jueves, 21 de agosto de 2008

filicidio municipal nacional mundial la diversión de morir recitales ígneos ruleta rusa en Argentina Callejeros Cromagnon muerte por asfixia adultos






"Memoria y justicia por nuestros Pibes"
http://www.lospibesdecromagnon.org.ar/

CONTACTO: lospibespresentes@gmail.com


Esperamos que los familiares de los chicos obtengan un juicio justo y que casos como este nunca más puedan repetirse. Nuestro abrazo más fuerte para Silvia y el resto de los familiares.

El incendio en "República Cromagnon" es el incentivo para este interesante estudio sobre la situación de la juventud argentina que, desdichadamente, puede ser aplicado a cualquier otro país latinoamericano, que también no s hiciera llegar Silvia hace algunos años…

Los Jovenes hoy

(En las fotos, Julian, el hijo de Silvia y su novia Florencia, y una de las marchas en las que los familiares pedían justicia)

El primer juicio oral y público por Cromañón comenzó este 19 de agosto y, a los familiares sólo les fueron asignados 160 lugares dentro de la sala, obligándolos nuevamente a organizarse y seleccionar criterios de autoexclusión. Todo esto fue llevado a cabo durante los días previos al juicio por algunos padres que priorizaron este rol organizador por sobre su propia presencia en la audiencia. Desde las 8 de la mañana estábamos los familiares haciendo fila para el ingreso que se suponía sería antes de las 9. Sin embargo, gracias a una incompetencia lindante con la provocación del Poder Judicial y la policía, la entrada a la sala se produjo pasadas las 11hs. Mientras, en la fila, algunas mamás bromeaban simulando ofrecer coimas a la policía para entrar. Adentro, en el banquillo de acusados, estaban los verdaderos coimeros cuya avidez de lucro llevó a la muerte a sus hijos.

El recinto en el que se desarrollará el debate es el mismo donde fueran juzgados los integrantes de la Junta Militar de la última dictadura. Con el peso simbólico que esto conlleva para toda la sociedad argentina, se vuelve algo contradictoria para los familiares de Cromañón ya que luego de ese juicio, todos los jerarcas fueron liberados a través de las leyes de impunidad y los indultos ¿Será un antecedente macabro?

Y si de macabrismos se trata, resultó insoslayable notar que la sala de audiencias, llena en su totalidad, es toda de madera (incluyendo bancos, sillas, puertas y partes de las paredes), no tiene matafuegos y la puerta de entrada es única y no puede pasar más de una persona a la vez. ¿Qué pasa si hay un incendio aquí adentro?- nos preguntábamos- ¿también querrán echar la culpa a los padres de los presentes "por no saber dónde iban sus hijos"? El Estado no parece tener aún ni tan siquiera las respuestas más elementales a hechos como los de Cromañón.

Ver las caras de los acusados fue probablemente lo más fuerte del primer día. Omar Chabán se rasuró el pelo y se presentó con una simulación de recogimiento parecido al rezo cual monje budista, tomándose la cara y con la cabeza gacha durante casi todo el día, evitando mostrar su cara. Una periodista que cubriera el juicio a las juntas militares nos contaba que hace más de 20 años Jorge Rafael Videla mantenía una actitud también de rezo, mirando la cruz que está encima de la cabeza de los tres jueces del tribunal. En todo caso, está claro que para el ex actor del Parakultural esto se presenta como una obra de teatro de seis meses, en la que cuando más miserable se muestre, más éxito de taquilla tendrá. Nosotros lo tenemos claro; no nos dejaremos engañar.

Durante la audiencia, pudimos finalmente ver las caras de policías y funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Todos los acusados estaban de espaldas a las víctimas (como lo estuvieron siempre) y detrás de un blíndex, pero por el circuito cerrado de TV conocimos el rostro actual de Fabiana Fiszbin, quien fuera Subsecretaria de Control del Gobierno de la Ciudad y llegara a ese cargo por ser la mejor amiga de Vilma Ibarra.

Este primer día no hubo testimonios, sólo se leyeron los autos de elevación a juicio. A pesar de haber sido redactados hace dos años, Fontanet no dejó de realizar muecas cuando de leían las acusaciones, como si estuviera sorprendido de los cargos que pesan sobre él. Si en dos años no tuvo tiempo de leer los textos de los querellantes, ¿tampoco miró de reojo la tapa de los diarios? Lo único que logró es que gran parte de la atención se centre en él, desviándola de Chabán, policías y funcionarios ¿Eso quiere realmente? El show que hizo a la salida responde a esta pregunta.

En esta sala que tiene escrito el número 2045 en su puerta, Aníbal Ibarra fue asistente de la parte acusadora en el Juicio a las Juntas. Hoy, todas las querellas creen que debería haber estado en la sala, pero en el banquillo de acusados.

Afuera, la gente que no pudo o no quiso ingresar colgó 194 figuras recortadas primorosamente por un grupo de madres. En un micrófono abierto, se alternaba la lectura de los nombres de las víctimas con textos alusorios a la Justicia. Simultáneamente y en el mismo lugar, un grupo de jóvenes manifestó durante todo el día su rechazo a la acusación a los músicos de Callejeros. En un momento, hubo un breve cruce de insultos entre uno de ellos y un familiar que no pasó a mayores. Instantáneamente, todas las cámaras que habían negado aire a los reclamos planteados desde el micrófono, se prendieron y transmitieron en vivo para montar una vez más el circo nuestro de cada día. Luego, en los resúmenes informativos, esas imágenes primaron sobre cualquier otra relacionada con el juicio.

Posiblemente el diario del miércoles contenga gran parte de esas imágenes que vuelven a mostrarle al consumidor de medios masivos de comunicación la "violencia" y/o "división" que rodea al reclamo por justicia en el caso Cromañón. Sin embargo, y en una forma muy personal, la imagen del día ocurrió adentro: la pantalla se había detenido en el rostro de Diego Argañaraz –manager de Callejeros- cuando le leían las imputaciones (homicidio simple con dolo eventual repetido 194 veces en concurso real con lesiones repetido en 1524 veces concurrentemente con cohecho activo) por las que era sometido a juicio. Alguien, desde detrás del blíndex puso la foto de una víctima cuyo rostro quedó así al lado del acusado en la imagen. La víctima es Romina Branzini Mangiarotti. Era la esposa de Argañaraz, y la madre de Romina es una de las personas que testificará. Pero no por la defensa, sino por la acusación.

El proceso penal comenzó. Es el primero de ellos y excluye necesariamente las evaluaciones sobre todo tipo de responsabilidades que no sean penales. Ésas, las excluidas en este juicio, son las que podemos juzgar todos, de una buena vez sin prejuicios ni irresponsabilidad ciudadana.