miércoles, 23 de julio de 2014

Milagro 3 millones recuperaron la visión eran ciegos y Cuba les devolvió gratis la vista OMS Operación Milagro Chaubloqueo Museo Che Guevara

 

 

De: Sergio Ortiz [mailto:ortizserg@gmail.com]
Enviado el: sábado, 19 de julio de 2014 04:08 p.m.
Para: Coordinación
Asunto: Diez años de "Operación Milagro" y 3 millones recuperaron la visión

 

http://www.laarena.com.ar/opinion-_operacion_milagro___en_10_anos__3_millones_recuperaron_la_vision-118497-111.html

 

DIRECTORA DE LA OMS PONDERÓ A LA SALUD CUBANA

Diez años de “Operación Milagro” y 3 millones recuperaron la visión

 

Se cumplieron diez años de “Operación Milagro”, un programa cubano-venezolano para operar de la vista gratuitamente a quienes padecen cataratas y pterigium. La directora de la OMS estuvo en Cuba y colmó de elogios a la salud del país.

EMILIO MARÍN

 

Cuando los gobernantes son buenos, con mejores ideales y realizan campañas solidarias, se está cerca de grandes resultados. Y si los educadores o médicos, con esa clase de gobernantes, hacen sus trabajos con sensibilidad social, formados en el humanismo, es seguro que los resultados serán alcanzados.

La explicación sirve para entender “Operación Milagro”, un programa para operar gratis de cataratas y pterigium. En diciembre de 2004 Fidel Castro y Hugo Chávez fundaron la unidad bolivariana y la llamaron ALBA. En ese marco hubo colaboración recíproca: Venezuela suministraba petróleo a precios preferenciales a la isla bloqueada; y ésta colaboraba con los misiones sociales bolivarianas.

Entre aquéllas, la Misión Robinson, para combatir el analfabetismo con el método cubano “Yo sí puedo”. Educadores cubanos y venezolanos advirtieron un fenónemo entre sus alumnos mayores y muchos jóvenes. Estaban en las tinieblas del analfabetismo pero también en penumbra por falta de vista.

Esos educadores informaron a sus gobiernos y éstos, que no estaban entre los cerros y las nubes de Úbeda sino atentos a las necesidades de sus compatriotas, encararon lo que se conoció como “Operación Milagro”. El 10 de julio de 2004 se operó de cataratas en Cuba el primer paciente, venezolano, en forma religiosamente gratuita, como el país socialista concibe la salud. Cero negocio. Cero lucro. Cero capitalismo.

El cronista estuvo en junio de 2005 en La Habana en un Encuentro Internacional por la Verdad y la Justicia, y contra el Terrorismo. Y si bien la salud no era tema central, tomó nota en los discursos del presidente de Cuba y del titular del parlamento venezolano, Nicolás Maduro, de los primeros avances oftalmológicos. Los escuchó decir que en los siguientes años se iba a operar gratuitamente a millones de personas de Latinoamérica y pensó que quizás era un objetivo demasiado ambicioso.

Era una meta grandiosa y fue cumplida más que aceptablemente. Al llegar al décimo aniversario del programa se han operado gratuitamente 2.601.881 pacientes, que son ciudadanos de 34 países. O sea que se empezó por Venezuela y Cuba, pero luego se fue ampliando con ese sentido de solidaridad que los cubanos atribuyen al pensamiento de José Martí: “Patria es Humanidad”.

 

En muchas partes

La primera cirugía fue realizada en el Instituto Oftalmológico Cubano Ramón Pando Ferrer, de La Habana. El 13 de julio pasado hubo allí un acto de los profesionales y trabajadores de la salud donde se rindió homenaje a Fidel Castro y al hermano ya fallecido, Hugo Chávez.

La doctora Marcia Cobas, vice ministra del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), rememoró el comienzo del plan, una década atrás, hasta llegar al presente. Hay 14 naciones donde funcionan 43 centros oftalmológicos, y se cuenta con 55 posiciones quirúrgicas con 550 colaboradores. Contrastando, la doctora comparó que al triunfo de la Revolución sólo quedaron 38 oftalmólogos, porque muchos se fueron del país, y actualmente existen más de dos mil. Por eso el país está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre los dos primeros países del mundo con mayor cobertura de especialistas por habitantes (168 por cada millón de habitantes).

Si los programas de alfabetización mostraron la necesidad de que la gente tuviera ojos que ven, para poder leer y escribir, ambos programas derivaron en una tercera necesidad: más médicos. Y buena parte de los mismos, para los países beneficiados por el programa, podía surtirse de la Escuela Latinoamericana de Medicina, ELAM, que había nacido tiempo antes por decisión de Castro de ayudar a los países a los que se había asistido con sus médicos tras el paso de huracanes en el Caribe.

Desde su creación, la ELAM ha graduado a unos 15.000 profesionales, mal que les pese a parte de las corporaciones médicas y de sus cámaras empresariales de Argentina y otros países. Estas hostilizaron y en parte siguen haciéndolo a esa creación cubana diciendo que “sus graduados no son médicos”.

El cronista guarda el recorte del 05-11-2006 de El Liberal de Santiago del Estero, con declaraciones de ese tipo del Dr. Ernesto Ferrer, titular de Consejo Argentino de Oftalmología (CAO), que decía representar a 4.200 profesionales.

La vida pasó por encima de estos médicos-empresarios que sufren de la peor ceguera: esa que no les permite ver las necesidades de la gente más humilde, sin recursos ni cobertura de salud y sin los 400 dólares que según Ferrer costaba en ese momento la operación en sus consultorios de CAO.

 

En Cuba, Bolivia y Córdoba

Los primeros pacientes argentinos operados en Cuba aprovecharon el viaje de regreso del avión fletado por Chávez y Fidel para la Cumbre de los Pueblos paralela a la V Cumbre de las Américas, donde fue sepultado el proyecto del ALCA, en Mar del Plata.

Como en 2006 llegó al gobierno Evo Morales, en Bolivia, hubo mejores condiciones para instalar en el sur de ese país, en Villazón y Yacuiba, clínicas oftalmológicas para bolivianos y también pacientes argentinos. A éstos, sobre todo los del NOA y NEA, les era mucho más fácil llegar al sur boliviano que al aeropuerto José Martí.

Había que seguir operando afuera, por la resistencia de la corporación médica local y de las autoridades. El entonces ministro de salud del gobierno de Néstor Kirchner, Ginés González García, había dicho que metería preso a los médicos cubanos que operaran de cataratas en el país.

La vida siempre va presentando alternativas, cuando se lucha por un mundo mejor y aparecen presidentes como Castro, Chávez y Morales. En 2007 la cancillería argentina destrabó el obstáculo legal para los médicos argentinos recibidos en la ELAM, otorgando validez a sus títulos.

A partir de 2002, en Córdoba los trabajadores de la Clínica Junín, privada y quebrada, la rescataron como “Cooperativa Junín Salud” y fueron poniéndola en buenas condiciones. Se produjo el empalme virtuoso de “Operación Milagro” con esa cooperativa de Salud. Y el 8 de octubre de 2009 se inauguró allí, en el tercer piso del establecimiento, la Clínica Oftalmológica Dr Ernesto Guevara. El ojo clínico y político de los cubanos habían puesto foco en esta ciudad por dos motivos centrales (además de contar con una clínica cooperativa): la ciudad está en el centro del vasto territorio y quedaría a mano para más argentinos. Y era el lugar, en rigor Alta Gracia, donde más tiempo había vivido el Che.

El 10 de julio pasado el director médico de la Clínica Dr Guevara, Ricardo Hernández; la vicedirectora Lucía Coronel (hija de desaparecidos, graduada en ELAM) y Claudia Camba, presidenta de la fundación UMMEP, trazaron un balance referido a los argentinos. En Cuba se habían operado más de 600 compatriotas, en las clínicas de Bolivia más de 36.000 y en Córdoba hasta ese momento 4.351. Aproximadamente 45.000 argentinos de bajos recursos se beneficiaron de este programa extraordinario y gratuito.

Ya es hora que el gobierno nacional, provincial y municipal pongan recursos financieros y equipos para sostenerlo.

 

Elogios de Chan

En el décimo aniversario de “Milagro” estuvo en La Habana la directora general de la OMS, Margaret Chan. Es china pero no maoísta de pura cepa; se doctoró en Ontario, Canadá, y fue funcionaria en Hong Kong.

Además de reunirse con el ministro de Salud Pública, Roberto Morales, visitó el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) y el Centro de Inmunología Molecular. Era su tercera visita y estaba muy feliz. “Siempre que vengo aprendo algo nuevo acerca de los científicos, de los trabajadores de la salud cubanos”, dijo.

La experta dio una conferencia donde subrayó que las mayores causas de muerte no son hoy las enfermedades infecciosas sino las crónicas no transmisibles. Y al hablar del cáncer, puntualizó: “la FDA, (Autoridad Reguladora de Drogas y Alimentos, de EE UU), aprobó 12 terapias para el tratamiento del cáncer, y 11 de dichos tratamientos cuestan 100 mil dólares por persona al año. ¿Cuántos países o individuos pueden pagar ese precio?”.

Cuba tiene desde 2011 una vacuna contra el cáncer de pulmón y por eso la jefa del organismo sanitario mundial felicitó a los científicos e investigadores cubanos “por su compromiso con la solidaridad, con el mejoramiento de la salud del pueblo y por las grandes investigaciones y desarrollo que han alcanzado en el tratamiento de las enfermedades crónicas no transmisibles, así como en el tratamiento del cáncer. El fruto de esta ardua labor beneficiará a muchas personas en todo el mundo”.

Mortalidad infantil del 4,2 por mil nacidos vivos, tasa de mortalidad materna de 21 por 100 mil partos, vacuna contra el cáncer de fumadores, casi tres millones de operados de la vista, 50.000 profesionales ayudando en 65 naciones, entre ellos 25.000 médicos, etc. Los operados, cuando recuperaban la vista, decían “es un milagro” y de allí el nombre del programa. Sí. Son los “milagros” del socialismo cubano y la revolución bolivariana. Del “castrismo” y el “chavismo”, según el lenguaje del Miami Herald, “La Nación” y Clarín.

 



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Sergio Ortiz
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