viernes, 4 de febrero de 2011

Locos asesinan congresales norteamericanos en antiguo México a 39

     Cuando no es suficiente decir, "Es un loco"                          

                                         Mumía Abú-Jamal

                                                         11/1/2011

     La reciente masacre en Tucson, Arizona, ha proyectado una luz muy desagradable sobre los Estados Unidos de Norteamérica en el siglo XXI. Sin embargo, lo que have singular a este evento no es que pasó, si no a quien le pasó. 

     Considere lo siguiente: si las víctimas hubieran sido personas comunes, en lugar de una miembro del Congreso y un juez, (entre otros), ¿sabría Usted el nombre del que disparó?  ¿No sería ésta nada más que una pasable noticia?

     Estos eventos ocurren en todo Estados Unidos, en un estado u otro, y a menos que hayan ocurrido en su vecindad, dudo que Usted recuerde el nombre del agresor.

     Me atrevo a decir que estos actos van a pasar más en el futuro.

     Y la fascinación de los medios de comunicación con el estado de la salud mental del acusado parece más motivada por la promoción de la buena salud mental de la audiencia que interesada con cualquier base real, fundamental de tal diagnóstico.

     Porque, habiendo leído varios artículos con citas del acusado, ellas no parecen tan locas como los medios sugieren. Tampoco es bueno describirlo, "contra el gobierno", porque con los promedios de aprobación del Congreso en los bajos 20s y 30s por ciento, la gran mayoría de los norteamericanos están, en cierto sentido, contra el gobierno!

     En verdad, este joven parece un "absolutista constitucional", o uno que lee literalmente la Constitución, y en consecuencia rechaza toda acción gubernamental o toda agencia que no está expresamente definida en este documento.

     Es fácil calificar al acusado como "loco solitario", como muchos ya lo han hecho, pero, ¿no que éso se debe determinar después de una investigación, y no antes?

     Muchos recordamos, (o leído) que se llamó "locos solitarios", a los responsables de la muerte del Presidente John F. Kennedy, y del Reverendo Doctor  Martin Luther King, Jr.  Incluso al responsible del bombardeo del Edificio Federal en Oklahoma.  Hoy en día, millones de gente dudan seriamente de las historias oficiales.

     Y ni hablar de la interminable controversia sobre el, 11 de Setiembre!

     En tiempos de serios trastornos económicos y de inestabilidad social, algunos ven el cambio como algo absolutamente amenazante y aterrorizador.

     Y no ayuda que a los políticos parece que les gusta encender (y atizar) tal descontento, en parte para salir en los titulares de las noticias, pero también para demonizar a sus oponentes.

     En el siglo XIX, el observador francés, Alexis de Tocqueville, describió a los partidos políticos norteamericanos como virtuales naciones en guerra unas contra otras. Hoy, más que antes, los partidos están en guerra --y soldados locos pueden ser las mejores armas.

     Como perros locos que comen pólvora, hombres locos pueden ser alimentados con palabras: como, traidor, izquierdista, violador o socialista.

     Ellos son como bombas; lo único que Usted tiene que hacer es señalarles el blanco.

--(c) '11maj

 

Traducción libre del inglés enviado por 

Fatirah Aziz, Litestar01@aol.com,

hecha en REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas.