún, la vida es un proceso permanente de educación y transformación y todo ser humano va aprendiendo, cambiando y si se lo propone, mejorando hasta el último latir.

Qué extraordinario privilegio el de un médico, aliviar el dolor, salvar vidas, conocer a los seres humanos, inspirar confianza, sembrar valores, alentar el espíritu.

Un médico revolucionario es aquel para el cual un enfermo no es un cliente, sino un paciente, un enfermo, no es su modo de vivir, sino su razón de vivir. Un médico revolucionario no gana dinero, gana vidas.

Un médico revolucionario es también un educador, educador en los mejores hábitos de vida, educador moral y social, educador en el ejemplo de su propia vida revolucionaria.

El médico es el profesional con más capacidad para transformar la conducta de sus semejantes. La ética es la virtud de la que cada mañana debe hacerse acompañar todo el que es médico. No la abandonen un solo minuto. Ser médico exige un corazón sensible para sentir propio el dolor de otros y fuerte para soportarlo.

El médico ha de preferir la solidaridad al egoísmo, la entrega a la desidia, la justicia al abuso, la felicidad ajena a la riqueza propia. Mientras más se consagren al trabajo, más disfrutarán el descanso, mientras más quieran a cualquier ser humano, más querrán a sus padres y a sus hijos, y más los querrán ellos a ustedes. No pierdan una sola oportunidad de hacer algo por alguien.

En el mundo capitalista se especula cínicamente con las necesidades humanas, y las leyes del mercado manipulan con el dolor de los pueblos.

Ser médico revolucionario es arrojar la costra de egoísmo y de valores inútiles que lastran la vida y no permiten ascender hacia la esperanza de los pueblos.

El médico Ernesto Guevara, en medio de la selva boliviana, escribió que "ser revolucionario es el escalón más alto de la especie humana", y también podríamos decir en honor a aquel médico sanador de males sociales, que ser médico en una Revolución es el escalón más alto de la especie revolucionaria.

Aún bloqueados sin acceso al 50% de los nuevos medicamentos que se producen en el mundo porque los fabrican empresas norteamericanas, Cuba ha alcanzado los mejores indicadores de salud de América Latina. La mortalidad infantil en Cuba es 5,3 por cada mil nacidos vivos; en América Latina: 26, cinco veces mayor. En menores de 5 años 7,1 en Cuba, en América Latina 31. La esperanza de vida al nacer en Cuba es de 77 años, en América Latina y el Caribe 72. La mortalidad materna 49,4 por 100 mil, en Cuba y en América Latina 94,7, casi el doble.

En Cuba tenemos 63 médicos y 80 enfermeras por 10 mil habitantes y en América Latina 18 médicos y 8 enfermeras.

¿Es un milagro ? No, es la consecuencia de una voluntad política, es el fruto de una Revolución, una prueba de lo que puede hacerse sin neoliberalismo, sin obedecer leyes ciegas del mercado, sin entregar las riquezas a las transnacionales, sin cumplir las órdenes del Fondo Monetario Internacional, o de Washington.

La mejor medicina para un pueblo es la Revolución, porque es el único camino para curar a la humanidad de todos sus males. Solo una Revolución puede sanar la grave enfermedad de la ignorancia, identificar con certeza el mal social y crear las condiciones para su solución definitiva.

Solo una Revolución puede hacer que todas aquellas cosas extraordinarias se transformen en cotidianas, que todo lo hasta ayer imposible, sea hoy posible.

Forma médicos y curarás personas. Forma médicos revolucionarios y salvarás pueblos.

La característica y la virtud principal de la medicina en una Revolución es que las personas no van al médico, sino que el médico va a las personas. Así es el médico revolucionario, no aquel que se sienta en la consulta a esperar por el paciente, sino aquel que va en busca del paciente, podríamos parafrasear con entero optimismo aquella famosa frase de Mahoma, y decir: Si el paciente no viene al médico, el médico irá al paciente.

Cuando damos salud a un ser humano a miles de kilómetros de la civilización, estamos acercando la Revolución al pueblo.

Estemos donde esté el dolor.

Poblemos cada rincón de nuestras Patrias, de América Latina y del mundo, de médicos cubanos y venezolanos, fruto de la lucha incansable, limpia, heroica, constante de nuestros pueblos.

Una Revolución genuina no avanza sola y sin ejercer la solidaridad, porque una Revolución no pertenece solo al país donde triunfa, una Revolución triunfa en el corazón de todos los revolucionarios del mundo que la sientan suya, y la abrazan como suya.

Martí dijo que la mejor medicina es la que precave y con el ejercicio de la especialidad de ustedes, se ejerce medicina martiana, porque nos adelantamos a los males y prevenimos las enfermedades.

Martí concibió al maestro ambulante y la Revolución Cubana y la Revolución Bolivariana lo crearon e hicieron más: crearon el médico ambulante, el caballero andante de la medicina, con o sin Rocinante, por los caminos de América.

Compañeras y compañeros:

La sociedad humana ha acumulado una inteligencia extraordinaria en todos los campos del saber. Viven hoy en un mismo tiempo histórico, muchos más científicos de lo que pudo reunir la civilización a lo largo de los siglos. La riqueza creada es más que suficiente para asegurar una vida saludable a los 6 mil millones de pobladores de este mundo. Comenzamos sin embargo a vivir en un milenio enfermo, donde la existencia humana está amenazada por guerras, enfermedades, cambios climáticos y por la perfidia de la potencia dominante.

Fidel y Chávez que son médicos de almas, médicos de pueblos, diagnostican con acierto, las graves enfermedades del mundo en que vivimos y han dado la receta: Luchar.

La única cura posible es que pongamos los infinitos recursos y conocimientos de que dispone el planeta al servicio de la humanidad, sin mezquinos intereses comerciales, ni egoísmos nacionales. En lograrlo estamos empeñados, venezolanos y cubanos y triunfaremos.

VIVA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA

VIVA LA REVOLUCIÓN CUBANA VIVA CHÁVEZ VIVA FIDEL