jueves, 6 de noviembre de 2014

Alberto Granado Jimenez cordobés amigo del Che Guevara en Mataderos leprologo fundador Escuela de Medicina de Santiago de Cuba Museo Che Guevara Nelson Castro

Sent: Friday, August 27, 2004 11:33 PM
Subject: un argentino que siente y sabe decir lo que siente

Al Museo de los Corrales de Mataderos CABA.
Estimada y apreciable Sara Vinocur es un placer poder saludarla y agradecerle su ejecutividad en la carrera por mantener a la cultura argentina, compitiendo ante tanta lluvia de basura externa.

Lo nuestro es lo mejor (para nosotros, por supuesto, es lo que realmente nos puede ser útil, hacernos crecer) y usted con los demás que no tengo el gusto de conocer, son quienes se desloman, desalman y desesperan por brindarnos lo que nos pertenece y deberíamos disfrutar espontánea y gratuitamente, como el aire.  Aquí va una semblanza de la que espero algo le sea útil.  Mi saludo y agradecimiento. Toto.

Prontuario de   Alberto Granado Jiménez
alias: " Petizo "  ó  " Mial "  (por "Mi Alberto" así lo llamaba su abuelita) 

Hace 82 años se vió llegar, fatigada,  al pueblo de Hernando en la provincia de Córdoba a una cigueña.    Aterrizó sobre el hogar de los Granado a pesar de la amenazante honda, que portaba el hermano mayor de Alberto.

El niño no vino con un pan bajo el brazo, todo lo contrario con el correr del tiempo consumía más que lo que producía.

Ya jóven y recibido de doctor en bioquímica, no trepidó en trabajar en un leprosario de su docta y mediterránea provincia. Su amor por el semejante le hacía obviar temores legítimos.

Su confesado sueño de recorrer América cayó en el receptivo oído de Ernesto Guevara de la Serna un amiguito más jóven, rosarino para más señas.

Cuando Alberto lo olvidaba el Che se lo hacía recordar y volvía a proponerse como copiloto.

Lo hicieron pero tras muchas vicisitudes que dejaron indeleble rastro en ambos, se bifurcaron provisoriamente esos dos destinos.  Alberto Granado quedó en Venezuela conchabado en un importante laboratorio que le retribuía con un sueldo envidiable.

Ernesto continuó hasta Miami (donde adquiere un traje de baño, por encargo de Chichina su novia, con 15 dólares que ella le confió y él no gastó a pesar de lo duro del periplo y de las sugerencias non sanctas de su amigo Granado)  para regresar a su Buenos Aires querido y recibirse aquí de Doctor en Medicina en exámenes maratónicos.

Pasó el tiempo y no en vano.  Ernesto sobrevivió a su heroica empresa de colaborar en la liberación de un país americano, expulsando a su sangriento dictador, Batista.

Triunfante en la Habana, se comunicó con su querido amigo Alberto y le invitó a conocer Cuba.  

El doctor Granado, llegó con su familia (ya una venezolana le había inyectado el virus de la ginodependencia) y tras presenciar un discurso del líder Fidel Castro Ruz, determinó abandonar el jugoso sueldo y envidiable empleo venezolano, por una Escuela de Medicina que fundó en la provincia de Santiago de Cuba y que probó no ser utópica.


Todo lo contrario, los desvelos de este cordobés generoso y desinteresado, internacionalista de la docencia, quedan ampliamente justificados hoy cuando Cuba le envía a la inundada Santa Fé, a los desalentados compatriotas de este doctor una donación de nueve mil kilogramos de vacunas, antimeningococcicas y antileptoespirosicas investigadas, creadas, patentadas y donadas por esa islita Cuba, donde ser médico es ser Hipócrates redivivo, con el juramento a flor de piel y alas de Pegaso para volar con su amorosa solidaridad a cualquier "oscuro rincón del mundo".

El doctor Alberto Granado colaboró en la formación de estos investigadores, que acaban hace ocho meses de brindarle al globo terrestre el gigantesco descubrimiento que permitirá según Unicef,  salvar la vida de medio millón de niños al año.   

Se trata de la vacuna contra la "influenza" totalmente sintética, desarrollada sin necesidad de virus, solo con estudio, dedicación y amor por la humanidad.

Su amorosa siembra fructificó con dos hijos venezolanos y una hija y cinco hermosos nietos cubanos.    

Gracias Doctor Alberto Granado, Mial, Petizo, futbolista retirado que nunca colgó los botines de la chispa cordobesa y lleva el tango (patrimonio intangible musical nuestro) en la médula ósea.

¡  Hasta la Victoria Siempre  !                  

                               Eladio González   Toto   director museo "Ernesto Che Guevara"

                                                  Escuela de Solidaridad con Cuba  "Chaubloqueo" 


informó el Museo “ ERNESTO CHE GUEVARA ” de Caballito, CABA
calle Rojas 129, esq. Yerbal, Buenos Aires  (cod. AAC 1405) Argentina
Visitar lunes a viernes de 10 a 19 hs. (corrido) – entrada libre y gratuita
Escuela de Solidaridad con Cuba “ CHAUBLOQUEO ”
Registro donantes voluntarios de Células Madre  (INCUCAI)
Coordinador Mesa Vecinal Participativa en Seguridad de Caballito
Telef.  4 903 3285   Irene Rosa Perpiñal  -  Eladio González (Toto)  
email museocheguevara@fibertel.com.ar               
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Lea libro Cuba Existe, es Socialista y No está en Coma del Arq. Rodolfo Livingston en http://estudiolivingston.com.ar/libros/cubaexiste.php  y emocionate.
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