Militante Rojo Once del mediodía, en la juguetería “Mordor Toys” situada en Rojas 129 casi esquina Yerbal del Barrio de Caballito en la ciudad de Buenos Aires beso a una Irene resignada y salgo vestido como un “Papá Noel” llamando la atención de vecinos y transeúntes, por el altavoz que llevo colgado en bandolera. Sostengo en mano un atado hecho a tres tramos de caña de pescar unidas a un pasacalle enrollado. A paso vivo e indiferente a los gritos con los que me llaman (soy bastante sordo) niños, jóvenes y jóvenes de alma ¡ “Papá Noel”! animados y sorprendidos de verme. Bajé las escaleras de la estación Primer Junta y ya en el vagón del subterráneo entregué la primera de las dos mil fotocopias que llevaba a la dama que era compañera de asiento. La mujer comenzó a leer, comenzé a plegar las copias de la carta (tamaño oficio) en donde “San Nicolás” le escribe al Presidente Kirchner para que él a su vez lo haga con los 5 Héroes Cubanos prisioneros del imperio, dándoles fuerza, buenos deseos, o sea un subliminal apoyo político . Plegaba y cada tanto miraba a mis compañeros ocasionales de viaje. Ninguno intentó saltar por las ventanillas, pero estaban eso sí un poco incómodos por la situación. Comencé como en un baile a “cabecearlos”, uno a uno, levantando mi mano con un volante y aceptaron cada uno el ofrecimiento y vinieron hasta mi asiento. (tiene sus ventajas ser jovato). Fue como el “vagón de la lectura” el cincuenta por ciento de los pasajeros enfrascados en curiosear la carta. En estación Plaza de Mayo bajé, llegue a la superficie y más precisamente hasta la reja que rodea la Pirámide, para apoyar mi equipaje fuí rodeado en el acto por un grupo de policías, el oficial a cargo aceptó mi saludo pero me interrogó sobre mi presencia y vestimenta. Expliqué que venía a llamar la atención del pueblo sobre la injusticia cometida y la cercanía del nuevo juicio a los 5 antiterroristas, pues nuestra prensa no cumplía su función a cabalidad. El ropaje rojo se lo atribuí naturalmente a las Fiestas Navideñas. (Tendría que haber aprovechado y denunciar el robo de mi trineo). Ellos no entendían nada, pues nombré a los 5 con total naturalidad y como extranjeros en EEUU. Repreguntó el oficial confundiéndose cada vez más: ¿para que manifestar si ni siquiera eran argentinos? (no había dicho que eran cubanos todavía, pues esa es la frutilla del postre). Bueno, la frutilla cayó pesada y pasando a otro item preguntó si estaría unos treinta minutos. Aclaré que me quedaba hasta la caída del sol, por motivos de visibilidad de la protesta. No festejó. Explicó que no podía colgar ningun cartel (como el que suponía yo llevaba en el paquete) de la reja que rodea el sagrado sitio que comparten la Pirámide de Mayo de 1810 y las cenizas de nuestra recordada, querida, admirable y jamás olvidada Azucena Villaflor fundadora de las “Madres de Plaza de Mayo”. Mi insistencia provocó consultas vía celular y la respuesta me autorizó a poner el cartel “sobre el piso en forma horizontal” junto a la misma reja. Imaginé una cuestión de Policía Geométrica, vertical no se puede, horizontal sí (ojalá nunca lo apliquen al sexo, sino los jóvenes ¿que harían en los zaguanes?)
Ante la superioridad numérica visible de los uniformados y el buen funcionar de su logística me “amilané!, (no tiene nada que ver con milanesa), pero si tenía los huevos fritos por el calor en el subte y la media hora bajo Febo cenital, mediando con las fuerzas del orden. “Aflojé” lo que se dice, con tal de que se fueran y me dejaran comenzar a repartir la copia de la carta al Presidente del doctor Borocotó. Juré y perjuré que no colgaría el cartel. Pidieron datos personales, los dí y entregué a cada uno un ejemplar de la carta en la que figura nº de documento, mi domicilio, teléfono y mail (tendría que haber puesto la huella de mi pulgar con tinta de sello, manifestando que no se firmar, pero no me avivé y ya es tarde). Se retiraron a unos 60 mts y aproveché para armar la caña de pescar (3.20 mts) en la que ya traía convenientemente atada la gran bandera cubana sobre la que está impreso el rostro del Guerrillero Heroico “Ernesto Che Guevara” gran argentino olvidado (ex profeso) por la historia oficial de mi Patria. Extendí sobre el sagrado piso de la Plaza el pasacalle con los nombres de Antonio, Fernando, Gerardo, Ramón y René que pide en grandes letras rojas su libertad. Chaubloqueo y Museo Che Guevara lo firman. De ahí en más fue todo imitar a una roja roca con barba blanca plantada ondeando su bandera, en el medio del torrente de transeúntes que cruzan de a cientos por minuto la plaza en diferentes direcciones, todos acelerados, saliendo de sus oficinas, ministerios, bancos, para almorzar en quince minutos y volver al yugo. Todos se asombraban, muchos no aceptaban la hoja de papel (algunos vestían uniforme) y miraban el piso disgustadísimos ó atemorizados. Unos diez mascullaron en diferentes momentos su indignación por ver la enseña patria martiana en nuestra Plaza Mayor. ¡Pobres! no saben ú olvidan que José Martí (cubano), fue además del poeta mayor de América nuestro Cónsul argentino en Nueva York. En realidad la culpable es la prensa, la radio y la televisión argentinas, que jamás nos explican estas históricas verdades, de hecho en las siete horas que cumplí mi monoprotesta en ése lugar en “horas pico” no hubo un solo periodista argentino ni de la CNN, que se acercara a investigar esa insólita postal de una corte de turistas chilenos, uruguayos, bolivianos, peruanos, colombianos, canadienses, australianos, estadounidenses, italianos, españoles, alemanes, suecos, japoneses, portorriqueños, neozelandeses, cordobeses, jujeños, santiagueños, puntanos, que guardaban respetuoso turno (sin hacer cola, ni pagar) para fotografiarse con “Papá Noel Comunista” como me bautizaron repetidamente algunos que fueron pasando durante la jornada. El sol ayudó y por eso todos me tenían menos odio porque imaginaban la “sensación térmica” que el zurdo tarado este estaría viviendo dentro de su “iglú rojo” que más bien parecía un horno microondas trabado que no se detenía. Todos recibieron una explicación, fuera en castellano ó en inglés sobre la situación de los presos cubanos, turistas de habla inglesa se beneficiaron con un folleto en ese idioma muy claro y explícito sobre la situación legal que lucía los rostros de los cinco. Los demás se llevaron la carta de Papá Noel al Presidente, en ella iba el mail del Museo Che Guevara y Chaubloqueo. Seguramente tendremos noticias desde muchas partes del mundo. Les pedí a muchos que me envíen las fotos que tomaban, hasta este momento no puedo enviarles con esto una a vos que lees, pero tal vez lo haga en el futuro. Eran las dos de la tarde y un redoblar de tambores por la Avenida de Mayo preanunció a quinientos hombres y mujeres con chalecos amarillos, eran los obreros de las industrias lácteas (Parmalat etc.) a los que se les adeuda cuatro meses de sueldo. Me solidaricé con ellos, aproveché para colgar prolijamente en forma vertical el cartel por los cinco, y tome la decisión de defenderlos y ser un aliado en un probable enfrentamiento con los cientos de policías con chaleco naranja, uyyy, chaleco naranja y yo de rojo, el uniforme mío no me ayudará si hay lío. Pero los lecheros se portaron bien y defraudaron a los ansiosos defensores del orden que alineados detrás de las gruesas vallas metálicas azules que dividen las dos Plazas de Mayo los vigilaban. Todos se acomodaron bajo los diferentes y escasos árboles y se sentaron. Una hora disfrutaron del calor (a la sombra) y del espectáculo de ese bondadoso viejecito de rojo que hacía flamear la bandera cubana y el rostro del Che Guevara. Luego se retiraron por Diagonal Sur en dirección al monumento del genocida que nos dejó sin indios (Julio Roca). Los cientos de policías los siguieron eran los rojos (que no eran comunistas) tras los amarillos (que tampoco eran chinos). Los niños me llenaron de besos y miradas tiernísimas (que nunca recibí de mis cinco hijos), me agradecieron los regalos que recibieron en Navidad, hubo muchos también que me venían a saludar pero traían cajas de cartón vacías en las manos, y mientras conversábamos las plegaban para que ocupen poco lugar y acumular muchas para la venta por kilo que permite alimentar con algo a la familia. Otros niñitos “futuros artistas” tenían en lugar de cartón, tres pelotas cada uno en la mano con la que practican juegos malabares en el medio de las avenidas, cuando el semáforo se pone rojo y obtienen moneditas de los conductores, más alguna puteada y miles de mudas maldiciones. Estos y aquellos querían saber que tenía yo dentro de mi roja bolsa y ahí recordé que a Demián, mi hijo mayor a quien pedí prestado el traje pues trabajó de Papá Noel en el Shopping de Caballito (entreteniendo a los niños de la clase pudiente a los que guardias de seguridad muy eficientes protegen evitando que los cartoneritos y niños malabaristas ingresen a esas “Sagradas Catedrales del Consumo”) le había sobrado media bolsa de golosinas de su trabajo. Fue una fiesta repartirlos y luego tuve de cliente consuetudinario y puntual a otro humilde niñito que había presenciado la escena de lejos y cada media hora volvía a presentarse solicitando un repuesto del dulce, que ya se le había derretido en la boca. Al rato comencé a perfeccionar mi accionar y ya entregaba con más facilidad las hojas mientras voceaba felicitaciones por el nuevo año, el viento hacía flamear al rubí, a las cinco franjas y a la estrella y el rostro del Che parecía haber adquirido una movilidad singular que atrapaba a todos los lentes de las cámaras de foto de los turistas y a los de los teléfonos celulares que son a la vez cámara de foto y la envían en el acto a sus contactos. Telefónica española no entenderá todavía porqué en esa zona el consumo de tarifas se elevó particularmente entre las 12 y las 19 horas de ése miércoles. Abrazado para la instantánea por niñas ó niños deficientes, besado por criaturas afectadas por cáncer terminal (rapaditas) ó varoncitos de 4 añitos (sin padre) verdades dolorosas de las que me enteré por boca ó silencio de parientes desolados, agradecí que mi profusa transpiración disimulara mis lágrimas y la enorme y blanca barba ocultara el rictus de amargura en mi boca. Allí el “advogado” brasileño Homero Junger Mafra me dio su tarjeta comentándome (mientras su mujer nos fotografiaba) que en su pagina web figura el pedido “Liberen a los Cinco”. MERCOSUR del amor a Cuba y su Revolución , eso es lo que somos. Un norteamericano mayor aceptó fotografiarnos con la cámara de las dos fans jujeñas que me gané. Fui ganando experiencia y si venía una familia extranjera o nó, al niño de 7 años le pedía me sostuviera la bandera cosa que no hacía, sino que comenzaba a flamearla desesperado por la oportunidad, sin saber de quien era el rostro impreso. Su hermanita de 5 años aceptaba sostenerme la campana de bronce, pero por supuesto comenzaba a hacerla sonar como si hubiera un incendio, los transeúntes venían y recibían felicitaciones y copias de la carta. Mi premio a los niños era un caramelo y una frase “estudien mucho”, “quieran a sus hermanitos y a sus padres” aunque cuando miraba la cara de algunos de los padres, se me ocurría que tendría que hacer las frases más cortas. Una joven chilena me dijo solidarias y fraternales frases que volvieron a confirmarme, que por bajo la Cordillera de los Andes tenemos vasos comunicantes que jamás gobierno alguno podrá romper. Luego llegaron ellos, fue como ver un espejo y un vaticinio, los de siempre los olvidados argentinos, los viejos. Para colmo al frente de los trescientos jubilados venía un camioncito con altavoces, parecía una procesión y por el calor reinante andaríamos entre uno y otro infierno de los del Dante. Eso sí esta Comedia no era “divina” oir los justos reclamos de estos mayores a quienes se debería honrar, deprimía a pesar de la valentía que demostraban con sus dichos y hechos. Me acerqué al que hablaba por micrófono y tocándole el hombro hice que dejara de hablar, me miró, lo besé y ahí nomás le dije: ¡Hola Juan, soy Toto!. Mi ex vecino comunista atinó a repetir mi apodo sin separar la boca del micrófono y toda la Plaza de Mayo supo de mi identidad, que ya no quedaba “protegida”. Fue lindo cantar el Himno Nacional con todos ellos, pero a la hora y media se fueron, menos mal a esa edad solo los viejos cubanos toleran semejante sol.
No sabía como hacer para entregar el original de mi carta a Casa de Gobierno, estaba a solo 80 mts. pero dejar el cartel solo y la bandera era un riesgo. Dios existe y apareció disfrazado de Agustín Farina, joven antiguo colaborador del museo, quien durante media hora me cubrió las espaldas con su guitarra, su voz y sus canciones cubanas, allí junto al cartel de los cinco. Tomé cédula de identidad, y marché cruzándome con el cambio de guardia de los Granaderos de nuestro General San Martín, que se dirigían hacia la Catedral donde reposan los restos del Libertador de Sable Corvo. Juro que la gente me miraba más a mí, no es que yo marchara con más gallardía, es que los seres humanos tienden a compadecer al minusválido. Llegué a la Casa Presidencial y fui hasta la casilla de la policía, ubicada en el extremo de la doble valla metálica azul de seguridad que eternamente la rodea. Los policías de guardia, quisieron saber todo así que fueron 10 minutos de clase magistral sobre heroicidad cubana, corrupción y terrorismo miamense e indignación argentina ante la injusticia. (recuerdo hace meses cuando me presenté en Cancillería al policía de guardia y le manifesté que pasaba a protestar. El guardia dijo: Ya lo conozco a ud, ¿están presos todavía esos muchachos?). Los guardias de la rosada telefonearon y vinieron sus jefes, quienes a su vez volvieron a consultar y la orden (de arriba) fue que Papá Noel no podía ingresar, (temerían, por el traje y por ser el Día de los Santos Inocentes, una broma de las que se acostumbra gastar en mi país) que recibirían la carta 2 funcionarios que vinieron para verme y luego volvieron con la copia sellada. Afortunadamente no fuí baleado allí por esos custodios en razón de que, el accidente que también casi me cuesta la vida me había ocurrido minutos antes, junto a la Pirámide. Es que en casa colgué de mi cuello un grueso bolso plástico con cierre en el que coloqué marcadores, una navaja, mis llaves de la casa, documento de identidad, cinta scotch, una navaja sevillana, hilo de nylon, etc, pero además una batería de dos kilos de peso de 12 voltios para hacer funcionar el altavoz sin las pilas que son caras. Un día antes había oido por radio que una mujer vestida como yo, al contacto con una vela ardió y quedó gravemente quemada. Pensé “a mi no me va a pasar”, pero la batería tiene mucho más poder que 20 velas. En un momento dado de mi pecho, pues allí colgaba el bolso comenzó a salir un intenso y profuso humo blanco, nieve no era, por lo que desesperado arranqué la solapa del traje y tironée los cables que estaban quemándose. De no haberlo hecho rápido hubiera ardido al mejor estilo “bonzo”. Pues barba, bigotes, gorro, chaqueta, pantalón y las botas negras más el almohadón que rellenaba mi “panza” eran de nylon bien combustible. El sol, mi calor corporal, el nylon, todo empapado en transpiración, el bolso grueso de plástico y el mal aislamiento de los cables nuevos provocaron el cortocircuito en el que fuí afortunado. Hubiera preferido (de poder elegir), quemarme allí un cuarenta por ciento de mi pobre estructura física y no que el humo hubiera comenzado a salir de repente, cuando hacía mi planteo a los policías en la Casa de Gobierno. Imagino que simultáneamente los cuatro representantes del orden hubieran desenfundado sus armas y al mejor estilo de los bobbies londinenses que balearon al brasileño, yo hubiera quedado disfrazado de “gruyere” colorado. ¿Quién pudiera reprocharle luego a ellos algo parecido a gatillo fácil? Declararían haber creído que yo era un fanático musulmán que pretendía inmolarse al mejor estilo de la Jihad Islámica. No sé si me hubieran aceptado en el Paraíso que tienen los árabes, dicen que están las Huríes, que son señoritas que hacen de todo, (quiero decir que son cultas como las Geishas). Pero no me quiero morir aunque mis 63 picnics todos en el Rosedal, ya me tienen un poco aburrido. Por de pronto, la próxima vez llevaré mi tarjeta de OSECAC (jubilado) y un pequeño matafuego, claro, rojo por supuesto. Imagino a Champa en mi velorio intercambiando sentidas y cómplices miradas con Fany Edelman. Eso sí el obituario en el diario Propuesta, seguro que iba a ser chiquitito. Mientras tanto esos quince ó 20 minutos fueron un continuo alboroto de turistas por fotografiar a ese viejo rojo, plantado ante Casa de Gobierno, debatiendo con policías. Algún turista al pasar me saludó con la mano, les había recomendado visitar el Museo Casa de Gobierno minutos antes junto a la Pirámide. Volví hacia la Pirámide y unos 30 policías a diferentes distancias jocosos sugerían ¿y mí regalo Papá Noel? Cosa que me hacía recular, entregarles una copia de la carta y aclarar que ellos la habían pedido como obsequio. Durante las siete horas bajo el sol, que me dejaron asado y quemado temí en todo momento, no a la policía de uniforme ni de civil, ni a la gendarmería, sino a que otro tipo vestido de Papá Noel se me acercara y que los dos frente a frente levantáramos nuestras manos hasta alcanzar la postiza barba del otro para arrancárlas simultáneamente y llevarnos la gran sorpresa de nuestras vidas, ¡ambos teníamos un clon y no lo sabíamos!.
¿Mamá, porqué regalaste al mellizo en el año 1943?
Con mucho cariño, respeto y compromiso para los Cinco cubanos y los otros once millones de héroes. Eladio González (Toto) director
28 de diciembre de 2005.
jueves, 26 de abril de 2007
Showman - Actor - Bailarín - Sonidista - Presentador - Profesor de Danzas - Organizador de eventos - Mago ¡¡ Llame YA !!
SHOWMAN
Demián Rafael González
Profesor de danzas-Actor-Bailarín
Animador - Mago - sonidista
Presentador - Organizador de eventos.
Tel: 4903-3285 Tel/fax
Cel : 15-6568-0767
demianrafael@yahoo.com.ar
Demián Rafael González
Profesor de danzas-Actor-Bailarín
Animador - Mago - sonidista
Presentador - Organizador de eventos.
Tel: 4903-3285 Tel/fax
Cel : 15-6568-0767
demianrafael@yahoo.com.ar
Juramento hipocrático ¿ ó HIPOCRITA ?
Fidel y Chávez que son médicos de almas, médicos de pueblos, diagnostican con acierto las graves enfermedades del mundo en que vivimos y han dado la receta: Luchar
DISCURSO DEL COMPAÑERO CARLOS LAGE DÁVILA EN EL ACTO DE GRADUACIÓN DE MÉDICOS VENEZOLANOS COMO ESPECIALISTAS EN MEDICINA GENERAL INTEGRAL. CARACAS, 10 DE ABRIL DEL 2007
Querido y respetado Presidente Hugo Chávez
Autoridades del Gobierno Bolivariano
Médicos y Médicas que se gradúan como especialistas en Medicina General Integral
Compatriotas aquí presentes en representación de los miles de médicos cubanos que tienen el privilegio y el honor de vivir y trabajar junto al heroico y fraternal pueblo venezolano
Compañeras y compañeros:
La Revolución Bolivariana gradúa hoy 1013 médicos en la especialidad de Medicina General Integral, cuyo espíritu y compromiso hemos apreciado en las palabras y los rostros de ustedes. Nuestras felicitaciones en nombre de los cubanos y de Fidel.
Las médicas y los médicos que aquí se gradúan como especialistas, han tenido un programa de formación de rigor basado en la educación, en el trabajo, con dedicación exclusiva a aprender. La enseñanza ha sido tutorial. Participaron como tutores 1420 especialistas cubanos de Medicina General Integral.
Durante estos 2 años y medio, médicas y médicos venezolanos y cubanos han laborado juntos haciendo realidad la Misión Barrio Adentro, fortaleciendo los lazos de amistad y hermandad que unen a nuestros pueblos.
Se ha enseñado por unos y aprendido por otros en los Consultorios Populares, en los Centros Diagnósticos Integrales, en las Salas de Rehabilitación Integral, en los Centros de Alta Tecnología y en los Hospitales estatales. Cada graduado ha pasado la prueba de tres períodos docentes cada uno de 10 meses con evaluaciones continuas y un ejercicio estatal final para vencer los contenidos.
Numerosas actividades han desarrollado: identificaron los principales problemas de salud que afectan a las comunidades; se vincularon con facilitadores en las actividades docentes del premédico del programa nacional de formación de Medicina Integral Comunitaria y participaron activamente en la organización de las comunidades a través de los Comités de Salud.
A este programa que se inició en agosto del 2004 se suman además 916 jóvenes venezolanos que estudian actualmente la especialidad de Medicina General Integral en los consultorios populares de Barrio Adentro entre los que se encuentran 118 graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina, de ellos 19 trabajan hoy en tierras bolivianas ayudando a combatir las consecuencias de las inundaciones sufridas por ese hermano país.
La Especialidad de Medicina General Integral, ideada y desarrollada por Fidel desde los primeros años de la década del 80 permite una concepción integral de atención al ser humano en su relación con el ambiente y la comunidad. Cada uno de ustedes ya tiene las habilidades y el conocimiento para atender lo mismo a un niño, que a una mujer, que a un anciano. La especialidad que ustedes han alcanzado, permite dar solución al 90 por ciento de las enfermedades o dolencias que aquejan a los seres humanos.
Se gradúan con la convicción de estar comprometidos con su pueblo, con los necesitados de esta América nuestra y con todos aquellos hombres, mujeres y niños que requieran de servicios de salud en el mundo.
Hoy ustedes se gradúan como especialistas pero, no culminan sus estudios. Un médico ha de ser un estudiante eterno y más aún, la vida es un proceso permanente de educación y transformación y todo ser humano va aprendiendo, cambiando y si se lo propone, mejorando hasta el último latir.
Qué extraordinario privilegio el de un médico, aliviar el dolor, salvar vidas, conocer a los seres humanos, inspirar confianza, sembrar valores, alentar el espíritu.
Un médico revolucionario es aquel para el cual un enfermo no es un cliente, sino un paciente, un enfermo, no es su modo de vivir, sino su razón de vivir. Un médico revolucionario no gana dinero, gana vidas.
Un médico revolucionario es también un educador, educador en los mejores hábitos de vida, educador moral y social, educador en el ejemplo de su propia vida revolucionaria.
El médico es el profesional con más capacidad para transformar la conducta de sus semejantes. La ética es la virtud de la que cada mañana debe hacerse acompañar todo el que es médico. No la abandonen un solo minuto. Ser médico exige un corazón sensible para sentir propio el dolor de otros y fuerte para soportarlo.
El médico ha de preferir la solidaridad al egoísmo, la entrega a la desidia, la justicia al abuso, la felicidad ajena a la riqueza propia. Mientras más se consagren al trabajo, más disfrutarán el descanso, mientras más quieran a cualquier ser humano, más querrán a sus padres y a sus hijos, y más los querrán ellos a ustedes. No pierdan una sola oportunidad de hacer algo por alguien.
En el mundo capitalista se especula cínicamente con las necesidades humanas, y las leyes del mercado manipulan con el dolor de los pueblos.
Ser médico revolucionario es arrojar la costra de egoísmo y de valores inútiles que lastran la vida y no permiten ascender hacia la esperanza de los pueblos.
El médico Ernesto Guevara, en medio de la selva boliviana, escribió que "ser revolucionario es el escalón más alto de la especie humana", y también podríamos decir en honor a aquel médico sanador de males sociales, que ser médico en una Revolución es el escalón más alto de la especie revolucionaria.
Aún bloqueados sin acceso al 50% de los nuevos medicamentos que se producen en el mundo porque los fabrican empresas norteamericanas, Cuba ha alcanzado los mejores indicadores de salud de América Latina. La mortalidad infantil en Cuba es 5,3 por cada mil nacidos vivos; en América Latina: 26, cinco veces mayor. En menores de 5 años 7,1 en Cuba, en América Latina 31. La esperanza de vida al nacer en Cuba es de 77 años, en América Latina y el Caribe 72. La mortalidad materna 49,4 por 100 mil, en Cuba y en América Latina 94,7, casi el doble.
En Cuba tenemos 63 médicos y 80 enfermeras por 10 mil habitantes y en América Latina 18 médicos y 8 enfermeras.
¿Es un milagro ? No, es la consecuencia de una voluntad política, es el fruto de una Revolución, una prueba de lo que puede hacerse sin neoliberalismo, sin obedecer leyes ciegas del mercado, sin entregar las riquezas a las transnacionales, sin cumplir las órdenes del Fondo Monetario Internacional, o de Washington.
La mejor medicina para un pueblo es la Revolución, porque es el único camino para curar a la humanidad de todos sus males. Solo una Revolución puede sanar la grave enfermedad de la ignorancia, identificar con certeza el mal social y crear las condiciones para su solución definitiva.
Solo una Revolución puede hacer que todas aquellas cosas extraordinarias se transformen en cotidianas, que todo lo hasta ayer imposible, sea hoy posible.
Forma médicos y curarás personas. Forma médicos revolucionarios y salvarás pueblos.
La característica y la virtud principal de la medicina en una Revolución es que las personas no van al médico, sino que el médico va a las personas. Así es el médico revolucionario, no aquel que se sienta en la consulta a esperar por el paciente, sino aquel que va en busca del paciente, podríamos parafrasear con entero optimismo aquella famosa frase de Mahoma, y decir: Si el paciente no viene al médico, el médico irá al paciente.
Cuando damos salud a un ser humano a miles de kilómetros de la civilización, estamos acercando la Revolución al pueblo.
Estemos donde esté el dolor.
Poblemos cada rincón de nuestras Patrias, de América Latina y del mundo, de médicos cubanos y venezolanos, fruto de la lucha incansable, limpia, heroica, constante de nuestros pueblos.
Una Revolución genuina no avanza sola y sin ejercer la solidaridad, porque una Revolución no pertenece solo al país donde triunfa, una Revolución triunfa en el corazón de todos los revolucionarios del mundo que la sientan suya, y la abrazan como suya.
Martí dijo que la mejor medicina es la que precave y con el ejercicio de la especialidad de ustedes, se ejerce medicina martiana, porque nos adelantamos a los males y prevenimos las enfermedades.
Martí concibió al maestro ambulante y la Revolución Cubana y la Revolución Bolivariana lo crearon e hicieron más: crearon el médico ambulante, el caballero andante de la medicina, con o sin Rocinante, por los caminos de América.
Compañeras y compañeros:
La sociedad humana ha acumulado una inteligencia extraordinaria en todos los campos del saber. Viven hoy en un mismo tiempo histórico, muchos más científicos de lo que pudo reunir la civilización a lo largo de los siglos. La riqueza creada es más que suficiente para asegurar una vida saludable a los 6 mil millones de pobladores de este mundo. Comenzamos sin embargo a vivir en un milenio enfermo, donde la existencia humana está amenazada por guerras, enfermedades, cambios climáticos y por la perfidia de la potencia dominante.
Fidel y Chávez que son médicos de almas, médicos de pueblos, diagnostican con acierto, las graves enfermedades del mundo en que vivimos y han dado la receta: Luchar.
La única cura posible es que pongamos los infinitos recursos y conocimientos de que dispone el planeta al servicio de la humanidad, sin mezquinos intereses comerciales, ni egoísmos nacionales. En lograrlo estamos empeñados, venezolanos y cubanos y triunfaremos.
VIVA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA
VIVA LA REVOLUCIÓN CUBANA VIVA CHÁVEZ VIVA FIDEL
DISCURSO DEL COMPAÑERO CARLOS LAGE DÁVILA EN EL ACTO DE GRADUACIÓN DE MÉDICOS VENEZOLANOS COMO ESPECIALISTAS EN MEDICINA GENERAL INTEGRAL. CARACAS, 10 DE ABRIL DEL 2007
Querido y respetado Presidente Hugo Chávez
Autoridades del Gobierno Bolivariano
Médicos y Médicas que se gradúan como especialistas en Medicina General Integral
Compatriotas aquí presentes en representación de los miles de médicos cubanos que tienen el privilegio y el honor de vivir y trabajar junto al heroico y fraternal pueblo venezolano
Compañeras y compañeros:
La Revolución Bolivariana gradúa hoy 1013 médicos en la especialidad de Medicina General Integral, cuyo espíritu y compromiso hemos apreciado en las palabras y los rostros de ustedes. Nuestras felicitaciones en nombre de los cubanos y de Fidel.
Las médicas y los médicos que aquí se gradúan como especialistas, han tenido un programa de formación de rigor basado en la educación, en el trabajo, con dedicación exclusiva a aprender. La enseñanza ha sido tutorial. Participaron como tutores 1420 especialistas cubanos de Medicina General Integral.
Durante estos 2 años y medio, médicas y médicos venezolanos y cubanos han laborado juntos haciendo realidad la Misión Barrio Adentro, fortaleciendo los lazos de amistad y hermandad que unen a nuestros pueblos.
Se ha enseñado por unos y aprendido por otros en los Consultorios Populares, en los Centros Diagnósticos Integrales, en las Salas de Rehabilitación Integral, en los Centros de Alta Tecnología y en los Hospitales estatales. Cada graduado ha pasado la prueba de tres períodos docentes cada uno de 10 meses con evaluaciones continuas y un ejercicio estatal final para vencer los contenidos.
Numerosas actividades han desarrollado: identificaron los principales problemas de salud que afectan a las comunidades; se vincularon con facilitadores en las actividades docentes del premédico del programa nacional de formación de Medicina Integral Comunitaria y participaron activamente en la organización de las comunidades a través de los Comités de Salud.
A este programa que se inició en agosto del 2004 se suman además 916 jóvenes venezolanos que estudian actualmente la especialidad de Medicina General Integral en los consultorios populares de Barrio Adentro entre los que se encuentran 118 graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina, de ellos 19 trabajan hoy en tierras bolivianas ayudando a combatir las consecuencias de las inundaciones sufridas por ese hermano país.
La Especialidad de Medicina General Integral, ideada y desarrollada por Fidel desde los primeros años de la década del 80 permite una concepción integral de atención al ser humano en su relación con el ambiente y la comunidad. Cada uno de ustedes ya tiene las habilidades y el conocimiento para atender lo mismo a un niño, que a una mujer, que a un anciano. La especialidad que ustedes han alcanzado, permite dar solución al 90 por ciento de las enfermedades o dolencias que aquejan a los seres humanos.
Se gradúan con la convicción de estar comprometidos con su pueblo, con los necesitados de esta América nuestra y con todos aquellos hombres, mujeres y niños que requieran de servicios de salud en el mundo.
Hoy ustedes se gradúan como especialistas pero, no culminan sus estudios. Un médico ha de ser un estudiante eterno y más aún, la vida es un proceso permanente de educación y transformación y todo ser humano va aprendiendo, cambiando y si se lo propone, mejorando hasta el último latir.
Qué extraordinario privilegio el de un médico, aliviar el dolor, salvar vidas, conocer a los seres humanos, inspirar confianza, sembrar valores, alentar el espíritu.
Un médico revolucionario es aquel para el cual un enfermo no es un cliente, sino un paciente, un enfermo, no es su modo de vivir, sino su razón de vivir. Un médico revolucionario no gana dinero, gana vidas.
Un médico revolucionario es también un educador, educador en los mejores hábitos de vida, educador moral y social, educador en el ejemplo de su propia vida revolucionaria.
El médico es el profesional con más capacidad para transformar la conducta de sus semejantes. La ética es la virtud de la que cada mañana debe hacerse acompañar todo el que es médico. No la abandonen un solo minuto. Ser médico exige un corazón sensible para sentir propio el dolor de otros y fuerte para soportarlo.
El médico ha de preferir la solidaridad al egoísmo, la entrega a la desidia, la justicia al abuso, la felicidad ajena a la riqueza propia. Mientras más se consagren al trabajo, más disfrutarán el descanso, mientras más quieran a cualquier ser humano, más querrán a sus padres y a sus hijos, y más los querrán ellos a ustedes. No pierdan una sola oportunidad de hacer algo por alguien.
En el mundo capitalista se especula cínicamente con las necesidades humanas, y las leyes del mercado manipulan con el dolor de los pueblos.
Ser médico revolucionario es arrojar la costra de egoísmo y de valores inútiles que lastran la vida y no permiten ascender hacia la esperanza de los pueblos.
El médico Ernesto Guevara, en medio de la selva boliviana, escribió que "ser revolucionario es el escalón más alto de la especie humana", y también podríamos decir en honor a aquel médico sanador de males sociales, que ser médico en una Revolución es el escalón más alto de la especie revolucionaria.
Aún bloqueados sin acceso al 50% de los nuevos medicamentos que se producen en el mundo porque los fabrican empresas norteamericanas, Cuba ha alcanzado los mejores indicadores de salud de América Latina. La mortalidad infantil en Cuba es 5,3 por cada mil nacidos vivos; en América Latina: 26, cinco veces mayor. En menores de 5 años 7,1 en Cuba, en América Latina 31. La esperanza de vida al nacer en Cuba es de 77 años, en América Latina y el Caribe 72. La mortalidad materna 49,4 por 100 mil, en Cuba y en América Latina 94,7, casi el doble.
En Cuba tenemos 63 médicos y 80 enfermeras por 10 mil habitantes y en América Latina 18 médicos y 8 enfermeras.
¿Es un milagro ? No, es la consecuencia de una voluntad política, es el fruto de una Revolución, una prueba de lo que puede hacerse sin neoliberalismo, sin obedecer leyes ciegas del mercado, sin entregar las riquezas a las transnacionales, sin cumplir las órdenes del Fondo Monetario Internacional, o de Washington.
La mejor medicina para un pueblo es la Revolución, porque es el único camino para curar a la humanidad de todos sus males. Solo una Revolución puede sanar la grave enfermedad de la ignorancia, identificar con certeza el mal social y crear las condiciones para su solución definitiva.
Solo una Revolución puede hacer que todas aquellas cosas extraordinarias se transformen en cotidianas, que todo lo hasta ayer imposible, sea hoy posible.
Forma médicos y curarás personas. Forma médicos revolucionarios y salvarás pueblos.
La característica y la virtud principal de la medicina en una Revolución es que las personas no van al médico, sino que el médico va a las personas. Así es el médico revolucionario, no aquel que se sienta en la consulta a esperar por el paciente, sino aquel que va en busca del paciente, podríamos parafrasear con entero optimismo aquella famosa frase de Mahoma, y decir: Si el paciente no viene al médico, el médico irá al paciente.
Cuando damos salud a un ser humano a miles de kilómetros de la civilización, estamos acercando la Revolución al pueblo.
Estemos donde esté el dolor.
Poblemos cada rincón de nuestras Patrias, de América Latina y del mundo, de médicos cubanos y venezolanos, fruto de la lucha incansable, limpia, heroica, constante de nuestros pueblos.
Una Revolución genuina no avanza sola y sin ejercer la solidaridad, porque una Revolución no pertenece solo al país donde triunfa, una Revolución triunfa en el corazón de todos los revolucionarios del mundo que la sientan suya, y la abrazan como suya.
Martí dijo que la mejor medicina es la que precave y con el ejercicio de la especialidad de ustedes, se ejerce medicina martiana, porque nos adelantamos a los males y prevenimos las enfermedades.
Martí concibió al maestro ambulante y la Revolución Cubana y la Revolución Bolivariana lo crearon e hicieron más: crearon el médico ambulante, el caballero andante de la medicina, con o sin Rocinante, por los caminos de América.
Compañeras y compañeros:
La sociedad humana ha acumulado una inteligencia extraordinaria en todos los campos del saber. Viven hoy en un mismo tiempo histórico, muchos más científicos de lo que pudo reunir la civilización a lo largo de los siglos. La riqueza creada es más que suficiente para asegurar una vida saludable a los 6 mil millones de pobladores de este mundo. Comenzamos sin embargo a vivir en un milenio enfermo, donde la existencia humana está amenazada por guerras, enfermedades, cambios climáticos y por la perfidia de la potencia dominante.
Fidel y Chávez que son médicos de almas, médicos de pueblos, diagnostican con acierto, las graves enfermedades del mundo en que vivimos y han dado la receta: Luchar.
La única cura posible es que pongamos los infinitos recursos y conocimientos de que dispone el planeta al servicio de la humanidad, sin mezquinos intereses comerciales, ni egoísmos nacionales. En lograrlo estamos empeñados, venezolanos y cubanos y triunfaremos.
VIVA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA
VIVA LA REVOLUCIÓN CUBANA VIVA CHÁVEZ VIVA FIDEL
Buscado Luis Matías Suárez - GRACIAS
From: marta speroni To: Museo Che Guevara
Sent: Saturday, March 10, 2007 2:50 AM Subject: Búsqueda de persona, Toto
Toto. Estoy - a pedido de Aleida, la agente VILMA de Los Disidentes- buscando una persona para ella. ¿Nos podrás ayudar, por favor, con tus contactos? Te pego los datos que me pasó ella en una carta que le llegó. (Esta carta tiene 3 años) gracias Marta
--------------------------------------------------------------------------------
Me siento orgulloso 20 de octubre
Compañeros revolucionarios:
Mi nombre es Luís Matías Suárez, tengo 22 años y vivo en la ciudad de Buenos Aires. Hoy estoy en mi trabajo y buscando información sobre el estado de salud de nuestro comandante Fidel vine a dar con la nota sobre el heroico trabajo realizado por la compañera Aleida Godínez Soler publicado por el periódico de los trabajadores cubanos, y leo la narración de su vida y sus esfuerzos y estoy aquí llorando de alegría por tanta entrega desinteresada. Para mí que atiendo un comercio llorar es una situación algo incomoda por los clientes que tengo que seguir atendiendo cuando siento unas ganas enormes de gritarle a todo el mundo ¡¡¡ VIVA CUBA REVOLUCIONARIA!!! ¡¡¡VIVAN LOS IDEALES GUEVARISTAS Y EL PUEBLO REVOLUCIONARIO CUBANO!!!. Tal vez, después de 45 años de construcción de una sociedad mejor no sientan lo que yo estoy sintiendo en estos momentos o no crean justificada esta carta por algo tan común para ustedes y entre ustedes como la dignidad, pero les pido que se pongan en mi lugar de honda admiración hacia un pueblo de acero como el suyo. Mientras les escribo esta modesta carta que tal vez no lean, los diarios argentinos anuncian por ejemplo que en la ciudad de rosario que vio nacer al CHE murió hoy un criatura de 15 años de sobredosis por aspiración de pegamento, algo muy común en mi país. No quiero ni puedo porque debo seguir con mis tareas ahondar más en algo que creo dejé bastante claro: los amo y sólo espero que este mensaje le llegue a su merecedora destinataria que es Aleida. Espero que le digan que anhelo llevar una vida de lucha que merezca un abrazo de esa compañera y que lo único que me deja algo tranquilo en esta desesperación moral es saber que otro argentino hizo modestamente todo lo que pudo por amar a su hermoso pueblo: EL CHE. Si alguna vez Aleida llegara a venir a la Argentina me gustaría molestarla para poder darle un beso. Un abrazo rebelde, Luís.
Bueno si alguien ubica a Luis, que le diga que llame, ó que llame quien lo ubique y nos diga donde vive, etc.
Muchas gracias compañeros
Sent: Saturday, March 10, 2007 2:50 AM Subject: Búsqueda de persona, Toto
Toto. Estoy - a pedido de Aleida, la agente VILMA de Los Disidentes- buscando una persona para ella. ¿Nos podrás ayudar, por favor, con tus contactos? Te pego los datos que me pasó ella en una carta que le llegó. (Esta carta tiene 3 años) gracias Marta
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Me siento orgulloso 20 de octubre
Compañeros revolucionarios:
Mi nombre es Luís Matías Suárez, tengo 22 años y vivo en la ciudad de Buenos Aires. Hoy estoy en mi trabajo y buscando información sobre el estado de salud de nuestro comandante Fidel vine a dar con la nota sobre el heroico trabajo realizado por la compañera Aleida Godínez Soler publicado por el periódico de los trabajadores cubanos, y leo la narración de su vida y sus esfuerzos y estoy aquí llorando de alegría por tanta entrega desinteresada. Para mí que atiendo un comercio llorar es una situación algo incomoda por los clientes que tengo que seguir atendiendo cuando siento unas ganas enormes de gritarle a todo el mundo ¡¡¡ VIVA CUBA REVOLUCIONARIA!!! ¡¡¡VIVAN LOS IDEALES GUEVARISTAS Y EL PUEBLO REVOLUCIONARIO CUBANO!!!. Tal vez, después de 45 años de construcción de una sociedad mejor no sientan lo que yo estoy sintiendo en estos momentos o no crean justificada esta carta por algo tan común para ustedes y entre ustedes como la dignidad, pero les pido que se pongan en mi lugar de honda admiración hacia un pueblo de acero como el suyo. Mientras les escribo esta modesta carta que tal vez no lean, los diarios argentinos anuncian por ejemplo que en la ciudad de rosario que vio nacer al CHE murió hoy un criatura de 15 años de sobredosis por aspiración de pegamento, algo muy común en mi país. No quiero ni puedo porque debo seguir con mis tareas ahondar más en algo que creo dejé bastante claro: los amo y sólo espero que este mensaje le llegue a su merecedora destinataria que es Aleida. Espero que le digan que anhelo llevar una vida de lucha que merezca un abrazo de esa compañera y que lo único que me deja algo tranquilo en esta desesperación moral es saber que otro argentino hizo modestamente todo lo que pudo por amar a su hermoso pueblo: EL CHE. Si alguna vez Aleida llegara a venir a la Argentina me gustaría molestarla para poder darle un beso. Un abrazo rebelde, Luís.
Bueno si alguien ubica a Luis, que le diga que llame, ó que llame quien lo ubique y nos diga donde vive, etc.
Muchas gracias compañeros
martes, 24 de abril de 2007
Mil millones de seres humanos pasan HAMBRE.
HAMBRE: VERGÜENZA DE NUESTRO TIEMPO Jorge Gómez Barata
Quienes alguna vez miraron de frente a la pobreza coinciden en que su peor consecuencia es el hambre que debilita, enferma y humilla. Carecer de comida provoca dolores y angustias terribles, condena a los niños al raquitismo, los entristece y les impide desarrollar la inteligencia.
El hambre que golpea implacablemente a los más inocentes y vulnerables y avergüenza a padres y madres, no es para los países extremadamente pobres una referencia histórica ni un fenómeno circunstancial, propio de una etapa desafortunada, sino una herencia maldita, venida no saben de dónde y una constante que acompaña su existencia y la convierte en un calvario.
El hambre nunca viene sola, sino acompañada por las enfermedades y la ignorancia. Ella mata más personas en el Tercer Mundo que la malaria, el SIDA y la tuberculosis juntas. Compañeras suyas son también la opresión y el despotismo. Los países con más hambre tienen menos libertad. Nunca he escuchado a los países ricos, asociar la lucha por la democracia a la erradicación de la pobreza.
Aunque lo parezca, el hambre no es resultado de la maldad humana, sino de la irracionalidad de un orden social injusto. De hecho casi el 80 por ciento de los hambrientos viven en zonas rurales donde sobran las tierras aptas para la agricultura y la cría de animales y más del 60 por ciento son ciudadanos de países con excedentes de alimentos, algunos de ellos grandes exportadores: Brasil y Argentina son los peores ejemplos.
El fondo del problema es que los alimentos, tanto como la salud y la educación, están sometidos a las reglas de mercado en países donde el mercado no funciona, por el simple hecho de que no corre dinero. Según las reglas de la Organización Mundial del Comercio, los alimentos importados por los países africanos pagan más impuestos por el valor agregado que los chocolates suizos consumidos por los británicos.
Según estimados de la FAO, la cosecha de cereales del 2007 se incrementará en más del cuatro por ciento y puede llegar a 2 082 millones de toneladas. Eso no evitará que aumente el número de personas con hambre que pueda llegar al millardo. Más alimentos tampoco significa precios más bajos; al desviarse alrededor de 100 millones de toneladas de maíz y otras tantas de soja hacía la producción de biocombustibles, se disparan los precios de los piensos, y naturalmente, la carne, los lácteos y los huevos.
No discuto la capacidad del mercado para estimular la economía y promover el bienestar; no obstante habría que acotar que esa “mano invisible” funciona allí donde forma parte de un sistema coherente. El problema radica en que los pobres no tienen como ganar el dinero necesario para adquirir alimentos.
La producción de alimentos crece en todas partes menos en África que es donde más hambre existe. La inmensa mayoría de los 82 países de bajos ingreso y con déficit de alimentos y los 33 en situación de crisis alimentaría severa son africanos.
Como quiera que la necesidad y la demanda son categorías diferentes, la escasez de alimentos no implica mayores posibilidades de venderlos.
No existe ningún empresario interesado en invertir en la producción de alimentos en África, por la sencilla razón de que no tendría a quien vendérselos. Al no existir una demanda solvente, tampoco se desarrolla la producción.
Como consecuencia de semejante mal entendido histórico, países que apenas producen divisas deberán importar todos sus alimentos. Los esfuerzos de los donantes públicos y privados, las ONG, los grupos ciudadanos, las iglesias y las órdenes religiosas, no logran compensar la ineficacia del sistema.
En un mundo en el que miles de millones de personas adquieren conciencia de la necesidad de preservar el medio natural, se angustian por el calentamiento global, temen por la suerte de las ballenas, se interesan por la supervivencia de los escarabajos del desierto, cuidan amorosamente a sus mascotas y convierten la preservación de la biodiversidad en vademécum, 1000 millones de personas pasan hambre, de ellos 300 millones son niños, de los que 12 millones no sobrevivirán.
El hambre es un mentís a la condición humana y la evidencia de que algo muy importante anda mal y debe ser cambiado.
Quienes alguna vez miraron de frente a la pobreza coinciden en que su peor consecuencia es el hambre que debilita, enferma y humilla. Carecer de comida provoca dolores y angustias terribles, condena a los niños al raquitismo, los entristece y les impide desarrollar la inteligencia.
El hambre que golpea implacablemente a los más inocentes y vulnerables y avergüenza a padres y madres, no es para los países extremadamente pobres una referencia histórica ni un fenómeno circunstancial, propio de una etapa desafortunada, sino una herencia maldita, venida no saben de dónde y una constante que acompaña su existencia y la convierte en un calvario.
El hambre nunca viene sola, sino acompañada por las enfermedades y la ignorancia. Ella mata más personas en el Tercer Mundo que la malaria, el SIDA y la tuberculosis juntas. Compañeras suyas son también la opresión y el despotismo. Los países con más hambre tienen menos libertad. Nunca he escuchado a los países ricos, asociar la lucha por la democracia a la erradicación de la pobreza.
Aunque lo parezca, el hambre no es resultado de la maldad humana, sino de la irracionalidad de un orden social injusto. De hecho casi el 80 por ciento de los hambrientos viven en zonas rurales donde sobran las tierras aptas para la agricultura y la cría de animales y más del 60 por ciento son ciudadanos de países con excedentes de alimentos, algunos de ellos grandes exportadores: Brasil y Argentina son los peores ejemplos.
El fondo del problema es que los alimentos, tanto como la salud y la educación, están sometidos a las reglas de mercado en países donde el mercado no funciona, por el simple hecho de que no corre dinero. Según las reglas de la Organización Mundial del Comercio, los alimentos importados por los países africanos pagan más impuestos por el valor agregado que los chocolates suizos consumidos por los británicos.
Según estimados de la FAO, la cosecha de cereales del 2007 se incrementará en más del cuatro por ciento y puede llegar a 2 082 millones de toneladas. Eso no evitará que aumente el número de personas con hambre que pueda llegar al millardo. Más alimentos tampoco significa precios más bajos; al desviarse alrededor de 100 millones de toneladas de maíz y otras tantas de soja hacía la producción de biocombustibles, se disparan los precios de los piensos, y naturalmente, la carne, los lácteos y los huevos.
No discuto la capacidad del mercado para estimular la economía y promover el bienestar; no obstante habría que acotar que esa “mano invisible” funciona allí donde forma parte de un sistema coherente. El problema radica en que los pobres no tienen como ganar el dinero necesario para adquirir alimentos.
La producción de alimentos crece en todas partes menos en África que es donde más hambre existe. La inmensa mayoría de los 82 países de bajos ingreso y con déficit de alimentos y los 33 en situación de crisis alimentaría severa son africanos.
Como quiera que la necesidad y la demanda son categorías diferentes, la escasez de alimentos no implica mayores posibilidades de venderlos.
No existe ningún empresario interesado en invertir en la producción de alimentos en África, por la sencilla razón de que no tendría a quien vendérselos. Al no existir una demanda solvente, tampoco se desarrolla la producción.
Como consecuencia de semejante mal entendido histórico, países que apenas producen divisas deberán importar todos sus alimentos. Los esfuerzos de los donantes públicos y privados, las ONG, los grupos ciudadanos, las iglesias y las órdenes religiosas, no logran compensar la ineficacia del sistema.
En un mundo en el que miles de millones de personas adquieren conciencia de la necesidad de preservar el medio natural, se angustian por el calentamiento global, temen por la suerte de las ballenas, se interesan por la supervivencia de los escarabajos del desierto, cuidan amorosamente a sus mascotas y convierten la preservación de la biodiversidad en vademécum, 1000 millones de personas pasan hambre, de ellos 300 millones son niños, de los que 12 millones no sobrevivirán.
El hambre es un mentís a la condición humana y la evidencia de que algo muy importante anda mal y debe ser cambiado.
lunes, 23 de abril de 2007
A los Argentinos que Aman - Historia del Che
A LOS ARGENTINOS QUE AMAN
Por Froilán González y Adys Cupull
Ellos lo amaron, muchos también lo aman. Estuvieron junto a él desde su niñez, a su lado, aún los que no compartían sus ideales lo respetaban. Son millones los que luchan por multiplicar sus virtudes. Hay generaciones de argentinos, que como él, se opusieron a las injusticias en cualquier parte del mundo.
Ernesto Guevara de la Serna, es argentino como el que más y Ciudadano Cubano por Nacimiento, vio la luz por primera vez en la importante Ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. Vino desde allá, de la tierra de José de San Martín, donde se expanden las altas cumbres nevadas de los Andes, que comparte con Chile y Bolivia; donde el Aconcagua luce su corona de nieve y se juntan las aguas del Paraná y el Uruguay para formar el ancho estuario de La Plata. Es de las tierras de las pampas y del mate, desde donde retumban las voces de Martín Fierro y don Segundo Sombra, y se irradian al mundo los versos de Alfonsina Storni y la voz de Carlos Gardel, los tangos de Alfredo Lepera y G. Barbieri. Es de allá de donde crece el ceibo en cuyo racimo de flores rojas y brillantes, yace el símbolo de la Nación Argentina. La amó con el rojo apasionadamente de la vida, con las contradicciones de su tiempo que describió en cartas a sus padres y en el pensar de un continente integrado, unido, de la Mayúscula América como la llamó en sus recorridos desde las tierras del sur hacia el norte. Así se definió aquel 11 de diciembre de 1964, en la ONU, cuando dijo:
"He nacido en La Argentina; no es un secreto para nadie. Soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie..."
Con algunos testimonios publicados en nuestro libro "Recuerdos de Familia", cargados de profundo sentimiento filial, en el cual aparecen los relatos de sus familiares, con los que desarrolló una interesante comunicación a través de las correspondencias, mientras realizaba los viajes por Nuestra América.
Los grandes hombres son universales. Ellos, su pensamiento, su ideal de justicia, su filosofía pertenecen a la humanidad. En diferentes lugares lo califican como Ciudadano del Mundo.
Estimó más al compañero que lucha. Así lo expresó en carta a la española María del Rosario Guevara, cuando le señaló que si era capaz de temblar de indignación cada vez que se cometía una injusticia en el mundo, entonces, era su compañera, que es más que ser familia.
Sin embargo, tenía la costumbre de escribir a sus familiares, desde cualquier lugar, por muy apartado que estuviera, y casi nunca dejó carta sin responder. Buscaba y encontraba formas disímiles para ello: a través de las embajadas, de los amigos, o por el correo normal. Cuando era inconveniente porque peligraba su vida, firmar como Ernesto Guevara, utilizó ingeniosos seudónimos.
Su amiga y compañera de estudios Berta Gilda Infante, se refirió a como la distancia, para él, no significaba olvido; explicó que en agosto de 1958 un joven llegado desde Cuba la citó a un café, era Jorge Ricardo Massetti. Llegaba de la Sierra Maestra, le entregó una carta para Celia, la madre; y otra para ella, con el pedido especial de que le escribieran tanto como pudieran. La carta tenía uno de sus seudónimos Teté Calvache y varias direcciones en La Habana.
Su afectividad, lejos de endurecerse, escribió la amiga, se enriquecía, y pensaba con nostalgia en su tierra, en su madre, y en sus amigos. Consideraba la comunicación con la familia como un ineludible deber, era una de sus grandes virtudes.
El expedicionario del Granma, Alfonso Guillén Zelaya, acerca del Che recordó: "...había recibido una carta de mis padres en la que le solicitaban información sobre mí, ya que ellos mantenían relaciones de amistad desde su estancia en México. Al localizarme me echó una descarga tremenda, me censuró no haberles escrito en todo ese tiempo a mis padres. Me manifestó que los hijos no podían perder nunca la comunicación con sus familiares allegados. Aquel regaño, visto a treinta años después, lo recuerdo como una cosa bonita, aleccionadora, que dice mucho del amor que sentía el Che por los suyos ".
Continuaremos la publicación de varios testimonios seleccionados, que describen y relatan hechos acerca de Emestito, el joven Emesto, el doctor Ernesto Guevara de la Sema; y sobre el medio social y hogareño en el cual se forjó.
Desde Rosario, Misiones, Alta Gracia, Córdoba, la hacienda Santa Ana de Ireneo Portela, Buenos Aires: lugares donde creció y fue feliz junto a sus hermanos Roberto, Celia, Ana María y Juan Martín. Ernesto como lo llamaban entonces, se situará junto a su familia argentina, tal vez como aquel 7 de Julio de 1953, en que lo despedían en la Terminal del Ferrocarril General Belgrano en Buenos Aires; o el mismo día 17 de agosto de 1961, en Punta del Este, Uruguay, cuando juntos por última vez, se reunieron, entonces, con el Che, como representante del pueblo cubano en la Conferencia Interamericana del Consejo Económico y Social.
Por Froilán González y Adys Cupull
Ellos lo amaron, muchos también lo aman. Estuvieron junto a él desde su niñez, a su lado, aún los que no compartían sus ideales lo respetaban. Son millones los que luchan por multiplicar sus virtudes. Hay generaciones de argentinos, que como él, se opusieron a las injusticias en cualquier parte del mundo.
Ernesto Guevara de la Serna, es argentino como el que más y Ciudadano Cubano por Nacimiento, vio la luz por primera vez en la importante Ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. Vino desde allá, de la tierra de José de San Martín, donde se expanden las altas cumbres nevadas de los Andes, que comparte con Chile y Bolivia; donde el Aconcagua luce su corona de nieve y se juntan las aguas del Paraná y el Uruguay para formar el ancho estuario de La Plata. Es de las tierras de las pampas y del mate, desde donde retumban las voces de Martín Fierro y don Segundo Sombra, y se irradian al mundo los versos de Alfonsina Storni y la voz de Carlos Gardel, los tangos de Alfredo Lepera y G. Barbieri. Es de allá de donde crece el ceibo en cuyo racimo de flores rojas y brillantes, yace el símbolo de la Nación Argentina. La amó con el rojo apasionadamente de la vida, con las contradicciones de su tiempo que describió en cartas a sus padres y en el pensar de un continente integrado, unido, de la Mayúscula América como la llamó en sus recorridos desde las tierras del sur hacia el norte. Así se definió aquel 11 de diciembre de 1964, en la ONU, cuando dijo:
"He nacido en La Argentina; no es un secreto para nadie. Soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie..."
Con algunos testimonios publicados en nuestro libro "Recuerdos de Familia", cargados de profundo sentimiento filial, en el cual aparecen los relatos de sus familiares, con los que desarrolló una interesante comunicación a través de las correspondencias, mientras realizaba los viajes por Nuestra América.
Los grandes hombres son universales. Ellos, su pensamiento, su ideal de justicia, su filosofía pertenecen a la humanidad. En diferentes lugares lo califican como Ciudadano del Mundo.
Estimó más al compañero que lucha. Así lo expresó en carta a la española María del Rosario Guevara, cuando le señaló que si era capaz de temblar de indignación cada vez que se cometía una injusticia en el mundo, entonces, era su compañera, que es más que ser familia.
Sin embargo, tenía la costumbre de escribir a sus familiares, desde cualquier lugar, por muy apartado que estuviera, y casi nunca dejó carta sin responder. Buscaba y encontraba formas disímiles para ello: a través de las embajadas, de los amigos, o por el correo normal. Cuando era inconveniente porque peligraba su vida, firmar como Ernesto Guevara, utilizó ingeniosos seudónimos.
Su amiga y compañera de estudios Berta Gilda Infante, se refirió a como la distancia, para él, no significaba olvido; explicó que en agosto de 1958 un joven llegado desde Cuba la citó a un café, era Jorge Ricardo Massetti. Llegaba de la Sierra Maestra, le entregó una carta para Celia, la madre; y otra para ella, con el pedido especial de que le escribieran tanto como pudieran. La carta tenía uno de sus seudónimos Teté Calvache y varias direcciones en La Habana.
Su afectividad, lejos de endurecerse, escribió la amiga, se enriquecía, y pensaba con nostalgia en su tierra, en su madre, y en sus amigos. Consideraba la comunicación con la familia como un ineludible deber, era una de sus grandes virtudes.
El expedicionario del Granma, Alfonso Guillén Zelaya, acerca del Che recordó: "...había recibido una carta de mis padres en la que le solicitaban información sobre mí, ya que ellos mantenían relaciones de amistad desde su estancia en México. Al localizarme me echó una descarga tremenda, me censuró no haberles escrito en todo ese tiempo a mis padres. Me manifestó que los hijos no podían perder nunca la comunicación con sus familiares allegados. Aquel regaño, visto a treinta años después, lo recuerdo como una cosa bonita, aleccionadora, que dice mucho del amor que sentía el Che por los suyos ".
Continuaremos la publicación de varios testimonios seleccionados, que describen y relatan hechos acerca de Emestito, el joven Emesto, el doctor Ernesto Guevara de la Sema; y sobre el medio social y hogareño en el cual se forjó.
Desde Rosario, Misiones, Alta Gracia, Córdoba, la hacienda Santa Ana de Ireneo Portela, Buenos Aires: lugares donde creció y fue feliz junto a sus hermanos Roberto, Celia, Ana María y Juan Martín. Ernesto como lo llamaban entonces, se situará junto a su familia argentina, tal vez como aquel 7 de Julio de 1953, en que lo despedían en la Terminal del Ferrocarril General Belgrano en Buenos Aires; o el mismo día 17 de agosto de 1961, en Punta del Este, Uruguay, cuando juntos por última vez, se reunieron, entonces, con el Che, como representante del pueblo cubano en la Conferencia Interamericana del Consejo Económico y Social.
Juicio a los asesinos del Che Guevara
Proponen en Cuba crear un tribunal para enjuiciar a los asesinos del Che
M Sc. ALEJANDRO CASTAÑEDA MARQUEZ
En Cuba proponen crear un tribunal para enjuiciar moralmente a los autores intelectuales y materiales, a los encubridores, y a todos aquellos que estuvieron relacionados con el magnicidio de Ernesto Guevara de la Serna, el Che, legendario guerrillero argentino cubano, quien fuera ultimado, el 8 de octubre de 1967 en una escuelita del poblado de La Higuera en Bolivia, después de haber sido capturado por las tropas del ejército boliviano de entonces.
Froilán González Garcia y Adys Cupull Reyes, estudiosos de la vida y obra y autores de varios libros sobre el Che hicieron la propuesta de crear un tribunal para castigar moralmente, a aquellos que asesinaron al Che y que hoy andan por el mundo si haber pagado su crimen.
Lo anterior fue anunciado en la celebración del 15. aniversario de la Cátedra Honorífica que lleva su nombre, perteneciente a la casi sexagenaria Universidad de Oriente, la más prestigiosa casa de altos estudios del Oriente cubano.
"Se está falseando la historia, se quiere confundir al mundo y es un peligro que las nuevas generaciones no conozcan la verdad; se está difundiendo con mucha fuerza que ni la CIA ni el imperialismo tuvieron que ver con el asesinato, y nosotros hemos demostrado y aún tenemos documentos en nuestro poder que prueban que la orden de matar al Che vino de los Servicios de Inteligencia Bolivianos y norteamericanos, y es preciso denunciarlo al mundo", aseguró González García.
La propuesta hecha por los estudiosos del Che, busca involucrar a universidades, juristas, artistas, investigadores, a organizaciones sociales, políticas, humanitarias, a intelectuales, obreros, en fin, a hombres y mujeres de honor de todo el mundo, y ello necesitará del despliegue de un gran movimiento internacional.
"Será necesario convocar a especialistas en Derecho Humanitario, Derecho Internacional Privado; habrá que acudir a documentos y legislaciones de otros países como Bolivia, Uruguay y Argentina; habrá que revisar documentos para sustentar el enjuiciamiento con todas la de la ley", argumentó Froilán González, "y para ello contamos con todos los hombres y mujeres honestos del mundo, que quieran hacer justicia".
Una representación de compañeros que combatieron junto al Che en el Congo se encontraban presentes.
Los destacados intelectuales cubanos, propusieron a la Cátedra Honorífica Ernesto Che Guevara que lidere este movimiento internacional para que la verdad salga a la luz, como homenaje al 40. aniversario de aquellos acontecimientos.
EL encuentro, finalizó con una mesa redonda que trató temáticas sobre: Che, como arquetipo del hombre nuevo, la figura del Guerrillero Heroico en la poética de Nicolás Guillén, denominado en Cuba, el Poeta Nacional, y las ideas que manejó este incansable luchador respecto a la ciencia y la tecnología.
M Sc. ALEJANDRO CASTAÑEDA MARQUEZ
En Cuba proponen crear un tribunal para enjuiciar moralmente a los autores intelectuales y materiales, a los encubridores, y a todos aquellos que estuvieron relacionados con el magnicidio de Ernesto Guevara de la Serna, el Che, legendario guerrillero argentino cubano, quien fuera ultimado, el 8 de octubre de 1967 en una escuelita del poblado de La Higuera en Bolivia, después de haber sido capturado por las tropas del ejército boliviano de entonces.
Froilán González Garcia y Adys Cupull Reyes, estudiosos de la vida y obra y autores de varios libros sobre el Che hicieron la propuesta de crear un tribunal para castigar moralmente, a aquellos que asesinaron al Che y que hoy andan por el mundo si haber pagado su crimen.
Lo anterior fue anunciado en la celebración del 15. aniversario de la Cátedra Honorífica que lleva su nombre, perteneciente a la casi sexagenaria Universidad de Oriente, la más prestigiosa casa de altos estudios del Oriente cubano.
"Se está falseando la historia, se quiere confundir al mundo y es un peligro que las nuevas generaciones no conozcan la verdad; se está difundiendo con mucha fuerza que ni la CIA ni el imperialismo tuvieron que ver con el asesinato, y nosotros hemos demostrado y aún tenemos documentos en nuestro poder que prueban que la orden de matar al Che vino de los Servicios de Inteligencia Bolivianos y norteamericanos, y es preciso denunciarlo al mundo", aseguró González García.
La propuesta hecha por los estudiosos del Che, busca involucrar a universidades, juristas, artistas, investigadores, a organizaciones sociales, políticas, humanitarias, a intelectuales, obreros, en fin, a hombres y mujeres de honor de todo el mundo, y ello necesitará del despliegue de un gran movimiento internacional.
"Será necesario convocar a especialistas en Derecho Humanitario, Derecho Internacional Privado; habrá que acudir a documentos y legislaciones de otros países como Bolivia, Uruguay y Argentina; habrá que revisar documentos para sustentar el enjuiciamiento con todas la de la ley", argumentó Froilán González, "y para ello contamos con todos los hombres y mujeres honestos del mundo, que quieran hacer justicia".
Una representación de compañeros que combatieron junto al Che en el Congo se encontraban presentes.
Los destacados intelectuales cubanos, propusieron a la Cátedra Honorífica Ernesto Che Guevara que lidere este movimiento internacional para que la verdad salga a la luz, como homenaje al 40. aniversario de aquellos acontecimientos.
EL encuentro, finalizó con una mesa redonda que trató temáticas sobre: Che, como arquetipo del hombre nuevo, la figura del Guerrillero Heroico en la poética de Nicolás Guillén, denominado en Cuba, el Poeta Nacional, y las ideas que manejó este incansable luchador respecto a la ciencia y la tecnología.
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