sábado, 10 de abril de 2010

Che Guevara y debates sobre discursos Raul Castro Ruz Cuba Nyls Ponce Seonae

Ché Guevara y el debate público

(A propósito de los debates sobre los discursos de Raúl.)

                                                        

                                Por Nyls G. Ponce Seoane

                               

                                           

 “El primer deber de todo hombre es pensar por sí mismo”.

“A pensamiento es la guerra que se nos hace, ¡ganémosla a pensamiento!”

                                                                                                      José Martí.

 

Nos encontramos en un momento crucial y definitorio en la vida de nuestro pueblo, donde, en un verdadero, diverso, variado y amplio Foro, se debaten los problemas que obstaculizan el fluir normal de nuestra vida y se buscan y plantean soluciones para la eliminación de los mecanismos que lo frenan.

 

Y es en este momento, que el Ché no puede faltar, no debe dejar de estar presente, ya que fue uno de los primeros en nuestro país que, en fecha tan temprana como la década de los 60, advirtió y vaticinó que en la Unión Soviética “se está regresando al capitalismo”, en el Prólogo de un libro(1) que escribía antes de su muerte y donde señala proféticamente la crisis que se desencadenaría en la URSS y por ende, en todo el campo socialista del siglo XX.

 

Nosotros, como parte de ese campo que fuimos, estamos obligados a conocer, analizar, repensar y divulgar y conocer las causas que provocaron dicha crisis para poder encausar una renovación socialista; y para ello, el legado de Guevara es imprescindible.

 

Es una obligación moral y práctica de la cual debemos sacar nuestras conclusiones para evitar una posible catástrofe por el sistema socialista implementado, ahora, además, con algunos males capitalistas necesarios que tuvieron que ser puestos en práctica durante el llamado Período Especial.

 

¿Qué motivó a este hombre a escribir este libro en condiciones y momentos tan adversos, hostiles y desfavorables de su vida antes que una bala la segara? ¿Qué necesitaba decirnos?

 

Ché intentó alertarnos a todos de la orientación que había asumido el socialismo del campo socialista y que habían extraviado el rumbo.

 

En el libro se citan algunos de los últimos escritos inéditos y las razones que hicieron llegar al Ché a las conclusiones que llegó. Escritos y discursos que pretendieron poner a debate público todos estos temas con la intención que prevaleciera la cultura del debate, la tolerancia y el respeto a la opinión ajena, aspecto en el cual, en primera instancia, nos detendremos en este breve ensayo ya que en estos momentos el pueblo cubano está enfrascado en debates buscando soluciones que le eviten el camino que siguieron el resto de los países socialistas. Al respecto dijo:

 

“Lo único que creo es una cosa, que nosotros tenemos que tener la suficiente capacidad como para destruir todas las opiniones contrarias sobre el argumento, o, si no, dejar que las opiniones se expresen. Opinión que haya que destruirla a palos es opinión que nos lleva ventaja a nosotros. No es posible destruir las opiniones a palos  y precisamente es todo lo que mata el desarrollo, el desarrollo libre de la inteligencia…” (2)

 

Y agregó: “nos hemos hecho el firme propósito de no ocultar una sola opinión por motivos tácticos pero, al mismo tiempo, sacar conclusiones que por su rigor lógico y alturas de mira ayuden a resolver problemas y no contribuyan solo a plantear interrogantes sin solución.”(3)

 

 

Y continua el Ché: “Me encontré con la primera dificultad: en Cuba no hay nada publicado, si excluimos los ladrillos soviéticos que tienen el inconveniente de no dejarte pensar: ya el partido lo hizo por ti y tu debes digerir. Como método es lo más antimarxista, pero, además suelen ser muy malos….”( 4)

 

Y eso contribuyó y facilitó, en parte, la caída del campo socialista  ya que conllevó a que la gente soviética, por inercia de aceptar todo lo que venia de arriba, aceptó el cambio de rumbo, lo que explica que casi no hubo lucha por la defensa del sistema establecido.

 

Otro de los aspectos medulares que enfocó el Ché en aquella época fue el del interés ó desinterés personal hacia el proceso productivo, objeto en nuestros actuales debate por ser uno de los aspectos que nos golpea no resuelto.

 

“Ahora, - expresó, después de plantear que la Revolución pone al hombre como factor esencial de la misma – no somos capaces de desarrollar los sistemas que hagan que ese hombre rinda lo que debe rendir y las fallas en nuestra mecánica hace que tendamos a convertirlo en máquina, incluso como en las cosas como en el trabajo voluntario, se transforma en mecanismo…”. (5)

 

Che veía que si de que si se establecían mecanismos capitalistas, no era posible aspirar, aunque haya mucho trabajo político ideológico, a que los hombres que vivan, trabajen y actúen bajo estos mecanismos, actúen de otra forma. Si a Ud los mecanismos lo obligan a actuar como administrador capitalista ó como obrero asalariado, movidos por el dinero, Ud no puede actuar ni trabajar, ni pensar, ni actuar por los intereses de toda la sociedad:

 

 “El interés personal  debe ser reflejo del interés social, basarse en aquel para movilizar la producción es retroceder ante las dificultades, darle alas a la ideología capitalista” (6)

 

“El problema es que la gente no es perfecta ni mucho menos, y hay que perfeccionar los sistemas de control para detectar la primera infracción que se produzca, porque esta es la que conduce a todas las demás”. (7)

 

Como se ve, conocía a los hombres  y diseñó y propuso en aquel entonces el Sistema Presupuestario de Financiamiento, sistema que tenía en cuenta las limitaciones existentes, pero que el pensaba que motivaba e impulsaba a crear un nuevo espíritu de trabajo.

 

”Lo importante es señalar el deber social del trabajador y castigarlo económicamente cuando no lo cumpla. Cuando lo sobrepase, premiarlo material y espiritualmente, pero sobre todo con la posibilidad de calificarse y pasar a un grado superior de técnica”. (8)

 

“Todo parte de la errónea concepción de querer construir el socialismo con elementos del capitalismo sin cambiarle realmente la significación. Así se llega a un sistema híbrido que arriba a un callejón sin salida, difícil perceptiblemente que obliga a nuevas concesiones a las palancas económicas, es decir, al retroceso” (9).

 

O como dijo Raúl Castro en la segunda mitad de los sesenta: “el egoísmo, el objetivo de tener solo dinero, engendrará más egoísmo, el feroz individualismo engendrará más individualismo” (10).

 

La Historia les ha dado la razón.

 

 

Bibliografía:

  1. Tablada Pérez, Carlos. El Pensamiento Económico de Ernesto Ché Guevara. Pág. 26 Ed. De Ciencias Sociales, La Habana, 2001.
  2. En (1) Págs. 24 y 25.
  3. Idem. Pág.27
  4. Idem. Pág. 20
  5. Idem. Pág. 24.
  6. Idem. Pág. 25.
  7. Idem. Pág. 16.
  8. Idem. Pág. 26.
  9. Idem. Pág. 26
  10. Idem. Pág.16