miércoles, 19 de octubre de 2011

Niños cubanos actúan en Washington el preso Ramón y La Colmenita

En nombre de Graciela Ramirez
Miércoles, 19 de Octubre de 2011

La Colmenita en Washington:   Un martes para Ramón  19 Octubre 2011

Este martes La Colmenita partió temprano hacia la Escuela de Arte Duke Ellington en Washington. Fue un largo día de montaje y ensayo para dejar todo listo para la función del día siguiente, en esta prestigiosa institución.

Hoy fue Ramón… ¡Hablamos con los Cinco!

Como colofón de cinco días al hilo de sorpresa en sorpresa, este martes, después de haber montado y ensayado para la actuación de mañana en la Duke Ellington School of the Arts, ubicada en la celebre y lujosa localidad de Georgetown, donde han estudiado muchas de las luminarias del arte norteamericano. Recibimos también de absoluta sorpresa  ¡la llamada de Ramón!, y por primera vez (guajiros al fin) ponemos el altavoz y así oímos y hablamos todos.

Hoy fue el día de Ramón, y en esta ocasión con el teléfono en alta voz todos pudieron escuchar su voz y disfrutar de ese momento inolvidable. Una pequeña integrante del grupo le recitó a Ramón una carta de una de las hijas del Héroe, que ella misma menciona en "Abracadabra".

Lo primero, reconocer la risa estentorea de un cubano noble y bueno. ¡Quien asi rie no puede albergar maldad!, comentábamos después. Enseguida nos confiesa que está al tanto de todo lo que nos va pasando en esta gira, y nosotros le confesamos las muchas cosas que sobre él sabemos, a fuerza de preguntar y preguntarle a todos los que le han visto. Por ejemplo, conocemos de lo mucho que le gustan las latas de leche condensada, y de qué manera tan especial se las empina (carcajada Sonora de Ramón)…

Tambien de la vez que nuestro Embajador le obsequio una tableta de chocolate marca “Los Tres Mosqueteros” y esperó a que este se levantara y fuera al baño “para comerse - como le dijo después- por lo menos a seis o siete mosqueteros más” (otra carcajada mas sonora todavía) con la suspicacia inevitable: “¡Oyeme, y de dónde ustedes saben tanto, eh?!”, pero lo dice riendo, riendo a más no poder.

Su risa limpia y fuerte es de las que llenan el alma.

Una tarde en que conversamos mucho con el Embajador Jorge Bolaños, este nos contó cuánto le gustan a Ramón las novelas de aventuras y su predilección por Alejandro Dumas y “El Conde de Montecristo”. Hoy nos confesó al teléfono: “¡Cuánto me gustaría acompañar a La Colmenita en estas aventuras por todo el mundo que llevan el amor y la verdad!”

“Tú nos acompañas, Ramón; tú nos acompañas”, le recuerdan los niños, y Carolinita le canta, le canta bajito y tierno, y ese hombron grandotote suelta el primer:  ”Oye, que me van a hacer llorar”. Luego nos dice que supo que habíamos invitado a Rene a ver “Y sin embargo” en el cine dentro de poco, y nos encarga:  ”¡No dejen de guardarme un puesto a mí, eh!”

Nosotros para bromear con el hombre que ríe a carcajadas, le preguntamos: “… pero, bueno, Ramón, a ti ¿cuántos asientos te guardamos?” Se rie de la indirecta y nos dice: “Bueno, a mí tienen que guardarme unos cuantos” (ahí reímos todos como bobos), y el suaviza: “Sí, porque está mi mujer, mis hijas (ríe); yo tengo una familia muy numerosa”

Lilita le recita la carta de su hija cuando era muy pequeñita con el poema “Los Cuatro”, que le mandó a la cárcel. Ramón, el hombre grande y fuerte, el Campeón de Deportes en la prision de Jesup (en Georgia), como antes lo fue en la de Texas y en la de Kentucky, el que todos respetan y quieren, nos dice por segunda vez muy emocionado: -”Vamos, vamos que me van a hacer llorar…” Y nosotros que hace rato lo hacemos y ya casi no lo podemos disimular, le pasamos el teléfono a nuestro pequeño capitán, a Federico - el argentinito, el Che de este Granma-.y Federico sonriente le cuenta de cuánto lo queremos, de cuánto se le quiere en Cuba y en el mundo y Ramón le susurra: “Federico, yo te conozco y sé de ti. ¡Qué orgullo saludarte, mi’jo!” Y ahí le rogamos que guarde los pocos minutos de teléfono de que dispone para sus seres queridos, mientras le improvisamos a coro grande: “Ramón, ¡cuídate mucho, mucho, mucho!”, que nos sale directico del corazón.

Y cuando esta a punto de colgar, más fuerte que nunca sentimos que está todo el tiempo al lado nuestro, que está junto a sus hermanos, que tienen que regresar muy pronto a Cuba, que no es posible que la injusticia siga privándonos de oír las risas de estos hombres grandes y buenos con quienes hemos conversado como padres.

Antes de colgar, unas tres frases que hemos oído millones de veces, pero que en su voz serena y emocionada nos parecen nuevas, sus deseos de que vivan Fidel, Raul y la Revolución, y una profecía que nos regala y que guardamos hondo para el camino: “Ustedes, los niños de Cuba, son la garantía de que el futuro de la Patria y de la Revolución va a ser mucho mejor que lo que pudimos hacer nosotros”.

Ya se prepara La Colmenita para dejar Washington, llevándose hermosos recuerdos con ellos sobre todo haber podido hablar día tras día con cada uno de los Cinco Héroes.

Iraida Malberti, directora de televisión y la abeja reina de La Colmenita

El miércoles, el grupo parte hacia Nueva York con sus valijas llenas de amor.... La gira continúa

Carlos Alberto Cremata afina detalles de la obra