lunes, 14 de septiembre de 2009

HAMBRE EN EL HOMBRE CRIMEN THOMAS PAINE VOLTAIRE RETENCION BIBLIA EDUARDO GALEANO EL HAMBRE ES UN CRIMEN ARGENTINA Susana Merino

foto toto: N.N. duerme en el puente al aire libre sobre vías ferrocarril Oeste, estación Caballito, nueva Plaza Rojas 130



HAMBRE  EN  EL  HOMBRE      CRIMEN      THOMAS PAINE        VOLTAIRE RETENCION              BIBLIA        EDUARDO     GALEANO 

EL HAMBRE ES UN CRIMEN            ARGENTINA 

AGENCIA DE NOTICIAS PRENSA ECUMENICA  

El Origen Del Hambre.

Por Susana Merino.

 

Todos sabemos que el hambre es  una sensación que nos alerta sobre la necesidad de ingerir alimentos, que nos permitan sostener no solo nuestra existencia física sino también espiritual, porque el deseo de comer es tán prioritario que ante él desaparecen todos los valores morales y su persistencia puede inducir a violar toda norma y a cometer hasta el más luctuoso de los  delitos.

 

Pero no me refiero al hambre individual, como manifestación física sino a esa generalización que alcanza a cada vez más importantes grupos de población y que ha merecido el calificativo de "Crimen". Y en tal sentido quisiera reflexionar sobre las causas que llevan a la sociedad a cometer ese flagrante delito y a la que ninguna autoridad, ninguna justicia manda como correspondería al banquillo de los acusados. Suele suceder en cambio que se condena a la víctima y no al victimario, diluyéndose el delito en responsabilidades difusas que nadie pareciera estar dispuesto a asumir.

 

No he encontrado descripción más sensata sobre las causas que originan ese hambre colectiva en vastos sectores de población  que la de uno de los pensadores más lúcidos del siglo XVIII, el anglo-usamericano Thomas Paine.

 

Paine, nacido en Inglaterra, desarrolló sin embargo gran parte de su vida en los EEUU cuya independencia contribuyó a impulsar a través de sus escritos y principalmente el entre ellos titulado Common Sense  fechado en 1776. Exactamente como lo anticipa su título, sus ideas arraigan en el sentido común  (aunque a estar con Voltaire pareciera no ser un sentido demasiado común),  la experiencia y la razón y desarrolla en su "Justicia agraria" los fundamentos de situaciones que siguen atravesando el tiempo y degradando a la humanidad. 

 

Decía Paine: "todo hombre, como habitante de la tierra, es un propietario colectivo de ella en su estado natural, no se deriva de eso que sea un propietario colectivo de la tierra cultivada. El valor añadido por el cultivo, una vez admitido el sistema, se convirtió en propiedad de quienes lo produjeron, o de quienes lo heredaron de ellos, o de quienes lo compraron. No tenía propietario originalmente. Mientras, por tanto, abogo por el derecho, y me intereso en el difícil caso de todos aquellos que han sido expulsados de su heredad natural por la introducción del sistema de propiedad de la tierra, igualmente defiendo el derecho del poseedor a la parte que es suya"

 

Es decir, aunque sus conceptos son claros,  que Paine reconocía  en todo caso el valor agregado que genera sobre el suelo el cultivo de la tierra, sin dejar de considerar que al ser esta un bien finito no alcanzaría a ser distribuida por igual a todos los habitantes del planeta y que por lo tanto era necesario que quienes se veían beneficiados con su tenencia debían asumir la grave responsabilidad de compartir con sus contemporáneos el producto  de la labor agraria a través de contribuciones pecuniarias establecidas y distribuidas por el poder público.

 

Es decir que Paine proponía crear (con las eventuales "retenciones" palabrita si las hay tan manoseada y vilipendiada hoy))  un fondo nacional que permitiera "entregar a cada persona al cumplir los 21 años, 15 libras esterlinas  como compensación parcial por la pérdida de su herencia natural y la suma de 10 libras anuales de por vida a todos los mayores de 50 años".

 

Y agregaba Paine con cierta dosis de humor: "la propiedad de la tierra nació con el cultivo, ya que el primer estadio del hombre, fueron primero los cazadores, luego los pastores como lo atestigua la Biblia a través de Abraham, Isaac, Jacob, etc A nadie se le hubiera ocurrido reclamar la propiedad de la tierra que pisaba y tampoco el Creador habría puesto un registro de terrenos de donde saliesen los primeros títulos de propiedad"

 

Sin embargo las consecuencias de ese avance tecnológico y los que han venido sucediéndose hasta nuestros días no han redundado en beneficio del género humano sino solamente del privilegiado sector que primero se adueñó de las tierras y como alguien  atinadamente dijo, redactó luego el Código Civil. Ese monopolio territorial en suma ha desposeído a la mayor parte de los habitantes del planeta de su herencia natural, generando en gran medida la pobreza, la miseria y ese incalificable flagelo del hambre que debiera avergonzar como mínimo a cada uno de los seres humanos que casi sin inmutarnos y sin hacer nada para que se convierta en la preocupación básica de la sociedad,  convivimos con él.

 

Deberíamos pensar con Eduardo Galeano si  nos "¿Obliga el sentido común a aceptar estos dolores evitables? ¿Aceptarlos, cruzados de brazos, como si fueran la inevitable obra del tiempo o de la muerte?.

 

Contrariamente creo que es precisamente el sentido común, por más pequeño, por menos desarrollado que fuere el que nos tiene que guiar, orientar, impulsar y decidir a encarar la solución definitiva de un mal que no es insoluble sino que debe ser asumido real y responsablemente  por cada uno de nosotros ¿Cómo? Comenzando por enarbolar la ya aceptada  consigna "El hambre es un crimen" al principio o al final de cada una de nuestras tareas cotidianas, al principio o al final de cada uno de nuestros escritos hasta que se nos haga carne y nos duela como si fuera nuestra propia hambre y seamos capaces de poner en juego todas nuestras fuerzas para saciarla!

¡ELHAMBRE ES UN CRIMEN! + (PE/APE)

 

PreNot 8401

090914

 

09/09/14 - PreNot 8401

Agencia de Noticias Prensa Ecuménica
598 2 619 2518 Espinosa 1493.
Montevideo. Uruguay
www.ecupres.com.ar
asicardi@ecupres.com.ar
 
 
No se bien si Dios es argentino.     Pero juro por lo que más quiero, que Ernesto Che Guevara   SI   lo es.     Toto
difunden: el 1er. Museo Histórico Suramericano "Ernesto Che Guevara", la Escuela de Solidaridad con Cuba "Chaubloqueo" y el Centro de Registro de Donantes Voluntarios de Células Madre
Irene Perpiñal y Eladio González - directores   calle Rojas 129  local (Caballito) Capital -AAC1405-Buenos Aires-República Argentina  telefax: 4-903-3285 email: museocheguevara@fibertel.com.ar
http://museocheguevaraargentina.blogspot.com/
colectivos 1 - 2 - 25 - 26 - 32 - 42 - 53 - 55 - 85 - 86 - 103 - 180
a solo 25 metros de la Estación "Caballito" del Ferrocarril Oeste y a cien metros de la Estación de Subterráneos "Primera Junta" de la vieja línea "A"
doná sangre, doná órganos, doná células madre, sé solidario, SÉ VOS.
¡Salven a los argentinos! "las ballenas"
Para dejar de recibir este boletín por correo electrónico de Ecupres.com.ar, haga click aquí