sábado, 2 de abril de 2011

La Habana revolucionaria cinco años ha JMPF

CRONICA  POR  TI  Y  POR  MÍ.

A  las  4: 46 p.m.  parqueo  el  cacharro  en  1ra y 14…  y  camino  hacia ese  teatro  “Karl Marx” de  tantas  y  tantas  emociones  en las últimas  cuatro  décadas  de  “agonía  y  deber”,  al  decir  de  Martí.

Llego  a la platea baja y me destino al primer asiento de la fila 19, del centro,  junto  a  Ardizones,  que  llega  algo  después…  Miro  en  dirección  a  la  primera  fila  y  veo  un  mar de canas junto a los estudiantes de azul al frente, a  la derecha  y  a  la  izquierda  de nosotros…  todos  inquietos  y alegres, como siempre fue y es la juventud… algarabía… abrazos… ¨¿ y tú dónde estás ahora ?¨ , dice uno, mientras abraza a su compañero de combate…  y en el aire se va tejiendo ese místico aire de recuerdos hasta sacar a flote una historia tal vez no escrita…  o  una  hazaña  que  se  olvidó  en  el  correr  del  tiempo.

El acto es a las seis…  se unen en un apretado espacio varias generaciones:  1959,  60,  70,  80,  90,  2006…  y  en  ese crisol  la Historia nos mira al rostro,  sin pestañar siquiera,  y  nos  pregunta:  “ ¿ Ha sido  útil  tu vida? ” , “ ¿ Has sido fiel a tus principios ? ” , “ ¿Has mantenido tu credo de eterno joven rebelde,  sin  vender  tu  alma  al diablo ? ” ,  “ ¿ Sigues  estando  dispuesto  a  morir  en  virtud  de  tus ideales  de  redención  social ?  ”, “¿Hasta  dónde  los  años  y  sus  surcos en el  alma  han podido cambiar tu concepción revolucionaria de transformar al mundo?”. Y muchas más que palpitan en cada uno de aquellos  que  “ nuestra entrañable Organización ” ha  convocado  hoy a este encuentro con  la   Historia…  que  como  decía  Yeyé,  es  Fidel… sí, ese  Fidel , que  un  día  como  Prometeo,  y  de  la mano  de  Martí  y Céspedes, le dio el fuego al hombre latinoamericano,  después de la primera  independencia  de  América  Latina,  sepultada   provisionalmente en  Santa  Marta  con  ese  Quijote  eterno  que  es  Simón  Bolívar.

Paneo con mis ojos algo cansados el mar canoso y alegre… Y faltan algunos que nunca podrán estar, salvo en nuestros recuerdos y en su ejemplo demostrado en los “años duros”… como estos que vivimos hoy.  Siempre cada generación  tendrá  “años duros” para probarse,  divertirse  y hacerse  gigante…  por lo menos  eso  me  parece  a  mí,  que  soy  de los que pienso que todavía los años duros están por llegar…  como si un destino  manifiesto  se  tejiera sobre nosotros para mantenernos siempre en jaque  y  con  la  bala en el directo,  frente a ese enano moral que es    “el gigante de las siete leguas ”.

Junto  a  Julito,  veo  llegar la presidencia histórica…  que va ocupando las primeras filas,…  los fotógrafos…  cámaras en los laterales esperando el comienzo… Van entrando los heroicos familiares de nuestros Cinco Héroes  presos  injustamente  en el  Imperio…  Siempre los veo con la frente en alto, con esa arrogancia necesaria que la condición de hombres libres  nos  exige, incluso en las peores situaciones límites…  y eso es quizás lo que nos haga invencibles…  es  decir,  hallar  en  la actual telaraña del mundo que se diseña desde el dólar global, el camino para traerlos de nuevo a casa…  a  disfrutar  nuestro  imperfecto  socialismo  y participar en nuestro santo derecho de hacerlo perfecto y seguirlo defendiendo a  golpe de congas,  de  Garcías  Caturlas,  de  los  boleros  del Benny,  de tantos y tantos… que nos hacen un gigante moral e intelectual  frente  al fascismo yanqui, inculto y salvaje por antonomasia… El que ha dictado nuestra sentencia de muerte desde los albores de “su república ”  de pacotilla que tan bien fotografiara Martí en sus tintes grises… oscuras, como  huecos  negros  en  el  infinito  universo  del  homo  sapiens  “americano ”.

Entra Fidel… con el mundo entero sobre sus dignos hombros olímpicos… lo veo como siempre… un dios griego… dispuesto a batirse  hasta con su sombra si esta osa perturbar su camino, su proyecto, su religión  de redimir a la gente… de  mantener  la  antorcha  que este Titán (él mismo)  y  sus  muchachos  conquistaron  en  el  Moncada  y  Bayamo, en el  Presidio, en el  Yate  “Granma¨,  en  esa  sagrada  Sierra Maestra… en esas  montañas  de Cuba que son el símbolo más limpio y puro de nuestra libertad y nuestras esperanzas… en los llanos de Frank, Celia, Josué, Faustino, Yeyé, Vilma… en la Universidad  y la lucha de José Antonio,  Machadito, y sus huestes de inclaudicables… En las mejores luchas de los comunistas en las fábricas, en los campos de campesinos famélicos, en cualquier lugar en que pudieran entregar la llama de la redención social contra los explotadores… desde los albores de la seudorepública  con  los  Baliños, los Mellas, los  Martines  Villenas, los Blas,  los Lázaros,  los Carlos Rafael,  los Marinellos,  los Guillén,  los Pablo de la Torriente Brau,  los Lino de las Mercedes Álvarez , del Realengo 18, los Carneados, los Nicolaus, y tantos y tantos que no conocemos ni conoceremos pues se convirtieron en llama eterna en el fragor del combate por la libertad… Es ese mismo combate de Fidel por empeñar y gastar hasta su última neurona en este instante mismo, en que veo sus  ojos  brillar  de  alegría  ante  los miles de jóvenes estudiantes que lo reciben con gritos y aplausos de júbilo… como nosotros muy al principio de esta revolución hereje  y capaz de renacer de sus cenizas, como en el mito aquel que vino en el sudor agrio y el corazón de fuego de los esclavos africanos, que para suerte del dios cristiano  poblaron las Américas.

La gente sigue de pie, con  Fidel,  y  sus  acompañantes… sube el dorado  telón  del  teatro…  aparece  una docena de jóvenes  de  blanco,  y en coro de ángeles  interpretan  el  Himno de  Bayamo… nos  sentamos… y se suceden estampas artísticas que mágicamente pasan ante nosotros en ese encaje de colores que tejen los niños y los jóvenes cuando quieren complacer a un público que los sabe el futuro y la esperanza…  En los laterales, telas en que reza: “Nos une las ideas”…  “Eternos Jóvenes Rebeldes”…  y al fondo como en vigilia, las imágenes vivas de Mella, Camilo y el Che, acompañándonos y presidiendo este acto que se me ocurre trascendental,  más  por  su  fuerza  espiritual que por su maravilloso  programa ensayado una y mil veces en busca de esa perfección que no nos cansamos de buscar y que siempre nos gana la partida. 

 

Personalidades consagradas al arte de educar a la joven generación reciben de manos de niñas  y niños  el  premio  “Los Zapaticos de Rosa”, y así  gente  linda  y  buena y consagrada, de todos los rincones del país, pasan el susto de esta excepcional recompensa…  Cinco jóvenes,  también reciben la Bandera de Honor, en representación de sus Colectivos Laborales, y  Fidel  personalmente, en  gesto  amoroso  y  firme  ante todos nosotros, se las entrega, seguido de un abrazo, y una pequeña conversación de apenas segundos  que  nadie escucha y que todos nosotros  podemos  adivinar …  ellos  mismos,  los jóvenes  premiados  con sus banderas,   la  depositan  justo  debajo  de  las fotos de los tres símbolos de nuestra  Unión  de  Jóvenes  Comunistas  de  Cuba…  Y  Fidel pasa al podium de madera rojiza  y sagrada,  a  unos veinticinco metros desde  donde  lo  veo  prepararse  para  empezar a  usar  con singular maestría  e  inteligencia  el  arma  más  preciada  que  Dios,  los  jesuitas  y  la  lucha,  le  dieron  y  que  él  supo  pulir como un diamante que fulmina con la misma luz con que es capaz de iluminar la noche más tenebrosa  y  oscura .

Fidel habla de la historia del nacimiento de la Organización de Pioneros…  de  la  AJR…  de  la  UJC…  de  su  carácter  marxista  leninista…  de cierto extremismo  en  nuestros  comienzos… y del trecho adelantado en estas  cuatro  décadas  y  años  por  afianzar  nuestro destino  de  ser  libres  o  morir  en  el  empeño.

Señala la hoja de servicios realizados por ambas organizaciones y reafirma el curso socialista de la  Patria en las condiciones  especiales en que nos  hemos  defendido  y  desarrollado.

Entre  una  pincelada  de  historia  hay  otra  de  futuro  cuando  apunta hacia el ahorro  de  energía…  hacia la racionalización  y  el  orden  en  la vida  del  país…  del  cubano  y  de  la  cubana  para acabar con el derroche y el caos reinante fruto de la falta de exigencia y de la inconciencia  por el valor de las cosas…  En  lo  adelante,  la regla de oro deberá ser la racionalidad como paradigma de la sociedad humana que queremos crear para todos los tiempos…  Se le ve alegre…  jocoso…  como  quien  contempla  el  futuro en  la  palma  de la  mano,   mirando  sus  líneas  y  oteando los  peligros  y  huracanes  por  delante.

Así es Fidel, quien desde el trono de la humildad trata de guiar a su pueblo y a su joven generación a puerto seguro en medio de grandes tempestades  y  velas  rotas.

      No quiere acabar… como si quisiera eternizar estos segundos dialogando horas como antaño con la Generación del Centenario, en la Plaza Cadenas  o en el Parque de los Cabezones de la Bicentenaria Universidad  de  la  Habana… De pronto miro, y creo ver al Che susurrándole como en los primeros años  al  oído  – bajo la sonrisa cómplice de Camilo y la pícara  mirada  de  Mella – … Y casi respondiéndole,  dice: –Creo que ya termino…  de nuevo incumplí mi palabra de ser breve,  y  les  pido  excusas…  Y  así como himnos de lucha  y combate, repite nuestros lemas ya inmortales…  Enseguida lo rodean los condecorados… Elián  y  su  familia…  los  familiares de los Cinco  Héroes…  y  a  su alrededor se sienten las notas vibrantes y actuales de la   Internacional,   recordando  que  todavía es grande el trecho por andar y ¨repicando¨ con Martí, que lo ha visto y escuchado todo, señero, desde lo más alto del teatro: ¨iArriba los pobres del mundo…  de  pie  los  esclavos  sin  pan…  !¨.

 Grito en silencio,  solo  para  mí:  ¨ ¡ Viva Martí, ¨¡ Viva Fidel !  ¡ Venceremos !¨.

Son  aproximadamente  las  diez  de  la noche  del  cuatro  de  abril  del año  2006,  y  una  suave  brisa  habanera  golpea  mis viejos  recuerdos,  mientras  cabalgo  lentamente  hacia   la  calle  Tulipán  y  relleno  mi  alforja  de  nuevos  y  queridos  recuerdos.  

 (REPORTER:  JMPF.)