jueves, 23 de diciembre de 2010

ESMA dolores de parto estatua mujer originaria Zerneri

De: Ana María Salvador [mailto:salvadoranamaria@hotmail.com]
Enviado el: Jueves, 23 de Diciembre de 2010 10:59 a.m.
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Asunto: Dolores de parto en la ESMA


 

Dolores de parto en la ESMA Marcelo Valko

 

            Que el artista Andrés Zerneri comience a gestar el Monumento a la Mujer Originaria en ese espacio de dolor que constituye la ex ESMA, posee una significación sorprendente. El propósito es que ese monumento reemplace a la estatua ecuestre del general Julio Roca emplazada en la Diagonal Sur de la ciudad de Buenos Aires.

 

            El espacio físico del predio de la ex ESMA es el símbolo más contundente de lo que significó la última dictadura, ese enorme predio es el paradigma del genocidio perpetrado desde el Estado por Videla y Massera, allí llevaron detenidas a miles de personas para luego desaparecerlas. A raíz de ese espanto, ese espacio trágico, teñido de muerte, se convirtió en una Geografía Sagrada que no deja indemne a nadie que recorre sus instalaciones.

 

            Que en la ex ESMA se geste y produzca la estatua de la Mujer Originaria, que padeció lo inenarrable a manos del Ejercito alsina-roquista es lo mejor que podía sucederle al proyecto imaginado por Osvaldo Bayer. No hay casualidad, esto es mágico. Es un augurio. Es providencial que allí, donde se ocultó tanto dolor se transforme en el útero donde se construya la estatua, y por eso, posee una significación trascendente que va a terminar de consolidar para siempre el puente que une al concepto del indígena con el desaparecido. Indudablemente los indígenas que fueron invisibilizados fueron los primeros desaparecidos, por eso ese bronce va a ensamblar invisibles y desaparecidos, es un puente de luz que los va a fusionar sin confundirlos. Una invisible lo va a transitar para salir para siempre de la larga noche de horror. Va a ser increíble, tremendo.

 

            Zerneri ya comenzó a trabajar con esos dolores de parto. Pero lo interesante es que el escultor no oficiará como un partero en soledad. Cientos de miles de ciudadanos están colaborando, pujando llave a llave. Ya tenemos cuatro toneladas. Imaginen tan solo el día de ese nacimiento de fuego, cuando se abran los portones de la ESMA, esos mismos portones por donde ingresaron los falcón verdes y emerga como una recién nacida tras un dolor distinto, tras un dolor de parto la Mujer Originaria para refundar una Patria justa y fraterna, donde los criminales tengan cárcel y prontuarios y sus héroes, sus mejores hombres y mujeres: honor y visibilidad.