miércoles, 21 de noviembre de 2012


Celia Hart Santamaría, Irene Rosa Perpiñal Saad, Eladio González toto  Museo Che Guevara de CABA-llito

De: Celia Hart Santamaria [chart@cubarte.cult.cu]
Enviado: Sábado, 02 de Septiembre de 2006 01:10 p.m.
Para: Museo Che Guevara
Asunto: Re: sábado en Buenos Aires
 

Si hermanos mios.  Gracias. vamos a cuidar a fidel, y el sabe que "Dios” le esta pidiendo un aliento mas, para terminar de conocernos los que debemos hacerlo, para limar las asperezas que los sistemas corruptos e ingratos con el hombre nos han heredado, para ver si podemos salvarnos.

Chavez anuncia la republica socialista de Venezuela. Muchos se nos han despintado , pero otros comienzan a pintarse de nuevo.

Gracias por tus palabras y recuerda que la única frontera que reconozco es la del corazón. Por tanto...somos compatriotas.

Vuestra siempre. Puede que el año que entre vaya a Buenos Aires y ya compartiré con mi museo preferido

 
                                              Celia  Hart

 



Sent: Saturday, September 02, 2006 12:03 PM

Subject: sábado en Buenos Aires

comenzar un sàbado con una làgrima y el corazòn estrujado por tanta emoción, después de haber visto por todos los medios de difusiòn algo que tanto les duele: mostrar un Hombre, un gigante, un sabio bueno, un padre universal, y luego recibir tu verbo, Celia , tus pensamientos agitados al mundo y en el mundo estoy yo, que tanto los absorbo y me liberan  de tanta perversidad diseminada, de tanta ferocidad contaminada, digo me pertrecha de fuerza y me prepara para seguir esta lucha desigual que nos acecha y que CUBA maestra, nos enseña como sacàrsela de encima una y otra vez y avanzar con la frente en alto, impermeable a  los miserables de siempre. Te conocì en un lugar sagrado, un lugar  aùn con el aroma de tu querida madre, de tu inolvidable tio, de todos aquellos jóvenes,  gigantes del Moncada , una tardecita llegaste arrolladora, sonriente y muy cubana y ahí nomàs con Toto y los demàs nos empezamos a querer con esos cariños que vienen desde siempre, desde el olor, desde los sonidos de la vida vivida en miles de lugares donde nos revelaba una injusticia cometida o donde nos encantaba un acto de amor.  Lo que siguió es historia, nos cobija, nos arropa como una madre gigantesca y nos cuida para volver a nacer todos los dìas y volver a encontrarnos en el querido Museo de los Santamaria.  Gracias querida Celia, cuidennos  a Fidel.  ¡¡venceremos!!  

                                              Irene Rosa Perpiñal.