jueves, 28 de junio de 2007

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Entrevista a Frei Betto, pedagogo brasileño, compañero de Freire
"La pedagogía de la liberación es más necesaria y urgente que nunca"



Rosa María Torres

Rebelion

El pasado 2 de mayo se cumplieron diez años de la desaparición física de Freire, el autor de "La educación como práctica de la libertad", "Pedagogía del oprimido" y "Pedagogía de la esperanza", entre otras obras. Textos de sustancial importancia para entender gran parte de los debates en torno a la educación en Latinoamérica en los últimos 40 años.

La autonomía, la democracia, el respeto del otro, y sobre todo la transformación social son rasgos de la obra de Freire que merecen hoy repensarse en el marco de los cambios en los sistemas educativos del sur continental.

Ejes que invitan también a pensar las demandas de la enseñanza desde los postulados de la "pedagogía de la liberación", que para el teólogo y educador brasileño Frei Betto "es más necesaria y urgente que nunca, porque tenemos gobiernos democráticos, pero no siempre están apoyados en la movilización popular".

Militante histórico de las comunidades eclesiales de base, y responsable durante los primeros años del gobierno de Lula del programa "Hambre Cero", Frei Betto es coautor junto con Freire de "Esa escuela llamada vida", texto coordinado por el periodista Ricardo Kotscho.

"El pernambucano Paulo Freire, y el minero Frei Betto —expresa Kotscho— iniciaron sus trabajos en épocas, circunstancias y lugares diferentes, pero en un determinado punto de sus trayectorias se encontraron y siguieron juntos, incluso sin conocerse personalmente, con los ojos puestos en un mismo horizonte: la liberación del pueblo brasileño y la educación".

Pero para Betto, y en consonancia con el pensamiento de su amigo Freire, los cambios educativos de la región colocan "demasiado énfasis en las nuevas tecnologías", mientras que por otro lado restringen el espacio "de los paradigmas, los valores, la ética".

—Una generación importante de maestros de Latinoamérica se formó con los textos de Paulo Freire. ¿Qué ideas de él son necesarias rescatar hoy, a 10 años de su fallecimiento?

—No temo en afirmar que no habría la actual primavera democrática en América latina sin Paulo Freire. Lula, (Hugo) Chávez y (Evo) Morales se explican también gracias a su metodología. Fue quien inculcó la autoestima en los oprimidos, enseñando que no hay nadie más culto que otro, sino que hay culturas distintas y socialmente complementarias. Hoy precisamos rescatar la pedagogía del oprimido e intensificar el trabajo de base. Es decir, la educación política de trabajadores, estudiantes, amas de casa, etcétera. Favorecer el empoderamiento popular. Y para eso nada mejor que el método de Paulo Freire.

—¿Cómo era la personalidad de Freire?

—Fui muy amigo de Paulo, éramos vecinos y trabajábamos con los mismos grupos populares. Publicamos juntos, gracias al periodista Ricardo Kotscho, el libro que reúne nuestras experiencias en educación popular: "Esa escuela llamada vida", editado en Brasil por la editorial Atica. Paulo era un hombre que sabía escuchar, pues partía del principio de que el oprimido sabe, más no siempre sabe que sabe, o no tiene conciencia del valor y la importancia de su saber. Paulo frecuentaba reuniones de comunidades eclesiales de base, de sindicatos, de movimientos populares, y siempre se cuidaba más de oír que de hablar. Era, no en sentido riguroso de la palabra, un pedagogo que provocaba la inteligencia ajena con sus preguntas e inquietudes.

—¿Qué espacio existe hoy en Latinoamérica para hablar de pedagogía de la liberación?

—Ella es más necesaria y urgente que nunca, porque tenemos gobiernos democráticos, pero no siempre están apoyados en la movilización popular. La gobernabilidad no puede depender apenas de una pierna de apoyo parlamentaria. Debe contar también con la otra pierna: los movimientos sociales. Sólo así pasaremos de la democracia representativa a la democracia participativa, de la virtual a la real. Por lo tanto, si los gobiernos populares no adoptan la pedagogía de la liberación corren el riesgo de quedar sin bases populares. Es el empoderamiento de la sociedad civil el que dará legitimidad y estabilidad a esos gobiernos.

—¿Cree que las reformas educativas que se realizan en varios países, como en la Argentina , Bolivia y Chile, cambian el modelo educativo neoliberal de los '90?

—Temo que se coloca demasiado énfasis en las nuevas tecnologías, en la educación tecnocientífica, restringiendo el espacio de los paradigmas, los valores, la ética. Sin humanismo tendremos una generación dotada de capacidad profesional pero sin corazón. La competencia habrá de prevalecer sobre la solidaridad y el capital sobre los derechos humanos. Y así iremos a la barbarie.

—¿Qué desafío tiene por delante la educación popular?

—Conseguir organizar a la sociedad civil, sobre todo los sectores populares, y movilizarla en función de "otro mundo posible".

Adolescencia Niña que duerme mujer que despierta Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Colombia, vida no evasión del joven




















Tiempo para vivir, no para evadir

La vemos sentada en la calle, con una botella de cerveza a medio terminar y su mirada perdida en el horizonte, mientras las luces de los coches alumbran el pavimento a su paso. El aire frío en la cabeza la hace “regresar” de su aturdimiento. Sólo recuerda las luces de colores y el retumbar de la música en sus oídos. Lentamente se levanta intentando no perder el equilibrio y se dirige a su casa esperando no encontrar a nadie a su llegada. Tiene “suerte” y entra desapercibida en su habitación, donde sin cambiarse se tumba en la cama. Ya se inventará algo al día siguiente cuando sus padres le pregunten sobre el porqué de su cansancio. Y así pasan los días, soñando de día y embotándose de noche. La niña que antes era se ha dormido y la mujer todavía no despierta, y mientras tanto, ella sueña, se esquiva, no sabe quién es, y prefiere no saberlo.

La adolescencia suele ser una etapa difícil tanto para los padres de familia como para el hijo. Es un momento de grandes cambios en todos los aspectos de la vida: físico, social, psicológico, moral, familiar… El niño deja de serlo, sin convertirse todavía en adulto. Es un período “puente”, en el que se ha de aprender a conocerse, a aceptarse y a salir adelante, para que pasados los años, se llegue a ser un adulto capaz de llevar una vida plena de sentido.

Durante la adolescencia, el joven se descubre como diferente y distinto a los demás. Si antes era lo que sus papás querían, ahora busca ser él mismo. El mundo se abre a sus ojos y le pone la vida por delante para proyectarla hacia el futuro. El adolescente tiende a pensar en grande: será el premio Nóbel de la paz, o el descubridor de la vacuna contra el sida. Será el presidente de la nación y acabará con la pobreza y con el hambre… Sin embargo, muy pronto se topa con la realidad: le falta experiencia y no sabe hacer muchas cosas. Antes, su seguridad residía en hacer todo como le decían sus papás, pero ahora busca su propio modo, y no sabe cómo salir de las dificultades en las que se mete. Tampoco sabe cómo pedir ayuda sin sentirse tratado como niño. Esto le invita a evadirse de la realidad. Los adolescentes suelen aislarse de diversas maneras: unos con la música, otros con el alcohol y las fiestas, algunos más “viven” las aventuras más inéditas en su imaginación mientras deambulan por la vida sin involucrarse con nada.

No es raro que “estén”, sin estar realmente. “Están” con la familia, pero no conviven; “están” en clases, pero no aprovechan; “están” en tantas partes, pero su mente no “está” presente. Y así vemos que las notas van mal, la convivencia familiar también, las amistades de antes, ni se diga…
Esta actitud de evasión, no le ayuda. Si bien es cierto que necesita tiempo y espacio para reflexionar sobre sí mismo, sobre quién es y quién quiere ser… esta actitud no se lo permite. El adolescente necesita ayuda para salir de ella. ¿Cómo?

El adolescente se evade, como hemos dicho, porque ve la desproporción entre sus sueños e ideales y su realidad. Al verse tan alejado de lo que quisiera, prefiere soñar o simplemente olvidar sus problemas con emociones fuertes. Al no encontrar lo que necesita en su realidad, se fuga de ella.

¿Qué es lo que el adolescente busca y que no siempre encuentra en la realidad?

El adolescente busca sobresalir en algo: necesita ser “el más…” en algún aspecto. Si no es el más aplicado, o el más guapo, será el más grosero, o el “más” mal peinado… El adolescente necesita tener la oportunidad de mostrar su capacidad en algo. Un buen educador sabrá crear el espacio y las circunstancias necesarias para que el adolescente pueda destacar de alguna manera positiva.

El adolescente necesita demostrar que ya no es un niño, que ya ha crecido. El niño acepta incondicionalmente lo que sus padres y maestros le dicen. El adolescente se muestra rebelde cuando siente que lo tratan como niño o que se le imponen las cosas. Necesita de espacios de acción en los que pueda ir tomando ciertas decisiones. Habrá muchos campos en los que todavía no pueda decidir, pero si siente que se le trata según su edad, lo aceptará.

El adolescente necesita divertirse. Pero hay diversiones que divierten sólo mientras duran, y al terminar dejan consecuencias muy tristes que sólo llevan a evadirse aún más. En cambio, las verdaderas diversiones, son aquellas que nos dejan divertidos y con una sana alegría aún después de que han pasado. Si el adolescente no aprende a divertirse jugando fútbol, lo hará faltándole el respeto a los profesores. Si no se divierte leyendo libros sanos y entretenidos para su edad, lo hará bebiendo.

La adolescencia es una etapa maravillosa cuando se vive, no cuando se evade. Solamente viviéndola se logra sentar los cimientos de lo que será la vida del adulto.

miércoles, 27 de junio de 2007

Norteamericanos que viajaron a Cuba con Michael Moore temen ser castigados por Bush


















Temen ser castigados por venir a Cuba víctimas del 11 de septiembre que vinieron con Moore para ser tratadosPor Gabriel Molina

Tres trabajadores que acompañaron al cineasta Michael Moore a Cuba, para tratarse de las afecciones provocadas por sus labores auxiliando a las víctimas del desastre de las Torres Gemelas el 11 de septiembre del 01, temen que serán castigados también por el gobierno de Estados Unidos.

Reggie Cervantes, John Graham., bomberos y William Maher, voluntario, aparecen en el documental del cineasta que ha levantado grandes críticas una vez más al gobierno de Estados Unidos. El presidente George W. Bush aprovechó el desastre para desatar una desenfrenada campaña represiva en Estados Unidos, Afganistán e Irak, cuyas enormes víctimas han provocado que el Partido Republicano perdiese las últimas elecciones parciales y con ellas el control de las dos cámaras legislativas.

“Es ridículo que después de lo que hicimos por la ciudad y el país en aquel día se nos prohíba viajar a 90 millas de nuestras costas para recibir tratamiento, dijo a la agencia AP Reggie Cervantes, de 46 años. Ella trabajó ese día sólo con una fina máscara, después que colapsó el edificio del World Trade Center.

Cervantes, residente de Brooklyn, fue de las primeras personas en responder cuando se desplomaron las torres y ahora sufre de afecciones pulmonares y otros trastornos de los cuales no logró ser atendida en Estados Unidos. Las protestas de estas víctimas constituyen una de las denuncias en el recién estrenado documental Sicko de Moore, sobre las carencias del sistema de salud norteamericano.

El cineasta llevó a esas víctimas a La Habana en marzo último para recibir tratamiento gratuito , a pesar del llamado “embargo comercial” que restringe los viajes a Cuba. El departamento del Tesoro envió a Moore una notificación en mayo, advirtiéndole que está bajo investigación por usar del derecho de viajar a este país, prohibición que ha sido reforzada por Bush desde el período electoral de 2003, para atraer a la Mafia cubana de Miami. El paquete de medidas ha levantado una ola de protestas contra Bush en todo Estados Unidos, a pesar de que los medios no informan mucho sobre estos antidemocráticos disparates.

Moore había solicitado el permiso acogiéndose al derecho que asiste a los periodistas, pero al no recibir respuesta emprendió el viaje.

Cervantes, junto a John Graham y el voluntario William Maher, no han recibido notificaciones aun, pero las esperan y entraron en contacto con el abogado de derechos civiles Martin Garbus para que los defienda.

Los tres se quejaron de que se les negó tratamiento médico en varias instituciones de seguros de Estados Unidos, que rehusaron pagar esa cobertura. Cervantes vive ahora en Oklahoma y dice que no se arrepiente de haber ido a Cuba para recibir tratamiento.

“Hubiera ido a la luna si era necesario para que me atendieran”, declaró.

Combustible vegetal biocombustible Tracción a sangre Jorge Gómez Barata
















TRANSPORTES VEGETARIANOS
Jorge Gómez Barata

Los que creen haber descubierto la piedra filosofal al introducir los biocombustibles, no hacen otra cosa que recrear el pasado.
Durante la mayor parte de la historia de todas las civilizaciones, la agricultura aportó toda la energía necesaria para el transporte, el laboreo de los campos, la industria e incluso la guerra: pasto, heno, alfalfa, maíz y otras gramíneas y leguminosas, alimentaron a caballos y bueyes que tiraban de arados, cañones, coches, carretones, diligencias carretas, tranvías e incluso de embarcaciones.
Con bueyes, caballos, mulos, asnos, camellos, llamas, elefantes y perros, se transportaban los pasajeros y las cargas, se araba la tierra, se acarreaban las materias primas y, mediante sillas de postas dotadas de magníficos corceles y experimentados jinetes, se realizaban las comunicaciones postales, incluso internacionales. Ninguno comía petróleo.
A lomos de caballo y con carros tirados por ellos se realizaron las Cruzadas y las invasiones de occidente a oriente y viceversa. La tecnología progresó en función de los animales. Se crearon arados y cosechadoras eficientes, se diseñaron sillas, arreos y arneses para facilitar la monta, la carga y el tiro y, en las guerras las piezas de artillería eran arrastradas por animales.
Cuando la tierra, mediante cultivos y pastos naturales proporcionaban la energía, la necesidad de alimentar a las bestias de trabajo, lejos de competir con la producción de alimentos para los seres humanos, la promocionaba. Hombres y animales comparten gustos y necesidades comunes por ciertos cereales y granos.
El hecho de que durante milenios el hombre compartiera con nobles bestias su actividad económica e importantes momentos de su vida, llevó a que caballos y bueyes fueran altamente apreciados, incluso las personas humildes que no podían disponer de establos, les hacían espacio en el hogar.
Si bien en los países pobres los animales de monta, tiro y carga conservan significación económica, la modernidad los ha relegado. Algunos, como el caballo, han encontrado espacios en el deporte, la recreación y en la cultura de pueblos que como los de México, algunas regiones de los Estados Unidos y Europa, Argentina y otros le prodigan cuidados y comparten con ellos muchos buenos momentos.
El descubrimiento del petróleo y sus magnificas propiedades, la creación de capacidades para refinarlo y producir gasolina y la invención del motor de combustión interna, lo hicieron todo más fácil y económico. Al iniciar aquel curso maravilloso, al parecer nadie se percató que las reservas de petróleo eran finitas y se trataba de un material no renovable.
Llegado al punto en que las predicciones y advertencias se tornan peligros concretos, se mira a la tierra y se le pide lo que ahora probablemente no pueda dar. Antes era la tecnología y no los caprichos la que imponía los límites. Se podía entrenar un caballo para que corriera más pero no para que volara. Enfebrecida, la humanidad se habituó a vivir a velocidades supersónicas y se adaptó a ritmos que ahora comienzan a parecer absurdos.
Es seguro que de continuar los consumos dictados por estilos de vida derrochadores e irracionales, el petróleo se terminará; lo que nadie puede asegurar es que la tierra sea capaz de producir los sustitutos en las cantidades que se demandan.
Puede ocurrir que los poderosos que gobiernan el planeta impongan los biocombustibles como opción para mantener en circulación mil millones de automóviles, utilizar un alumbrado que en un 70 por ciento es ocioso y emplear equipos derrochadores. Tal vez el remedio sea peor que la enfermedad.
En cuanto a la nostalgia por los automóviles, debe recordarse lo fácil que resultó prescindir de los caballos que tiraban de carros y eran montados 1500 años antes de Jesucristo, mientras los autos apenas han servido en los últimos 100 años.

Asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán Argentina mata a sus jóvenes Sandra Russo















Santillán y Kosteki por Sandra Russo
Habría que vivir sus vidas para saber de qué se trata. Habría que ponerse en sus pieles para entender de qué hablan. Habría que soportar en el propio pecho tanta desolación, tanto luto, tanto fastidio. Por más que a uno lo alienten nociones bienintencionadas, no es así, como la de ellos, la vida que le ha tocado vivir.
Calefacción, prepaga, escuela, heladera, cena, libros, buen vino, techo, esperanza, fin de semana, auto, taxi, supermercado, cine, teléfono, mail, regalo, radiografía, entretenimiento, televisión, aliento, sueldo, planes, abrigo, antibiótico, en fin, son miles las palabras de las que ellos han sido expulsados y que, con más o menos suerte, todavía sostienen la manera en la que millones de argentinos se piensan a sí mismos.
Otros millones no. Desde que Darío Santillán y Maximiliano Kosteki fueron asesinados, las mismas cámaras de televisión y las mismas cámaras fotográficas a través de las cuales se desvertebró la nueva historia oficial que ya estaba en marcha -la misma que ahora desde el gobierno niegan, dejando colgar la duda: ¿ será
verdad que están indignados con la conducta policial, o se indignan, en realidad, por el descuido policial de dejarse fotografiar y filmar mientras mataban? -, se internaron en los lugares de los que ellos, Santillán y Kosteki, llegaron al puente
Pueyrredón, en esos barrios siempre esfumados en la neblina del invierno, en esos barrios de invierno permanente.
Allí, en esos paisajes arrasados, en esos escenarios de posguerra en los que los
derrotados del sistema se supone que solamente deben sobrevivir apechugando, las vidas de Santillán y Kosteki volvieron a hablar.
Uno, Kosteki, habló de ladrillos para reemplazar las chapas que dejan colar el frío insoportable, de su trabajo voluntario haciendo esos ladrillos, de un horno de cerámica, su más lucida pertenencia, donado para hacer esos ladrillos, de dibujos sobre papeles baratos, de un universo imaginario en el que vivió ese chico hasta sus 22 años y que por cierto fue más generoso y más deseable que lo real:
había ángeles, banderas, manos abiertas.
En el universo de Kosteki también hubo y hay una madre de un temple escalofriante, que no se ha permitido hablar de la muerte de su hijo como algo personal: esa mujer es consciente de que el mayor dolor de su vida es un dolor
político.
El otro, Santillán, lo que dejó fue un gesto cuya medida excede nuestra capacidad de reflejos, un gesto que desborda nuestra moral de pequeña burguesía ya desacomodada. Escuchar zumbar las balas y detenerse ante alguien que muere, pedir auxilio para ese alguien que muere, tomarle la mano a quien muere y exponerse a ser acribillado, morir así, es algo para lo que nadie se prepara.
Nadie puede asegurar de sí mismo esa reacción. Es en todo caso una
circunstancia atroz la que se impone, y es, en este caso, la hombría de bien inmedible de ese chico la que quedará latiendo en la memoria colectiva.
No se trató solamente de un comisario inspector fusilando a un piquetero. La visión de Santillán intentando socorrer a Kosteki, la visión de su espanto interrumpido por el escopetazo que recibió en la espalda, la visión de su cuerpo ya herido retorciéndose en el piso, la visión de su mano extendida hacia ese policía que por toda respuesta lo sacudió con asco, la visión de la sonrisa del otro policía acomodando el cuerpo de Kosteki, la visión del comisario palpando de armas a Santillán ya inerte, los ojos de Santillán ya casi ido pero aún allí, incomprendiendo todo ese horror, ese mal encarnado, fue mucho más que un documento para abortar la incipiente y canalla versión oficial.
Esos grandes detalles de esta historia relatan, nada menos, quién es quién.

Maten a Fidel Castro ordenó Kennedy y la CIA EEUU contra Cuba


















Contrato mafioso en contra de Fidel

Miércoles, 27 de Junio de 2007

Un informe desclasificado de la agencia de inteligencia de EE.UU. describe el primer intento de matar a Castro.

El primer intento de asesinar a Fidel fue en 1960.

"El objetivo de la misión es Fidel Castro." Así comienza el informe de la CIA que relata, casi sin censuras, el primer intento de asesinato del gobierno estadounidense contra el entonces joven revolucionario y que ayer fue desclasificado junto con otros cientos de documentos secretos. Las llamadas joyas de la familia, publicadas en internet ( http://www.gwu.edu/nsarchiv), describen las operaciones ilegales que realizó la agencia de inteligencia estadounidense entre 1950 y los primeros años de la década del setenta. La confesiones van desde la vigilancia de periodistas, activistas negros y estudiantes norteamericanos, hasta la detención ilegal y la tortura –"interrogatorio hostil", según los agentes de la CIA– de un desertor de la KGB.

El complot contra Castro contó con todos los elementos de una buena novela de espías: mentiras, traiciones, mafias e ilegalidades. Corría el año 1960. El gobierno de John F. Kennedy seguía sin entender cómo un grupo de jóvenes guerrilleros habían pasado de controlar una porción de la selva cubana a manejar toda la isla. Preocupados e inquietos, los agentes de la CIA empezaron a buscar una solución. Su respuesta llegó cuando Robert Maheu, un agente de la agencia, introdujo el nombre de Johnny Roselli, un hombre al que el diario The Washington Post más tarde identificaría como Filipo Sacco, el jefe de las operaciones cubanas de la mafia. A su vez, Roselli contactó al segundo hombre de la misión, Sam Gold. Gold también era un alias. Su verdadero nombre era Momo Salvatore Giancana, el jefe de la mafia en Chicago, y, según sostiene la CIA, el sucesor de Al Capone.

El plan de la agencia de inteligencia era aprovechar los contactos que los dos gangsters mantenían todavía en la isla. Según uno de los documentos desclasificados, se les debía hacer creer que el gobierno estadounidense no sabía nada del plan, que en realidad estaba promocionado por los intereses económicos norteamericanos que se habían visto perjudicados con el ascenso de Castro y del socialismo en Cuba. Se les pagaría 150 mil dólares cuando la misión estuviera cumplida. Ni Roselli ni Gold aceptaron el dinero.

Sólo faltaba el arma y el asesino. Gold convenció al resto de que la forma más discreta de hacerlo sería mezclando unas pastillas envenenadas en la comida o la bebida del líder cubano. El hombre designado para hacerlo fue Juan Orta, un oficial cubano, que venía recibiendo dinero de los empresarios del juego de azar –los grandes perjudicados con los cierres de los casinos de La Habana–. Las píldoras llegaron a manos de Orta, quien después de varios intentos pidió ser retirado de la misión. En su lugar recomendó a un miembro de la Junta Cubana en el exilio, el doctor An-thony Verona. El adinerado anticastrista puso a disposición su dinero para volver a empezar. Desafortunadamente para él, la aplastante derrota militar de los cubano-estadounidenses en Bahía de Cochinos, en abril de 1961, puso un fin –provisorio– a los planes de la CIA.

Para Tom Blanton, director de los Archivos de Seguridad Nacional, un organismo dependiente de la Universidad George Washington y especializado en la investigación de documentos desclasificados, el reconocimiento de este tipo de operación ilegal es todo un avance. "Es lo mismo que si los altos cargos de la CIA hubiesen ido al confesionario a pedir perdón por sus pecados", sostuvo. La agencia de inteligencia más famosa del mundo tuvo un largo rato en el confesionario ayer.

En las casi 700 páginas desclasificadas, la agencia también reconoció que abrió todas las cartas que fueron enviadas o que provenían de China durante los primeros años de los cincuenta. A fines de los sesenta, siguiendo una lógica similar, interceptó las llamadas de ciudadanos estadounidenses a Rusia y vigiló a los grupos defensores de los derechos de los negros en Estados Unidos, especialmente sus contactos con las organizaciones radicales en el Caribe. Además, hizo públicas las operaciones de espionaje dirigidas a periodistas. La CIA estaba especialmente interesada en aquellos que citaban fuentes gubernamentales. Así fue como pincharon teléfonos y siguieron durante años a periodistas de los principales medios estadounidenses, e identificaron a sus fuentes en la Casa Blanca, el Capitolio, la Justicia e, incluso, la CIA. La operación llegaba hasta el entonces ministro de Justicia, Robert Kennedy.

Un caso al que se le da casi tanta importancia en los documentos como al intento de asesinato contra Castro es al del desertor de la KGB Yuri Ivanovich Nosenko. Como en las películas de la Guerra Fría, Nosenko, harto de las limitaciones del socialismo soviético, decidió entregarse al gobierno estadounidense y abrazar el american way of life. Pero no contó con la naturaleza desconfiada de los espías, incluso los de los países democráticos. No bien entró al país, la CIA lo llevó a una cárcel especialmente construida para él en un lugar aún hoy desconocido. Allí lo sometieron a una serie de "interrogatorios hostiles" durante más de tres años hasta que se dieron cuenta de que no tenía nada que confesar. Lo dejaron en libertad, le dieron un alias y una casa. "Terminó siendo uno de los desertores más valiosos que tuvo la agencia", señala uno de los documentos.

Estado Palestino Suhail Hani Daher Akel Ocupación Israelí 40 años Mar del Plata Israel no quiere la paz














Mar del Plata, Miércoles 6 de junio de 2007

Diálogo con Suhail Hani Daher Akel a 40 años de ocupación de Palestina

"Israel no quiere la paz" dijo el ex embajador palestino en Argentina
El ex diplomático del Estado Palestino, considera que su país ha puesto "voluntad" haciendo "concesiones dolorosas". Pero que Israel, "una potencia expansionista y colonialista", quiere "tener hostilidades con sus vecinos".

"Israel no quiere la paz" dijo categórico el embajador Suhail Hani Daher Akel ayer, día en que se cumplieron 40 años de ocupación de territorio palestino por parte de Israel.
Akel fue el responsable de instalar la primera oficina palestina en Argentina y su más alto representante hasta mediados del año pasado.


El diplomático estuvo Ayer en Mar del Plata invitado por la agrupación estudiantil Cauces de la Facultad de Ingeniería, para brindar una charla sobre este conflicto, que se inició primero en 1947 cuando las Naciones Unidas autorizaron a Israel a instalarse en un sector del territorio Palestino y que recrudeció en 1967 cuando Israel ocupó mayor cantidad de territorio del designado, incluyendo la capital, Jerusalén.

Akel, se considera a si mismo y a su pueblo "víctima del expansionismo de Israel, de los azotes israelíes, de la limpieza étnica de las fuerzas israelíes contra la población civil palestina, los asesinatos selectivos y del muro de apartheid, que hoy supera los 720 kilómetros cuando nuestra línea verde que es supuestamente la línea fronteriza de 1967 es de apenas 356 kilómetros".

El diplomático aseguró en diálogo con este medio que Israel no solo quiere tener su territorio, sino que "quiere Jerusalén, Palestina y quiere tener el resto de los países árabes" porque, según definió "es una potencia expansionista, colonialista".
Akel, es uno de los tantos palestinos exiliados de Jerusalén cuando era apenas un niño y a la que pudo volver una sola vez, en 1995. "Hoy Jerusalén, nuestra capital, está totalmente amurallada y los palestinos no tenemos derecho de entrar" dijo.

"Israel hace alegatos sobre Jerusalén que no tienen nada que ver, la historia de Jerusalén no les pertenece. Hablan de 3.000 años de historia judía en Jerusalén, cuando nosotros tenemos 5.500 años de historia palestina en Jerusalén, fundamos a Jerusalén" aseguró recordando que "los hebreos entraron a Jerusalén, 20 años antes de Cristo".

Pero más allá de la cuestión histórica y de los textos bíblicos, aseguró que "según la resolución de las Naciones Unidas de la partición de palestina -para la creación del Estado de Israel- Jerusalén iba a estar dentro del territorio árabe Palestino, muy lejos de la frontera de Israel y como ciudad internacionalizada", agregando que Israel no sólo "ocupó un territorio mayor" del designado sino que "ocupó también el sector occidental de Jerusalén y la consideraron ciudad indivisible, capital de Israel". Si bien la ONU "refutó" esta decisión, le exigió el retiro y pidió a sus países miembro tener su sede diplomática en Tel Aviv "Israel, que nació de la probeta de la ONU nunca cumplió ninguna de sus resoluciones".

Akel lamentó que los cambios de gobierno que se dieron en Israel no contribuyan a generar el diálogo entre ambos países. "Además de estar sometidos a la ocupación israelí estamos sometidos a la democracia israelí. Cada vez que Israel tiene que tomar un compromiso de los que asume internacionalmente, con nosotros o cada vez que la situación se le pone difícil le resulta más fácil cambiar de gobierno. Viene un nuevo gobierno que desconoce absolutamente todo lo que hizo, firmó prometió el gobierno anterior y comienza una nueva etapa con el mismo estilo de ocupación y sometimiento", definió.

En ese contexto recordó que Barak "tuvo en sus manos el visto bueno para llegar a un acuerdo" -incluso la recordada reunión en Camp David con Bill Clinton y Yasser Arafat- pero no se animó porque Israel no es un país que ama la paz, quiere estar en guerra". Más adelante, Akel, que ha estudiado ciencias políticas, sociología y ceremonial, aseveró que el problema entre Israel y Palestina no tiene nada que ver con religiones. "Se minimiza el conflicto diciendo que son luchas fratricidas religiosas, pero no es un conflicto religioso. Históricamente en Palestina vivieron las tres religiones monoteístas que nacieron allí -judía, cristiana y musulmana- en paz; hasta principios del siglo pasado los judíos vivían en Palestina como parte de nuestro pueblo porque el judío que nace en Palestina es palestino, al igual que el judío que nace en Argentina es argentino". En ese sentido consideró que en este conflicto "no se pone en juego la religión sino la identidad de las personas".

Akel también habló del controvertido tema del terrorismo, con el que es común que los palestinos sean identificados, señalando que "nosotros enfrentamos a los israelíes con nuestra voluntad, con la piedra de nuestros hijos, con armas caseras, simples y sencillas y nos enfrentamos a un robot preparado para matar, a F16, a blindados, a un poder militar que es uno de los principales internacionalmente, con la sencilla voluntad de ser libres", asegurando que las mismas Naciones Unidas dice que "los pueblos deben hacer lo necesario para poner fin al dominio extranjero, incluso llegar a tomar las armas".

De todas formas aseguró que "obviamente no queremos que mueran ni más palestinos ni más israelíes, queremos definitivamente lograr un entendimiento y por eso hicimos nuestras concesiones dolorosas, como reconocer al estado de Israel con mayor cantidad de territorio, aceptar un acuerdo sobre Jerusalén, restituir un estado Palestino con el 22 por ciento del territorio histórico de Palestina. Hemos puesto mucha voluntad".